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sábado, 9 de agosto de 2025

Avanza deshielo del glaciar Perito Moreno

El emblemático glaciar Perito Moreno. Parece que entró en etapa de descongelamiento acelerado. Imagen de 2022. Foto Wikipedia Commons


Cada año alrededor de 700 000 personas van hasta la Patagonia argentina para deslumbrarse con el gran glaciar Perito Moreno, que hasta no hace mucho se había mantenido estable pese al encogimiento de otros glaciares de esa extensa región. Pero la situación cambió.

Un estudio de científicos de Alemania y Argentina, que le han hecho seguimiento al Perito y que han rastreado los cambios, estudio publicado en Communications Earth & Environment, reveló que la superficie del glaciar ha bajado mucho en años recientes y ahora se contrae con mayor rapidez, mientras que el hielo en sí está flotando rápido.

El Perito fluye a un canal hacia Lago Argentino, donde avanza lo suficiente para bloquear un brazo del lago. Se cree que cada vez avanzará menos y por el contrario seguirá retrocediendo hacia al lago para encontrar aguas más profundas y eso acelerará su colapso. Se debe a que los glaciares se desmoronan más rápido en aguas profundas.

El glaciar está entrando en una fase de retroceso rápido y tal vez irreversible. Se considera que en el corto plazo los turistas podrán presenciar grandes desprendimientos de hielo. y de este modo serán testigos de la desaparición de una de las maravillas de la Patagonia. Con el tiempo no podrán ver el glaciar a medida que se retira hacia las montañas.

El fenómeno es global. Desde 2000 los glaciares del planeta han perdido más de 6500 millones de toneladas o 5 % de su hielo. Tanto que en Islandia ha habido funerales por glaciares perdidos.

Si todos los glaciares del mundo se descongelaran por completo, el nivel del mar subiría 32 centímetros en promedio, una cantidad importante para aumentar la erosión costera y producir inundaciones en ciudades costeras.

Este año, en mayo, el glaciar Birch en Suiza colapsó cuando un trozo de una montaña vecina se quebró y cayó sobre el hielo, destruyendo la villa de Blatten.

Una vez más en estos temas, la naturaleza no tiene afanes. Poco a poco, en respuesta al calentamiento global, seguirá su curso y más y más humanos se afectarán.


Nota: con información de The Conversation.

lunes, 30 de septiembre de 2024

Así fue que el Everest creció 50 metros más

Monte Everest visto desde un avión en el lado de Bután. Una montaña que no detiene su crecimiento. Foto Wikipedia Commons


Nada es eterno en el mundo... ni las montañas. Aunque en la corta vida humana parece que siempre han estado allí, inmutables, no es así. De hecho, el monte Everest, el más alto del planeta, ha crecido hasta 50 metros desde que un evento muy particular sucedió.
Fue en el abrir y cerrar del ojo geológico: hace solo 89 000 años. El río Arun corre a la sombra de esta enorme montaña de los Himalaya y tiene una ruta extraña. Entonces mediante simulaciones, científicos encontraron que en aquel momento otro río, el Kosi, cortó a través de la cadena montañosa, llegando al Arun y mezclándose con él.
¿Pero qué tiene que ver esta confluencia de ríos? Que esta conjunción de ríos aumentó la erosión de forma acelerada en esas montañas. Al cambiar el peso, la corteza -esa parte donde vivimos nosotros- quedó liviana y el manto debajo la fue levantando, lo que permitió que ganara poco a poco hasta 50 metros de altura. Y esa es una parte de la historia de los 8849 metros de la cumbre más famosa de la Tierra.
"Aunque las montañas parecen permanecer fijas desde la perspectiva de la vida humana, de hecho están en constante movimiento", en palabras del geocientífico en China University of Geosciences en Beijing, uno de los autores de este hallazgo, publicado en Nature Geoscience.
El Everest comenzó a formarse hace unos 45 millones de años, cuando la placa tectónica India chocó con la placa Eurasia y comenzó a meterse debajo de esta. Esto hizo que la corteza se alzara de manera desmesurada formando la cadena del Himalaya.
La corteza terrestre pareciera rígida, pero no lo es. Por ejemplo cuando una montaña o un glaciar añade peso a la corteza esta se flexiona hacia abajo, pero el manto debajo la envía hacia arriba.
Y aunque aquella fusión de los ríos que desencadenó una mayor altura ocurrió hace unos 89 000 años, el Everest sigue creciendo: se eleva cada año el grosor de un espagueti debido a una combinación de factores, entre ellos ese rebote de la corteza.

miércoles, 7 de septiembre de 2022

Aumenta la amenaza del glaciar del juicio final

Parte del glaciar Thwaites. No se sabe con precisión cuándo podría abandonar el piso rocoso y flotar en el par, si décadas o siglos. Foto Nasa


El glaciar del fin del mundo se debilita y su deshielo avanza a gran ritmo. Y aunque todavía hoy muchos sostienen que no se debe exagerar el cambio climático ni sus consecuencias, que tampoco se debe apelar al tremendismo, el deshielo del glaciar Thwaites en la Antártida aumentará el nivel del mar entre uno y tres metros.

Tiene el tamaño de la Florida (Estados Unidos) y un estudio que incluyó el análisis en terreno demostró que pierde estabilidad, aparte de que el deshielo es fuerte.

La investigación, publicada en Nature Geoscience, mostró el retroceso histórico de ese gigante de hielo, hoy a la mitad de los 2,1 kilómetros por año que retrocedió en la década pasada.

Igual de grave es que la base sobre la que se soporta está en desintegración también. Cuando pase la cresta del lecho marino en la que todavía se soporta, el deshielo se acelerará en un futuro no lejano.

El glaciar está en la Antártida Occidental y es uno de los más amplios de la Tierra, aunque es una fracción apenas de la capa de hielo de esa región (cuyo derretimiento aumentaría el nivel del mar casi cinco metros).

La preocupación por el Thwaites viene desde hace 50 años. Y cuando se descubrió que reposa no sobre superficie seca sino sobre un lecho marino, las aguas cálidas por debajo ayudan a derretirlo.

Este siglo las mediciones han venido revelando una recesión continua, acelerada en los últimos años. Una misión de 20 horas mapeó un área submarina enorme, de donde se desprende que puede retroceder a un ritmo mucho más rápido de lo que se creía hasta ahora. En el mapeo se detectaron características desconocidas.

Entre otras, se detectaron 160 crestas paralelas creadas a medida que retrocede el borde del glaciar y que son sacudidas arriba y abajo por las mareas diarias.

Los pulsos de retroceso acelerado ocurrieron varias veces en los dos siglos pasados y tal vez recientemente.

Para los investigadores, el Thwaites "está parado en sus uñas".

(Un estudio presentado en diciembre pasado estableció que en 3 a 5 años la base de hielo que lo soporta puede romperse).



lunes, 23 de agosto de 2021

Llovió donde nunca llueve

Groenlandia se deshiela seis veces más rápido que en los años 90. Foto Nasa


Sí, llovió donde nunca llovió. O donde no llovía desde al menos 1980. Fue hace unos días. Y ocurrió en la parte más alta de Groenlandia, a unos 3200 metros de altura, el punto más alto, a unos 800 kilómetros al norte del Círculo Ártico.

La lluvia sobre una estación de investigación es otra muestra del cambio de clima en el Ártico, tal vez la región que más rápido se calienta.

En el lugar está la estación llamada Summit, que se mantiene ocupada todo el año por investigadores. Allí no hay registros de lluvia desde al menos los años 1980. Y las simulaciones de computador sugieren que desde mucho antes no caía una gota de agua.

En ese lugar las condiciones sobre el punto de congelamiento son escasas. Análisis de núcleos de hielo sugieren que solo ocurrió seis veces en los pasados 2000 años, pero desde 2010 se han dado tres veces las temperaturas sobre el punto de congelamiento.

La plataforma de hielo de Groenlandia tiene un espesor de más de 3200 metros y cubre 1 046 000 kilómetros cuadrados (solo un 10 % menos que el área de Colombia por ejemplo). Es la masa glaciar que más contribuye al aumento del nivel del mar.

Aunque en invierno gana masa por la acumulación de nieve que es mayor que el derretimiento de la superficie, en total pierde más hielo a través de los puntos donde toca el océano y por la aparición de icebergs. En las dos décadas pasadas perdió más de 300 000 millones de toneladas de hielo cada año.

La lluvia en Summit es parte de una serie de eventos climáticos que se presentan en esa región y que indican cuánto se está calentando el Ártico por el cambio climático.


Nota: con información de The New York Times

martes, 4 de mayo de 2021

Se derriten 220 000 glaciares

Se aceleró deshielo de glaciares. Acá, en Arang Kel, Pakistán, 2015. Foto Nashwatariq


Imaginar un mundo sin glaciares no es sencillo y aunque podría darse en algún momento en el futuro, lo cierto es que hoy paso a paso el planeta se queda sin cumbres congeladas y el proceso se aceleró en la segunda mitad de la década pasada en los casi 220 000 glaciares del mundo (no se incluyeron Groenlandia ni la Antártida).

El hallazgo, a manera de anuncio, que recuerda los efectos del calentamiento global fue publicado en Nature. Los investigadores de la Universidad de Toulouse (Francia) y el ETH Zurich (Suiza). Todos los glaciares se están retrayendo, perdiendo masa de manera acelerada.

Entre los años 2000 y 2004 perdieron en promedio 267 gigatoneladas de hielo cada año, suficiente para haber inundado toda Suiza. Entre 2015 y 2019 la cantidad fue de 298 000 gigatoneladas por año.

Este derretimiento ha provocado 21 % del aumento del nivel del mar, 0,7 milímetros por año (vale decir que cerca de la mitad del aumento del nivel del mar se debe a la expansión del agua caliente), mientras el otro tercio lo aportan las plataformas de hielo de Groenlandia, Antártida y los cambios en el almacenamiento de agua terrestre.

¿Pero cuáles glaciares se descongelan con mayor rapidez? El estudio halló que los de Alaska, Islandia y los Alpes, también las montañas Pamir, el Hindu Kush y los Himalayas.

"La situación de los Himalayas es particularmente preocupante", dijo Romain Hugonnet, líder del estudio, perteneciente a aquellas dos instituciones. 

'La razón? "Durante la estación seca, el agua derretida de los glaciares es una fuente importante que alimenta grandes ríos como el Ganges, Brahmaputra y el Indo. Hoy, ese mayor derretimiento actúa como un amortiguador para la gente que vive en la región, pero si el encogimiento del glaciar himalayo se acelera, países muy poblados como India y Bangladesh podrían enfrentar escasez de agua en las próximas décadas".

En sectores de Groenlandia (costa este), Islandia y Escandinavia ha disminuido el derretimiento, posiblemente por una anomalía del tiempo en el Atlántico Norte que causó más precipitación y menor temperatura entre 2010 y 2019.

Para el estudio los científicos usaron datos del satélite Terra de la Nasa que orbita la Tierra cada 100 minutos desde 1999 a una altura de 700 kilómetros.


lunes, 6 de abril de 2020

Encuentran una selva debajo de la Antártida


Así debió ser el paisaje en la Antártida. Foto Alfred Wegener Institut/Wikipedia Commons. 

Hoy la Antártida se deshiela a pasos acelerados, claro no será asunto de un año o un siglo que pierda toda su masa glaciar.
Hace 90 millones de años la Antártida Occidental tenía una selva húmeda templada y no es invento. Científicos publicaron en Nature un sorprendente hallazgo: fósiles de raíces, polen y esporas que indican que allí había un bosque.
Era un mundo, una Tierra muy diferente a la actual. En el Cretáceo medio, entre hace 145 y 65 millones de años los dinosaurios rugían en la superficie y el nivel de los mares era uno 170 metros más alto que hoy. La temperatura superficial de los mares tropicales era de 35° Celsius.
El bosque era muy similar al que existe hoy en Nueva Zelanda.
La revelación la hicieron científicos del Reino Unido y Alemania, entre ellos del Departamento de Geografía y Ciencias Ambientales en Northumbria University.
Los fósiles fueron descubiertos bajo el hielo en un núcleo de sedimentos que el grupo recolectó del lecho marino cerca al glaciar de la Isla de Pino en 2017.
Pronto comprendieron que había algo inusual. Esa capa tan antigua era de un color diferente, explicó Johann Klages, geólogo del Alfred Wegener Institute Helmholtz Centre for Polar and Marine Research en Bremerhaven, Alemania.
Al analizar la muestra con escáner computarizado, se detectaron raíces densas a través de toda la capa y se vio el polen, las esporas y residuos de flores.
Tras estudiar el polen y las esporas, Ulrich Salzmann, coautor y paleoecólogo de Northumbria, reconstruyó la vegetación y el clima que regían allí hace 90 millones de años. “Los numerosos restos de plantas indican que la costa de la Antártida Occidental era una selva templada y densa similar a las de Nueva Zelanda hoy”.
El núcleo de sedimentos reveló que en esa época la temperatura allí era de 12° Celsius, como la de Seattle (Estados Unidos), llegando a 19 en verano. En los ríos y pantanos el agua debía alcanzar 20 grados.
Y llovía más o menos como en Gales (Reino Unido) hoy, según los autores.
Es además sorprendente por otro detalle: la Antártida tiene cuatro meses de noche polar, indicando que durante un tercio de cada año no había luz solar que aportara a la vida. Pero la Tierra era entonces más caliente, pues la concentración de CO2 en la atmósfera era elevada (1120 a 1680 partes por millón), más alta de lo que se estimaba hasta ahora (1000).
Con el calentamiento global en marcha, no sobra preguntarse: ¿volverá a florecer la Antártida?

martes, 7 de enero de 2020

Increíble: un río de 1600 kilómetros debajo de Groenlandia


El río fluye del centro al norte de Groenlandia. Imagen Chambers et al

Quién creyera, pero la Tierra tiene aún sitios inexplorados. Bajo Groenlandia hay una gruesa capa de roca, de kilómetros de espesor y a lo largo de esta existe un valle que… puede contener un río subterráneo de 1600 kilómetros.
Sí, un río que transporta agua de Groenlandia central a la costa norte.
Las misiones aéreas de exploración han hecho un mapa del valle debajo del hielo, pero las imágenes de radar tenían vacíos, según Christopher Chambers, investigador de Hokkaido University en Sapporo, Japón.
Para tener una mejor imagen, Chambers y colegas diseñaron simulaciones para explorar el valle a distintas profundidades y modelaron cómo el agua podía derretirse de la superficie de un glaciar hacia las profundidades, tal vez creando un río.
Los hallazgos fueron presentados en la American Geophysical Union (AGU).
Los mapas de radar mostraron que el piso del valle estaban nivelados a entre 300 y 500 metros de profundidad debajo del nivel del mar, algo inusual para un accidente geográfico tan largo.
Modelaron el valle, removieron los datos que faltaban, cuando tenían un valle continuo y abierto pusieron Groenlandia en una simulación e incorporaron un punto conocido en las profundidades y encontraron que ese punto generaba suficiente flujo de agua a través del valle, desde el centro hasta el norte.
Si se tiene una profundidad de unos 500 metros, el agua fluye enteramente por el valle y sale en el fjord Petermann. Son más de 1600 kilómetros, dijo Chambers, citado por LiveScience.
El río oscuro, así lo denominaron pues corre en la oscuridad de las profundidades debajo de Groenlandia.

martes, 17 de septiembre de 2019

Cambio climático está partiendo en dos enorme isla


Vista de un área de la isla Spitsbergen. El calentamiento es alto en el Ártico. Foto Pixabay

El próximo lunes se reunirán líderes del mundo en Nueva York para tratar de contener la temperatura del planeta y que no sobrepase los 1,5° C frente a la era preindustrial, pero en el archipiélago Svalvard ha soberepasa los 4° C, el mayor calentamiento en la Tierra.
¿Qué significa eso? Que hay islas que se están derritiendo, literalmente, allí en la confluencia del océano Ártico, el mar de Barents y el mar de Groenlandia.
Un ejemplo: la isla Spitsbergen, la más grande, con una extensión de cerca de 39 000 kilómetros cuadrados, se va a partir en dos. Un tamaño como el departamento de Nariño en Colombia y más grande que Bélgica.
El frente de Hornsundbreen en ella está retrocediendo mucho cada año y se formará así un nuevo estrecho entre aquellos dos mares.
Eso muestran sondeos de radar de investigadores polacos en el área Hombreen-Hambergbreen: hoy no hay ningún obstáculo que impida que se abra el canal y se parta la isla.
La isla está compuesta de permafrost y glaciar y su derretimiento sucede a una velocidad que era imposible predecir hace pocos años.
Polonia opera una estación allí desde 1957 y los investigadores son testigos de primera mano del derretimiento del Ártico.
El área está protegida por ley, pero al calentamiento global no lo detiene ninguna ley.
En declaraciones al Barents Observer, Mariusz Grabiec expresó que “la conclusión de los rastreos es que la base del glaciar está debajo del nivel del mar y no hay obstáculos que puedan prevenir la conexión entre los mares de Barents y Groenlandia cuando desaparezcan los glaciares”.
Grabiec, investigador de University of Silesia  y el Polish Centre for Polar Studies, afirmó que el fjord de Hornsund se está expandiendo 3 kilómetros cuadrados cada año a medida que los glaciares se derriten.
Los científicos de Silesia hicieron sondeos de radar a lo largo de 40 kilómetros en dos expediciones en 2013 y 2014.
Una muestra más de cómo el calentamiento global y el cambio climático están cambiando el mapa del planeta, con consecuencias impredecibles.

jueves, 20 de junio de 2019

El Everest se derrite a chorros


Evidencia del deshielo en el monte Everest. Foto Maurer et al

La actual temporada de ascenso al monte Everest, en los Himalayas, dejó un número sin precedentes de escaladores muertos por atascamientos de personas en distintos pasos que los condujeron a la hipotermia y la muerte.
En un futuro lejano eso no volvería a presentarse. No porque el hielo del glaciar se derrite a pasos agigantados.
Un estudio publicado ayer en Science Advances indica, tras análisis de 40 años de observaciones satelitales, que los glaciares de India, China, Nepal y Bután están perdiendo más masa de lo que se creía: unos 45 centímetros de altura vertical cada año desde 2000.
Es el doble de lo que perdieron entre 1975 al 2000.
Este estudio es tal vez la última y más convincente evidencia de que el cambio climático se está comiendo, literalmente, los glaciares de esta altísima cadena montañosa.
Tal vez los escaladores pierdan el reto de subir a través del difícil glaciar, pero hay quienes perderán más: cientos de millones de personas corrientes abajo que dependen del agua que les proporcionan los Himalayas.
La investigación aporta información de valor para estudiar el posible destino de los glaciares, el aumento o no de la tasa de derretimiento y las afectaciones que también puedan causar los monzones en esa región.
En este estudio, Josh Maurer y colegas usaron información desclasificada tomada durante la Guerra Fría junto a datos satelitales de la Nasa. Con ello tuvieron un panorama más completo de lo que ha venido sucediendo en esas montañas.
El análisis de 650 glaciares himalayos, que representan 55 % del volumen total de hielo de la región, permitió estimar que del hielo que existía en 1975, 87 % permanecía en 2000 y 72 % en 2016.
Frente a otras cadenas montañosas como los Alpes esta pérdida de hielo no es tan negativa pero sí se ha acelerado en los últimos 40 años.
Las estaciones meteorológicas en las altas montañas de Asia han reportado aumentos de 1° C en la temperatura entre 2000 y 2016, por lo que se deduce que el calentamiento es la principal causa de este fenómeno, junto a factores como el efecto albedo (incidencia de la luz solar sobre el glaciar)y cambios en la precipitación.