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sábado, 21 de marzo de 2026

Esta vacuna es una maravilla

Una vacuna que tiene un triple efecto protector para las personas, efecto evidenciado en varias investigaciones. Foto NIH


Parece una vacuna más. En nuestro medio, es más, no es la más usada, aunque está disponible en el sistema de salud. Es, por demás, costosa. Pero parece que tiene sus grandes ventajas.

Además de proteger contra su objetivo principal, el herpes zóster que produce la dolorosa e incapacitante culebrilla, reduce otros riesgos.

Primer beneficio adicional: las personas que tienen enfermedad cardiaca que reciben la vacun contra el herpes zóster experimentan casi la mitad de eventos serios relacionados con el corazón en el año siguiente en comparación con quienes no la reciben, según estudio que se acaba de presentar en el congreso científico del American College of Cardiology. En el estudio se revisaron datos de más de 246 822 adultos diagnosticados con enfermedad aterosclerótica.

Segundo beneficio adicional: una investigación publicada en diciembre pasado en el journal Cell encontró que esa vacuna tiene menor r riesgo de desarrollar alzheimer y otras formas de demencia, investigación realizada con una muestra en Gales y Australia. La vacuna frena la progresión de la enfermedad.

Las personas que recibieron la vacuna después de un diagnóstico de demencia era menos probable que murieran de demencia en los siguientes nueve años, un efecto mucho más sentido entre mujeres.

En su momento, el Doctor Pascal Geldsetzer, de Stanford y autor senior, explicó que "La parte más emocionante es que esto sugiere en realidad que la vacuna contra el herpes no solo tiene beneficios preventivos, duraderos frente a la demencia, sino también potencial terapéutico para aquellos que ya sufren demencia".

En el primer caso, el médico Robert Nguyen, de la Universidad de California en Riverside y director del estudio, dijo que "Se ha encontrado una y otra vez que esta vacuna tiene efectos cardioprotectores     reduciendo ataques al corazón, derrames y muerte".

lunes, 6 de mayo de 2024

Demuestran que la rabia puede producir infarto

 

Los sucesos repetidos de ira afectan los vasos sanguíneos y aumentan riesgo de sufrir infarto o derrame. Foto GoodFon


Hay personas cascarrabias, esas que se encienden con facilidad y que por cualquier insignificancia expresan ira, rabia. Pues hay noticias para ellos: recurrir al sentimiento de ira puede aumentar el riesgo de desarrollar enfermedad cardiaca. ¿Cómo? Limita la capacidad de los vasos sanguíneos de abrirse.

Eso concluye un estudio publicado en el Journal of the American Heart Association, financiado por los Institutos Nacionales de Salud NHI de Estados Unidos.

Es la primera vez que se demuestra que la ira está relacionada con la deficiencia vascular, precursora de  un daño a más largo plazo que puede derivar en infarto y derrame.

"Por mucho tiempo hemos sospechado con base en estudios observacionales, que la ira puede afectar de modo negativo el corazón. Este estudio en adultos sanos ayuda a llenar un vacío de conocimiento y muestra cómo puede ocurrir eso", según Laurie Friedman, Ph. D., psicóloga en uno de los Institutos. "También abre la puerta a promover intervenciones en el manejo de la ira como modo potencial de ayudar a evitar la enfermedad cardiaca".

Mientras un brote ocasional de ira es normal y por lo general tiene un impacto benigno en el corazón, la ira recurrente o frecuente es preocupante según los investigadores. "Si usted es una persona que está iracunda todo el tiempo, está produciendo lesiones crónicas en sus vasos sanguíneos", dijo la cabeza de investigación, Daichi Shimbo, cardiólogo de Columbia University. "Son estas lesiones crónicas que en el tiempo pueden provocar efectos irreversibles en la salud vascular y eventualmente aumentar el riesgo de enfermedad cardiaca".

 El estudio involucró 280 adultos sanos entre18 y 73 años de edad en el área de New York City. Se les midieron cambios del flujos de sangre en los vasos sanguíneos y luego se sometieron por grupos a pruebas en las que debían experimentar ira, ansiedad, tristeza o un estado neutro.

 Los investigadores encontraron quela capacidad de los vasos sanguíneos para dilatarse fue mucho más reducida entre los participantes del grupo que experimentó ira. Ese problemas en los vasos se sostuvo durante 40 mintos.

Los vasos sanguíneos de quienes experimentaron tristeza o ansiedad no se alteraron.