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miércoles, 23 de octubre de 2024

Logran imágenes de una ovulación completa

Aspectos de la ruptura del folículo. Imagen Nature Cell Biology


En el Max Planck Institute for Multidisciplinary Sciences científicos desarrollaron un método con imágenes que revela el proceso de ovulación en detalle sin precedente según los investigadores.

Pero lograron algo más: en su artículo en Nature Cell Biology muestran cómo ese nuevo método de captura de imágenes permitió identificar tres fases distintas de la ovulación: expansión del folículo, contracción y ruptura, culminando en la liberación del óvulo.

Las imágenes se obtuvieron mediante una combinación con microscopía de dos fotones, obteniendo imágenes en vivo de folículos del ovario de ratones. Se emplearon ratones transgénicos con marcadores para las membranas de las células y el ADN, que ayudaron a hacer visibles los intrincados movimientos.

El estudio identificó la expansión del folículo como la primera fase, activada por una secreción del ácido hialurónico y un influjo de fluido que aumentó el volumen del folículo. Luego vino la contracción, controlada por células del músculo, posiblemente regulada por la progesterona y la endotelina.

Finalmente, comienza la ruptura del folículo, seguida de la liberación de fluido folicular, las células del cúmulo y el óvulo. La ruptura y la liberación del óvulo se vieron en tres pasos: ruptura de fluido, ruptura celular y liberación del óvulo.


jueves, 30 de enero de 2020

¿Para qué sirve dormir bien?



Durante un buen sueño se reparan fibras del colágeno. Foto Flickr

Sí, claro, dormir es necesario, pero ¿por qué? Es reparador, claro, también se sabe. ¿Por qué es reparador?
Biólogos de The University of Manchester en el Reino Unido parecen tener la respuesta de porqué una buena noche de sueño nos prepara para los rigores del día siguiente, según un nuevo estudio.
El estudio lo hicieron con ratones y fue publicado en Nature Cell Biilogy.
Un descubrimiento que además, según el profesor Karl Kadler. Puede revelar algún día misterios del envejecimiento.
Es que en la noche se repara una parte fundamental de nuestra estructura corporal.
Se relaciona con la matriz extracelular, que da estructura y soporte bioquímico a las células en forma de tejido conectivo como huesos, piel, tendones y cartílagos.
Mitad de nuestro peso corporal es esa matriz y el resto, colágeno, que está bien formado hacia los 17 años de edad.
Se descubrió entonces que hay dos tipos de fibras del colágeno que son tejidas por las células para formar los tejidos. Las gruesas miden 200 nanómetros de diámetro, un billón de veces más pequeñas que la cabeza de un alfiler, y son permanentes y permanecen toda la vida con nosotros, desde los 17 años.
Pero las delgadas, de 50 nanómetros, se sacrifican, se descomponen cuando sometemos al cuerpo a los rigores del día pero se recuperan cuando descansamos en la noche.
Todo esto depende del reloj interno del cuerpo. Cuando los genes de este se bloquearon en los ratones, las fibras gruesas y delgadas se juntaban al azar.
“El colágeno le concede al cuerpo su estructura y es nuestra proteína más abundante, asegurando la integridad, elasticidad y firmeza del tejido conectivo”, explicó Kadler.
Así que descansar cumple esa función reparadora que permite que soportemos una nueva jornada de exigencias diversas.