Mostrando entradas con la etiqueta autos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta autos. Mostrar todas las entradas

jueves, 28 de agosto de 2025

Autos negros están calentando las ciudades

En las calles, los autos negros aumentan la temperatura circundante, haciendo más fuerte el efecto isla de calor local. Foto Pexels



Es común determinar que la industria automotriz prefiere ciertos colores para los autos. Blanco, gris y negro son muy comunes en diferentes países y ciudades. Una tonalidad algo fría, pero es la que ha mandado durante largos años.

Nadie puede negar que las ciudades se están calentando más. El efecto isla de calor por factores como la pérdida de áreas verdes, poco arbolado y aumento de cemento en edificaciones y asfalto en las vías. También incide, en zonas congestionadas, el tráfico vehicular.

Pero hay otro factor que está incidiendo y poco se tiene en cuenta: los autos de color oscuro, como el negro. Y en periodos de intenso calor, como el verano en el sur y el norte o la temporada seca en el Trópico, la cantidad de autos negros puede aumentar la temperatura circundante hasta en 4 grados Celsius. No es un invento, lo dice un estudio de investigadores de la Universidad de Lisboa en Portugal. 

Márcia Matias y colegas midieron la temperatura del aire alrededor de dos autos, uno negro y otro blanco, dejados en espacio exterior durante más de cinco horas bajo un cielo claro de verano. A 36 ° (temperatura muy frecuente hoy en muchas ciudades del mundo), el auto negro aumentaba la temperatura del aire vecino hasta en 3.8° C en comparación con el asfalto al lado. El carro blanco tenía un impacto menor.

Esa diferencia se debe a la luz que reflejan los colores. Mientras la pintura blanca rebota o devuelve entre el75 y el 85 % de la luz solar incidente, el color negro solo refleja del 5 al 10 % y absorbe el resto. A diferencia del asfalto, que es grueso y lento para calentarse, el metal del carro es delgado y se calienta con rapidez y libera calor al aire.

Matias lo resumió diciendo "Ahora imagina miles de coches aparcados por toda una ciudad, cada uno actuando como una pequeña fuente de calor o un escudo térmico". Y agregó que "Su color puede influir en la sensación térmica de las calles".

Si se suma el calentamiento global y un cambio climático que ha aumentado las olas de calor intensas...

El estudio apareció en City and Environment Interactions.

jueves, 31 de julio de 2025

Estamos tragando hasta 68 000 pedacitos diarios de plásticos

Estudios previos habían mostrado cómo los microplásticos están llegando a los pulmones, como uno de 2022 en Science of the Total Environment. Foto Public Domain


Desde las profundidades del Atlántico hasta la cima del Everest, las calles, los edificios, las casas. Imposible no tragar plástico.

Aunque no se tienen plena certeza de los daños que puede causar, las estimaciones sobre la ingestión involuntaria de este material pueden considerarse alarmantes.

Una investigación francesa publicada en Plos One dice que se pueden tragar hasta 68 000 partículas de microplásticos solo en las casas y en los autos.

En el estudio, Nadiia Yakovenko y colegas de la Université de Toulouse en Francia recolectaron muestras de aire de sus propios apartamentos y de sus autos en condiciones reales de conducción. Mediante una técnica de espectroscopia pudieron medir las concentraciones de microplásticos, incluyendo aquellos de 1 a 10 micrómetros, en 16 muestras de aire.

Encontraron que la concentración media de microplásticos detectados en el aire del apartamento fue de 528 partículas por metro cúbico y 2238 por metro cúbico en los carros. Un 94 % de las piezas detectadas tenían menos de 10 micrómetros.

¿Qué hicieron luego? Pues combinaron sus resultados con datos previamente publicados sobre la exposición a microplásticos en ambientes de interior y estimaron que los adultos inhalan unos 3200 microplásticos día de 10 a 300 micrómetros, y 68 000 partículas de 1 a 10 micrómetros por día, 100 veces más que estimativos previos.

El tamaño de estas partículas permite que puedan alcanzar las profundidades de los pulmones, con consecuencias no determinadas bien hasta ahora.