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miércoles, 30 de septiembre de 2026

Olvídense de extraterrestres vecinos

Al menos en el vecindario no parece haber civilizaciones extraterrestres avanzadas; si mucho, solo vida incipiente. Imagen Easy-Peasy AI


Incluso los planetas miles de millones de años más antiguos que la Tierra podrían albergar únicamente microbios si la fotosíntesis proporciona muy poca energía.

La ciencia ficción suele imaginar el vecindario galáctico de la Tierra repleto de civilizaciones extraterrestres hiperavanzadas, pero el cosmos real que nos rodea podría ser mucho más silencioso.

Un estudio publicado en el International Journal of Astrobiology, dirigido por Chris Doughty —profesor de ecoinformática en la Universidad del Norte de Arizona—, plantea que la evolución de vida compleja en exoplanetas depende en gran medida de la energía vegetal acumulada, y no solo del paso del tiempo. Aunque muchos de los planetas que orbitan a las estrellas vecinas de la Tierra son miles de millones de años más antiguos que nuestro mundo, unas condiciones menos favorables para la fotosíntesis acumulada implican que la vida en ellos probablemente evolucionó con mucha mayor lentitud.

De entre 29 exoplanetas cercanos —mundos fuera de nuestro sistema solar que podrían albergar agua líquida—, el equipo identificó solo dos donde la vida podría haber avanzado más allá de la etapa evolutiva de la Tierra. Dichos planetas, GJ 1061c y K2-3d, son más grandes, cálidos, brillantes y antiguos que la mayoría de los planetas similares a la Tierra en nuestro entorno estelar. Otros tres podrían haber alcanzado una etapa aproximadamente comparable a la Era Mesozoica terrestre, la época de los dinosaurios.

En la Tierra, las regiones cálidas y húmedas suelen favorecer un mayor crecimiento vegetal y una mayor diversidad de especies que las regiones frías y secas. Los científicos consideran que un mayor crecimiento de las plantas proporciona más energía y espacio ecológico para los animales, vinculando así las condiciones que favorecen la fotosíntesis con las oportunidades para que la vida se diversifique. La fotosíntesis transforma la luz en energía química, y los investigadores plantean la hipótesis de que la cantidad captada a lo largo de toda la historia de un planeta podría influir en su desarrollo evolutivo. Bajo esta premisa, un planeta más joven, cálido y húmedo podría sustentar un mayor desarrollo evolutivo que uno más antiguo, frío y seco.

Durante los 3200 millones de años previos a la evolución de plantas vasculares más eficientes en la Tierra, la fotosíntesis fijó aproximadamente 2,4 × 10²⁵ gramos de carbono, incorporándolo a la materia orgánica. Tras la aparición de esas plantas, que poseen tejidos especializados para el transporte de agua y nutrientes, se fijaron otros 7 × 10²⁵ gramos antes de la evolución humana. Estas cantidades permitieron a los investigadores comparar la historia evolutiva de la Tierra con la cantidad de fotosíntesis que otros planetas podrían haber mantenido.

jueves, 17 de septiembre de 2026

Este es el planeta más joven conocido

El planeta más joven conocido alrededor de su estrella madre. Ilustración Keck Observatory


Para dar una idea del tiempo que ha transcurrido: cuando el planeta  Elias 2-24 b se formó, en la Tierra el Homo que predominaba era el Homo erectus. Fue hace cerca de un millón de años, casi nada en el tiempo del Universo.

Astrónomos confirmaron el hallazgo del planeta más joven conocido a hoy. Es ese, Elías 2-24 b, que se encuentra a unos 450 años luz de nosotros y que todavía está en el proceso de consolidación en medio del cisco de polvo y gas que quedó tras la formación de su estrella madre y parece tener una masa como la de Júpiter. 

El hallazgo fue presentado en The Astrophysical Journal Letters.

Los planetas que ostentaban la marca de ser los más jóvenes hasta ahora tienen unos 5 millones de años son dos alrededor de la estrella PDS 70 y otro par alrededor  de Wispit 2.

El hallazgo de Elías 2-24 b permitirá a los astrónomos estudiar la formación de un sistema solar y conocer más sobre cómo se formó el nuestro.

Este planeta se detectó con el análisis de archivos de un programa de la NASA.

jueves, 23 de julio de 2026

Hallaron una luna que no es una luna

Astrónomos no saben cómo definir el objeto encontrado en un sistema estelar a más de 70 años luz de nosotros. Video vía ESO


De verdad, se trata de algo raro que no se esperaba hallar como fue observada. Astrónomos, con el uso del Very Large Telescope, afirman haber descubierto la primera exoluna. Una luna en otro sistema solar. Pero ahí viene lo extraño.

Se trata del sistema solar CD-352722,que se encuentra a unos 73 años luz de nosotros. Es una estrella que tiene la mitad de la masa de nuestro Sol y es orbitada por una enana marrón, como se les dice a esos cuerpos que crecieron como estrellas, pero no alcanzaron a reunir la masa suficiente para generar energía mediante la fusión de hidrógeno a helio. En cuanto a masa, las enanas marrón son más grandes que los planetas gaseosos más grandes, pero más pequeños que las estrellas más pequeñas, usualmente con una masa 13 a 80 veces la de Júpiter, el mayor de los planetas de nuestro sistema.

Lo extraño es que se detectó un pequeño cuerpo allí, pero no gira alrededor de la estrella, como las lunas en nuestro sistema, sino que orbita la enana marrón. 

Kevin Hoy, de la Universidad Diego Portales, expresó en un comunicado que "Este sistema es algo difícil de definir usando palabras como planeta y luna de nuestro Sistema Solar. El exosatélite es claramente lo suficiente masivo para ser un planeta, pero no orbita una estrella, aunque orbita al objeto que orbita la estrella".

Hoy agregó que "Siendo la tercera rueda en ese sistema nos hace querer llamarla luna, incluso si no es nada como las pequeñas y rocosas lunas de nuestro sistema". Por eso el grupo no se atreve a llamarla una exoluna.

La Doctora Alice Zurlo, de la misma Universidad, explicó que "El satélite que reportamos es un cuerpo gigante gaseoso orbitando una compañía muy masiva, de hecho varias veces la masa de Júpiter. Tenemos una delimitación clara entre los planetas y el Sol en el Sistema Solar, así que definir cosas como lunas es simple". Pero, agregó la Doctora Zurlo, "En el sistema CD-352722, donde difuminamos las líneas entre estrellas, planetas y lunas, el asunto se hace más complicado de definir".

El hallazgo se publicó en Nature.

sábado, 27 de junio de 2026

Enormes planetas como el algodón dulce

Ilustración que muestra los dos planetas superesponjosos alrededor de su estrella, a 1100 años luz de nosotros hacia la constelación Volans (Pez Volador). Imagen NASA


Cosas raras que se ven el cosmos. Ahora, por ejemplo, astrónomos descubrieron dos planetas como algodón dulce, de ese de ferias y que tanto gustan a los niños.

Son como unos superesponjosos Júpiter. Tiene el tamaño parecido al gran gigante de nuestro Sistema Solar, pero su densidad es similar a la del algodón dulce. Mejor dicho, ni como el algodón: su densidad es incluso mejor.

No se trata de los primeros superesponjosos descubiertos, pero sí están entre los más grandes. Se trata de TOI-791 b y de TOI.-791 c. Es decir, giran alrededor de la misma estrella.

El primero tiene una densidad de 0.038 gramos por centímetro cúbico, el segundo de 0.047. En comparación, Júpiter tiene una densidad de1.33 gramos por centímetro cúbico.

Más llamativa la comparación cuando se hace con el algodón de azúcar, que tiene una densidad típica de 0.05 gramos por centímetro cúbico. La Tierra, por su parte, tiene una de 5.5.

Los científicos creen que ambos se formaron a partir del mismo disco de gas y polvo alrededor de su joven estrella madre. Unos hermanitos poco densos.

El hallazgo lo hicieron astrónomos de la Universidad de Oxford, junto con la Universidad Cote d-Azur y su observatorio, y la Universidad de Birmingham y fue publicado en Monthly Notices of the Royal Astronomical Society.

miércoles, 22 de abril de 2026

Encuentran glaciares interestelares

Amplios complejos congelados en la región de formación de estrellas Cygnus X en nuestra galaxia.El hielo de agua aparece de azul sobre las líneas oscuras del polvo interestelar. Foto SHEREx/NASA/JPL/Caltech/IPAC


Puro hielo, sí hielo de agua. La misión SPHEREx de la NASA mapeó hielo interestelar en escala sin precedentes, cubriendo regiones de nuestra galaxia, la Vía Láctea, a lo largo de más de 600 años luz.

Ese rastreo detectó hielo dentro de gigantes nubes moleculares -vastas regiones de gas y de polvo donde densos grumos de materia colapsan bajo gravedad, para dar nacimiento a estrellas.

Los investigadores creen que esos reservorios de hielo, adheridos a las superficies de pequeños granos de polvo, son donde la mayoría del agua del Universo se forma y almacenada. El agua en los océanos de la Tierra -y los hielos en cometas y otros planetas y lunas en nuestra galaxia- se origina en esas regiones.

Phil Korngut, científico de SPHEREx en Caltech, en Pasadena, California, coautor del estudio, explicó que "Estos grandes complejos congelados son como 'glaciares interestelares' que pueden suministrar una gran cantidad de agua a nuevos sistemas solares que nacerán en esa región". Agregó que "Es una idea profunda que estamos mirando un mapa de material que podía llover en planetas nacientes y potencialmente soportar la vida".

Este hallazgo respalda la hipótesis de que el hielo interestelar se forma en la superficie de pequeñas partículas de polvo, que no son más grandes que las que se forman en el humo de una candela, y que las regiones densas regiones de polvo blindan los hielos de la intensa radiación ultravioleta emitida por estrellas nacientes. Sin embargo, no todos los hielos son tratados de igual manera en el medio interestelar.

miércoles, 25 de marzo de 2026

Se cierra el círculo: 45 planetas en zona habitable

Ilustración de cómo podía ser un planeta rocoso en el sistema TRAPPIST-1, un sistema con siete planetas, tres de ellos en zona habitable. Imagen NASA/ESA/CSA/STScl


Van más de 6000 planetas extrasolares detectados, un número que indica la alta cantidad que existe en nuestro vecindario y que debe haber en el resto de la galaxia. Y en las demás, que nunca conoceremos. Pero hay grandes preguntas, como ¿son habitables? y ¿puede haber vida en alguno?

Parece que las posibilidades no son muchas. Un estudio publicado en Monthly Notices of the Royal Astronomical Society analizó datos de la misión Gaia de la Agencia Espacial Europea (/ESA) y el Archivo de Exoplanetas de NASA, con el fin de ver cuántos están en la zona de habitabilidad, esa donde la radiación de su sol permite la existencia de agua líquida. Permite, no que haya porque eso no se ha probado. Además, agua líquida que es esencial para la vida tal como la conocemos.

Pues bien, las posibilidades, así, se redujeron mucho. De acuerdo con el estudio, solo 45 exoplanetas son rocosos y están en aquella zona. Entre ellos, Proxima centauri b, el más cercano a nosotros, a solo algo más de 4 años luz. Asimismo, TRAPPIST-1 f y Kepler 186 f, junto a candidatos menos conocidos como TOI-715 b.

Algunos de los objetivos más intrigantes incluyen los planetas d,e y f del sistema de TRAPPIST-1, situado a cerca de 40 años luz de nosotros, así como LHS 1140 b a unos 48 años luz de distancia. 

Si esos países pueden albergar agua depende en parte de la capacidad de mantener una atmósfera.

El análisis encontró además 24 planetas con una zona habitable más restrictiva, basados en asunciones más estrechas sobre cuánto calor puede tolerar un planeta antes de ser inhabitable. 

El grupo de astrónomos identificó varios planetas que reciben similar luz estelar a la que recibe la Tierra del Sol. Entre ellos, TRAPPIST-1 e, TOI-715 b, Kepler-1652 b, Kepler-442 b y Kepler-1544 b, y varios más, como el Proxima centauri b.

La investigación la encabezó la profesora Lisa Kaltenegger, directora del Instituto Carl Sagan en Cornell University, junto a un grupo de estudiantes.

martes, 24 de marzo de 2026

Detectan formación de un sistema solar

La ilustración muestra los dos planetas alrededor de la estrella madre, un naciente sistema solar hacia la constelación del Águila y a unos 437 años luz de nosotros. Foto ESO.


No se han nacido por completo. Están en el proceso de formación y eso es interesante para los astrónomos. Es que con telescopios del Observatorio Europeo del Sur (ESO) se pudo confirmar un segundo planeta en crecimiento alrededor de la estrella joven WISPIT 2. Un naciente sistema solar.

El primer planeta, WISPIT 2b fue detectado el año pasado. Es unas cinco veces mayor que Júpiter y se encuentra de su estrella a 60 veces la distancia Sol-Tierra, que es de 150 millones de kilómetros. Es un planeta gigante gaseoso.

El seugndo,m que se acaba de detectar, es WISIT 2c, está unas cuatro veces ma´s cercano a la estrella que su planeta compañero y es enorme: dos veces WISPIT 2b.

Es una de las pocas observaciones de formación de un sistema solar. El primer caso fue PDS 70 y ahora este.

Los planetas se detectan por vacíos en los anillos de gas y polvo alrededor de estrellas, vacío que se produce porque ese material se va agrupando en los planetas para darles forma.

El hallazgo aparece en The Astrophysical Journal Letters.

jueves, 12 de marzo de 2026

Pillaron choque de dos planetas

Ilustración que muestra cómo pudo producirse la colisión entre los dos planetas alrededor de una estrella común. Por Andy Tzanidakis


Debe suceder con frecuencia en este enorme universo, pero que se pueda ver es otro asunto. Esta vez hubo suerte. Al revisar datos viejos de telescopios, el candidato a doctor en la Universidad de Washington, Anastasios Tzanidakis, descubrió que una estrella normalita, como la gran mayoría, se comportaba de modo muy extraño.

La estrella se denomina Gaia20ehk y está a 11 000 años luz de nosotros hacia la constelación de la Popa. Una estrella estable, de secuencia principal parecida al Sol, pero comenzó a parpadear de modo descontrolado. 

Tzanidakis  explicó que "La emisión de luz de la estrella era agradable y plana, pero a partir de 2016 experimentó tres caídas de brillo. Y luego alrededor de 2021 se volvió completamente loca. Cuando vimos eso nos preguntamos ¿qué está pasando?

La causa del parpadeo no tenía nada que ver con la estrella en sí: enormes cantidades de roca y polvo, en apariencia surgidos de la nada, pasaban delante de la estrella distante mientras el material orbitaba el sistema, atenuando de modo irregular la luz que llegaba a la Tierra. La probable fuente de todos esos escombros era aún más notable: una colisión catastrófica entre dos planetas.

Dijo Tzanidakis que "Es increíble que varios telescopios hayan captado ese impacto en tiempo real". Precisó entonces que "Hay pocas colisiones planetarias de cualquier tipo registradas, y ninguna guarda tantas similitudes con el impacto que creó la Tierra y la Luna. Si podemos observar más momentos como este en otras partes de la galaxia, nos enseñará mucho sobre la formación de nuestro mundo".

No solo fue la observación en luz visible. Al enfocar en infrarrojo se encontró que la curva era ascendente y eso significaba que el material bloqueando la luz de la estrella era caliente, tan caliente que brilla en el infrarrojo. na colisión entre planetas siempre produce suficiente calor paras explicarla energía en infrarrojo. Y un tipo adecuado de colisión también explicaría las fluctuaciones en la luz de la estrella.

El hallazgo fue publicado en The Astrophysical Journal Letters.


Ubicación real de la estrella Gaia20ehk donde se produjo el choque de planetas a 11 000 años luz. Foto NASA/NSF/NOIRLab 

lunes, 2 de febrero de 2026

No hay joyerías, pero el cosmos está lleno de anillos

Una colección de anillos  formados por discos dejados tras la formación de planetas en igual número de sistemas estelares. Imágenes ALMA/ESO/NAO/NRAO/S. Marino et al


No solo hay anillos en las joyerías, o en las tiendas de fantasías. El cosmos está lleno de ellos. Son discos de residuos dejados tras la formación de planetas alrededor de estrellas.

No son escasos. De hecho, nuestro Sistema Solar tiene un gran anillo, el cinturón de Kuiper, más allá de Neptuno, una región llena de rocas, planetas menores y cometas. Lo podrían ver extraterrestres si  estuvieran mirando nuestro Sol. Se cree que grandes planetas como el mismo Neptuno impidieron que el polvo y las  pequeñas rocas formaran más planetas o grandes cuerpos.

No perdieron el tiempo astrónomos que usaron el Atacama Large Millimeter/submillimiter Array (ALMA) en los Andes en Chile para observar 24 de esos discos de residuos, anillos desde nuestra posición cósmica y obtener imágenes en alta resolución.

No solo pudieron determinar la presencia de polvo sino de gas en esas llamativas estructuras en el espacio. Los anillos de color naranja presentan la distribución de gas en los discos, mientras que los de color azul muestran la distribución de gas.

No saben los astrónomos a qué se debe la presencia de gas en los discos: si se trata de gas primordial dejado por las estrellas madre tras haberse formado, o si se trata de gas liberado por la colisión entre sí de granos de polvo.

No deja de llamar la atención el disco de residuos alrededor de la estrella HD121617, que se aprecia en las dos imágenes en la parte superior derecha: el disco naranja, de polvo, es más brillante en un lado , sugiriendo que ahí es mayor la concentración de granos de polvo.

No se sabe porqué sucede eso, tal vez hay allí un vórtice de gas que podría atrapar las partículas de polvo, pero solo si la densidad del gas es muy alta. Una densidad de gas así sería más consistente con un origen primordial. Pero el estudio de este caso y de los demás anillos  debe ser materia de futuras investigaciones.


martes, 27 de enero de 2026

Divulgan mapa más completo de la materia oscura

Imagen con más de 800 000 galaxias y enormes grumos de materia oscura (pintados de azul). L materia oscura no emite, refleja, absorbe ni bloque la luz y por eso no es visible al ojo ni a los telescopios, pero interactúa con el universo a través de la gravedad. Foto NASA/Webb


Con datos del telescopio espacial James Webb, la Nasa logró el mapa más completo de la materia oscur en una región del espacio- Revela cómo el material invisible, fantasmagórico se superpone y entrelaza con la materia común, la que compone las estrellas, las galaxias y todo lo que podemos ver.

El mapa, construido sobre investigaciones previas, proporciona confirmación adicional y nuevos detalles acerca de cómo la materia oscura ha moldeado el universo a grandes escalas -cúmulos de galaxias de millones de años luz de longitud, que en últimas lleva al surgimiento de galaxias, estrellas y planetas.

El gran mapa está definido hacia la constelación el Sextante y cubre un área 2.5 veces mayor al de una Luna llena. Hacia esa región el Webb miró 255 horas e identificó cerca de 800 000 galaxias en ese sector del cosmos.

Contiene,, de hecho, 10 veces más galaxias que los mapas del área hechos por observatorios en la superficie terrestre y dos veces más que lo visto por el Hubble, y revela nuevos grumos de materia oscura y captura una mayor resolución de las áreas que había visto el Hubble.

Cuando el Universo comenzó, la materia regular y la materia oscura probablemente estaban dispersas. Los científicos creen que la materia oscura comenzó a acumularse primero y que estas acumulaciones luego atrajeron la materia regular, creando regiones con suficiente material para que se formaran estrellas y galaxias.

De esta manera, la materia oscura determinó la distribución a gran escala de las galaxias en el Universo.

Este trabajo se publicó en Nature Astronomy.

miércoles, 21 de enero de 2026

La vida podría ser común en el Universo

Representación de glicina en una superficie en el medio interestelar bombardeada con rayos cósmicos para producir péptidos, los bloques constituyentes de las proteínas. Imagen NASA/ESA/CSA/STScl


Tal vez la vida esté más exte ndid en el cosmos de lo que se pensaba, así no podamos verla por ahora. Es que un estudio de investigadores de Aarhus University demostró que los componentes proteicos esenciales para la vida tal como la conocemos pueden formarse con facilidad en el espacio.

El descubrimiento, publicado en Nature Astronomy, amplía de modo significativo la probabilidad estadística de encontrar vida extraterrestre.

En un laboratorio en Aarhus y en una sede europea internacional en Hungría (HUN-REN Atomki), los investigadores Sergio Ioppolo y Alfred Thomas Hopkinson realizan experimentos pioneros.. En una pequeña cámara imitan el entorno de gigantescas nubes de polvo a miles de años luz de distancia.

La temperatura en esas regiones es  de unos -260 grados Celsius y la presión es prácticamente nula y por ello deben bombardear de forma continua partículas de gs para a mantener un vacío ultraalto. Simulan esas condiciones para observar cómo reaccionan las partículas restantes a la radiación, tal como lo harían en un entorno interestelar real.

Ioppolo dijo que "Ya sabíamos por experimentos anteriores que los aminoácidos simples, como la glicina, se forman en el espacio interestelar. Pero nos interesaba descubrir si moléculas más complejas, como los péptidos, se forman de manera natural en la superficie de los granos de polvo antes de que estos participen en la formación de estrellas y planetas".

Los péptidos son aminoácidos unidos en cadena cortas. Cuando se unen entre sí, forman proteínas, esenciales para la vida tal como la conocemos. Por lo tanto, la búsqueda de los precursores de las proteínas es vital en la búsqueda del origen de la vida, explicó Ioppolo.

Los dos investigadores colocaron glicina en la cámara, la irradiaron con análogos de rayos cósmicos producidos por un acelerador de iones y analizaron los resultados.

Hopkinson comentó que "Observamos que las moléculas de glicina comenzaron a reaccionar entre sí para formar péptidos y agua. Esto indica que el mismo proceso ocurre en el espacio interestelar. Y agregó que "Este es un paso hacia la creación de proteínas en partículas de polvo, los mismos materiales que posteriormente forman los planetas rocosos".

martes, 2 de diciembre de 2025

Voyager 1 lleva 48 años viajando y apenas está a un 'día luz'

Foto del punto azul pálido, la Tierra, vista desde 6000 millones de kilómetros por la Voyager 1 el 14 de febrero de 1990. Foto NASA


Las distancias en el espacio, en nuestra galaxia, en todas las galaxias, entre ellas, las distancias en el universo son tan enormes que la inmensa mayoría de los humanos no alcanzan a comprender y hay un dato increíble que l muestra.

En 1977 la nave Voyager 1 partió a una misión para pasar cerca a planetas externos de nuestro Sistema Solar. Viaja hoy a más de 61 100 kilómetros por hora y, de acuerdo con cálculos de un experto en NASA, el 13 de noviembre de 2026 se habrá alejado de la Tierra ¡un día luz! Solo un día luz, mientras que la estrella más cercana a nosotros, el sistema de Alfa Centauri se encuentra a 4.2 años luz.

Cuando llegue a esa distancia dentro de un año, estará a 25 900 millones de kilómetros.

La nave vuela ya en el espacio interestelar desde 2012 y prosigue su curso. En los primeros años de la próxima década se quedará sin combustible. No será posible que envíe información ni darle instrucciones. Se perderá para siempre en el espacio.

En su trayectoria debe pasar primero por la nube de Oort, región que debe comenzar a unas 1000 Unidades Astronómicas (una unidad astronómica es la distancia Tierra-Sol, 150 millones de kilómetros, así que calculen y a la cual le faltan unos 'pocos' siglos, tal vez tes. Al llegar, permanecerá en ella, cruzándola, por unos 30 000 años.

En 40 000 años pasará a 1,7 años luz de la estrella AC + 79 3888 (Gliese 445), una estrella con un tercio la masa del Sol, que como dato llamativo está hoy a 17 000 años luz de la Tierra, pero para cuando Voyager 1 pase cerca la estrella estará a 3.5 años luz de nosotros. Bueno, nosotros es un decir: de los humanos de entonces, si es que la especie sobrevive

Y así seguirá pasando cerca de otras estrellas cada 50 o más años. Y se encontrará cerca de la estrella TYC 3135-52-1 en unos 330 000 años.

La Voyager 1 es la autora de la icónica foto del punto azul pálido: la foto más lejana de la Tierra tomada por un artefacto humano. 

Sí, somos poca cosa en la inmensidad del cosmos.



sábado, 29 de noviembre de 2025

¿Hay rayos en Marte?

El micrófono en la parte superior del robot Perseverance capturó el sonido de las descargas eléctricas. Foto NASA


¿Caen rayos en Marte? Parece que sí. Los escucharon, mas no los vieron. ¿Cómo así? Se escuchan gracias al micrófono del explorador Perseverance de la NASA, una señal que hace mucho esperaban los científicos dedicados al tema marciano, aunque es una señal que en un futuro deberá confirmarse.

Los investigadores, un equipo francés, documentó 55 de lo que denominaron mini rayos a lo largo de dos años marcianos, en particular en tormentas de polvo y los conocidos demonios de polvo (especie de tornados), casi todos en el día.

De solo unos centímetros de tamaño, los arcos eléctricos se presentaron a dos metros del micrófono en la parte superior del robot, parte del sistema que examina rocas por medio de cámara y láseres. Los destellos de las descargas eléctricas -semejantes a la electricidad estática acá en la Tierra- se escuchan con claridad entre el ruido de las ráfagas de viento y las partículas de polvo golpeando el micrófono.

La detección, para Baptiste Chide, autor principal, del Institute for Research in Astrophysics and Planetology en Toulouse, Francia, "Abre un campo completamente nuevo de investigación en la ciencia de Marte", mencionando los posibles efectos químicos de las descargas eléctricas.

La evidencia es clara, pero proviene de un solo instrumento. Además, se escucharon, no se vieron las descargas, por eso se requerirán estudios futuros que confirmen si los rayos hacen parte de la atmósfera marciana. 

La evidencia se presentó en un artículo en Nature.

miércoles, 8 de octubre de 2025

Cómo despeinarse en Marte

Uno de los demonios de polvo observado por una nave en órbita. Foto NASA


No todo es quietud. Es un mundo desolado hoy, alterado solo por uno que otro explorador robótico llegado de la Tierra y una cantidad de naves que le dan vueltas a ver qué ven y allegando datos sobre numerosos tópicos de interés.

Pero este mundo, que pudo tener vida microbiana en un pasado remoto, no es tan quieto. En Marte soplan fuertes vientos. No se notan mucho y no se veían por todos lados. Una prueba irrefutable de su existencia son los demonios de polvo, una especie de tornados, largas columnas de polvo que se mueven por la superficie.

Se ha considerado que son vientos suaves, de hasta 50 kilómetros por hora. Ahora, un nuevo estudio publicado en Science, que recoge datos de varios años de imágenes de la sonda europea ExoMars, concluye que eso no es cierto. En realidad los vientos pueden ser fuertes, de hasta 160 kilómetros por hora.

Los científicos, liderados por la University of Bern en Suiza, analizaron imágenes en estéreo de unos 300 demonios de polvo para llegar a esa conclusión. Saber la velocidad del viento marciano es importante para conocer su clima y hacer predicciones, que además pueden servir para el éxito de futuras misiones.

Los vientos, se estableció, soplan en todo el planeta y no solo en algunas regiones. Levantan polvo que puede cubrir parte de la atmósfera e incidir, también, en el desempeño de los robots que recorren la superficie.

No todo es calma en el tranquilo planeta rojo. Soplan vientos fuertes, como para despeinarse.

miércoles, 17 de septiembre de 2025

Los últimos golpes hicieron habitable la Tierra

Dibujo que muestra la acreción final de material en Venus con los golpes de objetos pequeños, asteroides. Imagen Southwest Research Institute


Fueron los últimos golpes -colisiones- los que permitieron que seamos como somos. Un estudio sugiere que los últimos choques de cuerpos contra la naciente Tierra permitieron las condiciones para que el planeta sea vivo: tectónica de placas y agua.

El estudio, de científicos de Southwest Research Institute y Yale University, referido a la formación de los planetas rocosos de nuestro Sistema Solar, mostró que nuestro planeta tuvo un nacimiento tardío: acumuló el 99 % de su masa durante un lapso de 60 a 100 millones de años.

Pero ese 1 % restante fue definitivo:

Simone Marchi, del SRI, explicó que "Examinamos el papel desproporcionado que la acreción tardía -ese 1 % final del crecimiento planetario- tiene en controlar la evolución a largo plazo de la Tierra y otros planetas terrestres".

Esa diferencias en la acreción tardía puede proporcionar una forma de interpretar las distintas propiedades, de acuerdo con el investigador.

Parece que la tectónica, la composición atmosférica y el agua de Venus y la Tierra parecen estar atadas a la acreción tardía.

Los sistemas solares se forman cuando nubes de gas y polvo comienzan a juntarse. La gravedad jala esos elementos, formando una estrella central, como nuestro Sol, rodeada de un disco aplanado de materiales consolidándose. Los planetas terrestres, Venus, Mercurio y la Tierra se formaron a partir de pequeños objetos rocosos, que crecieron hasta convertirse en planetesimales y luego en protoplanetas, y los impactos tardíos  desempeñaron un papel fundamental en este proceso.

El estudio fue publicado en Nature Review.

sábado, 30 de agosto de 2025

Primera foto de planeta en anillo oscuro

El punto en el espacio vacío entre los anillos de material, es el planeta fotografiado con tres telescopios diferentes. El otro de ese sistema está en el anillo más al centro. Imagen Laird Close/University of Arizona


Por vez primera astrónomos lograron fotografiar un planeta infantil en los discos externos de material alrededor de una estrella. Se han fotografiado antes protoplanetas, pero en el disco interno hacia la estrella madre, pero este caso es diferente.

El planeta, WISPIT 2B, está en una zona intermedia de anillos, zona vacía, hecho que sugiere que ha acretado todo el material en esa zona. Y es que pese a lo joven es glotón: pese unas cinco masas solares y se encuentra a 56 veces la distancia de la Tierra a nuestra estrella, el Sol (es de 150 millones de kilómetros). En nuestro Sistema Solar implicaría que estaría mucho más allá del más lejano de nuestros planetas, Neptuno.

No es el único planeta allí. También está CC1, con nueve masas solares, pero más cerca de su estrella: a 15 veces la distancia Tierra-Sol.

La estrella alrededor de la cual giran, WISPIT 2, es similar al Sol y tiene más o menos la misma masa.

El hallazgo fue publicado en The Astrophysical Journal Letters.

 

domingo, 3 de agosto de 2025

Cinco planetas superinteresantes

Ilustración de cómo podría lucir el sistema planetario alrededor de una pequeña estrella. Imagen Benoit Gougeon/Universidad de Montreal


Vaya que sí es un sistema interesante a solo 35 años luz de nosotros. Cinco planetas llamativos en torno a una estrella pequeña, una enana roja denominada L 98-59. Un sistema sobre el cual ha noticias, nuevos hallazgos.

Tres de los planetas fueron descubiertos en 2029 con el telescopio TESS de la NASA y un cuarto detectado con el espectrógrafo Espresso del European Southern Observatory ESO. Todos orbitan en una configuración orbital compacta a unas distancias cinco veces más cercanas de la de Mercurio a nuestro Sol.

Ahora un grupo liderado desde la Universidad de Montreal en Canadá determinó los tamaños y masas e hizo otro hallazgo. Son planetas con masas y tamaños compatibles con planetas terrestres. El más interior tiene 84 % el tamaño de la Tierra. Los dos internos pueden experimentar actividad volcánica por la influencia de su estrella, El tercer, con menor densidad, puede ser acuoso.

Los astrónomos hicieron otro descubrimiento: un quinto planeta. Recibe más o menos la misma energía que la Tierra del Sol y está en la zona habitable, esa donde puede existir agua líquida.

Aunque navegan cerca a su estrella, al ser esta mucho más pequeña que el Sol, podrían existir condiciones favorables para la vida en alguno de ellos.

sábado, 19 de julio de 2025

Por primera vez captan comienzo de un sistema planetario

Proceso de formación de planetas alrededor de una estrella lejana. Foto ESO/ALMA/NAOJ/NRAO


Melissa McClure, profesora en Leiden University en Países Bajos, lo dijo muy claro: "Por vez primera hemos identificados los primeros momentos cuando se inicia la formación de planetas alrededor de otra estrella distinta a nuestro Sol".

Ese sistema planetario se está formando alrededor de la estrella 'bebé' HOPS-315 a 1300 años luz de nosotros. Se detectó gracias al telescopio Alma del European Southern Observatory -ESO- en los Andes de Chile y el telescopio espacial James Webb.

Los astrónomos encontraron evidencias de que minerales calientes están comenzando a condensarse en el disco de material alrededor de la joven estrella madre. SE detectó la presencia de monóxido de silicio en estado gaseoso así como también dentro de los cristales de minerales, sugiriendo que están comenzando a solidificarse.

La observación continua de lo que sucede en esa estrella dará pistas sobre cómo fue la formación de nuestro Sistema Solar, aunque es un proceso que no se termina en unos pocos años sino en cientos de miles o millones de años.

domingo, 23 de marzo de 2025

Modelo sugiere vida en muchas partes del universo

Tal vez la vida en la Tierra evolucionó justo en el momento oportuno. Esto abre la ventana a pensar en vida en otros planetas. Foto de la Tierra desde la ISS. Imagen NASA


Después de todo, podría ser que la humanidad, nosotros, no fuera nada del otro mundo sino el resultado evolutivo natural para nuestro planeta y tal vez muchos otros.

Un nuevo modelo así lo sugiere y contradice la teoría de los pasos difíciles de que la vida inteligente fue un increíble e improbable evento. No. Ahora científicos de Penn State, que desarrollaron el trabajo, dijeron que la nueva interpretación del origen de la humanidad aumenta la probabilidad de vida en muchas partes del universo.

Un modo de verlo según Jennifer Macalady, profesora de geociencias en Penn, es que "Este es un cambio significativo sobre cómo pensamos la historia de la vida.

Un modelo que "Sugiere que la evolución de la vida compleja tiene menos que ver con suerte y más con una interacción entre la vida y su medio ambiente, abriendo nuevos caminos de investigación en nuestra inquietud por entender nuestros orígenes y nuestro lugar en el universo".

Un recuento nos muestra que la teoría de los pasos difíciles desarrollada por el físico teórico Brandon Carter en 1983 argumenta que nuestro origen evolutivo era altamente improbable debido al tiempo que les tomó a los humanos evolucionar en la Tierra en relación con el ciclo de vida del Sol -y por lo tanto la probabilidad de seres tipo humano más allá de la Tierra es extremadamente baja.

Un grupo de investigadores, astrofísicos y geobiólogos, argumentan en el nuevo estudio que el ambiente en la Tierra era inhóspito inicialmente para muchas formas de vida, y los pasos evolutivos claves solo se hicieron posibles cuando el ambiente global alcanzó un estado 'permisivo'.

Un hecho, por ejemplo, es que la vida animal compleja requiere cierto nivel de oxígeno en la atmósfera, así que la oxigenación de la Tierra mediante microbios y bacterias fotosíntetizadores fue un paso evolutivo natural para el planeta, que creó una ventana de oportunidad para el desarrollo de formas más recientes de vida, en palabras de Dan Mills, de The University of Munich, cabeza del nuevo análisis.

Un enfoque diferente, que dice que "Estamos argumentando que la vida inteligente puede no requerir una serie de quiebres afortunados para existir".

Un hecho claro bajo el nuevo modelo es que "Los humanos no evolucionaron 'temprano' o 'tarde' en la historia de la Tierra, sino 'a tiempo', cuando las condiciones estaban dadas. Quizás es solo cuestión de tiempo, y tal vez otros planetas son capaces de lograr esas condiciones más rápido de lo que lo hizo la Tierra, mientras que a otros planetas les puede tomar aún más".

Un posible cambio de paradigma sobre la existencia de vida en nuestro planeta, según creo.

Ahora, les cuento dónde fue publicado el novedoso modelo: en el journal Science Advances.

sábado, 15 de marzo de 2025

En nuestro sistema solar hay una 'réplica' de la galaxia

Imagen que recrea la estructura espiral con miles de millones de cometas en la región externa del Sistema Solar, la nube de Oort. Imagen R. Lea


La nube de Oort es una región que está muy lejos de nosotros, pero se considera parte del Sistema Solar. Es la región más externa, más allá de donde llega la influencia del Sol. Está tan extensa como 99 000 veces la distancia Sol-Tierra que es de 150 millones de kilómetros. Y allí un supercomputador de la NASA, el Pleiades, acaba de mostrar algo muy interesante.

Nuestra galaxia, la Vía Láctea, semeja una hélice, es una galaxia espiral, con varios brazos. Y eso fue lo que se detectó, pero en Oort: a entre 1000 y 10 000 unidades astronómicas (una unidad es la distancia Sol-Tierra) se encontró que infinidad de cometas andan en una estructura similar, en espiral.

La Nube de Oort es una región a casi un año luz desde nuestra estrella, en el espacio interestelar, llena de cuerpos helados, de cometas, algunos de los cuales a veces se acercan hasta nuestro Sol, impulsados por un empuje gravitacional de alguna estrella, en un viaje que les toma miles de años. Se calcula que puede haber billones de cuerpos congelados, cometas y asteroides.

Esa estructura espiral, dijo Luke Dones, investigador de NASA, es de unas 15 000 unidades astronómicas, y se mueve a 90 grados con respecto al plano de la galaxia.

Es increíble lo que se mueve allí. El mismo Dones explicó que "Solo una pequeña fracción de los cometas de la Nube están en esa espiral", pero agregó que "De todas maneras son billones".

Son vestigios de cuando se formaron los planetas de nuestro sistema hace unos 4500 millones de años.

Lo que allí existe y cómo, se determina mediante simulaciones y con el rastro de los cometas que se aventuran hasta más acá de Neptuno (el último de los planetas con respecto al Sol), pues no hay hoy telescopio que pueda visibilizar los pequeños cometas