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martes, 30 de septiembre de 2025

Ahora, astrónomos andan en búsqueda del planeta Y

Ilustración sobre el planeta 9. Además de este, la búsqueda ahora incluye al planeta Y. Ambos sugeridos, pero no detectados. Imagen Wikipedia Commons


No conocemos nuestro entorno. Hasta 1930 se proponía la existencia del planeta 9 y apareció al fin Plutón, hoy rebajado de categoría, y volvimos a quedar con 8 en el Sistema Solar. Luego en 2016, astrónomos de Caltech sugirieron la presencia del planeta 9, de 10 veces la masa terrestre, escondido en los confines del sistema, que se extiende hasta la nube de Oort, a más de un año luz.

Ese no se ha encontrado. Ahora, otro grupo de astrónomos, de Princeton, encabezado por Amir Siraj, sugiere que existe un planeta, el Y, que sería menor que el 9 y un poco más cerca. 

El problema es que ninguno de esos se ha podido detectar pese a la persecución montada, pues luego de la detección de Plutón se siguió hablando de otro planeta oculto.

Más allá de Neptuno está una región conocida como el cinturón de Kuiper, en la que reside Plutón y otro conjunto de planetas menores, región que va desde unas 30 unidades astronómicas hasta las 1000. Una unidad astronómica es la distancia Tierra-Sol, 150 millones de kilómetros, así que multipliquen.

Más lejos sigue la nube de Oort, que se extiende desde unas 2000 unidades hasta las 200 000, una región esférica en la cual residen numerosos cometas, algunos de los cuales de tanto en tanto llevan hasta nuestro vecindario más cercano y hasta al mismo Sol.

El planta 9, dicen, podría estar a unas 600 unidades, mientras el Y a entre 80 y 200.

No hay señales todavía, pero la búsqueda continua.

El estudio sobre el planeta Y fue publicado en Monthly Notices of the Royal Astronomical Society.

sábado, 6 de septiembre de 2025

Hallan otro planeta menor en la lejanía del Sistema Solar

En el recuadro, el nuevo planeta menor. Aparece en el gráfico junto a varios de los planetas menores conocidos hoy, todos en órbita transneptuniana. Imagen NASA/JPL-Caltech/Cheng et al


Está más lejos que lo más lejos. Vive en una región del espacio que parece vacía, una región que pertenece a nuestro Sistema Solar, en área lejana del cinturón de Kuiper, esa que está más allá del externo de nuestros planetas, Neptuno, y donde también reside el famoso Plutón.

Peor, ¿qué es? Astrónomos reportaron el hallazgo de otro planeta menor, tan lejos anda que su órbita es de 25 000 años, unas 1600 veces la de la Tierra.

Su tamaño es similar a la de otros planetas menores, como el mismo Plutón, y también Makemake, Haumea y Eris, objetos transneptunianos en Kuiper.

El hallazgo lo reportó un pequeño grupo, conducido por Sihao Cheng, Jiaxuan Li y Eritas Yang de Princeton University. Por ahora se denomina 2017 OF201.

Cheng explicó que "Su perihelio -el punto más cercano al Sol en su órbita- es 44.5 veces la de la órbita terrestre, similar a la de Plutón".

Al estar tan lejos, hay una hipótesis de porqué su órbita. Cheng agregó que "Debe haber experimentado encuentros cercanos con un planeta gigante, que lo expulsó hacia una órbita más amplia". Y Yang complementó diciendo que "Puede haber habido más de una etapa en su migración. Es posible que primero haya sido eyectado a la nube de Oort, la región más distante de nuestro Sistema Solar, hogar de muchos cometas, y luego enviado de vuelta atrás".

Pero hay análisis mucho más interesante. Cheng afirmó que "2017 OF201 pasa solo 1% de su órbita tan cerca a nosotros para ser detectado. La presencia de este solo objeto sugiere que podría haber cientos de otros con similar órbita y tamaño; solo que están tan lejos para ser detectados hoy".

Todavía, entocnes, falta mucho por descubrir en nuestro Sistema Solar. Este hallazgo podría alentar la búsqueda del a hoy propuesto pero esquivo planeta 9.

viernes, 23 de mayo de 2025

Hallaron otro planeta menor

Ilustración que señala la órbita de 96 objetos trans neptunianos, residentes del cinturón de Kuiper. Imagen Wikipedia Commons


Es una tarea muy complicada, pero se logró una vez más. Astrónomos hallaron un nuevo planeta menor en órbita trans neptuniana, habitante del lejano cinturón de Kuiper.

Un planeta que mide entre 470 y 820 kilómetros y que cuando está más cerca del Sol llega a 45 Unidades Astronómicas (una unidad equivale a la distancia Tierra-Sol de 150 millones de kilómetros). Ahora, cuando está en el momento más alejado de su órbita se aleja hasta a 838 unidades. Hoy se halla a 90.6 unidades de distancia. Toda una odisea captar un objeto tan pequeño en semejante lejanía.

El nuevo cuerpo recibió el cautivador nombre de 2017 OF201 y es el objeto trans neptuniano más grande hallado en nuestro Sistema Solar desde que se reconoció otro, 2014 UZ224 en 2016.

Se les llama trans neptunianos porque están más allá de la órbita de Neptuno, el más distante de los planetas de nuestro sistema, que orbita a una distancia de unas 30 unidades astronómicas.

Dentro de ese grupo de objetos se encuentran unos muy reconocidos, como Plutón, Eris, Haumea y Makemake, pero se han identificado más de 3000 y cerca de 900 tienen designaciones numéricas oficiales por el Centro de Planetas Menores de la Unión Astronómica Internacional (IAU). No todos reúnen las condiciones de planeta menor. Estos deben tener suficiente masa para que su propia gravedad les permita adoptar una forma más o menos esférica.

El cinturón de Kuiper se extiende desde las 30 Unidades Astronómicas hasta unas 50.

miércoles, 28 de agosto de 2024

Astrónomos ya saben qué tan oscuro es el espacio

Ilustración de la nave New Horizons y detrás el espinazo de nuestra galaxia con su enorme grieta oscura (polvo y gas) que la atraviesa. Imagen NASA, APL, SwRI, Serge Brunier (ESO), Marc Postman (STScI), Dan Durda


Hace mucho los astrónomos y las personas se preguntan cuán oscuro es el espacio, si es algo iluminado, ni es oscuridad total, si encandila la luz de las estrellas, además de otra inquietud básica: ¿Dónde medir la oscuridad?

Lógico, cerca a nuestro planeta con la luz intensa de nuestra estrella, imposible así se esté en el lado nocturno en un momento dado.

Pero al fin se pudo ver qué tan oscuro es el espacio.

¿Cuánto? Les cuento:

La nave New Horizons de la NASA, esa que en 2015 fue la primera en visitar el planeta menor Plutón y su sistema de lunas, sigue su camino y hoy se encuentra a más de 7300 millones de kilómetros de nosotros, en una región del Sistema Solar que se conoce como el cinturón de Kuiper, que comienza más allá del último planeta, Neptuno y se extiende hasta más allá de los 11 250 millones de kilómetros.

Es decir, donde se halla hoy avanzando es una región lejana del Sol, la estrella más cercana a ese punto y ofrece los cielos más oscuros posibles para cualquier telescopio.

¿Entonces?

Prosigo:

La información enviada por la nave indica que en la mayor cantidad de luz visible proviene de las galaxias lejanas, que no deben ser grandes faros que nublen la visión. O sea, es oscuro. Además se encontró que no hay evidencia de niveles importantes de luz producidos por fuentes que no conozcan los astrónomos.

El asunto es más interesante. Detectar esa luz visible de fondo, llamado el Fondo Óptico Cósmico, es una manera de  sumar la luz generada por las galaxias del universo en toda su existencia.

En esta ocasión se pudo blindar la nave para evitar cualquier resplandor solar. Así, tras considerar todas las fuentes conocidas de luz, como las estrellas de fondo y la luz dispersada por las nubes de polvo dentro de nuestra galaxia, la Vía Láctea, los investigadores encontraron que el restante nivel de luz visible era enteramente consistente con la intensidad de luz generada por todas las galaxias en los pasados 12 600 millones de años.

Toda Lauer, co-investigador de la misión New Horizons, explicó que "La más simple interpretación es que el FOC se debe por completo a las galaxias", y luego apuntó que "Mirando fuera de las galaxias, solo encontramos oscuridad y nada más".

Ah, se me olvidaba que el hallazgo fue reportado en un artículo en The Astrophysical Journal.

jueves, 2 de mayo de 2024

¿Otra prueba de la existencia del planeta 9?

Ilustración del posible y lejano planeta 9 en la región más externa del Sistema Solar. Imagen Wikipedia Commons



¿Existe en realidad el planeta 9? Diversos estudios y astrónomos lo sugieren, aunque no hay pruebas irrefutables de su existencia.

El planeta nueve era Plutón, pero hace 18 años fue reclasificado como planeta menor, enano según algunos. Por eso el planeta que buscan algunos con febril actividad se denomina 9 y no se sabe dónde está. O mejor, sí: para ser de nuestro Sistema Solar debe andar escondido en la nube de Oort, la zona más externa del sistema, a más de 1 año luz. Escondido, si es que existe.

Ahora un pequeño grupo de científicos planetarios del California Institute of Technology, Université Cote d'Azur y el Southwest Research Institute reportaron una posible nueva evidencia del esquivo planeta.

En 2015 un par de astrónomos del Caltech encontraron varios objetos juntos más allá de la órbita de Neptuno y sugirieron que ese agrupamiento se debía a la fuerza de gravedad de un planeta desconocido.

Desde entonces, varios han agregado posibles evidencias de ese cuerpo planetario. En el nuevo estudio el grupo rastreó movimientos de largo periodo de objetos que cruzan la órbita de Neptuno (el más exterior de los planetas reconocidos del Sistema Solar) y que exhiben movimientos irregulares durante su recorrido.

Usaron entonces múltiples simulaciones de computador para tratar de explicar lo visto, estudiando distintas variables, como las fuerzas de la misma Vía Láctea, nuestra galaxia.

Se encontró que la más plausible explicación para el comportamiento de los objetos es la interferencia de la gravedad ejercida por un grande y distante planeta.

El estudio será publicado en The Astrophysical Journal Letters.

martes, 22 de agosto de 2023

La bella y sorprendente nebulosa del Anillo

En esta imagen de aprecia mejor la zona externa de la nebulosa del Anillo, observándose arcos concéntricos. Foto Webb/Nasa/Esa


Parece una obra de arte y es el resultado de una moribunda estrella que expulsa el material en su interior. El telescopio espacial Webb tomó nuevas imágenes de la nebulosa del Anillo, una nebulosa planetaria a solo 2500 años luz de nosotros.

Una imagen muestra los detalles de los rasgos de las estructuras concéntricas en la zona exterior de la nebulosa. Otra revela la estructura de filamentos de la zona interior. Se cuentan al menos unos 20 000 glóbulos densos en la nebulosa, ricos en hidrógeno molecular.

Hay al menos 10 arcos concéntricos justo afuera del borde del Anillo principal. Se originan por la interacción de la estrella central con otra estrella compañera de baja masa situada a una distancia como la de la Tierra al planeta enano Plutón, unos 6000 millones de kilómetros.

En una nebulosa como esta los astrónomos realizan arqueología para aprender sobre la estrella que la formó.

La nebulosa del Anillo es uno de los objetos más notables de nuestros cielos y fue descubierta en 1779 por los astrónomos Antoine Darquier de Pellepoix y Charles Messier y es concoida con las denominaciones M57 y NGC 5720.

La parte interior de la nebulosa se aprecia mejor en esta imagen tomada con la cámara cercana al infrarrojo. Foto Webb/Nasa/Esa


domingo, 1 de enero de 2023

Qué extraño: nuestro Sistema Solar emite un resplandor

El resplandor de nuestro Sistema Solar tiene una explicación interna. Diagrama Hubble/Nasa/ESA


Hasta ahora nadie había caído en la cuenta. Imagínese en un cuarto oscuro, con todo cerrado. Y aparece un resplandor que viene de las paredes, el techo y el piso. A duras penas logra ver sus manos frente a su rostro. El resplandor persiste.

Sirve para enlazar la siguiente historia. Buscando en más de 200 000 imágenes del telescopio espacial Hubble (que operan Nasa y ESA) y haciendo decenas de miles de mediciones en las imágenes para determinar algún resplandor de fondo en el cielo, eliminando la luz de las estrellas, galaxias, planetas y la luz zodiacal, astrónomos encontraron que nuestro Sistema Solar resplandece por todas partes, llegando hasta Plutón.

¿Qué causa el extraño fenómeno? Podría ser el polvo que se ve ante los rayos solares (como cuando se limpia la casa), pero es una solución muy simplista. Su origen debe ser más exótico.

Como el resplandor está distribuido de manera uniforme, los astrónomos tienen otra explicación: los cometas. Cometas que por miles cruzan por todas partes en nuestro Sistema Solar, unas bolas de hielo y polvo que van soltando en su camino.

Si es cierto, se trataría de un nuevo elemento de la arquitectura nueva del Sistema. No se había notado hasta ahora.

¿Cómo comenzó esta investigación? Aparte del tapete de estrellas y la Luna, la noche luce negra para un observador. Pero ¿qué tan negra?

Ahí fue cuando se dieron a la tarea de analizar aquella enorme cantidad de fotografías y realizar incontables mediciones. Cuando completaron el inventario de fuentes luminosas y las extrajeron, hallaron que existía un resplandor residual en el cielo, un exceso de luz equivalente al brillo continuo de 10 luciérnagas diseminadas por todo el cielo. Sí, como el ejemplo del comienzo, un cuarto cerrado con luces apagadas y todavía persistir un resplandor.

Los astrónomos se apoyaron además en las mediciones realizadas por la nave New Horizons cuando pasó por Plutón y luego por otro objeto de esa región del cinturón de Kuiper. Unas mediciones a más de 4 000 millones de distancia del Sol, lejos de planetas y asteroides, donde no hay interferencia del polvo que estos dejan. La nave detectó también un exceso de luz de fondo que no ha sido explicada bien por los científicos, y hay varias hipótesis al respecto.

Entonces, concluyeron que es un fenómeno local. Nuestro Sistema Solar tiene su propio resplandor.

sábado, 24 de julio de 2021

Detectan lunas en formación en planeta extrasolar

La imagen revela la formación de una luna en un planeta a 400 millones de años luz. Foto Alma/ESO/NAOJ/NRAO


Lunas es lo que existe en el Sistema Solar: una en la Tierra, dos en Marte pero decenas en los grandes planetas y hasta los pequeños como Plutón tienen más de una. Mas, ¿en otros sistemas estelares?

Por primera vez astrónomos pudieron fotografiar una luna que se está formando alrededor de un planeta a 400 años luz de nosotros. Una hazaña.

No se duda que en muchos de los 4438 mundos detectados hasta ahora alrededor de otras estrellas pueda haber lunas, pero no se habían encontrado.

Ahora se identificó un anillo de residuos orbitando un planeta, que poco a poco se están concentrando bajo su propia gravedad, es decir se están formando lunas.

La inmensa mayoría de los planetas extrasolares se detectan por medios indirectos, pero en esta ocasión se pudo fotografiar el disco y el punto donde están juntándose los residuos del anillo.

El hallazgo fue presentado en un artículo en The Astrophysical Journal Letters y puede ayudar a entender más cómo es la formación de planetas y sus lunas.

A diferencia de nuestro Sistema Solar, que tiene unos 4600 millones de años, encontrándose en la mitad de su vida, el sistema observado está en su infancia. La estrella madre, PDS 70 'nació' hace solo seis millones de años y tiene dos planetas, tipo Júpiter, formados en el anillo de residuos alrededor de ese sol.

El primero de esos cuerpos fue descubierto en 2018 con el Very Large Telescope en el desierto de Atacama en Chile, el segundo en 2019. Y un mes después, con el dispositivo Alma (Atacama Large Millimeter/submillimeter Array), se reportó que ondas de radio emitidas por el fino polvo emanaban de los alrededores de uno de los dos planetas, PSD 70C, prometedora evidencia de un disco de residuos que está formando una luna.

Al proseguir las observaciones se demostró sin dudas que el planeta tiene su propio anillo de residuos, uno tan denso como para que se formen tres lunas.


jueves, 14 de enero de 2021

Resuelven el misterio: ¿qué tan oscuro es el espacio?

Vista del espacio desde la Tierra con la luz zodiacal: acá es muy luminoso, más lejos no. Foto Z Lovay

¿Se ha preguntado cuán oscuro es el universo? Datos de la misión New Horizons, la que exploró Plutón y sus lunas y luego el objeto Arrokoch indican que es más oscuro de lo que se creía, por una razón elemental: ¡hay muchísimas menos galaxias de las que se creía!

Se manejaba la información de que podría haber dos trillones de galaxias, pero las nuevas mediciones sugieren que 'solo' son unos cientos de billones nada más.

El espacio no es totalmente negro, como se puede pensar. Arriba de nuestra atmósfera o más allá, llega el resplandor de las estrellas y galaxias, muchas en la inmensa lejanía.

Al andar lejos de la luz del Sol se aprecia mejor la luz que llega de las profundidades del universo. Así, científicos estimaron el brillo del fondo cósmico encontrando que hay menos galaxias de las estimadas.

Las galaxias que no se pueden ver, por su lejanía, no son tantas.

Para estimar el número total de galaxias, los científicos pueden tomar todo lo visible en el campo de vista del telescopio espacial Hubble y multiplicarlo por el área total del espacio. Pero otras galaxias son muy tenues y distantes para observarlas, aunque su luz baña el espacio con un resplandor débil.

Para medir este resplandor fue que se usó la nave New Horizons. Así se determinó el fondo cósmico óptico, que habla de la suma de todas la estrellas que se han formado luego de los primeros 450 000 años del Big Bang. 

New Horizons, a más de 6400 millones de kilómetros de la Tierra, experimenta un ambiente celeste 10 veces más oscuro que el que puede tener el Hubble.

Los científicos analizaron imágenes tomadas por la nave y debieron eliminar una gran cantidad de ruido, como la luz de las estrellas de nuestra propia galaxia y sustrajeron la luz de las galaxias que se espera que existan pero son muy tenues para ser identificadas. 

Ese remanente puede deberse a galaxias enanas en los comienzos del universo y que están fuera de nuestra capacidad de detección.

Con menos galaxias, el universo es más oscuro de o que se creía. Todo un hallazgo.

El estudio será publicado en el Astrophysical Journal.



miércoles, 11 de noviembre de 2020

Nueva foto de la sorprendente nebulosa del Cráneo

La nebulosa planetaria del cráneo con su enana blanca al centro. Foto ESO



Hace mucho murió su estrella madre y en su lugar quedó una enorme nebulosa. Un cráneo espacial. Se trata del remanente de una muerte estelar ocurrida hace muchísimo tiempo. Se encuentra hacia la constelación del Cetus, la ballena, a 1600 años luz de nosotros.

Esta nebulosa planetaria es la primera que se conoce ligada a un par de estrellas orbitadas por una tercera  mucho más lejana. Y si bien se sabe de ella hace tiempo, solo en 2014 gracias al Very Large Telescope del European Southern Observatory (ESO) se identificó que la enana blanca y su compañera escondían esa tercera situada hacia el centro del cráneo.

La compañera es una enana roja muy tenue que se encuentra a unas 500 veces la distancia entre el Sol y la Tierra. En comparación el lejano Plutón está a solo unas 40 veces esa distancia. 

La tercera estrella que gira alrededor del par se encuentra a unas 1900 veces esa distancia.

Esta nebulosa se formó cuando una estrella tipo Sol expulsó sus capas externas ya en su última etapa, dejando un núcleo, la enana blanca, una de las dos estrellas que se aprecian en la zona central.

Este residuo estelar se conoce también como NGC 246 y volvió a ser captada por el VLT.

lunes, 9 de noviembre de 2020

Nasa se comunica con la tercera nave más lejana

Concepto artístico de la Voyager, que sigue recibiendo señales desde la Tierra. Vía Nasa/JPL-Caltech


Tras siete meses de silenció, la Nasa volvió a comunicarse con la nave Voyager 2, el tercer aparato humano más lejano y el segundo con el cual se mantiene contacto.

La nave anda a unos 18 800 millones de kilómetros. Fue lanzada en septiembre de 1977, unos días antes que su gemela, la Voyager 1, que es el objeto que más lejos va.

Las comunicaciones estuvieron interrumpidas por reparaciones en la única antena que puede mantener el contacto, la Estación del Espacio Profundo en Canberra, Australia. La nave recibió las señales, confirmó la Nasa.

Voyager 2 se encuentra navegando en el medio interestelar, salió en noviembre de 2018 de la heliosfera, una capa protectora de partículas y campos magnéticos creada por el Sol y que rodea los planetas y a cinturón de Kuiper, región del Sistema Soalr donde se hallan millones de cuerpos congelados y varios planetas menores, como Plutón.

Sin embargo ni ella ni su similar han salido todavía del Sistema Solar, pues no han llegado a la nube de Oort, última frontera cuyo borde interno comienza a unas 1000 unidades astronómica (una unidad equivale a la distancia Tierra-Sol o 150 millones de kilómetros) y que se extiende hasta las 100 000 unidades. Plutón, en comparación, se halla a unas 40.

A la Voyager 2 le faltan unos 300 años para llegar al borde interno y unos 30 000 para cruzar la nube. Se calcula que en unos 40 000 años pasará a 1,7 años luz de la estrella Ross 248 y si nada lo impide en 296 000 años estará a 4,3 años luz de Sirio.

En la nube de Oort habitan también millones de rocas frías y cometas de largo aliento, alguno de los cuales de tanto en tanto recibe un empujón gravitacional que lo envía hacia el Sol pasando cerca de la Tierra, un viaje de miles de años.

La segunda nave más lejana es la Pioneer 10, lanzada en 1972, pero con ella ya perdió el contacto hace años, mientras la Voyager 1 se halla a 150 unidades astronómicas del Sol.

La comunicación con la Voyager 2 tarda 17 horas 25 minutos en un solo sentido.



domingo, 5 de abril de 2020

Éxito en cacería de objetos más lejanos que Neptuno

Telescopio Blanco en Chile donde se lleva a cabo el Dark Energy Survey. Foto Penn

Son fríos y deben ser pequeños, mundos que habitan más allá de la órbita de Neptuno hacia una región del sistema solar llamada cinturón de Kuiper, residencia de decenas de miles de esos cuerpos, muchos de ellos cometas.
Se cree que puede haber 70 000, cada uno de unos 100 kilómetros de longitud al menos.
Pues con un rastreo del cielo, el Dark Energy, astrónomos identificaron 145 nuevos objetos de esa clase, que están entre 30 y 90 veces la distancia Tierra - Sol que es de 150 millones de kilómetros.
En comparación, el reconocido Plutón se encuentra a unas 40 veces esa distancia.
Tras los primeros análisis se encontraron unos 7000 millones de puntos en las imágenes. Muchísimos son errores o estrellas y galaxias lejanas.
Un filtro dejó una pequeña lista de solo ¡22 millones de candidatos!
Nuevas evaluaciones con otros parámetros acortaron los candidatos a 400 objetos, pero otros no resultaron y al final se confirmó que eran 316. Pero de esos, ya muchos se conocían, de modo que los nuevos son 145.
En esa región del espacio se encuentran Plutón y otros planetas enanos como Eris, Haumea y Makemake. Otros objetos reconocidos son Gonggong, Quaoar, Sedna, Salacia y 2002 MS4.
Una proeza de la tecnología humana: encontrar objetos de 100 kilómetros a una distancia de más de 4500 millones de kilómetros.
Objetos helados, remanentes de la formación del sistema solar con una historia que no conoceremos al menos durante varios siglos. La nave New Horizons de la Nasa, que pasó por Plutón en 2015, visitó el año pasado una de esas rocas, Arrokoth, una extraña fusión de dos asteroides pegados en algún choque del remoto pasado y cuya composición apenas comienza a ser develada por los científicos.
Mundos raros.

sábado, 22 de febrero de 2020

10 sorprendentes noticias de ciencia


1. Inteligencia para los antibióticos

En búsqueda de nuevos antibióticos. Foto Pexels

Mediante inteligencia artificial se identificaron nuevos y potentes tipos de antibióticos entre 100 millones de moléculas, incluyendo uno que actúa contra un amplio rango de bacterias como la tuberculosis y algunas cepas consideradas intratables. Se estima que de no desarrollar más medicamentos de esta clase, a 2050 morirían cada año 10 millones de personas por infecciones resistentes a las medicinas. El avance apareció en el journal Cell.

2. Muñeco de nieve

El objeto muñeco de nieve. Foto Nasa

Nuevos Horizontes, la nave que en 2015 pasó cerca a Plutón, en enero del año pasado visitó el objeto del cinturón de Kuiper denominado 2014 MU69, nombrado luego como Arrokoth, que se encuentra a unos 6600 millones de kilómetros de nosotros. Encontró que son dos grandes rocas unidas en algún momento, semejando un muñeco de nieve. Es oscuro y rojizo y mide 36 kilómetros.

3. Pájaros con memoria
Un estudio publicado en Biology letters muestra que la petroica (Petroica longipes), un pequeño pájaro de Nueva Zelanda, conocido como toutouwai en Maorí, recuerda 22 meses después una tarea que le enseñan, dando señales sobre la memoria a largo plazo en animales y cómo pueden recordar algo por largo tiempo sin entrenamiento adicional.

4. ¿Somos abono?
En solo un mes, seis cuerpos humanos sometidos a proceso de compostaje por la firma Recompose, se habían desintegrado y formado parte de ese material para abono, según informe presentado en la reunión de la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia. Aquella es la primera empresa de compostaje humano y su proceso muestra que es altamente efectivo en reducir un cuerpo a compost siguiente las normas de seguridad ambiental.

5. Daño marino
De cerca de los 1,8 millones de toneladas métricas de dióxido de carbono que los humanos han emitido a la atmósfera desde comienzos de la revolución industrial, 25 % ha sido absorbido por los océanos, tornándolo más ácido. Un estudio en Science of the Total Environment reveló que cangrejos recogidos en 10 sitios cerca de la costa pacífica de Estados Unidos y Canadá, estaban en peores condiciones que aquellos recolectados costas afuera. La acidez corre los caparazones y daña los mecanorreceptores, pequeños órganos sensoriales.

6. Gigantes prehistóricas

Ilustración de la gigantesca tortuga. Dibujo J. Chirinos

Hace 5 a 10 millones de años en zona norte de Sudamérica que hoy ocupan Colombia y Venezuela, y en lo que eran lagos de agua dulce, vivió una enorme tortuga del género Stupendemys, una de las mayores que ha poblado el planeta, con un caparazón de 2,4 a 3 metros de longitud. El nuevo ejemplar de S. geographicus fue hallado en Venezuela. La especie fue descrita en los años 70. Pesaba unos 1150 kilos. El hallazgo se presentó en Science Advances.

7. Botamos vida
Un estudio publicado en Plos One mostró que en general en el mundo se bota el doble de alimentos de lo que se creía, desde verduras y otros vegetales a las sobras de comida. Cada día una persona desperdicia 527 calorías, un cuarto de las necesidades básicas de una persona adulta. El estudio cubrió 2/3 de la población mundial, excluyendo grandes países desperdiciadores de comida como Estados Unidos.

8. Misiones de la Nasa
La agencia espacial redujo el número de misiones propuestas ´para desarrollar en los próximos años, iniciativas sometidas por ingenieros y científicos que son invitados a participar. Quedaron cuatro: dos a Venus, una de ellas con una sonda que en paracaídas descendería para mostrar la evolución del planeta y si tuvo agua, la otra estudiaría la superficie. Las demás: una a Io, luna de Júpiter, a estudiar el vulcanismo, y la cuarta a Tritón, gran satélite de Neptuno que para algunos podría ser potencialmente habitable. Durante 9 meses los proponentes deberán allegar detalles de cada una de las misiones para determinar su elegibilidad.

9. Medicina personal
Una de las herramientas actuales contra el cáncer es analizar el ADN del cáncer del paciente para determinar cuáles genes determinaron la enfermedad y prescribirle medicinas personalizadas que sirven para atacar ese tipo específico. El año pasado se aprobaron más de dos docenas de esas medicinas y hoy hay drogas para combatir 30 clases de cáncer, situación que ha permitido aumentar la tasa de supervivencia, según un análisis en el Smithsonian Magazine.

10. La abeja que picaba dinos

La abeja atrapada en ámbar. Foto OSU

Hace cerca de 100 millones de años, época de los grandes dinosaurios, una pequeña abeja hembra quedó pegada para la posteridad en una resina de un árbol. La sustancia pegajosa cristalizó, se fosilizó y permitió conservar la abeja con sus parásitos incluidos, y aunque no es la primera que se halla atrapada en ámbar, sí único caso conocido por científicos que incluya parásitos para permitir su estudio. El hallazgo apareció en BioOne Complete.


El Tiranosaurio rex no era nada frío