Mostrando entradas con la etiqueta sueño. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta sueño. Mostrar todas las entradas

domingo, 13 de septiembre de 2026

Las luces tenues en la habitación pueden dañar el corazón

La luz que se filtra por las ventanas o incluso de los dispositivos en el cuarto inciden en las afectaciones en el corazón que pueden presentar las personas. Foto Freerange


Exponerse a la luz artificial tenue durante el tiempo nocturno para dormir puede derivar en cambios potencialmente nocivos la estructura y el funcionamiento del corazón. Eso sugiere un estudio publicado en el European Heart Journal.

De hace tiempo, por diferentes estudios, se sabe que la exposición a la luz nocturna genera un elevado riesgo de enfermedad de las arterias coronarias, ataque cardiaco, falla cardiaca y derrame.El nuevo estudio examina los efectos en la estructura del corazón.

Los cambios en este órgano pueden explicar el mayor riesgo de problemas cardiacos asociados con la exposición a poca luz nocturna.

El estudio analizó datos de 11 071 participantes en el UK Biobank, una base de datos masiva que comenzó a reclutar participantes en 2005.

Las personas en el estudio usaban sensores de luz y movimiento en sus muñecas. Se comparó a quienes no recibían nada de iluminación nocturna y aquellos que estaban expuestos al menos a 3 lux, por ejemplo una luz tenue por equipos en la habitación o la luz de la calle filtrada por las ventanas y persianas. Una luz que incluso los ojos cerrados pueden detectar. La lux es una medida de iluminación.

Aquellos con mayor exposición tenían un 2.4 % más grande el ventrículo izquierdo y un 1.5 % más gruesa la pared del corazón, así como un 1.9 % de reducción en la capacidad del corazón de contraerse.

viernes, 28 de agosto de 2026

Estas horas de sueño reducen envejecimiento del cuerpo

Dormir poco o dormir mucho puede afectar la salud de los diferentes órganos del cuerpo, del cerebro hasta el corazón. Foto Needpix


No duerma mucho, pero tampoco poco. Es que investigadores que analizaron 23 relojes biológicos de envejecimiento encontraron que los menores niveles de envejecimiento se presentan en personas que duermen entre 6.4 a 7.8 horas. Dormir menos o más que ese rango se asoció con diferentes condiciones que afectan el cerebro, el corazón, los pulmones, el metabolismo y el sistema digestivo.

Junhao Wen, profesor asistente de radiología en el Colegio de Médicos y Cirujanos Vagelos de la Universidad de Colombia, explicó que "Estudios previos han demostrado que el sueño está estrechamente relacionado con el envejecimiento y la carga patológica del cerebro. Nuestro estudio va más allá y muestra que tanto la falta como el exceso de sueño se asocian con un envejecimiento más rápido en casi todos los órganos, hecho que respalda la idea de que el sueño es importante para mantener la salud de los órganos dentro de una red cerebro-cuerpo coordinada, incluyendo el equilibrio metabólico y un sistema inmunitario saludable".

Los investigadores examinaron 23 relojes biológicos en 17 órganos. Quienes dormían menos de seis horas y más de ocho tendían a un envejecimiento biológico más rápido. El rango ideal se ubicó entere las 6.4 y las 7.8 horas de sueño.

Los hallazgos no muestran que la duración del sueño por sí causa que los órganos envejezcan más rápido o más lento. En vez de eso, sugieren que dormir poco o mucho podía ser una señal de salud mala en todo el cuerpo.

El estudio fue publicado en Nature.

sábado, 8 de agosto de 2026

¿Popó contra el insomnio?

Cerca de un 10 al 15 % de los adultos padecen insomnio de forma crónica extendida. Foto Flickr/Charlotte Spencer


Uno de los problemas que debilita el cuerpo y la mente y puede derivar en situaciones graves, es el insomnio. Es tratado de diversas maneras, no siempre exitosas. Hay a quienes les son útiles diversas pastillas para dormir.

Un pequeño nuevo estudio, publicado en el Journal of Internal Medicine, sugiere que puede haber otra herramienta a la mano: el popó. Sí, un trasplante de materia fecal,

Luego del trasplante, las personas que lo recibieron mostraron una microbioma intestinal más diversa que quienes no fueron tratados. También la eficiencia del sueño, es decir el porcentaje de tiempo que permanecían dormidos en cama, también aumentó. 

Si futuros estudios lo confirman, podría ser útil para algunos casos de insomnio. Entonces, ¿por qué no unas pastillas de... popó?

sábado, 25 de julio de 2026

Ruido del tráfico puede conducir al párkinson

Vivir en un lugar con alto tráfico vehicular puede generar diversos problemas de salud. Ahora hay un mal más que se relaciona con esa situación. Foto Pexels


El ruido del tráfico vehicular no solo es molesto sino que se ha convertido en una preocupación de salud pública. La exposición prolongada a los sonidos del tráfico excesivo contribuyen a distintos problemas de salud, incluyendo enfermedad cardiaca, hipertensión, alteración del sueño y afectaciones en la salud mental, así como puede alterar el desarrollo cognitivo en niños.

Un estudio danés, publicado en JAMA Neurology investigó si vivir en áreas expuestas a elevados niveles de ruido por el tráfico aumentaba el riesgo de desarrollar enfermedades neurodegenerativas como el mal de Párkinson en un periodo largo.

Luego de seguir a más de 3 millones de daneses de 40 y más años durante casi dos décadas, los investigadores encontraron que esa exposición residencial prolongada al tráfico vehicular se relacionaba con mayor riesgo de desarrollar el párkinson.

Por cada aumento significativo del ruido en la casa, el riesgo de esa enfermedad subía. Tener un lado de la casa con al menos 10 decibeles menos que en el lado de la calle se asociaba con un menor riesgo de párkinson en los residentes.

Durante el periodo analizado, 20 5687 daneses desarrollaron párkinson durante el periodo de seguimiento.

Los investigadores analizan más ahora el ruido del tráfico, por razones claras: porque el tráfico puede afectar el sueño, generar estrés y respuestas inflamatorias, efectos que se superponen con procesos que se cree contribuyen al daño de células cerebrales que causan la enfermedad de Párkinson.

viernes, 10 de julio de 2026

Para dormir mejor, salga a la calle de día

La vida moderna mantiene a las personas encerradas en oficinas o estructuras cerradas y afecta la calidad del sueño. Es la luz del día la que genera un mejor descanso. Acá, Las Vegas. Foto Picryl

Si quiere dormir mejor, salga a la calle, reciba la brillante luz del día y no se esconda en su habitación ni en su oficina todo el tiempo. Es que hay datos interesantes sobre un nuevo estudio acerca del tema.

Ese estudio, liderado por científicos de la Universidad de Manchester, ha revelado que una exposición a la luz diurna más brillante y constante podría ser clave para acostarse más temprano, dormir mejor y descansar más profundamente. La investigación arroja nueva luz sobre el sueño, una de las necesidades más básicas del cuerpo, cuya alteración puede provocar problemas de humor, memoria, metabolismo y salud a largo plazo.

Existen sólidas evidencias de laboratorio que demuestran que la luz puede modificar el horario de sueño y alterar el equilibrio de las fases del sueño. También sabemos que el sueño reinicia nuestro reloj biológico interno cada mañana y ayuda a controlar cuándo nos sentimos alerta, cuándo nos sentimos cansados ​​y la profundidad de nuestro sueño. Sin embargo, los científicos sospechaban desde hace tiempo que estos efectos también se manifiestan en la vida cotidiana. Para comprobarlo, el equipo recopiló datos reales mediante un sencillo dispositivo portátil.

Ochenta y nueve adultos llevaron un sensor de luz capaz de captar la luz melanópica —el tipo de luz que más afecta al reloj biológico— junto con un monitor de sueño convencional. Además, completaron diarios de sueño diarios.

Los dispositivos generaron datos durante más de 500 días, que revelaron lo siguiente:

-Las personas que pasaban más tiempo expuestas a la luz diurna más brillante tendían a dormirse y despertarse antes.

-Quienes presentaban patrones de luz más estables y menos caóticos a lo largo de la semana también mostraron horarios de sueño más saludables.

-Los participantes con una exposición a la luz más regular —y menos cambios bruscos entre luz tenue y brillante— experimentaron un sueño profundo más reparador —vital para la memoria, la recuperación y la salud en general— durante la primera parte de la noche.

Estos hallazgos reflejan una creciente preocupación por la vida moderna en interiores, donde la mayoría de las personas pasan el día con una iluminación mucho más tenue que la luz natural y la noche con una iluminación mucho más brillante de la que su cuerpo necesita. Este desajuste se ha relacionado con problemas de salud crónicos y un mayor riesgo de mortalidad.

La investigación demuestra que estos patrones perjudiciales pueden detectarse en la vida cotidiana y que los buenos hábitos de iluminación —días luminosos— están relacionados con un mejor sueño, incluso fuera del laboratorio. Los investigadores también descubrieron que los informes de sueño de las personas generalmente coincidían con los datos de sus dispositivos portátiles. Sin embargo, cuando el sueño se veía más interrumpido —con menos sueño profundo o menos sueño REM—, la diferencia entre cómo las personas creían haber dormido y lo que registraban sus dispositivos se ampliaba.

El equipo también halló que los patrones de luz más estables estaban relacionados con un sueño más profundo, concentrado en la primera parte de la noche.

El autor principal, Altug Didikoglu, de la Universidad de Manchester y el Instituto Tecnológico de Izmir en Turquía, afirmó que “Nuestros hallazgos demuestran que los días más luminosos y las rutinas de luz más estables no solo son agradables, sino que pueden ser fundamentales para un sueño más saludable. Con una exposición más constante a la luz natural, las personas podrían mejorar significativamente su sueño nocturno”.

El trabajo se publicó en njp Biological Timing and Sleep.

sábado, 13 de junio de 2026

Tomar café y dormir mal, he aquí una explicación

La cafeína puede interferir con el sueño profundo, de modo que la persona nod escansa lo suficiente ni recarga energías. Imagen de mujer durmiendo. Foto Easy-Peasy.AI


No pocas personas rechazan un café en las horas de la tarde o la noche, por una sencilla razón: no logran dormir bien. ¿Por qué? Una pregunta intrigante, porque muchas otras pueden caer profundas tras una buena taza de la bebida.

Científicos se dieron a la tarea de averiguarlo. Para ello, no usaron medios tradicionales como medir la duración del sueño y sus diferentes etapas. No. Se basaron en lecturas de electroencefalogramas (EEG) para complementar sus evaluaciones.

Este medio es cada vez más usado para estudiar los efectos de la cafeína en el cerebro porque mide la actividad eléctrica del cerebro, y esto permite no solo establecer cuánto sueño tiene la persona o cuán a menudo se despierta, sino la calidad del sueño.

La Doctora Donata Kurpas, de Wroclaw Medical University en Polonia, explicó que "EEG nos permite ver no solo si una persona está durmiendo sino si el cerebro está durmiendo. La evaluación clásica del sueño evalúa la duración del sueño y sus etapas,mientras que el análisis EEG cuantitativo revela cambios más sutiles, como una reducción de las ondas lentas, que son un marcador importante de la profundidad del sueño y su carácter restaurativo".

Esas ondas son un rasgo que define el sueño profundo, la etapa que respalda la recuperación física, recarga la energía y ayuda a mantener un funcionamiento saludable del cerebro.

Estudios muestran que los efectos de la cafeína no siempre recortan el sueño o afectan la dificultad de caer dormidos. En muchos casos, los mayores impactos son en la calidad del sueño.

La Doctora explicó que "La cafeína puede acortar el sueño o hacer más difícil el dormirse; sin embargo, aún cuando la duración del sueño parezca normal, puede reducir la actividad de las ondas lentas y cambiar el patrón del EEG hacia un cerebro más despierto". Ella y su colega publicaron el estudio en Nutrients.

He ahí el problema.

jueves, 26 de marzo de 2026

Quienes sueñan con intensidad, duermen mejor

Para tener un sueño reparador soñar vívidamente parece ayudar al descanso pleno del cerebro y el cuerpo. Foto Public Domain


¿Por qué a veces dormimos ocho horas y nos sentimos cansados y por qué en ocasiones dormimos solo cinco y nos sentimos plenos?

Un estudio publicado en Plos Biology sugiere que un buen descanso no depende solo de cuántas horas dormimos, sino de cuán profundo y continuo ha sido el sueño.

En la investigación, durante cuatro noches los participantes fueron despiertos más de 1000 veces y se les preguntó que describieran qué estaban experimentando antes de despertar. También calificaron cuán profundo sentían que habían dormido y si se sentían somnolientos.

Los resultados fueron sorprendentes. Los resultados mostraron que las personas reportaban el sueño más profundo no solo cuando0 no tenían experiencia consciente sino también luego de sueños vívidos e inmersivos. En contraste, el sueño más suave se relacionó con experiencias mínimas o fragmentadas, como un vago sentido de presencia sin un claro contenido de un sueño.

Giulio Bernardi, profesor de Neurociencia en el IMT School y autor principal explicó que "En otras palabras no toa actividad mental durante el sueño se siente igual: la cualidad de la experiencia, especialmente cuán inmersiva es, parece ser crucial". Entonces, dijo, "Esto sugiere que soñar puede reformar cómo la actividad cerebral es interpretada por quien duerme: a más inmersivo se sueñe, se siente más profundo el sueño".

Los hallazgos también sugieren que las experiencias al soñar pueden ayudar a mantener el sentimiento de sueño profundo incluso cuando la necesidad biológica del cuerpo por dormir se reduce.

Los sueños inmersivos, además, pueden ayudar también a mantener un sentido de separación del ambiente externo, un factor clave en el sueño restaurativo, incluso mientras partes del cerebro permanezcan activas.

sábado, 7 de febrero de 2026

Identifican cambios cerebrales por la menopausia

La menopausia puede generar fatiga, depresión, mal sueño y estado de ánimo cambiante. Estudio muestra cambios en el cerebro. Distintas actividades pueden mejorar el ánimo y la salud mental. Foto Pexels


Es una etapa importante en la vida de las mujeres, pero viene con sus inconvenientes o molestias. También cambios de diversa naturaleza. Pues bien, un amplio estudio sugiere que la menopausia está ligada a cambios en la estructura del cerebro, la salud mental y el sueño.

Imágenes de resonancia revelaron pérdida de materia gris en áreas ligadas a la memoria y la regulación emocional, mientras que muchas mujeres reportan ansiedad, depresión y fatiga. Las terapias hormonales no reversan esos efectos aunque pueden ralentizar el declive en la velocidad de reacción relacionada con la edad.

El estudio incluyó 125 000 mujeres con datos en el UK Biobank. Las participantes fueron divididas en tres grupos: mujeres que no habían llegado a la menopausia, mujeres postmenopausia con remplazo hormonal y mujeres postmenopausia sin remplazo hormonal. Ellas respondieron cuestionarios sobre los síntomas, salud mental, patrones de sueño y salud en general. La edad promedio de la menopausia fue de 49.5 años.

Las que habían pasado por la menopausia era más probable que experimentaran a nsiedad, depresión o nervios. Luego de la menopausia era más común el insomnio, el sueño reducido y el cansancio. Las que usaban terapia hormonal eran las que más fatiga sentían a pesar de que su patrón de sueño era similar al de las que no tomaban esa terapia.

Unas 11 000 se sometieron a imágenes de resonancia magnética para examinar las diferencias en la estructura cerebral.

Estas imágenes mostraron reducciones significativas de materia gris en las mujeres postmenopáusicas, independiente del uso o no de la terapia de remplazo. Esta materia tiene un papel importante en el procesamiento de información, control del movimiento, respaldo de la memoria y la regulación emocional.

El estudio fue hecho por investigadores de la University of Cambridge y fue publicado en Psychological Medicine.

viernes, 30 de enero de 2026

Personas nocturnas pueden tener este problemita

Tener hábitos vespertinos o nocturnos puede pasarle factura a la salud del corazón  y esto es más sentido en las mujeres. Foto  Open Access


Los búhos, aquellas personas que están despiertos hasta tarde en la noche o madrugada, que son más activos cuando anochece, pueden tener peor salud cardiovascular. El hecho es más sentido en las mujeres.

Eso sugiere la investigación, publicada en el Journal of the American Heart Association, en la que se analizó información de más de 300 000 personas del UK Biobank, personas con un promedio de edad de 57 años.

Los hallazgos claves son estos:

-Los del cronotipo vespertino  tenían un 79 % de mayor probabilidad de tener peor salud cardiovascular.

-Esos búhos nocturnos tenían 16 % mayor riesgo de experimentar un ataque al corazón o derrame durante un periodo de seguimiento de 14 años.

-La relación entre la preferencia nocturna y puntuaciones más bajas de salud cardiaca fue más fuerte en mujeres que en hombres.

-Gran parte del riesgo adicional de enfermedad cardiaca entre las personas con un cronotipo vespertino se relacionó con factores de estilo de vida, en especial el consumo de nicotina y la falta de sueño.

-Por el contrario, las personas que se identificaron como matutinas tuvieron una prevalencia un 5 % menor de puntuaciones de salud cardiaca deficiente en comparación con  quienes no se identificaban como matutinas o vespertinas.

Sina Kiarnesi, líder del estudio, quien trabaja en el Hospital de Mujeres Brigham y en el Harvard Medical School, explicó que "Las personas vespertinas con frecuencia experimentan un desarreglo circadiano, significando que el reloj interno corporal no cuadra con el ciclo de luz natural día.noche o sus horarios diarios típicos".

Los autores advirtieron que en la extensa muestra la gran mayoría eran personas blancas y por eso no se puede asegurar que los hallazgos apliquen a los demás grupos.

domingo, 11 de enero de 2026

Dormir 7 horas puede ayudar a vivir más años

Quienes duermen menos del tiempo recomendado pueden tener más problemas de salud y una menor  longevidad. Foto OSU


Dormir mal de manera rutinaria no solo puede afectar la salud física y mental, sino que puede tener otro efecto: reducir los años de vida.

Esoo sugiere un estudio de Oregon Health & Science University, publicado en Sleep Advances.

Para obtener esta conclusión de analizó una extensa base de datos en Estados Unidos. Cuando los investigadores evaluaron factores relacionados con los estilos de vida y la longevidad, el sueño apareció de modo predominante. Su asociación con una vida más larga fue más sólida que la dieta, la actividad física o el aislamiento social. Fumar fue el único factor con una mayor influencia.

El estudio no analizó las razones biológicas detrás de esa fuerte asociación, pero Andrew McHill, uno de los investigadores, explicó que dormir tiene un papel crítico en la salud del corazón, la función inmunitaria y el desempeño del cerebro.

Dijo que "Tener una noche de buen sueño mejorará cómo se siente usted y cuán largo puede vivir".

El estudio mostró que para tener una buena salud y posiblemente una vida más larga se deben dormir al menos siete horas, tal como lo han recomendado diversas organizaciones médicas y del sueño.    

domingo, 21 de diciembre de 2025

Factores que mantienen el cerebro 8 años más joven

Ciertos hábitos de vida hacen que el cerebro se mantenga más joven que la edad cronológica de la persona y que envejezca con mayor lentitud. Imagen con Inteligencia Artificial Easy-Peasy.AI


Su cédula puede mostrar 60 años, pero su cerebro puede ser 10 años más joven... o viejo y eso depende de varios factores. Es que un nuevo estudio sugiere ciertos hábitos simples pueden mantener hasta ocho años más joven el cerebro.

El estudio de investigadores de la Universidad de Florida (Estados Unidos) reporta que el optimismo, una calidad buena de sueño de manera regular, unos lazos sociales fuertes, entre otros factores, se relacionan con un cerebro más saludable.

El hallazgo indica que la elección de los estilos de vida y el manejo del estrés puede afectar la tasa de envejecimiento del cerebro, incluso entre individuos que viven con dolor crónico.

Jared Tanner, Ph.D., profesor asociado explicó que "Estas son cosas sobre las cuales las personas tienen cierto nivel de control". Además, dijo, "Usted puede aprender cómo percibir el estrés de modo diferente. Dormir mal es una condición tratable. Y el optimismo puede ser practicado".

El estudio se hizo con 128 adultos en su edad media o ya mayores, la mayoría de ellos con dolor crónico musculoesquelético relacionad o en riesgo de osteoartritis de rodilla. Durante dos años se les hicieron imágenes de resonancia procesadas mediante un modelo de machine learning para estimar la edad cerebral de cada un en comparación con su edad cronológica.

Ciertas dificultades, como el dolor crónico, los bajos ingresos, una educación limitada y desventajas sociales se relacionaron con cerebros que parecían más viejos. Pero estas asociaciones disminuyeron en el tiempo. A su vez, acciones protectoras como un sueño restaurador, un peso corporal sano, manejo efectivo del estrés, evitar tabaco y mantener relaciones de apoyo mostraron una asociación más fuerte y una conexión más duradera con cerebros que parecían más jóvenes.

Los participantes que reportaron el mayor número de factores protectores comenzaron el estudio con cerebros que pae´cian ocho años más jóvenes que su edad real, y el envejecimiento de su cerebro continuó progresando más lento a través de los dos años de seguimiento.

Kimberly Sibille, profesora asociada de medicina física y rehabilitación en esa universidad y autora principal, dijo que "El mensaje es consistente en todos nuestros estudios: las conductas que promueven la salud no solo se asocian con menos dolor y un mejor funcionamiento físico, sino que en realidad parecen reforzar la salud de manera aditiva a un nivel significativo".

El estudio se publicó en Brain Communications.

martes, 4 de noviembre de 2025

Tomar melatonina mucho tiempo no parece bueno

El uso prolongado de suplementos de melatonina podría afectar la salud del corazón y aumentar el riesgo de muerte. Foto AHA


Es de uso extendido y se encuentra con facilidad, Millones de personas la toman sin ningún inconveniente y sin receta médica. En el congreso de la American Heart Association se presenta un estudio que indica que el uso prolongado de los suplementos de melatonina se relacionó con un mayor riesgo de diagnóstico de insuficiencia cardiaca.

Esta medicina se ingiere para promover el sueño y tratar el insomnio.

Aparte de la insuficiencia, se encontró que se presentan más hospitalizaciones por esta y muertes por cualquier causa en casos de insomnio crónico.

La melatonina es una hormona que el cuerpo produce de manera natural mediante la glándula pineal, que ayuda a regular el ciclo del sueño. Los niveles aumentan con la oscuridad y disminuyen con la luz del día. Y se emplean versiones sintéticas de la hormona para tratar las dificultades para dormir. Los suplementos son de uso libre y no tienen control para evaluar los niveles de concentración y su pureza. Además, se promocionan como una forma segura para problemas del sueño.

En el estudio se trabajó con personas que habían tomado melatonina durante más de un año.

Ekenedilichukwu Nnadi, autor principal del estudo y jefe residente de Medicina Interna en SUNY Downstate/Kings County Primary Care en Brooklyn, Nueva York, explicó que "Los suplementos de melatonina quizás no son inofensivos como se cree comúnmente. Si se confirma nuestro estudio, esto podría afectar la manera en que los médicos aconsejan a los pacientes con respecto a los productos para favorecer el sueño".

El estudio encontró, entre otros datos:

-Entre los adultos con insomnio con uso prolongado de melatonina tuvieron cerca de un 90 % más de probabilidad de sufrir insuficiencia cardiaca incidental en comparación con usuarios que no tomaron melatonina.

-Hubo un resultado similar (82 %) más alto cuando los investigadores analizaron personas que surtieron por lo menos dos recetas de melatonina con un mínimo de 90 días de diferencia (en el Reino Unido necesita receta médica).

-Los pacientes que tomaban melatonina tenían casi 3.5 veces más probabilidades de ser hospitalizados debido a insuficiencia cardiaca.

-Los pacientes que tomaban melatonina tenían casi el doble de probabilidades de morir por cualquier causa frente a los que no la ingerían.

Nnadi enfatizó que "En General, se considera que los suplementos de melatonina son una opción segura y 'natural' para ayudar a lograr un mejor sueño, por lo que fue sorprendente ver tales aumentos constantes y significativos en resultados de salud graves, incluso después de equilibrar otros factores de riesgo".

El estudio de nprobó una relación causa-efecto y por eso se requieren más investigaciones para determinar la seguridad de la melatonina.

jueves, 2 de octubre de 2025

Personas que duermen mal tienen un cerebro más viejo

Cuando se duerme mal el cerebro se afecta y envejece más rápido. Foto Public Domain


Dormir mal no solo es incómodo, mucho más si es una situación repetitiva, sino que se ha asociado a situaciones como el desarrollo de demencia más tarde en la vida. En un nuevo estudio del Karolinska Institutet en Suecia, se sugiere que hay un efecto que entrelaza todo.

La investigación, publicada en eBioMedicine, concluye que dormir mal envejece el cerebro. Sí, por esa razón puede parecer más viejo de la edad biológica de la persona.

El estudio se centró en las características del sueño y cuán viejo aparece el cerebro e incluyó a 27 500 personas de edad media y mayores.

El sueño de los participantes se evaluó según cinco factores, reportados por las personas: cronotipo (ser una persona de la mañana o de la tarde), duración, insomnio, ronquido y somnolencia durante el día. Y se dividieron en tres grupos: saludable, intermedio o malo.

Los análisis revelaron que los que dormían mal tenían un cerebro un año más viejo en promedio que la edad real de la persona. Hallaron además que la inflamación respondía por un 10 % de la relación entre mal sueño y la edad del cerebro.

Otra posibilidad es que se debe a la deficiente limpieza cerebral que se produce durante el sueño, o que dormir mal afecte la salud cardiovascular, que a su vez puede tener un efecto negativo sobre el cerebro.

lunes, 8 de septiembre de 2025

Tener celular antes de los 13 años puede afectar la salud mental

Antes de los13 años de edad se debería restringir el uso de celular, advierten quienes hicieron el estudio. Foto Wikipedia Commons


Tener un celular antes de los 13 años de edad se asocia con una deficiente salud mental y bienestar en la adultez temprana, sugieren los hallazgos de un estudio con más de 100 000 personas.

Publicado en el Journal of Human Development and Capabilities, el estudio encontró que los jóvenes entre 18 y 24 años de edad que habían recibido su primer smartphone a la edad de 12 años o más jóvenes, era más probable que reportaran pensamientos suicidas, agresión, desapego de la realidad, pobre regulación emocional y baja autoestima.

Los datos también mostraron evidencias de que estos efectos de poseer un celular a temprana edad, en gran parte están asociados con un acceso temprano a redes sociales y un riesgo mucho mayor de ciberbullying, trastornos del sueño y deficientes relaciones familiares en la adultez.

Los expertos del Sapiens Labs, que alberga la mayor base de datos global en bienestar mental -donde se obtuvieron los datos para este estudio- llaman por eso a una acción urgente para proteger la salud mental de las futuras generaciones.

Los apuntes de la Doctora Tara Thiagarajan, fundadora y jefe del Sapiens Labs, son claros al respecto, pues expresó que "Nuestros datos indican que la posesión a temprana edad de un smartphone-y el acceso a redes sociales que trae- se relaciona con un cambio profundo en la salud mental y el bienestar en la adultez temprana".

Los inconvenientes se dan porque, agregó, "Estas correlaciones están mediadas a través de varios factores, incluyendo el acceso a redes sociales, el ciberbullying, la afectación del sueño, y las deficientes relaciones familiares que conducen a síntomas en la edad adulta temprana que no son los síntomas tradicionales de salud mental de depresión y ansiedad y pueden ser obviados por estudios que usen métodos tradicionales. Estos síntomas de mayor agresividad, desapego de la realidad y pensamientos suicidas, pueden tener consecuencias sociales significativas como crezcan en futuras generaciones".

Los integrantes del Sapiens Labs urgieron a los tomadores de decisiones a tomar medidas de precaución, similares a las del uso del alcohol y el tabaco, restringiendo el uso del celular antes de los 13 años, obligando a una educación digital y haciendo cumplir las responsabilidades corporativas.

martes, 19 de agosto de 2025

¿De mal humor? Ensaye el café y verá

Tomar café en las mañanas suma beneficios para las personas que lo hacen de forma habitual. Foto Pexels


La felicidad o, mejor, el buen humor podrían estar dentro de una taza. Sí, de una taza de café, según un nuevo estudio.

¿Qué se encontró? Beber café u otra bebida con cafeína con regularidad hace que las personas estén de mejor humano, un efecto que se percibe mucho más si es en la mañana y no a otra hora del día.

El hallazgo proviene de una investigación de investigadores de las Universidades de Bielefeld y Warwick, publicado en Scientific Reports. Los participantes dijeron que se sentían más felices y entusiastas en las mañanas en comparación con otros días a la misma hora, cuando no habían tomado café.

En el estudio se observaron además vínculos con estados de ánimo negativos, como tristeza y malestar, aunque estos efectos fueron menos pronunciados: después de tomar café, los participantes se sintieron ligeramente menos tristes o molestos que en días comparables sin  café. A diferencia del aumento de emociones positivas, este efecto no dependió de la hora del día.

Se estudió a 236 adultos jóvenes en Alemania por un periodo de hasta cuatro semanas. Los participantes completaron breves cuestionarios en sus teléfonos inteligentes siete veces al día, indicando su estado de ánimo actual y si habían consumido una bebida con cafeína en los 90 minutos anteriores. El estudio, entonces, se centró en el consumo de cafeína en la vida cotidiana, no solo en entornos artificiales de laboratorio.

También se investigó si el café tiene diferentes efectos en cada individuo. Justin Hachenberger, de Bielefeld -Alemania-afirma que "Nos sorprendió un poco no encontrar diferencias entre individuos con distintos niveles de consumo de cafeína o distintos grados de síntomas depresivos, ansiedad, o problemas del sueño. La relación entre el consumo de cafeína y las emociones positivas o negativas fue bastante consistente en todos los grupos".

Esperaban que las personas con mayores niveles de ansiedad experimentaran cambios de humor negativos, como un mayor nerviosismo, tras consumir cafeína. El investigador enfatiza que las personas que reaccionan mal a la cafeína pueden evitarla. El estudio no incluyó a personas que se abstienen por completo de ella.

miércoles, 23 de julio de 2025

Estos ejercicios pueden servir contra el insomnio

El insomnio es un problema de salud que puede derivar en condiciones graves para las personas. Foto Flickr


Es un problema global. Se estima que hasta un tercio de la población adulta en el mundo tiene problemas de insomnio, esa dificultad para caer dormido y mantener el sueño y un despertar muy temprano. Una condición que puede derivar en problemas cardiovasculares y en demencia. 

Ahora, un estudio publicado en BMJ Evidence Based Medicine, sugiere un arma que debería estar en primera línea para tratar esa condición.

¿Cuál es esa arma? El estudio encontró que el yoga, el Tai Chi, caminar y trotar pueden ser las mejores formas de ejercicio para mejorar la calidad del sueño y disminuir el insomnio. Es decir, el ejercicio es esa herramienta que puede ser útil en muchos casos.

Esta agobiadora condición se trata muchas veces con drogas, que pueden tener efectos colaterales; también se usa la terapia cognitivo conductual, aunque no siempre hay expertos que la manejen.

Más y más estudios han sugerido que el ejercicio podría ayudar, pero no se habían adentrado en el estudio de qué tipo era mejor.

En la nueva investigación se trabajó con 1348 participantes y con 13distintos tipos de tratamiento para reducir el insomnio, siete de los cuales eran ejercicios: yoga, Tai Chi, caminada, trote, aeróbico más fuerza, fuerza sola, ejercicio aeróbico combinado con terapia, y ejercicios aeróbicos combinados. Programas con una duración de entre 4 y 26 semanas.

Los otros fueron la terapia cognitiva, higiene del sueño, Ayurveda, acupuntura/masaje, nada y un tratamiento existente, programas con duración de 6 a 26 semanas.

 La terapia cognitiva aumentó más el tiempo de sueño, pero las intervenciones con ejercicios también parecieron efectivas en comparación con un tratamiento en ejecución.

El yoga aumentó 2 horas el sueño, caminar o trotar redujo la severidad del insomnio y el Tai Chi redujo la mala calidad del sueño aumentó el tiempo de sueño en 50 minutos y redujo el tiempo de permanencia despierto luego de tener sueño en una hora.

Esto se debe posiblemente a que el yoga controla la respiración y se enfoca en la conciencia del cuerpo y puede alterar la actividad cerebral. El Tai Chi enfatiza el control de la respiración y el relajamiento físico, y disminuye la actividad del sistema simpático nervioso.

Por su parte caminar y trotar pueden mejorar el sueño por el gasto de energía, menor producción de cortisol y una regulación emocional.

domingo, 20 de julio de 2025

Así se activa el cerebro cuando despertamos

Despertar es un proceso de activación cerebral, proceso del cual depende que nos sintamos alertas al despertar o todavía somnolientos. Foto Pexels


Es algo que damos por sentado, pero tiene detrás un proceso. ¿Cómo nos despertamos cada mañana o, mejor, cómo se reactiva el cerebro tras dormir? Es que en poco tiempo el cerebro recupera la consciencia, se reorienta y se reconecta con el entorno, en preparación a actuar de nuevo con el mundo.

Para entender cómo es el proceso, investigadores del Instituto Neerlandés de Neurociencia y la Universidad de Lausana en Suiza, analizaron más de 1000 despertares mediante registros de EEG de alta densidad, segundo a segundo. El estudio, publicado en Current Biology, revela que el cerebro no se despierta de golpe, sino que orquesta una secuencia precisa de activación.

Al observar la progresión de la actividad a lo largo del cerebro al despertar observaron una secuencia clara: comienza en las regiones cerebrales central y frontal y se extiende gradualmente hacia la parte posterior del cerebro.

También estudiaron el nivel de sueño de los participantes al despertar. Si bien se sintieron más somnolientos al despertar del sueño REM, a Aurélie Stephan, primer autor, le intriga especialmente el impacto de las ondas lentas en las fases no REM del sueño.

Explicó que "Encontramos un nuevo aspecto en el que las ondas lentas pueden presentar comportamientos muy distintos y opuestos. Algunas ondas lentas actúan como elementos de activación: forman parte de la señal de "despertar". Cuando más se producen estas ondas justo antes de despertar, más alerta se tiende a sentir uno al despertar. Mientras que otras ondas lentas, ya sea presentes antes de despertar o persistentes después, son la razón por la que a veces sentimos tanto sueño en los primeros momentos del día".

sábado, 21 de junio de 2025

Una buena siesta... puede matar

La duración, la variabilidad y la hora inciden en el riesgo de mayor mortalidad cuando se toma una siesta. Foto Needpix


La siesta es infaltable para una buena cantidad de personas. Sea al mediodía o tras el almuerzo, o en cualquier otro momento del día para recargar fuerzas. Y aunque se ha considerado un hecho que tiene ventajas, ojo: la siesta también puede hablar de un mayor riesgo de mortalidad.

¿Cómo así? Les cuento acerca del nuevo estudio que genera algunas inquietudes sobre la siesta. La duración y el momento del día importan.

¿Cómo fue el estudio? Primero les digo que fue una investigación que tomó en cuenta datos de más de 86 000 personas del UK Biodata. Estudió cómo la duración el momento y la variación en los momentos de la siesta se relacionan con un mayor riesgo de muerte para personas de edad media o mayor.

Se consideraron siestas aquellas tomadas entre 9 de la mañana y las 7 de la noche (tarde para muchos). La cohorte tenía una edad media de 63 años, 57 % de ella mujeres. Fueron monitoreados con actigrafía (prueba que mide los patrones de sueño) durante siete días.

La duración media de la siesta fue de 40 minutos, 34 % tomadas entre 9 y 11 del día, 10 % entre 11 y 1 de la tarde, 14 % de 1 a 3 y 19 % de 3 a 5 de la tarde, mientras que de 5 a 7 fueron el 22 %.

Pero, ¿qué se halló?  Paso a contarles:

Durante un periodo de más de 11 años, 5189 participantes, 6 %, fallecieron. Cuando las personas envejecen, en general, las siestas se tornan más largas e irregulares, tendiendo a ser después de mediodía.

¿Entonces? Pues que siestas más largas, con variación en las horas y después de mediodía aumentan el riesgo de muerte.

El estudio, les aclaro, no analizaba la relación directa entre siesta y mortalidad, por lo que queda abierta la posibilidad de que las muertes se deban a una mala salud de las personas y no a los patrones en la siesta, situación para ser investigada.

Chenlu Gao, cabeza del estudio, de Harvard Medical School y Massachusetts General Hospital en Boston, explicó que "Siestas más largas e irregulares pueden reflejar mal sueño en la noche, trastorno del ritmo circadiano o condiciones subyacentes como enfermedad cardiovascular, desórdenes metabólicos, depresión o cambios neurodegenerativos temprano. Nuestros hallazgos sugieren que ciertos patrones de siesta podrían servir como indicadores tempranos del declive de la salud".

El estudio fue presentado en el congreso Sleep 2025.

viernes, 9 de mayo de 2025

Si duerme poco puede ser por una mutación genética

Dormir bien es básico para sentirse bien. Ahora se sabe que hay factores genéticos por los que algunos humanos duermen pocas horas. Foto Pexels


Siempre se ha dicho que una de las bases para una buena salud es dormir lo suficiente. Unas ocho horas de descanso reparador cumplen ese objetivo, pero ahora hay un estudio que crea cierta inquietud al respecto.

Les cuento: es que científicos encontraron que es cierto eso de las personas que naturalmente duermen poco. ¿Y qué quiere decir? Que hay personas que con solo cuatro horas de sueño descansan bien y no presentan efectos negativos en su salud. Eso, parece, se debe a una mutación.

Antes, les digo que el estudio fue publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS). En él se reportó que una mutación en la quinasa 3 inducida por sal (hSIK3-N783Y), un gen fundamental para regular la duración y profundidad del sueño, puede ser la razón por la cual algunas personas duermen naturalmente poco.

Al dormir puede que estemos inactivos físicamente, pero nuestro cuerpo no está nada inactivo. Está en modo servicio, reparando células, reponiendo hormonas esenciales y facilitando además la reorganización neuronal.

Entonces, la falta de sueño puede afectar de manera significativa tanto el funcionamiento físico como el cognitivo. Así, con el tiempo esa falta crónica de sueño puede aumentar el riesgo de enfermedades graves como las cardiacas, diabetes, accidentes cerebrovasculares, obesidad y depresión. Por eso es que se recomienda dormir al menos siete horas, con un máximo de nueve. Esto permite mantener una buena salud.

Mas quienes duermen poco por naturaleza parecen evitar todos estos efectos negativos de la falta de sueño con solo4 a 6 horas por noche, y dormir más a veces puede ser contraproducente para ellos, empeorar su estado.

El estudio se hizo con alguien que duerme poco, una persona de 70 años, y los hallazgos se corroboraron en modelo ratón.

jueves, 1 de mayo de 2025

17 factores que suben riesgo de demencia, depresión y derrame

Si se modifican comportamientos y hábitos de vida disminuye el riesgo de condiciones adversas serias para la vida. Fito Flickr


Existen 17 factores que inciden en el riesgo de derrame cerebral, demencia y depresión tarde en la vida, factores que son estilos de vida modificables y que por lo tanto pueden convertirse en unb medio para reducir el riesgo de esas tres nocivas condiciones.

La investigación fue publicada en el Journal of Neurology, Neurosurgery & Psychiatry y se basó en el análisis de 59 metaanálisis. 

Y aunque parecen condiciones no relacionadas, sí lo están. Las personas que tienen demencia o depresión o que experimentan un derrame es probable que tengan una de las otras dos condiciones, de acuerdo con Sanjula Singh, cabeza de la investigación, del Brain Care Labs en el Massachusetts General Hospital, citado por The New York Times.

Algunos de esos factores de riesgo son comunes a esas tres enfermedades del cerebro, incluyendo la hipertensión y la diabetes. Los estudios sugieren que al menos 60 % de los derrames, 40 % de los casos de demencia y 35 % de los casos de depresión tardía se podrían prevenir o disminuir controlando los factores de riesgo.

Pero al grano.

Los factores que protegen contra enfermedades cerebrales:

-Bajo o moderado consumo de alcohol. En este menos siempre será más,

-actividad cognitiva, involucrarse de manera regular en actividades mentales estimulantes,

-una dieta alta en vegetales, frutas, lácteos, pescado y nueces,

-de moderados a intensos niveles de actividad física.

-tener sentido del propósito de la vida,

-una extensa red social.

Los factores que aumentan el riesgo de padecer aquellas tres condiciones, son:

-Presión sanguínea alta,

-índice de masa corporal elevado,

-azúcar en la sangre alta,

-colesterol total alto,

-síntomas depresivos,

-una dieta alta en carnes rojas, bebidas azucaradas, dulces y sal,

-pérdida auditiva,

-enfermedad renal,

-dolor, en particular el que interfiera con las actividades,

-problemas del sueño: insomnio, mala calidad del sueño o dormir más de ocho horas,

-historia de persona fumadora,

-soledad y aislamiento,

-estrés general o eventos de vida estresantes.

El estudio, vale aclarar, solo miró factores relacionados con al menos dos de las tres condiciones citadas.

(Son 19 factores, pero hay dos que igual suben el riesgo o lo disminuyen: la dieta y las relaciones sociales).