Lo consumen cientos de millones de personas, pero a muchas puede causarles mal: cáncer. Un estudio publicado en Frontiers in Nutrition sugiere que el consumo continuo de ajíes está relacionado con mayor riesgo de desarrollar cáncer. Ciertos tipos de cáncer.
El ají contiene capsaicina, la que da esa sensación de ardor, que en algunos estudios ha sido relacionada con beneficios para la salud, como reducir la inflamación. También existen investigaciones que sugieren que puede estimular el crecimiento de ciertas células de cáncer.
En el nuevo estudio se analizaron 14 estudios que incluían más de 11 000 personas, incluyendo más de 5000 cánceres. En general, las personas que más consumían ají tenían un 64 % más de riesgo de desarrollar cánceres gastrointestinales, en comparación con quienes consumían menos.
El vínculo más fuerte es para el cáncer de esófago, pues los grandes consumidores tienen tres veces mayor riesgo de desarrollarlo. No hubo incremento significativo para los cánceres de estómago y colorrectal.
Los investigadores especulan porqué es mayor el riesgo para el cáncer de esófago. La capsaicina activa los receptores de calor y dolor, creando una sensación que quemazón con las comidas condimentadas así.Con el tiempo, la irritación repetida puede hacer el esófago más vulnerable. Las diferencias en la rapidez en que los tejidos se renuevan también puede influir.
Los investigadores advirtieron que el estudio prueba una relación, no que el ají sea directamente el culpable de los cánceres. Esto debe ser definido en estudios con ese objetivo.

























