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domingo, 31 de mayo de 2026

Árboles reducen 50 % el calor urbano

El efecto isla de calor se siente más por la falta de arbolado urbano. Es el caso del centro de Medellín, donde el déficit es grande. Foto Wikipedia


Dos verdades que reafirmó una nueva investigación: los árboles en las ciudades tienen un efecto refrescante reduciendo casi hasta la mitad el efecto isla de calor y el verde urbano se concentra más en los vecindarios de mayor nivel socioeconómico.

Se trata de un estudio publicado en Nature Communications, liderado por The Nature Conservancy, en el que se analizó la situación en casi 9000 ciudades de todo el planeta en las que viven cerca de 3600 millones de personas.

Más de 200 millones de personas tienen que agradecerles a los árboles que las temperaturas del aire sean 0.5 ° Celsius menor, un elevado contraste cuando se extrapola a miles de ciudades, miles de millones de personas y temperatura que pueden amenazar la vida.

El Doctor Theodore Endreny, coautor del SUNY College of Environmental Science and Forestry, dijo que "La siembra estratégica de árboles y su manejo donde vive la gente puede reducir dramáticamente la duración de la intensidad y la frecuencia del calor extremo".

El Doctor explicó que "La evaporación refrescante de los árboles y el suelo hace más para bajar la temperatura del aire que la sombra sola, así que durante las sequías del verano los árboles pueden necesitar irrigación para activar ese efecto. Tan importante es proteger los árboles existentes del daño o remoción durante construcción, dado que un árbol nuevo puede tardar años para alcanzar su tamaño máximo y el potencial de enfriamiento".

El estudio encontró también que el efecto de los árboles está concentrado en lugares donde se necesitan menos: sectores de altos ingresos, climas húmedos y vecindarios suburbanos.

La investigación también encontró que una proyección sobe la cobertura actual y futura de árboles solo mitigará del 9 al 10 % el incremento de las temperaturas causado por el cambio climático.

miércoles, 6 de mayo de 2026

Este árbol es más listo que un insecto

En esta imagen, una especie de cedro. Los árboles responden en ocasiones con precisión a plagas que los atacan. Foto Wikipedia


No, los árboles no son bobos. No se pueden ver más como esos organismos fijos, con funciones predeterminadas y nada más. Un estudio muestra una vez más la inexactitud de esa creencia. ¿Por qué?

Les cuento:

En los bosques en primavera, el tiempo exacto lo es todo. Muchos insectos, en especial las orugas, eclosionan justo cuando las hojas del árbol están jóvenes y tiernas y llenas de nutrientes. Este alineamiento perfecto les da acceso oportuno al alimento, permitiéndoles comenzar a alimentarse.

A veces la naturaleza les juega una pasada. Los robles se la traen y dan sorpresas. 

Sigamos:

Estos árboles responden cuando las orugas se multiplican en exceso. Si un árbol sufre una infestación severa en un año, altera su ciclo vital para la primavera siguiente. 

¿Qué hace? Pues retrasa la brotación de las hojas tres días. Aunque parezca poco, para las orugas ese pequeño retraso tiene consecuencias. Al eclosionar, las hojas de las que dependen aún estáns elladas dentro de lso brotes, dejándolas sin alimento.

¿Eso es todo? No. Veamos:

Ese simple ajuste es muy efectivo. Un retraso de justo unos pocos días reduce mucho la supervivencia de las orugas y corta el daño que producen en los brotes de los árboles en un 55 %. 

Los hallazgos fueron publicados en Nature Ecology & Evolution.

Para el Doctor Soumen Mallick, postdoc en la Universidad de Würzburg y cabeza del estudio "La táctica del retraso es más efectiva para el roble que una defensa química, como los taninos amargos presentes en las hojas".

El Doctor Mallick agregó que "Este descubrimiento cambia radicalmente nuestra comprensión previa del inicio de la primavera en el bosque". Es que en lugar de solo responder a la temperatura y al clima, los árboles también pueden ajustar su ciclo vital en función de amenazas biológicas como las plagas de insectos.



miércoles, 22 de abril de 2026

Parece increíble, pero los árboles emiten rayos

Pequeñas descargas eléctricas observadas en árboles durante una tormenta eléctrica. Un concepto que solo ahora se comprueba. Foto William Prune/Penn State


De todo se ve, pero en este mundo sí que faltan cosas por ver y descubrir. Ahora científicos lograron algo nunca observado, aunque se creía que existía: árboles que durante tormentas eléctricas emiten destellos eléctricos desde sus copas.

Unas descargas de corona, de las que se sospechaba hace tiempo, ahora se demostró que son realidad. Un trabajo de investigadores de Penn State. Estos, expertos en meteorología y ciencias atmosféricas, en junio de 2024 emprendieron un viaje por la costa este de Estados Unidos a bordo de una camioneta modificada. Estaba equipada con un instrumento meteorológico telescópico que se extendía desde el techo. La idea era rastrear tormentas eléctricas de verano, casi diarias en Florida.

Allí el clima no ayudó, pero de regreso encontraron una tormenta eléctrica que duró casi dos horas. Pero antes explico de qué se tratan esas descargas de corona. 

Estas consisten en pequeñas descargas eléctricas que se forman en las puntas de las hojas. Estos débiles pulsos eléctricos pueden hacer que las copas de los árboles emitan un brillo sutil en el rango ultravioleta (UV). Los científicos sospechaban desde hacía más de 70 años que los bosque podrían producir estos efectos durante tormentas debido a una actividad inusual del campo eléctrico, pero la evidencia directa seguía siendo esquiva.

Ahora, sí, volvamos al grano. Durante las dos horas que duró la mencionada tormenta, el equipo registró descargas de corona de un liquidámbar y también observó una actividad similar en un pino taeda cercano a medida que la tormenta se debilitaba. Estas observaciones marcaron la primera detección confirmada de descargas de corona en un entorno natural.

Los hallazgos fueron publicados en Geophysical Research Letters.

Patrick McFarland, quien trabajó junto a Jena Jenkins y David Miller, dijo que "Esto demuestra que todavía se realizan descubrimientos científicos. Así, algo propuesto hace más de 70 años se pudo demostrar ahor.

Bueno, ¿y cuál puede ser la utilidad? Simplemente podría transformar nuestra comprensión de los bosques, ya que estas descargas podrían ayudar a limpiar el aire al descomponer contaminantes. Esto, por ahora.

lunes, 9 de febrero de 2026

Así pierden biodiversidad las selvas

Las selvas están perdiendo biodiversidad y las especies se hacen menos resilientes ante factores como el cambio climático. Foto Pexels


Absorben CO2, son soporte de animales, hongos e insectos y mantienen el suelo firme, además influyen en el ciclo del agua, fuera de proveer bienes a los humanos. Son los árboles. Pero las selvas donde está buena parte de ellos están teniendo cambios importantes.

Un estudio global reveló que muchos ecosistemas boscosos se están haciendo más uniformes, pierden biodiversidad y crecen con menor resiliencia. El estudio fue publicado en Nature Plants.

Los investigadores analizaron más de 31 000 especies arbóreas en todo el globo y pudieron determinar cómo cambiarán en las próximas décadas. Se centraron en cambios en la composición de especies, la estabilidad a largo plazo y cómo los bosques funcionan como ecosistemas.

Así fue que encontraron que las especies de árboles que crecen más rápido se están convirtiendo en las dominantes. Al mismo tiempo, especies de crecimiento más lento con características especializadas enfrentan riesgos de declive y extinción.

Una tendencia preocupante, de acuerdo con Jens Christian Svenning, de Aarhus University, y señala el peligro para especies que existen solo en regiones aisladas del mundo.

Svenning explicó que "Estamos hablando de especies únicas, concentradas en especial en regiones tropicales y subtropicales, donde la biodiversidad es alta y los ecosistemas están muy interconectados. Cuando especies nativas especializadas desaparecen, dejan vacíos en los ecosistemas que las especies invasoras rara vez llenan, incluso si estas especies son de crecimiento rápido y de alta dispersión".

Si el cambio climático y la explotación de las selvas continúan en los niveles actuales, probablemente los bosques favorecerá las especies de crecimiento rápido, con hojas más ligeras y menor densidad de madera. Estos rasgos permiten un crecimiento rápido en periodos breves. Ejemplos son la acacia, el eucalipto, el pino y el álamo.

El científico dijo que "Aunque estas especies crecen y se es tablecen bien, son más vulnerables a las sequías, las tormentas, las pestes y los choques climáticos. Esto hace las selvas menos estables y menos efectivas para almacenar carbono a largo plazo".

El estudio también resaltó el rol de crecimiento de especies naturalizadas,, árboles que se originaron en cualquier sitio pero no crecen en nuevas regiones silvestres. Cerca de 41 % de estas especies crecen rápido y tienen hojas pequeñas, hecho que les ayuda a sobrevivir en ambientes alterados. Pero, dijo el profesor, estos árboles raramente los roles ecológicos de las especies nativas.

jueves, 28 de agosto de 2025

Autos negros están calentando las ciudades

En las calles, los autos negros aumentan la temperatura circundante, haciendo más fuerte el efecto isla de calor local. Foto Pexels



Es común determinar que la industria automotriz prefiere ciertos colores para los autos. Blanco, gris y negro son muy comunes en diferentes países y ciudades. Una tonalidad algo fría, pero es la que ha mandado durante largos años.

Nadie puede negar que las ciudades se están calentando más. El efecto isla de calor por factores como la pérdida de áreas verdes, poco arbolado y aumento de cemento en edificaciones y asfalto en las vías. También incide, en zonas congestionadas, el tráfico vehicular.

Pero hay otro factor que está incidiendo y poco se tiene en cuenta: los autos de color oscuro, como el negro. Y en periodos de intenso calor, como el verano en el sur y el norte o la temporada seca en el Trópico, la cantidad de autos negros puede aumentar la temperatura circundante hasta en 4 grados Celsius. No es un invento, lo dice un estudio de investigadores de la Universidad de Lisboa en Portugal. 

Márcia Matias y colegas midieron la temperatura del aire alrededor de dos autos, uno negro y otro blanco, dejados en espacio exterior durante más de cinco horas bajo un cielo claro de verano. A 36 ° (temperatura muy frecuente hoy en muchas ciudades del mundo), el auto negro aumentaba la temperatura del aire vecino hasta en 3.8° C en comparación con el asfalto al lado. El carro blanco tenía un impacto menor.

Esa diferencia se debe a la luz que reflejan los colores. Mientras la pintura blanca rebota o devuelve entre el75 y el 85 % de la luz solar incidente, el color negro solo refleja del 5 al 10 % y absorbe el resto. A diferencia del asfalto, que es grueso y lento para calentarse, el metal del carro es delgado y se calienta con rapidez y libera calor al aire.

Matias lo resumió diciendo "Ahora imagina miles de coches aparcados por toda una ciudad, cada uno actuando como una pequeña fuente de calor o un escudo térmico". Y agregó que "Su color puede influir en la sensación térmica de las calles".

Si se suma el calentamiento global y un cambio climático que ha aumentado las olas de calor intensas...

El estudio apareció en City and Environment Interactions.

jueves, 15 de mayo de 2025

Comprueban triple beneficio de los árboles urbanos

Espacios verdes con mayor diversidad de árboles son más llamativos para las personas. Aportan además reducción del calor y la escorrentía. Parque La Bailarina en Medellín, Colombia.. Foto Wikipedia Commons


Las personas no solo se sienten mejor y son más sanas en lugares de la ciudad donde hay variedad de especies de árboles, sino que estos contribuyen de manera sustancial a reducir el calor urbano y la escorrentía cuando llueve.

Estas son conclusiones de dos estudios recientes, publicados en Sustainable Cities y en Scientific Reports.

En el proyecto FutureBioCity, investigadores consultaron qué tan cómodas se sienten las personas en los parques. "Queríamos entender cómo las personas eligen los parques públicos, y qué papel juegan la estructura y la composición de los bosques urbanos y periurbanos en su elección", comentó Somidh Saha, quien lideró el estudio.

La mayoría de las personas encuestadas dijo que se sentía más confortable en lugares donde, según su sentir, la diversidad era mayor. Saha explicó que "Esto muestra que los futuros parques deberían ser diseñados tan diversos y naturales como se pueda".

Como las ciudades están siendo muy impactadas por el cambio climático, los parques tienen un rol en el clima urbano. En las áreas con muchas edificaciones se forman islas de calor y el agua no puede correr cuando llueve, generando inundaciones. Así que Saha y su grupo estudiaron el aporte de los árboles para frenar la escorrentía y la mitigación del calor.

¿Qué hallaron? Las cifras son llamativas. Saha reveló que "Podemos mostrar que aumentar el número de árboles al menos 30 % podía reducir el número de horas por año de calor extremo casi en un 64 % y la cantidad de escorrentía en un 58 %, así que los árboles pueden fortalecer la resistencia al calor y a las inundaciones, en especial en los distritos con alta densidad de edificaciones".

El estudio tomó como base la ciudad alemana de Karlsruhe, una de las más soleadas de Alemania, y hubo un seguimiento de cinco años.

sábado, 13 de julio de 2024

LUCA es mucho más viejo

Representación digital de LUCA atacado por virus hace 4200 millones de años.


Todos los seres vivos en este planeta tenemos un mismo origen, un único ancestro común y la pregunta resulta obvia: ¿cuándo apareció?

Pero apareció quién. Se trata de LUCA, o Last Universal Common Ancestor, un ancestro común a partir del cual la vida celular moderna, desde organismos de una célula como bacterias hasta los árboles gigantes y las enormes ballenas, así como los humanos, descienden.

LUCA representa la raíz del árbol de la vida antes de su división en los grupos reconocidos hoy: Bacteria, Arquea y Eucariota.

La vida moderna evolucionó de LUCA por distintas fuentes: los mismos aminoácidos usados para construir proteínas en todos los organismos celulares, la corriente de energía compartida de la célula, la presencia de maquinaria celular como el ribosoma, y otros asociados con elaborar proteínas de la información almacenada en el ADN. 

Los investigadores, en un artículo aparecido en Nature Ecology & Evolution, compararon todos los genes en los genomas de especies vivas, contando las mutaciones que han ocurrido dentro de sus secuencias en el tiempo desde que compartían un ancestro, LUCA. 

El tiempo de separación de algunas especies se conoce por el registro fósil y el grupo usó un equivalente genético de una ecuación usada para calcular velocidad en física para determinar cuándo existió LUCA.

La respuesta es sorprendente: hace 4200 millones de años existía este ancestro común de todos nosotros, solo 400 millones de años después de la formación de la Tierra y nuestro Sistema Solar.

jueves, 29 de febrero de 2024

De la que nos salvamos: descubren porqué los humanos no tenemos cola

Una inserción genética tuvo que ver para que los humanos no tengamos cola, a diferencia de monos como este mico araña. Foto Ann Wuyts/Flickr


Nos 'salvamos' (*) los humanos. Científicos, en un artículo publicado en Nature revelaron la razón por la que no tenemos cola como los micos, que son nuestros parientes lejanos.

En la investigación los científicos compararon el ADN de los grandes simios sin cola y los humanos con el de micos con cola. Ahí está la clave.

Encontraron una inserción de ADN compartida por simios y humanos, pero que no está en los micos. Es una inserción en el gen TBXT y con ratones modificados encontraron que estos nacían sin cola cuando hacían el cambio en el gen.

"Nuestro estudio comienza a explicar cómo la evolución removió nuestras colas, una cuestión que me intrigaba desde joven", dijo Bo Xia, autor principal, hoy en Harvard Society of Fellows.

Más de 100 genes se han relacionado en diferentes investigaciones con el desarrollo de colas en distintos vertebrados, y los autores del estudio lanzan la hipótesis de que la pérdida de la cola se produjo a través de  cambios en el código del ADN (mutaciones) en uno o más de ellos.

En este estudio encontró quelas diferencias en las colas vienen no de mutaciones en el gen YBXT, sino en la inserción de una porción de ADN asociada con genes, la AluY, en el código regulador de los genes en  ancestro de simios y humanos.

La pérdida de cola en el grupo de primates que incluye gorilas, chimpancés y humanos pudo haber ocurrido hace unos 25 millones de años, cuando el grupo evolucionó aparte de los micos del Viejo Mundo.

Siguiendo esta separación evolutiva, el grupo de los simios que incluye a los actuales humanos evolucionó la formación de menos vértebras de cola, dando lugar al cóccix. Aunque la razón de esa pérdida es incierta, algunos expertos proponen que puede haber servido más para la vida en la superficie y no sobre los árboles.

 Claro, eso de que nos salvamos no tiene en el fondo mucho sentido, pues eso a la evolución poco le importa. Si tuviéramos cola tal vez tendrían nuestras ropas un agujero para que saliera y en vez de estar sentados escribiendo en el computador estaríamos colgados de un tubo haciéndolo.


jueves, 5 de octubre de 2023

Comienzo de la agricultura tuvo ayuda del cielo: científicos

En el suelo se hallaron incrustaciones de vidrio derretido y otros elementos en huesos (color azul). Allí hubo un gran impacto. Foto U. Californai/Santa Bárbara


 A veces el cielo interviene en la vida en la Tierra y en los humanos, y poco o nada puede hacerse contra eso. Solo aceptar los designios del destino. Pues bien, en un artículo en Science Open: Airbursts y Cratering Impacts, científicos llegaron a la conclusión de que la agricultura en Siria (uno de los lugares donde comenzó primero en el Neolítico) empezó hace 12 800 años más o menos  en el asentamiento de Abu Hureyra, y en eso hubo intervención celeste.

Sí, los científicos argumentan que un cometa fragmentado golpeó la atmósfera terrestre, situación que generó grandes cambios medio ambientales que forzaron a  los cazadores-recolectores de entonces a adoptar prácticas agrícolas para aumentar las posibilidades de supervivencia.

La conclusión se hizo en cuatro papers, que son el último resultado de las investigaciones acerca de la Hipótesis del Impacto del Dryas Reciente, la idea de que un enfriamiento anormal y anómalo de la Tierra hace cerca de 13 milenios fue debido a un impacto cósmico.

"En esta región en general, hubo un cambio de condiciones más húmedas con diferentes fuentes de alimento para los cazadores-recolectores, condiciones más secas y frías en las que no podían subsistir solo como cazadores-recolectores", dijo James Kennett, científico de la Tierra, profesor emérito de la Universidad de California en Santa Bárbara. El asentamiento de Abu Hureyra es famoso entre los arqueólogos por su evidencia de una temprana transición de recolección a agricultura. "Los del villorio comenzaron a cultivar cebada, trigo y legumbres", dijo. "Es lo que la evidencia muestra".

En estos días, Abu Hureyra y su rico registro arqueológico yacen bajo el lago Assad, un embalse creado por la represa Taqba en el río Éufrates en los años 70. Pero antes de esta inundación, los arqueólogos extrajeron mucho material para estudiar. "Los habitantes de la villa", escribieron los autores en el artículo, "dejaron un abundante y constante registro de semillas, legumbres y otros alimentos".

Al estudiar los restos, los científicos lograron discernir los tipos de plantas que estaban siendo recolectadas en el ambiente húmedo y caliente y en los días secos y fríos luego de la aparición de lo que conocemos ahora como el período frío del Dryas Reciente o Dryas Joven.

Antes del impacto, encontraron, la dieta de esas personas prehistóricas incluía legumbres y granos silvestres, y "pequeñas pero significantes cantidades de frutas silvestres y bayas. En las capas correspondientes al periodo frío, las frutas y bayas desaparecieron de su dieta, que cambió hacia granos más domésticos y lentejas, al comenzar la gente a experimentar con métodos temprano de cultivo.

En los estratos de hace 12 800 años, correspondientes al cambio entre la caza y la recolección y la agricultura, se encontraron evidencias de una quema masiva, capaz ricas en carbono con altas concentraciones de platino, nanodiamantes y pequeñas esférulas metálicas que solo se pudieron formaren temperaturas demasiado elevadas, mayores a las que podían producir las tecnologías existentes en esa época.

El pedazo de cometa llegado del cielo acabó árboles y pastos, cereales y granos, así como las primitivas edificaciones, herramientas y animales y seguramente humanos.


    

miércoles, 14 de junio de 2023

Mejore su creatividad: tome una siesta así

Una siesta corta en la que se piense sobre algo puede mejorar la creatividad. Foto Wallpaper Flare


Cada vez hay más evidencias de su poder, no solo restaurativo para un cuerpo y una mente cansados. Un nuevo estudio mostró que tomar pequeñas siestas puede disparar la creatividad.

Poetas, artistas y  otros pensadores creativos han hablado de una relación entre los sueños y la creatividad, pero poco se sabe sobre el periodo entre somnolencia y sueño, hipnagogia, esa etapa previa al sueño o también conocida como sueño N1, una fase que reconocieron grandes creadores como Thomas Edison y Salvador Dalí. Para tener un chispazo de creatividad, hacían siesta con un objeto en la mano, que al caer los despertaba y se ponían manos a la obra.

Ahora, investigadores del MIT y Harvard University desarrollaron un método para permitirles entregar señales habladas a participantes en el estudio e introducir temas específicos en el contenido del sueño durante la etapa inicial, N1. Los participantes usaron un dispositivo de chequeo del sueño, Dormio, desarrollado en parte por los coautores. Con forma de guante, mide cambios en la frecuencia cardiaca, el tono muscular y la conductividad de la piel, como indicadores del sueño. Una app asociada en un smartphone o laptop podía responder a pequeños cambios y hacer sonar y grabar los sonidos.

Los hallazgos fueron reportados en Scientific Reports.

Se trabajó con 49 adultos, divididos en cuatro grupos. Dos fueron instruidos para alejar el sueño y dos para cerrar los ojos, permanecer despiertos y dejar vagas sus mentes mientras yacían en un cuarto oscuro. Cada uno usaba el Dormio durante los 45 minutos de la prueba.

A uno de los grupos que dormía se le pidió pensar en árboles. Cada que Dormio detectaba el sueño, una señal hablada los despertaba y escribían sus sueños. Luego volvían a dormir pensando en los árboles. El otro grupo era despertado cada que se detectaba el sueño y se les pedía describir los sueños y volver a dormir. Los dos grupos que permanecieron despiertos describían sus pensamientos cada ciertos minutos. A uno se le pidió pensar en árboles, al otro ser consciente de sus pensamientos.

Luego del experimento, los participantes fueron sometidos a tres pruebas para examinar la creatividad. En general, los integrantes de los dos grupos que durmieron mostraron mayores niveles de creatividad que los que permanecieron despiertos.. Quienes pensaron en los árboles tuvieron resultamos más altos que aquellos que durmieron sin tener que pensar en eso y muchos más superiores que los de los grupos que estuvieron despiertos.

"Cuando usted es movido a pensar sobre un tópico durante la fase previa al sueño, puede tener experiencias de sueño que más tarde puede utilizar en tareas creativas", explicó Kathleen Esfahany, del MIT, cabeza del estudio.


viernes, 18 de noviembre de 2022

Así salvan vidas los árboles urbanos

Arborización en un sector de Portland. Árboles que salvan vidas. Foto Oregon.gov


Sembrar árboles, salva vidas. Literal. Un factor más para considerar plantarlos en ambientes urbanos, de acuerdo con estudio publicado en Environment International, porque la historia es la siguiente.

En los últimos 30 años, la Ong Friends of Trees plantó árboles a lo largo de las calles de Portland, Oregon (Estados Unidos) y ahora esa investigación demostró que cada árbol sembrado se asoció con significativas reducciones en la mortalidad no accidental y cardiovascular (20 % y 6 % respectivamente) para los árboles sembrados en los 15 a 30 años precedentes.

Los investigadores también estimaron que los beneficios económicos anuales de plantarlos excedía por mucho los costos de mantenimiento. 

El estudio fue hecho por el Instituto para la Salud Global de Barcelona, junto al Usda Forest Service.

Friends of the Trees plantaron 49 246 árboles en las calles, llevando registro de dónde y cuándo se sembraron. Los investigadores miraron el número de árboles en un área dada en los 15 a 30 años anteriores, donde vivían unas 4000 personas. Luego asociaron esa información con mortalidad debido a causas cardiovasculares, no accidentales y respiratorias en la misma área.

Los resultados mostraron que en los vecindarios con más árboles, las tasas de mortalidad (muertes por 100 000 personas eran más bajas. Esta asociación negativa era muy significativa para causas cardiovasculares y mortalidad no accidental, en particular para hombres y personas de más de 65 años.

Es más, la asociación era mayor a medida que los árboles crecían y tenían más edad: la reducción en la tasa de mortalidad asociada con árboles de 11 a 15 años de edad era el doble que la observada en los árboles de 1 a 5 años. Significa que los árboles mayores se asocian con mayores reducciones en mortalidad y que preservar los árboles maduros puede ser importante para la salud pública.

El estudio no se enfocó en cómo los árboles mejoran la salud. Sin embargo, el hallazgo de que los árboles más grandes tienen un mayor impacto que los pequeños es diciente, porque son mejores absorbiendo la polución del aire, moderando la temperatura y reduciendo el ruido, tres factores ligados al aumento de la mortalidad.

Además son notorios los beneficios económicos: el costo anual de plantar un árbol y cuidarlo estaba entre 3000 y 13 000 dólares, mientras que generaba 14.2 millones de dólares anuales en vidas salvadas.


miércoles, 12 de octubre de 2022

Por primera vez observan chimpancés y gorilas jugando y comiendo juntos

Un chimpancé joven en el área donde interactúan las dos especies de simios. Foto Kyle de Nobrega


Aunque vivan en la misma selva, no se mezclan. Eso era lo que se tenía claro hasta ahora. Es que un estudio dirigido por la primatóloga Crickette Sanz, de Washington University en San Luis, Estados Unidos, reveló la primera evidencia de una duración duradera entre chimpancés y gorilas en su medio natural. Dos especies amenazadas.

Con más de 20 años de observaciones, los científicos documentaron lazos sociales entre individuos de gorilas y chimpancés que perduraron durante años en distintos contextos.

Sanz, profesora de antropología biológica en Arts & Science, explicó que desde hace tiempo se sabe que esos simios pueden reconocer individuos de la propia especie y formar relaciones duraderas, pero no se sabía que eso se extendía a otras especies.

"Un ejemplo de lo que encontramos puede ser el de un individuo yendo a través de un grupo de la otra especie en busca de un individuo en particular", agregó.

La Cuenca del Congo es una área de conservación para proteger no solo a estos grandes simios sino también al elefante de la selva, a leopardos y varias especies más.

En el estudio, publicado en iScience, con datos de 1999 a 2020 se documentaron a esas especies de simios involucradas en un amplio rango de interacciones, desde juego hasta agresión.

¿Qué beneficios obtienen chimpancés y gorilas de esta interacción? Podría ser desde protección frente a depredadores, mejoramiento de las opciones de búsqueda de alimentos y otros beneficios sociales por la información compartida.

La información reunida en el estudio descarta la primera opción, la protección frente a depredadores como leopardos, serpientes o raptores. "La depredación sí es un riesgo en esta región, pues tenemos casos de chimpancés muertos por leopardos. Sin embargo el número de chimpancés en subgrupos diarios permanece relativamente pequeña y los gorilas dentro de grupos se aventuran lejos de los lugares que les protegerían", dijo Sanz.

En vez de eso, las oportunidades por alimentos parecen ser más importantes. La coalimentación en el mismo árbol representó 34 % de las interacciones, más 14 % de simios alimentándose en árboles cercanos.

Al menos 20 especies de plantas fueron el objetivo de estos simios en sus eventos de coalimentación, aumentando la comprensión científica sobre la cantidad de recursos que chimpancés y gorilas reúnen juntos para compartir.

En  ocasiones fueron observados jóvenes de esas especies que buscaban algún individuo en particular para jugar. Una relación que expande sus competencias individuales sociales, físicas y cognitivas.

Para los científicos, una posible preocupación es que compartan enfermedades afectando las poblaciones. El Ébola, por ejemplo, surgió en poblaciones silvestres de simios y se estima que el brote de hace 20 años en África Central acabó con un tercio de las poblaciones mundiales de chimpancés y gorilas.

En la investigación participaron además miembros de Wildlife Conservation Society, University of Johannesburg (Sudáfrica) y Lincoln Park Zoo en Chicago.

domingo, 24 de julio de 2022

Luz nocturna también está afectando los árboles

En zonas con iluminación artificial, las hojas de los árboles están cambiando de color más tarde en el otoño. Foto RVG


La luz artificial de las calles, esas que en mayor o menor medida alumbran las vías en las noches y afuera de las residencias tienen no pocos problemas, así brinden seguridad en algunas ciudades o sectores. Diferentes estudios han demostrado con datos que está afectando la fauna y hasta algunos sugieren que incide en la salud mental de las personas.

Ahora llega una nueva investigación con más afectaos. ¿Saben que las plantas en interior o invernadero que reciben iluminación en las noches alientan su crecimiento? Bueno, algo parecido está sucediendo en las calles, con otros ingredientes.

Un análisis satelital de la iluminación nocturna en Estados Unidos  mostró que está incidiendo en la apertura temprana de las flores en primavera y en el color de las hojas en otoño.

Los hallazgos podrían (hay que investigarlo) cobijar a todas las zonas iluminadas del planeta. En los trópicos no hay estaciones, pero también podrían estar produciéndose cambios se deduce de la nueva investigación.

Experimentos de laboratorio en el pasado habían demostrado que la exposición a la luz artificial hacía que las plantas florecieran y crecieran más rápido. En árboles urbanos se han visto esos mismos cambios. Entonces, ¿qué fue lo que encontraron en la nueva investigación? Publicada en la reconocida PNAS, analizó todo Estados Unidos. Encontró que la luz está 'embobando' los árboles, pensando que la primavera comienza antes y el otoño más tarde.

Los brotes están comenzando a abrir en promedio 9 días antes en lugares con luz artificial en comparación con aquellos oscuros. En contraste, en el otoño tardan 6 días en promedio para mostrar el cambio de colora de las hojas.

Una modelación con cinco ciudades mostró que sumado el calentamiento del planeta más la luz artificial, los brotes aparecerán17 a 21 días antes que en 2015. En otoño es más complicado: en zonas frías la polución lumínica hace que cambie más tarde el color de las hojas, pero es al contrario en aquellas áreas calientes. Y no se sabe por qué.

Una locura. Cambios que generan trastornos en ecosistemas, en los cuales existe una coordinación entre diferentes especies.


viernes, 8 de julio de 2022

Humanos usamos 50 000 especies silvestres

Un 34 % de los stocks marinos son sobreexplotados. Acá, pesca de arrastre. Foto cortesía IPBES


No nos damos cuenta de lo mucho que nos aportan y por eso con frecuencia abusamos. Un nuevo informe de la Plataforma de Biodiversidad y Servicios Ecosistémicos (IPBES) reveló que una de cada cinco personas depende de las especies silvestres para alimentarse, más de 10 000 de estas especies se cosechan para alimento humano y 2400 millones de personas dependen de ellas como combustible para cocinar.

El reporte, que trae una amplia serie de recomendaciones para los tomadores de decisiones con el fin de proteger las especies y sus ecosistemas, fue elaborado durante cuatro años por 85 expertos líderes y más de 200 autores que contribuyeron, apoyándose en más de 6200 fuentes. 

"Con cerca de 50 000 especies usadas en diferentes prácticas, incluyendo más de 10 000 cosechadas como alimento humano, las personas rurales en los países en desarrollo están en mayor riesgo de un uso insostenible, con carencia de alternativas, forzándolas con frecuencia a explotar más especies silvestres en riesgo", dijo Jean Marc Fromentin, codirector de la evaluación.

Es que 70 % de los pobres del mundo dependen de las especies silvestres. Una de cada cinco personas depende de plantas, hongos y algas para alimento e ingresos y cerca del 90 % de las 120 millones de personas que trabajan en pesca de captura están respaldadas por la pesca de pequeña escala, según Marla Emery, otro autor. "Pero el uso regular de especies silvestres es extremadamente importante no solo en el Sur Global. Del pescado que comemos, a las medicinas, cosméticos, decoración y recreación, el uso de especies silvestres e más prevalente de lo que la mayoría de la gente entiende". 

Es tal su importancia que los árboles silvestres responden por dos tercios de la industria mundial de madera; el comercio de plantas silvestres, hongos y algas es una industria de mil millones de dólares e incluso los usos no extractivos de estas especies son un gran negocio. Por ejemplo, las áreas protegidas recibían, ante de la pandemia por Covid-19, 8 millones de visitantes para la observación de distintas especies, dejando 600 millones de dólares.

El reporte identificó cinco categorías amplias de prácticas en el uso de las especies silvestres: pesca; recolección; tala; cosecha de animales (incluida la caza); y prácticas no extractivas.

Artesanía elaborada con plantas silvestres por indígenas de Colombia. Foto IPBES

En el caso de los peces, por ejemplo, se detectó que 34 % de los sctocks marinos son sobreexplotados y 66 %son pescados en niveles sostenibles. Así, los países con fuertes prácticas conservacionistas han visto aumentar esos stocks, como en el caso del atún azul del Atlántico.

"La sobreexplotación es una de las amenazas más grandes para la supervivencia de muchas especies silvestres terrestres y acuáticas", dijo el profesor John Donaldson, de Sudáfrica, otro de los cerebros del reporte.

Así, la supervivencia de 12 % de las especies silvestres de árboles está amenazada por la tala insostenible: la extracción insostenible de plantas es una amenaza para varios grupos, como los cactus, cicadas y orquídeas, y la caza insostenible ha sido identificada como una amenaza para 1341 especies silvestres de mamíferos, con declive en las de mayor cuerpo que tienen también unas tasas bajas de incremento debido a la presión de esa actividad.

El reporte identificó generadores, como los cambios en los paisajes terrestres y marinos, el cambio climático, la contaminación y las especies invasivas, que impactan la abundancia y distribución de las especies.

Llamó a  una regulación efectiva a través de las cadenas de suministro, de lo local a lo global, en el comercio de especies entre países para no aumentar la presión sobre distintas especies que derive en el colapso de algunas de ellas.

El uso y el comercio ilegales también fueron considerados por el informe, pues se da en todas las prácticas. Se encontró que el comercio ilegal de especies representa la tercera clase de comercio ilegal, con un valor estimado en US$199 000 millones anuales.

La tala desorbitada amenaza gran cantidad de especies silvestres. Acá, tala en la Amazonia en Brasil. Foto IPBES



jueves, 31 de marzo de 2022

La Amazonia se acerca al punto de no retorno

Parte de la Amazonia boliviana no tocada. Interacción selva, ríos y nubes. Foto J. Lewis/Wikipedia Commons


El 75 % de la selva amazónica está perdiendo resiliencia revelaron imágenes satelitales de varios años analizadas en un estudio publicado en Nature Climate Change.

La vegetación es más seca hoy, le toma más tiempo regenerarse, incluso en las áreas más densas.

Esta situación sugiere que la Amazonia se encuentra en un punto de quiebre, luego del cual no volverá a ser la misma. Entre el aumento de temperatura y otras presiones humanas puede ser irreversible el daño.

La Amazonia, una de las selvas más importantes del mundo para la retención de carbono, ha permanecido por decenas de millones de años, con algunas variaciones durante las edades de hielo, pero se ha recuperado. Es un sistema que se mantiene solo gracias a los árboles, de los cuales el agua desprendida por las hojas contribuye a la formación de lluvia y el denso y alto dosel impiden que la luz solar seque el suelo.

Pero los humanos han talado el 17 % de los árboles, afectando el ciclo del agua y permitiendo un suelo seco que facilita los incendios ante unos árboles estresados. A esto se suma que las condiciones más calientes en el Océano Atlántico han derivado en una estación seca varias semanas más extensa.

El estudio de las imágenes mostró que en las zonas más densas, los parches demoran más en recuperarse que hace 20 años.

No solo es la alteración del clima, la pérdida de selva con todo lo que significa para el balance climático, sino que de llegar al punto de quiere la amenaza sería muy seria para el 10 % de las especies conocidas que la habitan.

Además aumentarían los gases de invernadero en la atmósfera al perderse gran parte de la capacidad de retención de la selva y con ello traería un mayor aumento de la temperatura global.

La deforestación y el cambio climático son entonces las fuerzas que estresan la región y pueden llevarla a la desestabilización total, una deforestación intensa, al menos, en tres países: Brasil, Colombia y Perú.


jueves, 30 de septiembre de 2021

Estudio mide cómo árboles maduros refrescan la ciudad


La cantidad de árboles refresca las ciudades y ese efecto fue medido. Foto T.Eytan


En una parte de una ciudad donde la temperatura sea de 34° Celsius, árboles recién sembrados en el lugar podrían reducirla en 1,8° si ya hubieran crecido. Si se agregaran 20 más maduros bajaría 0.9° adicionales a 31.3.

Se trata del resultado de una investigación que sugiere que la sombra de los árboles más edificios bien ubicados podrían ayudar a mitigar el efecto isla de calor de las ciudades, esa tendencia a ser varios grados más calientes que la áreas alrededor por el efecto absorbente de calor por el pavimento y los materiales de construcción.

El estudio tiene la virtud de medir el efecto del arbolado en la mitigación del calor urbano, pues es lógico que su sombra reduzca la temperatura, pero ¿cuánto?

Para su estudio crearon un modelo 3D de computador para un área de 36 kilómetros cuadrados en Columbus, Ohio (Estados Unidos) y combinaron con información de superficie cubierta por hierba, pavimento, agua y otros aspectos.

Calcularon las sombras de edificios y árboles de 11 de la mañana hasta el atardecer e integraron todo con 39 715 datos de temperatura proporcionados por un satélite de la Nasa al pasar sobre la ciudad.

El análisis estadístico demuestra y mide los efectos diferenciales de sombra en distintas estructuras y cobertura de la tierra. El sol sobre las calles aumenta la temperatura, pero cualquier sombra que le dé la disminuye.

La investigación fue publicada en el journal Computers, Environment & Urban Systems.

Los árboles refrescan la ciudad por la sombra y por la transpiración, la evaporación del agua del dosel.

Y los edificios aumentan el calor, más mientras más grandes, mas brindan sombra a los alrededores.

Todo eso lo tuvo en cuenta el modelo para modelar los efectos de los árboles.



martes, 27 de julio de 2021

Cada consumidor occidental tumba 3 a 4 árboles tropicales

Deforestación en Malasia para sembrar productos de exportación. Foto SephenCodrington


Cada que un consumidor occidental se toma un buen sorbo de café o de chocolate, o come un buen trozo de carne, cae un pedazo de árbol en las selvas tropicales del mundo.

En promedio, cada consumidor occidental de café, chocolate, aceite de palma y carne de res y otros productos es responsable de la tala de tres a cuatro árboles cada año, muchos de ellos en ese cinturón tropical del planeta.

Eso sugiere un estudio que calculó la incidencia del consumo en la deforestación. Así, por ejemplo, el consumo de chocolate en Alemania y el Reino Unido es un importante motor de deforestación en Costa de Marfil y Ghana, mientras que la demanda de carne y suya en Estados Unidos, la Unión Europea y China genera deforestación en Brasil.

Los consumidores de café en Estados Unidos, Alemania e Italia contribuyen con la deforestación en el centro de Vietnam, mientras que la demanda de madera en China, Corea del Sury Japón aumentala pérdida de árboles en el norte vietnamita.

Estados Unidos tiene una gran huella deforestadora en países como Guatemala, Liberia y Camboya, mientras que China incide en la pérdida de la selva de Malasia por las importaciones de aceite de palma y otros productos agrícolas.

Los Estados del llamado G7 responden por la tala en promedio de 3 a 4 árboles per cápita según el estudio, citado por The Guardian. Estados Unidos es el mayor participante, con cinco árboles. En cinco países, Reino Unido, Japón, Alemania, Francia e Italia, más del 90 % de la huella deforestadora es en otros países y la mitad de estos son tropicales.

Y es extraño: países como China, India y los del G7 han aumentado la reforestación en sus territorios, pero a la vez aumentado la huella de deforestación fuera de sus fronteras. Pero no es lo mismo compensar un árbol tropical con un pino en el Hemisferio Norte.

El estudio estuvo a cargo del Research Institute for Humanity and Nature, en Kyoto, Japón, y se publicó en Nature Ecology & Evolution.



miércoles, 24 de marzo de 2021

Las ciudades sí tienen cómo retener mucho carbono

Las ciudades pueden retener mucho carbono mediante el arbolado urbano. Foto Pixabay


Para capturar carbono, plantar árboles. Sí, pero ¿cómo y dónde? Mientras las áreas rurales parecen el sitio más obvio, hay otras zonas que no se pueden despreciar: las urbanas. Y precisamente científicos evaluaron cuánto carbono pueden retener estas zonas.

Las ciudades tienen un espacio más limitado para plantar árboles pero pueden aportar a la reducción del CO2 en la atmósfera, en un intercambio de emisiones-captura.

En un artículo en Environmental Research Letters, investigadores mostraron cuánto pueden retener las áreas urbanas. Para ello analizaron más de 7000 ciudades de todo el mundo, con base en datos de cobertura vegetal de 2017 y predicciones de recuperación de bosques. Establecieron la cantidad disponible de tierras que tienen las ciudades para reforestar y su impacto en las emisiones.

Determinaron que las urbes de más de 50 000 habitantes tienen un potencial de 82 toneladas métricas de carbono equivalente al año que representa el 1 % de las emisiones de las ciudades.

Claro, una cifra mucho menor que las áreas rurales que pueden retener unas 1600 toneladas métricas de carbono equivalente anuales pero no es despreciable en la sumatoria.

El potencial efecto, establecieron, es mucho mayor para 1189 ciudades pequeñas, que podrían reducir 25 % de emisiones mediante la reforestación.

Se encontró además que 77 % del potencial de reforestación se encuentra en el Hemisferio Sur, tal vez porque la mayoría de la masa de tierra urbana se encuentra allí.

Queda claro que el potencial de intercambio de carbono retención-emisiones es alto, pero depende de cada autoridad local fijar sus metas de reforestación con base en sus consideraciones culturales, socio-económicas y ecológicas.

Una solución natural para el cambio climático que debería encontrar eco en las agendas locales.

viernes, 18 de diciembre de 2020

Otros 3 estudios reafirman importancia de áreas verdes urbanas

A mayor verdor urbano menos polución y enfermedades del corazón,. Foto Wikipedia Commons

Aunque la tendencia actual en muchas urbes es a transformar espacios verdes en obras de cemento, cada día más estudios demuestran la importancia de tener no solo un vecindario verde sino áreas con diversidad de animales. Ayudan al bienestar humano, así como un mal vecindario afecta el desarrollo cerebral de los niños.

En un primer estudio, presentando en el encuentro anual de la Asociación Americana del Corazón, científicos encontraron que áreas más verdes y menor polución se relacionan con menos muertes por enfermedades del corazón.

El verdor fue tomado como una medida de presencia del mundo vegetal: árboles, hierba, arbustos.

Miren lo que se encontró:

Por cada 0,10 unidades de incremento en verdor, las muertes por falla cardiaca se redujeron 13 fallecimientos por cada 100 000 adultos.

Por cada microgramo de aumento del material particulado por metro cúbico de aire, el número de muertes se incrementaba a 39 muertes por cada 100 000 adultos.

Los científicos encontraron además que las áreas más verdes tenían menor contaminación del aire.

En otro estudio conocido a comienzos de este mes, científicos del Senckenberg Gesellschaft für Naturfoschung y la University of Kiel, determinaron que la diversidad de especies en el ambiente contribuye al bienestar mental de las personas.

Analizaron la conexión entre diversidad de especies en los alrededores y la satisfacción de vida de 26 000 personas. La diversidad de especies fue medida en número de especies de aves, indicador que se tomó por ser de los animales más visibles en áreas urbanas.

¿Qué encontraron? Que se sentía mayor satisfacción con la vida si los alrededores tenían una alta diversidad. Esta era más nutrida en zonas más verdes y con cuerpos de agua.

El tercer estudio, publicado en JAMA Network Open, mostró que los niños de barrios pobres se desempeñan menos bien en un rango de funciones cognitivas, como capacidad verbal,habilidades de lectura, memoria y atención y tienen menor volumen cerebral en regiones claves del cerebro para el conocimiento, comparados con los niños de vecindarios más ricos.

El estudio no profundizó en cuáles son los factores del barrio que inciden en este menor desempeño, como las características del vecindario y la contaminación del aire, que se sabe inciden en el desarrollo cerebral.

lunes, 2 de noviembre de 2020

¿Qué le pasa al Ártico?

Un oso polar nada cerca a un iceberg. Cada vez tienen menos espacio. Foto Pikrepo


Año a año la extensión de hielo del Ártico se encoge hasta alcanzar su mínimo a medios de septiembre. Esta vez la cobertura fue de solo 3.74 millones de kilómetros cuadrados, el segundo más bajo en 42 años de datos.
Hoy el hielo cubre solo 50 % del área que cubría en 1980 a finales del verano en el Hemisferio Norte.
¿Por que? La explicación es sencilla y contundente: los niveles de dióxido de carbono en la atmósfera están en 412 partes por millón y la última vez que estuvieron tan altos fue hace 3 millones de años, en el llamado Plioceno.
Nunca en la historia del Homo sapiens había estado tan elevada la concentración del CO2, un potente gas de invernadero.
En aquella época del Plioceno el Ártico era muy distinto al actual: había árboles de varias especies, como alerces, varios tipos de abetos y cicutas, de acuerdo con sedimentos analizados del lago El'gygytgyn en el nordeste de Rusia.
Hoy carece de árboles, solo alberga vegetación de tundra como hierbas y unas pocas plantas con flores.
Con un CO2 tan alto en aquellos tiempo,s no existía la masa de hielo de Groenlandia, solo unos pequeños glaciares. En el Plioceno la Tierra solo contenía una masa de hielo, la de la Antártida.
El nivel del mar entonces era entre 9 y 15 metros más alto que hoy, siendo demasiado diferente el mapa costero.
Si no había humanos quemando combustibles fósiles, ¿por qué era tan algo el nivel de carbono en la atmósfera? Por procesos naturales que han ocurrido en la historia de nuestro planeta, como las reacciones de ciertos materiales en las rocas que se descomponían, pero luego se daba el proceso de captura del CO2 por las rocas cuando aumentaban la temperatura y el dióxido de carbono y se aceleraba la decomposición de las mismas rocas. Se mantenía un equilibrio.
Este se rompió. De las 280 ppm de CO2 en la atmósfera al comienzo de la era industrial en 1750 por las actividades humanas se pasó la barrera de los 400 y sigue al alza. Por eso desde 1880 la temperatura ha aumentado 1° Celsius a una rapidez no vista en los pasados 65 millones de años.
Hoy el Ártico es la regio´n que más rápido se calienta.Desaparece el hielo y con él disminuyen las poblaciones de varias especies animales, como el icónico oso polar.
Galopa el cambio climático.

Nota: con aportes de The Conversation,EarthSky