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miércoles, 26 de agosto de 2026

Los océanos andan recalentados y no es bueno

La mayor temperatura de los océanos puede generar serios problemas por eventos climáticos extremos. Foto EOS


Con los mares más calientes pueden intensificarse los eventos climáticos, que se harán más extremos, aumentar el nivel del mar y el daño a la vida marina.

Mares más cálidos alimentan esos fenómenos climáticos, porque pueden aportar humedad y energía adicionales a las tormentas, intensificar las olas de calor en tierra en algunas regiones costeras al reducir el efecto de las brisas marinas.

¿A qué viene todo esto? Pues a que los océanos alcanzaron la temperatura media más alta jamás registrada. La semana pasada, excluyendo las regiones polares, la temperatura de los mares del planeta fue de 21,1° Celsius, dijo el servicio europeo del cambio climático, Copernicus.

Es una temperatura solo un poco mayor de la de 2024 y está muy por encima del promedio para esta época del año.

No quedan dudas de que El Niño está aportando calor, pero los océanos ya soportan hace tiempo el calentamiento provocado por el ser humano.

La información se basa en las temperaturas del mar a 10 metros por debajo de la superficie, medición en la cual se emplean boyas, barcos y satélites.

Se sabe que las temperaturas medias del mar en el mundo alcanzan su punto máximo hacia marzo o abril, tras el verano en el Hemisferio Sur, y no en agosto como sucede hoy.


Nota: con información de BBC.

sábado, 4 de julio de 2026

¿Cuándo terminará la vida en la Tierra?

El Sol calentará tanto en el futuro que acAbará con toda forma de vida en nuestro planeta. Cuándo será es el gran debate. Foto Easy-Peasy por Ia


Los humanos no estaremos allí para contarlo por última vez. ¿Cuánto más durará la vida en la Tierra? Diferentes estudios han llegado a estimaciones distintas.

Un estudio de 1982 de James Lovelock y colegas, concluyó que en 100 millones de años terminará la biosfera fotosintética, que incluye todas las plantas y forma la base para la mayoría de la biología en el planeta. Cuando se acabe esa actividad entonces no habrá ninguna forma de vida.

Un nuevo estudio, publicado en JGR Atmospheres, sugiere que la vida de las plantas continuará hasta dentro de 1800 millones de años, cerca del momento cuando se hayan evaporado los océanos o mediante ruptura de los átomos del agua.

Hay que recordar que el Sol tiene una vida de unos 10 000 millones de años y está en la mitad de su ciclo. La Tierra, por su parte, tiene unos 4600millones de años. El Sol evoluciona. Hoy emite más energía que cuando se formó la Tierra y cada vez será más caliente (en la fase final de su vida crecerá hasta convertirse en una gigante roja y posiblemente engulla los planetas más cercanos, incluida la Tierra).

Jacob Haqq Mistra, astrobiólogo implicado ene l nuevo estudio dijo a Live Science que "Estábamos tratando de mostrar que la vida en la Tierra -vegetación compleja- podría sobrevivir más tiempo de lo que decían estudios previos".

Es que la vida depende de la fotosíntesis, proceso usado por plantas, algas y algunas bacterias para convertir la luz solar en energía. El mecanismo, químicamente, convierte dióxido de carbono y agua en azúcares y oxígeno. Requiere CO2 y luz solar.

A ciertas temperaturas, la maquinaria de la fotosíntesis en las plantas deja de operar. Eventualmente, el Sol calentará la Tierra hasta el punto en que las plantas no serán capaces de desarrollar fotosíntesis, y esto hará que todas las cadenas alimenticias colapsen y perezca toda la vida.

Mucho antes de eso, ya no habrá humanos,. No al menos acá.

domingo, 12 de abril de 2026

Ya están naciendo los que sufrirán las consecuencias

Las sequías y calores extremos afectarán más a los países pobres y tropicales, que son los que menos emiten gases de invernadero. Foto Public Domain


Algunos han nacido ya, otros están apenas llegando y los demás lo harán en los pocos próximos años: ya están aquí quienes soportarán extremas temperaturas y sequías hacia la segunda mitad y finales de este siglo.

Es que un nuevo estudio encontró que con las políticas globales en curso, al menos 28 % de la población mundial experimentará olas de calor y sequía cinco veces más que lo que se experimentó en las últimas décadas del siglo pasado.

Di Cai, autor principal, científico del clima en la Universidad del Océano en China explicó que "El calor y la sequía se amplifican uno al otro". Por eso, agregó, "En situaciones de calor y sequía extremos combinados, provocan restricciones de agua y precios inestables de los alimentos. Para los trabajadores al aire libre es peligroso".

Es que cuando el calor y la sequía golpean juntos, el daño con frecuencia excede la suma de lo que puede infligir cada uno por separado. El riesgo de incendios forestales, pérdidas agrícolas y mortalidad relacionada con el calor pueden tener un pico.

Estas combinaciones extremas ya están en aumento. Cuando los investigadores dividieron la superficie terrestre en celdas sobre una cuadrícula y compararon la frecuencia de las olas de calor y las sequías en cada celda, descubrieron que, en promedio geográfico, las áreas terrestres sufrieron cerca de cuatro episodios de calor y sequía al año entre 2001 y 2020. Según las estimaciones, esto representa ceca del doble de la frecuencia registrada en el periodo preindustrial, entre 1850 y 1900.

La Doctora Monica Ionita, autora senior, climatóloga del Instituto Alfred Wegener, comentó que "Cuando usted tiene que cerca del 30 % de la población será afectada por esto, es muy crítico. Nos debería hacer considerar, mucho,m mucho más profundo nuestras acciones en el futuro". Y fue tajante al afirmar que "Hacia finales o mediados del siglo, puede ser que los niños no puedan experimentar la vida que hoy tenemos".

El estudio fue publicado en Geophysical Research Letters.

lunes, 9 de marzo de 2026

Se acelera aumento de la temperatura

El planeta no ha dejado de calentarse de manera acelerada en los últimos años. Foto U Conn


Sin dudas antes de 2030 la temperatura del planeta sobrepasará los 1.5°C de manera permanente, algo que trataba de evitar el Acuerdo de París. ¿Por qué? Pues un nuevo estudio sugiere que el calentamiento se ha acelerado en las últimas décadas.
En concreto, el estudio encontró que desde 2015 el calentamiento es ahora de 0.35° Celsius por década. Entre 1970 y 2015 el aumento era de 0.2° C.
El nuevo estudio fue publicado en Geophysical Research Letters y trabajó con cinco grandes bases de datos, como las de NOAA, NASA, Berkeley Earth y ERAS, considerando además las fluctuaciones de corto plazo debido al fenómeno de El Niño, las erupciones volcánicas y los ciclos solares, que pueden enmascarar el aumento a largo plazo.
La temperatura desde el año pasado ha llegado a los 1.5 ° pero no de manera constante. Si pasa de esa barrera y sigue en aumento las consecuencias serán más sentidas en eventos climáticos extremos, sequías, olas de calor, lluvias torrenciales, ciclones más severos, inundaciones. El costo en visas y económico será más alto.
Con el retiro de Estados Unidos del Acuerdo y su eliminación de medidas que controlan las emisiones, dando mayor impulso a las energías contaminantes, la situación puede empeorar.

domingo, 11 de enero de 2026

Océanos contienen ya energía como para 40 años de consumo global

Los corales son de los organismos marinos que más sufren por el aumento de la temperatura y las olas de calor intensas y continuas. Foto Wikipedia Comons.


Usted lo puede sentir frío cuando mete sus pies y su cuerpo, pero los océanos están cada vez más calientes. El calor acumulado en ellos el año pasado se incrementó en 23 zettajulios, una cantidad equivalente a casi cuatro décadas del consumo primario global de energía.

Eso sugiere un estudio publicado en Advances in Atmospheric Sciences y es la medición más alta de cualquier año desde que se comenzó a medir a comienzos de los años 50 del siglo pasado. Un trabajo en el que participaron más de 50 científicos de 31 instituciones que usaron diversas herramientas como miles de robots flotantes para medir la temperatura hasta los 2000 metros de profundidad.

Mirar las profundidades en vez de las fluctuaciones superficiales suministran un mejor indicador de cómo los océanos están respondiendo a la presión sostenida por las emisiones de origen humano.

Karina von Schuckmann, coautora, afirmó con contundencia que "El dibujo es claro: los resultados para 2025 confirman que el océano continúa calentándose".

¿Y por qué es importante esto? Porque los océanos son fundamentales en la regulación del clima del planeta porque absorben hasta el 90 % del exceso de calor en la atmósfera provocado por las emisiones antropogénicas.

Además, la energía adicional acumulada tiene un efecto poderoso dominó. Los océanos más calientes aumentan la humedad en la atmósfera, suministrando combustible para los ciclones tropicales y las lluvias destructoras.

También los océanos más calientes contribuyen de manera directa al aumento del nivel del mar -el lagua se expande cuando se calienta- y hace muy difíciles las condiciones para los arrecifes tropicales, cuyos corales perecen durante olas marinas de calor prolongadas y con ellos las poblaciones de otros animales asociados a ellos.

El calentamiento, valga aclarar, no es uniforme. Unas áreas se calientan más rápido que otras. Los océanos tropicales, el Atlántico sur, el Mediterráneo, el norte del Océano Índico y el Océano del Sur están entre las aguas que más calor absorbieron en 2025.

Lo peor es que  mayor cantidad de emisiones de gases de invernadero, las que no han dejado de subir, mayor calentamiento de los océanos.

Nada bueno.


Nota: un zettajulio es una unidad gigante de energía que equivale a un trillón de julios. Se usa mucho para medir la energía calórica absorbida por los océanos.

sábado, 13 de diciembre de 2025

El calor afecta el desarrollo infantil y su educación

El calor excesivo a edad temprana incide en el rendimiento escolar posterior, situación agravada por escasez de recursos en los hogares. Foto P. Domain


Los niños, los estudiantes, las aulas de clase, el calor que sube y el rendimiento que disminuye. Es que un nuevo estudio concluye que los niños que experimentan condiciones altas de calor obtienen bajos resultados en pruebas de lectura y matemáticas al ser comparados con quienes estudian en ambientes fríos.

La investigación, publicada en el Journal of Child Psychology and Psychiatry, advierte que la situación empeora en sitios donde escasean los recurso y afecta incluso a niños antes de llegar a la edad escolar. 

Esos problema en el desarrollo de los pequeños se siente en temperaturas de 30 ° Celsius o más.

Jorge Cuartas, cabeza de la investigación, de NYU Steinhardt explica que "Mientras que la exposición al calor ha sido ligada con consecuencias negativas para la salud física y mental a lo largo de la vida, este estudio ofrece una nueva perspectiva: el calor excesivo afecta negativamente el desarrollo de los niños pequeños en diferentes países".

Agregó que "Dado que el desarrollo temprano sienta las bases para el aprendizaje permanente, la salud física y mental, y el bienestar general, estos hallazgos deberían alertar a investigadores, legisladores y profesionales sobre la urgente necesidad de proteger el desarrollo infantil en un mundo en calentamiento".

El estudio se hizo con 19 607 niños de 3 y 4 años de edad de países como Gambia, Georgia, Madagascar y Sierra Leona entre otros, países elegidos por proveen información detallada del desarrollo infantil, condiciones de vida en el hogar y clima.

La investigación encontró que los niños que experimentaban temperaturas máximas sobre 30 grados eran 5 a 6.7 por ciento menos probable que aquellos expuestos a temperaturas menores.

Los mayores impactos se dan en niños de hogares con condiciones económicas adversas, hogares  con acceso limitado a agua limpia y que vivían en áreas densamente pobladas.


lunes, 2 de junio de 2025

Predicen notorio aumento de la temperatura

Con el aumento de las emisiones de gases, aumenta a la vez la temperatura promedio de la Tierra y los eventos asociados al cambio climático. Imagen DeviantArt


Se dejaran de emitir hoy gases de efecto invernadero, pero los casquetes polares seguirían derritiéndose, así como los glaciares, los extremos de temperatura continuarían y los eventos climáticos cada vez serían más fuertes y desastrosos.

Todos los años de acá a 2029 es muy probable que la temperatura del planeta pasará los1.5° Celsius sobre la era preindustrial, finales de los años 1700. El asunto es que ese límite era el que buscaban impedir los acuerdos sobre e cambio climático, como el Acuerdo de París. De hecho, el año pasado y este la temperatura mensual ha superado esa barrera. La probabilidad ahora es de 86 %. Y de 80 % que en ese periodo haya un año más caliente que el más caliente de todos, que hasta ahora es 2024.

El informe de la Organización Meteorológica Mundial OMM tiene otros datos que inquietan.

-En los próximos cinco inviernos en el norte, que van de noviembre a marzo, el calentamiento en el Ártico será 3.5 veces superior al promedio del del planeta, unos 2.4 grados encima de la temperatura promedio del periodo 1991-2020.

-Los patrones de precipitación de mayo a septiembre del periodo 25-29 y en relación con la línea base del promedio 1990-2020 sugiere condiciones más mojadas que las condiciones promedio en el Sahel, norte de Europa, Alaska y norte de Siberia, y más secas que el promedio en la cuenca del Amazonas.

-Fuera de 2023,, el sur de Asia ha estado más mojado que el promedio y las proyecciones indican que así continuará en el periodo hasta 2029.

 En 2024, el año más caliente en 175 años de registros, la temperatura promedio estuvo 1.55° C sobre el promedio 1850-1900.

La temperatura podría subir más, porque las promesas de los países de recortar emisiones se quedaron cortas y hoy existe una clara tendencia a explotar y usar más combustibles fósiles. Las emisiones de dióxido de carbono CO2 han subido año a año:

34,37 en 2020, 36.2 en el 21, 36.5 en 2022, 37.01 en 2023 y 37.41 en 2024. (Cifras en miles de millones de toneladas métricas)


miércoles, 10 de enero de 2024

3 razones del exagerado calentamiento en 2023

Este mapa del globo revela que casi todo el planeta experimentó calor sin precedentes. Imagen Nasa


Los termómetros no mienten: 2023 es por ahora el año más caliente en al menos 100 000 años. La temperatura promedio global estuvo 1.48° Celsius sobre la era preindustrial (años 1850), informó la agencia del clima de Europa, el servicio Copérnico.

El año pasado batió la marca que ostentaba 2016 (0.17° C mayor), aunque desde 2010 las temperaturas han sido más altas que el promedio del siglo pasado. Aunque esto al común de los mortales poco dice (unas décimas de grado al fin ni se sienten, pero preocupa para los ecosistemas y la vida terrestre). 

Cada décima de grado de calentamiento global representa un combustible termodinámico adicional que que intensifica las olas de tormentas, aumenta el nivel de los mares e incrementa el derretimiento de los glaciares y grandes capas congeladas, como los polos. Esto solo debería preocupar.

Mas la pregunta que surge y tratan de responder científicos es ¿por qué 2023 ha sido el año más caliente?

Hay varias explicaciones iniciales, aunque habrá que profundizar.

Les explico:

1. El uso creciente de combustibles fósiles es una respuesta obvia, pero hay otros factores naturales y de origen humano que ayudaron. El año pasado las emisiones debido a estos combustibles crecieron 1.1 % (cerca de 40.9 gigatoneladas, cifra por consolidar todavía).

2. La erupción del volcán submarino cerca de la isla nación de Tonga en 2022 aportó enormes cantidades de vapor a la atmósfera, vapor que ayuda a retener más calor en la atmósfera.

3. Desde finales del 23 se activó el fenómeno de El Niño. Y así hubiera surgido luego de la mitad del año es muy posible que su incidencia sea clara aunque no la principal razón del calentamiento experimentado el año pasado.

El caso es que el calentamiento parece haberse acelerado. Si bien 2023 es solo un año y con base en uno solo no pueden obtenerse deducciones ciertas, desde los 90 ha aumentado el calor acumulado. Los océanos atrapan cerca del 90 % de la energía que se produce por los combustibles fósiles y se sabe que se han venido calentando de manera constante.

La meta de todos los países reunidos en la Convención Marco sobre el Cambio Climático es que la temperatura no suba más de 1.5° sobre la era preindustrial, meta que está a punto de sobrepasarse. Ese ha sido el objetivo del cacareado Acuerdo de París.

Para quien no cree en los problemas que trae este calentamiento, puede mirar que cada año aumentan los eventos climáticos extremos, que se presentan además con más fortaleza.

En conclusión, es la primera vez que la humanidad experimenta este aumento de la temperatura: hace 100 000 años no existían ciudades ni agricultura, tampoco animales domésticos. Y esta primera vez no es nada deseable.


Nota: con datos de The Guardian-The New York Timez-The Daily Climate


lunes, 25 de septiembre de 2023

Estudio dice cuándo se extinguirán los humanos

Dibujo de cómo estarían los continentes fundidos en un supercontinente, Pangea Ultima.


La pregunta se repite e diferentes ocasiones y estudios: ¿Cuándo acabará la vida en la Tierra? O ¿cuándo nos extinguiremos los humanos?

Tal parece, a la luz de una nueva modelación, que los mamíferos solo tendrían 500 millones de años en su paso total por este minúsculo y perdido planeta: hace unos 250 millones de años evolucionaron a partir de reptiles y les quedan 250 millones más o menos.

Claro, si no sucede nada antes, como una extinción por el calentamiento global o por algún golpe cósmico de un enorme objeto que llegue de destino desconocido o por motivos sorprendentes entre otras posibilidades. O una erupción masiva de volcanes o de un supervolcán, de esos que de tanto en tanto en nuestra historia han irrumpido generando extinción de gran parte de las especies.

El modelo de Alexander Farnsworth, de la University de Bristol en el Reino Unido y colegas sugiere que dentro de 250 millones de años estarán dadas las condiciones, por exceso de calor, para que los mamíferos se extingan, incluidos nosotros. Es que no estarán los continentes que conocemos hoy, en los que se ha desarrollado toda la evolución humana, sino que habrá un solo continente, un Pangea 2.

Para los científicos, son tres los factores que harían que ello fuera así: el calima será hostil por un aumento del brillo del Sol, un cambio en la geografía de los continentes y un aumento del dióxido de carbono.

No acabaría toda la vida tal vez. Podrían sobrevivir por un tiempo animales de sangre fría, que tomarían el nicho dejado por todos los mamíferos.

Esa triple conjunción harán al planeta invivible, dijo Farnsworth, cuyo estudio fue publicado en Nature Geoscience.

Los astrónomos creen que en unos 7500 millones de años el Sol, en su etapa final, crecerá tanto que engullirá la Tierra y los planetas del sistema solar interior. Pero la vida no aguantará tanto. Mucho antes comenzará el estertor de nuestra estrella, que aumentará enormemente la energía que emitirá y que hará que el agua se evapore por completo de océanos y ríos y otras superficies.

En 250 millones de años los continentes estarán otra vez juntos, como Pangea, que fue la gran masa continental entre hace 330 millones de años y 170 millones de años. Habrá lo que los investigadores en su estudio llaman Pangea Ultima. Antes, como ahora, los continentes se mueven continuamente y algunos hasta 10 centímetros anuales.

Bajo ciertas condiciones atmosféricas y geológicas que podrían darse, Pangea Ultima será mucho más caliente que los continentes actuales y para esto hay un ingrediente vital: cada 110 millones de años la energía liberada por el Sol aumenta 1 %.

Además, si ese supercontinente  es como otros que ya hubo, estará lleno de actividad volcánica que enrarecerán la atmósfera con sus emisiones de dióxido de carbono, que incrementará mucho más la temperatura.

Tal vez, si se cumple el modelo, se extinguirán los humanos que queden en la Tierra, pero tal vez no la especie si para ese entonces ya habita otros mundos.


Nota: con datos de Nature Geoscience y The New York Times

jueves, 3 de agosto de 2023

Ojo con la Antártida

El uso de combustibles fósiles por nosotros incide en la pérdida notable de hielo en la región de la Antártida. Foto Wikipedia Commons


El mundo ha entrado en una espiral climática caótica: intensas olas de calor, inundaciones sin precedentes, salvajes incendios forestales, récords de temperatura y... deshielo de la Antártida, otro tema de preocupación.

En pleno invierno en ese continente helado, el área de hielo a su alrededor debería estar expandiéndose, pero este año el congelamiento se ha dado en cámara lenta. Esto, luego de haber alcanzado en el verano austral el mínimo de hielo, quedando abierta una región del tamaño de Groenlandia o, si se fuera un país, sería el décimo en tamaño.

¿Dónde está el hielo? Es un asunto que interesa. El hielo flotante en ese continente es una pieza importante en el rompecabezas del clima. No solo actúa como un espejo que refleja hacia el espacio la energía que nos llega del Sol, lo que ayuda a que el continente se mantenga blanco, congelado, sino que es elemento que interviene en el control de las corrientes oceánicas. Además protege los glaciares para evitar su colapso.

Pero el hielo no aparece. Preocupa porque todo esto se afecta y porque genera aumento en el nivel del mar, que se acelerará si no se protege el hielo continental. La pérdida de este hielo, entonces, afecta a todo el planeta.

Los registros muestran que entre 1979 y 2015la extensión de hielo antártico crecía ligeramente, pero los últimos ocho años han sido otra cosa. Descendió de modo dramático a finales de 2016 hasta alcanzar un récord de menos hielo en febrero de 2017. Así, cada año se rompió esa marca y en febrero pasado fue la mayor, con apenas 1.79 millones de kilómetros cuadrados, un 10 % menos que el año previo.

Para esta época del año debería existir una gran recuperación, mas no ha sucedido.

Sobre el comportamiento del hielo pesan varios factores, no uno solo: patrones de viento, tormentas, corrientes oceánicas y temperaturas del aire y el agua. Lo que se está viendo este año tiene perplejos a los científicos.

Un tema que nos debe importar a todos, porque a todos nos afecta. Parece que el calentamiento, causado por la emisión de gases de invernadero y el consumo antropogénico de combustibles fósiles, tiene mucho que responder por lo que sucede.

El hielo marino en la Antártida protege los glaciares del continente blanco y enfría la temperatura. Sin él, se genera un desbalance climático. Foto NOAA

Nota: con aportes de The Conversation



miércoles, 25 de enero de 2023

Ya comenzó: deshielo de Groenlandia aportará 50 cms al nivel del mar

Deshielo de glaciar al norte de Groenlandia. Foto Grid-Arendal/Flickr


El proceso comenzó y será en los últimos años de este siglo cuando lo sufran más los habitantes de entonces: el deshielo de la región centro-norte de Groenlandia subirá el nivel del mar unos 50 centímetros para 2100 más o menos.

No es una exageración. Una investigación publicada en Nature demostró que en los últimos 10 años esa zona se calentó más que en los 1000 años pasados, y eso que todavía la temperatura global del planeta no ha subido al inquietante límite de 1.5 °C sobre la era preindustrial aunque ya nada atajará que sobrepase ese límite.

Al analizar rastros químicos en el hielo, los científicos encontraron que entre 2001 y 2011 la temperatura en esa área era ya de 1.5° C sobre el promedio del siglo 20.

Es una muestra de que el calentamiento alcanzó las alturas de esa remota región del centro-norte de  Groenlandia, a 3200 metros sobre el nivel del mar. Hasta ahora se sabía del derretimiento continuo de la región que está cerca al mar, la gran capa de hielo. Esta cubre unos 1062 kilómetros cuadrados, más grande que Alaska y si continúa derritiéndose al ritmo actual el nivel del mar subirá 50 centímetros a finales de siglo.

Es que un estudio del año pasado en Nature Climate Change reveló que ese derretimiento agregará cuando menos 25 centímetros al nivel global del mar, hecho de por sí preocupante para las ciudades y poblaciones costeras.

La región centro-norte de Groenlandia tiene docenas de glaciares gigantes. Si empiezan a derretirse generará un efecto en cascada en otros puntos de ese territorio. Ya se vivió en 2012, al final de la década analizada (2001-20111) cuando se presentó un derretimiento en 97 % del hielo de la gran isla. En años siguientes hubo otros grandes eventos, de deshielo, como en 2021.

Y se debe tener en cuenta que la temperatura en Groenlandia no ha aumentado tanto como en el Ártico, donde más se ha acelerado el calentamiento afectando la formación de hielo.

La gran plataforma de Groenlandia contiene cerca de tres millones de kilómetros cúbicos de hielo.


jueves, 11 de agosto de 2022

Identifican 15 nuevas amenazas para los océanos

Paisaje marino cada vez más amenazado. Foto Wikipedia Commons


Calentamiento, acidificación, contaminación y sobreexplotación son situaciones conocida que afectan los océanos de todo el planeta, amenazando una biodiversidad de la que dependen cientos de millones de humanos. Pero no son los únicos males.

En un nuevo programa, el Horizonte del Escaneo Marino y Costero, juntó 30 científicos, hacedores de políticas y personas con amplia experiencia en sistemas marinos y costeros para identificar nuevos temas que tendrán un impacto alto en el funcionamiento y conservación de la biodiversidad costera y marina en los próximos 5 a 10 años.

De una lista de 75 remitida por los participantes, por un proceso establecido se llegó a 15 amenazas para los océanos y la vida en él. El proceso y los resultados fueron publicados en un artículo en Nature Ecology & Evolution.

Vale recordar que a finales de año concluirán las negociaciones que apuntan a disminuir y reversar la pérdida de biodiversidad y establecer metas a 2050 y en ese contexto este estudio adquiere mayor importancia.

Las problemáticas serias identificadas por los expertos son:

1. Impacto de los incendios forestales en ecosistemas costeros y marinos.

2. Oscurecimiento costero.

3. Aumento de la toxicidad de la contaminación por metales debido a la acidificación del océano.

4. Pauperización de las comunidades marinas ecuatoriales por la migración debido al clima.

5. Efectos del contenido nutricional alterado de los peces por el cambio climático.

6. El potencial de colágenos marinos no explotados y su impacto en los ecosistemas marinos.

7. Impactos del creciente comercio de vejigas natatorias en especies objetivo y no objetivo.

8. Los impactos de la pesca de especies mesopelágicas en la bomba biológica del océano (bomba de carbono marino).

9. Extracción de litio de las piscinas de salmuera del fondo del mar.

10. Disposición de actividades marinas.

11. Ciudades marinas flotantes (como los parques eólicos).

12. Contaminación por oligoelementos agravada por la transición global a tecnologías verdes.

13. Sistemas nuevos de rastreo submarinos para estudiar animales marinos no superficiales.

14. Robots blandos para investigación marina.

15. Los efectos de nuevos materiales biodegradables en el ambiente marino.


lunes, 4 de octubre de 2021

La Tierra se está oscureciendo

El brillo terrestre se refleja en la Luna creciente. Foto Rod Glover/Flickr


Es muy simple: la Tierra se está oscureciendo y la razón parece clara: el calentamiento de los océanos está haciendo que haya menos nubes blancas que reflejen la luz solar de vuelta al espacio. Entonces más calor alcanza la superficie, dice un estudio de la American Geophysical Union.

Ese hallazgo es diferente a lo que pensaban los científicos: esperaban que a un planeta más caliente hubiera más nubes brillantes y un albedo mayor (mayor reflectividad).. Eso ayudaría a moderar el calentamiento y a equilibrar el sistema climático. Pero sucede lo contrario.

El estudio fue publicado en Geophysical Research Letters. Y en él los científicos usaron dos décadas de medidas del brillo terrestre y de satélites para cuantificar la caída en el albedo.

El brillo terrestre se da cuando la luz solar rebota de la Tierra hacia el paisaje nocturno de la Luna. Es ese alegre reflejo oscuro que a veces uno puede ver en la porción oscurecida de la Luna en creciente.

Los científicos indicaron que "la Tierra está ahora reflejando cerca de medio watt menos de luz por metro cuadrado que hace 20 años. La mayoría de esa reducción se ha dado en los últimos tres años de datos del brillo terrestre... Es el equivalente a 0,5 % de disminución en la reflectancia de la Tierra. La Tierra refleja cerca del 30 % de la luz solar que brilla en ella".

Hay dos situaciones que afectan la luz solar total que llega al planeta: el brillo del Sol y la reflectividad de la Tierra. Lo observado no se correlaciona con cambios periódicos en el brillo solar, lo que indica que los cambios en la reflectividad de la Tierra se debe a alguna situación en ella.

Específicamente, indicaron, ha habido una reducción de las nubes bajas brillantes y reflectivas sobre el Pacífico oriental.

Es la misma área fuera de las costas de Norte y Sudamérica donde se han observado aumentos en la temperatura del mar, aumento relacionado con lo que se denomina Oscilación Decadal del Pacífico, con probables conexiones con el cambio climático global.

martes, 28 de septiembre de 2021

Ahora las vacas también usan el sanitario

Las vacas fueron entrenadas mediante recompensas y castigos suaves. Foto Pixabay


No se trata de que las vacas hagan fila ordenadamente en la granja para orinar, pero sí que lo hagan en el sanitario. Bueno, entendiendo un sitio de la granja como sanitario.

Científicos entrenaron vacas para que orinaran en un sitio determinado. Todo porque uno de los serios problemas de la ganadería son los gases de efecto invernadero que produce, que aumenta el calentamiento y activa el cambio climático.

En un artículo científico en Current Biology, los investigadores explicaron cómo logaron que las vacas orinaran en un lugar destinado a ello.

Las vacas son muy listas, dijo Jan Langbein, psicólogo de animales en el Research Institute for Farm Animal Biology en Alemania. Entonces, "¿por qué no serían capaces de usar el toilet?"

El grupo fue entrenado mediante un programa de estímulos y castigos leves. Cuando orinaban en el sitio asignado, se les daba una bebida dulce y cebada a algunas. Si no lo habían, recibían un pequeño baldado con agua.

Luego de 15 sesiones de entrenamiento en unas pocas semanas, 11 de las 16 del experimento estaban bien entrenadas. Las 5 que no tal vez requerían más tiempo, escribieron los investigadores.

La idea ahora es entrenar vacas con un un sistema automatizado sin necesidad de los granjeros. Para Langbein, la idea es que en pocos años todas las vacas vayan al toilet.

El amoniaco en la orina de las vacas no incide de manera directa en la crisis climática, pero al contacto con el suelo los microbios lo convierten en óxido nitroso, el tercer gas de invernadero más significativo, luego del metano y el dióxido de carbono.

Los científicos estimaron que si 80 % de la orina del ganado se recogiera en un granero, las emisiones de amoniaco se reducirían en más de la mitad.

Una iniciativa novedosa, que de todas formas se antoja difícil de aplicar en muchas regiones y circunstancias.


viernes, 15 de enero de 2021

Así se calentó la Tierra en 2020: hay alarma

Calentamiento el año pasado: mírese la situación extrema de Colombia. Imagen NOAA


Para unos empató al primero, para otros es segundo. La diferencia es de décimas de grado. Y de metodologías.

2020 fue un año caliente, humeante. La Tierra siguió ardiendo. Calentamiento global. Cambio climático. Y las condiciones para la vida cada vez más difíciles. Nos aproximamos al temido límite de 1,5° C que buscan tener como máximo aumento los países bajo el Acuerdo de París (sobre el cambio climático).

Para la agencia del clima de Estados Unidos (NOAA), el año pasado fue el segundo más caliente de 130 años de registros. Para la Nasa, empató a 2016. Y todo el planeta calentándose.

Para NOAA, fue el año más caliente para Asia y Europa, el segundo para Sudamérica, el cuarto para África y Australia y el décimo para Norte América.

No son buenas noticias. Los siete años más calientes desde 1880 se vivieron desde 2014. Y fue tan caliente 2020 que había La Niña (fenómeno que en general enfría el planeta) que no se sintieron sus efectos.

Si entramos un poco en lo técnico,  se puede afirmar que en los 2000 metros menos profundos de los océanos hubo de 211 a 234 zetajulios más en 2020 que en el promedio 1981-2010 y 2020 tuvo de 1 a 20 zetajulios más de contenido de calor en los océanos que en 2019. Un zetajulio es uno en un sextillión de julios. (En comparación en 2010, los humanos usaron 0,5 zetajulios de energía.

Es que el año pasado hubo varios récords de temperatura, como los42,6° Celsius en Jerusalén el 19 de febrero, los 44 de Navrongo en Ghana, 54,4° en el Valle de la Muerte en EE.UU. y 45,5° en Pozo Hondo, Paraguay, los 48,9 de Penrith Lakes en Australia... y así varios más.

En el Ártico, por ejemplo, la temperatura fue hasta 6° C encima del promedio 1980-2010, con situaciones más extremas en la gélida Siberia.

Para NOAA el año pasado estuvo solo 0,02° C por debajo del más caliente, 2016. Mas las mediciones de Nasa y Servicio Climático Copernicus de la Unión Europea dicen que empató a este último (la diferencia es insignificante). Para estos, la temperatura estuvo 1,25° C encima del promedio 1850-1900.

Los datos confirman que: 

1, La Tierra sigue calentándose;

2, la causa son las emisiones antropogénicas;

3, cada vez queda menor rango de acción frente al objetivo del Acuerdo de París de que la temperatura no aumente más de 1,5° sobre la era preindustrial (1750);

4, el calentamiento acelera el cambio climático alterando el clima en todo el planeta, sin excepciones.

Fuentes: Inside Cliamte, NOAA, The New York Times, Yale Climate.


lunes, 5 de octubre de 2020

10 datos preocupantes sobre nuestro futuro

La transformación de la tierra está afectando la vida en todas sus formas. Foto Wikipedia Commons


No se trata de ser alarmistas sino realistas. La vida en el planeta se está acabando y las especies que sobrevivan, incluyendo al Homo sapiens, pasarán momentos difíciles de acá a finales de siglo. Ni qué decir después de 2100.

La destrucción de hábitats, la sobrepesca y caza, la deforestación, la contaminación, las emisiones de gases de invernadero, el consumismo alteraron ya el equilibrio planetario y la relación de nuestra especie con el entorno en el que se ha desarrollado.

No vamos bien. Estamos en el punto crítico del no retorno. El momento de la acción es ya. 

Los siguientes son algunos indicadores revelados en los útimos dos meses por diferentes organizaciones y varias investigaciones.

El panorama no es halagador.

 1. Nuevos datos sobre el calentamiento global son aterradores: la situación actual revela que para finales de siglo la temperatura habrá subido 4,3° C sobre la era preindustrial. Las consecuencias ya se sienten y eso que apenas ha aumentado 1° C frente a aquella era.

2. En los próximos 5 años hay 1 en 4 probabildiades de que la temperatura suba a 1,5° C sobre la era preindustrial, el límite que se ha fijado en el Acuerdo de París para contener el calentamiento global. Ya no se cumplirá.

3. Aunque no lo crea: el planeta se está encogiendo. Sí: cada vez hay más áreas inhabitables por: olas de calor, incendios, inundaciones y aumento del nivel del mar

4. A 2050 el calentamiento y el cambio climático habrán desplazado de sus lugares de vivienda habital a 1200 millones de humanos.

5. 68% se han reducido 20 000 poblaciones de aves, anfibios, mamíferos, peces y reptiles solo desde el año 1970. 

6. Actividades humanas y la caza ha contribuido a la reducción del 56 % de las especies de mamíferos desde el siglo 16 en las regiones del Neotrópico. Hoy hay 500 especies de vertebrados a punto de desaparecer para siempre. 

7. Hoy en todo el mundo hay 1 millón de especies amenazadas.

8. De la superficie terrestre, los humanos han afectado el 75 %, quedando solo 25 % principalmente en Australia, Brasil, Canadá y Rusia. 

9. De las 20 metas establecidas en 2010 por las naciones para proteger la biodiversidad, no se ha cumplido ni una sola. 

10. A la vez que aumenta el consumismo y hay más de 830 millones de personas con hambre cada año se pierden 1300 millones de toneladas de alimentos 

Fuentes: AP, Ipbes, ONU, The Guardian, The New York Times, WWF, Yale Climate

domingo, 14 de junio de 2020

El calor se apoderó de 2020

2020 se encamina a estar entre los dos años más calientes de los registros. Foto Pinterest

Ni el coronavirus ni la pandemia detienen el calentamiento del planeta. Y aunque mediciones en todo el mundo han mostrado que las emisiones de gases de invernadero se redujeron en el primer cuatrimestre, su incidencia en el calentamiento global no se siente. ¿Por qué? Es un proceso acumulativo.
Por eso mayo se situó como el mayo más caliente en 140 años de registros, igualando al de 2016.
No solo mayo, sino que el periodo enero.-mayo se sitúa como el segundo más caliente tras 2016, de acuerdo con los datos de los Centros de Información Ambiental de Estados Unidos.
El reporte no es nada tranquilizador. La temperatura en mayo estuvo 0,95° Celsius encima del promedio del siglo 20.
El periodo marzo-mayo registró una temperatura global 1,06° C encima del promedio, el segundo más caliente tras 2016. Fue la segunda primavera más caliente en el hemisferio norte y el tercer otoño más cálido en el sur.
(2016 ha sido el año más caliente de los registros). 
Pero de enero a mayo no fue mejor. El promedio global estuvo 1,10° C encima del promedio del siglo pasado de 13,1° Celsius.
Fue el periodo más caliente para Sudamérica, Europa, Asia y la región del Golfo de México. 
En lo regional, Asia tuvo el mayo más caliente de la historia, fue el segundo en el Caribe y el quinto en África y el sexto en Sudamérica, mientras Europa vivió inesperadas y fuertes olas de calor.
La cobertura de hielo del Ártico estuvo 7 % debajo del promedio 1981-2010, la cuarta más reducida en 42 años de registros.

domingo, 19 de abril de 2020

Este gas también amarga la vida en la Tierra

Plataformas de gas offshore, bahía de Merecambe, Inglaterra. Foto Geograph

Mientras el mundo vive pendiente de la pandemia por el coronavirus SARS-CoV-2, la vida sigue: la concentración de metano en la atmósfera es la más alta desde que se hacen mediciones.
Eso según un análisis preliminar de la oficina del clima y la atmósfera de Estados Unidos, NOAA.
El metano es un gas de invernadero 80 veces más potente que el mismo dióxido de carbono CO2, aunque dura menos tiempo en la atmósfera: 10 años frente a más de 100.
Si sigue aumentando, peligran más las metas del Acuerdo de París de evitar que la temperatura del planeta suba más de 1,5 a 2° C frente a la era preindustrial.
Y no solo no se están reduciendo esas emisiones, sino que tampoco se han nivelado.
Para analizar este gas, los científicos reúnen muestras de docenas de sitios alrededor del mundo y los analizan en el Global Monitoring Laboratory en Boulder, Colorado.
En 2019 la concentración alcanzó casi 1875 partes por billón, la más elevada desde 1983, cuando comenzó a medirse el nivel.
Las principales fuentes del metano son naturales, como los humedales, y las generadas por los humanos. En los primeros, los microbios excretan metano, sobre lo que poco se puede hacer.
En las segundas, las granjas ganaderas y la extracción de gas natural.
El ganado vacuno es fuente grande de ese gas.
¿La opción? Reducir el consumo de carne de estos animales sería de ayuda, pero la mejor manera de frenar estas emisiones sería limitar su liberación de los pozos donde se extraen petróleo y gas y se podría hacer de dos maneras: quemando el gas que sale, convirtiéndolo en CO2, o sellando los pozos.
 Algunas grandes empresas están instalando equipo recolector para evitar que el metano salga y vender luego ese gas, en parte para limpiar su imagen. Pero las firmas más pequeñas no lo hacen por costos.
La concentración de metano estuvo nivelada desde 1990 a 2006, cuando comenzó a subir por la mayor perforación de pozos. El aumento del año pasado fue más notorio y preocupa de caras a reducir las emisiones de gases de invernadero que producen el calentamiento del planeta y en consecuencia aparece el cambio climático.
Otro asunto pendiente.

sábado, 8 de febrero de 2020

En la Antártida ya se puede andar en manga corta

La Antártida se calienta con celeridad. Arriba a la izquierda, la península. Foto Nasa

Si usted hubiera estado allí este jueves 6 al mediodía, podría haber salido en camiseta (T-shirt) por la Antártida.
En la Esperanza, la punta de la península, la temperatura marcó 18,3° C, superando el registro de 17,5 de marzo de 2015.
En esa zona, donde hay base argentina, se tienen datos climáticos desde 1961.
El registro es un dato más que diciente sobre el calentamiento del planeta y en particular de esa región, cuya temperatura es mucho más alta que en los últimos 2000 años al menos.
La península Antártica, esa región que señala hacia Sudamérica, es uno de los sitios de mayor calentamiento, habiéndose calentado cerca de 3° C en los pasados 50 años según la Organización Meteorológica Mundial (WMO). Casi todos sus glaciares se están derritiendo, contribuyendo al aumento del nivel del mar.
El nuevo registro en la Esperanza es marca para el continente de la Antártida, pero para la región Antártida, esa que está al sur de los 60° de latitud, es de 19,8° C, del enero de 1982 en la isla Signy.
Llama la atención que el anterior récord data de hace solo 5 años, lo que demuestra la velocidad del calentamiento. Esta nueva marca también podría ser superada en menos años.
Las temperaturas más altas en la Esperanza tienden a coincidir con fuertes vientos noroeste que se mueven hacia abajo por las laderas de las montañas, dice una nota en The Guardian.
En el acelerado calentamiento de la península juegan tanto la variabilidad natural del clima como el calentamiento global por más gases de invernadero en la atmósfera.
En la isla James Ross, punta norte de la península, la temperatura a veces permite andar en camiseta, según la profesora Nerilie Abram, de la Australian National University, quien ha hecho investigaciones allí.

domingo, 15 de diciembre de 2019

Por qué fracasó cumbre del cambio climático y qué puede pasar


El nivel del mar afecta ya gran infraestructura y amenaza decenas de ciudades. Foto Wikipedia

Mientras el planeta se recalienta, se deshacen el Ártico y la Antártida, aumentan el nivel del mar y la fuerza de las tormentas y el océano se torna más ácido y duro para la vida, en Madrid los países del mundo fracasaron en su intento de ponerle freno a todo esto y demás problemas serios derivados del calentamiento global y el consiguiente cambio climático.
El Acuerdo de París sigue en el aire. Los compromisos de reducción de gases de invernadero no se han cumplido. Hasta antes de la Conferencia de las Partes (COP) 25 que acaba de terminar en Madrid, reunión anual de los miembros de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), 75 % de las promesas de 184 países eran insuficientes para cumplir la meta deseada: que la temperatura de la Tierra no aumente más de 1,5° Celsius con respecto a la era preindustrial (años 1750).
Tras Madrid, la situación va a empeorar. Un informe previo a la COP25, del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente, sostenía que había que reducir 7,6 % las emisiones anuales de gases de invernadero hasta 2030 para lograr la ansiada estabilización y el cumplimiento de metas.
Entonces, no se va a lograr. En esta cumbre solo se logró un llamado más a realizar esfuerzos más ambiciosos. Solo 84 países se comprometieron a presentar planes más duros de reducción a 2020,, incluidos Alemania, Francia, España y el Reino Unido, pero… no están Estados Unidos, China, India y Rusia, que emiten 55 % de aquellos gases.
(Estados Unidos se retiró del Acuerdo de París, medida que regirá en 2020).
Con las promesas actuales, la temperatura de la Tierra se encamina a sobrepasar los 3,2° Celsius que serían catastróficos para numerosas especies y para muchos hábitats humanos: aumentaría la escasez del agua, el mar afectaría a más y más ciudades costeras, desaparecerían los glaciares y habría hambrunas por las nuevas condiciones para la agricultura. Las olas de calor que matarían decenas de miles de personas serán más fuertes y frecuentes.
Aunque todas estas son proyecciones, se basan en los más serios estudios de la ciencia, que de nuevo fue ignorada por el poder político.
En la COP25 tampoco se logró un acuerdo sobre uno de los mecanismos más analizados y también discutidos: el mercado de carbono, por el cual quienes emitan de más pueden compensar a países que emiten menos. No hubo siquiera un texto mínimo aprobado.
¿Qué sigue? Esperar acciones individuales de países, grandes conglomerados económicos, Ong y ciudadanos no solo para mantener la presión sino para bajar un poco la huella de carbono.
Pero mientras los grandes emisores prosigan con su actitud, la vida en la Tierra se verá cada vez más afectada por el cambio climático que promueve una Tierra diferente a la que hemos disfrutado desde que los primeros humanos aparecieron en África hace 200 000 a 300 000 años.