viernes, 9 de octubre de 2026

Un ejercicio que beneficia a adultos mayores

El ejercicio de intensidad que se combina con descansos breves mantiene la masa muscular e incide en la reducción de la grasa corporal en adultos mayores. Foto Easy-Peasy AI


Perder grasa corporal es una cosa. Perder grasa conservando el músculo que ayuda a mantenerse fuerte y activo es otra muy distinta, especialmente al envejecer. Las investigaciones sugieren que un tipo concreto de ejercicio podría ofrecer ventajas a la hora de lograr ambos objetivos.

El entrenamiento a intervalos de alta intensidad (HIIT) —que consiste en alternar breves ráfagas de ejercicio intenso con periodos de recuperación más suaves— puede resultar especialmente beneficioso para las personas mayores que desean reducir grasa sin sacrificar masa muscular magra.

En un estudio publicado en la revista Maturitas, investigadores de la Universidad de Sunshine Coast compararon tres intensidades de ejercicio diferentes. Aunque los participantes de todos los grupos experimentaron una pérdida de grasa moderada, el HIIT destacó por su capacidad para reducir la grasa manteniendo al mismo tiempo el tejido magro.

"Descubrimos que los ejercicios de intensidad alta, media y baja conducían a una pérdida de grasa moderada, pero solo el HIIT permitía conservar la masa muscular magra", afirmó la autora principal y fisióloga del ejercicio, la Doctora. Grace Rose, de la Universidad de Sunshine Coast.

Los resultados ponen de relieve una distinción importante en el envejecimiento saludable: perder peso no equivale necesariamente a mejorar la composición corporal.

El equipo de investigación australiano analizó cómo influye la intensidad del entrenamiento en la composición corporal, es decir, en las proporciones de grasa, músculo y otros tejidos que conforman el cuerpo.

En el estudio participaron 123 adultos mayores sanos de la región del Gran Brisbane. La edad media de los participantes era de 72 años y su índice de masa corporal promedio rondaba los 26 kg/m², una cifra que los investigadores calificaron de normal para adultos mayores de 65 años.

Los participantes completaron tres sesiones de gimnasio supervisadas a la semana durante seis meses. Cada sesión duraba 45 minutos y los participantes fueron asignados a uno de estos grupos: entrenamiento a intervalos de alta intensidad, ejercicio de intensidad moderada o un grupo de comparación de baja intensidad.

Para realizar un seguimiento de los cambios, los investigadores midieron la composición corporal al inicio del estudio, a los tres meses y nuevamente a los seis meses. Utilizaron una técnica de escaneo especializada que estima la cantidad de grasa y tejido magro en todo el cuerpo.

Tanto el entrenamiento de alta intensidad como el de intensidad moderada redujeron significativamente la masa grasa, logrando mejoras mayores que las observadas en el grupo de baja intensidad. Sin embargo, los dos enfoques más exigentes difirieron en sus efectos sobre el tejido magro.

"Si bien el entrenamiento moderado redujo la masa grasa, también provocó una ligera disminución de la masa muscular magra", señaló Rose.

Por su parte, los participantes que realizaron HIIT redujeron la grasa sin experimentar esa misma pérdida de masa magra.

Esto podría resultar especialmente valioso en etapas posteriores de la vida, cuando mantener la musculatura cobra cada vez más importancia para conservar la independencia física. Unos músculos fuertes ayudan a las personas a subir escaleras, levantarse de una silla, mantener el equilibrio y realizar las actividades cotidianas.

Una distinción importante es que las pruebas de imagen midieron el tejido magro, no directamente la fuerza muscular. La masa magra incluye el músculo, pero también otros tejidos y agua; por tanto, las variaciones en estas mediciones no se traducen necesariamente en cambios equivalentes de fuerza.

Los investigadores hallaron otro beneficio potencialmente importante relacionado con la grasa acumulada en la zona media del cuerpo.

"Tanto la intensidad alta como la moderada mejoraron la composición del peso acumulado en la zona media. Es necesario analizar más a fondo los resultados obtenidos con la intensidad baja".

El estudio original reveló mejoras en el tejido adiposo visceral tanto en el grupo de alta intensidad como en el de intensidad moderada.

jueves, 8 de octubre de 2026

Hallan ancestro nuestro de hace 2 millones de años

Calavera de Homo erectus, un ancestro directo nuestro, que vivió en África desde hace unos dos millones de años, poblando además otras regiones. Foto World History Enciclopedia


Arqueólogos de la Universidad La Trobe describieron 18 fósiles de homininos recién publicados procedentes de Sudáfrica, incluido un segundo fragmento de cráneo perteneciente a Homo erectus. 

El hallazgo aporta pruebas más sólidas de que esta especie estaba presente en el sur de África hace 2 millones de años, unos 200.000 años antes de lo que se creía tradicionalmente.

La colección de fósiles también incluye restos de Paranthropus robustus. Dichos especímenes sugieren que la especie estaba experimentando cambios evolutivos graduales a medida que se adaptaba a condiciones ambientales y climáticas cambiantes.

Los fósiles proceden de la cantera principal de Drimolen, situada en la Cuna de la Humanidad de Sudáfrica, uno de los yacimientos más ricos del mundo en restos de antiguos parientes humanos. Aunque la cantera fue descubierta en 1992 y excavada hasta 2019, muchos de los fósiles recuperados allí nunca habían sido descritos formalmente y permanecían en gran medida desconocidos para la ciencia.

Investigadores de La Trobe, en colaboración con colegas de Sudáfrica y Estados Unidos, han analizado y descrito otros 18 fósiles del yacimiento. Los restos se han atribuido a Homo erectus y P. robustus.

En una investigación publicada en Annals of Human Biology, el equipo presentó el primer fósil conocido de un Homo erectus adulto procedente de Drimolen. El espécimen tiene una antigüedad de unos 2 millones de años, lo que lo hace aproximadamente 200.000 años más antiguo que los fósiles de Homo erectus adulto descubiertos en otros lugares, incluidos los especímenes de Dmanisi (Georgia), que datan de hace unos 1,8 millones de años.

"El Homo erectus es la primera especie de hominino que, según el consenso general de los investigadores, encaja en nuestro propio género, Homo, y que probablemente sea un antepasado directo nuestro. Drimolen conserva pruebas de la aparición inicial de esta especie hace 2 millones de años; sin embargo, el fósil original, DNH 134, pertenecía a un niño de entre dos y cuatro años, por lo que existía incertidumbre sobre el aspecto que podría haber tenido la versión adulta", señaló el investigador principal, el Doctor Jesse Martin.

El Doctor Martin explicó que "Este artículo presenta un nuevo fósil adulto atribuido a Homo erectus, el DNH 127, lo que confirma aún más que esta especie apareció por primera vez en el sur de África hace 2 millones de años".

miércoles, 7 de octubre de 2026

El Tiranosaurio rex no era nada frío

Esqueleto de Tiranosaurio rex, uno de los grandes depredadores carnívoros al final del período Cretácico. Foto Wikipedia


No, no era frío ni tenía que exponerse al Sol para calentarse. El Tyrannosaurus rex era un animal de sangre caliente con una temperatura corporal similar a la humana, sugiere un análisis de sus dientes.

El estudio respalda la idea de que el T. rex era un depredador y carroñero rápido y lleno de energía, y no un animal que se calentaba al sol para obtener energía, como la gran mayoría de los reptiles de hoy.

Este dinosaurio vivió hace entre 68 y 66 millones de años -final del periodo Cretácico (que abarcó desde hace 143,1 hasta 66 millones de años), fue uno de los dinosaurios carnívoros más grandes que existieron.

Para saber su temperatura, los científicos se basaron en isótopos pesados ​​y poco comunes de carbono y oxígeno se combinan de manera diferente en el esmalte dental en formación según la temperatura. La cantidad de enlaces formados entre estos isótopos es mayor a temperaturas bajas que a temperaturas altas; es decir, los animales de sangre caliente, capaces de regular su propia temperatura corporal, presentan menos de estos enlaces químicos en sus dientes.

Al medir los enlaces en el dióxido de carbono (CO2) liberado al disolver pequeñas muestras de dientes de T. rex, Randon Flores, geólogo de la Universidad de California, Los Ángeles (UCLA), y sus colegas estimaron la temperatura corporal de este dinosaurio en comparación con la de otros animales.

Así, precisaron que la temperatura corporal de este tiranosaurio era de 36,3 grados Celsius, comparable a la de un humano o un elefante. Los reptiles actuales de sangre fría suelen tener temperaturas corporales más bajas, de entre 28 y 30 °C y la mayoría de las aves -descendientes de la rama de dinosaurios a la que pertenecía el T. rex- tienden a temperaturas más elevadas, de entre 40 y 43 °C. 

Los resultados, publicados Science Advances, demuestran hasta qué punto este pariente de las aves modernas ya se había diferenciado de los dinosaurios de sangre fría, como el Triceratops y el Stegosaurus.


Nota: con información de Live Science


martes, 6 de octubre de 2026

Hallan el primer planeta de segunda generación

Ilustración de un planeta alrededor de una estrella enana blanca, un planeta formado con el material dejado tras la muerte estelar. Imagen NASA/ESA/L. Hustak


Durante más de un cuarto de siglo, unas firmas químicas no identificadas procedentes de una enana blanca permanecieron latentes en el archivo del telescopio espacial Hubble (de la NASA y la ESA), hasta que una minuciosa investigación realizada por un joven astrónomo reveló algo extraordinario: elevadas cantidades del elemento niobio —junto con otras abundancias químicas inusuales—, lo que apunta a la posible existencia de un planeta de segunda generación orbitando dicha enana blanca. 

Si bien ya se han identificado algunos planetas que orbitan en torno a enanas blancas, este es el primer candidato que presenta las características propias de un planeta formado a partir de material vinculado a la muerte de una estrella, y no a su nacimiento. El hallazgo abre una llamativa vía de investigación futura y pone de relieve la intrigante idea de que las estrellas podrían disfrutar de un prolongado 'segundo acto' al albergar nuevos planetas, mucho después de haberse agotado el combustible de su 'vida' principal.

Una enana blanca es el núcleo remanente de una estrella de baja masa que ha agotado todo su combustible nuclear y ha expulsado al espacio su envoltura externa de gas y polvo. Un planeta de segunda generación es un mundo que se forma alrededor del remanente estelar a partir del material que este expulsó.

"En lugar de considerar la etapa de enana blanca como una especie de epílogo en la historia de una estrella y sus planetas, esta investigación sugiere que los sistemas que conocemos son solo el primer capítulo de una historia potencialmente mucho más larga, en la que aparecen nuevos personajes. Es una perspectiva realmente apasionante que merece la pena explorar", afirmó Jamie Williams, astrónomo y autor principal, quien cursa estudios de doctorado en la Universidad de Warwick, en el Reino Unido.

La Tierra y los demás planetas de nuestro sistema solar son planetas de primera generación, formados a partir del material sobrante del nacimiento de una estrella.

El hallazgo fue presentado en Nature Astronomy.

El planeta detectado es un gigante gaseoso similar a Júpiter y orbita muy cerca de su estrella, a solo seis millones de kilómetros.

lunes, 5 de octubre de 2026

Así era la cara de un americano hace 3000 años

La reconstrucción de la carta de este antiguo hombre americano permitió ver que su origen es nativo americano, un Homo sapiens moderno. Foto Chris Rynn


Un grupo de científicos reconstruyó el rostro de un hombre que vivió hace 3000años en lo que hoy es Ecuador. La base, un cráneo hallado en los años 1970 cerca del pueblo Punín en la región del Chimborazo.

En esa misma zona en 1923 se había hallado otro cráneo, denominado Punín-1 y los científicos dijeron que se trataba de quizás alguien arcaico de ancestro de Oceanía, debido a ciertos rasgos. Tal vez un Neandertal o un Homo erectus.

Pero Punín-2, cuyo rostro fue reconstruido,indica que nada de eso, que se trata de un hombre moderno de ancestría americana.

Nota: con información de Live Science

domingo, 4 de octubre de 2026

Bebidas dietéticas sirven para bajar de peso: estudio

Las bebidas con edulcorantes no nutritivos sirven para controlar el peso en personas con obesidad o sobrepeso. Fto Pickpik


Investigadores de la Universidad de Liverpool han completado el que describen como el ensayo controlado aleatorizado más largo y exhaustivo realizado hasta la fecha sobre los refrescos con edulcorantes no nutritivos (ENN).

Los edulcorantes no nutritivos son sustitutos del azúcar bajos en calorías o sin calorías que se utilizan habitualmente en alimentos y bebidas. El estudio, de 104 semanas de duración, reveló que las bebidas con ENN —incluidos los refrescos «light» o de dieta— ofrecían resultados similares a los del agua en cuanto al control del peso a largo plazo.

Los hallazgos, publicados en el British Journal of Nutrition, aportan evidencia clínica a largo plazo sobre bebidas que contienen aspartamo, acesulfamo potásico (acesulfamo-K) y sucralosa. Los investigadores observaron que estas bebidas eran comparables al agua a la hora de favorecer tanto la pérdida de peso como su mantenimiento a largo plazo.

El ensayo SWITCH contó con la participación de 493 adultos con sobrepeso u obesidad que siguieron un programa estructurado de control de peso basado en cambios de comportamiento.

Entre los principales resultados destacan:

-La pérdida de peso fue similar en los grupos que consumían bebidas con ENN y en los que bebían agua tras 104 semanas (-4,8 kg frente a -3,7 kg; diferencia no significativa).
-Ambos grupos mantuvieron la reducción de peso a lo largo de los dos años que duró el estudio, incluido el último año, cuando los participantes ya no recibían asistencia.
-Los participantes de ambos grupos experimentaron una reducción del perímetro de cintura y cadera, así como mejoras en la composición corporal y en diversos biomarcadores metabólicos.
-Los investigadores no hallaron diferencias clínicamente significativas en parámetros como la presión arterial y el colesterol asociadas al consumo a largo plazo de aspartamo, acesulfamo-K o sucralosa en comparación con el agua.
-La ingesta de azúcar disminuyó en ambos grupos, observándose una reducción ligeramente mayor entre los participantes que consumían bebidas con ENN.

sábado, 3 de octubre de 2026

Así producen cáncer los virus y bacterias

La prevención de infecciones por virus y bacterias reduce el riesgo de cáncer provocado por estos organismos. Foto Public Domain


Más de 2.3 millones de nuevos casos de cáncer en el mundo (12 % del total) en 2024 fueron causados por una infección. De estos, la mayoría fueron causados por cinco patógenos: Helicobacter pylori (4 %), papilomavirus humano (4 %), hepatitis B (2 %), virus Epstein-Barr (1 %) y hepatitis C (menos de 1 %).

Los datos fueron revelados por un nuevo estudio de la Organización Mundial de la Salud (OMS), publicado en The Lancet Oncology.

Pero, ¿cómo puede un virus causar cáncer? Se sabe que de manera directa o indirecta puede cambiarlos genes de la célula que infecta, haciendo que sea más probable que crezca de manera descontrolada y eventualmente convertirse en cáncer. Esto lo hace de tres maneras principales.

Una, anulando la capacidad de la célula de destruirse o de dejar de dividirse. Estos dos mecanismos los hace la célula si es infectada por un virus.

Dos, insertando su propio ADN dentro del ADN de la célula infectada, hecho que puede alterar de modo accidental los genes que controlan la muerte celular o la división de la célula.

Tres, cuando el virus porta un gen que causa cáncer (oncogen), gen que en muchos casos ha tomado el gen de otro organismo.

No solo son los virus. También las bacterias pueden causar cáncer, como el H. pylori, o parásitos como Opisthorchis viverrini, un tipo de gusano en el hígado. Pero estos actúan de manera más indirecta que los virus. Una infección prolongada  por estos tipos de organismos puede causar estrés en los tejidos, generando inflamación sobre activa, dañando más los tejidos. Ese estrés puede dañar el ADN en las células o generar errores durante la división celular, generando ambos casos mutaciones que pueden derivar en cáncer.

Lo positivo es que las infecciones por virus y bacterias se pueden controlar si se actúa a tiempo y así se evita que incidan en el desarrollo de cáncer.