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lunes, 9 de febrero de 2026

Así pierden biodiversidad las selvas

Las selvas están perdiendo biodiversidad y las especies se hacen menos resilientes ante factores como el cambio climático. Foto Pexels


Absorben CO2, son soporte de animales, hongos e insectos y mantienen el suelo firme, además influyen en el ciclo del agua, fuera de proveer bienes a los humanos. Son los árboles. Pero las selvas donde está buena parte de ellos están teniendo cambios importantes.

Un estudio global reveló que muchos ecosistemas boscosos se están haciendo más uniformes, pierden biodiversidad y crecen con menor resiliencia. El estudio fue publicado en Nature Plants.

Los investigadores analizaron más de 31 000 especies arbóreas en todo el globo y pudieron determinar cómo cambiarán en las próximas décadas. Se centraron en cambios en la composición de especies, la estabilidad a largo plazo y cómo los bosques funcionan como ecosistemas.

Así fue que encontraron que las especies de árboles que crecen más rápido se están convirtiendo en las dominantes. Al mismo tiempo, especies de crecimiento más lento con características especializadas enfrentan riesgos de declive y extinción.

Una tendencia preocupante, de acuerdo con Jens Christian Svenning, de Aarhus University, y señala el peligro para especies que existen solo en regiones aisladas del mundo.

Svenning explicó que "Estamos hablando de especies únicas, concentradas en especial en regiones tropicales y subtropicales, donde la biodiversidad es alta y los ecosistemas están muy interconectados. Cuando especies nativas especializadas desaparecen, dejan vacíos en los ecosistemas que las especies invasoras rara vez llenan, incluso si estas especies son de crecimiento rápido y de alta dispersión".

Si el cambio climático y la explotación de las selvas continúan en los niveles actuales, probablemente los bosques favorecerá las especies de crecimiento rápido, con hojas más ligeras y menor densidad de madera. Estos rasgos permiten un crecimiento rápido en periodos breves. Ejemplos son la acacia, el eucalipto, el pino y el álamo.

El científico dijo que "Aunque estas especies crecen y se es tablecen bien, son más vulnerables a las sequías, las tormentas, las pestes y los choques climáticos. Esto hace las selvas menos estables y menos efectivas para almacenar carbono a largo plazo".

El estudio también resaltó el rol de crecimiento de especies naturalizadas,, árboles que se originaron en cualquier sitio pero no crecen en nuevas regiones silvestres. Cerca de 41 % de estas especies crecen rápido y tienen hojas pequeñas, hecho que les ayuda a sobrevivir en ambientes alterados. Pero, dijo el profesor, estos árboles raramente los roles ecológicos de las especies nativas.

sábado, 3 de enero de 2026

Fotonoticia: así se defiende la selva ante las sequías

La selva en Panamá trata de defenderse de las sequías, pero no parece suficiente la adaptación que han desarrollado., Foto Wikipedia Commons


Es una defensa frente al calentamiento global y el cambio climático, ¿pero les funcionará? Una investigación encontró que las selvas en Panamá parecen haber desarrollado una estrategia frente a las continuas sequías: ahora crecen raíces más profundas.

El estudio fue publicado en New Phytologist y en él los investigadores querían saber qué sucedía con las raíces de árboles tropicales si carecían de agua. La investigación se hizo en 32 parcelas en cuatro áreas distintas de la selva.

En cada una se encontró una respuesta similar de los árboles, que tenían raíces más profundas. Pero se encontró que esas raíces no crecían lo suficiente para compensar la pérdida de carbono y biomasa. Tal parece que la estrategia busca más mantener sus funciones hidráulica y fisiológica.

Se requerirán estudios similares en otras regiones tropicales para tener mayor certeza de cómo responden las selvas ante las sequías más pronunciadas.

Pero hasta ahora, no parece alentador el panorama.

domingo, 14 de septiembre de 2025

No es bueno: aumenta fragmentación de las selvas

Se aprecian los patrones globales del cambio en la fragmentación de los bosques de 2000 a 2020. Imagen Science


No solo es la deforestación el grave problema de los bosques, la retención de carbono y la vida en ellos, es la fragmentación, que crece. Eso dice un nuevo estudio en Science, que a diferencia de otros indica que con una nueva ,métrica se determinó que viene en aumento.

La fragmentación se presenta cuando grandes selvas se descomponen en partes más pequeñas, reduciendo por tanto la conectividad del hábitat y el tamaño.

Los datos obtenidos son de interés. Los científicos usaron nueve métricas de fragmentación, agrupadas en estructura, agregación y conectividad y desarrollaron índices para cada grupo. Emplearon imágenes satelitales de alta resolución para analizar la cobertura global de bosques de 2020 a 2022.

Encontraron:

La conectividad mostró un incremento en 51%-67 % de las selvas globales y  57 %-83 % en las selvas tropicales y la métrica de agregación mostró 57 %-83 % de selvas que se tornaron más fragmentadas.

Esta fragmentación se debe a:

Cambio en la agricultura, 37 % global y 61 % en el trópico; la silvicultura, 34 % en el plano global, y en menor medida los incendios forestales y la deforestación impulsada por la venta de materias primas.

Hay un dato bien llamativo: se observó que las áreas protegidas experimentaron un 82 % menos de fragmentación que las áreas no protegidas, principalmente por la reducción en la actividad agrícola, hecho que sugiere que gran parte del aumento de la fragmentación es reversible, porque a menudo se debe a usos reversibles del suelo, como la agricultura, la tala de árboles o causas naturales como los incendios. Si se protegen esas áreas podrían restaurarse con el tiempo.

viernes, 5 de septiembre de 2025

Cuando la Tierra estuvo 5 millones de años atrapada en CO2

Una monumental actividad volcánica de las Escaleras Siberianas activó los fenómenos que condujeron a la Gran Extinción y a la lenta recuperación de la vida. Imagen Public Domain


Ocurrió hace unos 252 millones de años. Un evento que eliminó más del 90 % de las especies marinas y al menos el 70 % de las terrestres. La Gran Extinción, la peor de las que han ocurrido en el planeta.

¿Qué fue lo que pasó? Se sabe hoy que se debió a una enorme actividad volcánica de las Escaleras Siberianas o Siberian Traps, una enorme región ígnea. 

Como toda extinción, no ocurrió de un momento a otro, ni de un año a otro, tampoco de un siglo a otro. Es un proceso que puede tomar cientos de miles de años. Así ha sucedido en las otras extinciones masivas, salvo en la del Cretácico-Paleógeno que acabó con los dinosaurios y unas tres cuartas partes de las especies terrestres más grandes y que fue cuestión de alrededor de un año.

La Gran Extinción duró casi un millón de años. La sorprendente actividad volcánica calentó la atmósfera por las emisiones de cenizas y gases, los océanos se acidificaron y quedaron sin oxígeno y se afectó la capa de ozono. Los investigadores siempre se han preguntado porqué las condiciones de super gases de invernadero persistió durante cinco millones de años.

Ahora un estudio parece tener la respuesta, a cargo de científicos de la University of Leeds y China University of Geosciences en Wuhan.

¿Qué fue lo que permitió tal anomalía tan larga?

Fue la muerte de las selvas y su lentísima recuperación el hecho que evitó que fuera más acelerado el secuestro de carbono, ese proceso mediante el cual el CO2 es removido de la atmósfera y almacenado en plantas, el suelo o los minerales.

Los resultados, publicados en Nature Communications, mostraron que la pérdida de vegetación durante el catastrófico evento volcánico condujo a una enorme reducción del secuestro de carbono, situación que derivó en un prolongado periodo durante el cual hubo gigantescas cantidades de CO2 en la atmósfera.

Un efecto dominó que algunos sugieren podría ser la situación actual de calentamiento global: más dióxido de carbono en la atmósfera, pérdida de bosques e incapacidad de estos para retener carbono y mayor aumento entonces de la temperatura.

sábado, 31 de mayo de 2025

13 datos sobre la pérdida global de bosques

 

Por primera vez la principal causa de pérdida de bosques primarios fueron los incendios en diferentes regiones del planeta. Foto Pexels


El mundo pierde sus selvas a gran velocidad y los acuerdos para frenar la deforestación de nada han servido. Los nuevos datos del World Resources Institute reveló un panorama nada halagador. La deforestación no solo reduce la biodiversidad y presiona a miles de especies, sino que acaba con sumideros de carbono y aumenta las emisiones que conducen al calentamiento global y al cambio climático.

Algunas de las cifras del informe son dicientes:

-En 2024 se perdieron  6.7 millones de hectáreas, el doble de 2023.

-Cada minuto el mundo pierde 18 campos de fútbol de bosques.

-Primera causa de pérdida, por vez primera: los incendios.

-Por incendios forestales se emitieron 4.1 gigatoneladas de gases de invernadero.

-Las emisiones por incendios fueron 4 veces más que en 2023.

-Deforestación por ganadería, agricultura y otras crecieron 14 %.

-Bosques capturan más del 25 % de las emisiones totales de gases.

-Brasil fue líder en deforestación tropical, 42 % de bosques primarios.

-La República del Congo y la República Democrática del Congo tuvieron récord de pérdida boscosa.

-Deforestación en Indonesia se redujo 11 %.

-Pérdida de selva en Malasia también declinó 13 %.

-En 2021, 140 países acordaron revertir la pérdida de selvas a 2030. De los 20 países con más bosques, 17 han perdido más selva que antes del acuerdo.

-Por ejemplo, de octubre de 2024 a marzo pasado, Colombia deforestó 88 900 hectáreas se selvas.


lunes, 20 de mayo de 2024

Viaje al pasado: así era un arácnido hace 308 millones de años

Un arácnido de hace 300 millones de años, un animal que puede representar un nuevo orden dentro de su grupo. Imagen J. of Paleontology


Hace más de 300 millones de años las arañas y demás arácnidos copaban las selvas de lo que hoy son Europa y Estados Unidos. No eran los únicos habitantes, había cantidad de animales exóticos extinguidos ya. Pero, ¿cómo eran las arañas de entonces?

Una respuesta viene en un artículo publicado en el Journal of Paleontology. En él se reporta el hallazgo de lo que parece una araña que vivió hace 308 millones de años, que vivió y murió en lo que es hoy Mazon Creeken Illinois (Estados Unidos).

Y sí que era diferente a las actuales, según los análisis. Esta medía solo 1.5 centímetros pero tenía unas patas gruesas y espinosas, como ninguna otra actual o ya extinguida, dice Paul Selden, autor principal. Fue nombrada como Douglassarachne acanthopoda.

En aquella época, denominada hoy el Carbonífero, proliferaron las arañas, de hecho fue la primera época en la historia de la Tierra cuando la mayor parte de los grupos de arácnidos se dieron.

"Las rañas son un grupo más bien raro, solo conocido de aquel tiempo por linajes primitivos y compartían esos ecosistemas con varios arácnidos que ya desaparecieron", explica el coautor Jason Dunlop.

D. acanthopoda es representante de esas extrañas primeras formas de arácnidos. Los análisis sugieren que se trata de un nuevo orden de arácnido, pues no comparte rasgos con otros.

No se sabe cuál grupo pudo ser con el que más cercanamente estaba emparentada, pues al fósil no se le aprecia bien la boca. Con seguridad proviene de una época cuando los arácnidos estaban experimentando con un rango de distintos planes corporales.

El Carbonífero es una escala temporal geológica cuyo inicio se estableció en hace 359 millones de años y finalizó hace 299 millones de años. Fue una época muy activa tectónicamente, formándose el supercontinente Pangea.

El clima era cálido y húmedo y por eso crecieron las selvas. Los insectos evolucionaron hacia un aspecto como el actual

martes, 6 de abril de 2021

¿Sin esperanzas? Se acaba la tierra para los elefantes

Elefante Loxodonta africana. Su hábitat se reduce cada vez más. Foto Wikipedia


Acorralados. Así se sienten los elefantes africanos, se deduce de un estudio publicado en Current Biology: mientras hay 18 millones de kilómetros cuadrados en África (un área mayor que Rusia) que pueden ser su hábitat, hoy viven en solo 17 % de esa área por presiones humanas de diversa índole y la caza ilegal por el marfil.

Al estudiar kilómetro por kilómetro, los investigadores encontraron que 62 % de los 29,2 millones de kilómetros cuadrados del continente podrían albergar elefantes.

Si se eliminaran esas presiones, tendrían mucho dónde recuperarse. Hay zonas donde la amenaza es menos fuerte y otras donde se da una coexistencia pacífica con los humanos.

El hábitat natural de los elefantes de sabana y de los del bosque se ha estado encogiendo por la caza ilegal, la pérdida de territorio y el aumento de la población humana. Estas especies tienen capacidad de vivir zonas semidesérticas y hasta en selvas pantanosas. Son mega herbívoros generalistas.

Los investigadores descubrieron vastas áreas potencialmente aptas para estos icónicos animales en las República Central de África y la República Democrática del Congo. En esas áreas hasta no hace mucho vivían cientos de miles de elefantes y hoy solo quedan entre 5000 y 10 000.

El estudio detectó que hay regiones que no visitan, como los desiertos del Sahara, Danakil y Kalahari, así como centros urbanos y las cimas de las montañas.

Además, los que viven en áreas protegidas tienen menos espacio. Tal vez sea que se sienten más inseguros yendo a otras zonas. Hoy 57 % de los hábitats actuales de los elefantes están fuera de áreas protegidas.

Si se les diera chance, podrían recuperarse en número, pero no será sencillo al considerar que en pocos años él área que experimenta afectación antropogénica será del 50 al 70 % en todo el planeta. Y hoy solo 7 % de los parches de visa silvestre tienen más de 100 kilómetros cuadrados.

Nada bueno.

lunes, 5 de abril de 2021

Espeluznante pérdida de selvas tropicales en 2020

Tala ilegal en tierra indígenas Pirititi en Amazonia de Brasil. Foto Quapan


La regiones tropicales, donde se encuentran las selvas húmedas que oxigenan el planeta, se convierten poco a poco e inexorablemente en un peladero: tierra pelada sin cobertura boscosa. Los nuevos datos de la Universidad de Maryland disponibles en el Global Forest Watch indican que se perdieron 12,2 millones de hectáreas en 2020.

De esa cantidad, 4,2 millones (como Países Bajos) se perdieron en las selvas primarias, aquellas que albergan gran biodiversidad y son reservorios significativos de carbono.

Las noticias no son buenas.

La pérdida de bosques primarios fue 12 % más alta en 2020 que el año precedente y es el segundo año consecutivo de un empeoramiento del daño a esos bosques.

Una devastación enorme, precisamente en un año en el cual empresas, países y organizaciones internacionales se habían comprometido a detener la pérdida de selvas.

Los 10 países donde más destrucción de selvas primarias hubo son:

Brasil (más de 1.6 millones de hectáreas);

República Democrática del Congo (cerca de 500 000);

Bolivia e Indonesia con algo menos de 300 000;

Perú con cerca de 190 000);

Colombia con alrededor de 166.485.

La lista la completan Camerún, Laos, Malasia y México.

Es la primera vez que Indonesia no está en los tres primeros lugares.

Colombia, que fue 7 en 2019, subió tristemente al puesto 6.

El informe indica que Colombia mantiene altas tasas de pérdida de bosque primario desde la firma del Acuerdo de Paz con las Farc, que dejó un vacío de poder en las zonas que controlaba y ahora son ocupadas por otros grupos violentos.

El nivel del año pasado igualó la tendencia de los años 2017 y 18.

La deforestación continúa alta en la Amazonia profunda y en varias áreas protegidas como los Parques Nacionales Chiribiquete, Tinigua y Sierra de la Macarena.

El reporte indica que además de las acciones humanas, las selvas soportaron en 2020 diversas afectaciones relacionadas con el clima, desde incendios por intensas sequías a ataques de insectos.

Notas: 

1. La pérdida de cobertura boscosa no es igual a deforestación. La cobertura boscosa se puede referir a plantaciones de árboles así como a selvas naturales, y la pérdida de cobertura boscosa es la remoción del dosel arbóreo por acciones humanas o naturales.

2. Un informe internacional mostró hace pocas semanas que Colombia había bajado la guardia en protección ambiental durante la pandemia por Covid-19.

3. Con base en informe del World Resources Institute - Global Forest Review.


jueves, 18 de febrero de 2021

Informe raja a Colombia por Covid-19 y medio ambiente

Deforestación para palma de aceite en Sumatra. Foto Wikipedia Commons


¿En qué se parecen Brasil, Colombia, Perú, Indonesia y la República Democrática del Congo? En que han dejado de lado la protección ambiental en favor de proyectos de desarrollo destructivos que están acabando las selvas y afectando comunidades indígenas.

Minas a cielo abierto, plantaciones agrícola industriales, mega proyectos de infraestructura y complejos hidroeléctricos están provocando un auge de la deforestación en estos países, de los que más selvas tropicales poseen, acompañado de un aumento en la violación de los derechos humanos de los indígenas.

La denuncia está formulada en el informe publicado por Forest Peoples Programme. Muestra cómo los gobiernos y productores de estos países tienen una actitud contradictoria frente a la demanda de naciones consumidoras de crear cadenas de suministro libres de abusos de derechos humanos, deforestación y pérdida de biodiversidad.

El informe, titulado Retroceso en salvaguardas sociales y ambientales en nombre de la COVID-19, examina cómo los gobiernos de esos países han utilizado la destrucción económica por la pandemia para justificar el retiro de las protecciones legales sociales y ambientales.

El informe fue preparado por Lowenstein International Human Rights Clinic de la Facultad de Derecho de Yale, la Facultad de Derecho de la Universidad de Middlesex en Londres y el Forest Peoples Programme, con colaboración de comunidades indígenas de los cinco países, recogiendo además trabajos de investigadores nacionales y grupos de apoyo.

James Whitehead, director del FPP, dijo que "no se debería priorizar el desarrollo económica por encima de la protección de los derechos de los pueblos indígenas y los bosques tropicales, especialmente durante la pandemia".

El informe muestra cómo en Colombia se intensificó el asesinato de líderes indígenas y defensores de derechos humanos durante los cierres de emergencia por COVID-19, y la deforestación en la Amazonia ha aumentado más de 80 %.


miércoles, 11 de diciembre de 2019

71 nueva especies fueron halladas este año


Pez cardenal ojos de gato hallado este año. Fotos Mark Erdmann

Seguimos en plan de conocer el planeta en el que vivimos. Investigadores de la Academia de Ciencias de California anunciaron que este año descubrieron 71 nuevas especies de plantas y animales en el árbol de la vida de la Tierra.
Estas incluyen 17 peces, 15 geckos, 8 plantas con flores, 6 pulgones de mar, 5 arácnidos, 4 anguiliformes, 3 hormigas, 3 escíncidos, 2 rayas, 2 avispas, 2 musgos, 2 corales y 2 lagartijas.
Estos descubrimientos se hicieron en los 5 continentes y 3 océanos, desde las cavernas de Croacia, las profundidades extremas marinas, las selvas de las praderas.
Para Shannon Bennett, jefe de ciencias de la Academia “a pesar de décadas de búsqueda incansable de algunos de los sitios más familiares y remotos de la Tierra, científicos de la biodiversidad estiman que más del 90 % de las especies permanecen sin ser conocidas. Una rica diversidad de plantas y animales es lo que permite que la vida en nuestro planeta prospere: la conectividad de todos los sistemas vivos proveen resiliencia colectiva de cara a la crisis climática. Cada nueva especie descubierta sirve como recordatorio importante del rol crítico que desempeñamos  en entender y preservar mejor esos valiosos ecosistemas”.


Babosa de mar reportada este año. Foto Terry Gosliner