lunes, 7 de septiembre de 2026

Poco a poco, el Polo pierde su hielo

Al final de los veranos actuales el hielo del Polo Norte es más delgado y quebradizo que en el pasado, mostrando amplios pasajes de agua en el medio. Foto Wikipedia



Imágenes satelitales de NASA mostraron grandes parches de agua en medio del hielo a solo 60 kilómetros del Polo Norte. Y aunque esto no significa que el hielo del Ártico está peor este año que el pasado, sí revela cómo el cambio climático afecta la región.

Julienne Stroeve, profesora de observación polar y modelación en University College London, dijo al portal Live Science "A veces podemos ver agua abierta en el Polo Norte, pero no creo que de la extensión actual".

La fragmentación del hielo actual está relacionada con la época actual, finales del verano en el norte. En años recientes el hielo del verano s eha visto más delgado y frágil, de modo que el agua abierta se está acercando más al Polo Norte que en el pasado.

El Ártico se está calentando cuatro veces más rápido que el promedio global. Algunas de las regiones más al norte que históricamente se caracterizaban por tener extensas, gruesas y persistentes capas de hielo al final de verano, ahora presentan en su lugar témpanos de hielo jóvenes y quebradizos.

Las implicaciones más amplias de esta situación -más agua abierta- son variadas, desde cambios en el clima local y las condiciones del océano hasta impactos en ecosistemas marinos y mayores riesgos costeros de erosión e inundaciones para las comunidades árticas.

domingo, 6 de septiembre de 2026

Se habría detectado primera evidencia de la materia oscura

Todo lo que vemos es materia ordinaria, pero el 85 % de la materia del Universo es materia oscura. Saber de qué está compuesta es importante para entender mejor el Universo. Ahora parece que hay una evidencia. Foto Public Domain


En lo que podría ser uno de los descubrimientos del siglo, científicos revelaron tener la primera evidencia de la materia oscura. Esta ha sido un dolor de cabeza para los investigadores porque pese a componer 85 % de la masa del Universo, no se sabe qué diablos es.

El asunto podría cambiar a partir de ahora. La potencial detección vino del experimento LUX-ZEPLIN, en la forma de una sola interacción sospechada entre una Partícula  masiva de interacción débil (WIMP, sigla en inglés), una de las principales candidatas a partícula de materia oscura, y una partícula cotidiana.

El hecho de que la materia oscura no interactúe con la radiación electromagnética, o luz, significa que no puede estar compuesta de electrones, protones y neutrones, las partículas que forman los átomos que componen las estrellas, los planetas, las lunas, nuestros cuerpos y todo lo que vemos a nuestro alrededor.

El análisis de datos del LUX-ZEPLIN, un detector compuesto de 10 toneladas de xenón líquido ultrapuro a 1600 metros debajo de la Sanford Underground Research Facility en Dakota del Sur, Estados Unidos, mostró una sola interacción que los científicos no logran explicar son el respaldo de señales de la materia normal.

Si se confirma la señal, significaría que la partícula WIMP tiene una pasa unas 200 veces mayor que la de un protón. Y sugeriría que podría interactuar con la materia ordinaria en una forma que no ha sido predecida por la modelación de estas partículas.

Que haya sido una sola interacción indica que estadísticamente no es significativa esa detección y se necesitan más evidencias. Es que una posibilidad es que las interacciones WIMP-materia ordinaria sean tan raras que se requerirían varias detecciones para confirmar y así resolver uno de los grandes acertijos en el entendimiento de nuestro Universo.

sábado, 5 de septiembre de 2026

¿Qué hacía ese hombre montado en un leopardo?

Estatua del hombre sobre un leopardo, exaltación de la virilidad de un pueblo de hace 11 000 años, de acuerdo con los investigadores. Foto Ministerio de Cultura de Turquía

Arqueólogos que trabajan en un yacimiento de la Edad de Piedra en Turquía descubrieron una singular representación de una persona sentada sobre el lomo de un leopardo. La estatua, de 11.000 años de antigüedad, podría reflejar la fascinación de la cultura por la virilidad y la masculinidad, según los expertos.

La estatua fue desenterrada este verano en Karahan Tepe (también escrito Karahantepe), un yacimiento neolítico en el sur de Turquía, según un comunicado del Ministerio de Cultura y Turismo turco, traducido al 25 de agosto.

La singular estatua, que mide unos 70 centímetros de altura, fue realizada en "un estilo nunca antes visto", declaró Mehmet Nuri Ersoy, ministro de Cultura y Turismo de Turquía, en el comunicado.

Los arqueólogos encontraron la estatua sobre una plataforma que recorría el muro de una estructura circular de unos 3 metros de diámetro, según el comunicado.

Karahan Tepe es uno de los pueblos más antiguos conocidos del mundo. Fue construido alrededor del año 9750 a. C. En la provincia turca de Urfa (también conocida como Şanlıurfa), donde se establecieron otros asentamientos primitivos, como Göbekli Tepe, se crearon enigmáticas obras de arte que representan hombres y bestias salvajes.

En 2023, arqueólogos desenterraron en Karahan Tepe una enorme estatua de 11.000 años de antigüedad que representa a un hombre sujetándose el pene, posiblemente un ancestro importante. Otra escultura de tamaño natural de un hombre sosteniendo su pene, conocida como el Hombre de Urfa, fue encontrada cerca de Göbekli Tepe en 1993. Y en 2022, arqueólogos que trabajaban en el yacimiento de Sayburç, en la región de Urfa, hallaron una escena tallada que representa a dos leopardos, un toro y un hombre agarrándose el pene.

Pautas para modificar la respiración y tomar mejores decisiones

La respiración incide en la toma de decisiones que hacemos todos los días. Foto Pixabay

Un nuevo estudio sugiere que modificar deliberadamente el ritmo respiratorio puede influir en la toma de decisiones al alterar la actividad tanto del corazón como del cerebro. Investigadores del Instituto Alemán de Nutrición Humana Potsdam-Rehbrücke (DIfE) y de la Charité - Universitätsmedizin Berlin descubrieron que las exhalaciones más largas aumentaban la variabilidad de la frecuencia cardíaca y hacían que el cerebro respondiera mejor a las recompensas, lo que se asociaba con decisiones más audaces. Los hallazgos se publicaron en la revista Neuron.

La respiración rápida y una frecuencia cardíaca elevada suelen estar relacionadas con la toma de decisiones rápidas. Bajo presión, las personas pueden volverse más cautelosas para evitar pérdidas, ya sea al realizar una inversión, afrontar una situación tensa en el trabajo o elegir una comida rápidamente. Por el contrario, una respiración más lenta y un estado cardiovascular más tranquilo pueden fomentar una evaluación más positiva de los resultados potenciales y aumentar la disposición a asumir riesgos.
Los investigadores estudiaron a 41 participantes sanos mientras tomaban decisiones arriesgadas bajo condiciones de respiración cuidadosamente controladas. Los participantes siguieron instrucciones visuales de respiración y respiraron a su ritmo individual habitual o bien ralentizaron su respiración prolongando la fase de exhalación (relación inhalación-exhalación de 2:8).
Mientras los participantes tomaban una serie de decisiones relacionadas con el riesgo, el equipo de investigación midió diversos aspectos de sus respuestas físicas y neurológicas. Se utilizó resonancia magnética funcional para registrar la actividad cerebral, al tiempo que se monitorizaban los patrones respiratorios, la actividad cardíaca, la conductancia cutánea y las respuestas pupilares.
Esta combinación de mediciones permitió a los investigadores comprobar si prolongar la exhalación tenía algún efecto más allá de simplemente reducir la frecuencia cardíaca. También querían determinar si el patrón respiratorio modificaba directamente la forma en que el cerebro procesaba las posibles recompensas.
Los resultados mostraron que la exhalación prolongada ralentizaba la frecuencia cardíaca y se asociaba con decisiones más arriesgadas. Es importante destacar que el cambio parecía deberse a una mayor atención a las posibles recompensas, en lugar de a una menor preocupación por las posibles pérdidas. Los participantes seguían respondiendo a las pérdidas de forma similar.
Los investigadores también detectaron una mayor actividad en la corteza prefrontal ventromedial y el precúneo. Estas regiones cerebrales participan en el procesamiento de la recompensa y en la regulación del intervalo entre latidos cardíacos, una medida conocida como variabilidad de la frecuencia cardíaca.
«Nuestro estudio subraya, por lo tanto, el papel transformador de las intervenciones basadas en la respiración. La interacción entre la respiración y la dinámica cardíaca hace que el cerebro sea más receptivo a las recompensas», explica el autor principal, Wenhao Huang, al interpretar los resultados.
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La respiración rápida y una frecuencia cardíaca elevada suelen estar relacionadas con la toma de decisiones rápidas. Bajo presión, las personas pueden volverse más cautelosas para evitar pérdidas, ya sea al realizar una inversión, afrontar una situación tensa en el trabajo o elegir una comida rápidamente. Por el contrario, una respiración más lenta y un estado cardiovascular más tranquilo pueden fomentar una evaluación más positiva de los resultados potenciales y aumentar la disposición a asumir riesgos.
Los investigadores estudiaron a 41 participantes sanos mientras tomaban decisiones arriesgadas bajo condiciones de respiración cuidadosamente controladas. Los participantes siguieron instrucciones visuales de respiración y respiraron a su ritmo individual habitual o bien ralentizaron su respiración prolongando la fase de exhalación (relación inhalación-exhalación de 2:8).
Mientras los participantes tomaban una serie de decisiones relacionadas con el riesgo, el equipo de investigación midió diversos aspectos de sus respuestas físicas y neurológicas. Se utilizó resonancia magnética funcional para registrar la actividad cerebral, al tiempo que se monitorizaban los patrones respiratorios, la actividad cardíaca, la conductancia cutánea y las respuestas pupilares.
Esta combinación de mediciones permitió a los investigadores comprobar si prolongar la exhalación tenía algún efecto más allá de simplemente reducir la frecuencia cardíaca. También querían determinar si el patrón respiratorio modificaba directamente la forma en que el cerebro procesaba las posibles recompensas.
Los resultados mostraron que la exhalación prolongada ralentizaba la frecuencia cardíaca y se asociaba con decisiones más arriesgadas. Es importante destacar que el cambio parecía deberse a una mayor atención a las posibles recompensas, en lugar de a una menor preocupación por las posibles pérdidas. Los participantes seguían respondiendo a las pérdidas de forma similar.
Los investigadores también detectaron una mayor actividad en la corteza prefrontal ventromedial y el precúneo. Estas regiones cerebrales participan en el procesamiento de la recompensa y en la regulación del intervalo entre latidos cardíacos, una medida conocida como variabilidad de la frecuencia cardíaca.
«Nuestro estudio subraya, por lo tanto, el papel transformador de las intervenciones basadas en la respiración. La interacción entre la respiración y la dinámica cardíaca hace que el cerebro sea más receptivo a las recompensas», explica el autor principal, Wenhao Huang, al interpretar los resultados.

jueves, 3 de septiembre de 2026

Comenzamos a perder la memoria muy jóvenes

La desconexión cerebral comienza mucho antes de lo que se ha creído, en la etapa media dela persona. Foto Pixabay

La pérdida de memoria suele considerarse un problema que se aborda con la edad. Los lapsus como olvidar el nombre de alguien o reconocer una cara conocida pero no recordar de dónde se la conoce se suelen ver como problemas que surgen más adelante en la vida.
Una nueva investigación realizada por un equipo de la Universidad de Binghamton revela por qué la memoria cambia con la edad, y este cambio ocurre antes de lo que la mayoría de la gente piensa, posiblemente en la mediana edad.
"Este es uno de los muchos estudios que destacan la importancia de la mediana edad para el funcionamiento de la memoria y que no debe ignorarse. Durante mucho tiempo, la mayoría de los estudios se han centrado en adultos jóvenes en lugar de adultos mayores", afirmó Ian McDonough, profesor asociado de Psicología de Binghamton y coautor de un nuevo estudio publicado en Cerebral Cortex.
McDonough y el investigador postdoctoral Destaw Mekbib realizaron pruebas con un grupo de aproximadamente 60 adultos de entre 18 y 74 años, mostrándoles rostros asociados a diversos objetos y escenas. Tras un descanso de cinco minutos, los participantes realizaron una prueba de memoria en la que debían identificar el objeto o la escena correctos para cada rostro, mientras una máquina de resonancia magnética registraba la actividad de su hipocampo.
McDonough explicó que la prueba reproduce el proceso de formación de recuerdos. Primero, el cerebro registra el nuevo recuerdo. Luego, durante un breve periodo, el hipocampo lo reproduce para estabilizarlo. Posteriormente, el cerebro recupera el recuerdo cuando es necesario.
Sin embargo, la pregunta que se plantearon los investigadores fue cómo afecta el envejecimiento a la continuidad de la información que se transmite entre estas etapas.

"Estamos observando un gran descenso en la precisión de la memoria desde el grupo de edad de 20 a 30 años hasta las personas de 50 años. Algunos de estos procesos hipocampales comienzan a deteriorarse ya en la mediana edad", afirmó McDonough. "Esto sugiere que la mediana edad es realmente un punto de transición".

En el contexto de esta investigación, los participantes de mediana edad a menudo asociaban un rostro con el objeto o la escena incorrectos. Recordaban haberlo visto antes, pero no qué combinación era la correcta, casi como un fenómeno de «he visto algo así antes».
"Se complica porque ahora todas estas imágenes en la pantalla durante la prueba parecen familiares", dijo McDonough. "Saben que las han visto antes, pero ahora lo que tienen que recordar es esa conexión específica. Y ahí es donde, con la edad, empiezan a mostrar estos errores".
Al comparar cómo acceden a los recuerdos las personas jóvenes y mayores, los investigadores asumieron que los adultos mayores mostrarían una actividad hipocampal más débil, pero no fue exactamente así. Lo que descubrieron fue más interesante. Cuando los adultos jóvenes cometían errores en las pruebas de memoria, era porque sus cerebros no activaban los patrones de memoria originales, lo cual era de esperar.
Sin embargo, cuando los adultos mayores cometían errores, sus cerebros mostraban una fuerte reactivación de esos patrones de memoria.

miércoles, 2 de septiembre de 2026

Ser agradecido y positivo ayuda al corazón

Muchas veces una actitud positiva frente a la vida ayuda a mejorar la salud física y mental.

Prácticas sencillas como la atención plena, llevar un diario de gratitud y el entrenamiento en optimismo pueden mejorar varios indicadores de salud cardiovascular en cuestión de semanas. Un estudio reciente halló que estas intervenciones de psicología positiva se asociaron consistentemente con mejoras en la presión arterial, la inflamación y otros factores de riesgo de enfermedades cardíacas. Dado que algunos de los beneficios parecían estar relacionados con comportamientos más saludables, como mejores hábitos alimenticios y mayor actividad física, los investigadores señalaron que podría ser necesario un refuerzo continuo para mantener el progreso a lo largo del tiempo.

Rosalba (Rose) Hernández, profesora de trabajo social en la Universidad de Illinois Urbana-Champaign, dirigió el equipo de investigación. El grupo revisó los resultados de 18 ensayos controlados aleatorios que evaluaron intervenciones de psicología positiva y atención plena diseñadas para mejorar la salud mental o física.

Los programas variaban considerablemente en su metodología. Algunos se basaban en sesiones telefónicas estructuradas, diarios personales con breves seguimientos o herramientas digitales como aplicaciones y mensajes de texto. Otros incluían reuniones grupales interactivas presenciales o enfoques híbridos que combinaban actividades cara a cara con herramientas en línea y sesiones virtuales.

La mayoría de los programas incluían sesiones semanales, además de actividades que los participantes realizaban en casa para reforzar lo aprendido. La mayoría tenía una duración de entre seis y doce semanas.

Los estudios generalmente reclutaban grupos de entre 50 y 200 adultos con un riesgo cardiovascular elevado, como hipertensión no controlada, insuficiencia cardíaca u otras afecciones. Los participantes solían tener entre 50 y 60 años. En los estudios que informaron sobre el género, las mujeres representaban entre el 35 % y el 55 % de los participantes.

“En cohortes de hipertensión y síndrome coronario post agudo, los programas basados ​​en la atención plena, aplicados durante un período de ocho semanas, redujeron la presión arterial sistólica y disminuyeron los marcadores inflamatorios como la proteína C reactiva de alta sensibilidad y el fibrinógeno”, afirmó Hernández, miembro de la Asociación Americana del Corazón. “Una intervención digital de 12 semanas basada en la espiritualidad logró una de las mayores reducciones: disminuyó la presión arterial sistólica medida con un manguito estándar en 7,6 puntos y la presión sistólica central (que se mide en la aorta al salir del corazón) en 4,1 puntos”.

El estudio apareció en Cardiology Clinics.

martes, 1 de septiembre de 2026

Amamantar tiene otro beneficio para el bebé

La alimentación materna exclusiva durante seis meses reduce el riesgo de déficit de atención e hiperactividad. Foto Unicef en la India


Una lactancia materna exclusiva y larga puede tener otro beneficio para el bebé: menor riesgo de que desarrolle déficit de atención e hiperactividad, incluso hasta los ocho años de edad, que fue hasta que se midió el efecto.

El hallazgo se basa en análisis de investigadores de la Universidad de Bergen de datos de 37 600 familias de una cohorte noruega. La asociación se daba tanto en niñas como en niños y era muy sólida a la edad de tres y cinco años del niño, aunque permanecía detectable a los ocho años de edad.

En el estudio, se encontró que las mamás que alimentaban a sus hijos hasta los seis meses tenían ese menor riesgo. La evaluación incluyó amamantar exclusivamente, parcial y cuando se introdujeron otros alimentos líquidos o sólidos.

La lactancia de cualquier forma se asoció con un menor riesgo de DAHA, pero el patrón era mucho más sólido a mayor duración e intensidad.

Al considerar la genética, que tiene mucho peso en aquella condición, el efecto protector de la lactancia se mantenía, aunque no de manera tan sólida.

El estudio se publicó en Biological Psychiatry.

Poco a poco, el Polo pierde su hielo