jueves, 1 de octubre de 2026

Los males que producen los alimentos ultraprocesados

Los alimentos ultraprocesados de todo tipo son cada vez más un problema de salud pública serio e incide en mayor riesgo de enfermedades y muerte. Foto Easy-Peasy AI


Las comidas listas para consumir y los aperitivos que solo requieren calentarse se han vuelto cada vez más habituales en las dietas de todo el mundo en las últimas décadas. A medida que aumenta el consumo de estos productos altamente procesados, los investigadores han intentado determinar si existe una cantidad segura de ingesta y en qué punto comienzan los riesgos para la salud a largo plazo.

Un amplio análisis combinado, publicado en la revista de acceso abierto Family Medicine and Community Health, reveló que un mayor consumo estaba vinculado a un riesgo más elevado de padecer diversas enfermedades crónicas y de morir por cualquier causa. En un conjunto de 51 estudios que abarcaron a 8.819.894 adultos, se observó que los riesgos aumentaban, por lo general, en función de la cantidad consumida.

Los alimentos ultraprocesados ​​se someten a un intenso procesamiento industrial y suelen contener diversos aditivos. Asimismo, tienden a tener un alto contenido calórico, de azúcar y de sal, al tiempo que aportan cantidades relativamente bajas de fibra, proteínas, vitaminas o minerales. Sin embargo, comprender su relación con la salud requiere ir más allá de conocer su composición. Los investigadores se propusieron examinar cómo la cantidad consumida se relacionaba con la probabilidad de desarrollar enfermedades a lo largo del tiempo.

Abordaron esta cuestión de dos maneras: comparando a personas con una ingesta elevada frente a una baja, y analizando cómo variaba el riesgo con cada cantidad adicional consumida. En el caso de los eventos cardiovasculares, un mayor consumo se asoció a un riesgo un 24 % superior. Al analizar las cantidades diarias, se observó que cada 100 gramos adicionales (unas 3,5 onzas) se vinculaban a un aumento del 14 % en el riesgo. Los eventos cardiovasculares estudiados incluyeron infartos de miocardio, accidentes cerebrovasculares (ictus), ataques isquémicos transitorios —a veces denominados miniictus—, enfermedad de las arterias coronarias y muerte de origen cardiovascular.

Estos porcentajes reflejan diferencias relativas entre los riesgos; no significan que el 24 % o el 14 % de las personas que consumían estos alimentos sufrieran un evento cardiovascular.

En cuanto al cáncer, el análisis vinculó un mayor consumo a un riesgo un 12 % superior, mientras que cada 100 gramos adicionales diarios se asociaron a un incremento del 4 %. Los desenlaces oncológicos examinados incluyeron las muertes por cáncer. La mortalidad por cualquier causa también fue más probable entre las personas con una mayor ingesta, observándose un riesgo general un 18 % mayor y un aumento del 3 % asociado a cada incremento de 100 gramos en el consumo diario.

Los hallazgos también vincularon el consumo de alimentos ultraprocesados ​​con problemas relacionados con el azúcar en sangre, la presión arterial y el peso corporal. Un mayor consumo se asoció con un riesgo un 24 % mayor de síndrome metabólico o diabetes. El síndrome metabólico engloba un conjunto de afecciones —entre ellas, niveles elevados de presión arterial y de azúcar en sangre— que, en conjunto, aumentan el riesgo de padecer enfermedades cardíacas y diabetes. El análisis también reveló un riesgo un 11 % mayor de hipertensión arterial y un riesgo un 23 % mayor de sobrepeso u obesidad entre las personas con una mayor ingesta.

En el caso del síndrome metabólico o la diabetes, cada incremento de 100 gramos en el consumo diario se asoció a un aumento del 2 % en el riesgo. Los investigadores también analizaron el consumo medido por peso o por aporte energético, hallando un riesgo un 16 % mayor por cada aumento del 10 % en la ingesta de alimentos ultraprocesados ​​según estas mediciones.

Estas asociaciones se extendieron a la salud digestiva y mental: un mayor consumo se vinculó a un riesgo un 31 % mayor de enfermedades digestivas y a un riesgo un 27 % mayor de depresión o ansiedad. Varias de las enfermedades crónicas analizadas pueden coexistir en una misma persona —situación conocida como multimorbilidad—, un aspecto que los investigadores tuvieron en cuenta al abordar las estrategias de prevención y atención.

"Dado que las enfermedades crónicas relacionadas con los alimentos ultraprocesados ​​a menudo se presentan de forma conjunta (multimorbilidad), reducir su consumo y sustituirlos por alternativas mínimamente procesadas podría resultar relevante para la prevención de enfermedades crónicas y su manejo en la atención primaria", concluyen.

miércoles, 30 de septiembre de 2026

Olvídense de extraterrestres vecinos

Al menos en el vecindario no parece haber civilizaciones extraterrestres avanzadas; si mucho, solo vida incipiente. Imagen Easy-Peasy AI


Incluso los planetas miles de millones de años más antiguos que la Tierra podrían albergar únicamente microbios si la fotosíntesis proporciona muy poca energía.

La ciencia ficción suele imaginar el vecindario galáctico de la Tierra repleto de civilizaciones extraterrestres hiperavanzadas, pero el cosmos real que nos rodea podría ser mucho más silencioso.

Un estudio publicado en el International Journal of Astrobiology, dirigido por Chris Doughty —profesor de ecoinformática en la Universidad del Norte de Arizona—, plantea que la evolución de vida compleja en exoplanetas depende en gran medida de la energía vegetal acumulada, y no solo del paso del tiempo. Aunque muchos de los planetas que orbitan a las estrellas vecinas de la Tierra son miles de millones de años más antiguos que nuestro mundo, unas condiciones menos favorables para la fotosíntesis acumulada implican que la vida en ellos probablemente evolucionó con mucha mayor lentitud.

De entre 29 exoplanetas cercanos —mundos fuera de nuestro sistema solar que podrían albergar agua líquida—, el equipo identificó solo dos donde la vida podría haber avanzado más allá de la etapa evolutiva de la Tierra. Dichos planetas, GJ 1061c y K2-3d, son más grandes, cálidos, brillantes y antiguos que la mayoría de los planetas similares a la Tierra en nuestro entorno estelar. Otros tres podrían haber alcanzado una etapa aproximadamente comparable a la Era Mesozoica terrestre, la época de los dinosaurios.

En la Tierra, las regiones cálidas y húmedas suelen favorecer un mayor crecimiento vegetal y una mayor diversidad de especies que las regiones frías y secas. Los científicos consideran que un mayor crecimiento de las plantas proporciona más energía y espacio ecológico para los animales, vinculando así las condiciones que favorecen la fotosíntesis con las oportunidades para que la vida se diversifique. La fotosíntesis transforma la luz en energía química, y los investigadores plantean la hipótesis de que la cantidad captada a lo largo de toda la historia de un planeta podría influir en su desarrollo evolutivo. Bajo esta premisa, un planeta más joven, cálido y húmedo podría sustentar un mayor desarrollo evolutivo que uno más antiguo, frío y seco.

Durante los 3200 millones de años previos a la evolución de plantas vasculares más eficientes en la Tierra, la fotosíntesis fijó aproximadamente 2,4 × 10²⁵ gramos de carbono, incorporándolo a la materia orgánica. Tras la aparición de esas plantas, que poseen tejidos especializados para el transporte de agua y nutrientes, se fijaron otros 7 × 10²⁵ gramos antes de la evolución humana. Estas cantidades permitieron a los investigadores comparar la historia evolutiva de la Tierra con la cantidad de fotosíntesis que otros planetas podrían haber mantenido.

martes, 29 de septiembre de 2026

Hallan el tratado de paz más antiguo conocido

Fragmento que contiene una parte del Tratado de Kadesh que permitió la paz entre Egipto y los hititas hace miles de años. Foto Ministerio de Cultura y Turismo de Turquía


Guerras ha habido desde los comienzos de la humanidad. Y periodos de paz. En el centro norte de Turquía, arqueólogos descubrieron un fragmento de hace 3400 años sobre el más antiguo tratado de paz conocido.

El acuerdo, conocido como el Tratado de Kadesh, fue firmado alrededor del año 1269 antes de nuestra era por el faraón egipcio Ramsés II y el rey hitita Hattusili III. Del tratado se habían hallado otras partes, pero este nuevo fragmento se encontró durante una excavación en Hattusa.

El ministro de Cultura y Turismo de Turquía, Mehmet Nuri Ersoy, declaró en un comunicado que "Hemos hallado vestigios de paz, de miles de años de antigüedad, en el suelo de Anatolia". Según el comunicado, el fragmento de tablilla cuneiforme recién descubierto contiene texto de una sección del tratado relativa al trato de los refugiados. El ministro agregó que "Nos recuerda nuestra responsabilidad de proteger la vida y la dignidad humanas".

El fragmento fue desenterrado en un edificio de Hattusa, la antigua capital hitita. El imperio hitita dominó Anatolia central más o menos entre los años 1650 a 1200 antes de nuestra era, durante la Edad de Bronce.En esa ciudad se han hallado numerosos documentos diplomáticos redactados en acadio -la lengua semítica más antigua documentada- entre ellos otros fragmentos del Tratado.

El tratado fue firmado por los gobernantes hacia el año 1269 antes de nuestra era para poner fin a una prolongada guerra entre el antiguo E]gipto y el imperio hitita; se considera el tratado de paz más antiguo y si bien se le denomina Tratado de Qadesh, el documento no menciona la batalla de Qadesh -que tuvo lugar años antes- y por eso también se le ha llamado tratado de paz egipcio-hitita, Tratado Eterno o Tratado de Plata.

lunes, 28 de septiembre de 2026

Por la soledad, se pierden todos estos años de vida

No se puede probar que la soledad y el aislamiento generan X o Y enfermedad, pero sí inciden en el deterioro de la salud de la persona. Foto Wikipedia


Los hábitos saludables pueden reducir parte de la carga sanitaria asociada al aislamiento social, pero la soledad parece ser más resistente a los cambios en el estilo de vida.

Vivir más tiempo es solo una parte de la ecuación de la salud. Otra cuestión es cuántos de esos años se viven libres de enfermedades físicas y mentales graves. Nuevas investigaciones sugieren que la calidad de nuestra vida social podría influir en esa cifra más de lo que se pensaba.

La soledad y el aislamiento social ya están muy extendidos en muchos países e investigadores llevan tiempo relacionando la soledad y el aislamiento social con un peor estado de salud y una muerte prematura, pero su efecto sobre el número de años de vida saludable que una persona puede esperar vivir no estaba tan claro.

Un nuevo estudio observacional de la Escuela de Salud Pública y Medicina Tropical Celia Scott Weatherhead de la Universidad de Tulane ofrece una de las estimaciones más claras hasta la fecha. La investigación, publicada en Nature Communications, reveló que las personas que experimentan soledad y aislamiento social podrían perder varios años de vida libres de enfermedades graves. La mayor diferencia se observó en la salud mental, llegando a casi seis años en algunos participantes.

El autor principal, el Doctor Lu Qi, explicó que "En general, el estudio concluyó que el aislamiento social y la soledad pueden tener un impacto significativo en la esperanza de vida libre de enfermedades". Y agregó que "Esto incluye tanto enfermedades físicas como mentales".

La soledad y el aislamiento social describen experiencias relacionadas pero distintas. El aislamiento social puede medirse mediante factores como la frecuencia y el alcance de las conexiones sociales de una persona. La soledad es algo más personal; refleja el grado de satisfacción de una persona con la calidad de dichas relaciones, lo que significa que alguien puede mantener contactos sociales frecuentes y, aun así, sentirse solo.

Ambas experiencias pueden afectar a la salud de formas diferentes. Los investigadores han propuesto varias vías posibles que vinculan una conexión social débil con un peor estado de salud, incluyendo cambios en los niveles de estrés, el sueño y los hábitos saludables. Sin embargo, estos mecanismos son complejos y un estudio observacional no puede determinar que la soledad o el aislamiento causen directamente una enfermedad concreta.

Qi comentó que "Los resultados no me sorprendieron". Explicó que "Estudios previos han determinado que el aislamiento social y la soledad están relacionados con la mortalidad, especialmente la prematura, y este estudio aporta pruebas adicionales".

Para examinar el posible efecto sobre la esperanza de vida saludable, los investigadores analizaron datos de 277.489 adultos de entre 40 y 69 años. Al inicio del estudio, los participantes no padecían ninguna de las siete enfermedades principales consideradas: diabetes, cardiopatías, enfermedades pulmonares, demencia, cáncer, depresión y ansiedad.

Tomando como referencia los 50 años de edad, el equipo estimó la esperanza de vida libre de enfermedades, que representa el número de años que se espera que una persona viva sin desarrollar las afecciones incluidas en el análisis.

Las mayores pérdidas se registraron entre las personas que experimentaban tanto soledad como aislamiento social.

En cuanto a la salud física, las mujeres de este grupo vivieron 2,4 años menos sin enfermedades en comparación con aquellas que no sufrían ninguna de las dos condiciones. En el caso de los hombres, la diferencia fue de 1,7 años.

La brecha en salud mental fue considerablemente mayor. Las mujeres que experimentaban soledad y aislamiento social vivieron unos 3,7 años menos sin trastornos mentales, mientras que los hombres vivieron aproximadamente 5,8 años menos.

Para el Doctor Qi "Esto se debe a las diferencias de género entre hombres y mujeres. Nuestra investigación reveló que los hombres son más propensos a verse afectados por la soledad. También sabemos que las mujeres tienden a vivir más que los hombres; existen ventajas de género frente a determinadas enfermedades".

domingo, 27 de septiembre de 2026

Este agujero negro apunta hacia nosotros

Ilustración de un agujero negro. Imagen Easy-Peasy con AI 


Los agujeros negros lanzan chorros de materia al espacio. Y algunos de esos chorros apuntan hacia nosotros. Ahora, los astrónomos anunciaron que, por primera vez, habían detectado en nuestra propia galaxia un chorro proveniente de un agujero negro que apunta hacia la Tierra.

Este sistema de agujero negro lo denominan microblázar. El agujero negro cuenta con una estrella compañera que le suministra materia; posteriormente, el agujero negro lo expulsa en dos chorros que se desplazan hacia el exterior a tres cuartas partes de la velocidad de la luz. Uno de estos chorros apunta hacia nosotros. El otro solo es visible porque choca contra una nube molecular cercana, y hace que esta brille.

Los astrónomos sostienen que en el centro de la mayoría de las galaxias residen agujeros negros supermasivos. Muchos de ellos generan chorros, algunos de los cuales apuntan hacia la Tierra; a estos se les llama blázares. Sin embargo, se sospechaba la existencia de microblázares —sistemas en los que un agujero negro alimentado por una estrella compañera emite chorros dirigidos hacia nosotros. Hasta ahora no se había descubierto ninguno.

Un grupo de astrónomos de España, los Países Bajos y Argentina afirma haber detectado un microblázar situado a tan solo 12.000 años luz de distancia. Lo denominaron IRAS 18293-0941. Parece que este sistema está compuesto por un agujero negro alrededor del cual orbita una estrella cada 11,38 días. El agujero negro absorbe parte del material de la estrella y luego lo expulsa formando dos chorros.

Los astrónomos observaron un ligero parpadeo en la estrella. Luego, utilizaron radiotelescopios para descubrir lo que parecía ser un chorro dirigido exclusivamente hacia la Tierra. E investigaciones posteriores revelaron la existencia de un segundo chorro orientado en dirección opuesta a nosotros, gracias a la detección de una burbuja y un resplandor. Este chorro opuesto atraviesa una nube de gas y polvo; a su paso, ha creado una burbuja y, al incidir sobre la pared más alejada de la misma, calienta el gas y el polvo, haciendo que brillen.


Nota: con información de EarthSky.

Los beneficios extendidos de la creatina

Foto Public Domain


En resumen, nuevas investigaciones sugieren que la creatina puede ayudar a adultos de entre 45 y 65 años a ganar tejido magro y fuerza, incluso sin seguir un programa de ejercicio estructurado.

La creatina, un compuesto natural que ayuda a reponer la energía celular, se utiliza ampliamente para desarrollar músculo y mejorar el rendimiento deportivo. Sus efectos también pueden resultar beneficiosos en la mediana edad, etapa en la que mantener la masa muscular cobra especial importancia y en la que perder peso puede conllevar la pérdida de músculo junto con la grasa.

En un estudio realizado por la Universidad Texas A&M con adultos de entre 45 y 65 años, los participantes que tomaron creatina mientras seguían un programa de ejercicio y pérdida de peso ganaron casi tres libras (aprox. 1,36 kg) de tejido magro y redujeron su masa grasa a lo largo de 12 semanas. Aquellos que siguieron el mismo programa pero tomaron un placebo apenas mostraron cambios en el tejido magro, el cual comprende el músculo y otros componentes corporales no grasos.

El estudio, publicado en el Journal of the International Society of Sports Nutrition, contó con la participación de 64 adultos sanos que completaron la intervención. Los participantes decidieron si unirse al programa de ejercicio y pérdida de peso o no hacerlo. Dentro de estos grupos, los investigadores asignaron aleatoriamente a los participantes la ingesta diaria de 10 gramos de monohidrato de creatina o de un placebo.

El programa de ejercicio combinaba entrenamiento de resistencia y aeróbico tres veces por semana con una dieta diseñada para generar un déficit calórico moderado. Los participantes que tomaron creatina experimentaron una mayor reducción del porcentaje de grasa corporal que aquellos que tomaron el placebo. Según los investigadores, este es el primer estudio que demuestra que añadir creatina a un programa de pérdida de peso basado en ejercicio y dieta puede reducir el porcentaje de grasa corporal en mayor medida que el programa por sí solo.

Los resultados también sugieren que no era necesario seguir un programa de ejercicio estructurado para obtener ciertos beneficios. Entre las personas que no participaron en el programa, aquellas que tomaron creatina ganaron unas 2,4 libras (aprox. 1,09 kg) de tejido magro durante las 12 semanas y mejoraron su fuerza en los ejercicios de prensa de piernas y press de banca.

La combinación de creatina y ejercicio generó mayores ganancias de fuerza en la prensa de piernas y el press de banca, así como una mejora en el tiempo hasta el agotamiento (una medida de cuánto tiempo podían continuar ejercitándose los participantes). La creatina no pareció contribuir a mejorar la capacidad aeróbica. Esa distinción es coherente con sus efectos principales sobre la fuerza y ​​la potencia musculares.

viernes, 25 de septiembre de 2026

¿Hallaron un pasadizo hacia la tumba de la reina Nefertiti?

Cofre donde reposaron los restos del joven y enfermo faraón, Tutankamón. En su tumba parece haber un pasadizo, tal vez hacia la tumba de la reina Nefertiti.


¿Es el pasadizo hacia los restos de Nefertiti? Podría ser, pero...

La tumba de Tutankamón, situada en el Valle de los Reyes de Egipto, ha desconcertado a los arqueólogos durante mucho tiempo. ¿Podría haber cámaras ocultas —que se sospecha albergan los restos de Nefertiti— tras sus muros? Investigadores afirman haber hallado nuevas pruebas que apuntan a esta controvertida conclusión.

Pero la exploración hacia esa supuesta recámara oculta, situada cerca de la tumba actual, está en manos del Consejo Supremo de Antigüedades de Egipto. Si lo aprueba, en noviembre podría iniciarse la perforación para introducir pequeños tractores equipados con cámaras, dijo a Nature George Ballard, coautor del estudio.

Para llegar a esta conclusión, los investigadores realizaron análisis geofísicos, entre ellos el primer uso de técnicas gravitatorias para sondear la densidad del terreno alrededor, y estudios con radar de penetración terrestre (GPR) desde el interior de la tumba. Al combinar los datos con los estudios de la estructura de la tumba, un terreno adyacente y de las pinturas murales, todo señala a la existencia de un complejo oculto con pasillos y sitios anteriores al enterramiento de Tutankamón, según el investigador principal, Mamdouh Eldamaty, arqueólogo de la Universidad Ain Shams de El Cairo y exministro de Antigüedades del gobierno egipcio.

Según él, de confirmarse este hallazgo podría "figurar entre los descubrimientos arqueológicos más revolucionarios de la era moderna". 

Las conclusiones del equipo se publicaron en línea el 17 de septiembre en la revista Occasional Papers of the Amarna Royal Tombs Project.

La tumba de Tutankamón fue encontrada en 1922 por el arqueólogo británico Howard Carter e increíblemente estaba intacta, soportando el paso de los saqueadores de tumbas. Por eso se convirtió en un faraón muy famoso, pese a que su reinado fue breve, entre los años 1333 y 1324 antes de nuestra era.

Nefertiti, fue esposa del gran faraón Akenatón y vivió entre los años 1370 a 1331 anes de nuestra era, siendo reina de la Dinastía XVIII del Antiguo Egipto. 

Nota: con información de Nature.