El ya mítico (desde lo astronómico y la ciencia) telescopio espacial Hubble está en problemas. Ha perdido altura en su órbita y de no hacerse algo podría caer y destruirse en la Tierra. Por eso es que la NASA está investigando si las empresas espaciales privadas podrían ayudar a prolongar la vida útil del telescopio, que lleva más de 35 años transformando nuestra comprensión del universo.
El 29 de octubre, la agencia publicó una solicitud de información (Request for Information) para conocer detalles sobre tecnologías comerciales que podrían utilizarse para realizar tareas de mantenimiento en el Hubble mientras permanece en órbita. El objetivo es determinar si las nuevas capacidades de las naves espaciales podrían mantener en funcionamiento al emblemático observatorio durante más tiempo, mejorar su rendimiento o ayudar a concluir su misión de manera segura.
"Al Hubble aún le queda una importante labor científica por delante, y debemos analizar todas las oportunidades razonables para que siga aportando resultados durante el mayor tiempo posible", afirmó el administrador de la NASA, Jared Isaacman. "Si existen formas innovadoras y rentables de prolongar la vida útil de un activo que ya se encuentra en órbita, tenemos la obligación, tanto con los contribuyentes estadounidenses como con la comunidad científica, de explorarlas. Prolongar la vida del Hubble significaría más descubrimientos, más ciencia y más oportunidades para ampliar nuestra comprensión del universo".
Una de las posibilidades que se están estudiando consiste en enviar una nave espacial para desplazar el Hubble a una órbita más elevada. Esto permitiría contrarrestar la pérdida gradual de altitud que amenaza el futuro del telescopio y, potencialmente, le permitiría seguir realizando descubrimientos científicos durante algunos años más.
La NASA también está interesada en misiones que permitan realizar tareas de mantenimiento en el telescopio y mejorar sus capacidades. Otra opción se centraría en retirar el Hubble de forma segura una vez finalizada su labor científica, ya sea guiándolo a través de un descenso controlado hacia la atmósfera terrestre o gestionando su eliminación en órbita.






