Un paso hacia la resolución de infertilidad humana. Una de las diferentes causad de infertilidad masculina es un fallo en el desarrollo de la línea germinal, ese procedo por el cual las células embrionarias se diferencian en espermatozoides u óvulos. Encontrar tratamientos para esas fallas ha sido un reto.
Un nuevo estudio da un paso hacia la solución. Publicado en Cell Stem Cell, los científicos presentaron un método par transformar células derivadas de sangre humana en células precursoras de espermatozoides inmaduros de primates en un entorno similar a un mini-testículo.
Un novedoso enfoque fue partir de células madre pluripotentes inducidas de machos humanos y de macacos rhesus, que son células en blanco que pueden programarse para convertirse en casi cualquier tipo de célula. Al exponerlas a señales químicas específicas, los investigadores las transformaron en células similares a células germinales primordiales, versiones cultivadas en laboratorio de las primeras células embrionarias que finalmente se desarrollan en células germinales, en este caso, espermatozoides.
Las células germinales no pueden madurar por sí solas y requieren un entorno propicio, o nicho. Para proporcionarlo, los investigadores combinaron células germinales humanas o de mono con células de soporte de fetos de ratón, Juntas, estas células se auto organizaron en una estructura tridimensional llamada testículo reconstituido xenogénico, que imita la estructura básica de un testículo natural.
Dentro del mini-testículo, comenzaron a formarse los túbulos seminíferos. Estas son estructuras enrolladas dentro de los testículos donde se producen los espermatozoides. Lo que creció en este sistema se asemejaba mucho tanto a la apariencia como a los patrones de actividad genética de las células germinales humanas reales durante las primeras etapas del desarrollo de los espermatozoides.
Mediante un largo proceso, los investigadores generaron con éxito células humanas germinales y, por ves primera, espermatogonia de macaco, células germinales subdesarrolladas de macho que se hallan en los testículos, a partir de células madre. Estas células de macaco eran 97 % similares a las células producidas naturalmente de humanos y micos.






