Un nuevo dinosaurio, tal vez el primero de cuello largo en el sur del planeta, fue encontrado en Argentina, y data del periodo Jurásico Superior, es decir vivió hace unos 155 millones de años. Se trata del Bicharracosaurus dionidei.
Valga decir que los fósiles de dinosaurios de cuello largo del Jurásico en el Hemisferio Sur son rarísimos, así que este hallazgo ayuda a una mejor comprensión de estos gigantes herbívoros.
Con sus cuerpos macizos, largos cuellos y colas, y cabezas diminutas, los dinosaurios de cuello largo (saurópodos) representan la imagen típica de un dinosaurio para muchas personas. Los saurópodos incluyen a los animales terrestres más grandes conocidos de todos los tiempos, con longitudes corporales de hasta 40 metros: los ejemplos más conocidos son el Diplodocus y el Brachiosaurus.
Pero el nuevo dinosaurio de cuello largo del sur de Argentina no era tan grande. Los investigadores estiman que medía unos 20 metros. De él, se recuperaron partes de su columna vertebral, incluyendo más de 30 vértebras cervicales, dorsales y caudales, varias costillas, un fragmento del hueso pélvico. La estructura de los huesos indica que los restos pertenecen a un animal adulto que vivió en el continente austral Gondwana hace unos 155 millones de años.
El fósil resulta interesante para los investigadores, por varios detalles: combina características tanto de braquiosáuridos como de diplodócidos. Por ejemplo, algunas partes del esqueleto de Bicharracosaurus presentan similitudes con el Giraffatitan africano, un braquiosáurido de Tanzania. Otras características, como las de las vértebras dorsales, se asemejan a las del Diplodocus y sus parientes más cercanos en Norteamérica.
La Doctora Alexandra Reutter, primera autora del estudio, dijo que "Nuestros análisis filogenéticos del esqueleto indican que Bicharracosaurus dionidei estaba emparentado con los Brachiosauridae, lo que lo convertiría en el primer Brachiosauridae de Sudamérica".
El individuo fue hallado en la provincia argentina de Chubut y se conserva en el Museo Paleontológico Egidio Feruglio, en Trelew, Argentina. Y el estudio se publicó en Peer J.






