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miércoles, 31 de julio de 2024

'Vámonos', dice el elefante

Luego de reunirse a tomar agua, un macho líder emite una vocalización infrasónica para indicar que es momento de marcharse. Foto Wikipedia Commos


No solo elefantes se ponen nombres y se llaman con ellos, sino que ahora científicos descubrieron otra forma de comunicación: tienen una manera de decir "es hora de irnos".

El cuento es como sigue:

Estos grandes animales no humanos se reúnen al atardecer a beber en un lago para refrescarse. Luego, un adulto levanta la cabeza y gira del estanque, sus orejas se mueven suaves pero firmes y se produce un retumbe. Uno a uno los otros responden en un sonoro e infrasónico coro que se siente por la sabana. El mensaje es claro: es hora de movernos.

De modo gradual se giran y siguen a su líder hasta la próxima parada en las vagancias nocturnas del grupo.

Y por primera vez científicos de Stanford University y otras instituciones han documentado ese mensaje "vámonos" para irse del pozo de agua en el Parque Nacional Etosha en Namibia (África). Las vocalizaciones son iniciadas por los machos más integrados socialmente y a menudo los más dominantes en grupos sociales muy cerrados.

Este hallazgo, publicado en el journal PeerJ, es sorprendente porque se pensaba que esa era una conducta exclusiva de las hembras en los grupos familiares.

"Estamos sorprendidos de hallar que los elefantes machos, que se considera han perdido lazos sociales, se involucren en tan sofisticada coordinación vocal para generar una acción", explicó la cabeza del estudio, Caitlin O'Connell-Rodwell, investigadora de aquella universidad, quien agregó que "Estas llamadas nos muestran que hay mucho más en su comunicación vocal de lo que se conocía".

Ese retumbe fue registrado primero por ella en2004 en un trabajo de campo nocturno para entender cómo las vocalizaciones de los elefantes se propagan a través del suelo.

Con equipo de grabación de alta tecnología recogieron muchos datos en el ojo de agua Mushara, en especial en las estaciones secas. Usaron micrófonos muy sensibles enterrados y cámaras de visión nocturna para capturar las vocalizaciones infrasónicas, inaudibles para el oído humano, y el comportamiento de los elefantes machos.



viernes, 24 de mayo de 2024

Otra gran sorpresa: los cuervos saben contar números

Una vez más los cuervos demostraron su gran inteligencia. En la imagen una corneja negra Corvus corone. Foto PxHere


"Uno, dos, tres..." Los cuervos saben de números y pueden contar sus propios llamados, una habilidad numérica que se creía exclusiva de animales humanos.

Conocer cómo los animales no humanos entienden los números puede dar luces sobre los orígenes biológicos de las capacidades numéricas de los humanos, dice Giorgio Vallortigara, neurocientífico de la Universidad de Trento en Rovereto, Italia. Ser capaces de producir un número deliberado de vocalizaciones como lo hicieron los cuervos en el experimento "es un logro impresionante", agrega.

Y antes de mirar qué fue lo hallado, cómo fue el experimento, Andreas Nieder, fisiólogo de animales no humanos en la University of Tübingen en Alemania, coautor, de la investigación publicada en Science, afirma que fue sorprendente ver cómo son de flexibles cognitivamente estos cuervos. "Tienen una reputación de ser muy listos e inteligentes y lo probaron una vez más".

Trabajaron con tres cuervos corneja negra Corvus corone que habían sido entrenados para emitir graznidos a solicitud. Durante los meses siguientes se les enseñó a asociar señales visuales -una pantalla mostrando los dígitos 1, 2, 3 o 4-con el número de llamadas que se suponía debían producir. Más tarde introdujeron cuatro señales auditivas cada una asociada con un número distinto.

Durante el experimento, estas aves estuvieron delante de la pantalla y se les presentaron una señal auditiva o visual. Se esperaba que produjeran el número de vocalizaciones asociadas con la señal y luego con el pico darle a un 'enter' en el monitor cuando lo hubieran hecho. Si lo habían bien, una máquina automática les daba semillas y gusanos como recompensa.

Lo hicieron bien la mayoría de las veces. "Su desempeño estuvo más allá del tener suerte y fue muy significativo", según Nieder.

Los investigadores también comprendieron que podían predecir el número siguiente de los graznidos con base en el sonido de la primera vocalización, sugiriendo que planeaban por adelantado el número de llamadas. "Esto indica que es realmente un proceso cognitivo controlado", agrega.


lunes, 4 de marzo de 2024

Tiempo de pantalla de niños menores afecta relación con sus padres

Pasar mucho tiempo con aparatos electrónicos con pantalla afecta el desarrollo de los niños más pequeños.


Esto puede traer serios problemas en el futuro: los niños pequeños que pasan más tiempo con  pantallas tienen menos interacciones con sus padres y cuidadores. Hablan menos, escuchan menos e intercambian menos con los mayores, dice un estudio publicado en Jama Pediatrics.

Estudios ya habían demostrado que esa situación incidía en la obesidad, depresión e hiperactividad entre los niños. Ahora se suma la reducción de las interacciones en la casa, asunto que inquieta con miras a cómo se desarrollarán.

Y en no pocas ocasiones son los papás, para que el niño se distraiga o deje de llorar, quienes les suministran los dispositivos y aparatos con pantalla sin importarles el tiempo que pasen con ellos.

El estudio conducido por Mary E. Brushe, investigadora del Telethon Kids Institute en University of Western Australia, hizo un seguimiento a niños nacidos en 2017. Cada seis meses usaban una camiseta que portaban pequeños procesadores digitales de lenguaje que rastreaban su exposición a ciertos tipos de ruido electrónico así como al lenguaje hablado por el niño, sus padres u otro adulto.

Hicieron énfasis en tres medidas: palabras habladas por un adulto, vocalizaciones de los niños y giros en la conversación. Encontraron que en todas las edades a mayor tiempo en las pantallas afectaba la conversación. Cuando los niños tenían 18 meses cada minuto adicional de pantalla se asociaba con 1,3 menos vocalizaciones y cuando tenían 2 años cada minuto se relacionaba con con 0.4 menos giros en la conversación.

Las peores asociaciones emergían cuando tenía 3 años y estaban expuestos a 2 horas 52 minutos de pantallas cada día. A esa edad, cada minuto adicional de pantalla se asociaba con 6.6 menos palabras de adultos, 4.9 menos vocalizaciones de los niños y 1.1 menos giros en la conversación.

Nada bueno puede surgir de esa exagerada interacción.