Los factores genéticos pueden influir en el riesgo de divorcio, que se asocia con mayor predisposición a trastornos psiquiátricos. Foto PxHere
La conclusión es bien llamativa: las personas que se divorcian tienen una más alta predisposición genética a trastornos psiquiátricos, así nunca lleguen a desarrollarlos. Eso sugiere un análisis de Rutgers University de millones de casos de divorcio marital en Suecia.
El asunto es como sigue:
Los científicos involucrados en el estudio, publicado en Clinical Psychological Science, encontraron que los individuos divorciados tenían un más alto riesgo genético que personas en matrimonio estable para condiciones como depresión, ansiedad y trastornos por el uso de sustancias.
El patrón se mantuvo incluso cuando los investigadores excluyeron las personas que mostraban señales de haber desarrollado cualquiera de los trastornos a los cuales los disponían sus genes.
La cabeza del estudio, Jessica Salvatore, expresó que "Encontramos que individuos que están genéticamente predispuestos hacia trastornos psiquiátricos y otras situaciones de comportamiento en salud como el trastorno por uso de alcohol y el trastorno por uso de drogas están en mayor riesgo de experimentar un divorcio. Ella es profesora asociada de Psiquiatría en Rutgers.
Los datos son sólidos: se analizaron datos anónimos de 2.8 millones de residentes suecos entre 1950 y 1980, rastreando sus matrimonios y divorcios hasta 2018. La base de datos carecía de datos de pruebas genéticas, así que los investigadores calcularon puntuaciones de riesgo genético basados en diagnóstico psiquiátrico entre miembros de familia extendida.
Las predisposiciones genéticas en asuntos de salud mental aparecían mucho más fuerte en aquellos que se habían divorciado varias veces. Quienes se habían divorciado tres o más veces tenían puntuaciones de riesgo genético para ansiedad y casi igualaban a personas diagnosticadas con esa condición.
Y hay más hallazgos:
Las mujeres que se divorciaban tenían puntuaciones de riesgo genético más elevadas en comparación con los hombres divorciados. El estudio también encontró que personas que tenían segundos matrimonios estables tenían menores puntuaciones que aquellos que se divorciaron de nuevo o nunca más se casaron.
Salvatore dijo que "Estas predisposiciones genéticas influyen en los resultados más importantes de nuestra vida de muchas maneras, y muchas veces la gente no piensa en la asociación que las predisposiciones genéticas pueden tener en un resultado de vida como el divorcio".
Los investigadores examinaron los patrones de riesgo genético de 10 afecciones psiquiátricas: depresión mayor, trastornos de ansiedad, trastorno obsesivo compulsivo, trastorno bipolar, esquizofrenia, anorexia nerviosa, trastorno por consumo de alcohol, trastorno por consumo de drogas, trastorno por déficit de atención e hiperactividad y trastorno del espectro autista.
Los hallazgos sugieren que los factores genéticos pueden influir en el riesgo de divorcio a través de múltiples vías. Las personas con puntuaciones de riesgo genético más altas podrían ser más propensas a presentar rasgos que desafían las relaciones, como la impulsividad o la inestabilidad emocional, incluso si nunca desarrollan una enfermedad diagnosticada. Estas predisposiciones también podrían afectar la forma en que las personas eligen a sus parejas o responden al estrés en las relaciones.
El matrimonio se asocia con niveles más bajos de estos riesgos genéticos. El estudio encontró que las personas en matrimonios estables tenían puntuaciones de riesgo genético más bajas en todos los trastornos en comparación con las personas divorciadas y las que nunca se casaron.