Mostrando entradas con la etiqueta hormonas sexuales. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta hormonas sexuales. Mostrar todas las entradas

viernes, 21 de agosto de 2026

¿Se asocia el café con menor grasa corporal?

Quienes toman más café podrían tener menos grasa total y una mejor salud metabólica, sugiere un estudio, que fue hecho con población de Finlandia. Foto Pexels


Quienes toman café pueden recibir algo más que energía. Un estudio en Finlandia encontró que las personas que beben más café tendían a tener menos grasa total y grasa abdominal, más músculo y marcadores metabólicos más saludables a pesar de tener Índice de Masa Corporal similar.

El mayor ingestión de café también fue asociada con menores niveles de ciertos aminoácidos asociados con la resistencia a la insulina y el riesgo de diabetes tipo 2.

Los investigadores en la Universidad de Oulu analizaron información de 2264 personas que tenían 46 años y que participaron en la Cohorte de Nacimiento del Norte de Finlandia 1966. El equipo investigó cómo la ingestión habitual de café de los participantes se relacionaban con metabolitos en circulación, indicadores del riesgo cardiometabólico, y los niveles de las hormonas sexuales.

Algunas de las diferencias más significativas aparecieron en hombres. El mayor consumo de café fue asociado con un mejor perfil de glucosa.insulina, niveles más altos de testosterona total y biodisponible, y mayores concentraciones de globulina fijadora de hormonas sexuales. Sin embargo, la testosterona libre y el índice de andrógenos libres fueron ligeramente inferiores.

Las asociaciones hormonales fueron menores en las mujeres.

Los hallazgos abren la posibilidad de que los caminos hormonales podrían ayudar a explicar algunas de las previas relaciones observadas entre consumo de café y salud metabólica. Como el estudio fue observacional, sin embargo, no puede establecer si beber café provoca directamente algunas de las diferencias biológicas identificadas en el estudio, que fue publicado en el European Journal of Nutrition.

miércoles, 4 de marzo de 2026

¿Por qué el dolor les dura más a las mujeres?

En el dolor crónico los sensores -neuronas del cuerpo- pueden activarse hasta sin razón aparente. Lo sienten más las mujeres. Imagen Public Domain


¿Por qué persiste más el dolor crónico en mujeres que en hombres? Un nuevo estudio sugiere que las diferencias en las células inmunitarias, conocidas como monocitos, podrían ser una razón clave. Estas células están reguladas en parte por las hormonas sexuales.

En una investigación publicada en Science Immunology, científicos de la Universidad Estatal de Michigan identificaron un grupo específico de monocitos que liberan una molécula analgésica. El equipo descubrió que estas células son más activas en los hombres, probablemente debido a niveles más altos de hormonas sexuales como la testosterona.

En las mujeres, los monocitos produjeron niveles más bajos de esta señal que atenúa el dolor, situación que se relacionó con un dolor prolongado y una recuperación más lenta. Geoffroy Laumet, profesor asociado de fisiología de la MSU, y Jaewon Sim, exestudiante de posgrado en su laboratorio, observaron el mismo patrón tanto en modelos de ratón como en pacientes humanos.

El trabajo sugiere que con el tiempo podría ser posible estimular a estas células inmunitarias para que generen señales más potentes para calmar el dolor. Aunque es probable que falten muchos años para encontrar tratamientos prácticos, Laumet cree que los hallazgos podrían conducir en última instancia a opciones no opioides que brinden alivio a millones de personas y, al mismo tiempo, refuercen la idea de que el dolor de las mujeres tiene una base biológica clara.

El Docto Laumet explicó que “La diferencia de dolor entre hombres y mujeres tiene una base biológica”. Dijo además que “No está en la cabeza, ni eres débil. Está en tu sistema inmunitario”.

El dolor comienza cuando las neuronas de todo el cuerpo responden a la estimulación. En condiciones normales, estas células nerviosas permanecen inactivas hasta que se activan por una lesión, como un golpe en un dedo del pie o una caída de la bicicleta. Sin embargo, en personas con dolor crónico, estos sensores pueden activarse con una estimulación muy leve o incluso sin un desencadenante evidente.