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lunes, 20 de junio de 2022

A proteger mitad del planeta para salvar especies

Se debe proteger 44 % de la superficie terrestre según estudio. Foto PIXNIO


Desde hace unos años los líderes ambientales, más muchos gobernantes, han buscado que quede protegido el 30 % de la superficie terrestre con el fin de preservar la biodiversidad, las especies que existen hoy.

Además, extender esa figura a los mares, que con urgencia requieren protección ante la caza exagerada, la contaminación y otros factores que amenazan cientos de especies marinas.

Proteger el 30 % parece una gran cifra y una enorme cantidad de tierra. Pero, ¿es suficiente?

No. No a la luz de un nuevo estudio, publicado en Science, que concluyó que se requiere proteger casi el 50 % de la Tierra para asegurar la supervivencia de 35 000 especies animales. Una investigación que muestra la magnitud de la tarea que se debería acometer para asegurar que no avance la extinción actual.

Este trabajo "sugiere que se necesitan metas y políticas más ambiciosas para mantener la integridad ecológica más allá del objetivo del 30 %", explicó Kendall Jones, científico de Wildlife Conservation Society WCS, quien participó en el estudio.

En distintas épocas se ha dicho que se requeriría del 20 % al 70 % de la tierra para proteger las especies, mostrando la dificultad para establecer metas claras.

En el nuevo análisis, los científicos tomaron la ubicación de 35 561 especies de aves, mamíferos, anfibios, reptiles y crustáceos de agua dulce. Luego, pariendo de las áreas protegidas hoy y con modelos de computador crearon un mapa global que con mayor eficiencia retratara las necesidades de esas especies para subsistir.

Así, determinaron que se requiere proteger 44 % de la superficie terrestre dándole manejo de conservación, prohibiendo actividades humanas en ellas o dotándolas de reglas claras para asegurar un desarrollo sostenible.

El porcentaje varía por continente, de un 64 % en Norteamérica a un 30 % en Europa, donde quedan casi áreas silvestres.

Una tarea nada fácil en defensa de la vida.

martes, 7 de junio de 2022

Protegen la ciénaga más grande de Colombia


Atardecer en la Zapatosa, el humedal más grande de país. Foto Wikipedia


La ciénaga de Zapatosa o La Zapatosa entró al rango de humedales protegidos de Colombia, pues si bien ya era humedal Ramsar desde la pasada administración nacional, ahora recibió una protección por parte de las Corporaciones Ambientales del Cesar y Magdalena. ¡140 766 hectáreas!

Este es el cuerpo de agua continental más grande del país, en cuyos bordes se asientan poblaciones como Chimichagua y El Banco, reconocidas hasta en el folclor nacional en canciones como La Piragua.

También hacen parte de la nueva área protegida sectores de los municipios de Curumaní, Chiriguaná y Tamalameque. Comprende entonces partes de los departamentos de Cesar, Magdalena y Bolívar

En ese ecosistema reside uno de los últimos vestigios del bosque seco tropical colombiano y está formado por numerosos cuerpos de agua y zonas inundables. La ciénaga es formada por el río Cesar poco antes de su desembocadura y hace parte de la conocida depresión monposina.

Es fuente de la economía piscícola de la región. En esa zona, declarada ahora como Distrito Regional de Manejo Integrado, habitan más de 807 especies de plantas de 369 géneros y 93 familias, 51 de reptiles, 25 de anfibios, 52 de aves, 45 de peces y 39 de mamíferos.

En ella se tienen actividades como avistamiento de aves (no solo locales y regionales sino migratorias) y canotaje, además de tener variedad de expresiones artesanales y una gastronomía variada.



miércoles, 10 de marzo de 2021

Las escalofriantes cifras del tráfico ilegal de animales

Una funcionaria muestra pieles del tráfico ilegal de animales en Estados Unidos. Foto US Fish and Wildlife Service



No están seguros en ninguna parte, tampoco en las áreas protegidas. Es que un estudio sobre el tráfico y muerte de animales silvestres arrojó cifras escalofriantes. Un comercio que mueve entre US$5000 y US$20 000 millones cada año.

Una actividad que está reduciendo poblaciones enteras de animales. "Este estudio se suma al creciente cuerpo de evidencias de que el comercio ilegal de vida silvestre es una amenaza significativa", expresó Scott Roberton, conservacionista a cargo de programas contra el tráfico animal en Wildlife Conservation Society.

Esta actividad incluye capturar o matar decenas de millones de individuos de miles de especies. Unas 150 millones de familias en el mundo dependen de comer animales silvestres o venderlos para poder vivir. Y aunque mucha de esta actividad es legal, mucha es ilegal también.

David Edwards, de University of Sheffield y su estudiante Oscar Morton junto a varios colegas, examinaron 31 artículos científicos que estudiaban poblaciones silvestres en áreas donde la caza y la captura de animales se daba y otras en donde no.

Los artículos hablaban de la suerte de individuos de 133 especies: 452 mamíferos de 99 especies, 36 aves de 24 especies y 18 reptiles de 10 especies.

Analizaron varios factores para determinar el efecto sobre las poblaciones, factores como si eran para consumo, medicina u otro fin, y cuán lejos vivían esos animales de asentamientos humanos, así como si vivían en áreas protegidas o no.

Lo que encontraron, presentado en Nature Ecology & Evolution, es sobrecogedor:

En general en áreas no protegidas el declive por caza y captura era del 65 % de las poblaciones; donde eran traficados para alimento, la reducción era del 60 %. Y en áreas donde los animales, como pájaros, eran capturados para venderlos como mascotas, el declive de las poblaciones es del 73 %.

Además, a mayor cercanía a asentamientos humanos, mayor declive. En 83 de 506 ejemplos estudiados, las especies cazadas habían desaparecido por completo del lugar.

Incluso en zonas protegidas, la reducción es dramática: 39 %.

La magnitud de la problemática y el daño a la vida es mucho mayor si se considera que no se incluyeron en el análisis los invertebrados, anfibios ni plantas como las orquídeas y los cactus, que son traficados por millones.

Una situación nada conveniente para ninguna especie, incluida la humana.

domingo, 13 de octubre de 2019

Cifras del preocupante comercio ilegal de especies silvestres


Elefante africano de sabana. Muchos son objeto de comercio ilegal de sus partes. Foto Wikipedia


El dato es diciente y preocupa: de 31 745 especies de aves, mamíferos, reptiles y anfibios estudiados, un 18 % son objeto de comercio ilegal.
Uno de cada cinco vertebrados que viven en tierra son comercializados en los mercados de vida silvestre, una proporción más alta de lo que se creía.
El comercio de todos aquellos grupos de animales es 40 % más alto de lo que sugerían estimativos previos. El nuevo estudio apareció publicado en Science.
De seguir la tendencia, pronto será objeto de tráfico ilegal uno de cada cuatro de esos animales.
Esta investigación será ayuda, según los autores, para conocer cuáles especies están en riesgo de ser borradas del planeta por el tráfico ilegal, de modo que puedan ser protegidas.
Ese comercio es global. Incluye animales vivos o sus pieles, huesos o carne. Un negocio de miles de millones de dólares que puede llevar a la extinción a no pocas especies, de acuerdo con el coautor Brett Scheffers, biólogo conservacionista de University of Florida en Gainesville. Muchos de esos animales terminan como mascotas o en partes para productos de medicina tradicional en algunos países, medicina sin sustento alguno.
Los científicos hicieron su trabajo con las bases de datos de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES) y de la Unión para la Conservación de la Naturaleza (IUCN), cuyas listas rojas muestran el estado de conservación de la mayoría de especies.
Se encontró que 5579 de 31745 especies vertebradas analizadas, cerca del 18 %, son vendidas y compradas alrededor del mundo. Esto incluye más de 2000 de aves y 1500 mamíferos, muchos capturados ilegalmente en su medio, aunque también hay comercio legal.
De las analizadas, se encuentra en este tráfico 23 % de las especies de aves, 27 % de mamíferos, 12,4 de reptiles y 9,4 % de anfibios.
Se determinó que es más probable que las especies comercializadas queden amenazadas o sean vulnerables a la extinción que aquellas que no son objeto de ese tráfico de vida.
En ese comercio figuran especies que se encuentran al borde de la extinción.
Y no solo eso: se identificaron 3196 especies que están riesgo porque poseen características similares a las que ya están en ese mercado, como algunas aves coloridas.
Identificar estas es importante para poder tomar medidas de control antes de que sean amenazadas.
Un tráfico aterrador.

lunes, 6 de mayo de 2019

Tenemos 1 millón de especies al borde de la extinción


-Se extinguieron ya 680 especies de vertebrados
- 20 % se ha reducido abundancia de especies
- 75 % de los ambientes terrestres y 66 % de los marinos alterados por los humanos
-Revelador informe del IPBES sobre el estado de la biodiversidad mundial


(Imagen: basuras en Bali. Foto Shutterstock)

Estamos acabando con la naturaleza: más de 1 millón de especies de animales y de plantas tienen hoy amenaza de extinción. A no pocas les quedan pocas décadas de existencia. Un declive más fuerte que antes de que existieran los humanos.
No es un invento. Es el reporte más grande de evaluación de la biodiversidad global hecho hasta hoy, entregado por la Plataforma de Ciencia y Política sobre Biodiversidad y Servicios de Ecosistemas (Ipbes), informe aprobado en la plenaria de la sesión 7 que se cumplió hasta e sábado en París.
La situación es en realidad dramática. La abundancia promedio de las especies nativas en la mayor parte de los hábitats terrestres ha caído 20 %, sobre todo desde 1900. Más del 40 % de las especies de anfibios, casi 33 % de los corales de arrecifes y más de 1/3 de todos los mamíferos marinos están amenazados.
No son tan claros los datos en cuanto a insectos, pero se cree que al menos 10 % está bajo amenaza.
Desde el siglo 16, al menos 680 especies de vertebrados se han extinguido y más del 9 % de las razas de mamíferos domésticos usados para alimentación y agricultura estaban extintas a 2016, con al menos 1.000 razas más amenazadas de extinción.
“La contundente evidencia de la Evaluación Global del Ipbes, desde un amplio rango de diferentes campos de conocimiento, presenta un cuadro ominoso” opinó Sir Robert Watson, director del Ipbes. “La salud de los ecosistemas de los cuales nosotros y otras especies dependemos se está deteriorando más rápido que nunca. Estamos erosionando los cimientos de nuestras economías, modo de vida, seguridad alimentaria, salud y calidad de vida globalmente”.
“El reporte también nos dice que no es demasiado tarde para hacer diferencia, pero solo si comenzamos ahora en cada nivel, de lo local a lo global”, dijo. “A través de un cambio transformador, la naturaleza se puede conservar aún, restaurar y usar sosteniblemente, esto es clave para obtener toda las metas globales”. (80 % de los objetivos de desarrollo sostenible están camino a no ser cumplidos por el deterioro de la naturaleza).
El reporte no es un informe más, es lo más serio que se ha hecho. Fue compilado por 145 autores expertos de 50 países en los últimos tres años, con colaboraciones de otros 310 autores, y evalúa cambios observados en las últimas 5 décadas, suministrando una imagen integral de la relación entre los caminos del desarrollo económico y sus impactos en la naturaleza. También ofrece un rango de posibles escenarios para las próximas décadas.
Este informe, basado en la revisión sistemática de unas 15.000 fuentes científicas y gubernamentales, también ilustra sobre el conocimiento indígena y local, en particular en asuntos relevantes a los indígenas y comunidades locales.
“Las contribuciones de la biodiversidad y la naturaleza a la gente es nuestra herencia común y la red de soporte de la vida más importante para la humanidad. Pero nuestra malla de seguridad se ha estirado casi al punto de rotura”, expresó la profesora Sandra Díaz de Argentina, quien codirigió el reporte con el profesor Josef Settele de Alemania y Eduardo S. Brondizío de Brasil y Estados Unidos.
“La diversidad entre dentro de las especies, entre ellas y  los ecosistemas, así como las contribuciones fundamentales que obtenemos de la naturaleza, se están reduciendo rápido, aunque todavía tenemos medios para asegurar un futuro sostenible para la gente y el planeta”.


(Imagen: mina de cobre en España, transformando el paisaje. Foto Shutterstock)


“Los ecosistemas, las especies y poblaciones silvestres, las variedades locales de plantas domesticadas y de animales se están encogiendo, deteriorando o esfumándose. La esencial e interconectada red de vida en la Tierra se está haciendo más pequeña y cada vez más deshecha”, según el profesor Settele. “Esta pérdida es un resultado director de la actividad humana y constituye una amenaza directa al bienestar humano en toda las regiones del mundo”.
El informe estableció los culpables de este gran desastre, en orden descendente:
1.    Cambios en el uso de la tierra y el mar;
2.    Explotación directa de organismos;
3.    Cambio climático;
4.    Contaminación y;
5.    Especies invasoras.

Se advirtió que desde 1980 las emisiones de gases de invernadero se duplicaron, la temperatura global subió al menos 0,7° Celsius –con el cambio climático impactando la naturaleza a nivel de ecosistemas y en su genética, impactos que se cree aumentarán en las próximas décadas.
Entre los factores indirectos que han incidido en este declive de nuestros recursos, figuran el aumento de la población, el mayor consumo per cápita, y la innovación tecnológica que en algunos casos ha disminuido el daño a la naturaleza pero en otros lo ha aumentado, resumió el profesor Brondízio.

Más datos negativos
Otros hallazgos notables del reporte son:

• ¾ de todo el ambiente terrestre y 66 % del marino han sido alterados por acción humana. En promedio esas tendencias han sido menos severa so no se han dado en áreas manejadas por pueblos indígenas y comunidades locales.


(Imagen: tortugas Hawksbill, en Maldivas. Foto Shutterstock)

• Más de un tercio de la superficie de tierra y casi 75 % de los recursos de agua dulce están ahora destinados a producción de cultivos y ganado.
• El valor de la producción de la cosecha agrícola ha aumentado por 300 % desde 1970, la obtención de madera ha subido 45 % y cerca de 60.000 millones de toneladas de recursos naturales renovables y no renovables son extraídos cada año globalmente, habiéndose duplicado desde 1980.
• La degradación de la tierra ha reducido 23 % la productividad de la superficie terrestre, más de US$ 577.000 millones en cosechas anuales están en riesgo por la pérdida de polinizadores y de 100 a 300 millones de personas están en riesgo mayor de inundaciones y huracanes por la pérdida de hábitats y protección costeros.
• En 2015, 33 % de los stocks de peces marinos estaban siendo recogidos en niveles insostenibles, con solo 7 % pescado a niveles más bajos de los que pueden ser sostenibles.
• Las áreas urbanas se han más que duplicado desde 1992.
• La contaminación por plástico ha aumentado por 10 veces desde 1980, 300 a 400 millones de toneladas de metales pesados, solventes, residuos tóxicos y otros desperdicios de las industrias son vaciadas a los océanos, mientras que los fertilizantes que llegan a los ecosistemas costeros han producido más de 400 zonas muertas marinas, sumando más de 245 000 kilómetros cuadrados, un área combinada más grande que el Reino Unido.
• Las tendencias negativas en la naturaleza continuarán a 2050 y más allá en todos los escenarios explorados por el informe, excepto aquellos que incluyen cambios transformadores, debido a los impactos proyectados en cambios de usos del suelo, explotación de organismos y cambio climático, con diferencias significativas entre regiones.