La recomendación de los médicos es que los adultos deben realizar 150 minutos de actividad física semanal para mantener la salud del corazón. Pero ahora un extenso estudio observacional publicado en el British Journal of Sports Medicine, sugiere que no es así.
El estudio indica que se requiere cuatro veces esa cantidad de minutos semanales: entre 560 y 610 minutos de actividad física de moderada a intensa son los que sirven para reducir el riesgo de derrame e infarto. El ejercicio moderado a intenso incluye caminada rápida, trote y bicicleta, por ejemplo.
El estudio también sugiere que las personas con menores niveles de acondicionamiento necesitarían un poco más que aquellos con más alta aptitud física.
Con base en los resultados, los investigadores afirman que esa vieja guía de los 150 minutos para todos no es válida y que en vez de eso, las guías futuras podían incluir objetivos de actividad personalizada según el nivel físico de la persona.
La actitud cardiorrespiratoria varía mucho de persona en persona y se considera un indicador fuerte de salud cardiovascular. La baja aptitud cardiorrespiratoria ha sido relacionada con mayor riesgo de ataque cardíaco, derrame y muerte temprana.
El estudio lo adelantaron investigadores en la Universidad Politécnica Macao e incluyó información de 17 088 personas enlistadas en el UK Biobank entre 2013 y 2015.






