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domingo, 25 de mayo de 2025

Esta fue la más poderosa explosión solar que golpeó la Tierra

Una poderosa llamarada solar captada por la sonda SDO de la NASA. A la derecha, extremo ziquierdo, una comparación con el tamaño de la Tierra. Imagen NASA


De tanto en tanto el Sol nos da una sorpresa y una gran tormenta desprende enorme cantidad de material y una radiación que cuando va dirigida hacia la Tierra genera problemas en las comunicaciones y los satélites, aunque ha llegado a causar problemas en las redes eléctricas en tierra.

En 2003 hubo una muy fuerte y todavía se recuerda el evento Carrington, una tormenta en 1859 que afectó las líneas del telégrafo. Pero nada se compara con la que sucedió 12 350 años antes de nuestra era. Fue potentísima y seguro asombró a los humanos de entonces, plena era de hielo, cazadores de grandes animales como los mamuts.

Esa tormenta ocurrió entre enero y abril de aquel año. Las auroras debieron haberse visto hasta en zonas ecuatoriales. La identificación vino tras el hallazgo, en 2023, de su huella: las concentraciones de radiocarbono en los anillos de los árboles fosilizados.

Kseniia Golubenko, de la Universidad de Oulu y autora principal del nuevo estudio, afirmó que "El antiguo evento en12 350antes de nuestra era es el único evento solar extremo de partículas fuera de la época del Holoceno, esos pasados 12 000 años de clima templado estable".

De los estudios previos se han mostrado las huellas de otras tormentas solares en el Holoceno, en los años 994 y 775 antes de nuestra era y en los años 663, 5259 y 7176 antes de ella.

De esas tormentas en el Holoceno, la más fuerte fue la del año 775, que tocó la Tierra en la época en la que reinaba Carlos el Grande. Aunque quedaron pocos registros, se han encontrado algunas insinuaciones en textos chinos y anglosajones.

De suceder en los tiempos actuales, las implicaciones serían muy serias. Dañaría satélites, quemaría líneas de electricidad y alteraría la navegación aérea y los sistemas de GPS.

De 2024 hay el recuerdo reciente de otra, el evento del 10 de mayo generó auroras muy al sur del Hemisferio Norte. Ha sido denominada la tormenta Gannon. Afectó comunicaciones y satélites, pero no fue tan poderosa como las anteriores.

De estos eventos se extraen enseñanzas sobre cómo disminuir los efectos cuando otra tormenta solar de grandes proporciones vuelva a golpear la Tierra.

De eso no quedan dudas: habrá muchos otros eventos en el futuro que afectarán la vida en nuestro planeta.

martes, 4 de junio de 2024

Así es la nueva misión china lado lejano de la Luna

Ilustración sobre la nave Chang'e 6 en la superficie lunar, a la que llegó al comenzar el mes. Foto CNSA


China sigue avante en su programa de exploración espacial. La nave Chang'e 6 se encuentra ya sobre un enorme cráter en el lado lejano de la Luna, que ha sido poco explorado. Y si todo sale bien, el 25 de este mes la misión finalizará con la llegada a Tierra de dos kilos del material del suelo en ese sitio, un inmenso cráter formado hace más de 4000 millones de años.

Sería así la segunda muestra lunar que los chinos traerían a Tierra. La Chang'e 5 trajo muestras pero del lado cercano, ese que siempre da la cara al planeta.

China ya tuvo otra nave explorando en un sector del lado lejano, al que es más difícil llegar y el que es más complicado de operar: como no da hacia la Tierra, las comunicaciones dependen de satélites en órbita lunar para permitir las comunicaciones y las operaciones.

El cráter Aitken en el polo sur lunar tiene unos 8 kilómetros de profundidad y un diámetro de 2500 kilómetros según la agencia china de noticias Xinhua. 

Un brazo mecánico en la nave de alunizaje extraerá la muestra durante dos días. Luego una nave de ascenso que está encima del módulo la llevará a otro que orbita la Luna. El contenedor será transferido a una cápsula de reingreso para retornarla en el desierto de Mongolia Interior el 25 de junio.

La intención de China es enviar antes de 2030 astronautas a la Luna y sería el segundo país en hacerlo tras Estados Unidos hace más de 50 años. Los chinos tienen ya una estación espacial alrededor de nuestro planeta, la cual es habitada con frecuencia.

miércoles, 3 de abril de 2024

Ordenan construir un reloj para la Luna

Montaje fotográfico de la llegada de los astronautas de la Apolo 11 a la Luna en 1969. En un futuro esos viajes serán comunes y se requiere unificar el tiempo allí y tener un reloj propio. Foto Wikipedia Commons


El tiempo no es igual en todas partes. Ni acá cerca, en la Luna. Debido a su menor gravedad, allí se mueve más rápido cada día, 58.7 microsegundos. Y si se van a establecer bases humanas, se necesita un reloj que funcione allí como debe ser, con la medición exacta del tiempo.

Por eso el gobierno de Estados Unidos instruyó a la Nasa y otras agencias trabajar con entidades internacionales para establecer un sistema de referencia del tiempo centrado en la Luna. Sí, un reloj lunar.

"Un reloj atómico allí tendrá un tic a diferente tasa que en la Tierra", dijo Kevin Coggins, oficial de navegación y comunicación en la agencia espacial. "Tiene sentido que cuando usted va a otro cuerpo, como la Luna o Marte que cada uno tenga su latido".

Por eso en nuestro satélite tendrá que haber un sistema que opere con la forma como corre el tiempo allí.

Cuando la Nasa envió a finales de los 60 y comienzos de los 70 hombres a la Luna, llevaban relojes, pero en esa época el tiempo no era tan preciso como es ahora con GPS, satélites e intrincados sistema de comunicaciones y de computadores. Esos microsegundos importan cuando interactúan sistemas de alta tecnología, dijo Coggins.

En la Tierra misma el tiempo se acelera y se hace lento y por eso cada tanto se agrega un segundo al reloj.

Vale citar que el año pasado la Agencia Espacial Europea (ESA) expresó que la Tierra necesita idear un tiempo unificado para la Luna, donde el día dura 29.5 días terrestres.

La intención de la Nasa es tener una idea preliminar sobre el reloj lunar a fines de este año y un plan final a fines de 2026.

Esa agencia espacial piensa enviar astronautas alrededor de la Luna en 2025 y a la superficie lunar en 2026.


jueves, 17 de agosto de 2023

Se enfureció al Sol

La actividad en el Sol es constante, pero en este ciclo, el número 25, ha sido mucho más fuerte. Los efectos se sentirán más de continuar así. Foto Nasa 


Más intenso de lo que se esperaba y por eso ha habido problemas en las comunicaciones satelitales en ciertos momentos, aunque también más auroras de lo normal. Sí, este ciclo solar está muy activo, cuando se esperaba que el máximo se presentara en 2025.

Un ciclo solar dura 11 años. La actividad sube y baja. Cuando está en el pico se observan más manchas solares, emite más radiación y también más llamaradas, que dirigidas hacia la Tierra generan las auroras para también afectan las comunicaciones y pueden estropear satélites.

Un ejemplo: en febrero de 2202 lanzaron 49pequeños satélites Starlink de SpaceX, hacia una órbita baja. Pues bien el día del lanzamiento se produjo en el Sol una eyección de masa coronaria -una gran cantidad de plasma expedida desde el Sol-, golpeó la Tierra y como consecuencia 38 de los 49 satélites se perdieron, cayeron de vuelta a la Tierra por la densidad del aire producto de la mayor energía generada por el plasma.

En el ciclo pasado, que terminó en 2019, el número 24 (se rastrean desde 1755) hubo 927 tormentas solares moderadas o débiles, una cada cinco o seis días.

El actual ha excedido este año lo que se esperaba sucediera en el pico máximo de 2025- Por eso ha habido más tormentas geomagnéticas, más auroras y más problemas para los satélites en órbita terrestre.

Cuando la energía del tiempo espacial entra a la atmósfera superior de la Tierra, la composición ionosférica cambia además de que el aire se torna más denso. Las radio comunicaciones de onda corta dependen de una ionosfera predecible para transmisiones de larga distancia. 

Las tormentas geomagnéticas que afectan la composición ionosférica pueden provocar cortes en las señales de radio, como sucedió en Norteamérica el pasado 7 de agosto, unos bloqueos que pueden durar horas y en todo un lado del globo terráqueo.

Si la tormenta es muy fuerte, puede generar cortes de energía severos, como sucedió en Quebec, Canadá, en 1989: se quedó sin servicio de energía durante nueves horas.

El Sol nos da energía, pero también no las puede quitar.


Nota; con datos de The Conversation