¿Se puede trasplantar la longevidad? Parece una pregunta fuera de lugar, pero es muy válida. Científicos de la Universidad de Rochester -Nueva York- hicieron algo que parece alocado, pero que es extraordinario. Ellos transfirieron un gen relacionado con la longevidad de la rata topo desnuda, conocida por su larga vida, a unos ratones. Y resulta que estos resultaron más sanos y vivieron más tiempo.
El gen especial estimula la producción de una sustancia llamada ácido hialurónico de alto peso molecular, que parece proteger contra el cáncer, reducir la inflamación y favorecer un envejecimiento más saludable.
En este experimento, los ratones modificados genéticamente mostraron mayor resistencia a los tumores, una mejor salud intestinal y menos niveles de inflamación relacionada con la edad.
Las ratas topos desnudas han fascinado a investigadores que estudian el envejecimiento. Estos pequeños roedores viven décadas, rara vez desarrollan cáncer y parecen inusualmente protegidas de varias enfermedades que normalmente llegan con la edad.
Los ratones modificados que recibieron el gen de las ratas topos, vivieron más sanos y en promedio 4.4 % más que los ratones normales. Una ganancia modesta, pero que demuestra que el asunto funciona.
La Doctora Vera Gorbunova, comentó que "Nuestro estudio provee una prueba de principio de que los mecanismos únicos de longevidad que evolucionaron en especies de mamíferos de larga vida pueden ser exportados para mejorar la longevidad de otros animales".
La Doctora Gorbunova explicó que "Nos tomó 10 años desde el descubrimiento del HMW-HA (el gen de la longevidad usado) en la rata topo desnuda a mostrar que mejora la vida en ratohnes".
¿Que sigue entonces? La Doctora fue tajante al afirmar que "Nuestra próxima meta es transferir este beneficio a los humanos".
¿Funcionará?
El logro fue publicado en Nature.






