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martes, 22 de septiembre de 2026

Ya el alzheimer no es intratable

Aunque todavía asusta y causa un serio problema de salud personal y familiar, contra el alzheimer hay hoy más esperanzas. Foto Public Domain


La investigación sobre la demencia parece haber llegado a un punto de inflexión decisivo.

Antes se consideraba que la enfermedad de Alzheimer no tenía tratamiento, pero esa ya no es la norma general, según el Informe Mundial sobre el Alzheimer de este año.

Tan solo en los últimos cinco años, se ha demostrado que nuevos fármacos ralentizan moderadamente el deterioro en las fases iniciales del Alzheimer, al tiempo que crecientes evidencias sugieren que algunos casos de demencia podrían retrasarse o prevenirse mediante la reducción de factores de riesgo.

Hoy en día, cientos de ensayos clínicos en todo el mundo investigan posibles medicamentos, nuevas opciones de diagnóstico e intervenciones en el estilo de vida para identificar, tratar o retrasar el deterioro cognitivo.

La posibilidad de una cura aún parece lejana, pero se percibe como una perspectiva más tangible que nunca, según el Informe Mundial sobre el Alzheimer de 2026, elaborado conjuntamente por Alzheimer's Disease International (ADI) y el destacado periodista de salud Paul Gallagher.

"Tras décadas en las que la demencia se consideraba mayoritariamente una consecuencia inevitable de la vejez y la neurodegeneración, con escasas opciones terapéuticas más allá del control de los síntomas, la investigación ha entrado en una etapa de actividad sin precedentes", señala el informe.

"La enfermedad de Alzheimer ya no se describe universalmente como intratable; por el contrario, cada vez se percibe más como una afección en la que un diagnóstico precoz, una mejor comprensión de la biología de la enfermedad y una gama más amplia de intervenciones pueden mejorar los resultados de forma conjunta".

A medida que la población mundial envejece, algunas estimaciones prevén que para el año 2050 habrá 139 millones de personas viviendo con demencia.

Incluso un retraso moderado en la aparición del deterioro cognitivo podría traducirse en millones de casos menos.

Hace poco, por ejemplo, la OMS publicó nuevas directrices sobre cómo reducir el riesgo de demencia.

Según investigaciones recientes, hasta el 45 % de los casos de demencia podrían prevenirse o retrasarse abordando 14 factores de riesgo modificables a lo largo de la vida.

Entre ellos figuran la hipertensión, la depresión, el sedentarismo, el tabaquismo, la diabetes, el consumo excesivo de alcohol y el colesterol alto.

Además, en la última década, el número de medicamentos candidatos en fase de investigación para la demencia ha aumentado alrededor de un 40 %.

En la actualidad, los investigadores evalúan 158 terapias potenciales en 192 ensayos clínicos en todo el mundo.

Tan solo este año se esperan los resultados de ocho ensayos de fase III, los cuales evalúan rigurosamente los tratamientos en un gran número de personas comparándolos con la atención estándar.

martes, 15 de septiembre de 2026

Estudio revela las ventajas de leer por placer

Si desde la niñez se acostumbra la lectura por placer,los beneficios serán para toda la vida y en diversos ámbitos, comenzando por el académico. Foto Public Domain

Leer por placer —desde sumergirse en un clásico hasta devorar una novela gráfica— está vinculado a una mejor salud mental, una mayor empatía y un menor riesgo de demencia.

Científicos de la Universidad de Cambridge se unieron a The Queen's Reading Room —la organización benéfica fundada por la Reina— para destacar los beneficios de la lectura por placer a cualquier edad, como parte del Año Nacional de la Lectura.

En 2025, la profesora Barbara Sahakian y la doctora Christelle Langley, del Departamento de Psiquiatría de Cambridge, publicaron Brain Boost: Healthy Habits for a Happier Life (Impulso cerebral: hábitos saludables para una vida más feliz). Fue durante la redacción de este libro cuando tomaron conciencia de lo amplios que son los beneficios de leer por placer, pero también de la sorprendentemente escasa investigación existente en este ámbito.

En un artículo de revisión publicado en la revista Psychological Medicine, Sahakian y Langley, junto con Vicki Perrin (directora ejecutiva de The Queen's Reading Room), sostienen que, independientemente de qué o cómo leamos, la lectura por disfrute puede reportar enormes beneficios. Leer en compañía —ya sea en un club de lectura o cuando un progenitor lee a sus hijos— puede ofrecer recompensas aún mayores.

Sahakian afirmó que "La lectura es una forma excelente de cuidar la salud cerebral, desarrollar habilidades cognitivas importantes y mejorar nuestro bienestar. Es una práctica que deberíamos fomentar desde una edad temprana, dada la creciente evidencia de sus beneficios, especialmente para los niños; no obstante, nunca es demasiado tarde para empezar, ya que puede aportar ventajas a lo largo de toda la vida, incluso en la vejez".

Las encuestas indican que la lectura entre niños y adolescentes se encuentra en sus niveles más bajos desde que existen registros, especialmente entre los chicos adolescentes y los niños procedentes de entornos desfavorecidos. Sin embargo, incluso aquellos que afirman disfrutar menos de la lectura reconocen su valor educativo: casi la mitad admite que les ayuda a aprender palabras o cosas nuevas.

Una de las pruebas más sólidas sobre los beneficios de leer por placer proviene de un estudio realizado por Sahakian, Langley y sus colegas con más de 10.000 jóvenes. La investigación reveló que los niños que empezaron a leer por placer a una edad temprana presentaban ventajas como una mejor atención, memoria y función ejecutiva, un mayor rendimiento académico, menos problemas de salud mental y estilos de vida más saludables, incluyendo más horas de sueño y menos tiempo frente a las pantallas. Langley dijo que "Dada lo beneficiosa que resulta la lectura por placer a una edad temprana, deberíamos hacer todo lo posible por acercar la lectura a niños y jóvenes. Lo importante es encontrar algo que realmente disfruten leer —ya sea un programa de televisión o un juego— y utilizarlo como punto de partida. Leer cómics y novelas gráficas también puede servir de buena introducción, ya que pueden percibirse como menos intimidantes —y tal vez menos aburridos— que las novelas".

Estos beneficios pueden cobrar especial importancia en etapas avanzadas de la vida. Las actividades de ocio que estimulan el cerebro —en particular la lectura— se asocian con un deterioro cognitivo más lento y un menor riesgo de demencia en las personas mayores. Por ejemplo, en un estudio realizado con casi 5500 adultos de 55 años o más, aquellos que participaban frecuentemente en actividades como la lectura mostraron una probabilidad significativamente menor de desarrollar deterioro cognitivo durante un periodo de seguimiento de cinco años.

Otro estudio reveló que la lectura de periódicos, revistas y libros estaba asociada a una reducción del 33 % en el riesgo de padecer la enfermedad de Alzheimer.

Quizás no resulte sorprendente que la lectura esté fuertemente asociada a una mejora en las habilidades de alfabetización; sin embargo, también se vincula con el rendimiento en matemáticas, ya que ambas actividades comparten procesos cognitivos similares, como las habilidades lingüísticas, la memoria y la función ejecutiva.

Los beneficios no se limitan a niños y jóvenes. Diversas encuestas han señalado múltiples ventajas para los adultos, especialmente en lo que respecta al bienestar: reducción del estrés y mayor relajación, aumento de la empatía y la comprensión hacia los demás, y una actitud más tolerante ante diferentes perspectivas.

La lectura se ha consolidado como el método más popular para aliviar el estrés; casi dos de cada cinco adultos (38 %) eligen los libros como su forma predilecta de desconectar. Un estudio de neurociencia encargado por The Queen's Reading Room en 2024 reveló que apenas cinco minutos de lectura de ficción pueden reducir el estrés hasta en un 20 %, además de mejorar la concentración y la capacidad de resolución de problemas, y ayudar a los lectores a sentirse menos solos. Una encuesta incluso halló que más personas recurrían a los libros en busca de consuelo (35 %) que al vino (31 %) o a un baño caliente (10 %).

Este trabajo se presentó en Psychological Medicine.


sábado, 5 de septiembre de 2026

Pautas para modificar la respiración y tomar mejores decisiones

La respiración incide en la toma de decisiones que hacemos todos los días. Foto Pixabay

Un nuevo estudio sugiere que modificar deliberadamente el ritmo respiratorio puede influir en la toma de decisiones al alterar la actividad tanto del corazón como del cerebro. Investigadores del Instituto Alemán de Nutrición Humana Potsdam-Rehbrücke (DIfE) y de la Charité - Universitätsmedizin Berlin descubrieron que las exhalaciones más largas aumentaban la variabilidad de la frecuencia cardíaca y hacían que el cerebro respondiera mejor a las recompensas, lo que se asociaba con decisiones más audaces. Los hallazgos se publicaron en la revista Neuron.

La respiración rápida y una frecuencia cardíaca elevada suelen estar relacionadas con la toma de decisiones rápidas. Bajo presión, las personas pueden volverse más cautelosas para evitar pérdidas, ya sea al realizar una inversión, afrontar una situación tensa en el trabajo o elegir una comida rápidamente. Por el contrario, una respiración más lenta y un estado cardiovascular más tranquilo pueden fomentar una evaluación más positiva de los resultados potenciales y aumentar la disposición a asumir riesgos.
Los investigadores estudiaron a 41 participantes sanos mientras tomaban decisiones arriesgadas bajo condiciones de respiración cuidadosamente controladas. Los participantes siguieron instrucciones visuales de respiración y respiraron a su ritmo individual habitual o bien ralentizaron su respiración prolongando la fase de exhalación (relación inhalación-exhalación de 2:8).
Mientras los participantes tomaban una serie de decisiones relacionadas con el riesgo, el equipo de investigación midió diversos aspectos de sus respuestas físicas y neurológicas. Se utilizó resonancia magnética funcional para registrar la actividad cerebral, al tiempo que se monitorizaban los patrones respiratorios, la actividad cardíaca, la conductancia cutánea y las respuestas pupilares.
Esta combinación de mediciones permitió a los investigadores comprobar si prolongar la exhalación tenía algún efecto más allá de simplemente reducir la frecuencia cardíaca. También querían determinar si el patrón respiratorio modificaba directamente la forma en que el cerebro procesaba las posibles recompensas.
Los resultados mostraron que la exhalación prolongada ralentizaba la frecuencia cardíaca y se asociaba con decisiones más arriesgadas. Es importante destacar que el cambio parecía deberse a una mayor atención a las posibles recompensas, en lugar de a una menor preocupación por las posibles pérdidas. Los participantes seguían respondiendo a las pérdidas de forma similar.
Los investigadores también detectaron una mayor actividad en la corteza prefrontal ventromedial y el precúneo. Estas regiones cerebrales participan en el procesamiento de la recompensa y en la regulación del intervalo entre latidos cardíacos, una medida conocida como variabilidad de la frecuencia cardíaca.
«Nuestro estudio subraya, por lo tanto, el papel transformador de las intervenciones basadas en la respiración. La interacción entre la respiración y la dinámica cardíaca hace que el cerebro sea más receptivo a las recompensas», explica el autor principal, Wenhao Huang, al interpretar los resultados.
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La respiración rápida y una frecuencia cardíaca elevada suelen estar relacionadas con la toma de decisiones rápidas. Bajo presión, las personas pueden volverse más cautelosas para evitar pérdidas, ya sea al realizar una inversión, afrontar una situación tensa en el trabajo o elegir una comida rápidamente. Por el contrario, una respiración más lenta y un estado cardiovascular más tranquilo pueden fomentar una evaluación más positiva de los resultados potenciales y aumentar la disposición a asumir riesgos.
Los investigadores estudiaron a 41 participantes sanos mientras tomaban decisiones arriesgadas bajo condiciones de respiración cuidadosamente controladas. Los participantes siguieron instrucciones visuales de respiración y respiraron a su ritmo individual habitual o bien ralentizaron su respiración prolongando la fase de exhalación (relación inhalación-exhalación de 2:8).
Mientras los participantes tomaban una serie de decisiones relacionadas con el riesgo, el equipo de investigación midió diversos aspectos de sus respuestas físicas y neurológicas. Se utilizó resonancia magnética funcional para registrar la actividad cerebral, al tiempo que se monitorizaban los patrones respiratorios, la actividad cardíaca, la conductancia cutánea y las respuestas pupilares.
Esta combinación de mediciones permitió a los investigadores comprobar si prolongar la exhalación tenía algún efecto más allá de simplemente reducir la frecuencia cardíaca. También querían determinar si el patrón respiratorio modificaba directamente la forma en que el cerebro procesaba las posibles recompensas.
Los resultados mostraron que la exhalación prolongada ralentizaba la frecuencia cardíaca y se asociaba con decisiones más arriesgadas. Es importante destacar que el cambio parecía deberse a una mayor atención a las posibles recompensas, en lugar de a una menor preocupación por las posibles pérdidas. Los participantes seguían respondiendo a las pérdidas de forma similar.
Los investigadores también detectaron una mayor actividad en la corteza prefrontal ventromedial y el precúneo. Estas regiones cerebrales participan en el procesamiento de la recompensa y en la regulación del intervalo entre latidos cardíacos, una medida conocida como variabilidad de la frecuencia cardíaca.
«Nuestro estudio subraya, por lo tanto, el papel transformador de las intervenciones basadas en la respiración. La interacción entre la respiración y la dinámica cardíaca hace que el cerebro sea más receptivo a las recompensas», explica el autor principal, Wenhao Huang, al interpretar los resultados.

jueves, 3 de septiembre de 2026

Comenzamos a perder la memoria muy jóvenes

La desconexión cerebral comienza mucho antes de lo que se ha creído, en la etapa media dela persona. Foto Pixabay

La pérdida de memoria suele considerarse un problema que se aborda con la edad. Los lapsus como olvidar el nombre de alguien o reconocer una cara conocida pero no recordar de dónde se la conoce se suelen ver como problemas que surgen más adelante en la vida.
Una nueva investigación realizada por un equipo de la Universidad de Binghamton revela por qué la memoria cambia con la edad, y este cambio ocurre antes de lo que la mayoría de la gente piensa, posiblemente en la mediana edad.
"Este es uno de los muchos estudios que destacan la importancia de la mediana edad para el funcionamiento de la memoria y que no debe ignorarse. Durante mucho tiempo, la mayoría de los estudios se han centrado en adultos jóvenes en lugar de adultos mayores", afirmó Ian McDonough, profesor asociado de Psicología de Binghamton y coautor de un nuevo estudio publicado en Cerebral Cortex.
McDonough y el investigador postdoctoral Destaw Mekbib realizaron pruebas con un grupo de aproximadamente 60 adultos de entre 18 y 74 años, mostrándoles rostros asociados a diversos objetos y escenas. Tras un descanso de cinco minutos, los participantes realizaron una prueba de memoria en la que debían identificar el objeto o la escena correctos para cada rostro, mientras una máquina de resonancia magnética registraba la actividad de su hipocampo.
McDonough explicó que la prueba reproduce el proceso de formación de recuerdos. Primero, el cerebro registra el nuevo recuerdo. Luego, durante un breve periodo, el hipocampo lo reproduce para estabilizarlo. Posteriormente, el cerebro recupera el recuerdo cuando es necesario.
Sin embargo, la pregunta que se plantearon los investigadores fue cómo afecta el envejecimiento a la continuidad de la información que se transmite entre estas etapas.

"Estamos observando un gran descenso en la precisión de la memoria desde el grupo de edad de 20 a 30 años hasta las personas de 50 años. Algunos de estos procesos hipocampales comienzan a deteriorarse ya en la mediana edad", afirmó McDonough. "Esto sugiere que la mediana edad es realmente un punto de transición".

En el contexto de esta investigación, los participantes de mediana edad a menudo asociaban un rostro con el objeto o la escena incorrectos. Recordaban haberlo visto antes, pero no qué combinación era la correcta, casi como un fenómeno de «he visto algo así antes».
"Se complica porque ahora todas estas imágenes en la pantalla durante la prueba parecen familiares", dijo McDonough. "Saben que las han visto antes, pero ahora lo que tienen que recordar es esa conexión específica. Y ahí es donde, con la edad, empiezan a mostrar estos errores".
Al comparar cómo acceden a los recuerdos las personas jóvenes y mayores, los investigadores asumieron que los adultos mayores mostrarían una actividad hipocampal más débil, pero no fue exactamente así. Lo que descubrieron fue más interesante. Cuando los adultos jóvenes cometían errores en las pruebas de memoria, era porque sus cerebros no activaban los patrones de memoria originales, lo cual era de esperar.
Sin embargo, cuando los adultos mayores cometían errores, sus cerebros mostraban una fuerte reactivación de esos patrones de memoria.

viernes, 28 de agosto de 2026

Estas horas de sueño reducen envejecimiento del cuerpo

Dormir poco o dormir mucho puede afectar la salud de los diferentes órganos del cuerpo, del cerebro hasta el corazón. Foto Needpix


No duerma mucho, pero tampoco poco. Es que investigadores que analizaron 23 relojes biológicos de envejecimiento encontraron que los menores niveles de envejecimiento se presentan en personas que duermen entre 6.4 a 7.8 horas. Dormir menos o más que ese rango se asoció con diferentes condiciones que afectan el cerebro, el corazón, los pulmones, el metabolismo y el sistema digestivo.

Junhao Wen, profesor asistente de radiología en el Colegio de Médicos y Cirujanos Vagelos de la Universidad de Colombia, explicó que "Estudios previos han demostrado que el sueño está estrechamente relacionado con el envejecimiento y la carga patológica del cerebro. Nuestro estudio va más allá y muestra que tanto la falta como el exceso de sueño se asocian con un envejecimiento más rápido en casi todos los órganos, hecho que respalda la idea de que el sueño es importante para mantener la salud de los órganos dentro de una red cerebro-cuerpo coordinada, incluyendo el equilibrio metabólico y un sistema inmunitario saludable".

Los investigadores examinaron 23 relojes biológicos en 17 órganos. Quienes dormían menos de seis horas y más de ocho tendían a un envejecimiento biológico más rápido. El rango ideal se ubicó entere las 6.4 y las 7.8 horas de sueño.

Los hallazgos no muestran que la duración del sueño por sí causa que los órganos envejezcan más rápido o más lento. En vez de eso, sugieren que dormir poco o mucho podía ser una señal de salud mala en todo el cuerpo.

El estudio fue publicado en Nature.

miércoles, 19 de agosto de 2026

Ejercicio, azúcar y alzheimer: la relación

Estilos de vida saludable en la edad media de la persona pueden disminuir el rieso de declive cognitivo más tarde en la vida. Foto Public Domain


La actividad física y unos niveles saludables de azúcar en la sangre durante la edad media de la persona puede estar relacionado con un declive más bajo en las capacidades de pensamiento en la edad adulta.

Es lo que sugiere un estudio de investigadores de The University of Texas en San Antonio. 

La científica Cladia Satizábal, coautora, explicó que "Mejorando la salud cardiovascular a través de cambios en el estilo de vida, es una manera significativa para aliviar la carga pública de la enfermedad de Alzheimer".

Estimaciones recientes indican que cerca del 40 % de los casos de alzheimer pueden estar conectados por factores de la salud cardiovascular.

Los nuevos análisis revelaron que tener alguna actividad física en vez de llevar una vida sedentaria se asocia con un menor declive cognitivo. También mantener niveles saludables de azúcar en la sangre se asociaron con ese menor riesgo.

La investigación fue publicada en Alzheimer.

lunes, 10 de agosto de 2026

7 días de meditación intensa reconectan el cerebro

 Foto Pixnio


Una semana de meditación extensiva y otras prácticas de mente y cuerpo pueden producir cambios medibles más allá de la simple relajación. 

En un estudio, investigadores de la Universidad de California en San Diego encontraron que siete días de retiro estaban asociados con cambios en la actividad cerebral,la química sanguínea, las respuestas inmunitarias, el metabolismo y los sistemas naturales del cuerpo de control del dolor.

Los investigadores también encontraron señales de neuroplasticidad aumentada, que es la capacidad del cerebro para adaptarse, reorganizarse y formar nuevas conexiones. Los hallazgos,publicados en Communications Biology, ofrecen nuevas pistas sobre cómo las prácticas mentales y las experiencias conscientes pueden influir la biología física.

El estudio incluyó 20 adultos que participaron en un programa residencial de siete días conducido por  el neurocientífico y escritor Joe Dispenza. El retiro incluía disertaciones diarias, 33 horas de meditación guiada y prácticas de sanación en grupo.


domingo, 26 de julio de 2026

Falta de dinero va dañando el cerebro

La crisis económica personal y persistente puede dejar huellas en el cerebro, como un menor desempeño cognitivo. Foto Easy-Peasy-AI


Los problemas económicos dejan huella en el cerebro a largo plazo. De acuerdo con un nuevo estudio, el estrés financiero puede dejar efectos medibles en el desempeño cognitivo de la persona en la edad media y en la salud mental décadas después.

Son las conclusiones del estudio, publicado en Innovation in Aging, que examinó un cuestionario de datos recopilado durante toda la vida de 2759 adultos de una encuesta nacional de salud en el Reino Unido.

Las personas que tuvieron continuas dificultades económicas o permanecían con bajos ingresos durante la adultez temprana o media generalmente marcaban más bajo en pruebas cognitivas hacia los 53 años de edad.

Entre las personas que más tarde recibieron imágenes cerebrales, los bajos ingresos persistentes también se asociaban con una mala salud cerebral entre las edades de 69 y 71 años, incluyendo un encogimiento cerebral.

La relación permanecía incluso después de que se consideraran factores que podían influir en los resultados, como la capacidad cognitiva en la infancia, los logros educativos y una infancia desfavorable.

martes, 21 de julio de 2026

Este es el daño que la televisión le hace al cerebro

Ver televisión con mucha frecuencia durante la edad adulta puede tener consecuencias serias para la salud cerebral. Foto HH


Siempre se ha dicho que ver demasiada televisión afecta a la persona. Noe es mentira, porque ahora una nueva investigación sugiere que ver mucha televisión tiene consecuencias negativas para el cerebro.
Son las conclusiones de un estudio publicado en el Alzheimer and Dementia: Journal of Alzheimer Association. Indican que ver mucha televisión en la edad media del individuo lleva a que el cerebro tenga un volumen menor en regiones relacionadas con la memoria.
También esas personas tienen un volumen frontal y del lóbulo occipital reducido y más daños en la materia blanca, cambios que han sido asociados con envejecimiento, riesgo de derrame, declive cognitivo y demencia.
David Raichlen, profesor de ciencias biológicas y antropología en USC Dornsife College of Letters, Arts and Sciences, autor senior, expresó que "Por años nos hemos enfocado en cómo se sienta mucha gente. Nuestros hallazgos sugieren que también deberíamos poner atención a qué están haciendo mientras están sentados".
Importante, los resultados no parecen ser explicados por solo la inactividad. Otras conductas sedentarias no se relacionaron con los mismos patrones cerebrales, sugiriendo que el tipo de actividad que una persona hace mientras permanece sentada puede ser más importante de lo que los investigadores pensaban.
Los investigadores analizaron información de unos 1700 adultos con un promedio de edad de 53 años. Los participantes hicieron parte d eun programa de salud entre 1987 y 1989, en el que reportaban cuánta televisión veían, si nunca, rara vez o a menudo. Estos tenían diferencias estructurales en el cerebro.
Y más de 20 años después, se sometieron a imágenes de resonancia. Comparados con quienes dijeron que nunca o rara vez veían televisión, quienes la veían muy a menudo presentaron amplias diferencias estructurales a través del cerebro.
Los que veían la televisión con frecuencia tenían volúmenes más pequeños en áreas conectadas con signos tempranos de la enfermedad de Alzheimer. También mostraban mayores volúmenes de hipertensiones en la materia blanca, las cuales son señales de enfermedad de pequeños vasos sanguíneos cerebrales y han sido vinculados a declive cognitivo y demencia.
También tenían lóbulos frontal y occipital más pequeños. Los lóbulos frontales tienen un papel importante la planeación, la toma de decisiones y otras funciones ejecutivas, mientras que los occipitales son centrales al procesamiento visual.

domingo, 12 de julio de 2026

7 sugerencias para evitar el deterioro cognitivo

Tanto el ejercicio físico como el mental inciden en mantener una mejor salud cerebral y se deben fomentar. Foto Public Domain


La fórmula parece sencilla. Lo que es bueno para reducir el riesgo de enfermedad cardiovascular, diabetes y cáncer puede también reducir el riesgo de declive cognitivo, en palabras de Bryan Woodruff, neurólogo cognitivo en la Clínica Mayor en Arizona.

Explica que la conexión cuerpo-cerebro,los cambios en el estilo de vida para alentar la salud mental y porqué es importante trabajar para para lograr una detección temprana de la enfermedad de Alzheimer y otras demencias.

El Doctor Woodruff precisó que "Lo que es bueno para su salud en general, es bueno para su cerebro también".

Es conocido que el alzheimer es conocido en parte por la formación de placas beta amiloides y proteínas tau dobladas en el cerebro.Eso es cierto, pero hay otros cambios en el cerebro que probablemente están involucrados.

El Doctor reveló que cuando se analizan cerebros de personas fallecidas con alzheimer, encuentran algo más que aquello: acumulacio´n de grasas,colesterl y otras sustancias en los vasos que suministran sangre al cerebro. También hallan evidencias de derrames microscópicos -llamados microinfartos.

Estos son silenciosos y a medida que se producen más, afectan el oxígeno y la nutrición del cerebro. Si se producen suficientes cambios microvasculares, hay síntomas como lentitud en el pensamiento y problemas en la concentración.

El Doctor Woodruff explicó que "Su cerebro, como cada otro órgano en su cuerpo, depende del sistema cardiovascular". Por eso es importante cuidar el corazón y los vasos sanguíneos.

Para lograr entonces que el corazón proteja el cerebro, vale seguir estas recomendaciones:

-Controle los factores de riesgo de enfermedad cardiovascular: trate el azúcar elevado, la presión arterial alta, controle el colesterol, no fume y mantenga el peso adecuado.

-Siga una dieta sana para el corazón: por ejemplo, la dieta Mediterránea, con pocos alimentos procesados y con frutas y verduras.

-Duerma lo suficiente: El insomnio está relacionado con el declive cognitivo. Y dormir mal eleva el riesgo de otras enfermedades.

-Mantenga lazos sociales: estas benefician al cerebro de diferentes maneras, como con la liberación de serotonina y dopamina que mejoran el estado de ánimo.

-Trate la pérdida auditiva y de la visión: Son vitales para cómo pensamos e interactuamos con el mundo. Si no se escucha bien y no se ve, no se recuerda bien.

-Evite el uso crónico de sedativos: algunas medicinas usadas para tratar el dolor, el insomnio y otras condiciones pueden nublar el pensamiento, , disminuir el tiempo de reacción y hace que la persona esté somnolienta.

-El ejercicio físico y mental: estudio enr tas mostró que el sedentarismo aumenta dos veces el riesgo de declive cognitivo.

Cada embarazo altera el cerebro de la mujer

Cada preñez deja una huella única en el cerebro de la mujer modificando su estructura para beneficio del cuidado al bebé. Foto Public Domain


Un segundo embarazo cambia el cerebro de formas que son familiares y distintas de la primera preñez, sugiere un nuevo estudio de Amsterdam UMC, publicado en Nature Communications. Estructurado bajo la base de un trabajo previo que mostraba que el primer embarazo modificaba el cerebro, los investigadores encontraron que cada embarazo deja su huella única en el cerebro materno.

En un estudio previo, Elseline Hoekzema y colegas fueron los primeros en demostrar que la preñez cambia la estructura del cerebro humano. También demostraron que esa preñez afecta cómo funciona el cerebro. Para esta última investigación, los investigadores siguieron 110 mujeres durante un tiempo. Algunas esperaban su primer bebé, algunas estaban preñadas del segundo y otras permanecían sin hijos. Mediante repetidos escáneres del cerebro, los investigadores rastrearon cómo cambiaba el cerebro durante el estudio.

La Doctor Hoekzema explicó que "Con esto, hemos mostrado por vez primera que el cerebro no solo cambia durante el primer embarazo, sino también durante el segundo". La Doctora, directora del Pregnancy Brain Lab en Amsterdam UMC, agregó que "Durante el primer y el segundo embarazo, el cerebro cambia de manera similar aunque en formas únicas. Cada embarazo deja una marca única en el cerebro de la mujer".

Los científicos encontraron que la primera preñez producía los cambios más grandes en la estructura y actividad de un sistema cerebral relacionado con la autorreflexión, el pensamiento social y otras funciones mentales importantes.

Durante la segunda preñez, ese mismo sistema cambiaba de nuevo, aunque en menor grado. En vez, los cambios más notables ocurrían en las redes cerebrales responsables de dirigir la atención y responder a información sensorial.

Milou Straathof, que analizó los datos, dijo que "Parece que durante un segundo embarazo, el cerebro es alterado más fuertemente en redes relacionadas con señales sensoriales y el control de la atención". A renglón seguido explicó que "EStos procesos pueden ser benéficos cuando hay que cuidar a múltiples hijos".

miércoles, 1 de julio de 2026

Ahora, la creatina para la depresión

La creatina ayuda a fortalecer la musculatura y ahora se investiga si beneficia a personas con depresión. Foto Public Domain


Millones de personas en el mundo toman creatina, un suplemento apetecido por los deportistas, usado para fortalecerse y generar musculatura. Pero esta sustancia -que también produce el cuerpo de manera natural- podría ayudar a tratar la depresión.

Así, científicos revisaron de manera sistemática estudios publicados sobre el tema. ¿Qué hallaron? Al parecer, puede servir, pero los resultados fueron mixtos. Ayuda a tratar la depresión soportando necesidades energéticas del cerebro.

Algunos de los estudios revisados sobre estudios clínicos revelaron importantes mejoría en personas con depresión. Otros no encontraron esos beneficios.

Los investigadores analizaron seis estudios publicados con ensayos controlados, en los cuales los participantes recibieron creatina o un placebo. Eran estudios de distintos países, que incluían236 participantes.

Cuatro ensayos se enfocaron en personas con desórdenes depresivos serios, uno incluyó personas con el trastorno bipolar que experimentaban depresión.

Dos de los cinco ensayos, ambos con mujeres, mostraron beneficios de la creatina para mejorar su condición. En ellos, las participantes tomaban cinco gramos diarios y alas ocho semanas presentaron mejoría. Los restantes tres estudios no hallaron beneficios de tomar creatina contra la depresión.

El interés por encontrar cómo la creatina puede influir en el cerebro se debe a las altas demandas de energía de este órgano, que la creatina ayuda a suplir.

Los investigadores que hicieron el análisis sugieren más estudios que vayan más allá de las ocho semanas, además con dosis diferentes y a la par con la actividad física.

Estudios con animales han mostrado que la creatina puede afectar una conducta como depresión diferente en machos y hembras.

Todo esto sugiere que la creatina es de interés para tratar esa condición, tan común.

Este análisis fue publicado en Brain Medicine.

domingo, 28 de junio de 2026

Respirar lentamente afecta la toma de decisiones

La respiración consciente, modulada, influye en procesos relacionados con la toma de decisiones. Foto Public Domain


La respiración no solo es importante función vital, que por lo general hacemos de manera automática. Hay algunas prácticas que trabajan la respiración consciente, que consiste en tomar conciencia de cada respiración y observar la sensación física involucrada en el proceso. Una práctica que puede ayudar a reducir el estrés, mejorar la concentración y cuidar la salud física y emocional.

Pero el control consciente de los patrones respiratorios tiene algo más. Eso sugiere un estudio publicado en Neuron, de investigadores del Instituto Alemán de Nutrición Humana Postdam-Rehbrüske y de la Charité-Universitätsmedizin Berlín.

¿De qué se trata? 

Los investigadores demostraron que el control consciente de los patrones respiratorios puede influir en la toma de decisiones al afectar tanto la actividad cardiaca como la cerebral.

¿Cómo así?

Dirigido por la profesora Soyoung Q Park, el equipo descubrió que prolongar la fase de exhalación aumenta la variabilidad de la frecuencia cardiaca y mejora la respuesta cerebral a las recompensas, hecho que predispone a las personas a elegir opciones más audaces.

La respiración rápida y una frecuencia cardiaca elevada suelen asociarse con decisiones rápidas. En estas situaciones, las personas pueden volverse más cautelosas para evitar pérdidas, ya sea al tomar una decisión financiera bajo presión, al participar en una discusión importante de trabajo o al decidir rápidamente qué comer. Por otro lado, una respiración más lenta y un estado cardiovascular más tranquilo pueden fomentar una evaluación más positiva delos resultados potenciales y una mayor disposición a asumir riesgos.

Si bien tradicionalmente se considera que la toma de decisiones es un proceso que se origina en el cerebro, este estudio examinó cómo las señales de diferentes partes del cuerpo pueden modular la actividad cerebral e influir en las elecciones.

La Doctora Park dijo que "Nuestras decisiones rara vez se basan únicamente en información externa. Más bien, nuestro juicio surge de la interacción entre los procesos cognitivos y nuestro estado corporal actual". Agregó la Doctora Park que "Hasta ahora se desconocía cómo la regulación consciente de nuestro cuerpo, por ejemplo, mediante la respiración dirigida, podía controlar activamente nuestro proceso de toma de decisiones".

jueves, 25 de junio de 2026

A los 1 y 6 años de edad uso de pantallas afecta más a los niños

 

El uso prolongado de pantallas en la primera infancia puede tner efectos duraderos, como un menor rendimiento escolar. Foto Wikipedia


Aunque la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Academia Estadounidense de Pediatría recomiendan evitar el uso de pantallas antes de los 18-24 meses y limitar el tiempo de pantallas a menos de una hora diaria para niños de 2 a 5 años, no pocos niños pequeños superan estos límites, y la evidencia sobre cómo el uso de pantallas afecta el desarrollo cognitivo ha sido contradictoria.

Ahora, un equipo de investigadores del Inserm y la Universidad Nacional de Singapur realizó un estudio utilizando datos de la cohorte de nacimiento del estudio "Growing Up in Singapore Towards healthy Outcomes" (GUSTO), y analizaron el tiempo de exposición a pantallas reportado por los padres en seis momentos diferentes y evaluaron el rendimiento académico y la memoria de trabajo de los niños varios años después.

El estudio siguió a 502 niños desde la infancia hasta la niñez intermedia y encontró que un mayor tiempo de exposición a pantallas durante ciertos períodos del desarrollo se asoció con un rendimiento académico posterior más bajo y una memoria de trabajo más débil. Las asociaciones fueron más consistentes para la exposición a pantallas durante la infancia y alrededor de la edad de ingreso escolar, lo que sugiere que estas etapas pueden representar períodos particularmente sensibles para el desarrollo cognitivo. Los niños con mayor exposición general a pantallas durante la infancia también tendieron a tener un rendimiento académico más bajo. Los hallazgos indican que el momento del uso de pantallas puede ser tan importante como la cantidad total de exposición, y la primera infancia parece ser un período crítico en el que los hábitos frente a las pantallas podrían tener consecuencias duraderas para el aprendizaje y la memoria.

"Los efectos observados al año de edad fueron los mayores entre todos los momentos analizados", afirmaron los autores. "Esto sugiere que la primera infancia puede ser un período de mayor sensibilidad, cuando el cerebro en desarrollo es particularmente vulnerable al desplazamiento de las interacciones de aprendizaje por el tiempo frente a las pantallas. También nos sorprendió observar que, si bien el uso de pantallas a los 2 y 3 años no mostró vínculos significativos, las asociaciones reaparecieron a los 6 años, cuando los niños ingresan a la escuela. Por lo tanto, no se trata solo de los primeros años; el uso de pantallas en etapas posteriores de la infancia sigue siendo importante".

Los hallazgos respaldan el principio de que "menos es mejor" en lo que respecta al tiempo que los niños pasan frente a las pantallas, señalaron los autores. Si bien un niño individual podría no experimentar un daño perceptible por una hora adicional de visualización diaria, incluso cambios modestos a nivel poblacional podrían llevar a un número significativo de niños hacia un menor rendimiento académico. Las intervenciones de salud pública destinadas a reducir el tiempo frente a las pantallas podrían beneficiarse de un inicio temprano, durante la infancia, al tiempo que se refuerzan los límites en torno a la edad de ingreso escolar.

sábado, 13 de junio de 2026

Tomar café y dormir mal, he aquí una explicación

La cafeína puede interferir con el sueño profundo, de modo que la persona nod escansa lo suficiente ni recarga energías. Imagen de mujer durmiendo. Foto Easy-Peasy.AI


No pocas personas rechazan un café en las horas de la tarde o la noche, por una sencilla razón: no logran dormir bien. ¿Por qué? Una pregunta intrigante, porque muchas otras pueden caer profundas tras una buena taza de la bebida.

Científicos se dieron a la tarea de averiguarlo. Para ello, no usaron medios tradicionales como medir la duración del sueño y sus diferentes etapas. No. Se basaron en lecturas de electroencefalogramas (EEG) para complementar sus evaluaciones.

Este medio es cada vez más usado para estudiar los efectos de la cafeína en el cerebro porque mide la actividad eléctrica del cerebro, y esto permite no solo establecer cuánto sueño tiene la persona o cuán a menudo se despierta, sino la calidad del sueño.

La Doctora Donata Kurpas, de Wroclaw Medical University en Polonia, explicó que "EEG nos permite ver no solo si una persona está durmiendo sino si el cerebro está durmiendo. La evaluación clásica del sueño evalúa la duración del sueño y sus etapas,mientras que el análisis EEG cuantitativo revela cambios más sutiles, como una reducción de las ondas lentas, que son un marcador importante de la profundidad del sueño y su carácter restaurativo".

Esas ondas son un rasgo que define el sueño profundo, la etapa que respalda la recuperación física, recarga la energía y ayuda a mantener un funcionamiento saludable del cerebro.

Estudios muestran que los efectos de la cafeína no siempre recortan el sueño o afectan la dificultad de caer dormidos. En muchos casos, los mayores impactos son en la calidad del sueño.

La Doctora explicó que "La cafeína puede acortar el sueño o hacer más difícil el dormirse; sin embargo, aún cuando la duración del sueño parezca normal, puede reducir la actividad de las ondas lentas y cambiar el patrón del EEG hacia un cerebro más despierto". Ella y su colega publicaron el estudio en Nutrients.

He ahí el problema.

martes, 9 de junio de 2026

Esta sustancia ayuda a romper hábitos

La red cerebral que modifica conductas es amplia y compleja. Ahora se conoce un elemento clave que incide en nuevos comportamientos o no. Imagen HU


¿Cómo actuar cuando ocurre algo inesperado? ¿Cuál es la capacidad de adaptar el comportamiento a las nuevas situaciones? Adaptarse es clave,más en situaciones que ponen en riesgo la supervivencia. Y existen personas con una gran respuesta, otras a las que les queda difícil adaptarse.

Además, ¿cómo sabe el cerebro cuándo es el momento de abandonar una estrategia antigua y probar algo nuevo?

Hay un descubrimiento interesante en este sentido, descubrimiento que a futuro podría ser benéfico para ciertas condiciones de las personas.

Un estudio, publicado en Nature Communications da luces sobre esa situación. Neurocientíficos del Instituto de Ciencia y Tecnología de Okinawa, Japón, identificaron un mecanismo cerebral clave que ayuda a los animales a adaptarse cuando las circunstancias cambian de repente. Un hallazgo que podría mejorar la comprensión de las afecciones que dificultan romper hábitos, como la adicción, el trastorno obsesivo-compulsivo y la enfermedad de Párkinson.

¿Qué fue lo que descubrieron? Estos investigadores, al observar a ratones navegar por un laberinto virtual, descubrieron que la decepción -cuando no aparecía la recompensa esperada-desencadenaba un aumento del neurotransmisor acetilcolina, que hacía que los animales fueran más propensos a probar una nueva estrategia.

Cuando se bloqueó la acetilcolina, los ratones se volvieron menos flexibles y tendieron a aferrarse a opciones obsoletas.

Cuando los ratones sentían la decepción por no obtener la recompensa, se liberaba acetilcolina y a más cantidad liberada era más probable que los ratones cambiaran sus opciones futuras. Escribieron los autores que "Nuestros resultados demostraron la importancia de la acetilcolina para romper los hábitos y permitir hacer nuevas elecciones".

Los investigadores destacaron que la flexibilidad conductual implica una red mucho más amplia que un solo neurotransmisor o tipo de célula cerebral. Múltiples regiones cerebrales y sistemas de señalización química trabajan en conjunto para ayudar a animales y humanos a adaptarse a situaciones cambiantes.

Pero, aún así, estos nuevos hallazgos aportan una pieza clave del rompecabezas.

martes, 2 de junio de 2026

¿Estresado? Cuidado se desorienta

Bajo condiciones de estrés, la persona puede perder orientación en diferentes espacios debido a la actividad de una hormona. Foto PxHere


Una consecuencia poco conocida del estrés: la desorientación. Eso confirmaron investigadores de Ruhr University Bochum en Alemania, que hicieorne l estudio con 40 hombres.
Un día les suministraron la hormona cortisol, al otro un placebo. Debían desempeñarse en una tarea de navegación virtual, mientras se les monitoreaba con imágenes de resonancia. El cortisol hizo que se desempeñaran peor en la prueba.
Parece que esa hormona interfiere con la actividad de las células que son fundamentales para la orientación.
Se sabe que el estrés puede afectar la forma como las personas piensan y se comportan, pero no estaba claro cómo el cortisol altera los circuitos cerebrales que sustentan la navegación.
E cortisol afectó claramente la capacidad de orientación de los participantes. En comparación con su desempeño tras tomar el placebo, cometieron errores mucho mayores al intentar llegar a sus destinos en la prueba virtual, independiente de la presencia de puntos de referencia espaciales o de la complejidad de la ruta.
Los efectos del cortisol también se observaron en las imágenes de resonancia. En condiciones normales, un grupo de neuronas de la corteza entorrinal se activan siguiendo un patrón reticular durante las tareas de navegación espacial. Estas neuronas, conocidas como neuronas de cuadrícula o rejilla, funcionan de forma similar al GPS interno del cerebro.
Tras la exposición al cortisol, el patrón de actividad de esas neuronas se volvió menos claro. El efecto fue especialmente pronunciado en entornos sin puntos de referencia, donde las neuronas prácticamente no funcionaban. "Bajo estrés, el cerebro pierde la capacidad de utilizar eficazmente sus mapas de navegación internos", dijo Osman Akan, uno de los investigadores.
El cortisol es la hormona del estrés. Ahí está la explicación.
El estudio se publicó en Plos Biology.

jueves, 28 de mayo de 2026

Esta es una ayuda contra el párkinson

El ejercicio aeróbico ayuda al cerebro y reduce la progresión de enfermedades como el párkinson. Foto Public Domain Pictures


Existen diversos tratamientos para enfrentar la enfermedad de Párkinson, pero ninguno la elimina y tienen resultados parciales.¿Entonces? Hay una forma de disminuir la progresión de la enfermedad y está al alcance de todos: ejercicio aeróbico.

Merrill Landers, de la Universidad de Nevada en Las Vegas y la Escuela de Ciencias Integradas de la Salud explicó que "El ejercicio puede ser más que bueno para la salud en general, porque en realidad puede ayudar a reducir la progresión del párkinson al reducir la inflamación del cerebro en la base de la enfermedad".

Para los adultos de más de 60 años, señales tempranas como un pequeño temblor en las manos, movimientos más lentos o un sentido de olfato reducido señalan un problema que debe ser evaluado.

Landers dijo que "Hasta que se encuentre una cur, una de las mayores metas en la investigación sobre el párkinson es encontrar un tratamiento que pueda en realidad ralentizar o detener la enfermedad". Pero, agregó, "Uno de los candidatos más promisorios para enlentecer la progresión es el ejercicio aeróbico, lo cual es el foco de mi actual investigación".

Landers explicó que el ejercicio trabaja como un fertilizante para el cerebro. Aumenta el factor neurotrófico derivado del cerebro, una proteína que ayuda a las neuronas a sobrevivir y crecer. Este "También rebaja la inflamación a través del cuerpo y el cerebro accionando la liberación se señales antiinflamatorias desde los tejidos y los músculos durante el ejercicio".

La inflamación es una parte importante de la defensa inmunitaria, pero mucha puede dañar tejido sano. Es decir, la inflamación puede acelerar la muerte de neuronas, mientras que el ejercicio aeróbico puede reducir la base de inflamación de una persona.

Landers recomienda ejercicio aeróbico sostenido de cualquier tipo, como caminar en una banda, bicicleta, baile u otra actividad que aumente la frecuencia cardiaca.

Sugiere además un nivel moderado, pero exigente. La persona debería estar ejercitándose lo suficientemente fuerte como para hablar en frases cortas, pero no tan suave que pueda sostener una conversación con facilidad.

lunes, 18 de mayo de 2026

¿Por qué los humanos usamos más la mano derecha?

Apenas un 10 % de los humanos son zurdos, una preferencia que ha intrigado siempre a muchos científicos. Hoy parece haber una respuesta. Foto Wikipedia Commons


Cerca del 90 % de los humanos es derecho. Maneja su mano derecha casi que exclusivamente. Esto ha sido un misterio para científicos. ¿A qué se debe ese preferencia? 

Investigadores de Oxford parece que dieron con la respuesta y publicaron su estudio en Plos Biology. Para llegar a ella analizaron datos de 2025 monos y simios de 41 especies diferentes de primates.

Con esa información, examinaron varias hipótesis, desde el uso de herramientas, la dieta, el hábitat, el tamaño corporal, la estructura social, el tamaño del cerebro y los patrones de movimiento.

Los humanos quedaron por fuera de esas averiguaciones con primates. Esto, sin embargo, cambió una vez los investigadores agregaron dos factores claves a sus modelos: tamaño del cerebro y el radio entre la longitud del brazo y la longitud de la pierna, que se usa comúnmente como un marcador del movimiento bípedal.

Tras considerar esos dos factores, los humanos no aparecen ya como una excepción evolucionaria. Los hallazgos sugieren que la combinación de caminar erguidos y unos cerebros más grandes pueden explicar porqué los humanos desarrollaron esa preferencia inusualmente fuerte por la mano derecha.

El estudio también permitió a los investigadores estimar la preferencia de mano en ancestros humanos extintos. Los resultados sugieren que homíninos tempranos como Ardhipithecus y Australopithecus probablemente solo mostraban una leve preferencia por la mano derecha, tal como se ve en los grandes simios actuales.

Este patrón parece reforzarse significativamente con la aparición del género Homo. Es probable que especies como Homo ergaster, Homo erectus y los Neandertales tuvieran una preferencia cada vez mayor por la mano derecha, lo que finalmente condujo al dominio extremo que se observa en los humanos modernos.

viernes, 15 de mayo de 2026

Aire sucio es igual a peor salud mental

Medellín, una de las ciudades más contaminadas de Sudamérica. El aire contaminado puede afectar la salud mental de muchos de sus pobladores. Foto Minambiente


No se extrañen si terminamos dementes. El aire contaminado que respiramos no solo afecta pulmones y corazón. Un estudio de McMaster University sugiere que las partículas del tráfico, la industria y los incendios se relacionan con una peor función cognitiva.

La investigación, publicada en el journal Stroke, encontró que las personas que viven en áreas con elevada contaminación puntuaban peor en pruebas de memoria, entendimiento y velocidad mental. El hallazgo fue real también para lugares donde la polución del aire es considerada baja según estándares internacionales.

Niveles elevados de contaminación por el tráfico se relacionaron con pequeños pero visibles signos de daño cerebral visto con imágenes de resonancia, más sentidos en mujeres. Esas relaciones persistieron incluso tras considerar factores de riesgo cardiaco como presión alta, diabetes y adiposidad corporal, hecho que sugiere que la polución del aire puede estar afectando de forma directa al cerebro.

Rusell de Souza, profesor en McMaster dijo que "La demencia no aparece por la noche". El participante en el estudio agregó que "Se desarrolla por décadas. E identificar factores que pueden dañar el cerebro temprano, y que son potencialmente prevenibles, es crítico para proteger la salud cerebral más tarde en la vida".

Mientras el estudio no prueba que el aire contaminado causa demencia, se suma a la larga lista de evidencias de que el aire contaminado puede impactar cambios relacionados con la edad en la memoria o el pensamiento.

Mientras muchos estudios se hacen en regiones con contaminación muy alta, este se hizo en Canadá,m donde los niveles de polución del aire se consideran bajos. En él se estudiaron casi 7000 personas adultas en cinco provincias para ver si la exposición prolongada a contaminantes comunes del aire se relacionaba con cómo de bin la gente piensa y recuerda.

Sandi Azab, cabeza de la investigación, explicó que "El aire de Canada se describe a menudo como limpio, pero nuestros hallazgos sugieren que incluso niveles bajos de aire contaminado estánr elacionados con una peor salud cerebral".  El profesor del Departamento de Medicina agregó que "Estos son cambios que peuden suceder en silencio, años antes de que aparezcan los síntomas".