Mostrando entradas con la etiqueta Eurasia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Eurasia. Mostrar todas las entradas

lunes, 25 de noviembre de 2024

Hallaron un gatito dientes de sable

Parte de los restos del gatito dientes de sable hallado en Siberia. Imagen S. Reports


No vivió mucho, solo tres meses y fue hace 35 000 años. Gracias a la región donde tuvo su corta vida y al frío que hace en ella, quedó preservado en hielo muy intacto.

Se trata de un gatito dientes de sable, Homotherium latidens, hallado encapsulado en hielo en 2020 en el río Badyarikha en la República de Sajá en Rusia, también conocida como Yakutia, en una región que bordea el mar de Siberia oriental en el Océano Ártico.

Tenía pelo corto, café, con mayor longitud en el lomo y cuello y sus patas delanteras eran redondas, aptas para la nieve y las garras filudas y curvas, como los modernos felinos.

Es el segundo individuo del Pleistoceno Tardío en Eurasia. Los restos incluyen la cabeza, cuerpo anterior, pelvis parcial y extremidades, todo encapsulado en el hielo. La datación con radiocarbono arrojó que vivió entre hace 35 471 y 37 019 años.

Exhibe diferencias con los leones modernos, como un cuello más masivo, extremidades anteriores elongadas, orejas más pequeñas y mayor apertura de boca.

La forma de las almohadillas digitales estaban adaptadas para andar en ambientes con nieve, característica que sugiere que vivía en zonas frías y estrategias de caza distintas de los grandes felinos contemporáneos.

Las medidas comparativas indican que este gatito dientes de sable tenía cráneo y extremidades anteriores más grandes que las de leones de similar edad.

Vale decir que H. latidens pobló Eurasia, África y las Américas durante el Plio-Pleistoceno.

El hallazgo fue publicado en Scientific Reports.

Así debió lucir un dientes de sable H. latidens adulto. Foto Public Domain

lunes, 30 de septiembre de 2024

Así fue que el Everest creció 50 metros más

Monte Everest visto desde un avión en el lado de Bután. Una montaña que no detiene su crecimiento. Foto Wikipedia Commons


Nada es eterno en el mundo... ni las montañas. Aunque en la corta vida humana parece que siempre han estado allí, inmutables, no es así. De hecho, el monte Everest, el más alto del planeta, ha crecido hasta 50 metros desde que un evento muy particular sucedió.
Fue en el abrir y cerrar del ojo geológico: hace solo 89 000 años. El río Arun corre a la sombra de esta enorme montaña de los Himalaya y tiene una ruta extraña. Entonces mediante simulaciones, científicos encontraron que en aquel momento otro río, el Kosi, cortó a través de la cadena montañosa, llegando al Arun y mezclándose con él.
¿Pero qué tiene que ver esta confluencia de ríos? Que esta conjunción de ríos aumentó la erosión de forma acelerada en esas montañas. Al cambiar el peso, la corteza -esa parte donde vivimos nosotros- quedó liviana y el manto debajo la fue levantando, lo que permitió que ganara poco a poco hasta 50 metros de altura. Y esa es una parte de la historia de los 8849 metros de la cumbre más famosa de la Tierra.
"Aunque las montañas parecen permanecer fijas desde la perspectiva de la vida humana, de hecho están en constante movimiento", en palabras del geocientífico en China University of Geosciences en Beijing, uno de los autores de este hallazgo, publicado en Nature Geoscience.
El Everest comenzó a formarse hace unos 45 millones de años, cuando la placa tectónica India chocó con la placa Eurasia y comenzó a meterse debajo de esta. Esto hizo que la corteza se alzara de manera desmesurada formando la cadena del Himalaya.
La corteza terrestre pareciera rígida, pero no lo es. Por ejemplo cuando una montaña o un glaciar añade peso a la corteza esta se flexiona hacia abajo, pero el manto debajo la envía hacia arriba.
Y aunque aquella fusión de los ríos que desencadenó una mayor altura ocurrió hace unos 89 000 años, el Everest sigue creciendo: se eleva cada año el grosor de un espagueti debido a una combinación de factores, entre ellos ese rebote de la corteza.

sábado, 1 de junio de 2024

Neandertales y humanos se aparearon durante miles de años

Neanderthal y un esqueleto humano, creación en la Enciclopedia de Historia del Mundo


Casi toda persona no africana porta genes heredados de los Neandertales han mostrado diferentes investigaciones en los últimos años, al punto de atribuir ciertas características nuestras a esa especie, Homo neanderthalensis, que se extinguió.

Entonces surge la pregunta: ¿cuándo Neandertales y Homo sapiens se aparearon y produjeron descendencia? De eso se encargó un nuevo estudio, que aún no ha sido revisado por pares y fue puesto en el sitio bioRxiv.

Leonardo Iasi, genetista evolutivo en el Max Planck Institute for Evolutionary Anthropology en Alemania, y colegas analizaron 58 individuos que vivieron entre hace 2000 y 45 000 años y compararon su ADN con 231 personas de diferente ancestría menos africanos.

Encontraron que esa mezcla entre las dos especies que aportaron sus genes comenzó hace 47 000 años y se mantuvo durante unos 6800 años, terminando casi por los tiempos en los cuales los Neandertales comenzaban a extinguirse.

Ese cruce se produjo en Eurasia occidental cuando se encontraron poblaciones de H. neanderthalensis y de sapiens que migraba fuera de África para diseminarse por todo el planeta.

Los pobladores netamente africanos no fueron tenidos en cuenta en este análisis pues no fueron parte del éxodo fuera de África, al menos mientras vivían los Neandertales.

Mucho del genoma recibido de estos fue removido del genoma del H. sapiens de forma acelerada y se piensa que pudo ser porque eran secuencias nocivas para este y por ende fueron seleccionadas rápidamente en contra por la evolución, sugiere la bióloga evolutiva Emilia Huerta Sánchez, de Brown University en Rhode Island, citada en Nature.


martes, 19 de diciembre de 2023

¿Es usted madrugador? Se lo debe a los Neandertales

Parece que los neandertales nos pasaron la propensión a levantarnos temprano, a ser pájaros madrugadores. Imagen Pixabay/CCO Public Domain


Los humanos evolucionaron como tales hace unos 300 000 años en África y hace cerca de 70 000 años salieron de ese continente hacia Eurasia y fueron poblando diversas regiones. Pero otros homíninos, como los Neandertales y los Denisovanos, habían vivido en Eurasia por más de 400 000 años, homíninos que divergieron hace unos 700 000 años de la rama que llevó a los humanos.

Así que nuestros ancestros y aquellos homíninos evolucionaron en condiciones ambientales distintas y esto derivó en variaciones genéticas y fenotipos específicos. Al llegar los humanos a Eurasia, se mezclaron con aquellos, ganando variantes genéticas adaptadas a esos nuevos ambientes.

Se han identificado ya variantes que nos pasaron los Neandertales, como la resistencia inmunológica a ciertos patógenos, los niveles de pigmentación de la piel, la composición de la grasa yniveles diferentes de hemoglobina en mayores alturas en los tibetanos.

Los cambios en los patrones y niveles de exposición a la luz tienen consecuencias biológicas y de comportamiento que pueden derivar en adaptaciones evolutivas. Los Neandertales y Denisovanos vivieron cientos de miles de años en latitudes más altas con mayores variaciones en la luz del día que en la región de África donde evolucionaron los humanos antes. Así que científicos e dieron a la tarea de ver si había evidencias genéticas en los relojes circadianos de Neandertales y humanos.

Tras haber definido un amplio set de genes relacionados con el reloj circadiano, mediante métodos de inteligencia artificial resaltaron 28 genes circadianos con variantes con potencial para alterar esa unión entre ambos y 16 genes circadianos probablemente divergentemente regulados entre los humanos actuales y los homíninos arcaicos.

Encontraron que variantes que pasaron de Neandertales a humanos modernos  tienen asociaciones con las preferencias del cuerpo para la vigilia y el sueño en una amplia cohorte del Biobanco del Reino Unido.

Para sorpresa encontraron que algunas variantes de modo consistente incrementan la propensión a levantarse temprano, hecho consistente con adaptaciones a latitudes más altas observadas en otros animales.

Entonces, si a usted le gusta madrugar o su cuerpo se despierta temprano, es posible que se deba a la herencia que los Neandertales dejaron en humanos como usted.

 El hallazgo fue publicado en el journal Genome Biology and Evolution.

sábado, 2 de septiembre de 2023

La Tierra estuvo a punto de quedarse sin humanos

Dibujo de un ancestro humano. Hace casi 1 millón de años estuvieron a punto de desaparecer todos y tal vez nunca habría habido humanos. Foto SPL


Estamos acá, contando el cuento, de puro milagro, pues otro pudo ser el destino de las especies de homos sobre la Tierra y tal vez nosotros nunca hubiéramos aparecido: un nuevo estudio indica que hace 900 000 años solo quedaron en el mundo 1280 de nuestros ancestros, esos que fueron otra piedra en el camino evolutivo que llevó al Homo sapiens.

Sí, solo un poco más de mil y así estuvieron durante unos 117 000 años. Lo dice un estudio publicado en Science. "Cerca del 98.7 %de los ancestros humanos se perdieron", dice Haipeng Li, genetista de poblaciones en la University of Chinese Academy of Sciences en Beijing (China) coautor del estudio.

Recuerda que el registro fósil en África y Eurasia es escaso entre hace950 000 y 650 000 años. "El descubrimiento de este cuello de botella es lo que explica ese vacío", dice, citado en Nature.

Para el hallazgo los investigadores utilizaron secuenciación de genomas y desarrollaron una metodología que les permitió completar el mapa de nuestros ancestros.

Al reconstruir familias complejos árboles de familias de genes, pudieron examinar detalles de ese árbol con suma precisión. La técnica señala al periodo de hace 800 000 a 1 000 000 de años. Se trata de lo que hoy se denomina la transición del Pleistoceno Medio Temprano, un periodo de intenso cambio climático, cuando los ciclos glaciales se hicieron más largos y más intensos.

Ese cambio climático pudo borrar gran parte de nuestros ancestros y luego permitir que surgieran varias especies de homíninos. Eventualmente estos evolucionaron en los ancestros comunes de los humanos modernos y nuestros parientes extinguidos, los Neandertales y los Denisovanos.

Y hace unos 813 000 años, la población de esos pre-humanos comenzó a repuntar de nuevo, aunque no es claro cómo cómo lograron sobrevivir y florecer una vez más, aunque Ziquian Hao, genetista de poblaciones en Shandong First Medical University en Jinan, coautor, explica que es posible que ese cuello de botella que vivieron nuestros ancestros y que casi los borró de la faz del planeta pudo tener un impacto crucial en la diversidad genética humana, otorgando muchos rasgos importantes a los humanos modernos, como el tamaño del cerebro.. Estima que se perdieron dos tercios de la diversidad genética que había entonces.

martes, 2 de noviembre de 2021

Encuentran origen del caballo moderno

El caballo fue domesticado dos milenios antes de nuestra era. Foto Piqsels


Es uno de los animales más carismáticos, querido en casi todo el mundo y usado también en distintas actividades, siendo fundamental en muchas empresas humanas. Es el caballo, Equus ferus, cuyo origen acaba de precisar un estudio publicado en Nature.

Análisis de ADN antiguo de caballos se buscó identificar dónde se originó el caballo moderno, que fue domesticado hace unos 4200 años.

¿Qué se halló? Que esta especie de équido se originó probablemente en las estepas alrededor de los ríos Don y Volga, en lo que hoy es Rusia. De ahí se diseminó a Eurasia, remplazando todos los linajes preexistentes de caballos.

Ha sido difícil determinar el origen, pues no es sencillo determinar cuáles huesos son de caballos domésticos o a otros.

Para este estudio durante cinco años se recogieron muestras de caballos, de huesos a dientes, reuniendo más de 2000 piezas de lugares donde se pudieron haber originado, como Iberia, Anatolia, las estepas del oeste de Eurasia y Asia Central.

Se obtuvieron secuencias de genomas de un conjunto de 270 de las muestras. Mediante datación con radiocarbono se determinaron las edades de estas y se reunió información arqueológica para el contexto cultural.

Esto permitió rastrear varias poblaciones de caballos de antes, durante y después de la domesticación. Así se halló que hasta hace unos 4200 años varias poblaciones diferentes de caballos habitaban varias regiones de Eurasia.

El análisis de esas poblaciones encontró queel perfil del ADN del caballo moderno doméstico vivió en las estepas de Eurasia Occidental, en particular en la región de los ríos Don-Volga, desde el sexto al tercer milenio antes de nuestra era. Hacia 2200 a 2000 antes de nuestra era aparecieron fuera de esas estepas, primero llegando a Anatolia, el Danubio bajo, Bohemia y Asia Central, desperdigándose luego por toda Eurasia, remplazando poblaciones locales hacia los años 1500 a 1000 antes de Cristo.