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sábado, 3 de enero de 2026

Fotonoticia: así se defiende la selva ante las sequías

La selva en Panamá trata de defenderse de las sequías, pero no parece suficiente la adaptación que han desarrollado., Foto Wikipedia Commons


Es una defensa frente al calentamiento global y el cambio climático, ¿pero les funcionará? Una investigación encontró que las selvas en Panamá parecen haber desarrollado una estrategia frente a las continuas sequías: ahora crecen raíces más profundas.

El estudio fue publicado en New Phytologist y en él los investigadores querían saber qué sucedía con las raíces de árboles tropicales si carecían de agua. La investigación se hizo en 32 parcelas en cuatro áreas distintas de la selva.

En cada una se encontró una respuesta similar de los árboles, que tenían raíces más profundas. Pero se encontró que esas raíces no crecían lo suficiente para compensar la pérdida de carbono y biomasa. Tal parece que la estrategia busca más mantener sus funciones hidráulica y fisiológica.

Se requerirán estudios similares en otras regiones tropicales para tener mayor certeza de cómo responden las selvas ante las sequías más pronunciadas.

Pero hasta ahora, no parece alentador el panorama.

lunes, 4 de noviembre de 2024

Este árbol tiene 47 000 tallos y más de 16 000 años

Este es Pando, un árbol que mide... 42 hectáreas. Imagen Wikipedia


Es un árbol, pero tiene 47 000 tallos. No ocupa un metro cuadrado de espacio, sino 42.6 hectáreas. Y puede considerarse como uno de los árboles más viejos: tiene al menos 16 000 años, pero puede tener hasta 80 000. Eso sugiere la secuenciación que hicieron científicos de varias muestras de este extraño individuo.
¿Cómo puede un árbol tener tantos tallos? 
Me explico: debido a la forma como este árbol se reproduce, esta colección de tallos es solo un árbol. Se llama Pando y es triploide, es decir sus células contienen tres copias de cada cromosoma y no dos. Por eso no se puede reproducir sexualmente y mezclar su ADN con el de otros árboles y en vez de eso crea copias de sí mismo.
Si bien este proceso genera que la descendencia sea idéntica genéticamente, pueden acumular mutaciones cuando se dividen sus células.
Los investigadores analizaron muestras de las raíces, las cortezas, las hojas y las ramas. Así determinaron que han aparecido casi 4000 variantes genéticas a medida que pando se ha clonado a sí mismo durante miles de años. Para sorpresa, determinaron que los que están más cerca poseen más mutaciones similares que los que están más retirados..
Los investigadores también consideraron razones por las cuales ha durado tanto este árbol. Es que el ser triploide significa células más grandes, organismos más grandes y mejor estado general.
Los resultados de la investigación fueron puestos en un artículo en el sitio preimpresión bioRxiv.

lunes, 6 de abril de 2020

Encuentran una selva debajo de la Antártida


Así debió ser el paisaje en la Antártida. Foto Alfred Wegener Institut/Wikipedia Commons. 

Hoy la Antártida se deshiela a pasos acelerados, claro no será asunto de un año o un siglo que pierda toda su masa glaciar.
Hace 90 millones de años la Antártida Occidental tenía una selva húmeda templada y no es invento. Científicos publicaron en Nature un sorprendente hallazgo: fósiles de raíces, polen y esporas que indican que allí había un bosque.
Era un mundo, una Tierra muy diferente a la actual. En el Cretáceo medio, entre hace 145 y 65 millones de años los dinosaurios rugían en la superficie y el nivel de los mares era uno 170 metros más alto que hoy. La temperatura superficial de los mares tropicales era de 35° Celsius.
El bosque era muy similar al que existe hoy en Nueva Zelanda.
La revelación la hicieron científicos del Reino Unido y Alemania, entre ellos del Departamento de Geografía y Ciencias Ambientales en Northumbria University.
Los fósiles fueron descubiertos bajo el hielo en un núcleo de sedimentos que el grupo recolectó del lecho marino cerca al glaciar de la Isla de Pino en 2017.
Pronto comprendieron que había algo inusual. Esa capa tan antigua era de un color diferente, explicó Johann Klages, geólogo del Alfred Wegener Institute Helmholtz Centre for Polar and Marine Research en Bremerhaven, Alemania.
Al analizar la muestra con escáner computarizado, se detectaron raíces densas a través de toda la capa y se vio el polen, las esporas y residuos de flores.
Tras estudiar el polen y las esporas, Ulrich Salzmann, coautor y paleoecólogo de Northumbria, reconstruyó la vegetación y el clima que regían allí hace 90 millones de años. “Los numerosos restos de plantas indican que la costa de la Antártida Occidental era una selva templada y densa similar a las de Nueva Zelanda hoy”.
El núcleo de sedimentos reveló que en esa época la temperatura allí era de 12° Celsius, como la de Seattle (Estados Unidos), llegando a 19 en verano. En los ríos y pantanos el agua debía alcanzar 20 grados.
Y llovía más o menos como en Gales (Reino Unido) hoy, según los autores.
Es además sorprendente por otro detalle: la Antártida tiene cuatro meses de noche polar, indicando que durante un tercio de cada año no había luz solar que aportara a la vida. Pero la Tierra era entonces más caliente, pues la concentración de CO2 en la atmósfera era elevada (1120 a 1680 partes por millón), más alta de lo que se estimaba hasta ahora (1000).
Con el calentamiento global en marcha, no sobra preguntarse: ¿volverá a florecer la Antártida?

El Tiranosaurio rex no era nada frío