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sábado, 5 de septiembre de 2026

Pautas para modificar la respiración y tomar mejores decisiones

La respiración incide en la toma de decisiones que hacemos todos los días. Foto Pixabay

Un nuevo estudio sugiere que modificar deliberadamente el ritmo respiratorio puede influir en la toma de decisiones al alterar la actividad tanto del corazón como del cerebro. Investigadores del Instituto Alemán de Nutrición Humana Potsdam-Rehbrücke (DIfE) y de la Charité - Universitätsmedizin Berlin descubrieron que las exhalaciones más largas aumentaban la variabilidad de la frecuencia cardíaca y hacían que el cerebro respondiera mejor a las recompensas, lo que se asociaba con decisiones más audaces. Los hallazgos se publicaron en la revista Neuron.

La respiración rápida y una frecuencia cardíaca elevada suelen estar relacionadas con la toma de decisiones rápidas. Bajo presión, las personas pueden volverse más cautelosas para evitar pérdidas, ya sea al realizar una inversión, afrontar una situación tensa en el trabajo o elegir una comida rápidamente. Por el contrario, una respiración más lenta y un estado cardiovascular más tranquilo pueden fomentar una evaluación más positiva de los resultados potenciales y aumentar la disposición a asumir riesgos.
Los investigadores estudiaron a 41 participantes sanos mientras tomaban decisiones arriesgadas bajo condiciones de respiración cuidadosamente controladas. Los participantes siguieron instrucciones visuales de respiración y respiraron a su ritmo individual habitual o bien ralentizaron su respiración prolongando la fase de exhalación (relación inhalación-exhalación de 2:8).
Mientras los participantes tomaban una serie de decisiones relacionadas con el riesgo, el equipo de investigación midió diversos aspectos de sus respuestas físicas y neurológicas. Se utilizó resonancia magnética funcional para registrar la actividad cerebral, al tiempo que se monitorizaban los patrones respiratorios, la actividad cardíaca, la conductancia cutánea y las respuestas pupilares.
Esta combinación de mediciones permitió a los investigadores comprobar si prolongar la exhalación tenía algún efecto más allá de simplemente reducir la frecuencia cardíaca. También querían determinar si el patrón respiratorio modificaba directamente la forma en que el cerebro procesaba las posibles recompensas.
Los resultados mostraron que la exhalación prolongada ralentizaba la frecuencia cardíaca y se asociaba con decisiones más arriesgadas. Es importante destacar que el cambio parecía deberse a una mayor atención a las posibles recompensas, en lugar de a una menor preocupación por las posibles pérdidas. Los participantes seguían respondiendo a las pérdidas de forma similar.
Los investigadores también detectaron una mayor actividad en la corteza prefrontal ventromedial y el precúneo. Estas regiones cerebrales participan en el procesamiento de la recompensa y en la regulación del intervalo entre latidos cardíacos, una medida conocida como variabilidad de la frecuencia cardíaca.
«Nuestro estudio subraya, por lo tanto, el papel transformador de las intervenciones basadas en la respiración. La interacción entre la respiración y la dinámica cardíaca hace que el cerebro sea más receptivo a las recompensas», explica el autor principal, Wenhao Huang, al interpretar los resultados.
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La respiración rápida y una frecuencia cardíaca elevada suelen estar relacionadas con la toma de decisiones rápidas. Bajo presión, las personas pueden volverse más cautelosas para evitar pérdidas, ya sea al realizar una inversión, afrontar una situación tensa en el trabajo o elegir una comida rápidamente. Por el contrario, una respiración más lenta y un estado cardiovascular más tranquilo pueden fomentar una evaluación más positiva de los resultados potenciales y aumentar la disposición a asumir riesgos.
Los investigadores estudiaron a 41 participantes sanos mientras tomaban decisiones arriesgadas bajo condiciones de respiración cuidadosamente controladas. Los participantes siguieron instrucciones visuales de respiración y respiraron a su ritmo individual habitual o bien ralentizaron su respiración prolongando la fase de exhalación (relación inhalación-exhalación de 2:8).
Mientras los participantes tomaban una serie de decisiones relacionadas con el riesgo, el equipo de investigación midió diversos aspectos de sus respuestas físicas y neurológicas. Se utilizó resonancia magnética funcional para registrar la actividad cerebral, al tiempo que se monitorizaban los patrones respiratorios, la actividad cardíaca, la conductancia cutánea y las respuestas pupilares.
Esta combinación de mediciones permitió a los investigadores comprobar si prolongar la exhalación tenía algún efecto más allá de simplemente reducir la frecuencia cardíaca. También querían determinar si el patrón respiratorio modificaba directamente la forma en que el cerebro procesaba las posibles recompensas.
Los resultados mostraron que la exhalación prolongada ralentizaba la frecuencia cardíaca y se asociaba con decisiones más arriesgadas. Es importante destacar que el cambio parecía deberse a una mayor atención a las posibles recompensas, en lugar de a una menor preocupación por las posibles pérdidas. Los participantes seguían respondiendo a las pérdidas de forma similar.
Los investigadores también detectaron una mayor actividad en la corteza prefrontal ventromedial y el precúneo. Estas regiones cerebrales participan en el procesamiento de la recompensa y en la regulación del intervalo entre latidos cardíacos, una medida conocida como variabilidad de la frecuencia cardíaca.
«Nuestro estudio subraya, por lo tanto, el papel transformador de las intervenciones basadas en la respiración. La interacción entre la respiración y la dinámica cardíaca hace que el cerebro sea más receptivo a las recompensas», explica el autor principal, Wenhao Huang, al interpretar los resultados.

sábado, 10 de mayo de 2025

Mindfulness con música para la ansiedad y la depresión

Las sesiones de mindfulness acompañada con música pueden alterar el estado de conciencia y brindar beneficios mentales. Foto Pexels


Los beneficios del mindfulness son diversos y cada vez se documentan más. Esta vez fueron investigadores de Yale School of Medicine. Encontraron algo que alienta la práctica.

Determinaron que escuchar música mientras se realizan los ejercicios de mindfulness toca mecanismos neuronales y cardiacos en el cerebro que pueden tratar síntomas de ansiedad y depresión.

La investigación fue publicada en Frontiers in Neuroscience y en ella se encontró que tanto la música virtual como en vivo de mindfulness también reducía el estrés y alteraba el estado de conciencia de los participantes, aunque solo la música en vivo fomentó la conexión social entre los oyentes.

AZA Allsop, profesora adjunta de psiquiatría y autora principal del estudio explicó que "El mindfulness musical impacta la fisiología y la psique de una manera que podemos aprovechar para controlar los síntomas que provocan angustia y hospitalización. Nos entusiasma probar este enfoque de forma más general para evaluar directamente su eficacia como tratamiento para personas de la comunidad con trastornos del estado de ánimo".

En la investigación participaron 38 personas, que fueron a un centro comunitario y utilizaron monitores móviles de frecuencia cardiaca y electroencefalograma mientras participaban en sesiones de atención plena musical con un facilitador y un músico en vivo.

Con base en las lecturas de frecuencia cardiaca y EEG, los investigadores concluyeron que escuchar música, combinado con ejercicios de atención plena, aumentó la actividad del sistema nervioso autónomo, redujo el estrés y alteró el estado de conciencia de los participantes. Las conexiones sociales se vieron reforzadas por las sesiones en vivo, pero no cuando la participación fue virtual.

viernes, 22 de noviembre de 2024

Los fantasmas pueden beneficiar la salud: estudio

La atracción por situaciones de terror e historias que generan miedo es muy común entre las personas. Ilustración Pickpik


Un poco de miedo no hace daño y, por el contrario, puede beneficiar. Los fantasmas, las historias de terror, las casas encantadas, los muertos vivientes... todas esas creaciones que generan temor ayudan a la persona.

¿Pero ayudan a qué? Científicos de Aarhus University en Dinamarca sugieren que el miedo creado por experiencias recreativas puede reducir inflamaciones en personas con bajo grado de inflamación.

Las reacciones de miedo y temor agudo son mecanismos fundamentales de supervivencia que activan el sistema adrenérgico, accionado respuestas de pelee o huya. Mientras el estrés crónico se asocia con un no saludable bajo grado de inflamación, la activación breve de este sistema ha sido visto que impacta de modo positivo el sistema inmunitario. Entonces el grupo de Aarhus estaba inquieto acerca del potencial efecto de la exposición al miedo voluntario en los niveles de inflamación en personas.

En su estudio, publicado en Brain, Behaviour, and Inmunity, los investigadores reclutaron 113 visitantes adultos a una atracción de una casa embrujada en Vejle, Dinamarca. Con una edad media de 29.7 años, eran 69 mujeres y 44 hombres. La frecuencia cardiaca fue monitoreada a través del evento, que duró 51 minutos, y los participantes reportaron los niveles de miedo con una escala de 1 a 9.

Se recolectaron además muestras de sangre antes, inmediatamente después y a los tres días para medir una proteína reactiva C de alta sensibilidad y conteos de células inmunológicas. 22 participantes tenían inflamación leve antes del evento, 18 mostraron un descenso en los niveles de la proteína tres días después del evento. El total de linfocitos y leucocitos se redujo en toda la cohorte al comparar los niveles antes y tres días después.

La disminución en los marcadores de la inflamación entre aquellos con bajo grado de inflamación al comienzo sugiere que la experiencia recreativa asustadora puede reducir las respuestas inmunológicas. No se encontró diferencia proporcional significativa en el número de participantes con bajo grado de inflamación cuando se compararon los niveles durante el evento y tres días después.

Los hallazgos se alinean con estudios en animales no humanos que muestran que el estrés agudo puede movilizar células inflamatorias y preparar el sistema inmunitario para un potencial trauma o infección.

Las personas se involucran con frecuencia en actividades que generan miedo con fines recreativos, desde historias de fantasmas, bromas de susto, filmes de terror y atracciones embrujadas. El estudio sugiere que esas experiencias no solo generan emociones sino también potenciales beneficios para la salud al modular las respuestas inmunitarias.

martes, 20 de agosto de 2024

Mucha cafeína, corazón que falla

Cuando se sobrepasa de manera crónica cierto consumo de cafeína se puede afectar la salud cardiovascular de la persona. Foto Pixnio


Un consumo elevado de cafeína podría tener efectos adversos en la salud, a la luz de un estudio realizado en India, en el Department of Internal Medicine en Zydus Medical College and Hospital en Dahod, en el estado de Guyarat.

El hallazgo es concreto: puede afectar la salud cardiovascular. Y les cuento pormenores de lo hallado:

Ingerir 400 0 más miligramos de cafeína al día la mayoría de días de la semana tendría incidencia en adultos sanos, y les explico porqué, en palabras del autor principal Nency Nagathara, "El consumo regular de cafeína podría alterar el sistema parasimpático, derivando en presión arterial alta y la frecuencia cardiaca", y aclaró que "Nuestro estudio buscaba determinar los efectos del consumo crónico de cafeína en la salud del corazón, en especial la recuperación de la frecuencia cardiaca y la presión sanguínea".

¿Pero cómo se define el consumo crónico de esa sustancia? Les aclaro:

Se define como la ingesta de cualquier bebida cafeínada cinco días a la semana por más de un año. El estudio se centró en café, té y bebidas con gas como Coca Cola, Pepsi, Monster y Sting.

El estudio analizó 92 personas sanas sin problemas de presión arterial con edades de 18 a 45 años. Se encontró que 19.6 % de ellas consumían más de 400 miligramos de cafeína cada día, lo que se traduce en unas 4 tazas de café, 10 latas de bebidas gaseosas o dos bebidas energizantes.

Quienes consumían 400 miligramos tenían impacto en el sistema autónomo nervioso, con aumento de la tasa cardiaca y la presión.

Quienes consumían 600 miligramos o más tenían frecuencia cardiaca y presión arterial altas luego de cinco minutos de descanso.

Nota: les informo que estos hallazgos serán presentados en la asamblea del American College of Cardiology en Asia.


miércoles, 14 de junio de 2023

Mejore su creatividad: tome una siesta así

Una siesta corta en la que se piense sobre algo puede mejorar la creatividad. Foto Wallpaper Flare


Cada vez hay más evidencias de su poder, no solo restaurativo para un cuerpo y una mente cansados. Un nuevo estudio mostró que tomar pequeñas siestas puede disparar la creatividad.

Poetas, artistas y  otros pensadores creativos han hablado de una relación entre los sueños y la creatividad, pero poco se sabe sobre el periodo entre somnolencia y sueño, hipnagogia, esa etapa previa al sueño o también conocida como sueño N1, una fase que reconocieron grandes creadores como Thomas Edison y Salvador Dalí. Para tener un chispazo de creatividad, hacían siesta con un objeto en la mano, que al caer los despertaba y se ponían manos a la obra.

Ahora, investigadores del MIT y Harvard University desarrollaron un método para permitirles entregar señales habladas a participantes en el estudio e introducir temas específicos en el contenido del sueño durante la etapa inicial, N1. Los participantes usaron un dispositivo de chequeo del sueño, Dormio, desarrollado en parte por los coautores. Con forma de guante, mide cambios en la frecuencia cardiaca, el tono muscular y la conductividad de la piel, como indicadores del sueño. Una app asociada en un smartphone o laptop podía responder a pequeños cambios y hacer sonar y grabar los sonidos.

Los hallazgos fueron reportados en Scientific Reports.

Se trabajó con 49 adultos, divididos en cuatro grupos. Dos fueron instruidos para alejar el sueño y dos para cerrar los ojos, permanecer despiertos y dejar vagas sus mentes mientras yacían en un cuarto oscuro. Cada uno usaba el Dormio durante los 45 minutos de la prueba.

A uno de los grupos que dormía se le pidió pensar en árboles. Cada que Dormio detectaba el sueño, una señal hablada los despertaba y escribían sus sueños. Luego volvían a dormir pensando en los árboles. El otro grupo era despertado cada que se detectaba el sueño y se les pedía describir los sueños y volver a dormir. Los dos grupos que permanecieron despiertos describían sus pensamientos cada ciertos minutos. A uno se le pidió pensar en árboles, al otro ser consciente de sus pensamientos.

Luego del experimento, los participantes fueron sometidos a tres pruebas para examinar la creatividad. En general, los integrantes de los dos grupos que durmieron mostraron mayores niveles de creatividad que los que permanecieron despiertos.. Quienes pensaron en los árboles tuvieron resultamos más altos que aquellos que durmieron sin tener que pensar en eso y muchos más superiores que los de los grupos que estuvieron despiertos.

"Cuando usted es movido a pensar sobre un tópico durante la fase previa al sueño, puede tener experiencias de sueño que más tarde puede utilizar en tareas creativas", explicó Kathleen Esfahany, del MIT, cabeza del estudio.


sábado, 6 de mayo de 2023

Estudio da luz sobre experiencias cercanas a la muerte

El estudio podría significar una mejor comprensión de las experiencias cercanas a la muerte en las que algunas personas, que logran recuperarse, afirman estar en un túnel con mucha luz. Foto Pixabay


No son pocas las personas que estando graves, moribundas, se recuperan y afirman que estuvieron en el túnel, ese que supuestamente, dicen, conduce a 'la otra vida'. Todo era clama y tranquilidad, una luz enceguecedora pero pura paz.

Científicos, en una pequeña muestra, detectaron actividad de ondas cerebrales relacionadas con conciencia en un cerebro que moría.

Aunque no es representativo y se requieren más estudios, que no son fáciles por la situación con pacientes en agonía, el hallazgo es sugestivo: una posible explicación, muy humana, a esas experiencias cercanas a la muerte que algunos dicen experimentar.

El estudio fue publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), conducido por Jim Borjigin, doctor y profesor asociado en el Department of Molecular & Integrative Physiology en el Department of Neurology en Michigan University. Su equipo sigue los estudios con animales que desde hace casi 10 años realizan en colaboración con George Mashour, del Michigan Center for Conciousness Science.

Patrones similares de rayos gamma se han captado en cerebros moribundos de animales y humanos durante momentos de deprivación de oxígeno tras un paro cardiorrespiratorio.

"Cuán vívida experiencia puede emerger de un cerebro disfuncional en el proceso de muertes una paradoja neurocientífica. Borjigin  ha conducido un importante estudio que ayuda a entender los mecanismos neurofisiológicos subyacentes", dijo Mashour.

El grupo identificó cuatro pacientes que fallecieron por un paro en el hospital mientras eran monitoreados con electroencefalograma. Los cuatros estaban comatosos y sin respuesta. No tenían posibilidades y sus familias autorizaron la desconexión.

Tras remover el ventilador que los soportaba, dos mostraron un aumento en la frecuencia cardiaca junto a una actividad de ondas gamma, considerada la actividad cerebral más rápida y asociada con la conciencia. Es más, la actividad fue detectada en el área cerebral relacionada con la conciencia, área correlacionada además con los sueños, las alucinaciones visuales en epilepsia y estados alterados de la conciencia en otros estudios.

Esos dos pacientes habían presentado convulsiones, pero no en la hora anterior a sus muertes. Los otros dos pacientes no mostraron aumento de la frecuencia cardiaca.

Los científicos advirtieron que es una muestra pequeña. Y como los pacientes fallecieron, no se puede saber qué experimentaron en esos momentos.

De todas maneras es un paso para entender la conciencia en personas moribundas.




 

miércoles, 12 de abril de 2023

Tratar bien a la gente mejora la salud

Las relaciones personales positivas y negativas inciden en la salud. Foto Needpix


Tómela suave con sus relaciones, mantenga una buena actitud y sea abierto. Sí, además de los beneficios sociales, mejora su salud. Nueva investigación presentada en Social Psychological and Personality Science sugiere que el modo en que usted se sienta sobre sus relaciones incide en el funcionamiento de su cuerpo.

Pequeños estudios previos habían analizado la conexión entre conflictos en las relaciones o satisfacción con ellas y los niveles de estrés y la presión arterial. La nueva investigación miró los efectos de relaciones positivas o negativas en el cuerpo, así como estas experiencias y los resultados en la salud varían día a día.

Durante tres semanas, 4005 participantes completaron chequeos diarios en sus smartphones o smartwatches, entregando datos de su presión sanguínea, frecuencia cardiaca, estrés, superación de dificultades. Y cada tres días presentaban reflexiones de sus relaciones, detallando experiencias positivas y negativas.

Se encontró que, en promedio, las personas con  experiencias más positivas y menos negativas reportaban menos estrés, mejor superación de dificultades y menor presión sistólica, derivando en un mejor funcionamiento fisiológico en la vida diaria. En contraste, la variabilidad, de altas y bajas, en las experiencias negativas con las relaciones como conflictos eran predictores de resultados como estrés y peor presión sistólica.

Para los investigadores resulta claro que las relaciones y la salud están enlazadas. En futuras investigaciones se podrá analizar otros estados fisiológicos como las respuestas endocrinas o del sistema nervioso simpático a las experiencias en las relaciones.


viernes, 19 de agosto de 2022

Detectan porqué el trabajo mental intenso genera fatiga

Quienes tienen una alta y prolongada exigencia cerebral en su trabajo desarrollan al final fatiga cognitiva. Foto Wikipedia Commons


Trabajar cansa, pero pensar mucho sí que es cierto. Ese deseo, tras una intensa jornada de trabajo, de llegar a casa y tirarse en un sofá o en la cama es una respuesta fisiológica al demandante trabajo mental, de acuerdo con una nueva investigación.

El estudio relaciona la fatiga con cambios en el metabolismo cerebral y fue publicado en Current Biology.

Los investigadores encontraron que participantes que pasaban más de seis horas trabajando en una tarea tediosa y mentalmente demandante tenían niveles más altos de glutamato, una molécula importante en el cerebro. Demasiado glutamato puede alterar la función del cerebro, mientras que un descanso adecuado ayuda a restaurar los niveles adecuados.

Además se encontró otro hecho llamativo. Esas personas que trabajaron muy duro eran más dados que aquellos que tuvieron asignaciones más suaves, a optar por recompensas financieras fáciles de corto plazo y de poco valor en vez de otras con más réditos que exigen un mayor esfuerzo.

Este es un avance en relacionarla fatiga cognitiva con el neurometabolismo, pero se requerirán más estudios para establecer un vínculo causal entre el sentimiento de estar exhausto y los cambios metabólicos en el cerebro, dijo Carmen Sandi, investigadora, citada por Nature.

Estudios previos han demostrado los efectos del agotamiento mental en parámetros fisiológicos como la variabilidad de la frecuencia cardiaca y el flujo sanguíneo, cambios pequeños.

Entonces científicos quisieron ver si la fatiga cognitiva tenía que ver con cambios metabólicos en el cerebro y para ello reclutaron 40 participantes y les asignaron a 24 tareas retadoras, como ver letras que aparecían en una pantalla cada 1,6 segundos y documentar cuando veían una que había aparecido tres letras antes.

Usaron espectroscopia de resonancia magnética para medir los niveles de glutamato en la corteza prefrontal lateral, sede del control cognitivo, esa parte del cerebro que permtie a las personas suprimir sus impulsos.

Fue así como encontraron niveles altos de la molécula en quienes tuvieron una mayor exigencia mental y pre4sentaban fatiga.

martes, 26 de mayo de 2020

¿A qué hora es mejor tomar café?


La cafeína activa la atención. Por procesos químicos sugieren tomarla a ciertas horas. Foto Pxfuel


Es tal vez la bebida más extendida. Desde que se levanta la persona hasta tarde, para activarse, descansar o tener mayor energía. ¿Qué es lo que hace el café?
Según la Organización Internacional del Café cada día se ingieren 1400 millones de tazas de café. Por eso no es extraño ver desde muy temprano ´personas en las tiendas consumiendo o comprando un buen café para irlo consumiendo.
La cafeína, el principal estimulante en el café, obra en el plano químico para proporcionar energía remplazando el bioquímico adenosina, que lo pone cansado a uno.
Y aunque se toma a cualquier hora, expertos sugieren tomarlo entre 10 de la mañana y 12 del día o de 2 a 5 de la tarde, para lograr los mayores beneficios.
La cafeína es estructuralmente similar a la adenosina, que crea de manera natural el cuerpo. Por eso la cafeína en el café de la mañana se une a los receptores de adenosina evitando que la persona se sienta cansada.
También aumenta la producción de adrenalina por lo que aumenta la frecuencia cardiaca haciendo que se bombee la sangre más rápido. A la vez evita que la dopamina sea reabsorbida permitiéndole permanecer más tiempo en el cerebro y de ahí viene sentirse positivo por más tiempo.
Esa mayor permanencia de la dopamina en el cerebro es la que hace que pida más cafeína.
De acuerdo con un artículo en Big Think, la cafeína tiene una vida media de 6 horas. Dentro de los primeros 10 minutos entra a la corriente sanguínea y es bombeada a todo el cuerpo, aumentando la presión arterial y la frecuencia cardiaca.
A los 20 minutos se une a los receptores de adenosina, neutralizando la fatiga. Los niveles de dopamina aumentan y se mantienen lo que hace que la persona se sienta más alerta, despierta.
A los 30 minutos las glándulas suprarrenales comienzan a producir más hormonas. Su visión puede ser más aguda porque se dilatan las pupilas.
A los 40 minutos el cuerpo comienza a producir más serotonina, que mejora el funcionamiento neural en la médula espinal, derivando en una mejor coordinación y flexibilidad muscular.
Después de 4 horas el metabolismo aumenta y se quema energía más rápido. El cuerpo comienza a descomponer grasa en este tiempo.
Y a las 6 horas el café habrá pasado por todo el sistema y posiblemente se sientan ganas de orinar, expulsándose cerca de la mitad de la cafeína ingerida.
Se recomienda tomar máximo 400 miligramos de cafeína al día o sea de 2 a 4 tazas de ocho onzas. Más de 600 es mucho.
Pero cuando se ingiere café en momentos de estrés, cuando hay mayor cantidad de cortisol en el organismo disminuyen los beneficios para la salud y lleva a que se quiera tomar más cafeína.
Como los niveles de cortisol tienen tres picos en el día, las mejores horas para tomar café son de 10 a 12 y de 2 a 5 de la tarde, y así el cerebro toma el mejor provecho de la cafeína.

lunes, 6 de enero de 2020

Oler la naturaleza reduce el estrés, sugiere estudio


Estar en un ambiente natural ayuda a la salud; olerlo, reduce el estrés. Foto PxHere

No es de ahora, hace mucho tiempo, de manera empírica, también lo corroboran numerosos estudios: estar en contacto con la naturaleza contribuye con la buena salud física y mental.
Ver escenas naturales puede disminuir la frecuencia cardiaca y restablecer el foco, importantes para combatir trastornos de salud físicos y mentales. ¿Qué tal sobre oler la naturaleza?
Marcus Hedblom, un ecólogo en Swedish University of Agricultural Sciences, miembro del grupo que diseñó un nuevo estudio en laboratorio en el que las personas se ‘metían’ en un ambiente natural de árboles y bosques.
Muchos estudios, dijo, se basan en lo que dice la gente, por eso en este él y sus colegas querían identificar mecanismos fisiológicos e incluso estímulos sensoriales que podrían reducir el estrés en ambientes naturales.
La hipótesis: un ambiente rico en biodiversidad reduciría el estrés más rápido que uno no natural.
En el estudio participaron 154 personas que estuvieron en uno de tres ambientes virtuales: una ciudad, un parque, un bosque. La primera, con edificios, olor a diésel y alquitrán; en el parque, árboles y edificios y el canto de una sola especie de ave; en el bosque, árboles, arbustos, sonidos de nueve especies de aves y una mezcla de olores a hongos y abetos.
En el experimento a los participantes se les suministraba un pequeño choque eléctrico para generar estrés detectable como un aumento en el nivel de conductividad eléctrica de la piel, entonces se evaluó con qué rapidez ese nivel de conductividad subía y bajaba.
A los que estaban en el parque virtual o en el bosque, la conductividad no subió tanto como en los de la ciudad y en aquellos se redujo más rápido y no hubo diferencia significativa entre los dos ambientes.
Para sorpresa, al indagar más, encontraron que eran los olores los que reducían más rápido el estrés, indicando que tiene un mayor efecto que los sonidos y la vista.
El estudio sugiere que hay cuando menos un efecto directo de reducción del estrés. Aunque los estímulos visual y auditivo en ambientes naturales por lo general tienen mayor percepción de agradibilidad que los olores, el estímulo de los olores naturales tuvo el mayor impacto en la reducción del estrés fisiológico.  
¿Cómo y por qué? No se sabe aún.
Ya lo sabe: respire naturaleza.


viernes, 6 de diciembre de 2019

Así le tomaron el pulso al animal más grande de la Tierra


Una enorme ballena azul en la superficie. Foto NOAA. 

Sorpresas te la vida, sorpresas te da el corazón… de una ballena azul.
Científicos estadounidenses midieron por primera vez la frecuencia cardiaca de uno de estos enormes cetáceos y lo que encontraron fue una gran sorpresa.
¿Por qué? David Cade y su grupo encontraron que el pulso de la ballena bajaba hasta los dos latidos por minuto cuando estaba sumergida o buscando comida. Pero cuando subía a la superficie para respirar aumentaba a 37 latidos por minuto al reoxigenar su sangre.
¿Poco o mucho? Para ponerlo en términos humanos: equivale a 20 latidos por minuto y luego aumentar a 400. En ambos casos, fatal para una persona.
¿A qué se debe esa variación? Los dos latidos por minuto cuando se sumerge es una adaptación para conservar el oxígeno durante los 12 a 16 minutos que pasa debajo del agua  en una zambullida para alimentarse, explicó Cade.
Para el estudio, el grupo diseñó un monitor especial del ritmo cardiaco, que incluía un electrocardiograma en un empaquetamiento estándar de sensores que se adhiere a la ballena con unas copas de succión.
No es una maniobra sencilla. Tuvieron que salir al área de la bahía de Monterrey, California, encontrar una ballena que se comportara tranquila y anduviera lenta cercana a la superficie para poder adherir el dispositivo.
Fue una maniobra complicada y con alto nivel de coordinación. Solo se disponía de unos segundos para adherir el sensor.
Por fortuna, al primer intento lo lograron y así recibieron información durante dos días cuando lo zafaron de la ballena y lo recuperaron.
El investigador explicó que la tasa de 37 latidos por minuto es la más alta que  el animal puede manejar, dado que le toma casi dos segundos bombear 220 litros de sangre que circula con cada latido.
Esta sería además la razón por la cual no existe un cetáceo más grande que la ballena azul. El corazón de una criatura más grande posiblemente no podría latir tan rápido en la superficie para recobrar el oxígeno perdido al nadar en la profundidad.
La ballena azul o rorcual azul, Balaenoptera musculus, puede pesar hasta 170 000 kilos y medir 30 metros, el animal más grande de la Tierra.
El estudio fue publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS).

miércoles, 10 de julio de 2019

El ejercicio en casa sí sirve: no se requiere gimnasio


Para hacer ejercicio, las preguntas son varias. Y muchos no lo hacen por el costo en dinero y tiempo de ir a un gimnasio. ¿Qué tal en la casa? Pero ¿sí sirve?

Hacer ejercicio intenso en casa sin equipos sí sirve. Foto Wikipedia

La recomendación general es que para permanecer sanos los adultos deberían hacer 150 minutos semanales de actividad aeróbica moderada, un ejercicio que hace que su respiración y frecuencia cardiaca suba.
Un estudio publicado en The Journal of Physiology investigó si un programa de ejercicio en la casa con intervalos de alta intensidad para individuos obesos y con alto riesgo de enfermedad coronaria, les era útil.
Estudios han mostrado, en condiciones controladas de laboratorio, que se pueden tener los mismos beneficios de tres sesiones de 20 minutos. Pero ¿funciona en el mundo real?
El equipo de Liverpool John Moores University quería saber si esta clase de ejercicio era benéfica para personas con dificultad de ir al gimnasio
Así, 32 personas obesas completaron el programa de 12 semanas, en una de estas situaciones:
a.    Un programa intenso en bicicleta en laboratorio;
b.    150 minutos a la semana de intensidad moderada;
c.    Un programa intenso de 20 minutos en la casa para personas con poco acondicionamiento y baja movilidad, realizado sin equipo.

En todos los casos fueron 3 sesiones a la semana.
Se midieron marcadores de salud como composición corporal, riesgo cardiovascular, regulación de glucosa.
Se halló que el ejercicio intenso en casa era tan efectivo como la recomendación de 150 minutos a la semana o el trabajo que se hizo en laboratorio, para mejorar el bienestar de esas personas obesas.
Si bien es solo una pequeña muestra con la que se trabajó, los resultados son interesantes para animar a las personas a ejercitarse en su casa.