La respiración no solo es importante función vital, que por lo general hacemos de manera automática. Hay algunas prácticas que trabajan la respiración consciente, que consiste en tomar conciencia de cada respiración y observar la sensación física involucrada en el proceso. Una práctica que puede ayudar a reducir el estrés, mejorar la concentración y cuidar la salud física y emocional.
Pero el control consciente de los patrones respiratorios tiene algo más. Eso sugiere un estudio publicado en Neuron, de investigadores del Instituto Alemán de Nutrición Humana Postdam-Rehbrüske y de la Charité-Universitätsmedizin Berlín.
¿De qué se trata?
Los investigadores demostraron que el control consciente de los patrones respiratorios puede influir en la toma de decisiones al afectar tanto la actividad cardiaca como la cerebral.
¿Cómo así?
Dirigido por la profesora Soyoung Q Park, el equipo descubrió que prolongar la fase de exhalación aumenta la variabilidad de la frecuencia cardiaca y mejora la respuesta cerebral a las recompensas, hecho que predispone a las personas a elegir opciones más audaces.
La respiración rápida y una frecuencia cardiaca elevada suelen asociarse con decisiones rápidas. En estas situaciones, las personas pueden volverse más cautelosas para evitar pérdidas, ya sea al tomar una decisión financiera bajo presión, al participar en una discusión importante de trabajo o al decidir rápidamente qué comer. Por otro lado, una respiración más lenta y un estado cardiovascular más tranquilo pueden fomentar una evaluación más positiva delos resultados potenciales y una mayor disposición a asumir riesgos.
Si bien tradicionalmente se considera que la toma de decisiones es un proceso que se origina en el cerebro, este estudio examinó cómo las señales de diferentes partes del cuerpo pueden modular la actividad cerebral e influir en las elecciones.
La Doctora Park dijo que "Nuestras decisiones rara vez se basan únicamente en información externa. Más bien, nuestro juicio surge de la interacción entre los procesos cognitivos y nuestro estado corporal actual". Agregó la Doctora Park que "Hasta ahora se desconocía cómo la regulación consciente de nuestro cuerpo, por ejemplo, mediante la respiración dirigida, podía controlar activamente nuestro proceso de toma de decisiones".






