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miércoles, 15 de julio de 2026

Hay déficit de frutas y verduras en los niños

 

Por diversas razones, los niños y adolescentes de todo el mundo no comen la cantidad suficiente de frutas, verduras ni legumbres. Foto PxHere


En un nuevo análisis global de la dieta infantil a lo largo de casi 30 años, investigadores de la Universidad de Tufts descubrieron que los niños de todo el mundo siguen consumiendo cantidades bajas de alimentos esenciales de origen vegetal.

 “Los hábitos alimentarios establecidos durante la infancia pueden influir en la salud a lo largo de la vida; sin embargo, encontramos que el consumo de alimentos saludables de origen vegetal sigue siendo bajo entre los jóvenes de todo el mundo”, afirmó la primera autora, Sydney Yearley, estudiante del programa de Doctorado en Medicina y Doctorado en Ciencias Clínicas y Traslacionales de Tufts. “Estos hallazgos proporcionan un importante punto de referencia para evaluar el progreso e identificar oportunidades para mejorar el acceso a alimentos nutritivos para niños y adolescentes”.

En el estudio, publicado en BMJ Global Health, los investigadores analizaron datos dietéticos de la Base de Datos Dietética Global, una amplia recopilación de lo que comen y beben las personas en todo el mundo. Utilizando un amplio modelo estadístico que incorpora datos de más de 1200 encuestas dietéticas de 185 países, los investigadores analizaron las tendencias de consumo de cinco alimentos vegetales saludables entre 1990 y 2018. Se centraron en la cantidad de fruta, verduras sin almidón, verduras con almidón (excluyendo las papas), legumbres, frutos secos y semillas que consumían niños y adolescentes desde el nacimiento hasta los 19 años. El estudio proporcionó estimaciones de la ingesta a nivel mundial, regional y nacional, incluyendo diferencias por sexo, nivel educativo del hogar y residencia urbana o rural.

Se constató que, en el plano mundial, los niños y adolescentes consumen cantidades relativamente bajas de alimentos vegetales, desde 1,19 raciones al día en niños menores de un año hasta 3,55 raciones al día en jóvenes de 15 a 19 años, con poca variación según el sexo. Las tasas eran más bajas en el sur de Asia en todas las edades, mientras que los países del este y sureste de Asia presentaban algunas de las tasas más altas en muchos grupos de edad, principalmente porque los niños y adolescentes de estas regiones consumían más verduras sin almidón. También se observó que el consumo de estos alimentos importantes aumentaba con la edad en todas las regiones, excepto en los países de altos ingresos. A nivel de país, las tasas fueron más altas en Vietnam, Congo y México; y más bajas en España, Pakistán y el Reino Unido. Entre 1990 y 2018, el consumo total de alimentos saludables de origen vegetal aumentó a nivel mundial y en todas las regiones, excepto en el sur de Asia.

 También descubrieron que solo en los países de altos ingresos el consumo de alimentos vegetales saludables disminuía con la edad, lo que, según indican, podría sugerir que factores como la autonomía juvenil, el entorno alimentario o las normas culturales influyen en la dieta infantil en estas regiones.

 “Cuando los niños no consumen suficientes alimentos adecuados, su salud física y mental se ve afectada, limitando su energía, metabolismo, aprendizaje y estado de ánimo”, afirmó el autor principal, Dariush Mozaffarian, cardiólogo y director del Instituto Food is Medicine de la Universidad de Tufts. “Nuestros hallazgos respaldan la importancia de identificar las deficiencias y promover soluciones para fomentar el consumo de alimentos vegetales saludables y mínimamente procesados ​​entre los niños de todo el mundo”.

miércoles, 8 de abril de 2026

Una dieta rica en plantas saludables, menor riesgo de demencia

Para lograr los beneficios neurológica de una dieta basada en plantas, estas deben ser de calidad, de acuerdo con la investigación. Foto public Domain


Si se alimenta en gran medida de vegetales y plantas diversas, busque que sean de calidad, porque puede tener una gran ventaja: disminuir el riesgo de desarrollar alzheimer y otras demencias.

Bueno, eso sugieren los resultados de un estudio. Quienes se alimentan con plantas de menor calidad no logran ese beneficio. Aclaro que el estudio no consideró las dietas vegetarianas ni veganas. Fue publicado en Neurology, la revista científica de la Academia Estadounidense de Neurología.

También aclaro que el estudio  mostró una asociación basada en las observaciones, no es que haya probado de modo directo que ese tipo de dieta de calidad cause menor riesgo de demencias. Eso tendrá que ser objeto de estudios posteriores.

El caso es que los investigadores analizaron tres tipos de dietas basadas en plantas. La dieta basada en plantas general que prioriza el consumo de más alimentos vegetales que productos animales como carne, leche y huevos, sin considerar la calidad. La dieta basada en plantas saludable prioriza alimentos vegetales saludables como cereales integrales, frutas, verduras, aceites vegetales, frutos secos, legumbres, té y café. La dieta basada en plantas poco saludable que incluye alimentos vegetales menos saludables como cereales refinados, zumos de frutas, papas y azúcares añadidos.

La Doctora Song-Yi Park, autora del estudio e integrante del Centro Oncológico de la Universidad de Hawái en Manoa, Honolulu, explicó que "Se ha demostrado que las dietas basadas en plantas son beneficiosas para reducir el riesgo de enfermedades como la diabetes y la hipertensión, pero se sabe menos sobre el riesgo de la enfermedad de Alzheimer y otras demencias". La Doctora agregó que "Nuestro estudio reveló que la calidad de una dieta basada en plantas es importante: una dieta de mayor calidad se asoció con un menor riesgo, mientras quena de menor calidad se asoció con un mayor riesgo (de desarrollar esas condiciones)".

Vale decir que el estudio incluyó a 92 849 personas con una edad promedio de 59 años al inicio del mismo. Entre los participantes se encontraban afroamericanos, estadounidenses d eorigen japonés, latinos, nativos hawaianos y blancos. Se les realizo un seguimiento durante un promedio de 11 años. Durante este tiempo, 21 478 personas desarrollaron la enfermedad de Alzheimer u otra demencia relacionada.

Tras los análisis realizados luego de conocer cuáles de aquellas tres dietas seguían, la Doctora Park comentó que "Descubrimos que  adoptar una dieta basada en plantas, incluso a una edad avanzada, y evitar las dietas basadas en plantas de baja calidad se asociaron con un menor riesgo de alzheimer y otras demencias". Enfatizó la Doctora que "Nuestros hallazgos resaltan la importancia no solo de seguir una dieta basada en plantas, sino también de garantizar que sea de alta calidad".

El riesgo de desarrollar una demencia fue 12 % menor par quienes comían una dieta basada en plantas saludable. 

jueves, 2 de abril de 2026

Comer al 80 %: una opción sana

No quedar satisfechos del todo al alimentarse puede ser una estrategia para mantener el peso y los beneficios que esto conlleva. Foto Wikipedia Commons


Comer como lo hacen muchos japoneses, incluso aquellos que más años viven, parece ser bueno para la salud. La idea es simple: no como hasta que esté lleno, tampoco como esos que dicen que se van a estallar. No. Pare en el 80 %, cuando sienta que se ha alimentado pero todavía no está satisfecho del todo.

Esa práctica se conoce como  hara hachi bu y es tradicional en Japón, un concepto que viene desde las enseñanzas de Confucio que se enfocan en la moderación y ha venido ganando reconocimiento como una manera para manejar el peso.

Desde el punto de vista científico no se ha estudiado mucho. La mayoría de los estudios se han enfocado en los patrones de consumo en poblaciones donde ese hábito es común, no aislando la regla del 80 %. De todas maneras, la evidencia disponible señala algunos beneficios interesantes. 

Quienes siguen la práctica consumen menos calorías, además se relaciona con menor ganancia de peso a lo largo del tiempo y a un menor promedio de índice de masa corporal. En algunos estudios, los hombres que lo practican también eligen mejor lo que comen, incluyendo más vegetales y menos granos.

Vale recordar que hara hachi bu no se basa en prohibición de alimentos sino en la moderación y la buena selección de alimentos y el equilibrio, hecho que genera hábitos a largo plazo.

Es una filosofía para comer que viene bien en un mundo moderno en el cual cerca del 70 % de las personas usan su celular al alimentarse y están distraídas y esto se ha relacionado con mayor consumo de calorías, menor de frutas y verduras.

lunes, 24 de noviembre de 2025

Esta dieta parece mejor que la mediterránea

La dieta vegana, incluso con productos vegetales poco recomendados en la guía sobre alimentación con plantas, permitió bajar más de peso. Foto rawpixel


Personas que siguen una dieta vegana y que en ella consumen productos considerados como poco saludables según el índice de dietas basadas en plantas, pierden más peso que quienes siguen la recomendada dieta mediterránea.

Eso sugiere un análisis del Comité de Médicos por una Medicina Responsable, publicado en Frontiers in Nutrition.

Esta pérdida de peso se relacionó con varios factores, como: evitar los productos animales; consumir alimentos como las papas y los cereales refinados, que se clasifican como poco saludables; y limitar los aceites añadidos y los frutos secos, que aquel índice califica como saludables.

La doctora Hana Kahleova, directora de investigación de ese Comité y autora principal del estudio, expresó que "Nuestra investigación demuestra que incluso cuando una dieta vegana baja en grasas incluye los llamados alimentos vegetales poco saludables, según la definición del índice de dietas basadas en plantas, como los cereales refinados y las papas, es mejor que la dieta mediterránea para perder peso, ya que evita los productos animales y los aceites añadidos".

El análisis se basa en un estudio previo del Comité que comparó directamente una dieta vegana baja en grasas con una dieta mediterránea. En dicho ensayo, 62 adultos con sobrepeso fueron asignados aleatoriamente a uno de los dos patrones durante 16 semanas. El plan vegano incluía frutas, verduras, cereales y legumbres, mientras que el plan mediterráneo incluía frutas, verduras, legumbres, pescado, lácteos bajos en grasa y aceite de oliva virgen extra. No se impusieron restricciones calóricas a ninguno de los grupos.

Luego de las 16 semanas, las personas volvieron a sus dietas habituales durante cuatro semanas y luego cambiaron al plan contrario de 16 semanas. Los resultados del estudio original mostraron que la dieta vegana condujo a una mayor pérdida de peso y a mejoras en la composición corporal, la sensibilidad a la insulina y los niveles de colesterol.

viernes, 9 de agosto de 2024

Ojo: a veces no basta con lavar las frutas

Los productos químicos con los que se riegan las frutas pueden penetrar más allá de la piel o cáscara. Foto Tom Gill/Flickr


Lo usual, cuando se van a consumir frutas y verduras, es lavarlas bien con agua. Algunos, en usos industriales por ejemplo, les lavan con productos como hipoclorito de sodio. 

En cuanto al consumo individual y en hogares, ¿es seguro solo el agua? 

Miremos:

En todo el mundo es común el uso de pesticidas e insecticidas en los cultivos y eso supone un riesgo para los consumidores, que deben al menos lavar los productos siempre que les sea posible.

Un estudio publicado en el journal Nano Letters genera una alerta. Para hacerlo se desarrolló un método para detectar pesticidas en niveles bajos. Se trata del 'surface-enhanced Raman spectroscopy (SERS)', un método no destructivo para detectar químicos en los productos agrícolas.

Utiliza nanopartículas para amplificar señales creadas por moléculas cuando son expuestas a un rayo laser Raman. Los patrones creados permiten identificar pequeñas cantidades de compuestos específicos.

¿Pero, entonces?

Les cuento:

Los científicos diseñaron una membrana especial para sus análisis. Luego echaron dos pesticidas a manzanas y luego con la membrana y el método SERS detectaron químicos en manzanas y no solo en la piel: estaban un poco más profundos.

Aunque hoy en día es casi imposible escapar a la cantidad de químicos en todo tipo de productos y en el ambiente, el estudio sugiere que no solo hay que lavar muy bien las frutas sino que, en las que se pueda, además de pelarlas quitarles algo de la parte externa.

También usaron su sistema para detectar pesticidas en pepinos, camarones, arroz y chili.


miércoles, 10 de abril de 2024

¿En qué orden se deben ingerir los alimentos?

Cierto orden en la forma como se consumen los alimentos de traer beneficios, mucho más si se tiene diabetes tipo 2 o prediabetes. Foto Pexels


Parece una tontería, pero en ciertos casos no lo es. ¿En qué orden comer los alimentos? Pues cada quién tiene sus costumbres, mas en ciertas condiciones de salud parece que puede ser conveniente seguir un orden. Al menos lo han sugerido algunos estudios.

Una revisión de 11 estudios reveló que quienes consumen al final los alimentos ricos en carbohidratos, después de las verduras y las proteínas, tenían niveles de azúcar en la sangre mucho más bajos que cuando los consumían de primeros.

Otro estudi, pero con apenas 15 personas dio resultados similares. Se les pidió que comieran pollo a la parrilla sin piel, en salada y pan ciabatta en tres órdenes distintos tres días diferentes. Midieron el azúcar en la sangre antes de comer,  y cada 30 minutos durante tres horas. Descubrieron que cuando se consumía primero el pollo y la ensalada los picos de azúcar en la sangre eran 46 % más reducidos que cuando comían primero el pan.

No se sabe porqué sucede. Tal vez porque al ingerir primero grasas, fibra y proteína se retrasa el vaciado del estómago y eso haría más lenta la absorción de azúcares.

Para una experta en diabetes de la Asociación Estadounidense de Diabetes, Barbara Eichorst, citada por The New York Times, tiene sentido comer primero verduras y proteínas en casos de diabetes tipo 2 o prediabetes.

Este orden no es necesario para todas las personas, aunque como proteínas, grasas y verduras tardan más en digerirse dejar los carbohidratos para el final puede ayudar a sentirse más saciado por más tiempo.

Comer de este modo, también, puede ayudar a estimular la hormona de la saciedad, GLP-1, que indica al cerebro que no se tiene hambre.

Comer primero las verduras o las proteínas puede hacer que se sienta menos pereza tras las comidas. Y podría sentirse saciedad, haciendo que se ingieran menos carbohidratos.


Nota: con datos de The New York times

martes, 18 de julio de 2023

Así debe ser consumo de frutas y verduras según evidencias

Las verduras, legumbres y frutas son básicas para una alimentación saludable, dice la Organización Mundial de la Salud. Foto Pxfuel


Sí, uno no sabe qué tiene por dentro ni cuál es su estructura genética ni los desajustes que tendrá, pero hay pautas para vivir mejor, más sano y más tiempo. La Organización Mundial de la Salud actualizó sus guías sobre el consumo de grasas y carbohidratos, actualización basada en las últimas evidencias científicas.

Se trata de tres guías: Grasas saturadas y trans para adultos y niños; ingesta total de grasas para la prevención de una ganancia no sana de peso; e ingesta de carbohidratos para niños y adultos.

Se reafirma así que tanto la calidad como la cantidad de los alimentos son importantes para una buena salud. Por eso la WHO indica que los adultos deben limitar la ingesta total de grasas al 30 % del consumo energético o menos. La grasa consumida por cualquier persona de más de 2 años de edad debe ser insaturada, con no más del 10 % proveniente de grasas saturadas y no más del1 % de grasas trans.

Se recordó que las grasas saturadas y trans se pueden remplazar con otros nutrientes, como las polinsaturadas, las monoinsaturadas provenientes de plantas, o carbohidratos de alimentos con fibras naturales, como los granos integrados, las verduras, las frutas y las legumbres.

Se mostró quelas grasas saturadas se encuentran en la carne con grasa, los lácteos y las grasas duras como la mantequilla, los aceites de palma y de coco, la manteca de cerdo entre otros alimentos, mientras que las trans se hallan en productos horneados y fritos, pasabocas prempacados y la grasa y productos lácteos de rumiantes como vacas y cabras.

Se estableció en la nueva guía que los carbohidratos son muy importantes en la alimentación y toda persona mayor de dos años deben recibirlos de granos integrales, verduras, frutas y legumbres. Recomendó que los adultos consuman al menos 400 gramos de verduras y frutas y 25 de fibra natural cada día.

Se sugiere entonces la siguiente ingesta de frutas y verduras:

De 2 a 5 años de edad: al menos 250 gramos día;

De 6 a 9 años de edad: al menos 350 gramos día;

10 años y mayores: al menos 400 gramos día.

Y en cuanto a fibra dietaria:

De 2 a 5 años de edad: al menos 15 gramos día;

De 6 a 9 años de edad: al menos 21 gramos día;

10 y más años: al menos 25 gramos día.


domingo, 12 de septiembre de 2021

Dieta verde reduce riesgos en el corazón

Existe una amplia variedad de productos verdes para una dieta sana. Foto MaxPixel


Alimentarse de nutritivos alimentos vegetales mantiene la salud del corazón, independiente de la edad, concluyeron dos estudios publicados en el Journal of the American heart Association.

En las dos investigaciones separadas, que analizaron distintos parámetros del consumo de alimentos vegetales, concluyeron que tanto los adultos jóvenes como las mujeres postmenopáusicas tenían menos ataques al corazón y era menos probable que desarrollaran enfermedad cardiovascular cuando consumían más vegetales saludables.

Esa Asociación ha recomendado una dieta sana que enfatiza el consumo de frutas, verduras, granos integrales, productos lácteos bajos en grasa, pollo sin piel y pescados, maní y legumbres, así como aceites vegetales no tropicales.

En uno de los estudios se evaluó si una dieta a largo plazo a base de vegetales y una adoptada en la edad adulta joven se asociaban con menor riesgo de enfermedad cardiovascular a mediados de la vida. Hubo pocos vegetarianos en la muestra, por eso no fue posible evaluar una dieta totalmente verde.

La otra investigación analizó el caso de las mujeres y su riesgo de enfermedad cardiovascular frente a una dieta a base de vegetales.

Entre quienes siguieron más estrictamente la dieta establecida se halló que tenían 11 % menos probabilidad a desarrollar enfermedades del corazón, 14 % menos probable que desarrollaran enfermedad coronaria y 17 % menos probable que desarrollaran falas cardiacas.

Para los científicos, alentar a las personas a seguir una dieta con base en vegetales, como frutas, verduras y legumbres podría ser una manera de reducir padecimientos del corazón.

Vale aclarar que las dietas no eran solo de productos verdes, pero sí eran su gran énfasis.


viernes, 27 de agosto de 2021

Los alimentos más benéficos para la salud y el ambiente

Las carnes procesadas hacen del perro caliente una mala opción. Foto Wikipedia


No es nuevo que los perros calientes (hot dogs) hacen parte de la muy consumida pero poco recomendable comida chatarra. Y que abusar puede traerle problemas de salud.

Pues comer uno solo podría costarle 36 minutos de vida saludable. En contraste, optar por frutos secos podría darle26 minutos de vida sana.

Eso sugiere un estudio publicado en Nature Food, que evaluó más de 5800 alimentos, clasificándolos por su impacto en la salud y en el medio ambiente. Encontró además que sustituir 10 % de la ingesta calórica diaria de carne de res y carnes procesadas por una mezcla de frutas, verduras, nueces, legumbres y mariscos selectos podría reducir en un tercio la huella de carbono y que las personas ganen 48 minutos saludables por día.

Pocas veces en las recomendaciones dietéticas se consideran los impactos ambientales y este estudio lo hizo de la mano de Katerina Stylianou, candidata a doctora en la Escuela de Salud Pública de University of Michigan.

El estudio se basó en un nuevo índice nutricional basado en epidemiología. Se usaron 15factores de riesgo dietético y estimaciones de carga de enfermedad. También 18 factores ambientales.

Los alimentos fueron clasificados en tres zonas de color. La zona verde representa los que se recomienda aumentar en la dieta, beneficiosos nutricionalmente y de bajo impacto ambiental. Predominantemente son nueces, frutas, vegetales cultivados en el campo, legumbres, granos integrales y algunos mariscos.

La zona roja incluye los de impacto ambiental y nutricional considerables y que deben reducirse o evitar en la dieta. Los impactos nutricionales los impulsaron las carnes procesadas, la mayoría de los impactos ambientales los impulsaron las carnes de res y cerdo, cordero y las carnes procesadas.

Algunos alimentos con su beneficio o no para la salud y el ambiente. U. Michigan

Se reconoce que de todas maneras no todos los alimentos beneficiosos tienen el impacto ambiental más bajo. Es muy variable.

Al final, se sugiere: disminuir los alimentos con impactos más negativos para la salud y el medio ambiente, como los citados, más los camarones y las verduras de invernadero.

E incrementar los más beneficiosos desde ambos puntos de vista, frutas y verduras cultivadas en el campo, legumbres, nueces y mariscos de bajo impacto ambiental.


miércoles, 11 de agosto de 2021

Dieta vegetal mejora el cerebro y el corazón

Estudios reafirmaron beneficios de las frutas y verduras para salud humana. Foto PublicDomainPictures


Consumir frutas y verduras es benéfico para la salud. No quedan dudas. Y también para el planeta, reduciendo la presión sobre el suelo y los bosques. Pero el tema que nos interesa hoy es otro.

Tres estudios publicados casi al tiempo traen nuevos hallazgos sobre beneficios adicionales de este tipo de productos.

En el journal Neurology, investigadores mostraron que el consumo de frutas y verduras coloridas es bueno para el cerebro, reduciendo la posibilidad de desarrollar confusión y pérdida de memoria en la vejez. Esto gracias a los flavonoides, ese químico que les da a las plantas su color brillante.

Para su trabajo usaron datos de dos largos estudios de seguimiento de personas que comenzaron en los años 70 y 80, en los que respondían periódicamente cuestionarios sobre dieta y salud. Lo hicieron por 20 años, más de 100 000 participantes con edad promedio de 73 años.

Los científicos calcularon la ingestión de dos docenas de flavonoides muy consumidos, desde zanahorias a manzanas y fresas.

A más flavonoides ingeridos, menos problemas recordando cosas según respuestas que brindaban a siete preguntas.

Las otras investigaciones aparecieron en el Journal of the American Heart Association. Concluyeron que comer más alimentos nutritivos basados en plantas benefician a todas las personas, sean jóvenes o adultas, reduciendo los ataques de corazón en mujeres postmenopáusicas y adultos jóvenes, y era menos probable que desarrollaran enfermedad cardiovascular.

Cada estudio analizó un tipo de dieta diferente y un aspecto distinto de salud de los participantes. En ambos casos el consumo de una dieta mayoritariamente de frutas y vegetales como verduras se traduce en reducción del riesgo cardiovascular.

Vale decir que la American Heart Association recomienda una dieta que enfatiza variedad de frutas y verduras, granos integrales, productos lácteos de baja grasa, pollo sin piel, pescado, nueces y legumbres y aceites vegetales no tropicales, limitando el consumo de grasas saturadas y trans, de sal, carnes rojas, dulces y bebidas azucaradas.


jueves, 1 de abril de 2021

Sí, es cierto: así se reduce la mortalidad

Consumir varias porciones de furtas y vegetales puede prolongar la vida. Foto Pixabay


El sermón de abuelas, madres, médicos y nutricionistas es constante: como frutas y vegetales. La mayoría no hace caso y la ingestión de estos productos es en general baja.

Cómalos que son buenos para la salud, insisten. Pero ¿si los como, cuál es su incidencia en tener a largo plazo una salud mejor=?

Pues eso lo acaba de resolver un grupo de investigadores liderado por Dong D. Wang, del Brigham and Women's Hospital y Harvard Medical School. Y el resultado es muy diciente.

En su estudio examinaron la relación entre consumo de frutas y verduras y mortalidad. Reunieron datos de un estudio con más de 66 000 mujeres de 1984 a 2014 y otro de 42 000 hombres de 1986-2014. Incluyeron participantes que no tenían diabetes, enfermedad cardiovascular y cáncer cuando comenzaron esas investigaciones. Todos debían responder preguntas sobre sus dietas cada 2 a 4 años.

Además, adelantaron un meta análisis de otros 24 estudios. Y las conclusiones, presentadas en el journal Circulation el 1 de marzo pasado, dicen:

La mortalidad se redujo a mayor consumo de frutas y vegetales. Comer un promedio de cinco a seis porciones por día se asoció con un riesgo 13 % menor de morir que comienzo solo dos porciones. Más allá de las cinco porciones no había una reducción significativa del riesgo.

El consumo de frutas y el consumo de vegetales (verduras-legumbres) mostraron una relación similar con la mortalidad. El menor riesgo se tenía con el consumo de dos porciones diarias de fruta y tres de vegetales.

El meta análisis, que cobijó una población de más de 1,8 millones de personas, mostró similar comportamiento.

Al analizar las causas de muerte, encontraron que comer más frutas y vegetales se asociaba con una menor mortalidad por enfermedades del corazón y respiratorias. Ingerir más frutas, pero no vegetales, se asociaba con mayor reducción de mortalidad por cáncer. En contraste, la mortalidad por enfermedades neurodegenerativas no estaba asociada con el consumo n de frutas ni de vegetales.

También se precisaron algunas excepciones:

El consumo de vegetales con almidón como maíz y alverjas no estaba relacionado con menor mortalidad, tampoco el consumo de papas o jugos.

Vale anotar que el estudio fue observacional, no controló la dieta de las personas.

lunes, 10 de junio de 2019

Así se muere por no comer frutas ni verduras


Comer pocas frutas y verduras puede tener una consecuencia severa: la muerte.
Datos preliminares de un estudio revelan que el consumo inadecuado de esos productos responde por millones de muertes debido a enfermedades del corazón y derrame cerebral.

Las verduras no pueden faltar en una dieta sana. Foto Max Pixel

Una de cada siete muertes por causas cardiovasculares se puede atribuir a no consumir suficientes frutas y 1 de 12 muertes por esa afección se debe a no comer verduras en cantidad adecuada.
En 2010, según la investigación, 1 800 000 personas murieron por la carencia de frutas en su dieta y 1 millón murió por no comer verduras.
“Frutas y verduras son un componente modificable de la dieta que pueden impactar muertes prevenibles globalmente”, dijo la autora líder del estudio, Victoria Miller, de Friedman School of Nutrition Science and Policy en Tufts University.
“Nuestros hallazgos indican la necesidad de esfuerzos para consumir más frutas y verduras en todo el mundo”.
La investigación es presentada en Nutrition 2019, de la American Society for Nutrition que reúne hasta este martes a unos 3000 expertos en el tema, en Baltimore (Estados Unidos).
Es que esos productos son fuente de fibra, potasio, magnesio, antioxidantes y fenólicos, que reducen la presión sanguínea y el colesterol.
También mejoran la salud y la diversidad de la bacteria buena en el tracto digestivo. Y quienes consumen más tienden a ser menos obesos o a tener sobrepeso, disminuyendo el riesgo de enfermedad cardiovascular.
“Las prioridades globales de nutrición se han enfocado en proveer suficientes calorías, suplementación de vitaminas y reducir aditivos como sal y azúcar”, dijo el autor senior, Dariush Mozaffarian, decano de aquella escuela en Tufts.
“Esto señala la necesidad de expandir el foco al aumento de alimentos protectores como las frutas, verduras y legumbres, un mensaje positivo con tremendo potencial para mejorar la salud global”.
La ingesta optima, determinaron los científicos, es de 300 gramos de frutas al día, algo como dos manzanas pequeñas. Y la de verduras, incluyendo legumbres, es de 400 gramos diarios, como tres pocillos de zanahorias crudas.
 En el mismo congreso se presentó otro estudio sobre el consumo mundial de bebidas como jugos y otras bebidas azucaradas.
En cuanto a jugos, de 185 países estudiados, en Colombia es en donde más se toman, unas 11 onzas al día. En otras bebidas endulzadas, México ocupó el primer puesto con 19 onzas al día.