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martes, 3 de febrero de 2026

Estudiante creó polvo cósmico real en su laboratorio

Nebulosa de la cabeza de caballo hacia la constelación Orión, parte del complejo de la nube molecular donde se forman estrellas. Allí se observa gran cantidad de polvo cósmico. Foto Wikipedia Commons-P Budassi.


Parece algo de ciencia ficción, pero no. Es real. Una estudiante de Ph. D. recreó un pedazo del universo dentro de una botella en su laboratorio, produciendo polvo cósmico a partir de cero. Los resultados arrojan nueva luz sobre cómo se pudieron formar los componentes químicos de la vida mucho antes de la existencia de la Tierra.
Linda Losurdo, candidata a doctorado en física de materiales y plasmas de la Facultad de Ciencias en Sidney utilizó una simple mezcla de gases ( nitrógeno, dióxido de carbono y acetileno) para imitar los entornos hostiles y dinámicos que rodean las estrellas y los remanentes de supernovas.
Al someter estos gases a una intensa energía eléctrica, generó polvo cósmico rico en carbono, similar al material que se encuentra flotando entre las estrellas e incrustado en cometas, asteroides y meteoritos. Los resultados se publicaron en The Astrophysical Journal.
El polvo que creó contiene una mezcla compleja de carbono, hidrógeno, oxíge no y nitrógeno -conocidos como moléculas CHON- que son fundamentales para muchas sustancias orgánicas esenciales para la vida.
Losurdo afirmó que "Ya no tenemos que esperar a que un cometa o un asteroide se acerque a la Tierra para comprender sus historias". Explicó que "Se pueden construir entornos análogos en el laboratorio y aplicar ingeniería inversa a su estructura utilizando dactilares infra rrojas".
Se conoce que el polvo cósmico se forma en ambientes astrofísicos extremos, donde las moléculas son bombardeadas constantemente por iones y electrones. Los científicos pueden identificar este polvo en el espacio porque emite una señal infrarroja distintiva -una huella molecular que revela su estructura química.
El polvo producido en los experimentos de Losurdo presentaron las mismas señales en infrarrojo, confirmando que el proceso en el laboratorio refleja fielmente lo que sucede en el espacio.

sábado, 29 de noviembre de 2025

Van identificados 40 000 asteroides cercanos a la Tierra

Ilustración que muestra la distribución de los asteroides cercanos a la Tierra. Un enorme  enjambre que genera inquietud. Imagen vía ESA


¡Estamos rodeados! Sí. La Tierra vive un cerco que, pese a todo no es reciente. Data de la formación misma del Sistema Solar.

La Agencia Espacial Europea (ESA) confirmó que este mes se completaron 40 000 asteroides cercanos a la Tierra que se han identificado. Casi todos no poseen amenaza para nuestro planeta, al menos en los próximos 100 años.

Asteroides que van desde unos metros de longitud hasta unos pocos kilómetros en tamaño. Se consideran cercanos aquellos que se acercan al menos hasta a 45 000 kilómetros de nuestro planeta, una gran cercanía en distancias astronómicas.

La gran mayoría se ha detectado este siglo. El primer asteroide cercano avistado fue en 1896. Luego de eso los descubrimientos fueron a cuenta gotas. Eran 1000 a comienzos de siglo y llegaron a 16 000 en 2015. Los nuevos telescopios permitieron incrementar esa cifra a gran ritmo. En 2022 ya eran 30 000, entonces cerca de 10 000 fueron hallados en los últimos tres años.

La detección es importante para poder seguirlos y saber si representan una amenaza. Ha habido numerosos casos en el pasado de muchas de estas rocas provocando destrucción, desde leve hasta severa, en la Tierra.

La posibilidad de que 2000 de esos impacten el planeta no es cero, pero tampoco son muy altas. Hoy los telescopios buscan con mayor énfasis aquellos que midan entre 100 y 300 metros, porque se estima que falta por descubrir el 30 % de esos objetos.

Asteroides de un metro entran a la atmósfera varias veces al año; uno de 10 metros cada 10 años en promedio: uno de 100 metros cada 10 000 años; uno de 1000 metros cada 500 000 a 1 millón de años; uno mayor de 1000 cada 1 millón a 300 millones de años en promedio.

Entonces, es interesante mirar las consecuencias de su impacto: Un terremoto magnitud 6 libera 15 kilotones, la roca de 17 a 20 metros que explotó sobre Chelyabinsk -Rusia- en 2012 fue como una explosión de 0.5 megatones; el de Tunguska sobre Siberia en 1908 que medía de 30 a 40 metros tuvo una fuerza de 3 a 10 megatones; la erupción del volcán Hunga Tonga en 2022 liberó una energía de 60 megatones; el que cayó en Chicxulub hace 66 millones de años y desencadenó la extinción de los dinosaurios medía de 10 a 15 kilómetros y liberó energía de100 millones de megatones.


lunes, 23 de junio de 2025

Nuevo observatorio acerca el universo como nunca antes

Aparecen nombradas unas pocas de las galaxias que captó el Vera Rubin. Su aporte a la comprensión del universo será enorme en sus 10 años de funcionamiento que apenas comienzan. Acá se observa apenas un pedazo del llamado cúmulo de Virgo. Foto Rubin Obs


En solo 10 horas de trabajo, el nuevo observatorio Vera Rubin, en Cerro Pachón, en los Andes en Chile, captó más cielo y nuevos objetos que años de trabajo de otros en la superficie terrestre.

Mientras cada año se descubren unos 20 000 asteroides en el Sistema Solar, el Vera halló 2104 en esas pocas horas.

Además capturó en sus imágenes 10 millones de galaxias, un rastreo completo del cielo del sur, rastreo que se repetirá durante 10 años para ayudar a responder varias de las preguntas que se hacen los astrónomos, como tratar de discernir qué es la materia oscura. Cada noche tomará más de 1000 imágenes de esta porción de cielo, para completar una ronda cada tres o cuatro noches. Generará unos 20 terabytes por noche, más de 500 petabytes durante los 10 años de operaciones.

Estas imágenes fueron las primeras divulgadas, porque la misión en firme del observatorio comenzará a finales de este año.

Se estima que los datos que recopile en el primer año de funcionamiento será mayor que los que sumen todos los demás observatorios combinados.

Durante los 10 años permitirá identificar cambios en los objetos vistos en el cielo del sur y entregará así importante información a los astrónomos para descifrar más misterios del universo y sus objetos.

El Vera Rubin lleva el nombre de la astrónoma estadounidense que aportó evidencias concluyentes de la existencia de una materia invisible, la llamada materia oscura. Tratar de entenderla, así como a la energía oscura y otros misterios cósmicos será la labor del observatorio.


A partir de dos galaxias en close up, zoom a las profundidades del cosmos captadas por el nuevo observatorio Vera Rubin. Video NOIRLabAstro

domingo, 8 de diciembre de 2024

En 2024 más de 169 asteroides pasaron cerca de la Tierra

Gráfico que incluye asteroides que hace poco pasaron cerca a la Tierra. Fuente NASA


Cerca del 90 % de los objetos (asteroides-cometas) cercanos a la Tierra han sido detectados ya, de acuerdo con la NASA. El programa de detección se centra hoy en detectar el 90 % de aquellos más grandes de 140 metros.

Se han detectado un poco más de 10 000 mayores de 140 metros, mientras que los de 1000 o más metros son muy pocos y de hecho casi no se encuentran ya.

Pero entre los de todos los tamaños, el número llega a casi 37 000 se ve en el infográfíco adjunto, revelado por la agencia espacial a finales de año, gráfico en el que se incluyen los que se acercaron durante noviembre.

La detección busca conocer la trayectoria de los objetos para determinar si hay probabilidad de colisión con la Tierra en los próximos 100 años y tomar medidas de protección.

Las estadísticas y proyecciones sugieren que:

Cada año impacta la Tierra un asteroide de 4 metros.

Los de 25 metros cada 100 años más o menos golpean el planeta.

Los mayores de 100 metros impactan cada 10 000 años.

Los de más de 1000 metros chocan cada varios cientos de miles de años.

Aquellos de 5 000 metros impactaron cada 10 millones de años.

Y los de 10 000 metros de longitud cada 100 a 200 millones de años.

Por ejemplo, el asteroide que cambió el clima en la Tierra de manera dramática y produjo la extinción de los dinosaurios tenía de 9.5 a 10.5 kilómetros e impacto hace unos 66 millones de años.

Por ahora, solo por ahora, estamos a salvo.


miércoles, 4 de diciembre de 2024

¿Cómo llegó el agua a la Tierra?: pistas nuevas

Imagen del 67P tomada por Rosetta a unos 80 kilómetros de distancia. y tiene una resolución de 24 pies por pixel. Foto ESA


Un cometa contó el cuento. Desde hace mucho tiempo científicos se preguntan cómo llegó el agua a la Tierra y ahora hay un hallazgo que ayuda, cuando menos, a aportar parte de la respuesta.

La historia es esta:

En la nube de gas y polvo de la que se formó nuestro planeta es muy posible que haya habido agua y debió quedar cuando la Tierra se estableció. En ese entonces el Sol era muchísimo más caliente y buena parte debió evaporarse.

Los científicos también han demostrado que parte del agua surgió a través del vapor emanado por los volcanes. En esa época la actividad volcánica era intensa. Un vapor de agua que se condensó y cayó a los océanos.

Pero tora parte pudo llegar con la colisión de asteroides, que también en esos primeros cientos de millones de años fue frecuente. Ahora se tienen evidencias sobre ello. Pudieron contribuir los cometas igualmente, mas ha sido objeto de controversia.

Ahora, los investigadores determinaron que el agua en el cometa 67P/Churyumov-Gerasimenko tiene una composición molecular similar al agua de los océanos terrestres. Este hallazgo sugiere que los cometas de la familia de Júpiter pueden haber contribuido con el agua que nos dio y da la vida. El 67P es de esa familia.

La característica similar entre el agua del cometa y los océanos es la relación en cualquier objeto de la del deuterio con el hidrógeno, relación que entrega pistas sobre dónde se formó el objeto. El deuterio, forma rara del hidrógeno, no es común. Cuando se compara con el agua de la tierra, esa relación de hidrógeno en cometas y asteroides puede revelar una conexión.

El 67P fue visitado por la sonda Rosetta, de la Agencia Espacial Europea (ESA) en 2014 y se halló una concentración más elevada de deuterio que no correspondía con el agua en nuestros océanos. Pero sucedió que ahora los científicos determinaron que el polvo en el cometa afecta la interpretación de los resultados de Rosetta y así el caso queda reabierto.

La reinterpretación de los datos fue hecha por científicos de la Nasa.

domingo, 3 de noviembre de 2024

Cerca a la Tierra habría muchos cometas oscuros

Un término muy nuevo en temas astronómicos: los cometas oscuros, asteroides que conservan hielo bajo la superficie. Imagen ESO


Estamos rodeados por ellos. Cerca del 60 % de los asteroides cercanos a la Tierra podrían serlo. Eso sugieren astrónomos en un nuevo estudio. Se trata de los cometas oscuros, un término poco conocido. 

De la existencia de estos cuerpos comenzó a sospecharse en los años 1980, cuerpos que orbitan el Sol en el Sistema Solar. Pero ¿qué son?

Les explico:

Son asteroides que tuvieron o tienen hielo, muchos pudieron ser en el pasado los que trajeron agua a nuestro planeta, un tema que ha sido muy discutido por científicos desde hace mucho tiempo. El estudio sugiere que los asteroides en el cinturón de asteroides tienen hielo debajo de la superficie y así se explica en el artículo publicado en el journal Icarus.

Aster Taylor, investigador principal, de la University of Chicago, dijo que "No sabemos si estos cometas oscuros trajeron agua a la Tierra. No podemos afirmar eso. Pero podemos decir que aún está el debate sobre cómo la Tierra obtuvo su agua. El trabajo que hemos hecho ha mostrado que este es otro camino para obtener hielo de alguna parte del resto del Sistema Solar al ambiente de la Tierra".

Los cuento más:

Los cometas oscuros son misteriosos porque combinan las características de asteroides y cometas. Los primeros son rocas sin hielo que orbitan más cerca al Sol, en la llamada línea del hielo. Esto indica que si tienen hielo este puede sublimarse cuando se acercan al Sol, un cambio de hielo sólido a gas.

Los cometas por su parte son cuerpos que muestran una coma difuminada, una nube que a menudo rodea al cometa. El hielo que subliman va acompañado de polvo, creando esa nube. Además, los cometas típicamente tienen aceleraciones accionadas no por la gravedad sino por la sublimación del hielo, una aceleración no gravitacional.

El estudio analizó siete cometas oscuros y estima que entre 0.5 % y 60 % de todos los asteroides cercanos a la Tierra podrían ser cometas oscuros, no tienen coma pero sí aceleraciones no gravitacionales. Adicionalmente los investigadores sugieren que pueden provenir del cinturón de asteroides, ese que está entre las órbitas de Marte y Júpiter. Muchos de los que están allí deben ser cometas oscuros, con hielo y entonces posibles fuentes de agua, en un pasado remoto, para nuestro planeta.

sábado, 26 de octubre de 2024

Asteroide del tamaño de 4 Everest golpeó la Tierra

El asteroide de hace cerca de 3200 millones de años tuvo un efecto en el florecimiento de la vida en nuestro planeta. Imagen Wallpaper/GoodFon


El asteroide que provocó la extinción de los dinosaurios era una pequeña piedra con respecto al que hace 3260 millones de años golpeó nuestro planeta. El denominado meteorito S2 tenía un tamaño como cuatro veces el Everest, 200 veces más grande que el que hace unos 65 millones de años terminó con aquellos grandes animales que dominaban los paisajes terrestres.

Semejante roca provocó un enorme tsunami que revolcó los océanosy envió residuos de la superficie hacia las zonas costeras. El calor generado por el impacto hizo hervir la parte superficial de los mares, calentando además la atmósfera. Y una gruesa capa de polvo blanqueó todo, acabando con cualquier actividad de fotosíntesis.

No había grandes organismos, solo arqueas y bacterias, duras de morir, que pronto se recuperaron tras el cataclismo.

Las señales del meteorito están en lo que hoy es Sudáfrica, en la formación Barberton Greenstone. Para hallarlas se examinaron muetras de rocas y analizaron los sedimentos, la geoquímica y las composiciones  de istópo de carbono que quedaron registradas.

La autora principal, Nadja Drabon, del Departamento de Ciencias de la Tierra y Planetarias en Harvard University, explicó sobre la caída de la enorme roca "Imagínese usted estando fuera de la costa de Cape Cod, en un espacio de agua somera. De repente usted tiene un enorme tsunami revolcando todo el piso del océano".

Pero el impacto tuvo sus ventajas, pues Drabon precisó que "Pensamos que los eventos de impactos son desastrosos para la vida", pero alcaró que "Pero lo que este estudio resalta es que estos impactos pudieron haber tenido beneficios para la vida, en especial en época temprana, y ellos pueden haber permitido que la vida floreciera".

Les aclaro que el corredor Barberto Greenstone en Sudáfrica contiene evidencias de al menos ocho eventos de impactos, incluyendo el S2.

En esa época de los primeros cientos de millones de años tras la formación de la Tierra, les digo, los grandes impactos de asteroides eran más frecuentes.

Por último, les informo, el artículo apareció publicado en el reconocidísimo journal Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS)


lunes, 9 de septiembre de 2024

Conozca al sorprendente y pequeño planeta Mercurio

Varios cráteres con su nombre. El Stoddart acaba de recibir su nombre oficialmente. Foto ESA/JAXA/BepiColombo


Es muy difícil de ver, pues su cercanía al Sol hace que solo logremos observarlo al atardecer o al amanecer, en determinadas épocas. Luce como un puntito. Es Mercurio, el planeta más cercano al Sol y pese a eso muy inexplorado.

Acá tenemos imágenes captadas por la nave BepiColombo, de la Agencia Espacial Europea -ESA- y la Agencia Espacial de Japón -JAXA. La nave demorará rato en llegar a órbita de Mercurio, pero para poder aminorar velocidad para irse acomodando a la órbita de 88 días alrededor del Sol , cercana al periodo orbital del planeta, realiza sobrevuelos al planeta y sigue de largo. Acaba de hacer el cuarto, mientras que quinto y sexto serán en diciembre 1 de este año y enero 8 de 2025.

Entonces las imágenes, tomadas durante el paso de largo durante pocos minutos a solo 165 kilómetros encima de la superficie permitió ver que 4600 millones de años han dejado huella en Mercurio: está lleno de cráteres producidos por asteroides y cometas, cráteres que miden entre 130 y 330 kilómetros de diámetro. El sobrevuelo fue el 4 de septiembre y las imágenes llegaron a la Tierra, siendo distribuidas por ESA.

BepiColombo tiene tres cámaras y es solo la tercera misión  que visita al más pequeño de los planetas del Sistema Solar, el más cercano a nuestra estrella. Se situará en órbita en 2026 y la misión científica comenzará en firme en 2027.

Mercurio tiene temperaturas entre  430° Celsius y -180 grados. Su diámetro es de 4879 kilómetros o 0.38 Tierras. Su gravedad es 30 % la nuestra. Su distancia al Sol va de los 46 millones de kilómetros a los 69.8 millones, frente a 149 millones de la Tierra con respecto a la estrella. Rota lento sobre su eje, pues su día es de 58 días terrestres, así como su año es de 88 días de los nuestros.

Es el único planeta del Sistema Solar que gira tres veces sobre su eje por cada dos órbitas alrededor del Sol. Por eso un punto cualquiera del planeta experimenta un día solar cada dos años.

Cráter Vivaldi con su anillo bien formado. Mide 210 kilómetros. Se aprecia una gran cantidad de cráteres en esta región. Foto ESA/JAXA/BepiColombo

Imagen tomada cuando BepiColombo seguía de largo, dejando atrás Mercurio, el cual volverá a sobrevolar en menos de tres meses. Foto ESA/JAXA/BepiColombo



viernes, 2 de agosto de 2024

¿Existimos gracias a los rayos?

Este tipo de rayos pudo intervenir en la generación de bloques básicos para la vida en nuestro planeta. Foto Wikipedia Commons


Unos 4500 millones de años después, los humanos, que aparecieron en este planeta hace solo unos 300 000 años, no sabemos todavía cómo comenzó a florecer la vida en este mundo rocoso de fuego y agua.

Claro que no es sencillo averiguarlo. Hipótesis, muchas, nada que no pueda ser debatido. Desde cometas y asteroides que trajeron las semillas en aquellos inicios cuando el vecindario estaba poblado de cuerpos que iban, venían y chocaban, hasta la intervención de rayos, de esos que van de nube a nube.

Esas posibilidades las han ido descartando algunos estudios. Ahora una investigación en la que se recrearon en laboratorio condiciones de la Tierra primigenia y luego estudiaron los resultados de las reacciones químicas que ocurrieron cuando se simularon rayos nube-tierra. 

Este, de acuerdo con el artículo publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), parece ser un escenario plausible. 

¿Por qué? Los rayos nube-tierra pueden haber llevado a la generación de los bloques necesarios para formar la vida. Es que los investigadores estudiaron los productos que se formaron como resultado de los rayos, en particular aquellos sobre el agua. 

¿Qué hallaron? Que el carbono era convertido en monóxido de carbono y ácido fórmico, y el nitrógeno en nitrito, nitrato y amoníaco. Luego añadieron minerales similares a aquellos que pudieron estar presentes en las rocas de entonces, repitieron los rayos y los análisis. Encontraron que se generaban minerales de sulfuro, similares a los encontrados cerca a erupciones volcánicas. También hallaron un aumento en la creación de amoníaco, que es necesario para la vida en la Tierra.

 Esto los llevó a sugerir que esa clase de actividad, los rayos nube-tierra, pudieron ser la fuente más probable de creación de los bloques constituyentes de la vida. y no otras alternativas como cometas y asteroides.


sábado, 4 de mayo de 2024

Increíble: identifican 27 500 nuevos asteroides

Ilustración del cinturón principal de asteroides, donde hay decenas de miles. En azul, los ma´s cercanos a la Tierra. Imagen Washington University

Esas ideas que sorprenden. Hace dos años un grupo de investigadores se dedicaron a buscar asteroides asesinos, esos que podrían algún día golpear la Tierra y crear serios líos. Y no, no utilizaron telescopios en su tarea. Emplearon un algoritmo que analizó viejas fotografías del cielo nocturno.

Pues hace un año revelaron el hallazgo de 100 asteroides que no habían sido vistos por los telescopios y lo que acaban de revelar es más sorprendente.

Esos investigadores, junto con el Asteroid Institute de la University of Whashington revelaron haber hallado 27 500 asteroides, muchos más de los que detectaron el año pasado todos los telescopios del mundo.

La inmensa mayoría está en el cinturón principal de asteroides entre Marte y Júpiter. Otros, los troyanos, están atrapados en la órbita de Júpiter. Pero también identificaron 100 asteroides cercanos a la Tierra, esos que cruzan la órbita terrestre y que en algún momento podrían chocar con el planeta. De esos, ninguno parece estar en nuestra trayectoria.

Para identificar nuevos planetas, asteroides, cometas y objetos del cinturón de Kuiper )más allá de Neptuno) los astrónomos toman imágenes del mismo sitio del cielo durante una noche. Las estrellas y galaxias permanecen en el mismo punto, pero si hubiera un objeto moviéndose quedaría en las imágenes sucesivas y se identificaría en unas horas.

Las múltiples observaciones del objeto permiten luego establecer su órbita.

Otras observaciones solo son de un momento y sitio, no hay un rastreo con imágenes periódicas. En estas, donde se observan solo puntos, trabajó el algoritmo, capaz de conectar un punto de luz en una imagen con otro punto en otra imagen tomada en noche diferente y encontrar que esos dos puntos son del mismo objeto.


Nota: con datos de The New York Times


domingo, 4 de febrero de 2024

Hay una cola de gato a 60 años luz de nosotros

La cola de gato que sale del disco protoplanetario alrededor de Beta Picotirs. Imagen Nasa/ESA/CSA/STScl


No es la primera que se observa, pero es bien llamativa a los ojos del telescopio espacial Webb y los astrónomos porque no se conoce bien porqué está allí: una cola de gato en la reconocida estrella Beta Pictoris.

Esta es muy conocida porque en 1984 fue la primera estrella alrededor de la cual se encontró un disco de polvo y residuos, muestra clara de la formación de planetas. Allí se han fotografiado dos planetas y existen exocometas. Es una estructura compleja.

La cola de gato mide 16 000 millones de kilómetros. Para los astrónomos esta felina estructura puede deberse a una fenomenal colisión de objetos en el activo disco. Además no ocurrió hace mucho: en los últimos 100 años, deducen.

Las partículas son enviadas hacia afuera por la luz de la estrella. La alta velocidad sugiere que de material como el que se aprecia en nuestro sistema en asteroides y cometas.

La cola contiene tanto material como la población de asteroides y cometas en el cinturón principal entre Marte y Júpiter, y su hallazgo está en un artículo en el Astrophysical Journal de este mes.

Beta Pictoris está a unos 60 años luz de nosotros hacia la constelación Pictor, siendo muy joven: menos de 20 millones de años.

Sorpresas en el cosmos.

lunes, 7 de agosto de 2023

Detectan asteroide peligroso de 180 metros

El nuevo asteroide aparece marcado en este gráfico proporcionado por la Nasa. Es una amenaza, aunque por ahora no está en curso de colisión. 


Estaba escondido, pero un nuevo algoritmo permitió descubrir esta amenaza. Astrónomos detectaron un asteroide potencialmente peligroso, esos cuyas órbitas se acercan a nuestro planeta y de los cuales se han encontrado cerca de 2300.

Tiene buen tamaño, suficiente para hacer daño regional. Mide 180 metros y fue bautizado con el romántico nombre de 2022SF289.

Es una amenaza, pero en el futuro predecible no existe la posibilidad de que choque con nuestro planeta y genere destrucción y caos.

Su mayor acercamiento fue el 22 de septiembre pasado cuando pasó a 7.2 millones de kilómetros, de acuerdo con datos de la Nasa. Antes no se había logrado detectar pues su tránsito era ocultado por el resplandor y las estrellas de la Vía Láctea.

Esa vez se encontró gracias a un nuevo algoritmo que ensayaban los astrónomos, con el cual se podrán detectar otros que permanecen ocultos por los métodos tradicionales. La detección de asteroides potencialmente peligrosos es tarea de distintos observatorios y dispositivos, para alertar con anticipación sobre una posible colisión.

El algoritmo estará a disposición del observatorio Vera C. Rubin que se construye en Los Andes en Chile, que comenzará a funcionar en 2025.

Se cree que hay muchísimos más asteroides que permanecen ocultos y que andan cerca. Los más grandes sí han sido encontrados casi todos. Los que no se acercan al menos a 7.5 millones de kilómetros o miden menos de 140 metros no son considerados una amenaza. 

De los asteroides cercanos a la Tierra se conocen 853 de más de 1000 metros y 10 537 de más de 140 metros. Si se cuentan todos los tamaños se han encontrado 32 400.

Estamos rodeados por rocas.


lunes, 9 de enero de 2023

Se acerca a la Tierra una reliquia del Sistema Solar y podría verse

Foto del C/2022 E3, publicada por Nasa el 22 de diciembre. Tomada del sitio de la agencia espacial.

Si las cosas funcionan bien, podría verse a simple vista en febrero, pero los cometas son como los gatos: impredecibles.

Hacia la Tierra se dirige un cometa que nunca había venido por estos lares, habiendo viajado más de 50 000 años desde la más remota región del Sistema Solar; la nube de Oort, una fría región llena de cometas y asteroides a entre 20 000 y al menos 100 000 veces la distancia Tierra-Sol, que es de 150 millones de kilómetros.

El cometa, denominado técnicamente C/2022 E3 (ZTF) fue visto por primera vez en marzo de 2022. Desde eso se ha ido acercando al Sol, del cual estará más cerca el 12 de enero y continuará su camino para pasar por la Tierra a solo 42 millones de kilómetros el 2 de febrero próximo.

Astrónomos predicen que después del 12 podría verse con binoculares. Hacia los últimos días de enero y comienzos de febrero podría, en el mejor de los casos verse a simple vista. Esto sin considerar que hay varios factores desconocidos en este (y muchísimos cometas) que pueden incidir en su brillo.

Los cometas de periodo largo pueden tardar decenas o cientos de miles de años en regresar. El C/2013, por ejemplo, que pasó cerca de Marte en 2014, no volverá en unos 740 000 años.

El C/2022 E3 no volverá en más de 50 000 años, aunque no se ha podido precisar bien su trayectoria. Existe la posibilidad de que siga su viaje de largo y nunca más regrese por estos lados.

Los cometas son cuerpos sólidos que se subliman al acercarse al Sol. Cuando están a 5 a 10 veces la distancia Tierra-Sol, desarrollan una atmósfera que envuelve al núcleo, la conocida coma o cola, compuesta de gas y polvo.

Están compuestos más que todo de hielo cubierto con material orgánico en reposo, dice la Nasa y son restos de la formación de nuestro Sistema Solar hace unos 4600 millones de años.

En una región más allá de Neptuno, el cinturón de Kuiper, abundan. Algunos, por algún empujón gravitacional se acercan al Sol. Les toma menos de 200 años y conocen como cometas de periodo corto.

Los de periodo largo de la nube de Oort pueden demorar cientos de miles de años o incluso millones, según la agencia espacial (elñ tamaño de esta nos e ha podido determinar y se cree que contiene hasta al menos 100 000 millones de objetos que podrían sumar una masa cinco veces la terrestre).

Por eso, si usted logra ver el E3 será un afortunado de ver una reliquia del Sistema Solar y de los confines de este.

lunes, 31 de octubre de 2022

Hallan asteroide de 1.5 kms potencial peligro para la Tierra

Todavía faltan por descubrir asteroides cercanos en las órbitas de la tierra y Venus. Foto Wikipedia


Aunque el cielo cercano está muy estudiado, faltan por conocer objetos cercanos, asteroides a los que hay que seguir el paso para evitar sorpresas en el futuro. Y dentro de este constante mirar al cielo, observaciones desde el Observatorio Interamericano en Cerro Tololo acaba de identificar tres NEA (Near Earth Asteroids).

La noticia es que uno de ellos es grande, mide 1.5 kilómetros y tiene una órbita que en algún momento podría cruzarse con la de la Tierra y ¡pump!. Es el primer astroide potencialmente peligroso hallado en los últimos ocho años. Uno de los llamados 'planet killer'.

El hallazgo no fue fácil porque se trata de asteroides ocultos por el resplandor del Sol, parte de una elusiva población de asteroides dentro de la región interior de las órbitas de Venus y la Tierra. Para su detección se contó con la cámara de Energía Oscura en el observatorio en Chile. Se observaron en el breve momento en que la noche da paso al amanecer.

"Hay probablemente unos pocos NEA de similar tamaño que no se han descubierto, y esos probablemente tienen órbitas que los mantienen en el interior de las órbitas de la Tierra y Venus la mayor parte del tiempo", expresó Scott S. Sheppard, astrónomo del Earth and Planets Laboratory para la Carnegie Institution for Science y director del estudio.

"Solo unos 25 asteroides con órbitas completamente dentro de la órbita terrestre se han descubierto a la fecha por la dificultad de observar cerca del resplandor del Sol", agregó.

Es muy difícil y los astrónomos solo tienen una ventana de unos 10 minutos cada noche para sondear esa región. Adicionalmente, son observaciones muy cerca del horizonte, significando que los astrónomos tienen que observar a través de la gruesa capa de la atmósfera terrestre.

Aparte de conocer cuerpos potencialmente peligrosos para nosotros, la detección permite conocer cómo es la distribución de cuerpos pequeños en el Sistema Solar interior. Los que están más lejos son más fáciles de observar.

Con periodicidad, algunos asteroides se acercan a la Tierra, como el que este 31 de octubre pasó a 2,3 millones de kilómetros, con una velocidad de 84 500 kilómetros por hora y un tamaño de unos 800 metros.

A la fecha se conocen 30 040 asteroides cercanos, esos cuya órbita los trae hasta a 1.3 unidades astronómicas del Sol. (Una unidad es la distancia Sol-Tierra de 150 millones de kilómetros) y que pueden acercarse hasta 45 millones de kilómetros de la Tierra.

Los potencialmente peligrosos son aquellos que pueden acercarse a menos de 7.5 millones de kilómetros de nosotros. A mediados de año iban 2270 de estos identificados.




domingo, 11 de abril de 2021

5200 toneladas de polvo espacial caen cada año a la Tierra

Un micrometeorito recuperado en la estación Concordia en la Antártida. Foto C. Engrand Jean Duprat


Son micrometeoritos, que siempre han caído y seguirán cayendo a nuestro planeta cuando viaja por el espacio alrededor del Sol y encuentra residuos dejados por cometas y asteroides.

Pero ¿qué tanto caen? Un estudio francés acaba de determinar que cada año llegan a la Tierra 5200 toneladas de polvo, material dejado por esos cuerpos en su desplazamiento orbitan.

Son partículas pequeñas, a diferencia de los meteoritos, que son más grandes, y que 'apenas' nos entregan unas 10 toneladas cada año.

Micrometeoritos de unas décimas hasta centésimas de milímetro que atraviesan la atmósfera y caen a la superficie (muchos de los cuales se consumen en la atmósfera y conforman las lluvias de meteoros). Los meteoritos son mucho más grandes.

¿Cómo se determinó la cantidad? Científicos liderados por Jean Duprat, del CNRS realizaron 10 expediciones durante las dos últimas décadas hacia la estación ítalo-franca de la Antártida, Concordia, en el Domo C. Está a 1100 kilómetros adentro de la costa de Adélie Land, en el corazón de esa región denominada Domo C.

Allí se acumula poca nieve y la ausencia de polvo terrestre es alta.

Los investigadores han recogido en ese sitio partículas extraterrestres de 30 a 200 micrometros para medir el flujo anual, la masa acretada en la Tierra por metro cuadrado por año.

Al aplicar los resultados a toda la superficie del planeta, se determinó que son 5200 toneladas anuales de material del espacio que caen.

De eso, se estima que 80 % proviene de residuos de cometas, el resto de asteroides.

En el estudio participaron la Universidad París-Saclay y el Museo Nacional de Historia Natural, así como del instituto polar francés.

La investigación se publicará en el journal Earth & Planetary Science Letters, el 15 de abril.


miércoles, 29 de abril de 2020

Detectan 19 asteroides intrusos en el sistema solar

Ilustración de la órbita de un asteroide Centauro hace 4500 millones de años, en relación con el disco protoplanetario. Imagen Nasa

Hasta hoy se conocen dos objetos venidos desde otros soles hacia nuestro sistema solar, al cual han dado una vuelta y comenzado a regresar hacia sus lugares de origen o a vagar por el cosmos.
Astrónomos afirman que seguro son muchos más los que han llegado por estos lados, solo que no se han conocido.
Los dos objetos, Ouamuamua y Borisov, vinieron y pasaron de largo. ¿Pero hay alguno que se haya quedado por acá atrapado por nuestro sol?
Eso parece. De acuerdo con cálculos de dos científicos, Fathi Namouni (Lagrange Laboratorie) y Helena Morais Unesp, Brasil), hay al menos 19 asteroides atrapados y cuyo origen se remonta a otros sistemas lejanos.
Son objetos que gravitan entre las órbitas de Júpiter y Neptuno. Sus órbitas actuales y sus características solo se explican si llegaron de otros soles. No nacieron con nuestro sistema solar hace unos 4500 millones de años.
Son asteroides que forman parte de la familia de Centauros, situados entre aquellos dos gigantes planetas, que a veces se comportan como cometas.
Los objetos en nuestro sistema orbitan el Sol en el mismo plano que el gas y el polvo del cual se formaron. Los 19 Centauros no forman parte del disco. 
Los modelos indican que no solo que lo orbitan en un plano perpendicular sino que también están alejados del disco de gas donde nacieron los asteroides de nuestro sistema, de acuerdo con el artículo publicado en MNRAS.
La proximidad estelar en el nacimiento del Sol generó fuertes interacciones gravitacionales que permitieron que los sistemas estelares cercanos capturaran asteroides unos de otros.
Intrusos que quedaron atrapados sin salida.

jueves, 13 de febrero de 2020

Otra estrella se entrometió en nuestro Sistema Solar


Dibujo que ilustra el paso de la estrella Scholz. Imagen José Peña-Sinc

Hace 70 000 años cuando los humanos y homíninos apenas salían decididamente de África, hubo dos fenómenos, el uno geológico, el otro astronómico, que dejaron una huella descifrada por los científicos.
Se sabe que en esos años más o menos el supervolcán Toba erupcionó, arrojando unos 2800 kilómetros cúbicos de roca vaporizada y otros elementos al aire. La vida para aquellos primitivos se hizo difícil. Se cree que la población se redujo hasta tener solo unos 1000 adultos reproductivos.
En 2015, un estudio explicó en parte el otro fenómeno. En el cielo esos ancestros podían observar una estrella rojiza que se había acercado a solo un año luz del Sol (hoy la más cercana está a 4,2 años luz) y atravesó la nube de Oort, la más lejana región del sistema solar llena de asteroides helados y cometas de largo aliento que cada miles de años visitan los alrededores de nuestra estrella.
Antes los astrónomos creían que esa estrella errante, la estrella Scholz, había pasado tranquilamente por Oort sin haber causado mayores afectaciones a la cantidad de objetos que habitan esa lejana región.
En un estudio de este mes en Monthly Notices of the Royal Astronomical Society: Letters, científicos analizaron la evolución orbital de 339 objetos conocidos allí con órbitas hiperbólicas que eventualmente los expulsarán de nuestro Sistema Solar. Al correr simulaciones hacia atrás, a unos 100 000 años, pudieron determinar de cuál punto del espacio parecían haber llegado.
Encontraron que cerca del 10 %, 36 objetos, se originaron hacia la constelación Géminis. Un lugar del cielo que parece ser exactamente el lugar de donde los astrónomos esperarían que esos objetos hubieran llegado si hubieran sido ‘empujados’ por la estrella Scholz durante su paso por nuestro sistema.
Además de determinar una interacción con la nube de Oort, el grupo precisó que ocho de esos objetos estudiados, incluido el asteroide-cometa Oumuamua que hace dos años pasó cerca del Sol, proveniente de otro sistema estelar, se desplazan tan rápido que probablemente se originaron fuera de nuestro sistema solar.
Dos de ellos, C/2012 SI (ISON) y C/2008 J4 (McNaught), tienen velocidades extremas de unos 14 500 kilómetros por hora, lo que indica que provienen de afuera y solo están de paso.
Una historia contada 70 000 años después. 

viernes, 31 de enero de 2020

Murió otro telescopio espacial


Algunos de los hallazgos del telescopio espacial Spitzer. Foto Nasa/JPL-Caltech

Un telescopio ha muerto. Ayer a las 22:30 horas (Tiempo Universal) los controladores de la misión lo pusieron en modo seguro. Es decir: no volverá a funcionar.
Y fue uno de los cuatro grandes telescopios de la Nasa en el espacio, el que nos regaló la mejor visión en infrarrojo del universo: el telescopio espacial Spitzer, lanzado en 2003.
Los otros que han cambiado nuestra percepción del cosmos son el Hubble, el Chandra de rayos X y el Observatorio Compton de Rayos Gamma.
Spitzer murió en su ley, allá en el espacio, desde donde transmitió continuamente información que derivó en hallazgos, como un anillo más en Saturno. Aportó en el conocimiento de asteroides y cometas, pero también sobre la formación y evolución de galaxias en el antiguo universo. Y probó ser eficaz para detectar planetas extrasolares: a él se debe el comentado hallazgo de siete planetas tipo Tierra alrededor de la estrella Trappist-1.
Fue en 2016 cuando la Nasa decidió poner fin a su misión en 2018, para ser remplazado por el gran telescopio James Webb. Como este se retrasó, el Spitzer se mantuvo otro año en operación. El Webb, sin embargo, no será lanzado hasta 2021.
El Spitzer tuvo una vida más larga de lo esperado. En 2009 casi que muere al haber agotado el helio líquido del sistema de enfriamiento, necesario para la operación de dos de sus tres instrumentos.
Pero los científicos se la ingeniaron para mantener activos dos de los cuatro canales de longitud de onda del tercer equipo. Así, pudo trabajar 10,5 años más.

Entre sus hallazgos grandes figuran estos 15:

1. El primer mapa del clima en un exoplaneta.
2. Imagen de los comienzos de una estrella naciente.
3. Una colección de galaxias de hace más de 12 000 millones de años.
4. Detección de los ingredientes de un cometa.
5. El anillo más grande de Saturno.
6. Hallazgo de buckyballs, moléculas esféricas de carbono, en el espacio.
7. Colisiones en planetas extrasolares.
8. Análisis de la atmósfera de un exoplaneta.
9. Dos de los agujeros negros más distantes.

Ubicación del planeta más lejano. Imagen Nasa/JPL-Caltech

10. El planeta más lejano de la Tierra hasta ahora, a 13 000 años luz.
11. La primera luz de un exoplaneta.
12. Detección de asteroides pequeñísimos.
13. Mapa no visto antes de la Vía Láctea.
14. Fotos de galaxias en la infancia del universo.
15. Los siete planetas alrededor de Trappist-1.

miércoles, 9 de octubre de 2019

Destronado Júpiter



Sistema de lunas de Saturno. Imagen Nasa-JPL/Caltech/Space Science Institute


Esa canción que dice “pero sigo siendo el rey”, ya no le cabe a Júpiter. Ha sido destronado. Sí, lo vence, hasta ahora, otro gran planeta: Saturno.
Astrónomos liderados por Scott S. Sheppard, de Carnegie, encontraron 20 nuevas lunas orbitando al señor de los anillos, Saturno, con lo que ahora se conocen 82 alrededor de ese gran planeta. Júpiter está ahora en segundo lugar con 79.
El descubrimiento fue anunciado por el Centro de Planetas Menores de la Unión Astronómica Internacional.
Cada una de las nuevas lunas tiene alrededor de 5 kilómetros de diámetro. Y 17 de ellas orbitan hacia atrás, en dirección retrograda, movimiento opuesto a la rotación del planeta alrededor de su eje.
Las otras 3 orbitan en la misma dirección de Saturno, movimiento progrado. Y 2 de estas están tan cerca del planeta que tardan cerca de 2 años en darle una vuelta. Las más alegadas, en movimiento retrógrado, demoran más de 3 años.
“Al estudiar las órbitas de estas lunas se puede conocer su origen, así como tener información de las condiciones en Saturno cuando se formaron”, dijo Sheppard.
Los satélites naturales más externos parecen estar agrupados en tres grupos diferentes en términos de la inclinación de los ángulos de órbita. Dos de las lunas progrado están en el grupo exterior con inclinaciones de 46°, grupo bautizado como Inuit (mitología Inuit). Se cree que pudieron ser parte de una sola luna más grande que fue despedazada por algún impacto en el pasado.
Las nuevas lunas retrógradas tienen una inclinación similar a las de otras retrógradas ya conocidas, sugiriendo que también son fragmentos de una gran luna destruida en una posible colisión. Estas pertenecen al grupo Norse (mitología Norse).
Una de las nuevas retrógradas es la luna más lejana conocida en Saturno.
“Esta clase de agrupación de las lunas externas también se encuentra en Júpiter, indicando colisiones violentas en el sistema saturnino o con objetos externo como cometas o asteroides en tránsito”, explicó Sheppard.
Ya hay nuevo rey entre los planetas.

El Tiranosaurio rex no era nada frío