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martes, 29 de julio de 2025

A los 50 años el cuerpo comienza a deteriorarse

Desde los 30 años, pero más luego de los 45, el cuerpo experimenta cambios que llevan a su declive, a veces acelerado. Foto Picryl


Confirmado lo que muchos sospechaban: el envejecimiento no es un proceso uniforme. Hay órganos que envejecen más rápido que otros, pero hay otra verdad.

¿De qué se trata? Todo parece indicar que hacia los 50 años de edad el envejecimiento parece acelerarse. Es una conclusión tras estudiar cómo cambian las proteínas con el tiempo en diferentes órganos.

Este estudio, publicado en Cell, también sugiere que algunos tejidos, en especial los vasos sanguíneos, envejecen más rápido que otros, e identifica moléculas que pueden acelerar el paso del tiempo.

Estos hallazgos se suman a la creciente evidencia de que el envejecimiento no es lineal. Sin embargo, se requieren más estudios para determinar que los 50 años es el punto crítico.

Para ver porqué unos órganos envejecen más rápido, Guanghui Liu, quien estudia medicina regenerativa en la Academia China de Ciencias en Pekín, y sus colegas recolectaron muestras de tejidos de 76 personas de ascendencia china, de entre 14 y 68 años, que fallecieron por una lesión cerebral accidental. Las muestras provenían de órganos que representan ocho sistemas corporales, incluyendo los sistemas cardiovascular, inmunitario y digestivo.

Así, crearon un compendio de proteínas presentes en cada una de las muestras. Hallaron aumentos relacionados con la edad en la expresión de 48 proteínas asociadas a enfermedades y observaron cambios tempranos alrededor de los 30 años en la glándula suprarrenal, responsable de la producción de diversas hormonas.

Entre los 45 y 55 años se produjo un punto de inflexión marcado por grandes cambios en los niveles de proteínas. El cambio más drástico se detectó en la aorta, la arteria principal del cuerpo, que transporta sangre oxigenada al corazón. El equipo localizó una proteína producida en la aorta que, al administrarse en ratones, desencadena signos de envejecimiento acelerado. Liu especula que los vasos sanguíneos actúan como un conducto, transportando moléculas que promueven el envejecimiento a destinos remotos de todo el cuerpo.


jueves, 24 de noviembre de 2022

El té negro tiene sus poderes

Los flavonoides del té negro protegen las arterias. Foto Wikipedia Commons


Si es amante del té negro, buena cosa porque podría beneficiarlo más tarde en la vida. Y si no lo es, tranquilo que hay otros productos que le dan igual beneficio. ¿Por qué? Se trata de un pequeño detalle: los flavonoides.

Estos se dan de modo natural en varios alimentos comunes, como las manzanas, los jugos cítricos, las nueces, los frutos rojos y, ah, el té verde.

¿Pero en qué nos ayudan? Desde hace tiempo se sabe de sus beneficios y ahora una investigación de Edith Cowan University muestra que son mucho más benéficos de lo que se pensaba.

Un estudio con 881 mujeres con edad media de 80 años encontró que era menos probable que tuvieran una calcificación de la aorta abdominal si consumían altos niveles de flavonoides en su dieta.

Esa calcificación en la más larga arteria del cuerpo, que entre sangre oxigenada del corazón a los órganos abdominales y extremidades inferiores, es predictora de riesgo cardiovascular, como derrames y ataques cardiacos.

También es un predictor de demencia en la etapa final de la vida.

Quienes ingerían más flavonoides eran de un 36 a 39 % menos dados a desarrollar aquella calcificación. Y en la cohorte el té negro era la principal fuente de ellos. En comparación con quienes no consumían ese té, quienes tomaban de dos a seis pocillos diarios tenían de 16 a 42 % menos riesgo de desarrollar la calcificación.

Otras fuentes de flavonoides como los jugos, el vino rojo y el chocolate no mostraron un beneficio frente a esa condición en la aorta. 

Pero en quienes no consumían té negro pero ingerían flavonoides provenientes de alimentos como manzanas, nueces y jugos cítricos también tenían arterias más protegidas.

El estudio fue publicado en Arteriosclerosis, Thrombosis y Vascular Biology.


martes, 3 de diciembre de 2019

Le quitaron la sangre para operarlo y le pusieron solución salina


Con la supensión animada los médicos ganan tiempo para operar. Foto Pixabay


No se había hecho antes: científicos usaron animación terapéutica suspendida para inducir hipotermia en un paciente y hacer lento el funcionamiento de sus órganos, una medida para personas con lesiones traumáticas como heridas a bala o cuchillo. Se llama preservación de emergencia y resucitación (EPR, sigla en inglés), el que prolonga el tiempo que requieren los médicos para operar al paciente ganando una ventana de dos horas, según un informe en New Scientist.
En un caso de esos, los médicos tienen poco tiempo para intervenir pues el paciente puede desangrarse y perder oxígeno. Los que pierden más de la mitad de la sangre experimentan paro cardiaco y se reduce a 5 % las chances de sobrevivir.
En este procedimiento, los cirujanos bombearon una solución salina helada a la aorta (la arteria principal que sale del corazón) a un ritmo de un galón por minuto. Una vez la temperatura del cuerpo ha bajado a entre 10 y 15° C, la circulación de la sangre y la actividad cerebral se reduce dramáticamente, concediendo a los médicos tiempo para operar.
Luego de que las heridas son cerradas, los cirujanos bombean de nuevo la sangre al paciente mediante un equipo de bypass pulmón-corazón, aumentando la temperatura hasta que el cuerpo esté lo suficientemente caliente para que la sangre circule de nuevo.
En el procedimiento se detiene el funcionamiento del corazón.
El informe dice que la suspensión animada se practicó en un paciente, pero no se informó si sobrevivió a las heridas. La intención es continuar con la práctica en esos casos de suma gravedad.
Esta primera experiencia fue expuesta por Samuel Tisherman, profesor de cirugía en la Escuela de Medicina de la University of Maryland, en el simposio de la Academia de Ciencias de New York .
Tisherman lidera un ensayo en esa técnica en el Shock Trauma Center en Baltimore, de esa Universidad.
Él y su equipo habían reportado en 2017 en un artículo en el Journal of Trauma and Acute Care Surgery que EPR era efectiva en animales grandes. Así operaron varios cerdos con éxito.
La intención que tienen es practicarla en 10 pacientes, mientras que otros 10 recibirán atención estándar.
El problema es hallarlos y con el tipo de lesiones, porque no pueden tener signos de daño cerebral ni de la columna.

martes, 11 de junio de 2019

A este hombre se le incendió el pecho mientras lo operaban



En ciertos casos con alta presencia de oxígeno puede darse fuego en una cirugía. Foto Army Medicine

¿Se requiere un extinguidor en la sala de cirugía? En este caso sí.
A pocos se les ocurriría pensar que en plena cirugía hubiera fuego y menos que este fuera… producido por el paciente siendo operado.
Pero sucedió.
Eso le pasó a un australiano que experimentó una pequeña explosión con fuego en su pecho mientras era operado.
Estos son raros, pero en ocasiones se dan. Claro que en la cavidad pectoral son mucho más escasos. Lo acontecido, antes de contar toda la historia, muestra la necesidad de un entrenamiento para atender estos casos, dijo en una declaración Ruth Shaylor, del Department of Anaesthesia and Pain Medicine en Austin Health en Melbourne, Australia.
Los médicos deben saber que bajo ciertas circunstancias en una cirugía con la presencia de altos niveles de oxígeno junto a fuentes de calor, puede haber más riesgo de un fuego… en el paciente.
Lo que aconteció fue que un hombre de 60 años era operado para corregir un problema en la arteria aorta que amenazaba su vida, la principal arteria delpecho que transporta la sangre del corazón. El paciente había sido diagnosticado con Epoc, enfermedad obstructiva pulmonar.
En la cirugía los médicos notaron que el pulmón derecho estaba unido al esternón y una parte del tejido estaba muy inflado, situación causada por el Epoc.
Los doctores trataron de evitar esa inflamación cuando abrían el esternón para acceder al pecho,. Pese al cuidado, se punzó ese tejido, haciendo que el aire se filtrara fuera del pulmón.
Tuvieron entonces que darle una dosis más alta de oxígeno para prevenir problemas respiratorios. Más tarde, usaron electrocauterizador, que calienta el tejido con electricidad para detener el sangrado de los vasos.
De repente, chispas de ese dispositivo iniciaron un fuego en la gasa, ‘incendio’ que fue controlado pronto con solución salina, sin que el paciente sufriera heridas, dijo Shaylor.
Fuera de ese extraño sucedo, la cirugía terminó bien y la arteria fue reparada sin problemas.
El caso fue presentado en el Congreso de Euroanestesia en Viena (Austria).
No son comunes, pero se estima que unos 600 incendios quirúrgicos se presentan cada año en Estados Unidos según la Food and Drug Administration (FDA).
Así, que nada raro que el médico le esté solicitando a sus auxiliares:
-Escalpelo, esponja… extinguidor.