Lo que parece funcionar como solución, viene con nuevos problemas. Los llamados clorofluorocarbonos CFC destruyen la capa de ozono y por eso con el Protocolo de Montreal se eliminaron. La capa se ha recuperado de forma gradual. Fueron remplazados por refrigerantes amigables con el ozono y anestésicos, que reaccionan en la atmósfera y forman el ácido trifluoroacético (TFA), que de acuerdo con un nuevo estudio genera contaminación.
Est reveló que se está filtrando de la atmósfera al agua, la tierr y el hielo, incluso en regiones remotas como el Ártico. Estas sustancias caen en grandes cantidades, su duración es muy larga y es potencialmente nociva.
Bajo la dirección de un equipo de Lancaster University y expertos en ciencias atmosféricas, se calculó la cantidad de esta contaminación acumulada en el mundo.Esas sustancias, junto a algunos anestésicos, provocaron la liberación de cerca de unas 335 500 toneladas del ácido TFA de la atmósfera a la superficie terrestre entre 2020 y 2022. Otra clase de lluvia ácida.
Ell problema, de acuerdo con el estudio, está lejos de alcanzar su punto máximo. Muchas sustancias químicas que sustituyen a los CFC permanecen en la atmósfera durante décadas y esto hace que el FCA siga entrando al medio ambiente mucho después de las emisiones originales. Se estima que la producción anual de TFA procedente de aquellas fuentes puede alcanzar niveles máximos en lo que resta de siglo.
Los hallazgos se publicaron en la revista Geophysical Research Letters.
La información analizada recoge datos de núcleos de hielo del Ártico y de lluvia recolectados alrededor del mundo.
La Agencia Química Europea considera que el TFA es nocivo para la vida acuática. También ha sido hallado en la orina humana y en la sangre y se ha propuesto que puede ser tóxico para la reproducción humana.
Los resultados del nuevo estudio sugieren que casi todo el TFA detectado en el Ártico proviene de químicos que remplazaron los CFC, a pesar de que la región está lejos de las grandes fuentes emisoras.
Fuera de las regiones polares, el estudio dice que en latitudes medias hay evidencia de que el HFO 1234-yf, muy usado en aires acondicionados de autos, se está convirtiendo en una fuente importante y posiblemente en expansión de TFA atmosférico.







