martes, 10 de febrero de 2026

El café también reduce riesgo de demencia

La moderación en el consumo de café cafeinado puede proteger contra la demencia. Foto Public Domain


Dos o tres pocillos de café al día y uno o dos de té pueden tener un gran beneficio: reducen en 20 % la probabilidad de desarrollar demencia. Eso sugiere un amplio estudio que monitoreó a 131 821 participantes hasta por 43 años.

La clave parece estar en el consumo moderado de estas bebidas y en que tengan cafeína. El café descafeinado no mostró ese beneficio.

Las conclusiones del estudio, publicadas en JAMA Network, no prueba que la cafeína cause esos efectos benéficos, pero la correlación entre cafeína y menos demencia se mantuvo tras el ajuste de otros factores, desde dieta a educación y nivel socioeconómico entre otros.

Una de las ventajas de la nueva investigación es que abarcó un periodo muy amplio de tiempo. Los participantes, al comenzar, tenían entre 40 y 50 años de edad. Los hallazgos se alinean con otros estudios que han mostrado en los últimos tiempos los efectos positivos de la cafeína sobre el riesgo de enfermedades crónicas relacionadas con la edad.

En comparación con quienes no consumían cafeína, quienes tomaban entre una y cinco tazas de café con cafeína tenían 20 % menos riesgo de demencia y 15 % entre quienes bebían al menos una taza. Pero más allá de 2.5 tazas no había beneficio adicional.

Vale citar que el año pasado un estudio encontró que beber dos tazas reducía la mortalidad, pero siempre y cuando no se le adicionaran leche ni azúcar y tampoco más de tres tazas agregaban algún valor. En el estudio sobre la demencia no se consideraron esas adiciones.

Científicos afirman que la cafeína podría proteger la salud cerebral al contener componentes que reducen la neuroinflamación o ayudan a la función vascular. Asimismo, se sugiere que mejora la sensibilidad a la insulina, protegiendo contra la diabetes, que es factor de riesgo para la demencia.


lunes, 9 de febrero de 2026

Así pierden biodiversidad las selvas

Las selvas están perdiendo biodiversidad y las especies se hacen menos resilientes ante factores como el cambio climático. Foto Pexels


Absorben CO2, son soporte de animales, hongos e insectos y mantienen el suelo firme, además influyen en el ciclo del agua, fuera de proveer bienes a los humanos. Son los árboles. Pero las selvas donde está buena parte de ellos están teniendo cambios importantes.

Un estudio global reveló que muchos ecosistemas boscosos se están haciendo más uniformes, pierden biodiversidad y crecen con menor resiliencia. El estudio fue publicado en Nature Plants.

Los investigadores analizaron más de 31 000 especies arbóreas en todo el globo y pudieron determinar cómo cambiarán en las próximas décadas. Se centraron en cambios en la composición de especies, la estabilidad a largo plazo y cómo los bosques funcionan como ecosistemas.

Así fue que encontraron que las especies de árboles que crecen más rápido se están convirtiendo en las dominantes. Al mismo tiempo, especies de crecimiento más lento con características especializadas enfrentan riesgos de declive y extinción.

Una tendencia preocupante, de acuerdo con Jens Christian Svenning, de Aarhus University, y señala el peligro para especies que existen solo en regiones aisladas del mundo.

Svenning explicó que "Estamos hablando de especies únicas, concentradas en especial en regiones tropicales y subtropicales, donde la biodiversidad es alta y los ecosistemas están muy interconectados. Cuando especies nativas especializadas desaparecen, dejan vacíos en los ecosistemas que las especies invasoras rara vez llenan, incluso si estas especies son de crecimiento rápido y de alta dispersión".

Si el cambio climático y la explotación de las selvas continúan en los niveles actuales, probablemente los bosques favorecerá las especies de crecimiento rápido, con hojas más ligeras y menor densidad de madera. Estos rasgos permiten un crecimiento rápido en periodos breves. Ejemplos son la acacia, el eucalipto, el pino y el álamo.

El científico dijo que "Aunque estas especies crecen y se es tablecen bien, son más vulnerables a las sequías, las tormentas, las pestes y los choques climáticos. Esto hace las selvas menos estables y menos efectivas para almacenar carbono a largo plazo".

El estudio también resaltó el rol de crecimiento de especies naturalizadas,, árboles que se originaron en cualquier sitio pero no crecen en nuevas regiones silvestres. Cerca de 41 % de estas especies crecen rápido y tienen hojas pequeñas, hecho que les ayuda a sobrevivir en ambientes alterados. Pero, dijo el profesor, estos árboles raramente los roles ecológicos de las especies nativas.

domingo, 8 de febrero de 2026

Reconstruyen al cocodrilo comedinosaurios


Este lagarto cazaba pequeños dinosaurios en la región norte, pero los que habitaban más al sur se la veían con enormes dinosaurios.  Imagen D. Miller


No quedan dudas de que era un animal cuya presencia atemorizaba. No había humanos entonces, pero que cazara dinosaurios ya habla por sí de este enorme reptil.

Científicos reconstruyeron casi por completo ese extinto depredador, un depredador del género cocodrilo del género Deinosuchus: una réplica del Deinosuchus schwimmeri, el asesino de dinosaurios, como le dicen algunos, una reconstrucción encabezada por el geólogo David Schwimmer, autoridad e n ese género, quien descubrió el que lleva su nombre

Fue una especie con individuos que medían más de nueve metros, que vivió en lo que hoy es Estados Unidos entre hace 83 y 76 millones de años en el Cretácico tardío, a ambos lados del Mar de Niobrara, que separaba esa región en dos.. Animales que dominaban el entorno en el que florecían y cazaban dinosaurios, de acuerdo con los registros que se han encontrado.

Estos se encuentran entre los más grandes crocodilianos de todos los tiempos y llegaban a pesar hasta nueve toneladas. Pese a su enorme tamaño, su apariencia no dista mucho de la de los modernos cocodrilos, pero su mordida era sorprendente: una fuerza de 18 000 newtons y es probable que algunos dinosaurios que eran poderosos tuvieran una mordida inferior.

sábado, 7 de febrero de 2026

Identifican cambios cerebrales por la menopausia

La menopausia puede generar fatiga, depresión, mal sueño y estado de ánimo cambiante. Estudio muestra cambios en el cerebro. Distintas actividades pueden mejorar el ánimo y la salud mental. Foto Pexels


Es una etapa importante en la vida de las mujeres, pero viene con sus inconvenientes o molestias. También cambios de diversa naturaleza. Pues bien, un amplio estudio sugiere que la menopausia está ligada a cambios en la estructura del cerebro, la salud mental y el sueño.

Imágenes de resonancia revelaron pérdida de materia gris en áreas ligadas a la memoria y la regulación emocional, mientras que muchas mujeres reportan ansiedad, depresión y fatiga. Las terapias hormonales no reversan esos efectos aunque pueden ralentizar el declive en la velocidad de reacción relacionada con la edad.

El estudio incluyó 125 000 mujeres con datos en el UK Biobank. Las participantes fueron divididas en tres grupos: mujeres que no habían llegado a la menopausia, mujeres postmenopausia con remplazo hormonal y mujeres postmenopausia sin remplazo hormonal. Ellas respondieron cuestionarios sobre los síntomas, salud mental, patrones de sueño y salud en general. La edad promedio de la menopausia fue de 49.5 años.

Las que habían pasado por la menopausia era más probable que experimentaran a nsiedad, depresión o nervios. Luego de la menopausia era más común el insomnio, el sueño reducido y el cansancio. Las que usaban terapia hormonal eran las que más fatiga sentían a pesar de que su patrón de sueño era similar al de las que no tomaban esa terapia.

Unas 11 000 se sometieron a imágenes de resonancia magnética para examinar las diferencias en la estructura cerebral.

Estas imágenes mostraron reducciones significativas de materia gris en las mujeres postmenopáusicas, independiente del uso o no de la terapia de remplazo. Esta materia tiene un papel importante en el procesamiento de información, control del movimiento, respaldo de la memoria y la regulación emocional.

El estudio fue hecho por investigadores de la University of Cambridge y fue publicado en Psychological Medicine.

viernes, 6 de febrero de 2026

Nos está cayendo otro tipo de lluvia ácida

La interacción de gases en la atmósfera genera un ácido que está cayendo por todo el planeta, con consecuencias por establecer. Foto Wikipedia Commons


Lo que parece funcionar como solución, viene con nuevos problemas. Los llamados clorofluorocarbonos CFC destruyen la capa de ozono y por eso con el Protocolo de Montreal se eliminaron. La capa se ha recuperado de forma gradual. Fueron remplazados por refrigerantes amigables con el ozono y anestésicos, que reaccionan en la atmósfera y forman el ácido trifluoroacético (TFA), que de acuerdo con un nuevo estudio genera contaminación.

Est reveló que se está filtrando de la atmósfera al agua, la tierr y el hielo, incluso en regiones remotas como el Ártico. Estas sustancias caen en grandes cantidades, su duración es muy larga y es potencialmente nociva.

Bajo la dirección de un equipo de Lancaster University y expertos en ciencias atmosféricas, se calculó la cantidad de esta contaminación acumulada en el mundo.Esas sustancias, junto a algunos anestésicos, provocaron la liberación de cerca de unas 335 500 toneladas del ácido TFA de la atmósfera a la superficie terrestre entre 2020 y 2022. Otra clase de lluvia ácida.

Ell problema, de acuerdo con el estudio, está lejos de alcanzar su punto máximo. Muchas sustancias químicas que sustituyen a los CFC permanecen en la atmósfera durante décadas y esto hace que el FCA siga entrando al medio ambiente mucho después de las emisiones originales. Se estima que la producción anual de TFA procedente de aquellas fuentes puede alcanzar niveles máximos en lo que resta de siglo.

Los hallazgos se publicaron en la revista Geophysical Research Letters.

La información analizada recoge datos de núcleos de hielo del Ártico y de lluvia recolectados alrededor del mundo.

La Agencia Química Europea considera que el TFA es nocivo para la vida acuática. También ha sido hallado en la orina humana y en la sangre y se ha propuesto que puede ser tóxico para la reproducción humana.

Los resultados del nuevo estudio sugieren que casi todo el TFA detectado en el Ártico proviene de químicos que remplazaron los CFC, a pesar de que la región está lejos de las grandes fuentes emisoras.

Fuera de las regiones polares, el estudio dice que en latitudes medias hay evidencia de que el HFO 1234-yf, muy usado en aires acondicionados de autos, se está convirtiendo en una fuente importante y posiblemente en expansión de TFA atmosférico.

jueves, 5 de febrero de 2026

Hallan un dinosaurio medio metro

Ilustración de cómo pudo lucir el pequeño dinosaurio F. pelendonum que vivió hace más de 100 millones de años. Imagen M. Charnell 


Se imagina uno los dinosaurios como enormes animales, voraces y feroces , que no dejaban  nada a su paso. Pues bien, en lo que hoy es España fue encontrada una nueva especie que comía plantas y medía... medio metro. 

El pequeño dino fue nombrado como Foskeia pelendonum, que vivió en el Cretácico temprano, entre hace 145 y 100 millones de años. Los fósiles fueron encontrados en Vegagete, Burgos, España.

Los análisis revelaron que tenía un cráneo sorpresivamente avanzado y parecía cercano a las ramas tempranas del grupo europeo de dinosaurio comeplantas Rhabdodontidae.

El cráneo, según el investigador principal Paul Emile Dieudonné, de la Universidad Nacional de Río Negro en Argentina, expresó que "Preserva un cráneo con innovaciones anatómicas inesperadas".

Fueron cinco los  individuos encontrados y el tamaño pequeño inusual de los huesos llamó de inmediato la atención de los investigadores. Que´do claro que miniaturización no significa simplicidad, pues su cráneo es bien interesante.

Dentro del grupo, se identificó un dinosaurio que era adulto "Con un régimen metabólico aproximado al de pequeños mamíferos o aves. Pese a su tamaño , mostraba señales claras de especialización. Tenía dientes distintivos que parecían cambiar de posición cuando crecía, tal vez dependiendo de rápidos estallidos de velocidad para moverse dentro de densos ambientes boscosos.

Para Dieu donné "Estos fósiles prueban que la evolución experimentó tanto cuerpos de tamaño pequeño como grandes".

El hallazgo fue publicado en Papers in Paleontology.

Trayectoria de crecimiento del F. pelendonum en comparación con un pollo adulto. Imagen Dieudonné et al


miércoles, 4 de febrero de 2026

Este escarabajo es muy tramposo

Larvas del escarabajo Moloe proscarabaeus trepadas en la hierba. Allí imitan el arom,a de una flor para traer abejas. Foto Public Domain


La vida de una abeja no es fácil. Debe salir a buscar comida y revolotear de flor en flor, pero también padece diversas amenazas, no pocas de origen humano. Deben, así mismo, lidiar con engaños que la propia naturaleza les hace.

Ciertas flores de orquídeas, por ejemplo, se parecen y huelen a abeja hembra, hecho que incita a los machos a polinizarlas cuando intentan aparearse.

Hay otra forma de engaño, letal, que acaba de ser descubierta. Resulta que las larvas de los escarabajos vesiculares emiten una mezcla de aromas volátiles que se asemejan a una flor, atrayendo las abejas. Cuando estas llegan, las larvas se adhieren a ellas, viajan hasta su nido y se comen los huevos.

Esta estrategia de atracción, descrita en una publicación en bioRxiv, es el primer ejemplo conocido de un animal que imita el olor de una flor.

Ryan Alam, químico orgánico del Instituto Max Planck de Ecología Química en Alemania, se dedicó en sus estudios a los escarabajos vesiculares. Para de fenderse, esta familia de escarabajos no voladores segrega la toxina cantaridina, usada en la antigüedad como medicina y como afrodisiaco en la Europa medieval. Una especie norteamericana atrae los polinizadores elaborando y emitiendo feromonas sexuales de imitación.

Alam quiso saber porqué estas y otras especies en Europa se trepaban en masa a la punta de la hierba y a los tallos de las plantas y por eso investigó si emanaba añg+un olor la de especie europea de tres centímetros Moloe proscarabaeus.

Así, capturó unos 40 individuos y los llevó a una caja de invernadero con arena y algunas plantas. Se apareaban, enterraban en la arena y ponían miles de huevos. Cuando eclosionaban, las larvas se trepaban en la hierba . Luego analizó con un cromatógrafo y halló una mezcla de moléculas ligeras, monoterpenoides, raras en insectos, pero comunes en plantas. 

Examinó el efecto en abejas y encontró que atraía tanto machos como hembras. Como solo las hembras solitarias regresan a sus nidos, eso beneficia las larvas, que se suben a ellas para viajar, entrar a los nidos y comerse los huevos de las abejas.