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viernes, 29 de mayo de 2026

Esta es la llamativa nebulosa Bola de Cristal

La bella nebulosa de la Bola de Cristal posee una forma única debido a la interacción del sistema binario en el centro. Foto NoirLab


A 1500 años luz de nosotros se encuentra, hacia la constelación Tauro, cerca al borde de Perseo, la nebulosa planetaria de la Bola de Cristal. Fue descubierta por el astrónomo germano-británico William Herschel en 1790. Ahora la volvió a mirar en detalle el telescopio Gemini Norte de 8.1 metros, situado en Mauna Kea, Hawái y hay detalles para resaltar.

Primero, una nebulosa planetaria no tiene que ver con  planetas, es el remanente de una estrella pequeña a mediana que llegó al final de su vida y expulsó sus capas externas. La que la generó no está sola, vive con una compañera, las cuales  orbitan una a la otra en un periodo de unos 9 años. 

Y acá viene el otro detalle:las nebulosas planetarias por lo general tienen forma redonda, pero la Bola de Cristal no. Obedece a que en la órbita que recorre, el par deforma la estructura, compuesta de gas con una temperatura de unos 15 00 kelvin (14 726 Celsius).

La estrella que arrojó sus capas y dejó el núcleo desnudo pudo tener una masa algo mayor a la del Sol.

miércoles, 26 de noviembre de 2025

Esta es la mariposa más grande que hay en el espacio

Una nebulosa planetaria en todo su esplendor a más de 2500 años luz. Una estructura creada por una estrella enana en el centro. Foto Gemini Observatory


Son majestuosas, incluso en lo profundo del espacio. Las mariposas.Y la que se encuentra a entre 2500 y 3800 años luz de nosotros no es la excepción.

Es una mariposa lo que semeja, pero es una nebulosa planetaria hacia la constelación del Escorpión y se dice que fue descubierta en 1907 por Edward Barnard, pero otros creen que fue James Dunlop en 1826. Su nombre oficial es NGC 6302 y algunos le llaman también la nebulosa del Insecto.

¿A qué se debe que esta mariposa tenga tan especial forma? Una nebulosa planetaria es una nebulosa de emisión consistente en una estrella masiva cerca del final de su vida. El material expulsado es el que le da forma, rodeado por capa resplandeciente en expansión de gas ionizado. Por lo general estas estructuras tienen forma redonda como de planeta, de ahí su nombre dado por los primeros astrónomos.

En 2009 el telescopio Hubble identificó la estrella madre como una enana blanca, remanente de una estrella como el Sol, que debio expulsar sus capas externas hace unos 2000 años y que ahora tiene hoy dos tercios de la masa del Sol y es una de las estrellas más calientes conocidas, con una temperatura de 250 000 grados Celsius.

La foto fue entregada por el telescopio Gemini del Sur, situado en nel Cerro Pachón en Los Andes en Chile.

miércoles, 17 de noviembre de 2021

Así resplandece una nebulosa planetaria

 

Detalle de la nebulosa planetaria y su ubicación. Foto Hubble/Nasa/ESA


La estrella, tipo Sol, explotó hace mucho tiempo. Cuando murió, envió sus capas externas al espacio en una gran explosión. Una nebulosa planetaria (*), marcada comoNGC 2438. Quedó un halo de gas resplandeciente de 4,5 años luz de extensión que rodea el anillo interno de la nebulosa. De la estrella solo quedó un núcleo de una enana blanca.

Estos halos son comunes en este tipo de nebulosas y han sido estudiados para conocer su evolución. Esta nebulosa fue una de las analizadas. El halo brilla debido a la radiación ionizante de la enana blanca central.

En esta imagen, el azul representa oxígeno, el verde es hidrógeno, naranja es nitrógeno y el rojo es azufre. 

La foto fue captada por la cámara gran angular y planetaria del telescopio espacial Hubble.

(*): una nebulosa planetaria no se refiere a planetas ni a su formación.

viernes, 7 de mayo de 2021

El increíble collar cósmico captado por el Hubble

Un collar espacial visto por el Hubble. Foto Hubble/Nasa/ESA


Tiene una forma perfecta: un pendiente de grandes y resplandecientes diamantes, rodeado de un halo azul. Pero no es un collar cualquiera: está 'colgado' en el espacio, a algo más de 15 000 años luz de nosotros hacia la constelación Sagitta, la Flecha.

Es la Nebulosa del Collar, una nebulosa planetaria (*) producto de la interacción de dos estrellas colapsadas.

¿Cómo se logró esa 'obra de arte' en el espacio?  Por un par de estrellas tipo Sol, orbitando muy juntas. Fue hace unos 10 000 años cuando una de las dos estrellas, envejecida se expandió y engulló a su compañera, creando lo que se llama un sobre común. La pequeña siguió girando en órbita dentro de su compañía más grande, aumentando la rotación de la mayor hasta que envió partes de sí al espacio. Este material quedó con forma del collar que se aprecia en la imagen del telescopio espacial Hubble. Los cúmulos densos de gas son los que aparecen como diamantes.

Por la fuerza centrífuga, la mayor parte del gas escapó por el ecuador, dando la forma de collar celestial.

El par de estrellas permanece tan junto, separadas solo por unos pocos millones de kilómetros, que en la imagen aparecen como un solo punto en el centro de la fotografía. Y a pesar de su encuentro tan cercano, están girando con fuerza una alrededor de la otra, completando una órbita en tan solo un día.

(*): una nebulosa planetaria es una nebulosa de emisión consistente en una envoltura brillante en expansión de plasma y gas ionizado expulsado por la estrella en su fase final. No tiene que ver con planetas.

miércoles, 27 de enero de 2021

¿Qué diablos es este objeto celeste?

El extraño objeto: el rojo es hidrógeno, azul oxígeno. Se señalan las dos posibles fuentes. Imagen Robert Pölz, Marcel Drechsler, Xavier Strottner


¿Qué es esa cosa tan extraña? Extraña y maravillosa. ¿Qué es eso que se aprecia en la constelación del Triángulo? No se sabe.

El caso es que los astrónomos aficionados Marcel Drechsler y Xavier Strottner, cazadores de nebulosas planetarias, detectaron este objeto extraño. Su nombre técnico: StDr 56 (por sus nombres).

Podría tratarse de una de esas nebulosas. Una nebulosa planetaria está constituida por vientos de gas que fluyen de una estrella tipo Sol cuando muere y se convierte en una gigante roja. Las capas externas salen disparadas dejando ver el núcleo de la estrella: una enana blanca densa. La luz ultravioleta de la enana hace que ese gas resplandezca al excitarlo.

Estas nebulosas tienen formas variadas, pero no así como esta, cuyas líneas podrían ´presentarse si el gas fluye a lo largo de un campo magnético. Pero es improbable que le dé forma así a una nebulosa.

Los dos aficionados detectaron dos enanas que podrían ser la fuente del gas, una a 1130 años luz de la Tierra y la otra a 3800. De ser la primera, la nebulosa mediría 10 años luz, grande aunque no si la estrella tuviera una masa de 5 veces la solar. Si es la segunda, mediría 33 años luz y sí que sería sorprendente.

¿Qué es entonces? Se requeriría un gran telescopio para determinar bien las líneas espectrales y su velocidad, porque además cabe la posibilidad de que fuera un remanente de supernova (la explosión de una estrella grande al morir).

Todo es incierto.

Nota: con aporte de Bad Astronomy




jueves, 7 de enero de 2021

Hubble capta nebulosa que se desvanece

Comparación de la nebulosa con solo 20 años de diferencia. Foto Hubble

No es común detectar la aparición de una nebulosa planetaria (*)y su rápido desvanecimiento. Eso fue lo que observó el telescopio espacial Hubble en un lapso de 20 años.

Cuando una estrella está en las etapas finales de su vida, expulsas las capas externas de gas que resplandecen ante la vastedad del espacio.

Así fue como el Hubble detectó la nebulosa Stingray, Hen 3-1357. Fue en 1996 cuando captó la fase final de la estrella en e centro de la nebulosa. Hasta ahí todo un suceso porque en tiempo real no es fácil ver estos fenómenos.

Mas una nueva mirada, en 2016, reveló algo sorprendente: en solo dos décadas la nebulosa se está desvaneciendo y las capas de gas que rodeaban la estrella han cambiado, no están tan crispadas. Los filamentos azulados y resplandecientes de gas hacia el centro de la nebulosa desaparecieron y los bordes ondulados tampoco están ya. La nebulosa no se destaca ahora frente al fondo negro del ancho universo.

Una gran suerte ver ese fenómeno, que nunca antes se había captado con tanta claridad.

Los cambios tan rápidos se deben, dicen astrónomos, a que la estrella central, SAO 244567, se enfrió más, emitiendo menos radiación ionizante.

La nebulosa se encuentra hacia la constelación del Altar (Ara) en cielos del sur, está a unos 18 000 años luz y mide unas 130 veces el Sistema Solar, pequeña frente a las nebulosas promedio. Se descubrió en los años 80.

(*)_ Nebulosa planetaria consiste en una capa de gas ionizado en expansión emitido por una estrella roja gigante. No tienen nada que ver 

miércoles, 11 de noviembre de 2020

Nueva foto de la sorprendente nebulosa del Cráneo

La nebulosa planetaria del cráneo con su enana blanca al centro. Foto ESO



Hace mucho murió su estrella madre y en su lugar quedó una enorme nebulosa. Un cráneo espacial. Se trata del remanente de una muerte estelar ocurrida hace muchísimo tiempo. Se encuentra hacia la constelación del Cetus, la ballena, a 1600 años luz de nosotros.

Esta nebulosa planetaria es la primera que se conoce ligada a un par de estrellas orbitadas por una tercera  mucho más lejana. Y si bien se sabe de ella hace tiempo, solo en 2014 gracias al Very Large Telescope del European Southern Observatory (ESO) se identificó que la enana blanca y su compañera escondían esa tercera situada hacia el centro del cráneo.

La compañera es una enana roja muy tenue que se encuentra a unas 500 veces la distancia entre el Sol y la Tierra. En comparación el lejano Plutón está a solo unas 40 veces esa distancia. 

La tercera estrella que gira alrededor del par se encuentra a unas 1900 veces esa distancia.

Esta nebulosa se formó cuando una estrella tipo Sol expulsó sus capas externas ya en su última etapa, dejando un núcleo, la enana blanca, una de las dos estrellas que se aprecian en la zona central.

Este residuo estelar se conoce también como NGC 246 y volvió a ser captada por el VLT.

jueves, 27 de febrero de 2020

¿Hay unos lentes flotando en el cosmos?


La nebulosa planetaria CVMP 1 en todo su esplendor. Foto Gemini Observatory

¿Qué hacen unos lentes a 6500 años luz de nosotros? Bueno, parece más bien un antifaz. Pero a esa distancia no pudo escapar de la mirada del Observatorio Gemini.
Esta belleza cósmica es el producto de la muerte de una estrella y su breve pero glorioso espectáculo.
Se formó a partir del estertor de una estrella gigante hacia la constelación de la Brújula. Es una nebulosa planetaria que emergió cuando una vieja gigante roja expulsó sus capas externas en la forma de un tempestuoso viento estelar..
Estas nebulosas son formadas por estrellas con una masa entre 0,8 y 8 veces la del Sol.
Las más pequeñas terminan como enanas blancas, las más grandes, enormes, en explosiones de supernovas, pero el grupo de intermedias finalizan con una violenta exhibición como la que se aprecia en esta imagen, generando una nebulosa planetaria. Vienen en miles de formas y tamaños y hay varias muy conocidas, como la de la hélice.
Pero la de esta imagen es la nebulosa planetaria CVMP 1, que es particular no por su forma sino porque se descubrió que tiene alto contenido de helio y nitrógeno. Es una de las más granes conocidas.
La estructura durará poco, apenas unos 10 000 años.

miércoles, 24 de abril de 2019

Detectan la primera molécula del universo




Luego de mucho buscarla durante décadas, científicos detectaron en el espacio la primera molécula que se formó en el universo y lo publicaron en Nature.
Se trata de hidruro de helio o HeH+, que se formó justo después del Big Bang hace unos 14.000 millones de años.
La huella de esa molécula fue observada en nuestra Vía Láctea gracias al observatorio aéreo Sofía, de la Nasa, cuando el avión volaba alto sobre la superficie terrestre y dirigía su mirada al espacio profundo.
En la primera fase del universo solo unos pocos tipos de átomos existían, casi todo era helio e hidrógeno. Los científicos consideran que unos 100.000 años luego del Big Bang esos dos elementos se combinaron para formar una molécula por primera vez. De modo que el hidruro de helio fue la primera molécula de acuerdo con los estudios, pero hasta el momento había un problema: nunca se había logrado detectar.
“La falta de evidencias sobre la existencia del hidruro de helio en el espacio interestelar fue un dilema astronómico durante décadas”, explicó Rolf Guesten, del Max Planck Institute for Radio Astronomy en Bonn, Alemania, director del estudio.
La molécula fue detectada por Sofía en una nebulosa planetaria, un remanente de lo que fue alguna vez una estrella como el Sol, a unos 3.000 años luz hacia la constelación del Cisne. La nebulosa, NGC 7027, tiene las condiciones para que la misteriosa molécula se forme.
Harold Yorke, director del Centro de Ciencias de Sofía en California, comentó en una declaración que “la molécula estaba escondida justo afuera, pero necesitábamos el instrumento adecuado para hacer las observaciones en la posición correcta y Sofía fue capaz de hacerlo”.
El hidruro de helio es problemático, porque el mismo helio es un gas noble, haciendo que sea improbable una combinación con cualquier otro átomo. Pero en 1925 fue creada esa molécula en laboratorio.
A finales de los años 70 cuando se estudiaba aquella nebulosa, se pensó que era indicada para que allí se formara la molécula. Hasta ahora nunca pudieron detectarla, en buena parte por la falta de la tecnología adecuada para ello.
Fue posible con Sofía, un avión observatorio que vuela a 13.700 metros de altura y cuyos telescopios pueden ser mejorados con frecuencia, lo que no se puede con otros de gran calado que requieren mucho tiempo y dinero para las adaptaciones.