¿Enloquece el matrimonio? Al menos se hacen chistes sobre ello y ha sido un tema que investigan científicos: si incide en un mayor riesgo de desarrollar demencia.
Hasta ahora los estudios han arrojado resultados mixtos: que las personas adultas mayores que están casadas sí tienen ese mayor riesgo frente a las separadas, viudas o nunca casadas.
El aumento del número de adultos mayores divorciados, viudos o siempre solteros ha generado inquietud frente a su potencial vulnerabilidad a la demencia.
Un nuevo estudio trae una respuesta que aporta a la discusión, con cifras llamativas. Fue realizado por investigadores de Florida State University y University of Montpellier, que condujeron un estudio con una amplia cohorte durante 18 años: más de 24 000 participantes y la intención de entender si el estado marital se asociaba con un mayor riesgo de desarrollar demencia.
Los hallazgos fueron publicados en Alzheimer & Dementia.
Pero, ¿qué fue lo que se encontró?
A los participantes se les hicieron evaluaciones anuales por personal especializado con protocolos estandarizados. Ellos fueron enrolados en el estudio en 24 centros de investigación en Estados Unidos.
Los datos:
En comparación con quienes estaban casados, los divorciados o nunca casados mostraron de forma consistente un menor riesgo de desarrollar demencia en el periodo analizado. Entre los participantes casados, 21.9 % desarrolló demencia, e igual porcentaje mostraron las personas viudas. Pero entre los divorciados solo 12.8 % desarrollaron esa condición y apenas 12.4 % de los que nunca se casaron.
Al mirar los subtipos de demencia, se encontró que los no casados tenían menos riesgo de Alzheimer y de demencia de cuerpos de Lewy. Los divorciados y los nunca casados era menos probable que progresaran de un deterioro cognitivo leve a demencia.
Pero en los casados la enfermedad de Alzheimer y la demencia Lewy fue más alta. Y el riesgo de progresión de un deterioro cognitivo leve a demencia también fue mayor.
Luego de hacer los ajustes por factores demográficos, de comportamiento, salud y genéticos el riesgo siguió bajo para los adultos mayores no casados y las personas divorciadas.