Por diversas razones, los niños y adolescentes de todo el mundo no comen la cantidad suficiente de frutas, verduras ni legumbres. Foto PxHere
En un nuevo análisis
global de la dieta infantil a lo largo de casi 30 años, investigadores de la
Universidad de Tufts descubrieron que los niños de todo el mundo siguen
consumiendo cantidades bajas de alimentos esenciales de origen vegetal.
“Los hábitos alimentarios
establecidos durante la infancia pueden influir en la salud a lo largo de la
vida; sin embargo, encontramos que el consumo de alimentos saludables de origen
vegetal sigue siendo bajo entre los jóvenes de todo el mundo”, afirmó la
primera autora, Sydney Yearley, estudiante del programa de Doctorado en
Medicina y Doctorado en Ciencias Clínicas y Traslacionales de Tufts. “Estos
hallazgos proporcionan un importante punto de referencia para evaluar el
progreso e identificar oportunidades para mejorar el acceso a alimentos
nutritivos para niños y adolescentes”.
En el estudio, publicado
en BMJ Global Health, los investigadores analizaron datos dietéticos de la Base
de Datos Dietética Global, una amplia recopilación de lo que comen y beben las
personas en todo el mundo. Utilizando un amplio modelo estadístico que incorpora
datos de más de 1200 encuestas dietéticas de 185 países, los investigadores
analizaron las tendencias de consumo de cinco alimentos vegetales saludables
entre 1990 y 2018. Se centraron en la cantidad de fruta, verduras sin almidón,
verduras con almidón (excluyendo las papas), legumbres, frutos secos y semillas
que consumían niños y adolescentes desde el nacimiento hasta los 19 años. El
estudio proporcionó estimaciones de la ingesta a nivel mundial, regional y
nacional, incluyendo diferencias por sexo, nivel educativo del hogar y
residencia urbana o rural.
Se constató que, en el plano mundial, los niños y adolescentes consumen cantidades relativamente bajas de
alimentos vegetales, desde 1,19 raciones al día en niños menores de un año
hasta 3,55 raciones al día en jóvenes de 15 a 19 años, con poca variación según
el sexo. Las tasas eran más bajas en el sur de Asia en todas las edades,
mientras que los países del este y sureste de Asia presentaban algunas de las
tasas más altas en muchos grupos de edad, principalmente porque los niños y
adolescentes de estas regiones consumían más verduras sin almidón. También se
observó que el consumo de estos alimentos importantes aumentaba con la edad en
todas las regiones, excepto en los países de altos ingresos. A nivel de país,
las tasas fueron más altas en Vietnam, Congo y México; y más bajas en España,
Pakistán y el Reino Unido. Entre 1990 y 2018, el consumo total de alimentos
saludables de origen vegetal aumentó a nivel mundial y en todas las regiones,
excepto en el sur de Asia.
También
descubrieron que solo en los países de altos ingresos el consumo de alimentos
vegetales saludables disminuía con la edad, lo que, según indican, podría
sugerir que factores como la autonomía juvenil, el entorno alimentario o las
normas culturales influyen en la dieta infantil en estas regiones.
“Cuando los niños no
consumen suficientes alimentos adecuados, su salud física y mental se ve
afectada, limitando su energía, metabolismo, aprendizaje y estado de ánimo”,
afirmó el autor principal, Dariush Mozaffarian, cardiólogo y director del
Instituto Food is Medicine de la Universidad de Tufts. “Nuestros hallazgos
respaldan la importancia de identificar las deficiencias y promover soluciones
para fomentar el consumo de alimentos vegetales saludables y mínimamente
procesados entre los niños de todo el mundo”.