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lunes, 17 de agosto de 2026

La sorprendente civilización perdida de la Amazonia

Vista aérea del sitio arqueológico de Tequinho en Acre, Brasil. Se aprecia parte de las enormes construcciones aquirianas. Foto Universidad de Helsinki


Durante casi 1500 años en el suroeste de la Amazonia existió una civilización que fue grande y pudo tener hasta tres millones de habitantes. 

Bajo los densos bosques, láseres aéreos revelaron un paisaje cubierto de construcciones geométricas de tierra, caminos rectos y grandes centros ceremoniales. Los restos apuntan a la civilización Aquiry, una sociedad multicultural que ocupó unos 183 000 kilómetros cuadrados entre los años 600 antes de nuestra era y 800 después. Su nombre deriva de un nombre indígena para el río Acre.

Investigadores examinaron una porción representativa de ese territorio y documentaron más de 400 ejemplos bien conservados de arquitectura ceremonial monumental, junto con varios sitios de asentamientos posteriores.

Al extrapolar los resultados a toda la extensión de la civilización, obtuvieron una estimación prudente de más de 20 000 centros ceremoniales antiguos construidos con tierra. El complejo más grande conocido abarca 50 hectáreas.

Los estudios arqueológicos detallados y datación por radiocarbono indican que entre 1.25 y 3 millones de personas vivían en el territorio aquiriano a principios del primer milenio.

Esta región representa menos del 3 % de toda la Amazonia. Su población estimada por sí sola desafía cálculos anteriores que situaban la población total de la Amazonia entre 1 y 10 millones de personas. La región en general podría haber albergad a decenas de millones.

Martti Pärssinen, profesor emérito de la Universidad de Helsinki y director del estudio dijo que "Nuestros hallazgos transforman nuestra comprensión del pasado de la región amazónica".

Mucho de esa civilización es desconocido. No se sabe qué lengua usaban ni los nombres que empleaban. Y como en esa región de la Amazonia no hay piedras, no quedaron ruinas de piedra; sin embargo, su monumental trabajo con tierra, los geoglifos amazónicos, muestran la magnitud de sus construcciones.

Se sabe que cultivaban y usaban árboles de la región y también cultivaban jardines con esas especies de utilidad.

Los hallazgos fueron presentados en Nature.

lunes, 27 de octubre de 2025

Los mayas predijeron eclipses por siglos: así fue su proeza

 

Tabla de eclipses del Códice de Dresde de la civilización maya, una creación sorprendente. Imagen de Science Advances


La maya, en Centroamérica, fue una de las civilizaciones antiguas más avanzadas, conocida por sus logros en astronomía y matemáticas: calendarios precisos y registros celestes detallados, pero para los científicos ha sido difícil comprender todos los detalles de sus cálculos.

Ahora, una nueva investigación arroja luz sobre cómo predijeron futuros eclipses con notable precisión.

Se trata de un estudio publicado en Science Advances, que analiza el Códice de Dresde, el registro más famoso que se conserva de la astronomía maya. En particular, los investigadores se centraron en la tabla de predicción de eclipses, que abarca 405 meses lunares. Estudios previos no lograron explicar completamente la estructura subyacente de ella ni el mecanismo que utilizaban para mantenerla actualizada durante siglos.

Esta investigación desmiente la suposición, sostenida durante mucho tiempo, de que la duración de 405 meses de la tabla significaba que se creó únicamente para predecir eclipses. En cambio, los autores del nuevo artículo afirman que se diseñó como un calendario lunar para alinearse con el calendario astrológico maya de 260 días.

Utilizaron modelos y estadísticas para demostrar que la duración del ciclo de 405 meses, de 11 960 días, se alinea con el calendario de 260 días (46 x 260 = 11 960) mucho más estrechamente que con los ciclos de eclipses solares y lunares.

Escribieron que “Los especialistas en calendarios mayas anticipaban los eclipses solares correlacionando su ocurrencia con las fechas de su calendario adivinatorio de 260 días”, y agregaron que “La tabla de eclipses de 405 meses surgió de un calendario lunar, en el que el calendario adivinatorio de 260 días correspondía al ciclo lunar”. Es decir, el modelo maya para predecir eclipses solares surgió de su modelo para rastrear la Luna y armonizar sus calendarios.

Además, resolvieron el misterio de cómo los mayas podían ser tan precisos en sus predicciones. Se creía que, al terminar una tabla, comenzaban una nueva. Pero el estudio muestra que, para mantener predicciones correctas durante más de 700 años, los mayas utilizaban un sistema de tablas superpuestas. En lugar de comenzar una nueva, reiniciaban la siguiente con valores internos precisos de 223 o 358 meses antes del final de la tabla anterior para corregir pequeños errores astronómicos que se acumulan con el tiempo.

El equipo llegó a esta conclusión modelando matemáticamente las predicciones de la tabla con una base de datos histórica de eclipses solares reales visibles para los mayas entre el 350 y el 1150 de nuestra era. La actualización de la tabla de esta manera garantizó que pudiera predecir todos los eclipses solares observables durante siglos.

miércoles, 22 de octubre de 2025

Hallan fuerte egipcio de hace 3500 años: esta, su historia

Aspecto parcial del fuerte, con muros en zig-zag. Una construcción que tuvo un alto número de moradores. Foto Ministerio de Antigüedades y Turismo de Egipto


Fue una avanzada del faraón Tutmosis I, que expandió el imperio egipcio hacia la actual Siria. Por eso se encontró en ese sitio: en el desierto del Sinaí. Allí,, arqueólogos desenterraorn un fuerte que se encuentra muy bien preservado y que ocupaba casi una hectárea.
Está tan bien conservado que se encontraron hornos en él e incluso una masa fosilizada que por alguna razón los soldados no alcanzaron a comer.
La estructura tiene unos 3500 años. Tutmosis I rigió entre los años 1504 a 1942 antes de nuestra era. En ese entonces no era la egipcia la única civilización que poblaba el mundo. También ocupaban un lugar el Imperio Asirio en Mesopotamia y civilizaciones en el valle del Indo. Acá en América  existía la civilización del Norte Chico en lo que hoy es Perú, que se destacó por su arquitectura monumental.
No eran las únicas. En China se desarrollaba la dinastía Chang y en Mesoamérica las culturas agrícolas estaban bien establecidas. Era un mundo activo.
La fortaleza fue descubierta en Tell el-Kharouba, un yacimiento arqueológico cercano a una calzada militar conocida como el Camino Militar de Horus, en honor al dios egipcio del cielo y la guerra, con cabeza del halcón.
Era una calzada que se extendía por el norte del desierto del Sinaí y conectaba el delta del río Nilo con otras regiones del Mediterráneo oriental. En esa calzada se encontraron antes otras fortalezas.
Uno de los muros tenía un patrón en zig-zag, patrón que reforzaba la estabilidad y reducía el impacto del viento y la erosión por la arena.
Algunos de los nichos exteriores contenían pequeños hornos que probablemente de utilizaban para las actividades domésticas cotidianas dentro de la fortaleza. Esto queda cerca de donde se encontró la masa fosilizada junto a uno de los hornos.
Hesham Hussein, del Ministerio de Turismo y Antigüedades egipcio, quien lideró el equipo de las excavaciones, dijo al portal Live Science que "Teniendo en cuenta almacenes, patios y otras instalaciones, estimamos que la guarnición probablemente contaba con entre 400 y 700 soldados, con un promedio razonable de unos 500".
James Hoffmeier, arqueólogo de Trinity International University, dijo que este fuerte junto a otro descubierto antes en Tell el-Borg, forman parte de la ruita militar de Egipto a Canaán, que permitió el control egipcio de la costa este del Mediterráneo durante casi cuatro siglos. Egipto controlaría la costa de Canaán durante la mayor parte del Imperio Nuevo, que duró más o menos entre 1550 y 1070 antes de nuestra era.

Nota: con aportes de Live Science e Inteligencia Artificial.

martes, 18 de febrero de 2025

¿Desde dónde podrían vernos los extraterrestres?

Ilustración de seres extraterrestres observando la Tierra desde la Luna. Emitimos muchas señales que pueden ser captadas a miles de años luz. Imagen Picryl


Aunque muchos creen que ya tenemos extraterrestres inteligentes entre nosotros, no se ha podido demostrar. Pero científicos, astrónomos, siguen trabajando el tema. Y uno de los últimos estudios responde a una pregunta seria: ¿desde dónde podrían vernos los alienígenas? Una inquietud de doble vía, pues también sirve de guía para que desde la Tierra se detecten.

Sí, el estudio publicado en The Astronomical Journal es una guía en busca de aliens, o para determinar desde dónde podrían saber que existimos.

¿Hasta qué distancia somos visible?

Comencemos por lo primero:

¿Con base en qué podría detectarnos una civilización extraterrestre?

Tenemos que contar que no hay un nivel tecnológico que tenga que ser uniforme para toda la galaxia. Tampoco en lo biológico tiene que haber un solo esquema para la vida.

El ruido que la humanidad produce es principalmente en la forma de radiación electromagnética. Nuestras señales son enviadas al espacio en ondas de radio de diferentes tipos y contundencia. Entre las tecnoseñales que permitirían a otros deducir nuestra existencia, se pueden contar:

Los láseres con los que se transmite información;

Los satélites en órbita;

La luz de las ciudades.

Estas señales podrían ser detectadas hasta una distancia de unos 12 000 años luz. Por ejemplo, los aliens podrían captar las señales enviadas hace años desde el viejo observatorio de Arecibo, que pueden denunciar nuestra presencia. Obvio, tardarían 12 000 años en llegar a alguien que estuviese a esa distancia. Y otros 12 000 en caso de que nos dieran una respuesta.

Pero también hay otras tecnoseñales que no llegarían tan lejos y que podrían ser detectadas por seres a mucha menor distancia. Por ejemplo, hay ciertos tipos de laser que tienen la fuerza para llegar hasta la estrella Proxima centauri, la más cercana, a 4.3 años luz.

Las señales de comunicación con naves en el espacio a través de la Red del Espacio Profundo, podrían ser detectadas por mundos hasta 65 años luz, pues van perdiendo coherencia.

Otra son los clorofluorocarbonos, producidos como refrigerantes y agentes limpiadores, que están en la atmósfera.

Estas tecnoseñales también pueden ser usadas acá para tratar de detectar esas civilizaciones, aunque todo dependería, como dije, de que hubiera uniformidad tecnológica.


sábado, 3 de agosto de 2024

Glaciares de Los Andes, en el menor nivel en 11 700 años

Toma de muestras en el glaciar Queshque en las montañas andinas de Perú. Los análisis mostraron un retraimiento grande de los glaciares. Foto Emilio Mateo/Aspen Global Change Institute


Han pasado 11 700 años desde aquel momento cuando Los Andes tenían mucho hielo. Es que científicos reportaron que hoy la gran cadena montañosa de Sudamérica se encuentra con el menor nivel de sus glaciares. En todo este tiempo no se habían retraído tanto.

No solo eso. Se han encogido a un paso más acelerado de lo que se estimaba, según Jeremy Shakun, del Boston College, uno de los investigadores y paleoclimatólogo.

Dijo que "Tenemos evidencia muy fuerte de que estos glaciares son más pequeños de lo que habían sido en los pasados 11 000 años", y agregó que "dada la retracción  moderna de los glaciares debida más que todo al aumento de las temperaturas -opuesto a menos nieve o cambios en la cobertura de nubes- nuestros hallazgos sugieren que los trópicos se han calentado por fuera del rango del Holoceno y hacia el Antropoceno".

En otras palabras, los glaciares (de esta región) no deben ser clasificados más del periodo interglaciar del Holoceno, una época que vio el nacimiento de la civilización, donde el flujo de aguay el nivel del mar dictaban dónde se formaban los pueblos y ciudades, y donde las actividades de agricultura y comercial emergieron. En vez de eso, deben ser clasificados mejor (según los autores) por una época que marcará su final: el Antropoceno.

En el estudio, los investigadores rastrearon en las rocas ahora expuestas por la pérdida de hielo, trazas de berilio-10 o radiocarbono-14 y no hallaron nada. "Esto nos dice que nunca tuvieron una exposición significativa a la radiación cósmica desde que se formaron los glaciares en la última Edad de Hielo", de acuerdo con Andrew Gorin, otro de los científicos.

Al mirar las concentraciones de esos isótopos en las rocas recientemente expuestas se puede determinar cuánto tiempo han estado descubiertas en el pasado.

El estudio se publicó en Science y es una muestra más de los efectos del calentamiento global, que ha llevado en el cntinente a la desaparición de todos los glaciares de Venezuela y varios en Colombia.

jueves, 6 de junio de 2019

Prevén fin de la civilización humana en 2050 y así será


No es un señor barbado, de pelo largo y de túnica amplia quien va gritando por las calles “el fin del mundo está cerca”.
Ahora son científicos los que han dicho que existe una probabilidad de que el colapso se la humanidad esté demasiado cerca: 2050.
El culpable: el cambio climático.

Los incendios serán frecuentes y fuertes. Foto Cameron Strandberg/Wikipedia

Lo sostiene, con datos, un artículo australiano de un Think Tank que encontró que los riesgos son en realidad mucho más serios.
Si no se toman acciones drásticas, a mediados de siglo podría llegar la hecatombe.
El artículo fue publicado por el Breakthrough National Centre for Climate Restoration en Melbourne (un think tank independiente enfocado en políticas climáticas) y sus autores son un científico del clima y un exejecutivo de una empresa de combustibles fósiles.
La actual crisis climática (nombre con el que ya diversas instituciones, investigadores y medios se refieren al cambio climático) es más grande y compleja que cualquiera otra que hayan tenido que enfrentar los humanos.
Explican que los modelos del Panel Intergubernamental del Cambio Climático para predecir que un aumento de la temperatura de 2° Celsius con respecto a la era preindustrial pondría millones de personas en riesgo, no considera la complejidad de los muy relacionados procesos geológicos de la Tierra para poder predecir adecuadamente la escala de las potenciales consecuencias.
Para los autores, la verdad es mucho más dura.
Pero entonces ¿cómo terminará el mundo para los humanos?
El escenario comienza con políticos ignorando las advertencias de los científicos y la voluntad de la gente de descarbonizar la economía, lo que derivará en un aumento de temperatura de 3° C hacia 2050.
Entonces las grandes masas de hielo se derretirán, habrá sequías brutales que matarán árboles de la Amazonia liberando enormes cantidades de carbono, generándose una bola de nieve con un mundo cada vez más caliente.
“Treinta y cinco por ciento del área global de tierra y 55 % de la población global está sujeta a más de 20 días al año de condiciones de calor letal, más allá del límite de supervivencia humana”, escribieron los autores.
Al tiempo, sequías, inundaciones e incendios afectarán regularmente la tierra. Cerca de 1/3 de la superficie terrestre será desierto. Colapsarán ecosistemas enteros, comenzando por los arrecifes de coral, las selvas húmedas y las capas de hielo del Ártico.
La región tropical sufrirá más estos efectos, la agricultura desaparecerá y más de 1.000 millones de personas se convertirán en refugiadas.

El nivel del mar se comerá enormes pedazos de tierra. Foto Pational Park Service

Este movimiento de personas, más unas costas retraídas por el nivel del mar, estresarán al máximo las naciones ricas y vendrán conflictos armados en pos de los cada vez más escasos recursos. Tal vez todo termine en una guerra nuclear.
Reinará el caos y para los autores, tal vez sea el fin de la civilización global humana como la conocemos hoy.
Y solo hay una manera de prevenir este escenario catastrófico: aceptar que el cambio climático es una gran emergencia y actuando en consecuencia.
El artículo fue respaldado por Chris Barrie, jefe de Defensa de Australia, retirado ya y comandante senior de la Armada real, quien ha testimoniado ante el Senado sobre las devastadoras posibilidades del cambio climático.

El Tiranosaurio rex no era nada frío