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lunes, 19 de mayo de 2025

Aire sucio + alta densidad urbana - espacios verdes = asma

La alta densidad urbana, el aire contaminado y la falta de espacios verdes responde por uno de cada diez casos de asma. Foto del centro de Medellín, Colombia


La combinación de la contaminación atmosférica, el denso desarrollo urbano y los espacios verdes limitados aumenta el riesgo de asma, tanto en niños como en adultos, de acuerdo con un estudio en la Unión Europea hecho por el Instituto Karolinska de Suecia.

Publicado en The Lancet Regional Health - Europe, abarca casi 350 000 personas de diferentes edades, pertenecientes a 14 cohortes en 7 países europeos.

Se incluyeron, como exposiciones ambientales, la contaminación atmosférica, la temperatura exterior y el nivel de densidad urbana. La evaluación se basó de modo parcial en imágenes satelitales que mostraban áreas grises, verdes o azules, es decir, donde había edificios, espacios verdes o agua.

Los investigadores encontraron que 11.6 % de los casos de asma se podían explicar por la combinación de factores ambientales. Es decir, en un entorno favorable una de cada diez personas no habría desarrollado asma.

jueves, 10 de abril de 2025

En barrios caminables, menos problemas cardiovasculares

Un barrio con mayor caminabilidad estable protege la salud cardiovascular de sus habitantes y usuarios. Imagen en la Frederiksberg Allé, avenida arbolada al sur del sur del distrito de ese nombre eb Copenhague, Dinamarca. Foto Flickr


En nuestras ciudades se deben construir barrios que sean caminables con facilidad. Y la razón es muy clara: reduce el riesgo de enfermedad cardiovascular, como sugiere un nuevo estudio presentado en el Congreso de Cardiología Prevenible, de la Sociedad Europea de Cardiología.

Erik Timmermans, del Centro Universitario de Utrecht en Países Bajos, explicó que "Los barrios diseñados para ser transitables pueden ayudar a los residentes a optar por el transporte activo, como caminar, en lugar de medios de transporte sedentarios como el coche, y permiten que la actividad física se incorpore a la vida diaria".

La transitabilidad -caminabilidad (*)- de un barrio puede definirse como una medida compuesta de las características del entorno construido que facilitan la caminata, considerando factores como la combinación de usos del suelo, la densidad de población y la densidad de espacios verdes.

El profesional expresó que "La evidencia sobre la relación de transitabilidad y las ECV es escasa y se basa principalmente en estudios transversales. Realizamos un estudio longitudinal para captar los cambios en la transitabilidad a lo largo del tiempo y relacionarlos con incidencia de ECV en años posteriores".

El estudio consideró datos de algo más de tres millones de residentes neerlandeses de 40 años o más al inicio en 2009, sin antecedentes de ECV y que no se mudaron de domicilio después del inicio. Se calculó un índice de transitabilidad a nivel nacional, medido objetivamente, para áreas de 500 metros cuadrados alrededor de sus domicilios. El índice de transitabilidad constó de seis componentes: densidad de población, densidad de comercio y servicios, combinación de usos del suelo, densidad de intersecciones, densidad de espacios verdes y densidad de aceras.

La edad media de la población del estudio fue de 57 años, con seguimiento medio de 11 años, durante los cuales 21.4 % de los individuos desarrollaron ECV. Entre estos hubo 81 600 muertes por cualquier ECV.

Timmermans resumió que "Los adultos expuestos a una baja caminabilidad a lo largo del tiempo -la mayoría de individuos en nuestro estudio- presentaron un mayor riesgo de ECV en comparación con aquellos en barrios de una transitabilidad estable (...) Nuestros resultados resaltan la importancia de la planificación urbana a largo plazo para la salud cardiovascular".

Nota: la caminabilidad es una medida para caminar en un entorno urbano. Se evalúa en función de las características del espacio público y el uso del suelo (definición con IA).

domingo, 5 de febrero de 2023

Otro gran beneficio de las zonas verdes en las ciudades

Las áreas verdes y azueles urbanas sí inciden en la salud de las personas. Foto Wikipedia Commons


Los espacios verdes, esos que en muchas urbes desaparecen a pasos agigantados, logran algo impensado hasta ahora: ayudan a rebajar el uso de ciertas medicinas de prescripción.

Un estudio en Finlandia encontró que la visita frecuente a los espacios verdes urbanos, tales como los parques comunitarios, no tanto la cantidad de ellos vista, por ejemplo, desde el hogar, hace que disminuya el uso de medicamentos para problemas como la depresión, la ansiedad, el insomnio, la presión arterial alta y asma.

Se ha sabido que la exposición a ambientes naturales es buena para la salud. En esta ocasión los investigadores querían saber si la cantidad de espacios verdes y azules (agua), la frecuencia de visitas a esos espacios y las vistas de tales espacios desde la casa podían estar separadamente asociados con el uso de de ciertas medicinas prescritas. Y eligieron las medicinas para las citadas condiciones de salud.

Recogieron una encuesta con 16 000 residentes de varias ciudades. Se reunió información de cómo esas personas, de 25 y más años, experimentaban los espacios verdes y azules en un radio de1 kilómetro de sus casas. También se les preguntó por las medicinas que tomaban, en un rango de un mes a más de un año-

Se les inquirió por cuánto tiempo pasaban fuera o ejercitándose en espacios verdes, en rangos de 1 a 5 veces por semana.

Los espacios verdes fueron definidos como bosques, jardines, cementerios, zoológicos, grama natural. Y los azules como el mar, ríos y lagos.

Al final, unos 6000 entregaron toda la información. Y la vista de tales espacios desde casa no se relacionó con un menor uso de las medicinas.

Pero sí la frecuencia a esos espacios verdes. Visitarlos 3 a 4 veces por semana se asoció con un 33% de menor probabilidad de usar las medicinas para situaciones mentales, 36 % en medicamentos para la presión y 24 % para asma.

Las visitas 5 veces a la semana reducían su uso probable en 22 %, 41 % y 24 % respectivamente.

Las asociaciones eran menos según el índice de Masa Corporal, en particular para el asma, pues esa condición incide en ese problema respiratorio.

Se trató de un estudio observacional, es decir no se puede establecer una relación causa-efecto.

De todas formas refuerza lo que han dicho otros estudios sobre los beneficios de los espacios verdes tanto para las enfermedades mentales como físicas.

El estudio fue publicado en Occupational & Environemntal Medicine.