Mostrando entradas con la etiqueta grasa. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta grasa. Mostrar todas las entradas

domingo, 27 de septiembre de 2026

Los beneficios extendidos de la creatina

Foto Public Domain


En resumen, nuevas investigaciones sugieren que la creatina puede ayudar a adultos de entre 45 y 65 años a ganar tejido magro y fuerza, incluso sin seguir un programa de ejercicio estructurado.

La creatina, un compuesto natural que ayuda a reponer la energía celular, se utiliza ampliamente para desarrollar músculo y mejorar el rendimiento deportivo. Sus efectos también pueden resultar beneficiosos en la mediana edad, etapa en la que mantener la masa muscular cobra especial importancia y en la que perder peso puede conllevar la pérdida de músculo junto con la grasa.

En un estudio realizado por la Universidad Texas A&M con adultos de entre 45 y 65 años, los participantes que tomaron creatina mientras seguían un programa de ejercicio y pérdida de peso ganaron casi tres libras (aprox. 1,36 kg) de tejido magro y redujeron su masa grasa a lo largo de 12 semanas. Aquellos que siguieron el mismo programa pero tomaron un placebo apenas mostraron cambios en el tejido magro, el cual comprende el músculo y otros componentes corporales no grasos.

El estudio, publicado en el Journal of the International Society of Sports Nutrition, contó con la participación de 64 adultos sanos que completaron la intervención. Los participantes decidieron si unirse al programa de ejercicio y pérdida de peso o no hacerlo. Dentro de estos grupos, los investigadores asignaron aleatoriamente a los participantes la ingesta diaria de 10 gramos de monohidrato de creatina o de un placebo.

El programa de ejercicio combinaba entrenamiento de resistencia y aeróbico tres veces por semana con una dieta diseñada para generar un déficit calórico moderado. Los participantes que tomaron creatina experimentaron una mayor reducción del porcentaje de grasa corporal que aquellos que tomaron el placebo. Según los investigadores, este es el primer estudio que demuestra que añadir creatina a un programa de pérdida de peso basado en ejercicio y dieta puede reducir el porcentaje de grasa corporal en mayor medida que el programa por sí solo.

Los resultados también sugieren que no era necesario seguir un programa de ejercicio estructurado para obtener ciertos beneficios. Entre las personas que no participaron en el programa, aquellas que tomaron creatina ganaron unas 2,4 libras (aprox. 1,09 kg) de tejido magro durante las 12 semanas y mejoraron su fuerza en los ejercicios de prensa de piernas y press de banca.

La combinación de creatina y ejercicio generó mayores ganancias de fuerza en la prensa de piernas y el press de banca, así como una mejora en el tiempo hasta el agotamiento (una medida de cuánto tiempo podían continuar ejercitándose los participantes). La creatina no pareció contribuir a mejorar la capacidad aeróbica. Esa distinción es coherente con sus efectos principales sobre la fuerza y ​​la potencia musculares.

viernes, 21 de agosto de 2026

¿Se asocia el café con menor grasa corporal?

Quienes toman más café podrían tener menos grasa total y una mejor salud metabólica, sugiere un estudio, que fue hecho con población de Finlandia. Foto Pexels


Quienes toman café pueden recibir algo más que energía. Un estudio en Finlandia encontró que las personas que beben más café tendían a tener menos grasa total y grasa abdominal, más músculo y marcadores metabólicos más saludables a pesar de tener Índice de Masa Corporal similar.

El mayor ingestión de café también fue asociada con menores niveles de ciertos aminoácidos asociados con la resistencia a la insulina y el riesgo de diabetes tipo 2.

Los investigadores en la Universidad de Oulu analizaron información de 2264 personas que tenían 46 años y que participaron en la Cohorte de Nacimiento del Norte de Finlandia 1966. El equipo investigó cómo la ingestión habitual de café de los participantes se relacionaban con metabolitos en circulación, indicadores del riesgo cardiometabólico, y los niveles de las hormonas sexuales.

Algunas de las diferencias más significativas aparecieron en hombres. El mayor consumo de café fue asociado con un mejor perfil de glucosa.insulina, niveles más altos de testosterona total y biodisponible, y mayores concentraciones de globulina fijadora de hormonas sexuales. Sin embargo, la testosterona libre y el índice de andrógenos libres fueron ligeramente inferiores.

Las asociaciones hormonales fueron menores en las mujeres.

Los hallazgos abren la posibilidad de que los caminos hormonales podrían ayudar a explicar algunas de las previas relaciones observadas entre consumo de café y salud metabólica. Como el estudio fue observacional, sin embargo, no puede establecer si beber café provoca directamente algunas de las diferencias biológicas identificadas en el estudio, que fue publicado en el European Journal of Nutrition.

martes, 14 de julio de 2026

Los trasnochadores tienen este otro problemita

Quienes son trasnochadores pueden tener un desorden alimenticio que los hace ingerir alimentos menos saludables y afectar su metabolismo. Foto HG


No es nada nuevo afirmar que acostarse temprano y levantarse temprano se han asociado con una vida saludable. Peor científicos han descubierto que si alguien es un pájaro madrugador o un búho nocturno es más que un estilo de vida. Este patrón refleja la preferencia natural del cuerpo por el tiempo de los ciclos de sueño y vigilia dentro de un día de 24 horas.

Un nuevo estudio, sin embargo, sugiere que ser un búho nocturno viene con su propio conjunto de desventajas metabólicas.

Las comidas son también señales de tiempo para el reloj interno del cuerpo y cuando comemos podemos influir en el metabolismo. En un estudio, científicos exploraron si el cronotipo de la persona se relaciona con los hábitos de comida, la composición corporal y la salud metabólica en general.

El estudio hizo seguimiento a mujeres sanas viviendo en Auckland, Nueva Zelanda, y encontró que las nocturnas consumían menos energía y pocos alimentos con micronutrientes que aquellas del cronotipo mañanero. La mayor ingesta de calorías en la noche se asociaba con un porcentaje de grasa más alto y un mayor riesgo de obesidad.

Como esos búhos nocturnos comen muy poco en la mañana y consumen una gran porción de su alimento tarde en la noche, tendían a tener un índice de masa corporal más alto y mayor porcentaje de grasa corporal que los mañaneros.

Los hallazgos se publicaron en Frontiers in Nutrition.

martes, 20 de enero de 2026

Tal como los buitres, humanos fuimos carroñeros

Buscar animales muertos para extraer su carne y otros productos pudo ser una actividad común a lo largo de la evolución humana. Foto Wikipedia Commons


No fue por azar, tampoco una actividad ocasional. No. Un nuevo estudio sugiere que hubo otro elemento clave para que los humanos evolucionaron: comer carroña. Sí, tal como los buitres (gallinazos y otros animales.

En el estudio, publicado en el Journal of Human Evolution, los autores argumentan que la carroña no fue un recurso ocasional, sino un estrategia fundamental de supervivencia que se repitió a lo largo de la evolución humana.

La carroña, plantearon, ofreció beneficios a los primeros humanos. Hay razones obvias. Encontrar y explotar cadáveres de animales requería mucha menos energía que cazarlos y brindaba alimentación en momentos de escasez. Es que durante las hambrunas, la carroña podía ser una de las fuentes de alimentación confiables y disponible.

Explicaron que "El pH ácido del estómago humano puede actuar como defensa contra patógenos y toxinas, y el riesgo de infección disminuyó considerablemente cuando comenzamos a utilizar fuego para cocinar. Además, nuestra capacidad para viajar largas distancias con bajo gasto energético fue clave para encontrar alimento".

Esto, más la tecnología temprana, entregaron a los humanos claras ventajas. El lenguaje y las herramientas de piedra, incluso las más simples, ayudaron a coordinar esfuerzos grupales, localizar cadáveres y extraer recursos valiosos como carne, grasa y médula ósea. Así, la actividad carroñera funcionó junto con la caza y la recolección de plantas como parte de una estrategia alimentaria flexible y eficiente.

Para los autores, la recolección de alimento de la carroña nunca fue solo un paso en el camino hacia la caza.. En cambio,, fue una parte constante y esencial de la supervivencia humana que complementó otros métodos de recolección de alimentos. De tal modo, comer carroña, lejos de una conducta marginal jugó un papel central en la configuración de la evolución humana y, en última instancia, ayudó a hacernos humanos.

El estudio lo desarrollaron investigadores de universidades españolas.

viernes, 19 de diciembre de 2025

Y ahora, queso grasoso contra la demencia

Quesos ricos en grasa, como el cheddar, se asocian con un menor riesgo de desarrollar diversos tipos de demencia. Foto Wikipedia Commons


Las cosas que se descubren no siempre parecen tener sentido. Pues bien, comer más queso y crema con alto contenido de grasa podría relacionarse con un menor riesgo de desarrollar alzheimer, sugiere un estudio publicado en Neurology, revista médica de la Academia Americana de Neurología.

El estudio no demuestra que consumir esos productos con alto contenido de grasa reduzca el riesgo de demencia, solo muestra una asociación.

Los quesos con alto contenido de grasa contienen más del 20 % de grasa e incluyen variedades como el cheddar, el brie y el gouda. Por su parte las cremas con alto contenido de grasa contienen por lo general entre 30% y 40 % de grasa, como la crema para batir, la doble y la coagulada.

Emily Sonestedt, Ph.D., de la Universidad de Lund en Suecia, quien participó en la investigación expresó que "Durante décadas, el debate sobre las dietas altas o bajas en grasa ha moldeado los consejos de salud, llegando incluso a clasificar el queso como un alimento poco saludable que se debe limitar". Pero aclaró que "Nuestro estudio descubrió que algunos productos lácteos ricos en grasa podrían reducir el riesgo de demencia, hecho que desmiente algunas suposiciones arraigadas sobre la grasa y la salud cerebral".

Los investigadores analizaron 27 670 personas en Suecia, con un promedio de edad de 58 años al inicio del estudio. Se les realizó un seguimiento promedio de 25 años y 3208 desarrollaron demencia.

Compararon a personas que consumían 50 gramos o más de queso rico en grsa al día con personas que consumían menos de 15 gramos. 50 gramos equivalen a dos lonchas de cheddar o meda taza de queso rayado. De quienes consumieron más queso rico en grasa 10 % desarrolló demencia al final del estudio. De quienes consumieron menos, el 13 % la desarrolló.

Pero hay más. Luego de ajustar por edad, sexo, educación y calidad general de la dieta, descubrieron que aquellos que consumían más queso rico en grasa tenían un 13 % de menos riesgo de desarrollar demencia en comparación con quienes menos consumían. El riesgo era 29 % menor para demencia vascular.

También tenían menor riesgo de alzheimer, pero solo aquellos que no poseían el gen APOE e4 que predispone a esa enfermedad.

Así mismo el riesgo fue menor para quienes consumían mayor cantidad de crema rica en grasa.

lunes, 8 de septiembre de 2025

Esta clase de grasa envejece (y afecta) el corazón

La grasa alrededor de los órganos genera inflamación y esta conduce al envejecimiento rápido del corazón y a problemas de este órgano. Foto Wikipedia Commons


Puede hacer ejercicio, puede incluso tener un peso adecuado, pero adentro tener ese problema que podría acelerar los daños en el corazón.

Oculta, alrededor de los órganos, está la grasa visceral, que un nuevo estudio asocia con un acelerado envejecimiento del corazón.

Y eso lo determinaron científicos que con inteligencia artificial e imágenes estudiaron más de 21 000 personas del Biobank del Reino Unido.

Una grasa adentro de la cintura que acelera el endurecimiento y la inflamación del corazón, mientras que aquella almacenada alrededor de caderas y muslos pueden brindar protección a las mujeres.

El envejecimiento es el mayor factor de riesgo para la enfermedad  cardiaca, pero porqué unas personas envejecen más rápido que otras no se ha entendido bien. Pero los científicos que condujeron el nuevo estudio afirman que la grasa visceral puede jugar un rol importante en acelerar el envejecimiento del corazón y los vasos sanguíneos. Es una grasa que se sabe es dañina y ahora este estudio la relaciona con un más rápido envejecimiento del corazón.

El estudio, publicado en el European Heart Journal, revela que el más rápido envejecimiento del corazón se relaciona con tener más tejido visceral adiposo. Este tejido adiposo es grasa que se encuentra bien adenteo dentro del abdomen alrededor de órganos como el estómago, los intestinos y el hígado. Es un tipo de grasa que no se puede ver desde afuera y algunas personas pueden tener grandes cantidades pese a tener un peso saludable.

Se encontraron señales en exámenes de sangre de que la grasa visceral está ligada a una mayor inflamación en el cuerpo, siento esta una causa potencial de envejecimiento prematuro.

Hallaron diferencias entre los sexos. La grasa alrededor del abdomen en hombres es predictora de envejecimiento temprano, mientras que la que se acumula adentro de caderas y muslos en mujeres es protectora contra el envejecimiento.

jueves, 3 de julio de 2025

Hallaron fábrica de hace 125 000 años

Los neandertales son parientes cercanos de los humanos y aparecieron hace unos 400 000 años, para desaparecer hace unos 30 000, dato sobre el cual sin embargo hay distintas estimaciones. Foto Wikipedia Commons


Hace 125 000 años hubo una fábrica, la primera conocida en la historia. Una cuya producción pudo salvar la vida de sus creadores y 'clientes'.

Es que un estudio publicado en Science reveló el hallazgo en Alemania de una factoría en la cual se procesaba o extraía grasa animal. Y no fueron los Homo sapiens los que la establecieron, sino unos parientes cercanos: los neandertales.

Esta fábrica, sugiere la investigación salvó a esa población de una condición letal de salud. Extraían la grasa de los huesos de animales para complementar la dieta y evitar así el llamado envenenamiento por proteínas, que se presenta cuando se ingieren estas y nada más.

El hallazgo sugiere que estos homíninos y tal vez los humanos sapiens practicaban la intensificación de recursos al obtener más utilidad de los materiales disponibles. Antes de este estudio el primer caso de esa intensificación databa de hacía 28 000 años, mucho después .según ciertos estudios- de la extinción de los neandertales.

Pero, ¿cómo se halló esa fábrica y en qué consistía? Esta factoría del Paleolítico se encontró al descubrir restos fragmentados de 172 grandes animales, incluyendo caballos, venados y ganado, así como yunques y martillos fabricados por ellos. Tras analizar los huesos, los investigadores descubrieron que estos eran machacados para obtener el tuétano, ese tejido blando dentro de estos, algo que hacían antes de hervirlos para sacar la grasa. Parece que comían tanto el tuétano como la grasa, con lo cual maximizaban la cantidad de alimentos y nutrientes que obtenían del cuerpo de los animales.

Se hallaron cerca de 2000 fragmentos de huesos en Neumark-Nord, un sitio arqueológico en Alemania central, huesos que habían sido machacados para extraerles la grasa.

Wil Roebroeks, coautor, de Laiden University en Países Bajos, explicó que "La fragmentación de los huesos de grandes mamíferos en tan grande cantidad de fragmentos es una tarea intensiva y demandante de tiempo", es decir que debía tener un propósito claro.

Esa grasa era consumida a necesidad, pues hubo hambrunas y debieron desesperarse por obtener calorías. La grasa suministra dos veces más calorías por gramo que los carbohidratos y las proteínas.

martes, 31 de diciembre de 2024

Reafirman ventajas del ejercicio moderado

A las personas con sobrepeso u obesidad les beneficia el ejercicio aeróbico de intensidad moderada a intensa. Foto PxHere


Unos resultados que animan a hacer ejercicio a personas con sobrepeso u obesidad: un estudio del Imperial College junto a colegas en Irán encontró mejoras clínicas significativas en individuos que hacían ejercicio de moderado a intenso al menos 150 minutos a la semana.

En el estudio, publicado en Jama Network Open, se analizaron 116 investigaciones con 6880 participantes, estudios que incluían ensayos clínicos con duración de al menos ocho semanas enfocados en entrenamiento enfocado a adultos con sobrepeso u obesidad, 61 % de ellos mujeres.

El análisis reveló que por cada 30 minutos semanales de incremento en el ejercicio aeróbico, había una reducción en el peso corporal medio de-0.52 kilos, de 0.56 en circunferencia de cintura y 0.37 %de grasa corporal.

El ejercicio de duración de 150 minutos semanales se relacionó con pérdidas más significativas de 2.79 kilos, 3.26 centímetros de circunferencia de cintura y 2.08 % de grasa corporal.

El efecto de pérdida de peso fue linear, con mayores reducción con 300 minutos de ejercicio por semana de 4.19 kilos de peso, 4.12 de cintura y 1.78% de grasa corporal.

La investigación refuerza la importancia y los beneficios de 150 minutos o más de ejercicio semanales en personas con obesidad y sobrepeso.

jueves, 21 de noviembre de 2024

Las células recuerdan la obesidad, por eso es difícil perder peso

Perder peso es más difícil cuando las células guardan la memoria del sobrepeso y así se vuelve a engordar con mayor facilidad. Foto Flickr


Con demasiada frecuencia personas que hacen dieta para perder peso en pocas semanas vuelven a ganarlo. Cunde el desánimo y se preguntan porqué sucede. Ahora científicos en ETH Zurich parece que encontraron la respuesta y no es muy alentadora.

¿Qué fue lo que hallaron? Les cuento: identificaron una memoria epigenética en las células grasas que conducen al efecto yo-yo luego de perder peso. En breve me explico.

Los investigadores, liderados por Daniel Castellano Castillo estudiaron las causas del efecto yo-yo en ratones. Estudiaron las células grasas de ratones con sobrepeso y de aquellos que habían rebajado gracias a una dieta.

Los investigadores revelaron que la obesidad lleva a cambios epigenéticos característicos en el núcleo de aquellas células. Lo que es especial acerca de tales cambios es que permanecen incluso después de la dieta. Y Ferdinand von Meyenn, director del grupo y profesor de Nutrición y Epigenética Metabólica, aclaró que "Las células de grasa recuerdan el estado de sobrepeso y pueden retornar a ese estado con mayor facilidad.

Los investigadores fueron capaces de mostrar que los ratones con esos marcadores epigenéticos reganaron peso más rápido cuando de nuevo tenían acceso a una dieta alta en grasas. Entonces "Esto significa que hemos encontrado una base molecular del efecto yo-yo", agregó Meyenn.

Los investigadores, es más, y muy importante, encontraron evidencias de ese mecanismo en humanos. Analizaron tejido grasoso de biopsias de personas antes con sobrepeso que habían ido a través a de una cirugía de reducción de estómago o cirugía gástrica de bypass.

Los investigadores analizaron en esas muestras expresión de genes y no marcadores epigenéticos. Sin embargo los resultados fueron consistentes con aquellos hallados en ratones.

Me faltan dos cosas:

Los investigadores no estudiaron cuánto pueden recordar la obesidad esas células, pero se sabe que son células que viven  10 años antes de que el cuerpo las remplace con nuevas.

La segunda, para que se entienda mejor:

La epigenética es la parte de la genética basada no en la secuencia de los bloques constituyentes de la genética sino en las pequeños marcadores químicos característicos en esos bloques. La secuencia de esos bloques ha evolucionado con el tiempo y la heredamos de nuestros padres. Los marcadores epigenéticos, por otra parte, son más factores ambientales dinámicos, nuestros hábitos de alimentación y la condición de nuestro cuerpo-que como la obesidad- puede cambiar en el curso de la vida. Pero pueden permanecer estables por años, décadas y durante ese tiempo tienen un papel clave en determinar cuáles genes están activos en nuestras células y cuáles no.

Laura Hinte, investigadora dle grupo, dijo que "La epigenética le dice a la célula qué tipo de célula es y qué debería hacer".

Por último, el hallazgo fue publicado en Nature.


miércoles, 7 de agosto de 2024

Hallan sustancia que hace que nos decidamos a hacer ejercicio

Una joven en calentamiento para trotar. En la decisión sobre hacer ejercicio o no, hay sustancias involucradas en nuestro cerebro. Foto Public Domain Pictures 


La situación es bien común. Creo que a casi todos nos ha sucedido: ¿hacemos ejercicio o... mejor no y nos comemos un postre y tomamos un café? Sí o no, la disyuntiva que tiene lugar en el cerebro cuando se trata de tomar una decisión sobre este caso.

De hecho, es uno de los propósitos de cada año que más fracasan: este año sí hago ejercicio. Y científicos en ETH Zurich parecen haber hallado al responsable de que se decida por el ejercicio o no.

Les explico: Descifraron qué químico y cuáles neuronas median en la decisión.

Y hay más:

Pero respondamos de una la inquietud: los responsables son la sustancia mensajera orexina y las neuronas que la producen.

Se sostenía que en esta decisión estaban implicadas otras sustancias como la serotonina y la dopamina, que fueron halladas hace mucho tiempo. La orexina es de hallazgo reciente.

"En neurociencias, la dopamina es una explicación popular de porqué elegimos hacer unas cosas y evitamos otras", explicó Denis Burdakov, profesor en aquella institución, pero "Nuestro conocimiento actual acerca de la dopamina no explica con facilidad porqué decidimos ejercitarnos en vez de comer", y eso se debe a que "Nuestro cerebro libera dopamina tanto cuando comemos como cuando nos ejercitamos, lo que no explica porqué elegimos una sobre la otra".

Para averiguar qué sustancia estaba implicada, los investigadores ingeniaron un experimento con ratones, que tenían para elegir una entre ocho opciones en pruebas de diez minutos, opciones entre las que estaba una rueda donde podían correr y una barra de dulce que también les gusta (como a nosotros porque contiene mucho azúcar, grasa y sabe bien).

Prosigo:

Había ratones normales y un grupo al que se le había bloqueado la orexina. Si se les ofrecía solo una opción de aquellas, no había diferencia. Pero cuando se les daban las dos al tiempo el asunto cambiaba.

El científico Burdakov comentó que "Esto significa que el rol primario del sistema orexina no es controlar cuánto se mueven o comen los ratones". ¿Entonces? Agregó que "Más bien, parece que es central a hacer una decisión entre una y otra (opción), cuando ambas están disponibles".

Es que cuando no tenían intacto el sistema orexina la decisión se inclinaba hacia comer la barra con el dulce.

¿Qué seguirá?

Esperen les cuento:

Se trata de validar en humanos los hallazgos, que pueden ser similares pues las funciones cerebrales son prácticamente las mismas en ambas especies. Para eso a las personas se les suministraría una droga que bloquea la orexina, que está autorizada para el insomnio, o examinar pacientes que sufren de narcolepsia, uno en  2000, que por razones genéticas tienen el sistema restringido.

De confirmarse, ¿Qué sigue?

No sería descabellado pensar en ofrecer una solución, para que hagan ejercicio, a quienes tienen alterada la orexina. 

El estudio fue publicado en Nature Neuroscience.


sábado, 6 de abril de 2024

La soledad hace comer más a las mujeres

Las mujeres que se perciben solitarias tienden a abusar más de una dieta poco saludable. Fotografía Pxhere



Una de las crisis actuales es la soledad, cuyos efectos nocivos en la salud física y mental han sido documentados en diferentes estudios. Una nueva investigación encontró que las mujeres que se perciben a sí mismas como solitarias exhiben actividad en regiones del cerebro asociadas con los antojos y hacia comer, en especial cuando ven imágenes de alimentos altos en calorías. Esas mujeres presentan además conductas de comida no sana y una salud mental más pobre.

El estudio fue de investigadores de UCLA y fue publicado en el journal JAMA Network Open.

Todo se debió a Arpana Gupta, codirector del Goodman-Luskin Microbiome Center en esa institución, quien deseaba conocer los impactos negativos de la soledad, en especial de personas que continúan trabajando remotamente tras la pandemia, y cómo el cerebro interactúa con el aislamiento social, los hábitos de alimentación y la salud mental.

Si bien se ha establecido que la obesidad se relaciona con la depresión y la ansiedad, y que el exceso de comer se en tiende como un mecanismo contra la soledad, Gupta quería observar los canales del cerebro asociados con esos sentimientos y comportamientos.

"Investigar cómo el cerebro procesa la soledad y  cómo se relaciona con la obesidad y los efectos en la salud no se han hecho", dijo Gupta, autor senior.

Los investigadores encuestaron 93 mujeres sobre su sistema de apoyo, sus sentimientos de soledad y aislamiento, y luego las separaron en dos grupos: aquellas que marcaron alto en la escapa de aislamiento social percibido y aquellas que marcaron bajo.

Encontraron que las mujeres que tenían niveles altos tendían a tener mayor masa de grasa, menor calidad de dieta, mayores antojos, comida basada en recompensa y comida sin control, así como niveles aumentados de ansiedad y depresión.

Se les mostró luego fotos de comida y otras de otros temas, dulce versus no alimentos, alimentos sabrosos y no alimentos. Imágenes de resonancia registraron la actividad cerebral de las participantes mientras miraban las fotografías.

El grupo de mujeres que se percibían más solas experimentaban activación aumentada en regiones del cerebro asociadas con un mayor antojo de comer comidas dulces y menor activación de la región asociada con el autocontrol hacia comportamientos de alimentación.


sábado, 22 de julio de 2023

Estudio deja bien parados los lácteos y la carne

Los lácteos enteros o con grasa no incidían en problemas de salud, consumidos dos veces por día. Se excluyen la mantequilla y la crema de leche. Foto Pexels


Contrario a lo que siempre se ha sostenido, un estudio conducido en 80 países y todos los continentes encontró que incluir o excluir las carnes rojas no procesadas y los granos integrales en una dieta saludable no afecta los resultados.

La investigación se publicó en el European Heart Journal, de la European Society of Cardiology.

La investigación reveló que las dietas que enfatizanel consumo de frutas, vegetales, lácteos (en especial con grasas), nueves, legumbres y peces se asociaban con un menor riesgo de enfermedad cardiovascular y muerte prematura en todas las regiones del mundo. Para sorpresa de todos, la adición u omisión de carnes rojas no procesadas o granos integrales tenían efecto mínimo en los beneficios.

Andrew Mente, autor, investigador en McMaster University en Canadá, enfatizó que los alimentos bajos en grasas han recibido mucha atención del público, la industria de alimentos y los tomadores de decisiones, con un foco en reducir la grasa y la grasa saturada. Sin embargo, los hallazgos del estudio sugieren que podría ser más benéfico priorizar la inclusión de alimentos protectores como nueces (que a veces son evitados por su alto contenido energético), pescados, y lácteos, en vez de restringirla ingesta de estos, en especial la leche entera (con grasa).

La investigación indican que hasta dos porciones de lácteos al día, particularmente la entera, puede ser parte de una dieta saludable. Esto concuerda con los lineamientos de la ciencia nutricional moderna, que sugiere que los lácteos, especialmente con grasa, pueden tener efectos protectores contra la presión sanguínea elevada y el síndrome metabólico.

La investigación fue exhaustiva y representativa, incluyendo países de ingresos altos, medios y bajos, incluyó 147 642 individuos de 21 países.

La investigación además consideró la dieta PURE, que ha sido considerada saludable, consistente en 2 a 3 porciones de frutas y vegetales cada día, 3 a 4 de legumbres a la semana, 7 de nueces semanalmente, 2 a 3 de pescado a la semana y 14 porciones de lácteos (sobre todo enteros o con grasa, excluyendo la mantequilla y la crema de leche).

La investigación  evaluó además las asociaciones entre el puntaje obtenido en la dieta (un punto se daba a cada componente ingerido) y los efectos en la salud, considerando mortalidad, ataque cardiaco, derrame y eventos cardiovasculares en general, además fue ajustada para factores como la edad, sexo, tamaño de la cintura, nivel de educación, ingresos y otros.

La investigación mostró que al comparar la dieta menos saludable (menor puntaje) y la más saludable (puntaje de 5 o 6) se encontró un 30 % de menor riesgo de muerte, 18 % menos de probabilidad de eventos cardiovasculares, 19 % de menor riesgo de derrame y 14 % menos riesgo de infarto.

Nota: la Organización Mundial de la Salud estima que hay una fuerte asociación entre el alto consumo de carnes rojas y el cáncer.

lunes, 16 de enero de 2023

Descubren por qué el chocolate es tan irresistible

Al entrar en contacto con la lengua, el chocolate desprende una capa grasosa que lo hace irresistible. Foto Flickr/M.Verch


Todos sabemos que nos produce placer y por eso es casi irresistible y hasta se convierte en una adicción. ¿Por qué nos gusta tanto el chocolate? Pues científicos acaban de dilucidar una gran parte del secreto, ese proceso físico que ocurre en la boca cuando entra en contacto con el chocolate.

Al analizar cada uno de los pasos, el grupo interdisciplinario en University of Leeds encontraron ese secreto que además permitirá que se produzcan chocolates mucho más apetitosos y... adictivos.

Durante los primeros momentos en la boca, surge una sensación del modo como es lubricado el chocolate por sus ingredientes, la saliva o una combinación de los dos.

La grasa juega un papel preponderante e inmediato cuando la lengua entra en contacto con el producto. Luego de eso, se liberan partículas sólidas de cocoa, que se tornan importantes en términos de sensación táctil, de modo que la grada más interna juega un papel limitado y puede ser reducido sin tener un impacto en la sensación de chocolate.

"Si un chocolate tiene 5 % de grasa o 50 % formará gotitas en la boca y eso da la sensación que transmite el chocolate. Sin embargo, es la ubicación de la grasa en la elaboración la que importa en cada etapa de aquella lubricación, algo que poco se ha investigado", expresó Anwesha Sarkar, profesor de Coloides y Superficies en la  Escuela de Ciencia de los Alimentos y Nutrición.

"Estamos demostrando que la capa de grasa debe estar en la parte externa del chocolate, es lo que más importa, seguido por un cubrimiento efectivo de las partículas de cocoa con la grasa, esto hace sentir muy bien al chocolate", agregó.

Cuando el chocolate entra en contacto con la lengua, libera una película grasosa que cubre la lengua y otras superficies de la boca. Es esta película grasosa la que hace que el chocolate se sienta suave durante todo el tiempo en la boca.

El estudio, publicado en el journal científico ACS Applied Materials and Interface, no investigó el asunto de cómo sabe el chocolate, sino que se centró en cómo se siente y en su textura.

"La ciencia de la lubricación confiere una visión mecanicista sobre cómo la comida se siente en la boca. Se puede usar este conocimiento para diseñar mejor sabor, textura o beneficios para la salud".


viernes, 7 de octubre de 2022

Comer tarde engorda

La hora en que se come influye en el peso de la persona. Foto Wikipedia


No es extraño que se aconseje no comer tarde en la noche, entre otras razones por posibles problemas con el reflujo. Mas ahora hay otra razón poderosa: comer tarde... engorda.

Eso se desprende de un estudio publicado en Cell Metabolism, en el cual los científicos investigaron los efectos simultáneos de comer tarde en tres principales actores de la regulación del peso corporal y por ende en el riesgo de obesidad: ingestión de calorías, número de calorías quemadas y cambios moleculares en el tejido graso.

¿Qué encontraron? El estudio proporciona evidencia experimental de que comer tarde en la noche genera menor gasto de energía, aumenta el hambre y produce cambios en el tejido graso que combinados pueden aumentar el riesgo de obesidad.

"Encontramos que comer cuatro horas más tarde hace una diferencia significativa en los niveles de hambre, la forma como quemamos calorías luego de comer y la manera como almacenamos la grasa", explicó Nina Bujovic, PhD, del Medical Chronobiology Programen el Brigham's Division of Sleep and Circadian Disorders y autora senior de la investigación.

Los resultados indican que comer tarde tiene efectos profundos en las hormonas reguladoras del hambre y el apetito, leptina y grelina, que influyen en nuestra motivación para comer. Específicamente, los niveles de leptina, que señala la saciedad, disminuyen a través de las 24 horas cuando se come tarde en comparación de cuando se come temprano. Al comer tarde, los participantes en el estudio además quemaban menos calorías, a tasa menor, y exhibían una expresión genética del tejido adiposo hacia una adipogénesis aumentada y una menor lipolisis, que promueve el crecimiento de grasa.

Estos hallazgos expresan mecanismos fisiológico y molecular subyacentes en la correlación entre comer tarde y un mayor riesgo de obesidad.

En el estudio se tuvieron en cuenta factores como la actividad física, posición, sueño, exposición a la luz con lo cual se detectaron cambios en los diferentes sistemas de control involucrados en el balance de energía, un marcador de cómo nuestros cuerpos usan el alimento que comemos.

 

viernes, 2 de septiembre de 2022

Endulzantes artificiales sí hacen daño, concluye investigación

Algunos endulzantes pueden contribuir a la diabetes. En la foto, examen para medir niveles de glucosa. Foto PxHere


Al fin se llenó el vacío. Cuando científicos encabezados por Jotham Suez publicaron un estudio que concluyó que los endulzantes artificiales eran nocivos para el organismo, la industria de alimentos respondió que se había hecho con modelo animal (ratones) y no era válido en humanos.

Pues bien, el mismo Suez, trabajando ahora en el Laboratorio del inmunólogo Eran Elinav en el Weizmann Institute of Science en Israel, estudió los efectos de esos endulzantes en humanos, junto a sus colegas.

Analizaron los endulzantes sucralosa, aspartame y estevia. La investigación concluyó que tal como se había visto en ratones, esos productos alteran el mcirobioma intestinal. Esto, dijeron, impacta negativamente la tolerancia a la glucosa, una medida de cómo el cuerpo moviliza el azúcar de la sangre a los músculos y la grasa, conduciendo posiblemente a la ganancia de peso y a la diabetes.

"En las últimas décadas ha habido un masivo incremento en la prevalencia de esas condiciones metabólicas" que surgen de la alteración en la tolerancia a la glucosa, dijo Suez, citado por The Scientist. "Esta estrategia (el uso de endulzantes no calóricos) se ha usado por un tiempo como alternativa a los endulzantes calóricos, pero nuestros hallazgos responden a la pregunta de si están produciendo beneficios o no".

Ekl estudio se hizo con voluntarios que no consumían o que sí consumían endulzantes. Cuatro grupos consumieron seis marcas comerciales de aspartame, sacarina, sucralosa o estevia por 14 días. Todos contenían glucosa (cinco gramos) como agente constituyente, un quinto grupo recibió el equivalente de glucosa (cinco gramos) y el sexto no recibió nada.

Al analizar luego la microbioma oral y de intestinos encontraron diferencias significativas en las poblaciones de bacterias antes y después de la ingestión regular de los endulzantes artificiales, particularmente en los participantes que ingirieron sucralosa y sacarina. Los grupos de control con glucosa o sin consumir nada, no experimentaron cambios.

Quienes tomaron sucralosa y sacarina también tenían picos más elevados de glucosa en la sangre, sugiriendo que esos endulzantes pueden conducir al cuerpo a la intolerancia a la glucosa. No se observaron diferencias en las respuestas glicémicas para quienes solo consumieron aspartame o estevia.

Para ajustar, tomaron microbios de las heces de los participantes con elevados niveles de azúcar en la sangre y las insertaron en ratones libres de bacterias, y qué sorpresa: encontraron que la capacidad de los animales para regularlos niveles de glucosa en la sangre se inhibían

El estudio fue publicado en Cell.


martes, 8 de marzo de 2022

La restricción calórica mejora la salud

Una restricción calórica bien llevada puede mejorar la salud. Foto Piqsels


No es algo nuevo. Hace varios años se habla de la restricción calórica para mejorar la salud. Hay quienes siguen este patrón, que debe hacerse con control de especialistas, y al hacerlo por su cuenta pueden abusar.

Una restricción del 40 % deriva en problemas inmunológicos, facilitando la aparición de diversas infecciones.

Científicos liderados por  Vishwa Deep Dixit en la Escuela de Medicina de Yale University exploraron los efectos inmunológicos y metabólicos de la restricción y sus hallazgos aparecieron en la revista Science.

Trabajaron con participantes entre 25 y 45 años, que durante dos años siguieron una restricción del 25 % en su ingesta calórica.

Al finalizar, mediante imágenes de resonancia magnética se examinó el timo, un órgano que produce las células T del sistema inmunológico. Tras dos años, los participantes tenían un timo más grande, tenían menos grasa y producían más células T.

Se encontró que la restricción calórica producía cambios en la actividad de genes en la grasa corporal asociada con las células inmunológicas, varios de los cuales no se habían identificado antes en estudios con animales. Se enfocaron en un gen en particular, Pla2g7, que regula la inflamación, y la restricción inhibía esta actividad.

Al estudiar con ratones sin ese gen, se encontró que ganaban menos peso al consumir una dieta alta en grasas y desarrollaban menos el hígado graso. Además quemaban más grasa. Y los ratones más viejos sin ese gen, padecían de menos inflamaciones y tenían timos más grandes y más productivos.

Estos hallazgos sugieren que, al menos en parte, la restricción calórica mejora la salud.

miércoles, 3 de noviembre de 2021

Hallan 14 genes que nos hacen obesos

 

La obesidad, por lo general, afecta la salud. Es una epidemia hoy. Foto Wikipedia Commons


¿Obeso yo? No, mis genes. 

Científicos identificaron 14 genes que pueden causar obesidad y tres que evitan la ganancia de peso, un hallazgo que puede conducir a tratamientos para esa condición.

Los científicos de la Universidad de Virginia (Estados Unidos) publicaron su hallazgo en Plos Genetics.

Idearon un método para chequear cientos de genes y hací los encontraron, de acuerdo con Eyleen O'Rourke, una de las investigadoras.

El trabajo ofrece una luz en la compleja intersección de la obesidad, la dieta y nuestro ADN. Esta condición se convirtió en epidemia, en buena parte por el alto consumo de calorías de dietas altas en azúcar. Además el estilo de vida sedentario cumple su rol. Pero de todas formas nuestros genes juegan un papel activo, regulando el almacenamiento de grasa y afectando cómo nuestros cuerpos queman alimento como energía.

Así que si se identifican los genes que convierten el exceso de alimentos en grasa, se podría buscar la manera de inactivarlos con medicinas y así posiblemente desvincular el exceso de comida con la obesidad.

Se han identificado cientos de genes asociados con la obesidad, indicando que son más o menos prevalentes en personas obesas que en quienes no lo son. Lo difícil había sido identificar cuáles tienen acción directa en promover o evitar la ganancia de peso. De este modo, el equipo de O'Rourke trabajó con los pequeños gusanos C. elegans, que viven en la vegetación podrida y se alimentan con microbios. Comparten más del 70 % de sus genes con nosotros y pueden ser obesos si se alimentan con exceso de azúcar.

En el estudio se analizaron 293 genes asociados con obesidad, para identificar cuáles incidían directamente en esta condición o la evitaban.

Así, identificaron 14 que la promueven y tres que cuando fueron bloqueados en los C. elegans, la prevenían.


miércoles, 2 de junio de 2021

¿Tiene sobrepeso? El ejercicio en la tarde parece mejor

A algunos los beneficia más el ejercicio en horas de la tarde. Foto Pixabay


Si usted sufre de sobrepeso, su dieta es alta en grasas y además hace ejercicio por la mañana no debería seguir así.

Un nuevo estudio sugiere que para personas bajo estas situaciones lo más conveniente es hacer ejercicio en la noche, porque tendrá mejores beneficios en cuanto a colesterol y control del azúcar en la sangre.

La explicación no es muy sencilla pero de acuerdo con los hallazgos vale tenerla en cuenta: en nuestro interior se cumplen muchas operaciones que tienen sus propios horarios circadianos. No todo funciona a la misma hora y del mismo modo.

Todos los tejidos tienen relojes moleculares que coordinan los sistemas biológicos y así el azúcar sube y baja durante el día, junto a la frecuencia cardiaca, el hambre, la temperatura, la somnolencia y así.

Cómo es el trabajo exacto de esas maquinarias no se conoce bien. Eso sí, los científicos saben que se recalibran a sí mismas según señales internas y externas, según la luz y el sueño también.

También se activan por las comidas, así que cuándo y qué comemos influyen en el metabolismo y la salud.

Y se cree que el tiempo del ejercicio sintoniza algunos relojes internos. Hay estudios que sugieren que existen beneficios de ejercitarse antes del desayuno, otros que eso afecta el control del azúcar. Casi todos se enfocan en una clase de ejercicio sin analizar las comidas.

En el nuevo estudio, publicado en Diabetologia, se trabajó con 24 australianos sedentarios y con sobrepeso (no se incluyeron mujeres para asunto relacionado con influencias del ciclo menstrual). En laboratorio fueron examinados bajo distintos criterios y se les servían comidas altas en grasa, 65 %. Unos hacían ejercicio a las 6:30 am y otros a las 6:30 pm, los otros seguían sedentarios.

¿El resultado? A los 5 días se había trepado el colesterol y el LDL. Y se hallaron moléculas relacionadas con problemas cardiovasculares.

El ejercicio matutino no ayudaba a reducir los niveles. Pero el de la tarde sí disminuyó los peores impactos de la nociva dieta: tenían menos colesterol y menos moléculas de la salud cardiovascular.

No se trata de que los ejercicios en la tarde son más efectivos en mejorar la salud metabólica sino que parece que tienen más impacto en los relojes moleculares y la expresión de genes que los de la mañana.

Tampoco es que los ejercicios en la mañana no sean benéficos, pues quienes en el estudio lo hacían en ese horario sí mostraron mejoras aeróbicas.

Pero si usted tiene sobrepeso y no se cuida mucho en la dieta, podría intentar en ejercitarse por la tarde. Y, definitivamente, moderar o cambiar lo que come.


martes, 11 de mayo de 2021

Cuidado: la obesidad reduce el desempeño cerebral

La obesidad y el sobrepeso afectan el desempeño cognitivo. Foto S.v. Humboldt


No es un secreto que la grasa visceral o aquella que se envuelve alrededor de los órganos abdominales no es nada buena. Entre otras situaciones, representa un gran factor de riesgo para enfermedad coronaria y otros problemas de salud.

Pero hay algo más: puede afectar su cerebro, el pensamiento. Sí, eso sugiere un reciente estudio en Neurobiology and Aging. Y no es nada bueno, considerando que un tercio de la población mundial se clasifica como obesa o con sobrepeso.

Hoy la obesidad se determina por varios indicadores, como el Índice de Masa Corporal que estima la grasa almacenada periféricamente, mientras que la Circunferencia de Cintura y el Radio Cintura-Cadera es indicativa de la grasa almacenada visceralmente alrededor de varios órganos. Hoy se cree que la grasa visceral es un factor mucho mayor de riesgo para enfermedad coronaria y atrofia cerebral, por lo cual el IMC es un indicador menos útil para una evaluación general de la salud.

El estudio examinó las asociaciones entre los tres indicadores y la actividad física con el flujo sanguíneo en el cerebro, en particular la materia gris en 495 adultos mayores de alrededor de 69 años.

Se descubrió que un aumento de IMC de 0,43, 0,01 de RCC o 1,3 centímetros de CC se asociaba con igual reducción del flujo cerebral visto con un año de anticipación en la edad. Y los individuos con sobrepeso tenían significativamente menos flujo cerebral.

Para aquellos con sobrepeso según los indicadores, la actividad física reducía la asociación estadística con la disminución del flujo cerebral pero no tenía efecto en el flujo sanguíneo total del cerebro.

Y acá viene algo interesante: las células de grasa producen inflamación liberando las proteínas citoquinas. A más células de grasa que se tengan, más citoquinas se liberan a la sangre y el cerebro. En esencia, la obesidad de asocia inflamación crónica y extendida del cuerpo que incide en el encogimiento de áreas del cerebro relacionadas con el aprendizaje y la recuperación de memorias.

No es el único estudio. otro examinó la relación entre desempeño académico y el IMC en 2519 jóvenes. El IMC se correlacionaba inversamente con la capacidad mental general. Entonces la obesidad está implicada en un menor desempeño en tareas cognitivas. Mientras más tiempo haya estado presente la inflamación, más encogimiento cerebral. Y eso explicaría por qué los adultos mayores obesos tienen capacidades de aprendizaje y memoria menores que los delgados.



martes, 17 de diciembre de 2019

La hora en que comemos influye en la salud



Hay que tener cuidado con lo que se come y por cuanto tiempo. Foto Pexels

Los consejos de los médicos en muchas enfermedades, advierten a los pacientes: cuidado con lo que come. Y eso está bien, sabido que la alimentación influye en el deterioro o en el mejoramiento de la salud.
Pero a esa sabia advertencia, habría que sumarle otra: ojo a la hora en que come.
Y la razón es la siguiente, de acuerdo con un nuevo estudio.
En tres meses de esta investigación piloto, científicos de los Institutos Nacionales de Salud (NIH) de Estados Unidos encontraron que cuando las personas con síndrome metabólico (un grupo de señales de alarma temprana por un mayor riesgo de diabetes tipo 2, enfermedad coronaria y derrame) consumían su alimentación en un lapso de 10 horas en vez de las 14 que son más usuales, mejoraba su condición. La mayor cantidad de horas de ayuno incidía en una leve reducción del peso, menor presión arterial, menores niveles de glucosa y otras mejorías.
El estudio, publicado en Cell Metabolism, realizado por Satchidananda Panda, del Salk Institute for Biological Sciences, La Jolla, y Pam R. Taub, University of California en San Diego, se inspiró en investigaciones de Panda con ratones y una intervención alimentaria denominada tiempo restringido de comida, que busca establecer un ciclo diario consistente de alimentación y ayuno para generar ritmos más estables para el reloj biológico del cuerpo.
Para ver si funcionaba en humanos, estudiaron 19 personas, hombres y mujeres con el síndrome metabólico que tenían tres de cinco factores de riesgo: alta glucosa en ayunas, presión arterial alta, niveles altos de triglicéridos, bajo colesterol bueno y grasa abdominal extra. La mayoría eran obesos y tomaban medicamentos.
Durante 3 meses comieron solo en un periodo de 10 horas que cada uno eligió. Al final se encontró una reducción promedio de 3 % en el peso y en la grasa abdominal, redujeron el colesterol y la presión, y se redujo el nivel de glucosa en ayunas en quienes tenían esa condición. Todos reportaron mejora en su calidad de vida, incluido un mejor dormir.
Ante el resultado, hoy se hace un  estudio más amplio, con 100 personas, para confirmar los hallazgos.
No es solo qué come, sino a qué horas. Recuérdelo.