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domingo, 11 de enero de 2026

Océanos contienen ya energía como para 40 años de consumo global

Los corales son de los organismos marinos que más sufren por el aumento de la temperatura y las olas de calor intensas y continuas. Foto Wikipedia Comons.


Usted lo puede sentir frío cuando mete sus pies y su cuerpo, pero los océanos están cada vez más calientes. El calor acumulado en ellos el año pasado se incrementó en 23 zettajulios, una cantidad equivalente a casi cuatro décadas del consumo primario global de energía.

Eso sugiere un estudio publicado en Advances in Atmospheric Sciences y es la medición más alta de cualquier año desde que se comenzó a medir a comienzos de los años 50 del siglo pasado. Un trabajo en el que participaron más de 50 científicos de 31 instituciones que usaron diversas herramientas como miles de robots flotantes para medir la temperatura hasta los 2000 metros de profundidad.

Mirar las profundidades en vez de las fluctuaciones superficiales suministran un mejor indicador de cómo los océanos están respondiendo a la presión sostenida por las emisiones de origen humano.

Karina von Schuckmann, coautora, afirmó con contundencia que "El dibujo es claro: los resultados para 2025 confirman que el océano continúa calentándose".

¿Y por qué es importante esto? Porque los océanos son fundamentales en la regulación del clima del planeta porque absorben hasta el 90 % del exceso de calor en la atmósfera provocado por las emisiones antropogénicas.

Además, la energía adicional acumulada tiene un efecto poderoso dominó. Los océanos más calientes aumentan la humedad en la atmósfera, suministrando combustible para los ciclones tropicales y las lluvias destructoras.

También los océanos más calientes contribuyen de manera directa al aumento del nivel del mar -el lagua se expande cuando se calienta- y hace muy difíciles las condiciones para los arrecifes tropicales, cuyos corales perecen durante olas marinas de calor prolongadas y con ellos las poblaciones de otros animales asociados a ellos.

El calentamiento, valga aclarar, no es uniforme. Unas áreas se calientan más rápido que otras. Los océanos tropicales, el Atlántico sur, el Mediterráneo, el norte del Océano Índico y el Océano del Sur están entre las aguas que más calor absorbieron en 2025.

Lo peor es que  mayor cantidad de emisiones de gases de invernadero, las que no han dejado de subir, mayor calentamiento de los océanos.

Nada bueno.


Nota: un zettajulio es una unidad gigante de energía que equivale a un trillón de julios. Se usa mucho para medir la energía calórica absorbida por los océanos.

domingo, 15 de junio de 2025

Tic, tac, tic, tac: la acidez amenaza los océanos

Los corales son uno de los organismos marinos que más sufre por la acidez de las aguas. La situación empeora cada vez más. Foto Wikipedia Commons


Es una reacción en cadena y cada vez será peor. Un nuevo estudio reveló que los océanos de todo el mundo están más ácidos de lo que se pensaba. La razón es una sola: las emisiones de dióxido de carbono de origen antropogénico.

¿Por qué importa? Porque la acidificación de los océanos daña ecosistemas marinos y afecta a las comunidades costeras, que dependen de aguas sanas para su supervivencia.

La investigación, publicada en Global Change Biology, determinó que la situación es peor de lo que se había visto antes. Los océanos entraron en una zona de peligro en 2020. Cada año, lógico, empeora. Y si bien son cambios que se van dando de manera progresiva, los sienten muchas especies marinas y quienes dependen de ellas.

Steve Widdicombe, director científico y subdirector ejecutivo del Laboratorio Marino de Plymouth, organización involucrada en el estudio, dijo que "La acidificación de los océanos no es solo una crisis ambiental, sino una bomba de tiempo para los ecosistemas marinos y las economías costeras". El investigador agregó que "A medida que la acidez de nuestros mares aumenta, presenciamos la pérdida de hábitats críticos de los que dependen innumerables especies marinas, lo que, a su vez, tiene importantes implicaciones sociales y económicas".

La acidificación se debe más que todo a la absorción de CO2por parte del océano. El océano absorbe alrededor del 30 % del CO2 de la atmósfera, por lo que, a medida que las actividades humanas liberan CO2, se libera una mayor cantidad en los océanos. El CO2 se disuelve en el océano, creando ácido carbónico y liberando iones de hidrógeno. Los niveles de acidez se basan en la cantidad de iones de hidrógeno disueltos en el agua; así que los mares se van volviendo más ácidos.

Peor hay más: los iones de hidrógeno se unen a los iones de carbonato en el océano para formar bicarbonato, y eso reduce el carbonato disponible para la vida marina, como los corales, las almejas y el plancton. EStos animales necesitan carbonato para sus huesos, conchas y otras estructuras naturales, que fabrican a partir de carbonato de calcio. Los investigadores miden la aragonita, una de las formas solubles del carbonato de calcio, para medir los niveles de acidez.


viernes, 26 de abril de 2024

Una maravilla en serio peligro: Gran Barrera de Coral

Vista de una parte de la Gran Barrera de Corales en Australia. Foto Nasa


Es una gran maravilla de la naturaleza del planeta Tierra, pero está en un proceso acelerado de transformación. La Gran Barrera de Coral en Australia está en su quinto episodio de blanqueamiento de los últimos ocho años. 

Es el ecosistema vivo más grande del planeta, con unos 2500 kilómetros de longitud cubriendo un área de 340 000 kilómetros cuadrados.

Eventos de blanqueamiento que en los últimos años han sido repetidos: 2020, 2022 y ahora este año, situación debida al cambio climático y el calentamiento de las aguas.

"No es cuestión de arrecifes muriendo o desapareciendo, son los ecosistemas de arrecifes transformándose en una nueva configuración", dice Terry Hughes, biólogo marino en James Cook University en Townsville, Australia.

La barrera tiene cerca de 3000 arrecifes individuales. Un análisis aéreo de 1080 reveló que 60 % presenta señales de blanqueamiento y 40 % tiene blanqueamiento alto o extremo.

"Especies como peces, crustáceos y otras-la icónica biodiversidad de corales-dependen de la estructura y las tres dimensiones del hábitat que proveen los corales. Cuando se pierden muchos corales, se afectan todos los que dependen de ellos", dice Hughes.

Por el calentamiento, los corales, que son organismos vivos, pierden las zooxantelas, sin ellas pierden el color y se vuelven blancos. No pueden vivir mucho en esa etapa. Las zooxantelas son organismos endosimbiontes (viven dentro del cuerpo o las células de otro organismo) que están en varios animales marinos.

Las aguas alrededor de la Gran Barrera han tenido una temperatura 2.5 ° superior a los picos históricos. Se corresponde con el aumento de la temperatura global de los océanos desde 2022, asociado al fenómeno de El Niño.

"Ha habido temperaturas muy altas por el cambio climático en todo el mundo y ha habido blanqueamiento de corales en muchos otros países", dice Roger Beeden, jefe científico de la autoridad del parque de la Gran Barrera.

Con los eventos tan repetidos los corales no alcanzan a reponerse y eso amenaza más su existencia.

Nota: con datos de Nature

sábado, 25 de noviembre de 2023

En el Pacífico hallan gran monte sumergido

Imagen de sonar del gran monte, un volcán dormido, en aguas del Pacífico. Imagen Schmidt Ocean Institute


Hacían el mapa afuera de las costas de Guatemala, en el Océano Pacífico, cuando se llevaron una sorpresa: una montaña submarina de 1600 metros de altura, a 2400 metros bajo la superficie marina. Una montaña que en verdad es el cono de un volcán inactivo que debió rugir hace muchísimo tiempo.

"Un monte marino de más de 1500 metros de altura, que ha estado, hasta ahora, escondido en las olas, que indica lo mucho que falta por descubrir", dice Jytika Virmani, director ejecutivo del Schmidt Ocean Institute.

Esa estructura tiene un área de 14 kilómetros cuadrados en aguas internacionales a 156 kilómetros de aguas de Guatemala.

El hallazgo se hizo durante una misión de seis días desde Costa Rica al este de los límites entre seis placas tectónicas incluyendo la placa Pacífico al oeste y la norteamericana al nordeste.

Estos montes marinos son habitaciones rocosas para corales profundos, esponjas e invertebrados. Como no hay lodo, muchas especies prosperan en las laderas.

Datos satelitales sugieren que en el fondo de los océanos puede haber unos 100 000 montes sin ser descubiertos. Y tener un mapa completo de los océanos es básico para entenderlos mejor, según Virmani.

Otra exploración del Instituto halló también en abril tres venas hidrotermales nuevas en el Atlántico medio y en agosto anunció la detección de un mundo submarino oculto lleno de criaturas marinas también en el Pacífico.


lunes, 3 de abril de 2023

La vida prefiere las tallas XXS y XXL

Hay enormes árboles, pero también tienen su límite de tamaño. Así con todos los organismos vivos en el planeta. Foto Pexels


Hay animales grandes, medianos y pequeños; también árboles y otros componentes del mundo vegetal. Pero por alguna razón en la Tierra se favorecen aquellas pequeñas y las grandes, de acuerdo con un estudio publicado en Plos One.

Los científicos, entre ellos de University of British Columbia y Rutgers University, estudiaron los tamaños de todos los organismos vivos en el planeta y descubrieron un patrón que no esperaban. Contrario a lo que las teorías explican, la biomasa del planeta, ese material que compone todos los organismos, se concentra en aquellos que están en los extremos del espectro de tamaño.

"Los más pequeños y los más grandes de modo significativo sobrepasan a todos los otros", dijo Eden Tekwa, cabeza de la investigación. "Es un nuevo patrón que necesita ser explicado y ahora no tenemos teorías sobre ello. Las teorías actuales predicen que la biomasa debería estar uniformemente distribuida en todos los tamaños de cuerpos".

"La vida nos sorprende constantemente, incluido el rango de tamaños en los que viene", dijo el autor senior, Malin Pinsky. "Si el más pequeño microbio tuviera el tamaño del punto al final de esta frase, el organismo vivo más grande, un árbol de sequoia, sería del tamaño del canal de Panamá".

Para obtener estos resultados, Tekwa y colegas pasaron cinco años compilando y analizando datos acerca del tamaño y biomasa de cada tipo de organismo vivo en el planeta, desde los organismos unicelulares como las arqueas del sueño y las bacterias hasta los más grandes como la ballena azul y la sequoia. Encontraron que el patrón favoreciendo los organismos grandes y pequeños estaba en todos los tipos de especies, y era más pronunciado en organismos terrestres que en los marinos. Y lo que resultó más interesante, el máximo tamaño corporal parecía alcanzar los mismos límites superiores en las distintas especies y ambientes.

"Los cuerpos más grandes aparecen a través de múltiples grupos de especies y sus máximos tamaños corporales están todos dentro de un estrecho rango", dijo Tekwa. "Los árboles, las hierbas, los hongos subterráneos, los manglares, los corales, los peces y los mamíferos marinos todos tienen un tamaño corporal máximo similar. Esto sugiere que existe un tamaño superior universal debido a limitaciones ecológicas, evolutivas o biofísicas".

Hubo también otros hallazgos interesantes. Aunque los corales están en una pequeña fracción de los océanos, tienen la misma masa que todos los peces oceánicos.. "Esto ilustra cuán importante es el balance de la biomasa en los océanos. Los corales sostienen una gran cantidad de diversidad de peces, así que es interesante que esos dos organismos tengan casi la misma biomasa".

Los humanos "pertenecemos al rango de tamaño que comprende la mayor biomasa, lo cual es un cuerpo relativamente grande".

Estos hallazgos ayudarán en la observación sobre cómo evolucionan los ambientes en la Tierra. Además, contribuyen  a predecir impactos del cambio climático, pues el tamaño corporal gobierna diferentes procesos, como el secuestro de carbono y cómo el funcionamiento y estabilidad de los ecosistemas puede ser afectado por la composición de las cosas vivas.

jueves, 3 de marzo de 2022

Última advertencia: crisis climática es muy grave

La amenaza climática es cada vez más seria y grave. Foto Pixabay


Mientras el mundo sigue inmerso en sus cosas, sean guerras o desarrollos del ingenio y la infraestructura  o el devenir económico y social, hay una gran realidad que no se detiene y genera gran inquietud: el cambio climático. 

El Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático -IPCC en inglés- presentó su nuevo reporte y la conclusión no suena nada buena: las amenazas del cambio climático están aumentando con tanta rapidez que pronto sobrepasarán la capacidad de la naturaleza y la humanidad para adaptarse.

Y la solución es una: reducir con celeridad las emisiones de gases de invernadero, un propósito en el que los humanos han fallado pese a sentir que es una necesidad.

No se trata de generar alarma, pero los datos son inquietantes. En 2019 las tormentas, inundaciones y otros eventos climáticos extremos desplazaron 13 millones de personas en Asia y África. Hoy casi la mitad de la población mundial padece escasez de agua durante una parte del año.

Las olas de calor son más frecuentes y severas (mataron cientos de personas en Estados Unidos y Canadá), mientras inundaciones sin precedentes azotaron Alemania y China. Los incendios se han tornado más fuertes en los últimos años.

Ahora muchos países invierten miles de millones de dólares en protección, pero cada día requerirán más dinero para atender las futuras amenazas, a menos que se logre una profunda transformación sobre cómo se construyen las viviendas, se cultivan alimentos, se produce energía y se protege la naturaleza.

Si bien hasta ahora muchos países y gobernantes dicen que si el cambio climático prosigue, se adaptarán, pero no tienen en cuenta un nuevo hecho que consigna el reporte: si la temperatura continúa aumentando, muchas partes del mundo no podrán adaptarse a un ambiente en transformación rápida.

Hasta hoy la temperatura del planeta subió 1,1° Celsius con respecto a la era preindustrial y los esfuerzos de las reuniones de los países sobre el tema han fijado una meta de 1,5° C como máximo, mas todo indica que no se lograría y se sobrepasaría. Esta meta exige eliminar a 2050 todas las emisiones provenientes de fuentes fósiles y no parece factible.

El PICC mostró que si se pasa de esa meta la adaptación no sería posible en muchas partes. 

A la fecha el mundo produce suficientes alimentos para alimentar a todos (injustamente distribuidos) pero de seguir el calentamiento se afectaría la producción, De hecho, ahora muchos cultivos crecen de manera más lenta.

Con solo 1,5°, 8 % de la tierra cultivable dejará de ser útil, declinará el 70 % de los corales y aumentará 1/5 el número de personas sometidas a severas inundaciones.

Si la temperatura subiera a 2° C, de 800 millones a 3000 millones de humano sufrirían escasez de agua, declinarían la pesca y las áreas cultivables y1,4 millones de niños en África padecerían desnutrición.

Y si llegara a 3° C sobre la era preindustrial, 29 % de las especies de plantas y animales enfrentarían alto riesgo de extinción.

Serían los países pobres los que llevarían la peor parte, con cualquiera de las proyecciones de aumento de temperatura, pero a mientras más alta sea esta, los países desarrollados también sufrirían consecuencias desastrosas. De hecho ya las viven.

Para muchos podrá ser un informe más pero es tal vez la alerta más seria sobre lo que se avecina si no se toman medida contundentes. Fue elaborado por 270 investigadores de 67 países, un respaldo real más que suficiente.

La guerra no es entre países, es contra el calentamiento global y el cambio climático.


miércoles, 15 de enero de 2020

Calentamiento: los océanos nos van salvando


Aguas más calientes inciden en blanqueamiento y muerte de corales. Foto Pixabay

¡Qué sería de nosotros sin los océanos! El año pasado fue el más caliente para los océanos del planeta, corroboración de una tendencia prolongada al calentamiento.
Eso sugiere un estudio que mostró que los cinco años más calientes de las aguas se dieron en este último lustro: 2018 es el segundo más caliente para los océanos, 2017 tercero, 2015 cuarto y 2016 quinto.
Esto a diferencia del planeta en total: 2016 ha sido el más caliente, seguido de 2019.
El nuevo estudio fue publicado en el journal Advances in Atmospheric Sciences.
Desde mediados del siglo pasado, los océanos han absorbido cerca del 93 % del exceso de calor generado por los gases de invernadero provenientes de actividades humanas.
Esto ha blindado la superficie terrestre de peores efectos por el aumento de las emisiones.
Para medir la temperatura oceánica, los investigadores utilizan Argo, una red global de 3000 equipos flotantes con sensores que miden la temperatura y la profundidad.
El calentamiento de los mares afecta los corales y los animales con caparazón al alterar el pH de las aguas.
Así, los océanos son un gran medidor de los efectos del calentamiento global.

lunes, 6 de mayo de 2019

Tenemos 1 millón de especies al borde de la extinción


-Se extinguieron ya 680 especies de vertebrados
- 20 % se ha reducido abundancia de especies
- 75 % de los ambientes terrestres y 66 % de los marinos alterados por los humanos
-Revelador informe del IPBES sobre el estado de la biodiversidad mundial


(Imagen: basuras en Bali. Foto Shutterstock)

Estamos acabando con la naturaleza: más de 1 millón de especies de animales y de plantas tienen hoy amenaza de extinción. A no pocas les quedan pocas décadas de existencia. Un declive más fuerte que antes de que existieran los humanos.
No es un invento. Es el reporte más grande de evaluación de la biodiversidad global hecho hasta hoy, entregado por la Plataforma de Ciencia y Política sobre Biodiversidad y Servicios de Ecosistemas (Ipbes), informe aprobado en la plenaria de la sesión 7 que se cumplió hasta e sábado en París.
La situación es en realidad dramática. La abundancia promedio de las especies nativas en la mayor parte de los hábitats terrestres ha caído 20 %, sobre todo desde 1900. Más del 40 % de las especies de anfibios, casi 33 % de los corales de arrecifes y más de 1/3 de todos los mamíferos marinos están amenazados.
No son tan claros los datos en cuanto a insectos, pero se cree que al menos 10 % está bajo amenaza.
Desde el siglo 16, al menos 680 especies de vertebrados se han extinguido y más del 9 % de las razas de mamíferos domésticos usados para alimentación y agricultura estaban extintas a 2016, con al menos 1.000 razas más amenazadas de extinción.
“La contundente evidencia de la Evaluación Global del Ipbes, desde un amplio rango de diferentes campos de conocimiento, presenta un cuadro ominoso” opinó Sir Robert Watson, director del Ipbes. “La salud de los ecosistemas de los cuales nosotros y otras especies dependemos se está deteriorando más rápido que nunca. Estamos erosionando los cimientos de nuestras economías, modo de vida, seguridad alimentaria, salud y calidad de vida globalmente”.
“El reporte también nos dice que no es demasiado tarde para hacer diferencia, pero solo si comenzamos ahora en cada nivel, de lo local a lo global”, dijo. “A través de un cambio transformador, la naturaleza se puede conservar aún, restaurar y usar sosteniblemente, esto es clave para obtener toda las metas globales”. (80 % de los objetivos de desarrollo sostenible están camino a no ser cumplidos por el deterioro de la naturaleza).
El reporte no es un informe más, es lo más serio que se ha hecho. Fue compilado por 145 autores expertos de 50 países en los últimos tres años, con colaboraciones de otros 310 autores, y evalúa cambios observados en las últimas 5 décadas, suministrando una imagen integral de la relación entre los caminos del desarrollo económico y sus impactos en la naturaleza. También ofrece un rango de posibles escenarios para las próximas décadas.
Este informe, basado en la revisión sistemática de unas 15.000 fuentes científicas y gubernamentales, también ilustra sobre el conocimiento indígena y local, en particular en asuntos relevantes a los indígenas y comunidades locales.
“Las contribuciones de la biodiversidad y la naturaleza a la gente es nuestra herencia común y la red de soporte de la vida más importante para la humanidad. Pero nuestra malla de seguridad se ha estirado casi al punto de rotura”, expresó la profesora Sandra Díaz de Argentina, quien codirigió el reporte con el profesor Josef Settele de Alemania y Eduardo S. Brondizío de Brasil y Estados Unidos.
“La diversidad entre dentro de las especies, entre ellas y  los ecosistemas, así como las contribuciones fundamentales que obtenemos de la naturaleza, se están reduciendo rápido, aunque todavía tenemos medios para asegurar un futuro sostenible para la gente y el planeta”.


(Imagen: mina de cobre en España, transformando el paisaje. Foto Shutterstock)


“Los ecosistemas, las especies y poblaciones silvestres, las variedades locales de plantas domesticadas y de animales se están encogiendo, deteriorando o esfumándose. La esencial e interconectada red de vida en la Tierra se está haciendo más pequeña y cada vez más deshecha”, según el profesor Settele. “Esta pérdida es un resultado director de la actividad humana y constituye una amenaza directa al bienestar humano en toda las regiones del mundo”.
El informe estableció los culpables de este gran desastre, en orden descendente:
1.    Cambios en el uso de la tierra y el mar;
2.    Explotación directa de organismos;
3.    Cambio climático;
4.    Contaminación y;
5.    Especies invasoras.

Se advirtió que desde 1980 las emisiones de gases de invernadero se duplicaron, la temperatura global subió al menos 0,7° Celsius –con el cambio climático impactando la naturaleza a nivel de ecosistemas y en su genética, impactos que se cree aumentarán en las próximas décadas.
Entre los factores indirectos que han incidido en este declive de nuestros recursos, figuran el aumento de la población, el mayor consumo per cápita, y la innovación tecnológica que en algunos casos ha disminuido el daño a la naturaleza pero en otros lo ha aumentado, resumió el profesor Brondízio.

Más datos negativos
Otros hallazgos notables del reporte son:

• ¾ de todo el ambiente terrestre y 66 % del marino han sido alterados por acción humana. En promedio esas tendencias han sido menos severa so no se han dado en áreas manejadas por pueblos indígenas y comunidades locales.


(Imagen: tortugas Hawksbill, en Maldivas. Foto Shutterstock)

• Más de un tercio de la superficie de tierra y casi 75 % de los recursos de agua dulce están ahora destinados a producción de cultivos y ganado.
• El valor de la producción de la cosecha agrícola ha aumentado por 300 % desde 1970, la obtención de madera ha subido 45 % y cerca de 60.000 millones de toneladas de recursos naturales renovables y no renovables son extraídos cada año globalmente, habiéndose duplicado desde 1980.
• La degradación de la tierra ha reducido 23 % la productividad de la superficie terrestre, más de US$ 577.000 millones en cosechas anuales están en riesgo por la pérdida de polinizadores y de 100 a 300 millones de personas están en riesgo mayor de inundaciones y huracanes por la pérdida de hábitats y protección costeros.
• En 2015, 33 % de los stocks de peces marinos estaban siendo recogidos en niveles insostenibles, con solo 7 % pescado a niveles más bajos de los que pueden ser sostenibles.
• Las áreas urbanas se han más que duplicado desde 1992.
• La contaminación por plástico ha aumentado por 10 veces desde 1980, 300 a 400 millones de toneladas de metales pesados, solventes, residuos tóxicos y otros desperdicios de las industrias son vaciadas a los océanos, mientras que los fertilizantes que llegan a los ecosistemas costeros han producido más de 400 zonas muertas marinas, sumando más de 245 000 kilómetros cuadrados, un área combinada más grande que el Reino Unido.
• Las tendencias negativas en la naturaleza continuarán a 2050 y más allá en todos los escenarios explorados por el informe, excepto aquellos que incluyen cambios transformadores, debido a los impactos proyectados en cambios de usos del suelo, explotación de organismos y cambio climático, con diferencias significativas entre regiones.