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jueves, 1 de octubre de 2026

Los males que producen los alimentos ultraprocesados

Los alimentos ultraprocesados de todo tipo son cada vez más un problema de salud pública serio e incide en mayor riesgo de enfermedades y muerte. Foto Easy-Peasy AI


Las comidas listas para consumir y los aperitivos que solo requieren calentarse se han vuelto cada vez más habituales en las dietas de todo el mundo en las últimas décadas. A medida que aumenta el consumo de estos productos altamente procesados, los investigadores han intentado determinar si existe una cantidad segura de ingesta y en qué punto comienzan los riesgos para la salud a largo plazo.

Un amplio análisis combinado, publicado en la revista de acceso abierto Family Medicine and Community Health, reveló que un mayor consumo estaba vinculado a un riesgo más elevado de padecer diversas enfermedades crónicas y de morir por cualquier causa. En un conjunto de 51 estudios que abarcaron a 8.819.894 adultos, se observó que los riesgos aumentaban, por lo general, en función de la cantidad consumida.

Los alimentos ultraprocesados ​​se someten a un intenso procesamiento industrial y suelen contener diversos aditivos. Asimismo, tienden a tener un alto contenido calórico, de azúcar y de sal, al tiempo que aportan cantidades relativamente bajas de fibra, proteínas, vitaminas o minerales. Sin embargo, comprender su relación con la salud requiere ir más allá de conocer su composición. Los investigadores se propusieron examinar cómo la cantidad consumida se relacionaba con la probabilidad de desarrollar enfermedades a lo largo del tiempo.

Abordaron esta cuestión de dos maneras: comparando a personas con una ingesta elevada frente a una baja, y analizando cómo variaba el riesgo con cada cantidad adicional consumida. En el caso de los eventos cardiovasculares, un mayor consumo se asoció a un riesgo un 24 % superior. Al analizar las cantidades diarias, se observó que cada 100 gramos adicionales (unas 3,5 onzas) se vinculaban a un aumento del 14 % en el riesgo. Los eventos cardiovasculares estudiados incluyeron infartos de miocardio, accidentes cerebrovasculares (ictus), ataques isquémicos transitorios —a veces denominados miniictus—, enfermedad de las arterias coronarias y muerte de origen cardiovascular.

Estos porcentajes reflejan diferencias relativas entre los riesgos; no significan que el 24 % o el 14 % de las personas que consumían estos alimentos sufrieran un evento cardiovascular.

En cuanto al cáncer, el análisis vinculó un mayor consumo a un riesgo un 12 % superior, mientras que cada 100 gramos adicionales diarios se asociaron a un incremento del 4 %. Los desenlaces oncológicos examinados incluyeron las muertes por cáncer. La mortalidad por cualquier causa también fue más probable entre las personas con una mayor ingesta, observándose un riesgo general un 18 % mayor y un aumento del 3 % asociado a cada incremento de 100 gramos en el consumo diario.

Los hallazgos también vincularon el consumo de alimentos ultraprocesados ​​con problemas relacionados con el azúcar en sangre, la presión arterial y el peso corporal. Un mayor consumo se asoció con un riesgo un 24 % mayor de síndrome metabólico o diabetes. El síndrome metabólico engloba un conjunto de afecciones —entre ellas, niveles elevados de presión arterial y de azúcar en sangre— que, en conjunto, aumentan el riesgo de padecer enfermedades cardíacas y diabetes. El análisis también reveló un riesgo un 11 % mayor de hipertensión arterial y un riesgo un 23 % mayor de sobrepeso u obesidad entre las personas con una mayor ingesta.

En el caso del síndrome metabólico o la diabetes, cada incremento de 100 gramos en el consumo diario se asoció a un aumento del 2 % en el riesgo. Los investigadores también analizaron el consumo medido por peso o por aporte energético, hallando un riesgo un 16 % mayor por cada aumento del 10 % en la ingesta de alimentos ultraprocesados ​​según estas mediciones.

Estas asociaciones se extendieron a la salud digestiva y mental: un mayor consumo se vinculó a un riesgo un 31 % mayor de enfermedades digestivas y a un riesgo un 27 % mayor de depresión o ansiedad. Varias de las enfermedades crónicas analizadas pueden coexistir en una misma persona —situación conocida como multimorbilidad—, un aspecto que los investigadores tuvieron en cuenta al abordar las estrategias de prevención y atención.

"Dado que las enfermedades crónicas relacionadas con los alimentos ultraprocesados ​​a menudo se presentan de forma conjunta (multimorbilidad), reducir su consumo y sustituirlos por alternativas mínimamente procesadas podría resultar relevante para la prevención de enfermedades crónicas y su manejo en la atención primaria", concluyen.

domingo, 27 de septiembre de 2026

Los beneficios extendidos de la creatina

Foto Public Domain


En resumen, nuevas investigaciones sugieren que la creatina puede ayudar a adultos de entre 45 y 65 años a ganar tejido magro y fuerza, incluso sin seguir un programa de ejercicio estructurado.

La creatina, un compuesto natural que ayuda a reponer la energía celular, se utiliza ampliamente para desarrollar músculo y mejorar el rendimiento deportivo. Sus efectos también pueden resultar beneficiosos en la mediana edad, etapa en la que mantener la masa muscular cobra especial importancia y en la que perder peso puede conllevar la pérdida de músculo junto con la grasa.

En un estudio realizado por la Universidad Texas A&M con adultos de entre 45 y 65 años, los participantes que tomaron creatina mientras seguían un programa de ejercicio y pérdida de peso ganaron casi tres libras (aprox. 1,36 kg) de tejido magro y redujeron su masa grasa a lo largo de 12 semanas. Aquellos que siguieron el mismo programa pero tomaron un placebo apenas mostraron cambios en el tejido magro, el cual comprende el músculo y otros componentes corporales no grasos.

El estudio, publicado en el Journal of the International Society of Sports Nutrition, contó con la participación de 64 adultos sanos que completaron la intervención. Los participantes decidieron si unirse al programa de ejercicio y pérdida de peso o no hacerlo. Dentro de estos grupos, los investigadores asignaron aleatoriamente a los participantes la ingesta diaria de 10 gramos de monohidrato de creatina o de un placebo.

El programa de ejercicio combinaba entrenamiento de resistencia y aeróbico tres veces por semana con una dieta diseñada para generar un déficit calórico moderado. Los participantes que tomaron creatina experimentaron una mayor reducción del porcentaje de grasa corporal que aquellos que tomaron el placebo. Según los investigadores, este es el primer estudio que demuestra que añadir creatina a un programa de pérdida de peso basado en ejercicio y dieta puede reducir el porcentaje de grasa corporal en mayor medida que el programa por sí solo.

Los resultados también sugieren que no era necesario seguir un programa de ejercicio estructurado para obtener ciertos beneficios. Entre las personas que no participaron en el programa, aquellas que tomaron creatina ganaron unas 2,4 libras (aprox. 1,09 kg) de tejido magro durante las 12 semanas y mejoraron su fuerza en los ejercicios de prensa de piernas y press de banca.

La combinación de creatina y ejercicio generó mayores ganancias de fuerza en la prensa de piernas y el press de banca, así como una mejora en el tiempo hasta el agotamiento (una medida de cuánto tiempo podían continuar ejercitándose los participantes). La creatina no pareció contribuir a mejorar la capacidad aeróbica. Esa distinción es coherente con sus efectos principales sobre la fuerza y ​​la potencia musculares.

miércoles, 16 de septiembre de 2026

Consumir esta cantidad de granos integrales ayuda al corazón: estudio

Una porción diaria y amplia de alimentos integrales tiene efectos positivos sobre la salud cardiovascular. Foto Wikipedia 


Consumir entre cuatro y seis porciones de granos integrales al día podría mejorar varios factores de riesgo importantes de enfermedades cardiovasculares, según una nueva investigación publicada el 15 de septiembre en el European Heart Journal.

Los hallazgos provienen de una revisión sistemática y un metaanálisis que combinaron la evidencia de 87 ensayos clínicos en los que se examinó cómo el consumo de granos integrales afecta a los factores de riesgo cardiovascular.

En el conjunto de los estudios, las dietas con mayor contenido de granos integrales se asociaron con mejoras en el peso corporal, la presión arterial, el colesterol y la glucosa en sangre. En conjunto, estos cambios podrían ayudar a reducir el riesgo a largo plazo de padecer enfermedades cardíacas.

La investigación fue dirigida por la Doctora Helda Tutunchi, de la Universidad de Ciencias Médicas de Tabriz (Irán). La Doctora señaló que "Aunque desde hace tiempo se ha vinculado una mayor ingesta de granos integrales con una mejor salud cardíaca en estudios poblacionales, los ensayos clínicos han arrojado resultados contradictorios. Esto dejaba sin respuesta una cuestión práctica importante: ¿qué cantidad de granos integrales deberían consumir las personas para mejorar significativamente su salud cardiovascular? Para abordar esta cuestión, combinamos y analizamos sistemáticamente todos los ensayos controlados aleatorizados disponibles con el fin de identificar la cantidad de granos integrales asociada a los mayores beneficios".

El análisis incluyó a más de 6.500 participantes de ensayos realizados en Asia, Europa, Estados Unidos, Canadá, Australia y Brasil. Las personas que consumían más granos integrales tendían a presentar un menor peso corporal, una circunferencia de cintura más reducida y una presión arterial más baja.

Una mayor ingesta de granos integrales también se asoció con niveles más bajos de colesterol total y de colesterol de lipoproteínas de baja densidad (LDL o colesterol "malo"), así como con niveles inferiores de triglicéridos, glucosa e interleucina-6 (un marcador de inflamación) en la sangre.

Los beneficios se observaron ya en personas que consumían entre 30 y 40 gramos de granos integrales al día (peso en seco). Sin embargo, los efectos más pronunciados se apreciaron, por lo general, con un consumo de entre 60 y 100 gramos diarios.

Esa cantidad equivale a unas cuatro o seis porciones de granos integrales al día. En términos prácticos, esto podría incluir un tazón de avena, un sándwich preparado con pan integral y una porción de arroz integral.

miércoles, 8 de julio de 2026

Así ayuda a perder peso el ayuno intermitente

La adhesión a una dieta no es nada fácil y por eso las personas pueden ganar peso de nuevo con facilidad. El ayuno intermitente les puede ayudar.Foto Public Domain Pictures


La dieta intermitente parece tener una ventaja clara como la restricción de calorías, pero sin tener que estar mirando siempre qué come y cuántas calorías.

Esa es la conclusión de un estudio de investigadores de la Universidad de Adelaida en Australia, publicado en Clinical Nutrition. En él se evaluó no solo cuanto peso pierden las personas, sino también cómo distintos aproximaciones dietarias afectan los hábitos de comida, el ánimo, el sueño y en general la calidad de vida.

Fue así como más de 200 adultos con obesidad tomaron parte en el estudio clínico durante 18 meses. Los participantes se asignaron al azar a uno de tres grupos: ayuno intermitente, restriccio´n continua de calorías y cuidado estándar.

Aquellos en el ayuno intermitente consumieron 30 % de sus necesidades energéticas entre 8 am y 12 pm en tres días no consecutivos cada semana. Luego de esa ventana de consumo, completaban 20 horas de ayuno. Los demás días consumían su dieta habitual.

Los asignados a la restricción calórica continua consumían cerca del 70 %de su ingesta normal de calorías cada día. El grupo estándar continuó su consumo regular, pero recibía guías para comer saludable.

Luego de seis meses, los participantes del grupo de ayuno intermitente y restricción calórica habían perdido un promedio de 7 kilos. Aquellos con la dieta normal solo perdieron2 kilos.

La Doctora y profesora Leonie Heilbronn expresó que "Los resultados de nuestro estudio indican que el ayuno intermitente podía ofrecer una vía alternativa para las personas que encuentran retadora la dieta convencional".

La Doctora agregó que "Los efectos psicológicos y comportamentales tienen una gran influencia en la capacidad de las personas de adherirse a dietas. El ayuno intermitente puede ayudar a la gente a perder peso a través de medios que dependen menos de la restricción consciente de la ingesta".

domingo, 14 de junio de 2026

Podría no ser buena idea eliminar el azúcar de la dieta

Eliminar por completo el azúcar de la dieta puede generar algunos problemas de salud, como inflamación y desajuste metabólico. Foto Pexels


El consejo común en los consultorios médicos, cuando hay ciertos problemas de salud, es: deje el azúcar. Claro, hay condiciones que pueden ameritarlo, pero veamos el siguiente estudio que trae novedades sobre este asunto tan importante.

Eliminar por completo la sacarosa (azúcar) de la dieta puede ser más dañino de li que se pensaba, de acuerdo con un estudio con modelo animal, presentado en el encuentro anual de la Sociedad Endocrina en Chicago.

El Doctor Rasheed Ahmad lo explicó bien al afirmar que"Eliminar por completo la sacarosa de una dieta baja en grasas puede alterar inesperadamente la salud intestinal y promover inflamación y una disfunción metabólica, resaltando que una nutrición balanceada es más importante que simplemente eliminar el azúcar". El Doctor es jefe del Departamento de Inmunología & Microbiología en el Dasman Diabetes Institute en la ciudad Kuwait.

Allí, científicos investigaron los efectos de una dieta baja en grasas sin sacarosa y una dieta baja en grasas con sacarosa en dos grupos de ratones durante 16 semanas.

Ellos evaluaron la tolerancia a la glucosa, la sensibilidad a la insulina, las hormonas metabólicas en circulación, la microbioma intestinal y la inflamación en colon e hígado.

Los ratones alimentados con la dieta libre de sacarosa desarrollaron un control deficiente a la sacarosa, resistencia a la insulina, desbalance microbiano intestinal,.inflamación intestinal y cambios de hígado graso, a pesar de no tener diferencias significativas en el peso corporal en comparación con los ratones de control.

El Doctor Ahmad dijo que "Los hallazgos sugieren que una remoción copmleta de sacarosa de una dieta baja en grasas puede afectar negativamente la microbiota intestinal y la salud metabólica". El Doctor agregó que "El estudio resalta la importancia de mantener carbohidrato dietarios balanceados para apoyar el intestino y la homeostasis inmune".

(La homeostasis es la capacidad de los organismos vivos para autorregularse y mantener un ambiente interno estable y constante).

miércoles, 3 de junio de 2026

El problema no son las papas

Las papas fritas son la forma más nociva de preparar papas al aumentar el riesgo de desarrollar diabetes tipo2. Foto Wikipedia


Consumir con frecuencia papas fritas puede desencadenar en diabetes. Eso encontró un amplio estudio publicado en BMJ. Pero el problema no son las papas.

Es que la investigación encontró que consumir papas hervidas, asadas o en puré no generan ningún aumento en el riesgo de desarrollar esa condición.

Las papas aportan nutrientes, desde fibra a vitamina C y magnesio, pero también son ricas en almidón y su índice glucémico es relativamente alto y esto significa que pueden provocar un aumento rápido de los niveles de azúcar en lasangre. Por ello, estudios previos las han relacionado con mayor riesgo de diabetes tipo 2.

Pero, dijeron los investigadores, se pasan por alto dos factores importantes. En primer lugar, las papas se pueden preparar de formas diversas. Seguindo, sus efectos en la salud pueden depender de los alimentos que se consuman en su lugar.

Por eso la intención del nuevo estudio: conocer las implicaciones de las papas en la salud. El estudio recogió datos de más de 205 000 profesionales de la salud, que participaron ent res prolongadas investigaciones entre 1984 y 2021.

Al comienzo del estudio, no tenían diabetes. Durante los casi 40 años de seguimiento, 22 299 desarrollaron esa diabetes. Tras considerar hábitos de estilo de vida y factores de dieta que podían influir el riesgo de diabetes, se encontró que comer tres veces a la semana papas -una situación común en muchas personas- se asociaba con 5 % de mayor riesgo de diabetes tipo 2.

Pero sin embargo la asociación más fuerte incluyó las papas fritas. Tres veces a la semana se asociaban con 20 % de más riesgo. Pero comerlas en otras formas (hervidas, asadas o en puré) no aumentaba el riesgo.

También miraron los investigadores qué pasaba cuando se remplazaban las papas con otros alimentos. Remplazar esas tres veces semanales de papa por granos integrados disminuía el riesgo en 8 %. Remplazarlas asadas, en puré o hervidas redujo el riesgo fue 4 % menor. Pero remplazar las papas fritas por esos grans redujo el riesgo 19 %.

miércoles, 27 de mayo de 2026

Todo lo que se logra con 12 % de menos calorías

No se necesita un gran esfuerzo para lograr beneficios en salud con el manejo adecuado de las calorías. Foto Public Domain


Una manera de vivir más sano y más años quedó sugerida en una nueva investigación, publicada en The American Journal of Clinical Nutrition. Ojo a la dieta.

La investigación, de Tufts University y otras instituciones, concluye que sí existe una forma de mantener una mejor salud. ¿De qué se trata?

El estudio concluyó que la restricción de calorías lo logra, una restricción que no es dramática sino suave: ingerir un poco de menos calorías. 

El estudio sugiere que reducir las calorías solo entre el 10 y el 15 % reduce el riesgo de enfermedades relacionadas con la edad al mejorar la salud del corazón, reducir la presión sanguínea, y tener un mejor control de la glucosa. Par algunas personas sería solo como saltarse un latte diario.

La Doctora Sai Krupa Das, científica senior en un centro de nutrición humana en Tufts, dijo que "No tiene que ser una medida extrema". La doctora estudia cómo la nutrición y los hábitos de estilo de vida influyen en la duración de la salud, es decir los años que la persona está saludable a medida que envejece.

La Doctora Das dijo que "Hay cambios en la nutrición y estilos de vida que no solo pueden prevenir enfermedades crónicas sino también reducir la tasa de envejecimiento".

El estudio se realizó durante 20 años y su primera fase terminó en 2011, pero todavía se analizan datos de la amplia experiencia y muestra. En la fase inicial del estudio, 143 participantes trataron de reducir la ingesta de calorías un 25 % durante dos años, mientras otros 75 seguían comiendo normal. A los participantes se les practicaron exámenes periódicos.

La intervención de dos años terminó en 2011 y los investigadores hallaron notables mejorías entre los participantes que redujeron calorías. Muchos cambiaron sus dietas de grasas hacia más proteínas y carbohidratos. Aunque el grupo solo alcanzó reducir 12 % las calorías, experimentaron declives significativos en la presión arterial, el colesterol malo y los niveles de insulina, en comparación con quienes no siguieron la restricción. También perdieron 19 % del peso, aunque este no era el objeto del estudio.

La Doctora Das coment´que "La parte más excitante es que vimos esos beneficios con solo un nivel moderado de restricción que es posible para la mayoría de personas". La Doctora agregó que "Esto fue en población sin obesidad. Cuando apliquemos esto a personas con sobrepeso u obesidad, esperamos que los resultados sean mejores".

viernes, 24 de abril de 2026

Ají y cáncer: una relación inquietante

El ají está en la mesa de personas alrededor de todo el planeta. Sin embargo, persisten las inquietudes sobre su relación con algunos tipos de cáncer. Foto Pexels


Lo consumen  cientos de millones de personas, pero a muchas puede causarles mal: cáncer. Un estudio publicado en Frontiers in Nutrition sugiere que el consumo continuo de ajíes está relacionado con mayor riesgo de desarrollar cáncer. Ciertos tipos de cáncer.

El ají contiene capsaicina, la que da esa sensación de ardor, que en algunos estudios ha sido relacionada con beneficios para la salud, como reducir la inflamación. También existen investigaciones que sugieren que puede estimular el crecimiento de ciertas células de cáncer.

En el nuevo estudio se analizaron 14 estudios que incluían más de 11 000 personas, incluyendo más de 5000 cánceres. En general, las personas que más consumían ají tenían un 64 % más de riesgo de desarrollar cánceres gastrointestinales, en comparación con quienes consumían menos.

El vínculo más fuerte es para el cáncer de esófago, pues los grandes consumidores tienen tres veces mayor riesgo de desarrollarlo. No hubo incremento significativo para los cánceres de estómago y colorrectal.

Los investigadores especulan porqué es mayor el riesgo para el cáncer de esófago. La capsaicina activa los receptores de calor y dolor, creando una sensación que quemazón con las comidas condimentadas así.Con el tiempo, la irritación repetida puede hacer el esófago más vulnerable. Las diferencias en la rapidez en que los tejidos se renuevan también puede influir.

Los investigadores advirtieron que el estudio prueba una relación, no que el ají sea directamente el culpable de los cánceres. Esto debe ser definido en estudios con ese objetivo.

domingo, 19 de abril de 2026

Hay un tipo de aceite de oliva útil para el cerebro

El aceite de oliva tiene otros beneficios además de los que ya se conocían, pero estos dependen de que sea extra virgen, un proceso que ayuda a mantener sus componentes. Foto Public Domain


Hay un aceite que puede proteger el cerebro para mejorar la salud cognitiva. Es el aceite extra virgen de oliva y eso lo concluye un estudio publicado en Microbiome, en el cual los investigadores siguieron a 656 adultos durante dos años, con edades entre 55 y 75 años, con sobrepeso u obesidad y síndrome metabólico.

Se ha sabido que ese aceite mejora la salud cardiaca y metabólica y ahora se prueba que también la función cognitiva. En el seguimiento a los participantes se rastreó la dieta que seguían, incluido el uso de aceite extra virgen de oliva o aceite refinado de oliva.

Los resultados mostraron claras diferencias, de acuerdo con el tipo de aceite consumido. Quienes usaron de manera regular el aceite extra virgen experimentaban mejoras en la función cognitiva y tenían un más diversa microbioma intestinal, que es considerada una señal de mejor salud intestinal y metabólica.

En contraste, quienes consumían el aceite refinado de oliva tendían a mostrar una disminución en la diversidad de la microbiota con el tiempo.

La diferencia entre el aceite extra virgen y el refinado proviene de cómo se producen. El extra virgen se obtiene mediante métodos mecánicos. El refinado, por su parte, sufre un proceso industrial para remover impurezas. Mientras este proceso de refinación mejora la vida en estantería y la consistencia en el sabor, reduce componente benéficos como antioxidantes, polifenoles, vitaminas y otras sustancias activas.

Jordi Salas Salvado, autor principal, explicó que "Esta investigación refuerza la idea de que la calidad d ela grasa que consumimos es tan importante como la cantidad; el aceite extra virden de oliva no solo protege el corazón, sino que también puede preservar el cerebro durante el envejecimiento".

miércoles, 8 de abril de 2026

Una dieta rica en plantas saludables, menor riesgo de demencia

Para lograr los beneficios neurológica de una dieta basada en plantas, estas deben ser de calidad, de acuerdo con la investigación. Foto public Domain


Si se alimenta en gran medida de vegetales y plantas diversas, busque que sean de calidad, porque puede tener una gran ventaja: disminuir el riesgo de desarrollar alzheimer y otras demencias.

Bueno, eso sugieren los resultados de un estudio. Quienes se alimentan con plantas de menor calidad no logran ese beneficio. Aclaro que el estudio no consideró las dietas vegetarianas ni veganas. Fue publicado en Neurology, la revista científica de la Academia Estadounidense de Neurología.

También aclaro que el estudio  mostró una asociación basada en las observaciones, no es que haya probado de modo directo que ese tipo de dieta de calidad cause menor riesgo de demencias. Eso tendrá que ser objeto de estudios posteriores.

El caso es que los investigadores analizaron tres tipos de dietas basadas en plantas. La dieta basada en plantas general que prioriza el consumo de más alimentos vegetales que productos animales como carne, leche y huevos, sin considerar la calidad. La dieta basada en plantas saludable prioriza alimentos vegetales saludables como cereales integrales, frutas, verduras, aceites vegetales, frutos secos, legumbres, té y café. La dieta basada en plantas poco saludable que incluye alimentos vegetales menos saludables como cereales refinados, zumos de frutas, papas y azúcares añadidos.

La Doctora Song-Yi Park, autora del estudio e integrante del Centro Oncológico de la Universidad de Hawái en Manoa, Honolulu, explicó que "Se ha demostrado que las dietas basadas en plantas son beneficiosas para reducir el riesgo de enfermedades como la diabetes y la hipertensión, pero se sabe menos sobre el riesgo de la enfermedad de Alzheimer y otras demencias". La Doctora agregó que "Nuestro estudio reveló que la calidad de una dieta basada en plantas es importante: una dieta de mayor calidad se asoció con un menor riesgo, mientras quena de menor calidad se asoció con un mayor riesgo (de desarrollar esas condiciones)".

Vale decir que el estudio incluyó a 92 849 personas con una edad promedio de 59 años al inicio del mismo. Entre los participantes se encontraban afroamericanos, estadounidenses d eorigen japonés, latinos, nativos hawaianos y blancos. Se les realizo un seguimiento durante un promedio de 11 años. Durante este tiempo, 21 478 personas desarrollaron la enfermedad de Alzheimer u otra demencia relacionada.

Tras los análisis realizados luego de conocer cuáles de aquellas tres dietas seguían, la Doctora Park comentó que "Descubrimos que  adoptar una dieta basada en plantas, incluso a una edad avanzada, y evitar las dietas basadas en plantas de baja calidad se asociaron con un menor riesgo de alzheimer y otras demencias". Enfatizó la Doctora que "Nuestros hallazgos resaltan la importancia no solo de seguir una dieta basada en plantas, sino también de garantizar que sea de alta calidad".

El riesgo de desarrollar una demencia fue 12 % menor par quienes comían una dieta basada en plantas saludable. 

martes, 7 de abril de 2026

Científicos fritan papas de modo saludable

La combinación de dos formas de fritar las papas hace posible que sean más saludables sin perder el sabor tradicional. Foto Wikipedia


Claro que son una delicia, irresistible para muchos, tanto que abusan, pero se consideran también un alimento que tiene sus peros: las papas fritas o papas a la francesa. Pese a todo, ¿no hay una manera de que sean menos nocivas?

Pues sí, parece que sí. Es que investigadores en la Universidad de Illinois -Urbana-Champaign estudian cómo si se fritan en microondas se puede mejorar la forma como se preparan. Y encontraron que combinando el fritado tradicional con calentamiento en microondas puede reducir la absorción de aceite mientras se mantiene la misma tex tura crocante que la gente espera.

El aceite les agrega sabor, pero contiene mucha energía y calorías y no es nada bueno. El Doctor Pawan Singh Takhar,, profesor de ingeniería de alimentos y cabeza de la investigación, explicó que "Mi equipo de investigación estudia cómo fritar con el objetivo de obtener menor contenido de grasa sin que haya diferencias significativas en el sabor y la textura".

Los investigadores adelantaron dos estudios en busca de su objetivo. Usaron dos microondas fryer, a 2.45 gigahertz, como los corrientes, y a 5.8.

Una clave: evitar que el aceite penetre las papas. Por eso, antes, las papas fueron  llenadas con agua, no dejando espacio para el aceite. Y aunque esta se evaporara en el proceso, crean espacios vacíos donde no puede penetrar el aceite mediante una presión negativa, tal como se hace con un pitillo cuando se expulsa el líquido.

En una estufa convencional, el calor se mueve de afuera hacia adentro del alimento, en un microondas es al revés. Pero si se frita en microondas, la textura es gelatinosa, por lo que hay que combinar los dos sistemas para que las papas no queden llenas de aceite y queden crujientes. Para esto se requeriría el desarrollo de un aparato que cumpla las dos funciones, de horno convencional y de microondas y así tener papas fritas más saludables.

jueves, 2 de abril de 2026

Comer al 80 %: una opción sana

No quedar satisfechos del todo al alimentarse puede ser una estrategia para mantener el peso y los beneficios que esto conlleva. Foto Wikipedia Commons


Comer como lo hacen muchos japoneses, incluso aquellos que más años viven, parece ser bueno para la salud. La idea es simple: no como hasta que esté lleno, tampoco como esos que dicen que se van a estallar. No. Pare en el 80 %, cuando sienta que se ha alimentado pero todavía no está satisfecho del todo.

Esa práctica se conoce como  hara hachi bu y es tradicional en Japón, un concepto que viene desde las enseñanzas de Confucio que se enfocan en la moderación y ha venido ganando reconocimiento como una manera para manejar el peso.

Desde el punto de vista científico no se ha estudiado mucho. La mayoría de los estudios se han enfocado en los patrones de consumo en poblaciones donde ese hábito es común, no aislando la regla del 80 %. De todas maneras, la evidencia disponible señala algunos beneficios interesantes. 

Quienes siguen la práctica consumen menos calorías, además se relaciona con menor ganancia de peso a lo largo del tiempo y a un menor promedio de índice de masa corporal. En algunos estudios, los hombres que lo practican también eligen mejor lo que comen, incluyendo más vegetales y menos granos.

Vale recordar que hara hachi bu no se basa en prohibición de alimentos sino en la moderación y la buena selección de alimentos y el equilibrio, hecho que genera hábitos a largo plazo.

Es una filosofía para comer que viene bien en un mundo moderno en el cual cerca del 70 % de las personas usan su celular al alimentarse y están distraídas y esto se ha relacionado con mayor consumo de calorías, menor de frutas y verduras.

lunes, 16 de marzo de 2026

Cuidado: a chequear el colesterol desde la niñez

Las recomendaciones ahora son a cuidar los niveles de colesterol desde temprana edad para reducir el riesgo de ataques o derrames. Imagen Public Domain


Mientras más bajos por más tiempo es mejor. Eso sugieren las nuevas guías sobre el manejo del colesterol del American College of Cardiology. Se sugiere comenzar los rastreos a temprana edad y mantenerlos de forma periódica. 

El colesterol elevado es responsable de al menos 4.4 millones de muertes cada año por problemas cardovasculares.

Las nuevas recomendaciones remplazan las de 2018, en las que no había recomendaciones claras de manejo para personas con distintos tipos de riesgo de derrame o ataque al corazón.

Par los cardiólogos es importante calcular el riesgo a 30 años, porque alguien de 30 o 40 años de edad es improbable que tenga un gran riesgo a 10 años, pero sí en una ventana de 30 años.

Las nuevas guías dicen:

Exámenes del colesterol LDL:

Comenzar hacia los 10 años, pues 1 en 250 personas tienen una condición genética que lleva a niveles altos de colesterol.

Seguir entre los 18 y 20 años y de ahí seguir cada 5 años o menos si tiene niveles altos o riesgo de diabetes.

Niveles:

LDL debe estar debajo de 100.

Quienes tienen 10 % riesgo de derrame o ataque al corazón en los próximos 10 años deben tenerlo en menos de 70.

Quienes ya han tenido un ataque o ataque o enfermedad arterial periférica debajo de 55.

Para bajar los niveles de LDL el primer enfoque debe ser cambios en los estilos de vida: dieta y ejercicio. Luego hay una serie de medicinas, como las estatinas que, sin embargo, no las toleran todos.

Las guías dicen que no se debe depender de suplementos para bajar el colesterol. Un ensayo clínico testeó seis y cinco de ellos -aceite de pescado, canela, turmérico, esteroles de plantas y arroz de levadura roja- no son mejores que placebo y el sexto, ajo en pastilla en verdad lo que hace es aumentar los niveles del LDL.

sábado, 21 de febrero de 2026

¿Con cuál dieta se puede vivir más años?

Con todas las cinco dietas saludables, las personas ganan más tiempo de vida, de acuerdo con el estudio. Foto Public Domain


¿Puede la dieta dar más años de vida? Sí, no quedan dudas. ¿Cuántos años? Depende de la dieta. Bueno, eso sugiere un estudio publicado en Science Advances, en el cual se examinaron cinco dietas conocidas.

Los investigadores, encabezados por Yanling Lv en Huazhong University of Science and Technology en China, analizó datos de más de 100 000 personas del UK Biobank, esa gran base de datos con información genética y de salud de más de medio millón de personas. Rastrearon a las personas por 10 años dándoles encuestas regulares sobre qué habían consumido las 24 horas previas.

A cada participante se le dio un puntaje según cuán parecida era su alimentación a una de cinco dietas saludables validadas: mediterránea (rica en grasas saludables, pescado y vegetales); dieta de reducción de diabetes (alta en fibra y baja en azúcar); la DASH, para reducir hipertensión; la basada en plantas-vegetales; y la AHEI (Índice de Alimentación Saludable Alternativa). En adición, se dio un puntaje por 19 variantes genéticas relacionadas con longevidad.

Durante el periodo, 4314 participantes fallecieron. Al mirar quiénes murieron y cuál era su dieta, y comparando son su riesgo genético, pudieron estimar cuántos años extra de vida una persona podría esperar siguiendo una dieta saludable.

Sus resultados están basados en cuánto más alguien de 45 años podía esperar vivir siguiendo una de las dietas en comparación con quienes comían menos saludable.

Atención, estos fueron los resultados:

Los hombres siguiendo la dieta para diabetes, ganaron 3 años, mientras las mujeres ganaron 1.7. Ganaron 2.2 años los hombres y 2.3 las mujeres que seguían la dieta mediterránea.

Para la dieta AHEI los hombres ganaron 4.3 años y las mujeres 3.2. Quienes seguían dieta con plantas, ganaron 2.1 años los hombres y1.9 años las mujeres. Para la dieta DASH, las ganancias estimadas fueron 19.9 años para los machos y 1.8 años las hembras.

Los autores escribieron en el artículo que "Nuestros hallazgos resaltan las ventajas de patrones dietarios saludables para prolongar la expectativa de vida, independiente de los genes de longevidad.

El estudio encontró que los alimentos con una mayor asociación con longevidad fueron los granos integrales, las frutas y los vegetales.

martes, 10 de febrero de 2026

El café también reduce riesgo de demencia

La moderación en el consumo de café cafeinado puede proteger contra la demencia. Foto Public Domain


Dos o tres pocillos de café al día y uno o dos de té pueden tener un gran beneficio: reducen en 20 % la probabilidad de desarrollar demencia. Eso sugiere un amplio estudio que monitoreó a 131 821 participantes hasta por 43 años.

La clave parece estar en el consumo moderado de estas bebidas y en que tengan cafeína. El café descafeinado no mostró ese beneficio.

Las conclusiones del estudio, publicadas en JAMA Network, no prueba que la cafeína cause esos efectos benéficos, pero la correlación entre cafeína y menos demencia se mantuvo tras el ajuste de otros factores, desde dieta a educación y nivel socioeconómico entre otros.

Una de las ventajas de la nueva investigación es que abarcó un periodo muy amplio de tiempo. Los participantes, al comenzar, tenían entre 40 y 50 años de edad. Los hallazgos se alinean con otros estudios que han mostrado en los últimos tiempos los efectos positivos de la cafeína sobre el riesgo de enfermedades crónicas relacionadas con la edad.

En comparación con quienes no consumían cafeína, quienes tomaban entre una y cinco tazas de café con cafeína tenían 20 % menos riesgo de demencia y 15 % entre quienes bebían al menos una taza. Pero más allá de 2.5 tazas no había beneficio adicional.

Vale citar que el año pasado un estudio encontró que beber dos tazas reducía la mortalidad, pero siempre y cuando no se le adicionaran leche ni azúcar y tampoco más de tres tazas agregaban algún valor. En el estudio sobre la demencia no se consideraron esas adiciones.

Científicos afirman que la cafeína podría proteger la salud cerebral al contener componentes que reducen la neuroinflamación o ayudan a la función vascular. Asimismo, se sugiere que mejora la sensibilidad a la insulina, protegiendo contra la diabetes, que es factor de riesgo para la demencia.


domingo, 11 de enero de 2026

Dormir 7 horas puede ayudar a vivir más años

Quienes duermen menos del tiempo recomendado pueden tener más problemas de salud y una menor  longevidad. Foto OSU


Dormir mal de manera rutinaria no solo puede afectar la salud física y mental, sino que puede tener otro efecto: reducir los años de vida.

Esoo sugiere un estudio de Oregon Health & Science University, publicado en Sleep Advances.

Para obtener esta conclusión de analizó una extensa base de datos en Estados Unidos. Cuando los investigadores evaluaron factores relacionados con los estilos de vida y la longevidad, el sueño apareció de modo predominante. Su asociación con una vida más larga fue más sólida que la dieta, la actividad física o el aislamiento social. Fumar fue el único factor con una mayor influencia.

El estudio no analizó las razones biológicas detrás de esa fuerte asociación, pero Andrew McHill, uno de los investigadores, explicó que dormir tiene un papel crítico en la salud del corazón, la función inmunitaria y el desempeño del cerebro.

Dijo que "Tener una noche de buen sueño mejorará cómo se siente usted y cuán largo puede vivir".

El estudio mostró que para tener una buena salud y posiblemente una vida más larga se deben dormir al menos siete horas, tal como lo han recomendado diversas organizaciones médicas y del sueño.    

sábado, 3 de enero de 2026

Dieta alta en grasas, un sendero hacia el cáncer

La dieta tiene una importante contribución a la salud del hígado. Si no es una dieta sana pueden acumularse factores que desencadenan en cáncer. Fto Wikipedia


El cáncer no surge por arte de magia. Hay diferentes causas detrás. Y una de ellas, en el caso del cáncer del hígado, es la grasa. Sí, las dietas altas en grasa altern las células del órgano de modo que se facilita la aparición del tumor.

Los investigadores del MIT descubrieron que cuando el hígado es sometido de modo repetido a una dieta rica en grasas, las células maduras del hígado -los hepatocitos- sufren un gran cambio. En vez de permanecer muy especializadas se transforman hacia un estado más primitivo de células madre. Esta transformación les permite lidiar mejor por el estrés provocado por el exceso de grasas, pero con el tiempo aumenta su vulnerabilidad para convertirse en células cancerosas.

Alex Shalek, uno de los investigadores, dijo que "Si las células son forzadas a lidiar con un estresor, como una dieta alta en grasas, hará cosas que le permitirán sobrevivir, pero con el riesgo de una mayor susceptibilidad a la génesis de un tumor".

Esas dietas pueden provocar inflamación y acumulación de grasa en el hígado, derivando en una condición conocida como enfermedad esteatosis del hígado. Esta enfermedad también puede presentarse por estresores de largo plazo como el elevado consumo de alcohol y progresar hacia cirrosis, falla hepática y cáncer. 

La investigación se realizó primero con ratones y luego se confirmaron los hallazgos en humanos: con el tiempo, los genes requeridos para el normal funcionamiento del hígado declinan, mientras los relacionados con estados de células inmaduras aumentan.

El estudio se publicó en el journal Cell.

viernes, 26 de diciembre de 2025

Piel sana con vitamina C comida y no untada

El kiwi dorado contiene mucha más vitamina C que puede beneficia la salud de la piel de todo el cuerpo. Fto Pexels


Hay cosas que son mejores comidas que untadas. Ahora, científicos de la Facultad de Medicina de la Universidad de Otago identificaron una conexión directa entre cuánta vitamina C comen las personas y cuán bien su piel produce colágeno y se renueva.

El estudio demuestra que la salud de la piel responde de forma medible a la vitamina C en la dieta, no solo a los tratamientos tópicos.

Publicado en el Journal of Investigative Dermatology, el estudio descubrió que los niveles de esa vitamina en la piel son muy similares a los niveles en sangre (plasma). Se demostró que aumentar la ingesta a través de alimentos ricos en vitamina C aumenta tanto las concentraciones en la piel como en la sangre.

El estudio se hizo en una muestra pequeña de 24 adultos sanos en Nueva Zelanda y Alemania. Los participantes que aumentaron sus niveles plasmáticos de la vitamina consumiendo dos kiwis SunGold ricos en ella mostraron un claro aumento de esta en la piel. Este aumento se asoció con una piel más gruesa (producción de colágeno) y una mayor renovación de la capa externa de la piel.

Margaret Vissers, profesora y autora principal, explicó que la asociación entre el grosor de la piel y la ingesta de vitamina C es convincente.

El equipo también descubrió que la vitamina C que circula en el torrente sanguíneo llega a todas las capas de la piel y favorece una función cutánea más saludable.

Ella dijo que "Somos los primeros en demostrar que la vitamina C en la circulación sanguínea penetra en todas las capas de la piel y se asocia con una mejor función cutánea".

Los hallazgos refuerzan la idea de que la salud de la piel comienza internamente, con los nutrientes que se distribuyen naturalmente a través del torrente sanguíneo.

La vitamina C es esencial para la producción de colágeno, por lo que se suele añadir a los productos para el cuidado de la piel. Sin embargo, se disuelve con facilidad en agua y no se absorbe bien a través de la barrera cutánea externa.

Los participantes vale aclarar, consumieron dos kiwis SunGod (que contienen mucha más vitamina C) durante ocho semanas, pero los resultados también se pueden ver con otros alimentos que sean ricos en la vitamina.

lunes, 24 de noviembre de 2025

Esta dieta parece mejor que la mediterránea

La dieta vegana, incluso con productos vegetales poco recomendados en la guía sobre alimentación con plantas, permitió bajar más de peso. Foto rawpixel


Personas que siguen una dieta vegana y que en ella consumen productos considerados como poco saludables según el índice de dietas basadas en plantas, pierden más peso que quienes siguen la recomendada dieta mediterránea.

Eso sugiere un análisis del Comité de Médicos por una Medicina Responsable, publicado en Frontiers in Nutrition.

Esta pérdida de peso se relacionó con varios factores, como: evitar los productos animales; consumir alimentos como las papas y los cereales refinados, que se clasifican como poco saludables; y limitar los aceites añadidos y los frutos secos, que aquel índice califica como saludables.

La doctora Hana Kahleova, directora de investigación de ese Comité y autora principal del estudio, expresó que "Nuestra investigación demuestra que incluso cuando una dieta vegana baja en grasas incluye los llamados alimentos vegetales poco saludables, según la definición del índice de dietas basadas en plantas, como los cereales refinados y las papas, es mejor que la dieta mediterránea para perder peso, ya que evita los productos animales y los aceites añadidos".

El análisis se basa en un estudio previo del Comité que comparó directamente una dieta vegana baja en grasas con una dieta mediterránea. En dicho ensayo, 62 adultos con sobrepeso fueron asignados aleatoriamente a uno de los dos patrones durante 16 semanas. El plan vegano incluía frutas, verduras, cereales y legumbres, mientras que el plan mediterráneo incluía frutas, verduras, legumbres, pescado, lácteos bajos en grasa y aceite de oliva virgen extra. No se impusieron restricciones calóricas a ninguno de los grupos.

Luego de las 16 semanas, las personas volvieron a sus dietas habituales durante cuatro semanas y luego cambiaron al plan contrario de 16 semanas. Los resultados del estudio original mostraron que la dieta vegana condujo a una mayor pérdida de peso y a mejoras en la composición corporal, la sensibilidad a la insulina y los niveles de colesterol.

lunes, 20 de octubre de 2025

Así dañan el hígado las gaseosas dietéticas



El daño hepático por el consumo moderado o alto de bebidas gaseosas dietéticas puede ser severo. Foto Public Domain


No es un misterio afirmar que las gaseosas o sodas dietéticas no son buenas para la salud, así se vendan y tomen como benéficas. Ahora una nueva investigación agregó otro serio inconveniente de beber con frecuencia ese tipo de productos: aumenta la probabilidad de enfermedades del hígado y de muertes relacionadas con estos problemas.

El estudio siguió a 123788 adultos del UK Biobank (bando de datos del Reino Unido) que no tenían signos de enfermedad hepática al comienzo del estudio. Los hábitos de ingestión de bebidas de los participantes fueron registrados mediante cuestionarios sobre la dieta cada 24 horas.

¿Qué se encontró? Les cuento lo siguiente:

Los individuos que bebían más de 250 gramos de cualquier tipo de bebida gaseosa dietética por día tenían un 60 % de mayor riesgo de desarrollar enfermedad hepática esteatótica asociada a disfunción metabólica -EHEADM-, una condición del hígado, porcentaje que era del 50 % para los que consumían esas bebidas pero endulzadas. Ambos tipos de sodas se asociaron con altos niveles de hígado graso.

Hay más, les digo: las dietéticas se asociaron con un mayor riesgo de muerte por esas causas, que las endulzadas.

Lihe Liu, autor principal del estudio presentado en el congreso de la United European Gastroenterology, comentó que "Nuestro estudio muestra que las LNSSB (gaseosas dietéticas) están en realidad ligadas a un más alto riesgo de EHEADM, incluso en modestas ingestas de una sola lata al día. Estos hallazgos desafían la percepción común de que esas bebidas son inocuas y realzan la necesidad de reconsiderar su rol en la dieta y la salud del hígado, especialmente dado que esa enfermedad es una preocupación de salud global". 

Las razones,, parecen claras. Liu agregó que "Ell alto contenido de azúcar en las sodas endulzadas puede causar picos altos rápidos de la glucosa en la sangre e insulina, promover la ganancia de peso e incrementar los niveles de ácido úrico,, todo lo cual contribuye a la acumulación de grasa en el hígado. Las dietéticas, por su parte, pueden afectar la salud del hígado al alterar la microbioma intestinal, afectando la sensación de llenura, generando antojo de dulces e incluso estimulando la secreción de insulina".