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domingo, 4 de octubre de 2026

Bebidas dietéticas sirven para bajar de peso: estudio

Las bebidas con edulcorantes no nutritivos sirven para controlar el peso en personas con obesidad o sobrepeso. Fto Pickpik


Investigadores de la Universidad de Liverpool han completado el que describen como el ensayo controlado aleatorizado más largo y exhaustivo realizado hasta la fecha sobre los refrescos con edulcorantes no nutritivos (ENN).

Los edulcorantes no nutritivos son sustitutos del azúcar bajos en calorías o sin calorías que se utilizan habitualmente en alimentos y bebidas. El estudio, de 104 semanas de duración, reveló que las bebidas con ENN —incluidos los refrescos «light» o de dieta— ofrecían resultados similares a los del agua en cuanto al control del peso a largo plazo.

Los hallazgos, publicados en el British Journal of Nutrition, aportan evidencia clínica a largo plazo sobre bebidas que contienen aspartamo, acesulfamo potásico (acesulfamo-K) y sucralosa. Los investigadores observaron que estas bebidas eran comparables al agua a la hora de favorecer tanto la pérdida de peso como su mantenimiento a largo plazo.

El ensayo SWITCH contó con la participación de 493 adultos con sobrepeso u obesidad que siguieron un programa estructurado de control de peso basado en cambios de comportamiento.

Entre los principales resultados destacan:

-La pérdida de peso fue similar en los grupos que consumían bebidas con ENN y en los que bebían agua tras 104 semanas (-4,8 kg frente a -3,7 kg; diferencia no significativa).
-Ambos grupos mantuvieron la reducción de peso a lo largo de los dos años que duró el estudio, incluido el último año, cuando los participantes ya no recibían asistencia.
-Los participantes de ambos grupos experimentaron una reducción del perímetro de cintura y cadera, así como mejoras en la composición corporal y en diversos biomarcadores metabólicos.
-Los investigadores no hallaron diferencias clínicamente significativas en parámetros como la presión arterial y el colesterol asociadas al consumo a largo plazo de aspartamo, acesulfamo-K o sucralosa en comparación con el agua.
-La ingesta de azúcar disminuyó en ambos grupos, observándose una reducción ligeramente mayor entre los participantes que consumían bebidas con ENN.

martes, 14 de julio de 2026

Los trasnochadores tienen este otro problemita

Quienes son trasnochadores pueden tener un desorden alimenticio que los hace ingerir alimentos menos saludables y afectar su metabolismo. Foto HG


No es nada nuevo afirmar que acostarse temprano y levantarse temprano se han asociado con una vida saludable. Peor científicos han descubierto que si alguien es un pájaro madrugador o un búho nocturno es más que un estilo de vida. Este patrón refleja la preferencia natural del cuerpo por el tiempo de los ciclos de sueño y vigilia dentro de un día de 24 horas.

Un nuevo estudio, sin embargo, sugiere que ser un búho nocturno viene con su propio conjunto de desventajas metabólicas.

Las comidas son también señales de tiempo para el reloj interno del cuerpo y cuando comemos podemos influir en el metabolismo. En un estudio, científicos exploraron si el cronotipo de la persona se relaciona con los hábitos de comida, la composición corporal y la salud metabólica en general.

El estudio hizo seguimiento a mujeres sanas viviendo en Auckland, Nueva Zelanda, y encontró que las nocturnas consumían menos energía y pocos alimentos con micronutrientes que aquellas del cronotipo mañanero. La mayor ingesta de calorías en la noche se asociaba con un porcentaje de grasa más alto y un mayor riesgo de obesidad.

Como esos búhos nocturnos comen muy poco en la mañana y consumen una gran porción de su alimento tarde en la noche, tendían a tener un índice de masa corporal más alto y mayor porcentaje de grasa corporal que los mañaneros.

Los hallazgos se publicaron en Frontiers in Nutrition.

jueves, 9 de julio de 2026

El cuerpo funciona mejor con el jugo de naranja

Las propiedades de la naranja ayudan en diversos sistemas corporales para que tengan un funcionamiento mejor. Foto Pixnio


Es una bebida muy popular. A muchos no les puede faltar en el desayuno, otros en la mañana tras hacer ejercicio. El jugo de naranja, cuyos beneficios para la salud se demuestran en diferentes estudios.

Se ha sugerido que un jugo diario puede influenciar vías biológicas relacionadas con inflamación, presión arterial y la forma como el cuerpo maneja el azúcar.

Hay más. Un nuevo estudio mostró que el consumo diario del jugo de naranja se relaciona con cambios en la actividad de miles de genes de las células inmunitarias. Muchos de los genes afectados tienen que ver con el control de la inflamación, la regulación del funcionamiento de los vasos sanguíneos y el moldeamiento de las respuestas metabólicas. hecho que da a los investigadores una posible pista sobre cómo ese jugo se ha asociado con beneficios cardiovasculares en estudios previos.

En esta última investigación se siguió a adultos que bebieron 500 mililitros de jugo puro de naranja pasteurizado durante dos meses. Al final de los 60 días, varios genes conectados con la presión arterial alta y la inflamación eran menos activos.

Los hallazgos ayudan a explicar porqué el juego de naranja puede afectar la salud del corazón en modos que van más allá de su contenido de azúcar. Antes que actuar solo como una fuente de calorías, la bebida parece producir cambios sutiles en sistemas regulatorios que pueden disminuir la inflamación y apoyar vasos sanguíneos más relajados.

Los compuestos naturales en las naranjas, en particular la hesperidina, un flavonoide cítrico conocido por sus efectos antioxidantes y antinflamatorios, parecen influenciar procesos relacionados con la presión arterial alta, el balance del colesterol y la forma como el cuerpo maneja el azúcar.

La respuesta varía según el tamaño corporal. Las personas con más peso tienden a  mostrar mayores cambios en los genes involucrados en el metabolismo de la grasa, mientras que los voluntarios más delgados mostraron mayores efectos en la inflamación.

El estudio apareció en Molecular Nutrition.

miércoles, 27 de mayo de 2026

Todo lo que se logra con 12 % de menos calorías

No se necesita un gran esfuerzo para lograr beneficios en salud con el manejo adecuado de las calorías. Foto Public Domain


Una manera de vivir más sano y más años quedó sugerida en una nueva investigación, publicada en The American Journal of Clinical Nutrition. Ojo a la dieta.

La investigación, de Tufts University y otras instituciones, concluye que sí existe una forma de mantener una mejor salud. ¿De qué se trata?

El estudio concluyó que la restricción de calorías lo logra, una restricción que no es dramática sino suave: ingerir un poco de menos calorías. 

El estudio sugiere que reducir las calorías solo entre el 10 y el 15 % reduce el riesgo de enfermedades relacionadas con la edad al mejorar la salud del corazón, reducir la presión sanguínea, y tener un mejor control de la glucosa. Par algunas personas sería solo como saltarse un latte diario.

La Doctora Sai Krupa Das, científica senior en un centro de nutrición humana en Tufts, dijo que "No tiene que ser una medida extrema". La doctora estudia cómo la nutrición y los hábitos de estilo de vida influyen en la duración de la salud, es decir los años que la persona está saludable a medida que envejece.

La Doctora Das dijo que "Hay cambios en la nutrición y estilos de vida que no solo pueden prevenir enfermedades crónicas sino también reducir la tasa de envejecimiento".

El estudio se realizó durante 20 años y su primera fase terminó en 2011, pero todavía se analizan datos de la amplia experiencia y muestra. En la fase inicial del estudio, 143 participantes trataron de reducir la ingesta de calorías un 25 % durante dos años, mientras otros 75 seguían comiendo normal. A los participantes se les practicaron exámenes periódicos.

La intervención de dos años terminó en 2011 y los investigadores hallaron notables mejorías entre los participantes que redujeron calorías. Muchos cambiaron sus dietas de grasas hacia más proteínas y carbohidratos. Aunque el grupo solo alcanzó reducir 12 % las calorías, experimentaron declives significativos en la presión arterial, el colesterol malo y los niveles de insulina, en comparación con quienes no siguieron la restricción. También perdieron 19 % del peso, aunque este no era el objeto del estudio.

La Doctora Das coment´que "La parte más excitante es que vimos esos beneficios con solo un nivel moderado de restricción que es posible para la mayoría de personas". La Doctora agregó que "Esto fue en población sin obesidad. Cuando apliquemos esto a personas con sobrepeso u obesidad, esperamos que los resultados sean mejores".

jueves, 2 de abril de 2026

Comer al 80 %: una opción sana

No quedar satisfechos del todo al alimentarse puede ser una estrategia para mantener el peso y los beneficios que esto conlleva. Foto Wikipedia Commons


Comer como lo hacen muchos japoneses, incluso aquellos que más años viven, parece ser bueno para la salud. La idea es simple: no como hasta que esté lleno, tampoco como esos que dicen que se van a estallar. No. Pare en el 80 %, cuando sienta que se ha alimentado pero todavía no está satisfecho del todo.

Esa práctica se conoce como  hara hachi bu y es tradicional en Japón, un concepto que viene desde las enseñanzas de Confucio que se enfocan en la moderación y ha venido ganando reconocimiento como una manera para manejar el peso.

Desde el punto de vista científico no se ha estudiado mucho. La mayoría de los estudios se han enfocado en los patrones de consumo en poblaciones donde ese hábito es común, no aislando la regla del 80 %. De todas maneras, la evidencia disponible señala algunos beneficios interesantes. 

Quienes siguen la práctica consumen menos calorías, además se relaciona con menor ganancia de peso a lo largo del tiempo y a un menor promedio de índice de masa corporal. En algunos estudios, los hombres que lo practican también eligen mejor lo que comen, incluyendo más vegetales y menos granos.

Vale recordar que hara hachi bu no se basa en prohibición de alimentos sino en la moderación y la buena selección de alimentos y el equilibrio, hecho que genera hábitos a largo plazo.

Es una filosofía para comer que viene bien en un mundo moderno en el cual cerca del 70 % de las personas usan su celular al alimentarse y están distraídas y esto se ha relacionado con mayor consumo de calorías, menor de frutas y verduras.

jueves, 3 de julio de 2025

Hallaron fábrica de hace 125 000 años

Los neandertales son parientes cercanos de los humanos y aparecieron hace unos 400 000 años, para desaparecer hace unos 30 000, dato sobre el cual sin embargo hay distintas estimaciones. Foto Wikipedia Commons


Hace 125 000 años hubo una fábrica, la primera conocida en la historia. Una cuya producción pudo salvar la vida de sus creadores y 'clientes'.

Es que un estudio publicado en Science reveló el hallazgo en Alemania de una factoría en la cual se procesaba o extraía grasa animal. Y no fueron los Homo sapiens los que la establecieron, sino unos parientes cercanos: los neandertales.

Esta fábrica, sugiere la investigación salvó a esa población de una condición letal de salud. Extraían la grasa de los huesos de animales para complementar la dieta y evitar así el llamado envenenamiento por proteínas, que se presenta cuando se ingieren estas y nada más.

El hallazgo sugiere que estos homíninos y tal vez los humanos sapiens practicaban la intensificación de recursos al obtener más utilidad de los materiales disponibles. Antes de este estudio el primer caso de esa intensificación databa de hacía 28 000 años, mucho después .según ciertos estudios- de la extinción de los neandertales.

Pero, ¿cómo se halló esa fábrica y en qué consistía? Esta factoría del Paleolítico se encontró al descubrir restos fragmentados de 172 grandes animales, incluyendo caballos, venados y ganado, así como yunques y martillos fabricados por ellos. Tras analizar los huesos, los investigadores descubrieron que estos eran machacados para obtener el tuétano, ese tejido blando dentro de estos, algo que hacían antes de hervirlos para sacar la grasa. Parece que comían tanto el tuétano como la grasa, con lo cual maximizaban la cantidad de alimentos y nutrientes que obtenían del cuerpo de los animales.

Se hallaron cerca de 2000 fragmentos de huesos en Neumark-Nord, un sitio arqueológico en Alemania central, huesos que habían sido machacados para extraerles la grasa.

Wil Roebroeks, coautor, de Laiden University en Países Bajos, explicó que "La fragmentación de los huesos de grandes mamíferos en tan grande cantidad de fragmentos es una tarea intensiva y demandante de tiempo", es decir que debía tener un propósito claro.

Esa grasa era consumida a necesidad, pues hubo hambrunas y debieron desesperarse por obtener calorías. La grasa suministra dos veces más calorías por gramo que los carbohidratos y las proteínas.

jueves, 27 de febrero de 2025

Solo cinco días de ultraprocesados trastocan el cerebro

Los alimentos ultraprocesados generan cambios en el cerebro que luego se traducen en preferencia por comidas ricas en calorías. Foto Picryl


No son mentiras. El daño es evidente. Y un nuevo estudio lo demuestra de manera sorprendente. Se encontró que una dieta alta en calorías seguida por breve tiempo alcanza a afectar la respuesta del cerebro a la insulina y aumenta la grasa en el hígado en hombres con peso saludable, efectos que se extienden más allá del periodo de consumo.

El estudio fue hecho por investigadores del Helmholtz Center Munich en la University of Tübingen, Alemania.

Pero hay más hallazgos:

Encontraron alteraciones en la respuesta normal del cerebro a la recompensa, situación que sugiere que solo cinco días de comer en exceso podrían preparar al cerebro para patrones alimentarios poco saludables a largo plazo.

Vale decir que la resistencia a la insulina en el cerebro está asociada con la obesidad, la diabetes tipo 2 y la disfunción cognitiva. La insulina normalmente regula el apetito y el metabolismo a través de la señalización cerebral, pero la resistencia en esta vía puede alterar estos procesos, y esto podría contribuir a la obesidad y las enfermedades relacionadas.

En el estudio, publicado en Nature Metabolism, los investigadores estudiaron los efectos a corto plazo de una dieta alta calórica con alimentos ultraprocesados en la acción de la insulina en el cerebro antes de que se presente una ganancia significativa de peso.

El trabajo se hizo con 27 participantes machos de 19 a 27 años de edad con peso saludable, unos asignados a grupo de control. Los otros debían consumir una dieta adicional de 1500 calorías diarias. Se les restringió la actividad física a solo 4000 pasos al día.

Uno de los hallazgos más intrigantes fue cómo una dieta muy calórica de corto plazo impactó el aprendizaje basado en recompensas, un proceso cognitivo que influye en la motivación y la toma de decisiones. El aprendizaje basado en recompensas depende de la capacidad del cerebro para asociar ciertas conductas con resultados positivos o negativos, esto desempeña un papel activo en las elecciones relacionadas con los alimentos. Se han observado alteraciones en esta vía en personas con obesidad, que con frecuencia resultan en conductas alimentarias alteradas y una mayor preferencia por alimentos ricos en calorías.

jueves, 10 de octubre de 2024

Coma menos, viva más

La reducción calórica puede aumentar la expectativa de vida. Foto Wikipedia Commons


Reducir las calorías no solo conduce a tener un cuerpo más saludable sin o que podría aumentar la longevidad, de acuerdo con una nueva investigación publicada en Nature.

El estudio, con cerca de 1000 ratones alimentados con una dieta baja en calorías o con ayuno regular, encontró que tales regímenes reducían el peso corporal y los cambios metabólicos relacionados. Pero otros factores, como la salud inmunitaria, la genética e indicadores fisiológicos de resiliencia, parecen explicar mejor el vínculo entre la reducción de calorías y la mayor longevidad.

Los cambios metabólicos son importantes, según los investigadores, pero no aumentan la longevidad. Es que en los experimentos a los ratones que se les restringieron las calorías un 40 % aumentaron más su longevidad, también el ayuno intermitente.

Para sorpresa, el metabolismo n o tenía que ver tanto: los ratones que perdieron más peso en la dieta con calorías limitadas morían más jóvenes que aquellos que perdían poco peso.

Es decir, los procesos más allá de la regulación metabólica manejan cómo responde el cuerpo a la reducción calórica. Lo que más influyó en el estudio fue la salud inmunitaria y el funcionamiento de las células rojas sanguíneas. También la resiliencia general.



sábado, 18 de mayo de 2024

Una mujer necesita 50 000 calorías extras en un embarazo


La hembra humana necesita muchísima energía extra para llevar los nueve meses de embarazo. Una cantidad que midió un nuevo estudio. Foto PxHere


Desarrollar una nueva vida, albergarla en el vientre durante nueve meses no es cualquier cosa. Exige una enorme cantidad de calorías y estas acaban de ser contadas por científicos, que presentaron sus hallazgos en Science.

Se creía hasta ahora que la mayor parte de esas calorías se encontraban en el feto, pero no. Este estudio demostró que este solo responde por el 4 % del costo energético de la preñez, mientras que la madre carga con el resto, un 'combustible' extra requerido por el cuerpo de la mujer. Un esfuerzo titánico.

Es para sorprenderse: el costo energético de un embarazo a lo largo de nueve meses es de 50 000 calorías de dieta, mucho más de lo que los científicos esperaban. 

El descubrimiento provino de los estudios de Dustin Marshall, biólogo evolutivo en Monash University (Australia), en el metabolismo. Cada especie tiene que llenar demandas distintas de energía. Los mamíferos de sangre caliente pueden mantener una temperatura estable y estar activos aunque esta caiga, pero mantener esa temperatura requiere alimentar constantemente la fuente.

Es distinto a animales de sangre fría, como las serpientes, que pueden pasar semanas sin comer.

Marshall y sus estudiantes estimaron los costos y no solo recurrieron a literatura existente sino que analizaron la tasa metabólica de las hembras mientras están en período reproductivo, estimación con base en el oxígeno que consumen.

Con todos los datos reunidos estimaron los costos de reproducción para 81 especies, desde insectos a cabras. Determinaron así que el tamaño del individuo influye mucho en cuánta energía se requiere para reproducirse. Como curiosidad, animales microscópicos requieren menos de una millonésima de caloría para generar descendientes y el venado de cola blanca necesita 112 000 calorías.

Los animales de sangre caliente requieren tres veces más energía que los reptiles.

Para sorpresa, hallaron que los costos indirectos de la preñez son mucho mayores que los directos. En promedio solo 10 % de la energía que una hembra mamífera usa durante la preñez va a las crías.

En la hembra humana el costo es muy alto, tal vez porque las mujeres permanecen preñadas mucho más tiempo que la mayoría de otros mamíferos.


sábado, 6 de abril de 2024

La soledad hace comer más a las mujeres

Las mujeres que se perciben solitarias tienden a abusar más de una dieta poco saludable. Fotografía Pxhere



Una de las crisis actuales es la soledad, cuyos efectos nocivos en la salud física y mental han sido documentados en diferentes estudios. Una nueva investigación encontró que las mujeres que se perciben a sí mismas como solitarias exhiben actividad en regiones del cerebro asociadas con los antojos y hacia comer, en especial cuando ven imágenes de alimentos altos en calorías. Esas mujeres presentan además conductas de comida no sana y una salud mental más pobre.

El estudio fue de investigadores de UCLA y fue publicado en el journal JAMA Network Open.

Todo se debió a Arpana Gupta, codirector del Goodman-Luskin Microbiome Center en esa institución, quien deseaba conocer los impactos negativos de la soledad, en especial de personas que continúan trabajando remotamente tras la pandemia, y cómo el cerebro interactúa con el aislamiento social, los hábitos de alimentación y la salud mental.

Si bien se ha establecido que la obesidad se relaciona con la depresión y la ansiedad, y que el exceso de comer se en tiende como un mecanismo contra la soledad, Gupta quería observar los canales del cerebro asociados con esos sentimientos y comportamientos.

"Investigar cómo el cerebro procesa la soledad y  cómo se relaciona con la obesidad y los efectos en la salud no se han hecho", dijo Gupta, autor senior.

Los investigadores encuestaron 93 mujeres sobre su sistema de apoyo, sus sentimientos de soledad y aislamiento, y luego las separaron en dos grupos: aquellas que marcaron alto en la escapa de aislamiento social percibido y aquellas que marcaron bajo.

Encontraron que las mujeres que tenían niveles altos tendían a tener mayor masa de grasa, menor calidad de dieta, mayores antojos, comida basada en recompensa y comida sin control, así como niveles aumentados de ansiedad y depresión.

Se les mostró luego fotos de comida y otras de otros temas, dulce versus no alimentos, alimentos sabrosos y no alimentos. Imágenes de resonancia registraron la actividad cerebral de las participantes mientras miraban las fotografías.

El grupo de mujeres que se percibían más solas experimentaban activación aumentada en regiones del cerebro asociadas con un mayor antojo de comer comidas dulces y menor activación de la región asociada con el autocontrol hacia comportamientos de alimentación.


jueves, 30 de noviembre de 2023

No se fije en calorías, fíjese en los ultraprocesados: experta

Los ultraprocesados constituyen hoy parte de la dieta de la mayoría de familias. Foto Picryl


Si quiere mejorar su salud, cuide la dieta y al cuidar la dieta, cuide que no contenga alimentos ultraprocesados, de acuerdo con el consenso científico.

En vez de enfocarse en calorías y macronutientes, advierte Alexandra DiFeliceantonio, profesora del Fralin Biomedical Research Institute, analice cómo los alimentos que come han sido modificados física y químicamente.

Es más fácil decirlo que hacerlo, porque los alimentos procesados ya son parte de la dieta en casi todos, sino todos los países del mundo, alimentos que no son tan caros y que pueden durar mucho en los estantes. En países como Estados Unidos, por ejemplo, constituyen hasta 58 % de las calorías que consumen las personas.

Así que lo mejor es saber cómo identificarlos. En Brasil, científicos de la Universidad de Sao Paulo crearon la clasificación Nova para ayudar a las personas a reconocerlos. Los ultraprocesados carecen de fibra e incluyen una cantidad de azúcar, sal y grasas adicionadas y en sus etiquetas de nutrición incluyen una cantidad irreconocible de ingredientes.

Al elegir los alimentos las personas tienden a centrarse en las calorías y en los macronutrientes, pero una dieta alta en ultraprocesados está asociada con mayor riesgo de diabetes, cáncer y mortalidad por cualquier causa. "Comemos cosas que nos duelen", dice DeFeliceantonio.

Hay lago más: los alimentos ultraprocesados comparten las mismas calidades adictivas que el tabaco y otras sustancias, dice la neurocientífica. "Ciertos tipos de alimentos afectan el cerebro en un modo similar al abuso de drogas. Han sido diseñados para saber delicioso". Esto lleva a que las personas pierdan e control sobre su ingestión y siempre los busquen, aparte de que pueden generar problemas como el síndrome de abstinencia.

"Si usted está dejando de beber, no va a un bar, pero no puede dejar de comer", remata.

Nota: de acuerdo con una información de la Universidad Javeriana de Bogotá, Colombia, los ultraprocesados son esos alimentos que se elaboran con fórmulas industriales de ingredientes que se someten a métodos físicos, químicos y biológicos para su producción.. Son alimentos cuyo estado natural ha sido alterado al transformarlos y mezclarlos con otros comestibles, añadirles sal, azúcar, grasas o aditivos como colorantes, saborizantes y resaltadores de sabor.


sábado, 28 de octubre de 2023

Reducir calorías hace músculos más fuertes

Reducir la ingestión de calorías beneficia la musculatura y los genes del envejecimiento. Foto Flickr


Mucho se ha hablado del tema y ahora un estudio aparecido en Aging Cell sugiere que la restricción calórica sirve para aumentar los músculos y estimular los genes sanos del envejecimiento.

 Los investigadores de los National Institutes of Health NIH de Estados Unidos y colegas analizaron un amplio estudio sobre la restricción calórica y sus efectos a largo plazo. ¿Qué hallaron? Les cuento:

Durante dos años la meta de los participantes fue reducir su ingesta diaria en 25 %, pero lo más que el grupo pudo reducir fue el 12 %.. Aún así, esta pequeña rebaja en las calorías fue suficiente para activarla mayoría de las rutas biológicas importantes para un envejecimiento sano.

"Un 12 % de reducción en la ingestión de calorías es muy modesta", dijo Luigi Ferrucci, autor, director científico del National Institute on Aging (NIA). "Esta pequeña reducción se puede lograr y hace una gran diferencia en su salud".

Los investigadores tomaron biopsias de los participantes al comienzo, al año y a los dos años de estar participando. El análisis confirmó que la disminución de calorías afectaba las mismas rutas genéticas en humanos, tal como en ratones y primates no humanos. Por ejemplo, regula más los genes responsables de la generación de energía y el metabolismo, y regula a la baja los genes inflamatorios generando una menor inflamación.

"Como inflamación y envejecimiento están fuertemente ligados, la restricción de calorías representa una aproximación poderosa para prevenir un estado pro inflamatorio que desarrollan muchas personas de edad", dijo Ferrucci.


martes, 16 de mayo de 2023

No quedó endulzante con cabeza: todos son malos

Todos los endulzantes artificiales pueden derivar en enfermedades: OMS. Foto Flickr


No se salvó ninguno. Todos los endulzantes artificiales, consumidos de manera continua, son malos para la salud, advirtió un nuevo pronunciamiento de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que hasta ahora consideraba que no eran nocivos.

Pero sí. El organismo indicó que no solo no reducen el peso sino que pueden desencadenar enfermedades serias como diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares y conducir a la muerte.

La recomendación se basó en una revisión sistemática de la evidencia disponible que sugiere que el uso de los endulzantes sin azúcar no confieren ningún beneficio a largo plazo como reducir la grasa corporal en niños y adultos.

"Remplazar los azúcares libres con los endulzantes no ayuda a controlar el peso en el largo plazo. Las personas necesitan considerar otras maneras de reducir la ingestión de azúcares libres, como consumir alimentos con azúcares naturales como frutas, bebidas no endulzadas y bebidas", dijo  Francesco Branca, director de Nutrición y Seguridad de Alimentos de la OMS. "Los endulzantes distintos al azúcar no son factores dietéticos esenciales y no tienen valor nutricional. Las personas deberían reducir el dulce de la dieta también, comenzando temprano en su vida, para mejorar su salud".

La recomendación aplica para todo el mundo, excepto para individuos con diabetes pre existente e incluye todos los endulzantes sintéticos y naturales y los procesados que no son clasificados como azúcares que se encuentran en alimentos y bebidas manufacturados , o vendidos para ser adicionados a esos productos: acesulfame K, aspartame, advantame, cyclamates, neotame, sacarina, sucralosa, estevia y derivados de la estevia.

Tampoco aplica pata productos de higiene y cuidado personal como las pastas dentífricas,  cremas para la miel y medicaciones, o los azúcares bajos en calorías y azúcares alcohólicos, que son todos azúcares o derivados con calorías y por ende no son endulzantes.


miércoles, 1 de febrero de 2023

Cuidado con el tamaño y la frecuencia de las comidas

Más que un ayuno intermitente, el peso se puede controlar con el tamaño y la frecuencia de las comidas. Foto Wikipedia Commons


Muchas personas siguen la dieta del ayuno intermitente para rebajar peso, pero hay una manera más efectiva, que es conocida desde hace mucho: la frecuencia y el tamaño de las comidas es el mayor determinante de la ganancia o pérdida de peso, de acuerdo con un artículo publicado en el Journal of the American Heart Association. Es decir, controlarse con los alimentos antes que privarse de ellos durante cierta cantidad de tiempo.

Para el autor principal, Wendy L. Bennett, profesor de medicina en John Hopkins University, aunque los patrones de restricción alimentaria por determinado tiempo, el ayuno intermitente, son populares, no ha habido estudios de si ayudan a controlar el peso.

Por eso este estudio analizó la asociación entre el tiempo de la primera y la última comida con el cambio de peso. Para eso se enrolaron 550 adultos de 18 y más años, negros y blancos profesionales.

Con una app se midieron algunos parámetros:

El tiempo de la primera comida a la última cada día; el lapso de tiempo entre despertarse y la primera comida; y el intervalo entre la última comida y la ida a dormir.

El estudio encontró:

El tiempo de las comidas no se asoció con cambio de peso en los seis años del estudio.

El número total de grandes comidas (de más de 1000 calorías) y comidas medianas (500 a 1000)se asociaron con un aumento de peso, mientras que comidas más pequeñas se relacionó con una pérdida de peso.

El tiempo promedio entre la primera y última comida fue de 11.5 horas; el tiempo entre despertarse y la primera comida fue de 1.6 horas; y 4 horas entre la última y la ida a dormir, con una duración promedio del sueño de 7.5 horas.

No se detectó una asociación entre el tiempo de las comidas y el cambio de peso, en una población que tenía un rango amplio de pesos.

Aunque se encontró que la frecuencia de comidas y la ingestión total de calorías eran factores fuertes para cambio de peso y no el tiempo de las comidas, los hallazgos no probaron una causa directa y efecto, entre otras por ser un estudio observacional.

viernes, 7 de octubre de 2022

Comer tarde engorda

La hora en que se come influye en el peso de la persona. Foto Wikipedia


No es extraño que se aconseje no comer tarde en la noche, entre otras razones por posibles problemas con el reflujo. Mas ahora hay otra razón poderosa: comer tarde... engorda.

Eso se desprende de un estudio publicado en Cell Metabolism, en el cual los científicos investigaron los efectos simultáneos de comer tarde en tres principales actores de la regulación del peso corporal y por ende en el riesgo de obesidad: ingestión de calorías, número de calorías quemadas y cambios moleculares en el tejido graso.

¿Qué encontraron? El estudio proporciona evidencia experimental de que comer tarde en la noche genera menor gasto de energía, aumenta el hambre y produce cambios en el tejido graso que combinados pueden aumentar el riesgo de obesidad.

"Encontramos que comer cuatro horas más tarde hace una diferencia significativa en los niveles de hambre, la forma como quemamos calorías luego de comer y la manera como almacenamos la grasa", explicó Nina Bujovic, PhD, del Medical Chronobiology Programen el Brigham's Division of Sleep and Circadian Disorders y autora senior de la investigación.

Los resultados indican que comer tarde tiene efectos profundos en las hormonas reguladoras del hambre y el apetito, leptina y grelina, que influyen en nuestra motivación para comer. Específicamente, los niveles de leptina, que señala la saciedad, disminuyen a través de las 24 horas cuando se come tarde en comparación de cuando se come temprano. Al comer tarde, los participantes en el estudio además quemaban menos calorías, a tasa menor, y exhibían una expresión genética del tejido adiposo hacia una adipogénesis aumentada y una menor lipolisis, que promueve el crecimiento de grasa.

Estos hallazgos expresan mecanismos fisiológico y molecular subyacentes en la correlación entre comer tarde y un mayor riesgo de obesidad.

En el estudio se tuvieron en cuenta factores como la actividad física, posición, sueño, exposición a la luz con lo cual se detectaron cambios en los diferentes sistemas de control involucrados en el balance de energía, un marcador de cómo nuestros cuerpos usan el alimento que comemos.

 

sábado, 30 de abril de 2022

Dormir bien ayuda a comer menos y controlar peso

Este estudio relacionó el buen dormir con la reducción de peso. Foto Piqsels



Hay una forma poco explorada para controlar el peso y, de paso, tener mejor calidad de vida en el día: dormir bien, al menos siete horas.

Privarse de hora de sueño o dormir mal se asocia con una mayor tendencia a incrementar el apetito e ingerir alimentos altos en calorías, Esto dice un estudio de los Institutos de Salud de Estados Unidos (NIH).

La investigación, dirigida por Esra Tasali, de University of Chicago, contó con 80 adultos dentro de un ensayo clínico de la duración del sueño en un ambiente real. Todos tenían sobrepeso y de 21 a 40 años de edad. Por lo general dormían menos de 6 horas y 30 minutos debido a su estilo personal (no por razones médicas).

A todos se les monitorearon los hábitos de sueño mediante dispositivos usados en la casa. El gasto de energía se rastreó pidiéndoles tomar agua con marcadores que se podían registrar en la orina. Se evaluó además el peso y la composición corporal durante el estudio.

En las dos primeras semanas dormían según sus hábitos. A los 15 días a unos se les pidió aumentar el tiempo de sueño, otros siguieron con su modo de dormir. Lo primeros tuvieron una sesión personalizada de consejos sobre higiene del sueño, como ir a la cama y levantarse en el mismo horario y no usar pantallas  antes de acostarse.

Los investigadores calcularon los cambios en la ingestión de calorías durante las dos semanas de intervención usando gasto de energía, peso y composición corporal.

Aquellos del grupo intervenido aumentaron el sueño en 1,2 horas en promedio e ingerían además unas 270 calorías menos que los del grupo de control. Si el hábito de dormir bien y suficiente se extiende, la reducción de peso sería significativa.

Un hallazgo interesante que, como es usual, debe ser complementado con más estudios.

La investigación fue publicada en Jama Internal Medicine.
 

miércoles, 3 de noviembre de 2021

Hallan 14 genes que nos hacen obesos

 

La obesidad, por lo general, afecta la salud. Es una epidemia hoy. Foto Wikipedia Commons


¿Obeso yo? No, mis genes. 

Científicos identificaron 14 genes que pueden causar obesidad y tres que evitan la ganancia de peso, un hallazgo que puede conducir a tratamientos para esa condición.

Los científicos de la Universidad de Virginia (Estados Unidos) publicaron su hallazgo en Plos Genetics.

Idearon un método para chequear cientos de genes y hací los encontraron, de acuerdo con Eyleen O'Rourke, una de las investigadoras.

El trabajo ofrece una luz en la compleja intersección de la obesidad, la dieta y nuestro ADN. Esta condición se convirtió en epidemia, en buena parte por el alto consumo de calorías de dietas altas en azúcar. Además el estilo de vida sedentario cumple su rol. Pero de todas formas nuestros genes juegan un papel activo, regulando el almacenamiento de grasa y afectando cómo nuestros cuerpos queman alimento como energía.

Así que si se identifican los genes que convierten el exceso de alimentos en grasa, se podría buscar la manera de inactivarlos con medicinas y así posiblemente desvincular el exceso de comida con la obesidad.

Se han identificado cientos de genes asociados con la obesidad, indicando que son más o menos prevalentes en personas obesas que en quienes no lo son. Lo difícil había sido identificar cuáles tienen acción directa en promover o evitar la ganancia de peso. De este modo, el equipo de O'Rourke trabajó con los pequeños gusanos C. elegans, que viven en la vegetación podrida y se alimentan con microbios. Comparten más del 70 % de sus genes con nosotros y pueden ser obesos si se alimentan con exceso de azúcar.

En el estudio se analizaron 293 genes asociados con obesidad, para identificar cuáles incidían directamente en esta condición o la evitaban.

Así, identificaron 14 que la promueven y tres que cuando fueron bloqueados en los C. elegans, la prevenían.


martes, 20 de abril de 2021

Bebidas azucaradas afectan la memoria

Las bebidas azucaradas pueden afectar la memoria y el aprendizaje. Foto UCDavis


No solo obesidad sino también enfermedades del corazón y peor desempeño de la memoria. Todo esto se ha demostrado que afecta tarde que temprano a los niños que consumen bebidas altas en azúcar.

Ahora un estudio encontró que el consumo elevado de esta clase de bebidas durante la infancia afecta el desarrollo del cerebro, en particular de una región clave para la memoria y el aprendizaje, el hipocampo.

El estudio de científicos de las Universidades de Georgia y Southern California, realziado en modelo de ratones, demostró que el consumo diario de bebidas azucaradas afecta el aprendizaje y la memoria en la edad adulta, un problema que está relacionado con cambios en las bacterias del intestino.

Ese déficit se notaba incluso cuando las bacterias Parabacteroides eran enriquecidas en el intestino en animales que nunca habían consumido azúcar.

"El consumo de azúcar temprano en la vida aumenta los niveles de Parabacteroides y a niveles más altos, peor el desempeño de los animales", explicó Emily Noble, profesor asistente en UGA College of Family and Consumer Sciences, primer autor. "Hallamos que las bacterias solas son suficientes para afectar la memoria en la misma forma que el azúcar, pero también afecta otros tipos de funcionamiento de la memoria".

Hoy en día en Estados Unidos se sugiere que los azúcares adicionados no sean más del 10 % de las calorías diarias.

Como el hipocampo actúa en varia funciones cognitivas y aún se encuentra en desarrollo en la adolescencia, los investigadores estudiaron su vulnerabilidad con una dieta alta en azúcar, vía la microbiota intestinal.

Al evaluar las memorias episódica contextual se encontró que los que consumían azúcar tenían menor capacidad para discriminar un objeto nuevo en un contexto específico.

La conclusión fue que el consumo de azúcar en la infancia altera el desarrollo del hipocampo. Además, aumenta notoriamente la cantidad de bacterias Parabacteroides en los intestinos, las que desempeñan un rol en la salud humana.

El estudio fue publicado en Translational Psychiatry.

miércoles, 10 de febrero de 2021

¿Cuál de estas dos dietas es mejor?

La ganancia de peso por la dieta es un asunto complejo, más allá de grasas y carbohidratos. Foto Pixabay


¿Cuál es mejor, una dieta baja en grasas, basada en vegetales o una baja en carbohidratos y basada en productos animales? Aunque no lo crea, respuesta tiene sus mañas y algo de sorpresa.

Un estudio de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos (NIH) comparó los efectos de esos dos tipos de dieta en la ingestión de calorías, niveles de hormonas, peso corporal y otras variables. La idea era analizar cómo la restricción en grasas o carbohidratos puede impactar la salud.

¿Qué hallaron? Para sorpresa detectaron que consumían menos calorías las personas con una dieta basada en vegetales con bajo contenido de grasas pero presentaban mayores niveles de insulina y glucosa en la sangre.

El estudio abarcó 20 adultos sanos, sin diabetes, que fueron seguidos durante cuatro semanas, 11 hombres y 9 mujeres, cada uno de los cuales recibía una dieta o la otra durante dos semanas y luego cambiaban a la otra por dos semanas.

¿Los resultados? Le cuento: las personas que ingerían la dieta baja en grasas comían de 550 a 700 calorías menos que en una dieta baja en carbohidratos. Los participantes, pese a esa diferencia de calorías, no manifestaban sentir hambre, sentirse llenos entre las dos dietas y disfrutaban los alimentos.

"A pesar de comer una comida con abundancia de elevados carbohidratos glicémicos que derivaron en variaciones pronunciadas en los niveles de insulina y glucosa en la sangre, las personas con la dieta a base de vegetales y baja grasa tenían una reducción significativa de ingestión de calorías y pérdida de grasa corporal, lo que cuestiona la idea de que las dietas alta en carbohidratos conducen per se a que la gente coma de más. De otro lado, la dieta con base en alimento animal y bajos carbohidratos no derivó en ganancia de peso pese a ser elevada en grasa", explicó Kevin Hall, principal investigador.

Esto sugiere que los factores que resultan en comer en exceso y en ganancia de peso son más complejos que la cantidad de carbohidratos o grasa en la dieta.

Mire este otro dato: la dieta basada en vegetales y baja en grasa tenía 10,3 % de grasas y 75,2 % en carbohidratos, mientras que la baja en carbohidratos y basada en comida animal tenía 10 % de carbohidratos y 75,8 % de grasa.

Interesante, ¿no? 

sábado, 22 de febrero de 2020

10 sorprendentes noticias de ciencia


1. Inteligencia para los antibióticos

En búsqueda de nuevos antibióticos. Foto Pexels

Mediante inteligencia artificial se identificaron nuevos y potentes tipos de antibióticos entre 100 millones de moléculas, incluyendo uno que actúa contra un amplio rango de bacterias como la tuberculosis y algunas cepas consideradas intratables. Se estima que de no desarrollar más medicamentos de esta clase, a 2050 morirían cada año 10 millones de personas por infecciones resistentes a las medicinas. El avance apareció en el journal Cell.

2. Muñeco de nieve

El objeto muñeco de nieve. Foto Nasa

Nuevos Horizontes, la nave que en 2015 pasó cerca a Plutón, en enero del año pasado visitó el objeto del cinturón de Kuiper denominado 2014 MU69, nombrado luego como Arrokoth, que se encuentra a unos 6600 millones de kilómetros de nosotros. Encontró que son dos grandes rocas unidas en algún momento, semejando un muñeco de nieve. Es oscuro y rojizo y mide 36 kilómetros.

3. Pájaros con memoria
Un estudio publicado en Biology letters muestra que la petroica (Petroica longipes), un pequeño pájaro de Nueva Zelanda, conocido como toutouwai en Maorí, recuerda 22 meses después una tarea que le enseñan, dando señales sobre la memoria a largo plazo en animales y cómo pueden recordar algo por largo tiempo sin entrenamiento adicional.

4. ¿Somos abono?
En solo un mes, seis cuerpos humanos sometidos a proceso de compostaje por la firma Recompose, se habían desintegrado y formado parte de ese material para abono, según informe presentado en la reunión de la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia. Aquella es la primera empresa de compostaje humano y su proceso muestra que es altamente efectivo en reducir un cuerpo a compost siguiente las normas de seguridad ambiental.

5. Daño marino
De cerca de los 1,8 millones de toneladas métricas de dióxido de carbono que los humanos han emitido a la atmósfera desde comienzos de la revolución industrial, 25 % ha sido absorbido por los océanos, tornándolo más ácido. Un estudio en Science of the Total Environment reveló que cangrejos recogidos en 10 sitios cerca de la costa pacífica de Estados Unidos y Canadá, estaban en peores condiciones que aquellos recolectados costas afuera. La acidez corre los caparazones y daña los mecanorreceptores, pequeños órganos sensoriales.

6. Gigantes prehistóricas

Ilustración de la gigantesca tortuga. Dibujo J. Chirinos

Hace 5 a 10 millones de años en zona norte de Sudamérica que hoy ocupan Colombia y Venezuela, y en lo que eran lagos de agua dulce, vivió una enorme tortuga del género Stupendemys, una de las mayores que ha poblado el planeta, con un caparazón de 2,4 a 3 metros de longitud. El nuevo ejemplar de S. geographicus fue hallado en Venezuela. La especie fue descrita en los años 70. Pesaba unos 1150 kilos. El hallazgo se presentó en Science Advances.

7. Botamos vida
Un estudio publicado en Plos One mostró que en general en el mundo se bota el doble de alimentos de lo que se creía, desde verduras y otros vegetales a las sobras de comida. Cada día una persona desperdicia 527 calorías, un cuarto de las necesidades básicas de una persona adulta. El estudio cubrió 2/3 de la población mundial, excluyendo grandes países desperdiciadores de comida como Estados Unidos.

8. Misiones de la Nasa
La agencia espacial redujo el número de misiones propuestas ´para desarrollar en los próximos años, iniciativas sometidas por ingenieros y científicos que son invitados a participar. Quedaron cuatro: dos a Venus, una de ellas con una sonda que en paracaídas descendería para mostrar la evolución del planeta y si tuvo agua, la otra estudiaría la superficie. Las demás: una a Io, luna de Júpiter, a estudiar el vulcanismo, y la cuarta a Tritón, gran satélite de Neptuno que para algunos podría ser potencialmente habitable. Durante 9 meses los proponentes deberán allegar detalles de cada una de las misiones para determinar su elegibilidad.

9. Medicina personal
Una de las herramientas actuales contra el cáncer es analizar el ADN del cáncer del paciente para determinar cuáles genes determinaron la enfermedad y prescribirle medicinas personalizadas que sirven para atacar ese tipo específico. El año pasado se aprobaron más de dos docenas de esas medicinas y hoy hay drogas para combatir 30 clases de cáncer, situación que ha permitido aumentar la tasa de supervivencia, según un análisis en el Smithsonian Magazine.

10. La abeja que picaba dinos

La abeja atrapada en ámbar. Foto OSU

Hace cerca de 100 millones de años, época de los grandes dinosaurios, una pequeña abeja hembra quedó pegada para la posteridad en una resina de un árbol. La sustancia pegajosa cristalizó, se fosilizó y permitió conservar la abeja con sus parásitos incluidos, y aunque no es la primera que se halla atrapada en ámbar, sí único caso conocido por científicos que incluya parásitos para permitir su estudio. El hallazgo apareció en BioOne Complete.