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domingo, 13 de julio de 2025

Embalses están moviendo los polos de la Tierra

Embalse de Guatapé en Colombia, uno de los que más volumen de agua almacena en el país. Foto Wikipedia Commons


Desde 1835 se han construido miles de embalses en todo el mundo, para generar electricidad o para consumo. Tal almacenamiento está redistribuyendo la masa alrededor del globo, alternado la posición de la corteza terrestre con respecto al manto, esa capa en el medio del planeta.

El manto es viscoso y la corteza forma una capa sólida que puede deslizarse sobre él. El peso sobre la corteza, que provoca su desplazamiento con respecto al manto, también modifica la ubicación de los polos terrestres, según científicos. que hicieron el estudio, publicado en Geophysical Research Letters.

Escribieron que "Cualquier movimiento de la masa dentro de la Tierra o en su superficie cambia la orientación de la rotación del eje relativo con la corteza, un proceso llamado 'verdadero desplazamiento polar".

Se ha sabido que las actividades humanas que desplazan enormes volúmenes de agua pueden activar el desplazamiento polar. Por ejemplo, en marzo un estudio mostró que un gran derretimiento de hielo por el cambio climático puede mover los polos 27 metros a finales de siglo. Y un estudio de 2023 demostró que la extracción de agua subterránea entre 1993 y 2010 causó un movimiento polar de 80 centímetros.

En este nuevo estudio los investigadores examinaron el impacto de 6862 represas, construidas entre 1835 y 2011, que albergan un volumen de agua como para llenar dos veces el Gran Cañón, derivaron en una caída de 23 milímetros en el nivel del mar.

Esa agua almacenada llevó a que los polos se movieran 1.1 metros en el periodo analizado.

Ese movimiento no va a alterar el clima de la Tierra, pero sí tiene implicaciones para el nivel del mar.

lunes, 22 de mayo de 2023

Gran disminución de agua en lagos de todo el mundo

Los lagos prestan varios servicios ecosistémicos vitales. Acá el lago de Tota en Boyacá (Colombia), afectado además por problemáticas como la contaminación. Foto Wikipedia Commons


Una evaluación de los 1972 grandes lagos del planeta mostró que entre los años 1992 y 2020 perdieron 53 % del agua almacenada, equivalente a una disminución de 21.5 gigatoneladas por año. Alrededor de esos grandes cuerpos de agua viven 2000 millones de personas. Un factor que no ha sido tenido en cuenta en la ecuación de las afectaciones debidas al cambio climático, principal causa del declive, aunque también inciden situaciones como el consumo humano y una mayor evaporación, mientras que en los embalses la sedimentación tiene alta incidencia.

La evaluación fue realizada por Fangfang Yao y colegas y presentada en el journal Science. 

Los lagos cubren 3 % de la superficie terrestre y su almacenamiento o flujo lento de agua proveen servicios ecosistémicos esenciales como el suministro de agua fresca y alimentos, hábitat de aves acuáticas, circulación de contaminantes y nutrientes, electricidad y servicios recreativos.

El análisis se realizó mediante imágenes satelitales comparadas en combinación con datos climatológicos y modelos hidrológicos.

La extinción de lagos ha provocado hambre y desplazamiento, así como el mayor riesgo de conflictos internacionales, en regiones de África, donde se seca el lago Chad, así como en Sudamérica, donde el lago Poopó, alguna vez el segundo más grande de Bolivia, desapareció en pocas décadas.

En todas las regiones del globo ha disminuido el agua en los lagos, incluyendo el interior de Asia y el Oriente Medio, el norte de Europa, también Oceanía, Norte y Sur América y el sur de África.

Así, se encontró que en 457 lagos naturales la pérdida ha sido de 38 gigatoneladas anuales, mientras 234 lagos presentaron ganancias y 360 permanecieron sin cambios en el estudio.

Llama la atención que la mayoría de lagos que tuvieron ganancias se encuentran en regiones remotas o poco habitadas, como la meseta interna del Tíbet, las grandes llanuras del norte de Estados Unidos y el Gran Valle del Rift en África, un incremento debido más que todo a cambios en los patrones de precipitación y la escorrentía.

Cerca de dos tercios de los grandes reservorios incluidos en el estudio mostraron grandes pérdidas de agua, aunque en total los reservorios aumentaron de volumen al considerar los que se han creado en estos últimos tiempos. Aquellos de antes de 1982 perdieron capacidad en especial por la sedimentación.

Preocupa, como expuso la científica     Sarah W. Cooley en un análisis en la misma Science, la reducción de agua en regiones áridas cabe dentro del marco de referencia  de los impactos del cambio climático de "lo seco se hace más seco", pero la tendencia a la disminución en regiones húmedas complica el marco de referencia de que "lo húmedo se hace más húmedo".

El estudio pone de presente un tema poco considerado en los países cuando se trata el cambio climático. La disminución de agua en lagos y reservorios y un aumento de la temperatura y la evaporación traerán afectaciones a futuro que no siempre están siendo consideradas en los análisis nacionales y regionales.