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miércoles, 14 de octubre de 2026

Con esta pega se curaban los Neandertales

Los científicos usaron métodos que también usaron los Neandertales para producir alquitrán de abedul y analizar sus propiedades antibacterianas. Foto Tjaark Siemssen


Es posible que los Neandertales utilizaran una sustancia pegajosa derivada de la corteza de árbol no solo para fabricar herramientas, sino también para tratar heridas y combatir infecciones bacterianas. Los científicos descubrieron que el alquitrán de abedul -un material comúnmente asociado a la fabricación de herramientas prehistóricas- posee propiedades antibacterianas que podrían haberlo convertido en una forma primitiva de medicina.

Estos hallazgos provienen de un estudio realizado por investigadores de las universidades de Colonia, Oxford y Lieja, así como de la Universidad de Cape Breton (Canadá). Mediante la recreación de técnicas que se cree utilizaban los neandertales, el equipo produjo alquitrán de abedul y evaluó su capacidad para inhibir bacterias nocivas.

Los resultados sugieren que este adhesivo prehistórico pudo haber cumplido una segunda función, hasta ahora pasada por alto: ayudar a proteger las heridas contra infecciones.

La investigación se publicó en la revista PLOS One bajo el título "Propiedades antibacterianas del alquitrán de abedul producido experimentalmente y sus aplicaciones medicinales en el Pleistoceno".

El alquitrán de abedul es una sustancia espesa y pegajosa que se obtiene calentando la corteza de este árbol. Los arqueólogos han hallado restos de este material en numerosos yacimientos neandertales de toda Europa, a menudo adheridos a antiguas herramientas de piedra.

Durante décadas, estos hallazgos llevaron a los investigadores a creer que los Neandertales utilizaban el material principalmente como adhesivo. En concreto, el alquitrán de abedul les habría servido para fijar láminas o puntas de piedra a mangos de madera, una técnica conocida como enmangue. Este proceso permitía unir distintos componentes para crear herramientas más prácticas y eficaces.

Sin embargo, los científicos exploran cada vez más la posibilidad de que el alquitrán de abedul desempeñara un papel más amplio en la vida prehistórica.

"No obstante, nuevos estudios sugieren que el alquitrán de abedul también pudo haberse utilizado para otros fines", afirma Tjaark Siemssen, investigador de las universidades de Colonia y Oxford que dirige el estudio actual.

jueves, 8 de octubre de 2026

Hallan ancestro nuestro de hace 2 millones de años

Calavera de Homo erectus, un ancestro directo nuestro, que vivió en África desde hace unos dos millones de años, poblando además otras regiones. Foto World History Enciclopedia


Arqueólogos de la Universidad La Trobe describieron 18 fósiles de homininos recién publicados procedentes de Sudáfrica, incluido un segundo fragmento de cráneo perteneciente a Homo erectus. 

El hallazgo aporta pruebas más sólidas de que esta especie estaba presente en el sur de África hace 2 millones de años, unos 200.000 años antes de lo que se creía tradicionalmente.

La colección de fósiles también incluye restos de Paranthropus robustus. Dichos especímenes sugieren que la especie estaba experimentando cambios evolutivos graduales a medida que se adaptaba a condiciones ambientales y climáticas cambiantes.

Los fósiles proceden de la cantera principal de Drimolen, situada en la Cuna de la Humanidad de Sudáfrica, uno de los yacimientos más ricos del mundo en restos de antiguos parientes humanos. Aunque la cantera fue descubierta en 1992 y excavada hasta 2019, muchos de los fósiles recuperados allí nunca habían sido descritos formalmente y permanecían en gran medida desconocidos para la ciencia.

Investigadores de La Trobe, en colaboración con colegas de Sudáfrica y Estados Unidos, han analizado y descrito otros 18 fósiles del yacimiento. Los restos se han atribuido a Homo erectus y P. robustus.

En una investigación publicada en Annals of Human Biology, el equipo presentó el primer fósil conocido de un Homo erectus adulto procedente de Drimolen. El espécimen tiene una antigüedad de unos 2 millones de años, lo que lo hace aproximadamente 200.000 años más antiguo que los fósiles de Homo erectus adulto descubiertos en otros lugares, incluidos los especímenes de Dmanisi (Georgia), que datan de hace unos 1,8 millones de años.

"El Homo erectus es la primera especie de hominino que, según el consenso general de los investigadores, encaja en nuestro propio género, Homo, y que probablemente sea un antepasado directo nuestro. Drimolen conserva pruebas de la aparición inicial de esta especie hace 2 millones de años; sin embargo, el fósil original, DNH 134, pertenecía a un niño de entre dos y cuatro años, por lo que existía incertidumbre sobre el aspecto que podría haber tenido la versión adulta", señaló el investigador principal, el Doctor Jesse Martin.

El Doctor Martin explicó que "Este artículo presenta un nuevo fósil adulto atribuido a Homo erectus, el DNH 127, lo que confirma aún más que esta especie apareció por primera vez en el sur de África hace 2 millones de años".

lunes, 14 de septiembre de 2026

Hace 16 000 años también 'volaban alto'

Los surcos en los dientes de dos cráneos encontrados en Sulawesi sugieren el consumo de sustancias psicoactivas hace varios milenios- Foto S. Advances


No es de ahora, tampoco de los últimos dos siglos. Se sabe que los antepasados consumían bebidas alcohólicas fermentadas, como la cerveza, probaban la ayahuasca -efectos psicodélicos- y los opiáceos de la amapola.
No es de ahora, tampoco de los últimos siglos. Un estudio presentado en Science Advances reveló señales de consumo de sustancias que alteran la mente hace 16 000 a 25 000 años. Que eso sucedió lo mostró un cazador-recolector que vivió entonces.
¿Cómo fue eso? Las muelas de esa persona, que vivió en lo que hoy es Indonesia, halladas en una cueva en la isla de Sulawesi, presentan surcos profundos. Es muy probable, de acuerdo con los investigadores, que se debiera a su costumbre de mascar continuamente la nuez de betel, que libera estimulantes psicoactivos. Esa nuez es consumida hoy por más de 600 millones de personas y se le conoce también como nuez de areca.
Hasta ahora, la evidencia más antigua documentada del uso de estas drogas era cerveza de Israel hace unos 13 000 años. 
Sí, no es una conducta de la vida moderna. Adam Brumm, profesor de Arqueología en el Centro de Investigación Australiano sobre la Evolución Humana de la Universidad de Griffith, quien encabezo la investigación, comentó que "El uso humano de plantas psicoactivas, en particular, fue mucho más común en el pasado remoto de lo que podemos apreciar actualmente". Agregó el Doctor Brumm que "Creo que probablemente fue un aspecto muy arraigado del comportamiento humano".
El Doctor Brumm y sus colegas encontraron la mandíbula y los dientes de aquel individuo en 2017 en aquella isla. Aunque Sulawesi alberga el arte rupestre más antiguo que se conozca, de hace 67 000 años, no se habían encontrado restos esqueléticos de humanos prehistóricos.
Los surcos en los molares llamaron mucho la atención. El misterio aumentó cuando hallaron en otra cueva restos de otro cazador-recolector que vivió hace cerca de 7000 años, individuo que tenía los mismos patrones de desgaste dental.
Este doble hallazgo sugiere que puede tratarse d euna conducta que ha sobrevivido milenios y es muy posible, aparte de los efectos psicoactivos para los consumidores, que a diferencia de los que hoy siguen consumiendo esa nuez, lo hicieran aquellos antiguos ancestros con fines terapéuticos.

lunes, 17 de agosto de 2026

La sorprendente civilización perdida de la Amazonia

Vista aérea del sitio arqueológico de Tequinho en Acre, Brasil. Se aprecia parte de las enormes construcciones aquirianas. Foto Universidad de Helsinki


Durante casi 1500 años en el suroeste de la Amazonia existió una civilización que fue grande y pudo tener hasta tres millones de habitantes. 

Bajo los densos bosques, láseres aéreos revelaron un paisaje cubierto de construcciones geométricas de tierra, caminos rectos y grandes centros ceremoniales. Los restos apuntan a la civilización Aquiry, una sociedad multicultural que ocupó unos 183 000 kilómetros cuadrados entre los años 600 antes de nuestra era y 800 después. Su nombre deriva de un nombre indígena para el río Acre.

Investigadores examinaron una porción representativa de ese territorio y documentaron más de 400 ejemplos bien conservados de arquitectura ceremonial monumental, junto con varios sitios de asentamientos posteriores.

Al extrapolar los resultados a toda la extensión de la civilización, obtuvieron una estimación prudente de más de 20 000 centros ceremoniales antiguos construidos con tierra. El complejo más grande conocido abarca 50 hectáreas.

Los estudios arqueológicos detallados y datación por radiocarbono indican que entre 1.25 y 3 millones de personas vivían en el territorio aquiriano a principios del primer milenio.

Esta región representa menos del 3 % de toda la Amazonia. Su población estimada por sí sola desafía cálculos anteriores que situaban la población total de la Amazonia entre 1 y 10 millones de personas. La región en general podría haber albergad a decenas de millones.

Martti Pärssinen, profesor emérito de la Universidad de Helsinki y director del estudio dijo que "Nuestros hallazgos transforman nuestra comprensión del pasado de la región amazónica".

Mucho de esa civilización es desconocido. No se sabe qué lengua usaban ni los nombres que empleaban. Y como en esa región de la Amazonia no hay piedras, no quedaron ruinas de piedra; sin embargo, su monumental trabajo con tierra, los geoglifos amazónicos, muestran la magnitud de sus construcciones.

Se sabe que cultivaban y usaban árboles de la región y también cultivaban jardines con esas especies de utilidad.

Los hallazgos fueron presentados en Nature.

sábado, 1 de agosto de 2026

Piezas de arte de hace 40 00 años

Nuevas figurinas descubiertas de un grupo humano que vivió hace 40 000 años en lo que hoy es Alemania. Foto R. Ehmann, University por Túbingen


Desde hace tres décadas, cada verano arqueólogos su sumergen la caverna Hohle Fels, en el suroeste de Alemania, en la cual ha encontrado una riqueza de manifestaciones artísticas de Homo sapiens que vivieron allí hace 40 000 años, incluida la Venus de Hohle Fels. y los instrumentos musicales más antiguos conocidos.

Ahora, los arqueólogos han anunciado los últimos tesoros descubiertos: un par de figurinas de pájaros talladas en marfil de mamut y fragmentos de flauta de hueso de buitre, descubiertos en la temporada de excavaciones de 2025.

Estas piezas de arte proveen una ventana a las mentes de algunos de los más antiguos Homo sapiens. Asociadas al periodo llamado Augrinaciano y revela cómo veían el ambiente a su alrededor.