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martes, 6 de junio de 2023

Así era la Tierra en la última edad de hielo

Así era la Tierra hace 20 000 años en el último máximo glacial. Imagen P. Remonté


¿Cómo era la Tierra durante la última edad de hielo, un periodo entre hace 26 000 y 19 000 años? En esa época, conocida por los científicos como el Último Máximo Glacial, el planeta era muy diferente a como es hoy.

Un trabajo del cartógrafo Perrin Remonté, con base en datos de estudios sobre pasados niveles del mar y estado de los glaciares publicados en 2009, 2014 y 2021 junto a topografía actual, revela esas diferencias sustanciales.

Durante una edad de hielo los niveles del mar descienden porque el agua de los océanos que se evapora es almacenada en la superficie terrestre en forma de plataformas de hielo, casquetes y glaciares.

Hace 20 000 años el hielo cubría 8 % de la superficie terrestre, hoy cubre solo 3 %. En aquella época la tierra cubierta era el 25 % y hoy es el 11 % apenas.

El clima era frío y seco, con temperaturas en promedio 6 ° menores que hoy. Los océanos estaban unos 130 metros abajo de donde hoy está el nivel del mar. En el mapa se nota en las áreas grises que bordean los continentes.

Por eso estaba el estrecho de Bering conectando Asia y Norteamérica, por donde pasaron los primeros humanos al continente americano. También había un puente entre Gran Bretaña y Europa e Irlanda estaba conectada a Gran Bretaña.

En Japón el nivel bajo del agua hizo del mar de Japón un lago y un puente de tierra conectaba este territorio con Asia.

El clima seco expandió los desiertos y desaparecieron ríos pero en algunas regiones aumentó la precipitación debido al frío.

La mayor parte de Canadá y Estados Unidos estaba cubierta por hielo; en África existía una mezcla de pasturasen el sur y desierto en el norte y ya existía el desierto del Sahara, mientras que Asia tenía desiertos tropicales en el oeste y desiertos alpinos en China, y en India predominaban los pastizales.

En el UMG desapareció mucha megafauna, como los mamuts lanudos, los mastodontes y el tigre dientes de sable.

¿Habrá otra glaciación? Aunque parezca extraño, estamos todavía en  una edad de hielo, la Cuarta Glaciación que comenzó hace 2.6 millones de años. Por eso es que se mantiene la Antártida cubierta por hielo.

Estamos en un período interglacial, relativamente más caliente, que comenzó hace 11 700 años, época conocida como el Holoceno.

Se estima que en unos miles de años la temperatura descenderá de nuevo derivando en mayor acumulación de hielo, si bien hay factores sobre estos eventos que no se conocen a plenitud. Por ejemplo, las actividades industriales humanas han calentado tanto el planeta que se estima que la próxima edad de hielo se dará en unos 50 000 a 60 000 años.

Pero todas estas son incertidumbres.


Nota: con información de Visual Capitalist

martes, 6 de abril de 2021

¿Sin esperanzas? Se acaba la tierra para los elefantes

Elefante Loxodonta africana. Su hábitat se reduce cada vez más. Foto Wikipedia


Acorralados. Así se sienten los elefantes africanos, se deduce de un estudio publicado en Current Biology: mientras hay 18 millones de kilómetros cuadrados en África (un área mayor que Rusia) que pueden ser su hábitat, hoy viven en solo 17 % de esa área por presiones humanas de diversa índole y la caza ilegal por el marfil.

Al estudiar kilómetro por kilómetro, los investigadores encontraron que 62 % de los 29,2 millones de kilómetros cuadrados del continente podrían albergar elefantes.

Si se eliminaran esas presiones, tendrían mucho dónde recuperarse. Hay zonas donde la amenaza es menos fuerte y otras donde se da una coexistencia pacífica con los humanos.

El hábitat natural de los elefantes de sabana y de los del bosque se ha estado encogiendo por la caza ilegal, la pérdida de territorio y el aumento de la población humana. Estas especies tienen capacidad de vivir zonas semidesérticas y hasta en selvas pantanosas. Son mega herbívoros generalistas.

Los investigadores descubrieron vastas áreas potencialmente aptas para estos icónicos animales en las República Central de África y la República Democrática del Congo. En esas áreas hasta no hace mucho vivían cientos de miles de elefantes y hoy solo quedan entre 5000 y 10 000.

El estudio detectó que hay regiones que no visitan, como los desiertos del Sahara, Danakil y Kalahari, así como centros urbanos y las cimas de las montañas.

Además, los que viven en áreas protegidas tienen menos espacio. Tal vez sea que se sienten más inseguros yendo a otras zonas. Hoy 57 % de los hábitats actuales de los elefantes están fuera de áreas protegidas.

Si se les diera chance, podrían recuperarse en número, pero no será sencillo al considerar que en pocos años él área que experimenta afectación antropogénica será del 50 al 70 % en todo el planeta. Y hoy solo 7 % de los parches de visa silvestre tienen más de 100 kilómetros cuadrados.

Nada bueno.

viernes, 19 de febrero de 2021

Más de 50 % de ríos del planeta están muy alterados

Río Oyapock entre Brasil y la Guyana Francesa, de los pocos en Sudamérica que tiene una fauna poco impactada. Foto Sebastien Brosse


Nuestra especie ha intervenido más del 75 % de la superficie terrestre. Los ríos, lógico, no podrían quedar afuera. Estos comprenden 1 % de la superficie pero inciden en la vida de toda la humanidad. 

Un estudio publicado en Science mostró que 53 % de las cuencas de los ríos cubriendo una superficie del 40 % del planeta y 37 % de la extensión de los ríos han sufrido una intervención a tal grado que ha afectado la biodiversidad asociada.

El impacto por las actividades humana incluye la sobrepesca, la introducción de especies no nativas, la contaminación y el cambio climático.

El análisis fue amplio: incluyó 2456 grandes cuencas en todos los continentes y regiones, salvo las polares y desiertos, y un periodo de 200 años. Para comparar cómo ha cambiado la biodiversidad en cada una Guohuan Su y colegas en varias instituciones de Francia y China establecieron un índice con seis indicadores relacionados con esa biodiversidad.

En las cuencas estudiadas se hallan más de 14 000 especies de peces de agua dulce, 80 % del total de las existentes en este ambiente.

Hallaron además que las cuencas menos impactadas eran pequeñas y cubrían apenas 13,4 % de la superficie de los ríos. Albergaban 3876 especies o solo 21,7 % de la fauna global de peces.

Se encontró que los ríos hoy en día son más similares entre sí, con más especies de peces con más morfologías y legados evolutivos más amplios. En las zonas templadas, donde ha sido mayor la intervención los cambios en la biodiversidad se han debido a la fragmentación y la introducción de especies no nativas.

Los investigadores alertaron que conservar la diversidad de peces en los ríos menos alterados se mantiene debajo del 30 % de protección de la superficie terrestre que han propuesto diversas organizaciones a 2030.


jueves, 10 de octubre de 2019

Así era el oasis hallado en Marte



Como este paisaje de Quisquiro,  altiplano de Sudamérica, debió ser el cráter Galle de Marte. Foto M. Bocharov

Hace 3500 millones de años el agua corría por Marte. El robot Curiosity de la Nasa acaba de detectar lo que fue un oasis en el cráter Gale, donde se halla explorando.
Por las paredes del cráter, de 150 kilómetros de diámetro, rodaba el líquido hacia las profundidades.
Ese paisaje cambió y hoy es seco y desértico debido a la transición ambiental del planeta rojo.
Cómo se dio ese cambio intriga todavía a los científicos, que esperan que n una región cercana a donde está hoy, el explorador aporte indicios. Es una zona formada en condiciones aún más secas.
El Gale es un cráter de impacto. El sedimento arrastrado por el agua y el viento llenó el piso, capa por capa. Cuando se endureció, el viento cavó la roca en el monte Sharp, al que hoy está subiendo Curiosity, de acuerdo con un reporte de la Nasa.
Expuestas en la ladera, cada capa revela una era diferente de la historia marciana y revelan pistas sobre el ambiente que había en esa época.
“Fuimos al cráter Gale porque preserva este registro único del cambiante Marte”, dijo William Rapin, de Caltech, quien encabezó el estudio publicado en Nature Geoscience.
Él y sus coautores describieron sales en una sección de 150 metros de altura, rocas sedimentarias bautizadas como la isla Sutton, que Curiosity visitó en 2017. Y con base en datos de otra localidad,  se sabía que el área tenía periodos secos intermitentes.
La isla Sutton enriquecida en sales  es una de las piezas que el explorador ha estado aportando para ver cómo cambió el paisaje marciano.
En el cráter Gale no todo era seco. Había oasis, no como los conocidos en nuestros desiertos, sí zonas con agua que hablan del pasado líquido del planeta.
Si además de esto floreció la vida, todavía no se confirma. Ni se descarta.


El Tiranosaurio rex no era nada frío