Consumir mango y aguacate a diario podría ofrecer beneficios inesperados para la salud cardiovascular, según una nueva investigación. En un estudio de apenas ocho semanas, adultos con prediabetes que incluían habitualmente ambas frutas en su dieta experimentaron mejoras en la función de los vasos sanguíneos y en la presión arterial, todo ello sin aumentar de peso ni consumir más calorías.
El estudio, publicado en el Journal of the American Heart Association, sugiere que incorporar estas dos frutas, ricas en nutrientes, a la alimentación diaria puede contribuir a la salud cardiovascular.
Investigadores del Illinois Institute of Technology (Illinois Tech) analizaron los efectos de una dieta que incluía un aguacate Hass mediano y una taza de mango fresco al día. Los participantes siguieron este plan alimenticio durante ocho semanas, mientras que un grupo de control consumió una dieta similar en la que dichas frutas fueron sustituidas por alimentos a base de carbohidratos con un contenido calórico equivalente.
Los resultados mostraron diferencias notables entre ambos grupos, especialmente en lo que respecta al funcionamiento de los vasos sanguíneos y a la evolución de la presión arterial.
Una de las mejoras más evidentes se observó en la capacidad de los vasos sanguíneos para dilatarse a medida que la sangre fluye a través de ellos. Esta flexibilidad favorece una circulación saludable y constituye un indicador clave de la salud cardiovascular.
La Doctora Britt Burton-Freeman, investigadora principal y profesora del Illinois Tech, comentó que "Esta investigación refuerza la eficacia de las estrategias centradas en la alimentación para ayudar a reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares, sobre todo en poblaciones vulnerables, como aquellas con prediabetes". Luego agregó la Doctora que "Es un mensaje alentador: realizar pequeños cambios —como añadir aguacate y mango a las comidas- puede favorecer la salud del corazón, sin necesidad de seguir normas estrictas ni de transformar por completo la dieta".






