Mostrando entradas con la etiqueta bostezo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta bostezo. Mostrar todas las entradas

miércoles, 13 de mayo de 2026

Si la mamá bosteza, el feto también

El bostezo es contagioso desde antes de que la persona nazca. Foto Wikipedia


Está demostrado que bostezar es contagioso y más temprano que tarde ver a alguien bostezar nos lleva a hacer lo mismo. Se relaciona con la conexión emocional y social y el cerebro como espejo, con lo cual de modo automático nos alineamos y simulamos las emociones y acciones de las personas a nuestro alrededor.

Un estudio publicado en Current Biology sugiere que este comportamiento comienza... en el útero.

En él, los investigadores grabaron las expresiones faciales de mujeres preñadas mientras un aparato de ultrasonido capturaba imágenes en tiempo real de sus fetos. Al comparar las dos grabaciones, observaron que los fetos bostezaran tras el bostezo de sus madres, con un retraso de 90 segundos.

Tal parece que el bosteza comienza en humanos hacia las 11 semanas de desarrollo. Como no hay aire donde está el feto, durante un bostezo abre lentamente la boca, realiza movimientos como si respirara y luego cierra la boca.

Se estimaba que el bostezo en fetos se debía a procesos biológicos internos, pero no había suficiente evidencia para comprobarlo o no.

En este estudio, los investigadores reclutaron38 mujeres preñadas con embarazos saludables de 28 a 32 semanas.

Las madres veían tres tipos de videos. En uno había bostezos. Se registró cuando ellas bostezaban. Luego mediante una red neuronal vieron si había correlación con los fetos. 

Se encontró que el bostezo fetal se incrementaba mucho solo cuando la madre bostezaba. Un contagio comportamental prenatal.

Se cree que esta acción refuerza la conexión emocional entre madre y el futuro bebé.

jueves, 4 de diciembre de 2025

Los gatos tienen claro a quién saludar más

La comunicación de los gatos es más expresiva con los cuidadores masculinos, de acuerdo con el nuevo estudio. Foto Publc Domain


Son independientes, astutos, misteriosos y distantes. Son los gatos. Y ahora un novedoso estudio sugiere que en asuntos de comunicación tienen sus favoritismos. La investigación, publicada en Ethology, dice que maúllan más cuando... son sus cuidadores masculinos quienes ingresan por la puerta.

Como mucho del conocimiento sobre los saludos entre humanos y gatos sed basaba en lo que contaban sus tenedores, científicos dirigidos por Yasemin Salgirli Demirbas, de la Universidad de Ankara, estudiaron a 31 gatos y a sus cuidadores domésticos en su entorno doméstico.

Estos, con cámara en el pecho, debían filmar los primeros minutos de su regreso a casa, comportándose con la mayor naturalidad. El equipo analizó solo los primeros 100 segundos de cada persona, registrando 22 comportamientos específicos. Estos incluían el número de maullidos, el roce de la cabeza contra la pata y comportamientos relacionados con el estrés, como el bostezo.

El análisis de cientos de videos mostró un patrón que sobresalía: los gatos vocalizaban con mayor frecuencia (maullidos,ronroneos, gorjeos) al saludar a sus cuidadores masculinos que al saludar a sus cuidadoras. Esa mayor frecuencia se mantuvo en todos los casos, independiente de la edad, raza, sexo o incluso el tamaño del hogar. En promedio emitían 4.5 maullidos en los primeros 100 segundos de saludo a los hombres, en comparación con tan solo 1.8 en el caso de las mujeres.

Los investigadores especularon una explicación: que como los cuidadores masculinos tienden a hablar menos con sus gatos y, en general, son menos atentos, estos adaptan su comunicación para captar su atención.

Se descubrió también que los gatos utilizan diversas formas de comunicación al saludar a sus dueños. Adoptan comportamientos sociales amistosos (postura con la cola hacia arriba, acercarse y frotarse contra la persona) y comportamientos de afrontamiento (bostezar, estirarse, arañar). Los investigadores interpretan esto como evidencia de que cuando un gato dice hola, se trata de una forma compleja de comunicación que incluye un deseo de conexión, así como una forma de gestionar el estrés, como el alivio ahora que el cuidador está en casa.

Como el estudio solo se hizo con participantes de Turquía y la muestra fue pequeña, se necesitarán estudios más amplios para confirmar los hallazgos.