martes, 13 de octubre de 2026

Solo 10 minutos son suficientes

Para ganar más sueño profundo bastarían pocos minutos de actividad física moderada a intensa, sugiere el nuevo estudio. Foto Magnific
 

¿Y si dormir mejor no dependiera solo de cuánto ejercicio se hace, sino de la frecuencia con la que uno se mueve? Investigaciones de la Universidad de Texas en Austin sugieren que mantenerse físicamente activo a diario, incluso durante periodos breves, puede ayudar a las personas a pasar más tiempo en las fases profundas y reparadoras del sueño, las cuales favorecen la recuperación, el estado de ánimo y la salud mental.

Los resultados indican que la constancia podría ser un factor importante en la relación entre el ejercicio y el sueño. En lugar de concentrar toda la actividad física en el fin de semana, las personas podrían beneficiarse al incorporar el movimiento de manera regular en sus rutinas diarias.

El estudio, publicado en la revista Journal of Physical Activity & Health, analizó datos sobre actividad y sueño recopilados de estudiantes de la Universidad de Texas que utilizaron dispositivos Fitbit durante varios meses. Si bien estudios anteriores se habían centrado principalmente en la cantidad de tiempo que las personas dedican al ejercicio, los investigadores abordaron una cuestión diferente: ¿influye el número de días que alguien hace ejercicio en la calidad de su sueño?

"Queríamos saber si importa si una persona distribuye el ejercicio a lo largo de la semana o si lo realiza todo de una sola vez, como los llamados 'guerreros de fin de semana'", señaló Benjamin Baird, profesor asistente de investigación en psicología de la Facultad de Artes Liberales de la UT Austin. "Y, en lo que respecta a la salud del sueño, la frecuencia parece ser importante".

Los investigadores descubrieron que los participantes que hacían ejercicio con mayor frecuencia tendían a experimentar un sueño más reparador. Estos hallazgos complementan investigaciones previas que vinculan la actividad física con el sueño no REM, una fase que incluye el sueño profundo, esencial para la recuperación física y el funcionamiento cerebral saludable.

Chris Corral, quien recientemente obtuvo una maestría en comportamiento y educación para la salud en la UT Austin y codirigió el estudio, explicó que el sueño profundo es especialmente importante durante las primeras horas de la noche. En este periodo, el organismo lleva a cabo muchos de los procesos que le permiten recuperarse de las exigencias físicas y mentales del día.

Los participantes que se mantenían activos con mayor frecuencia pasaban más tiempo en estas valiosas fases del sueño.

"Eso es exactamente lo que se busca", afirmó Baird.

Un hallazgo particularmente alentador fue la escasa cantidad de ejercicio que parecía necesaria. Entre los adultos jóvenes estudiados, bastaban apenas 10 minutos diarios de actividad física de intensidad moderada a vigorosa para asociarse con una mejor calidad del sueño.

lunes, 12 de octubre de 2026

Las ventajas secretas de la vainilla

La vainilla puede tener otros usos de interés aparte de ser tan preferid en el sector de alimentos, sugiere una nueva investigación. Foto Wikipedia


El compuesto responsable del característico sabor y aroma dulce de la vainilla podría tener un futuro inesperado en la medicina. Científicos de la Universidad Flinders al sur de Australia identificaron propiedades en la vainilina que podrían convertirla en un ingrediente prometedor para tratamientos de heridas crónicas, infecciones y tejidos dañados.

Investigadores del Laboratorio de Nanoingeniería Biomédica de la universidad descubrieron que la vainilina posee notables propiedades antioxidantes, antiinflamatorias y antibacterianas. En conjunto, estos efectos podrían hacer que el compuesto sea útil para desarrollar productos de cuidado de heridas que aborden diversos desafíos relacionados con la cicatrización.

La vainilina es el principal compuesto de sabor y aroma presente en las vainas de vainilla natural. También puede fabricarse sintéticamente a partir de materiales derivados de fuentes como el aceite de clavo o el arroz. Aunque es más conocida por aportar a los alimentos su distintivo sabor a vainilla, esta molécula posee propiedades químicas que podrían hacerla valiosa mucho más allá de la cocina.

La vainilina es algo más que un simple ingrediente aromatizante. Su estructura molecular le permite interactuar con otras sustancias de formas que podrían resultar útiles para la medicina, especialmente en materiales diseñados para proteger heridas y administrar tratamientos.

Por ejemplo, la vainilina puede actuar como un agente de reticulación dinámico, ayudando a conectar diferentes componentes dentro de un material. Esta capacidad podría hacerla útil para crear formulaciones médicas especializadas, incluidos materiales que transportan fármacos o favorecen la reparación de tejidos.

El estudio fue publicado en el International Journal of Pharmaceutics.

Una aplicación especialmente prometedora se centra en las heridas crónicas y las úlceras, afecciones que pueden resultar difíciles de tratar debido a la inflamación persistente, la contaminación bacteriana y el daño causado por el estrés oxidativo.

El estrés oxidativo se produce cuando moléculas reactivas nocivas superan las defensas protectoras del organismo, lo que puede dañar las células e interferir en la reparación de los tejidos. Por tanto, un material capaz de combatir el estrés oxidativo, la inflamación y las bacterias podría ofrecer diversas ventajas en el tratamiento de heridas.

domingo, 11 de octubre de 2026

Estas flores comunes son fuente de proteínas

La marigold tiene varios usos aparte de servir como ornamento en diferentes actividades sociales. Parecen prometedora fuente de proteínas. Foto Wikipedia



Las flores de caléndula, marigold o botón de oro, como fuente de proteína vegetal, pronto podrían rivalizar con la soja y la quinoa en las etiquetas nutricionales. Un nuevo estudio revela que estas flores comunes contienen casi tanta proteína como el popular grano. Los investigadores señalan que las flores de caléndula podrían convertirse en un valioso ingrediente alimentario.

Cada año, millones de toneladas de caléndulas se desechan tras bodas, festivales y eventos religiosos. Esto ocurre con mayor frecuencia en la India y México, donde estas flores adornan desde templos hasta carrozas de desfiles. Aproximadamente el 40 % de las caléndulas utilizadas para decoración terminan como residuos; este hecho fue, precisamente, lo que motivó a los investigadores a explorar el potencial de estas flores como fuente de proteína vegetal.

Científicos de la Universidad de Georgia quisieron averiguar si dichos residuos podían tener un mejor aprovechamiento. Secaron los pétalos de caléndula, los trituraron hasta obtener un polvo fino y mezclaron este polvo con agua para crear una solución de trabajo. Posteriormente, dicha solución se sometió a procesos de destilación, centrifugación y filtración para separar sus componentes.

A continuación, los investigadores aplicaron compuestos químicos, como alcohol y cloruro de sodio, para extraer proteínas específicas de la mezcla. El proceso permitió aislar cuatro tipos distintos de proteínas presentes de forma natural en la flor: albúmina, globulina, glutelina y prolamina. Se midió cada proteína individualmente y se estudió su estructura, lo que ofreció a los científicos una visión clara del potencial de las flores de caléndula.

Los resultados sorprendieron al equipo de investigación. Los pétalos de caléndula contienen casi 9 gramos de proteína por cada 100 gramos. Esta cifra sitúa a las flores de caléndula cerca de la quinoa —un grano valorado mundialmente por su contenido proteico— y de la flor de plátano, un ingrediente básico en la cocina del sur de Asia.

La utilidad de las flores de caléndula como fuente de proteína vegetal trasciende el ámbito nutricional. Algunas de las proteínas extraídas de los pétalos presentan un pH bajo, lo que las convierte en emulsionantes eficaces. Esta cualidad facilita la mezcla homogénea de aceite y agua, una propiedad muy útil para la elaboración de mayonesa y aderezos para ensaladas.

sábado, 10 de octubre de 2026

Vikingos no dejaban títere con cabeza

Representación de un guerrero vikingo.Las batallas que enfrentaban eran violentas al punto de no tener consideración por mujeres y niños en diversas ocasiones. Foto Easy-Peasy AI


Arqueólogos desenterraron pruebas de que hombres, mujeres y niños fueron víctimas de violencia dentro de sus comunidades en la antigua Escandinavia, y de que estos individuos fueron enterrados en lugares inusuales, como fosas, pozos o bajo la casa o el patio familiar.

En la Edad del Hierro y la Era Vikinga en Escandinavia (cerca del año 500 a. C. hasta el 1050 d. C.), los episodios de violencia entre individuos y comunidades aumentaron de forma progresiva, y de ahí la constancia arqueológica de enterramientos de guerreros de élite y fosas comunes derivadas de batallas.

Para comprender mejor el contexto de la violencia en estas épocas, los investigadores analizaron 192 restos óseos humanos procedentes de enterramientos en zonas domésticas de asentamientos situados en los actuales territorios de Dinamarca, Noruega y Suecia.

Los investigadores señalaron que "Lo cierto es que no todos los cuerpos terminaban en túmulos funerarios monumentales durante la Edad del Hierro y la Era Vikinga, ni siquiera en cementerios o campos de urnas más modestos". El estudio lo publicaron en la revista Journal of Archaeological Method and Theory. Por el contrario, algunos cuerpos o partes fueron depositados en huecos de postes, fosas, suelos, pozos, casas, patios y salas de banquetes.

Se descubrió que al menos 12 de los individuos presentaban lesiones violentas sufridas en torno al momento de su muerte. La mitad de estos casos implicaba traumatismos craneales, mientras que cuatro personas sufrieron múltiples heridas. Aunque la mayoría de las víctimas de la violencia eran hombres adultos, también se hallaron los restos de dos mujeres y un niño.

Así, por ejemplo, en una casa de la Edad del Hierro en Dinamarca, construida en algún momento entre los años 500 y 1 a. C., los arqueólogos descubrieron el hueso frontal del cráneo de un niño que había fallecido entre los 2 y los 4 años de edad.

Marianne Hem Eriksen, arqueóloga del Museo Nacional de Dinamarca y primera autora del estudio, dijo en un comunicado que "Nuestros análisis de ADN revelan que se trata de un niño pequeño que sufrió un corte con una espada". La Doctora Hem Eriksen agregó que "El cráneo del niño fue colocado en el suelo de una casa habitada; esto significa que alguien caminaba sobre el cráneo de un niño día tras día".

En un yacimiento de la época vikinga, de entre los años 750 y 1050, hallaron el cráneo de una mujer joven en un pozo, cerca de un grupo de cuatro casas pequeñas. La Doctora Eriksen señaló que "El cráneo de la mujer presentaba señales de golpes y fue depositado en un pozo". Es posible que hubiera sufrido cortes o tajos provocados por una espada o un hacha y que, al igual que ocurrió con el niño, sus restos se hubieran conservado durante un tiempo considerable antes de ser enterrados en el pozo. Agregó la Doctora que "Estos atisbos de vidas pasadas revelan cuán fascinantemente distinta debió de ser la concepción que la gente tenía de la vida y la muerte".

Nota: con información de Live Science

viernes, 9 de octubre de 2026

Un ejercicio que beneficia a adultos mayores

El ejercicio de intensidad que se combina con descansos breves mantiene la masa muscular e incide en la reducción de la grasa corporal en adultos mayores. Foto Easy-Peasy AI


Perder grasa corporal es una cosa. Perder grasa conservando el músculo que ayuda a mantenerse fuerte y activo es otra muy distinta, especialmente al envejecer. Las investigaciones sugieren que un tipo concreto de ejercicio podría ofrecer ventajas a la hora de lograr ambos objetivos.

El entrenamiento a intervalos de alta intensidad (HIIT) —que consiste en alternar breves ráfagas de ejercicio intenso con periodos de recuperación más suaves— puede resultar especialmente beneficioso para las personas mayores que desean reducir grasa sin sacrificar masa muscular magra.

En un estudio publicado en la revista Maturitas, investigadores de la Universidad de Sunshine Coast compararon tres intensidades de ejercicio diferentes. Aunque los participantes de todos los grupos experimentaron una pérdida de grasa moderada, el HIIT destacó por su capacidad para reducir la grasa manteniendo al mismo tiempo el tejido magro.

"Descubrimos que los ejercicios de intensidad alta, media y baja conducían a una pérdida de grasa moderada, pero solo el HIIT permitía conservar la masa muscular magra", afirmó la autora principal y fisióloga del ejercicio, la Doctora. Grace Rose, de la Universidad de Sunshine Coast.

Los resultados ponen de relieve una distinción importante en el envejecimiento saludable: perder peso no equivale necesariamente a mejorar la composición corporal.

El equipo de investigación australiano analizó cómo influye la intensidad del entrenamiento en la composición corporal, es decir, en las proporciones de grasa, músculo y otros tejidos que conforman el cuerpo.

En el estudio participaron 123 adultos mayores sanos de la región del Gran Brisbane. La edad media de los participantes era de 72 años y su índice de masa corporal promedio rondaba los 26 kg/m², una cifra que los investigadores calificaron de normal para adultos mayores de 65 años.

Los participantes completaron tres sesiones de gimnasio supervisadas a la semana durante seis meses. Cada sesión duraba 45 minutos y los participantes fueron asignados a uno de estos grupos: entrenamiento a intervalos de alta intensidad, ejercicio de intensidad moderada o un grupo de comparación de baja intensidad.

Para realizar un seguimiento de los cambios, los investigadores midieron la composición corporal al inicio del estudio, a los tres meses y nuevamente a los seis meses. Utilizaron una técnica de escaneo especializada que estima la cantidad de grasa y tejido magro en todo el cuerpo.

Tanto el entrenamiento de alta intensidad como el de intensidad moderada redujeron significativamente la masa grasa, logrando mejoras mayores que las observadas en el grupo de baja intensidad. Sin embargo, los dos enfoques más exigentes difirieron en sus efectos sobre el tejido magro.

"Si bien el entrenamiento moderado redujo la masa grasa, también provocó una ligera disminución de la masa muscular magra", señaló Rose.

Por su parte, los participantes que realizaron HIIT redujeron la grasa sin experimentar esa misma pérdida de masa magra.

Esto podría resultar especialmente valioso en etapas posteriores de la vida, cuando mantener la musculatura cobra cada vez más importancia para conservar la independencia física. Unos músculos fuertes ayudan a las personas a subir escaleras, levantarse de una silla, mantener el equilibrio y realizar las actividades cotidianas.

Una distinción importante es que las pruebas de imagen midieron el tejido magro, no directamente la fuerza muscular. La masa magra incluye el músculo, pero también otros tejidos y agua; por tanto, las variaciones en estas mediciones no se traducen necesariamente en cambios equivalentes de fuerza.

Los investigadores hallaron otro beneficio potencialmente importante relacionado con la grasa acumulada en la zona media del cuerpo.

"Tanto la intensidad alta como la moderada mejoraron la composición del peso acumulado en la zona media. Es necesario analizar más a fondo los resultados obtenidos con la intensidad baja".

El estudio original reveló mejoras en el tejido adiposo visceral tanto en el grupo de alta intensidad como en el de intensidad moderada.

jueves, 8 de octubre de 2026

Hallan ancestro nuestro de hace 2 millones de años

Calavera de Homo erectus, un ancestro directo nuestro, que vivió en África desde hace unos dos millones de años, poblando además otras regiones. Foto World History Enciclopedia


Arqueólogos de la Universidad La Trobe describieron 18 fósiles de homininos recién publicados procedentes de Sudáfrica, incluido un segundo fragmento de cráneo perteneciente a Homo erectus. 

El hallazgo aporta pruebas más sólidas de que esta especie estaba presente en el sur de África hace 2 millones de años, unos 200.000 años antes de lo que se creía tradicionalmente.

La colección de fósiles también incluye restos de Paranthropus robustus. Dichos especímenes sugieren que la especie estaba experimentando cambios evolutivos graduales a medida que se adaptaba a condiciones ambientales y climáticas cambiantes.

Los fósiles proceden de la cantera principal de Drimolen, situada en la Cuna de la Humanidad de Sudáfrica, uno de los yacimientos más ricos del mundo en restos de antiguos parientes humanos. Aunque la cantera fue descubierta en 1992 y excavada hasta 2019, muchos de los fósiles recuperados allí nunca habían sido descritos formalmente y permanecían en gran medida desconocidos para la ciencia.

Investigadores de La Trobe, en colaboración con colegas de Sudáfrica y Estados Unidos, han analizado y descrito otros 18 fósiles del yacimiento. Los restos se han atribuido a Homo erectus y P. robustus.

En una investigación publicada en Annals of Human Biology, el equipo presentó el primer fósil conocido de un Homo erectus adulto procedente de Drimolen. El espécimen tiene una antigüedad de unos 2 millones de años, lo que lo hace aproximadamente 200.000 años más antiguo que los fósiles de Homo erectus adulto descubiertos en otros lugares, incluidos los especímenes de Dmanisi (Georgia), que datan de hace unos 1,8 millones de años.

"El Homo erectus es la primera especie de hominino que, según el consenso general de los investigadores, encaja en nuestro propio género, Homo, y que probablemente sea un antepasado directo nuestro. Drimolen conserva pruebas de la aparición inicial de esta especie hace 2 millones de años; sin embargo, el fósil original, DNH 134, pertenecía a un niño de entre dos y cuatro años, por lo que existía incertidumbre sobre el aspecto que podría haber tenido la versión adulta", señaló el investigador principal, el Doctor Jesse Martin.

El Doctor Martin explicó que "Este artículo presenta un nuevo fósil adulto atribuido a Homo erectus, el DNH 127, lo que confirma aún más que esta especie apareció por primera vez en el sur de África hace 2 millones de años".

miércoles, 7 de octubre de 2026

El Tiranosaurio rex no era nada frío

Esqueleto de Tiranosaurio rex, uno de los grandes depredadores carnívoros al final del período Cretácico. Foto Wikipedia


No, no era frío ni tenía que exponerse al Sol para calentarse. El Tyrannosaurus rex era un animal de sangre caliente con una temperatura corporal similar a la humana, sugiere un análisis de sus dientes.

El estudio respalda la idea de que el T. rex era un depredador y carroñero rápido y lleno de energía, y no un animal que se calentaba al sol para obtener energía, como la gran mayoría de los reptiles de hoy.

Este dinosaurio vivió hace entre 68 y 66 millones de años -final del periodo Cretácico (que abarcó desde hace 143,1 hasta 66 millones de años), fue uno de los dinosaurios carnívoros más grandes que existieron.

Para saber su temperatura, los científicos se basaron en isótopos pesados ​​y poco comunes de carbono y oxígeno se combinan de manera diferente en el esmalte dental en formación según la temperatura. La cantidad de enlaces formados entre estos isótopos es mayor a temperaturas bajas que a temperaturas altas; es decir, los animales de sangre caliente, capaces de regular su propia temperatura corporal, presentan menos de estos enlaces químicos en sus dientes.

Al medir los enlaces en el dióxido de carbono (CO2) liberado al disolver pequeñas muestras de dientes de T. rex, Randon Flores, geólogo de la Universidad de California, Los Ángeles (UCLA), y sus colegas estimaron la temperatura corporal de este dinosaurio en comparación con la de otros animales.

Así, precisaron que la temperatura corporal de este tiranosaurio era de 36,3 grados Celsius, comparable a la de un humano o un elefante. Los reptiles actuales de sangre fría suelen tener temperaturas corporales más bajas, de entre 28 y 30 °C y la mayoría de las aves -descendientes de la rama de dinosaurios a la que pertenecía el T. rex- tienden a temperaturas más elevadas, de entre 40 y 43 °C. 

Los resultados, publicados Science Advances, demuestran hasta qué punto este pariente de las aves modernas ya se había diferenciado de los dinosaurios de sangre fría, como el Triceratops y el Stegosaurus.


Nota: con información de Live Science


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