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miércoles, 16 de octubre de 2019

Si lo invitan al espacio, ¿qué traje usaría para la ocasión?


Los astronautas tendrán más seguridad y más facilidad de maniobrar. Foto Nasa


¿Si lo invitaran a salir al espacio en una misión de la Nasa, qué traje se pondría?
Bueno, no se preocupe que la agencia espacial piensa por usted.
Necesitaría un traje para el despegue y salida al espacio y para el reingreso a la atmósfera. Ah, ¿pero si hay que aterrizar en la Luna o Marte? Ahí el asunto es diferente.
La Nasa presentó los nuevos conceptos de los trajes espaciales para explorar otros mundos y los trajes que usarán los tripulantes en el despegue y reingreso a la Tierra.
A simple vista, los de las misiones Artemis se parecen a los que usan los astronautas que realizan caminatas espaciales en la Estación Espacial. Pero en realidad son más versátiles y les permitirán realizar tareas más complejas que lo que se ha logrado hasta hoy a la vez que brindan protección contra las duras condiciones del ambiente del espacio.
El nuevo traje para las misiones del programa Artemis se denomina Exploration Extravehicular Mobility Unit, or xEMU y es toda una muestra de la evolución de la ingeniería, desde los vuelos de las primeras naves Mercurio, que eran trajes mejorados de los pilotos de aviones a gran altura.

Traje para el despegue, reingreso y emergencias. Foto Nasa

Lo primero que brindan es seguridad para prevenir contaminación o inhalación del sistema de soporte del traje, dado que el suelo de la Luna y Marte pueden tener pedazos parecidos al vidrio.
También soportarán temperaturas extremas en la sombra y bajo el calor del Sol, de -156 a 121° Celsius.
El sistema de soporte es esa especie de morral en la espalda que entrega aire respirable y remueve el dióxido de carbono exhalado y otros gases, olores y la humedad del traje.
Regula la temperatura y monitorea todo el desempeño del traje, emitiendo alertas si algo va mal, todo gracias a electrónica en miniatura que ha permitido que casi todos los sistemas estén en duplicado por si hay problemas.
También los astronautas tendrán mucha más movilidad que hará olvidar esos movimientos torpes y graciosos de quienes conquistaron la Luna en 1969.
Las principales partes son el torso superior, casco, torso inferior y prenda de enfriamiento.
El casco tendrá sistema de comunicaciones más seguro, permitiendo que no se pierda la señal con el movimiento y no generará incomodidad.
Como nadie puede prever, los cosmonautas usarán una especie de prenda-pañal de máxima absorción en caso de necesidad en un recorrido prolongado.
Las partes del traje serán intercambiables: el núcleo básico se usará tanto para la Estación Espacial como para el puerto en órbita lunar, la Luna o Marte.
Para este planeta se podrán tener mejoras dado que el ambiente es mucho más hostil.
Los trajes serán usados en la misión Artemis III a la superficie lunar, posiblemente en 2024.
Cuando vayan a despejar y para el retorno, usarán uno de color naranja, el Orion Crew Survival System, que también emplearán en situaciones de emergencia y partes riesgosas de las misiones cerca de la Luna.

lunes, 8 de julio de 2019

El Sol mermará su actividad



Una tormenta solar puede ser muy seria para astronautas a bordo de su nave. Cuenta la Nasa que entre los vuelos de las naves Apolo 16 y 17 a la Luna, ocurrió una grande que llegó a la Tierra.

Una llamarada solar. Foto Nasa

Afortunadamente no había nadie en el espacio.
Durante uno de esos eventos el Sol lanza enormes cantidades de radiación. En la Tierra el campo magnético nos protege pero en el espacio es más difícil y puede causar problemas a navegantes.
Hoy el tiempo espacial, el estado del clima, es monitoreado continuamente y tal como se hace con el que se presenta en cada región del planeta, se trata de pronosticar cómo está.
Es vital para planear misiones, como la Artemis de la Nasa que busca enviar un hombre y una mujer a la Luna.
El próximo ciclo solar, una etapa que dura 11 años, comenzará en 2020 y estará en el máximo hacia 2025.
Se prevé que el número de manchas solares, una medida de la actividad solar, sea un 30 a 50 % menor al ciclo más reciente. Es decir, será el ciclo más débil en 200 años de acuerdo con las previsiones entregadas por la Nasa.
Las manchas solares son regiones del Sol con un campo magnético miles de veces más fuerte que el de la Tierra. Y mientras menos haya en el máximo del ciclo, menos chances de poderosas explosiones con radiación.
Cuando las explosiones son muy fuertes y el material expulsado da hacia nuestro planeta, se pueden afectar las comunicaciones satelitales. Incluso producir apagones en la red eléctrica de distintos países, como ha sucedido en algunas ocasiones.
El evento más conocido y poderoso fue el llamado evento Carrington del 1 de septiembre de 1859: la radiación de la gran eyección de masa solar destruyó redes de telégrafo en Europa y Norteamérica y hubo auroras que se vieron  hasta en Cuba. Una enorme tormenta precedida por la aparición de muchas manchas cerca al ecuador del Sol.
Si se presentara un evento similar hoy, las pérdidas superarían los 2 billones de dólares en daños a satélites, líneas de transmisión de electricidad y aparatos en tierra.