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domingo, 11 de enero de 2026

Océanos contienen ya energía como para 40 años de consumo global

Los corales son de los organismos marinos que más sufren por el aumento de la temperatura y las olas de calor intensas y continuas. Foto Wikipedia Comons.


Usted lo puede sentir frío cuando mete sus pies y su cuerpo, pero los océanos están cada vez más calientes. El calor acumulado en ellos el año pasado se incrementó en 23 zettajulios, una cantidad equivalente a casi cuatro décadas del consumo primario global de energía.

Eso sugiere un estudio publicado en Advances in Atmospheric Sciences y es la medición más alta de cualquier año desde que se comenzó a medir a comienzos de los años 50 del siglo pasado. Un trabajo en el que participaron más de 50 científicos de 31 instituciones que usaron diversas herramientas como miles de robots flotantes para medir la temperatura hasta los 2000 metros de profundidad.

Mirar las profundidades en vez de las fluctuaciones superficiales suministran un mejor indicador de cómo los océanos están respondiendo a la presión sostenida por las emisiones de origen humano.

Karina von Schuckmann, coautora, afirmó con contundencia que "El dibujo es claro: los resultados para 2025 confirman que el océano continúa calentándose".

¿Y por qué es importante esto? Porque los océanos son fundamentales en la regulación del clima del planeta porque absorben hasta el 90 % del exceso de calor en la atmósfera provocado por las emisiones antropogénicas.

Además, la energía adicional acumulada tiene un efecto poderoso dominó. Los océanos más calientes aumentan la humedad en la atmósfera, suministrando combustible para los ciclones tropicales y las lluvias destructoras.

También los océanos más calientes contribuyen de manera directa al aumento del nivel del mar -el lagua se expande cuando se calienta- y hace muy difíciles las condiciones para los arrecifes tropicales, cuyos corales perecen durante olas marinas de calor prolongadas y con ellos las poblaciones de otros animales asociados a ellos.

El calentamiento, valga aclarar, no es uniforme. Unas áreas se calientan más rápido que otras. Los océanos tropicales, el Atlántico sur, el Mediterráneo, el norte del Océano Índico y el Océano del Sur están entre las aguas que más calor absorbieron en 2025.

Lo peor es que  mayor cantidad de emisiones de gases de invernadero, las que no han dejado de subir, mayor calentamiento de los océanos.

Nada bueno.


Nota: un zettajulio es una unidad gigante de energía que equivale a un trillón de julios. Se usa mucho para medir la energía calórica absorbida por los océanos.

sábado, 31 de mayo de 2025

13 datos sobre la pérdida global de bosques

 

Por primera vez la principal causa de pérdida de bosques primarios fueron los incendios en diferentes regiones del planeta. Foto Pexels


El mundo pierde sus selvas a gran velocidad y los acuerdos para frenar la deforestación de nada han servido. Los nuevos datos del World Resources Institute reveló un panorama nada halagador. La deforestación no solo reduce la biodiversidad y presiona a miles de especies, sino que acaba con sumideros de carbono y aumenta las emisiones que conducen al calentamiento global y al cambio climático.

Algunas de las cifras del informe son dicientes:

-En 2024 se perdieron  6.7 millones de hectáreas, el doble de 2023.

-Cada minuto el mundo pierde 18 campos de fútbol de bosques.

-Primera causa de pérdida, por vez primera: los incendios.

-Por incendios forestales se emitieron 4.1 gigatoneladas de gases de invernadero.

-Las emisiones por incendios fueron 4 veces más que en 2023.

-Deforestación por ganadería, agricultura y otras crecieron 14 %.

-Bosques capturan más del 25 % de las emisiones totales de gases.

-Brasil fue líder en deforestación tropical, 42 % de bosques primarios.

-La República del Congo y la República Democrática del Congo tuvieron récord de pérdida boscosa.

-Deforestación en Indonesia se redujo 11 %.

-Pérdida de selva en Malasia también declinó 13 %.

-En 2021, 140 países acordaron revertir la pérdida de selvas a 2030. De los 20 países con más bosques, 17 han perdido más selva que antes del acuerdo.

-Por ejemplo, de octubre de 2024 a marzo pasado, Colombia deforestó 88 900 hectáreas se selvas.


miércoles, 11 de diciembre de 2024

IA muestra que se acelera el calentamiento global

El calentamiento global está cambiando los paisajes a lo largo y ancho del planeta. Además está generando eventos climáticos más extremos. Foto Flickr/M.Najm


Casi imposible que 2024 no sea el año más caliente en los últimos 125 000 años, de acuerdo con el servicio climático Copérnico de la Unión Europea. La temperatura excedió ya los 1.5° Celsius sobre finales de los 1700, cuando esa era la meta mínima que ha perseguido, sin éxito, el Acuerdo de París.

Puede que para el común de la gente eso no diga ni represente mucho, pero sí que lo sienten los distintos ecosistemas terrestres. Y si no llama mucho la atención, hay otro dato nada reconfortante.

Al analizar 10 modelos y usar Inteligencia Artificial, científicos concluyeron que el aumento de la temperatura seguirá acelerado. Varias regiones del mundo se encaminan a sobrepasar los 3° C, que serían catastróficos para muchas especies y afectaría a cientos de millones de humanos de modo severo.

El estudio, publicado en Environmental Research Letters, revela que regiones como el sur de Asia, el Mediterráneo, Europa Central y África sub Sahariana alcanzarán esos registros antes de lo esperado.

Los modelos y la Inteligencia Artificial establecieron que:

-Es probable que 34 regiones excedan los 1.5° C a 2040. (*)

-31 de esas 34 regiones deben alcanzar los 2° C a 2040.

-26 de las 34 regiones sobrepasarán los 3° C a 2060.

El calentamiento global está generando mayor cantidad de climas extremos más severos, mientras las emisiones de gases de invernadero provenientes de los combustibles fósiles no dejan de aumentar.

El servicio Copérnico, para sus estimaciones, usa miles de millones de mediciones de satélites, barcos, aviones estaciones climáticas.


(*): Este año ya se pasó la barrera de los 1.5 °C pero en años siguientes podría reducirse un poco esa temperatura, de acuerdo con el comportamiento de las emisiones y otros factores. O puede que no, en cuyo caso la fecha de 2040 se anticiparía muchísimo antes.

martes, 10 de diciembre de 2024

Así se está secando el mundo

Las tierras que se tornan áridas no vuelven a sus condiciones anteriores. Una situación que afecta a cientos de millones de personas. Foto PxHere


Aunque en varias partes del planeta se han intensificado los desastres relacionados con el agua, como tormentas e inundaciones, la realidad es que hoy solo 22.4 % de la superficie terrestre no está sometida a sequías casi permanentes.

Esa es la realidad mostrada por la Convención para Combatir la Desertificación de Naciones Unidas. Es que 77.6 % de la superficie ha experimentado condiciones más secas durante las tres décadas últimas (hasta 2020) en comparación con los 30 años anteriores a ese periodo.

Las cifras son dramáticas. En las mismas tres últimas décadas las tierras secas se expandieron 4.3 millones de kilómetros cuadrados -un área casi tan grande como India, el séptimo país más grande- y ahora cubren 40.6 % de la superficie, excluyendo a la Antártida.

En las décadas recientes un 7.6 % de las tierras globales-un área mayor a Canadá- atravesaron umbrales de aridez, es decir pasaron de tierras no secas a secas, o de clase de tierras secas menos áridas a clases más áridas.

La mayoría de esas tierras pasaron de ser paisajes húmedos a ser tierras secas, con consecuencias nefastas para la agricultura, los ecosistemas y las personas que viven en ellas.

La investigación advierte que, si el mundo no logra frenar las emisiones de gases de invernadero, otro 3 % de las áreas húmedas del mundo se convertirán en tierras secas para fines de este siglo.

Para Ibrahim Thiaw, secretario ejecutivo de la Convención, "Este análisis disipa finalmente una incertidumbre que ha rodeado durante mucho tiempo las tendencias de sequía local. Por primera vez la crisis de aridez ha sido documentada con claridad científica, revelando una amenaza existencial que afecta a miles de millones de personas en todo el mundo".

Añade que "A diferencia de las sequías (periodos temporales de escasas precipitaciones), la aridez representa una transformación permanente e implacable". Y explicó que "Las sequías terminan. Sin embargo, cuando el clima de una zona se vuelve más seco, se pierde la capacidad de volver a las condiciones anteriores. Los climas más secos que ahora afectan a vastas tierras en todo el mundo no volverán a ser como eran y este cambio está redefiniendo la vida en la Tierra".

Las áreas más duramente golpeadas por la tendencia seca incluyen casi toda Europa (95.9%), partes de Estados Unidos occidental, Brasil, partes de Asia (notablemente Asia oriental) y África central.

En contraste, menos de un cuarto de la tierra del planeta (22.4%) experimentó condiciones más húmedas, con áreas en el centro de Estados Unidos, costa atlántica de Angola y partes del sudeste de Asia con ganancias en humedad.

Sudán del Sur y Tanzania son las naciones con el más alto porcentaje de tierra en transición a zonas secas, y China como el país que experimenta el área más grande en cambio de  no secas a secas.

En las zonas secas viven 2300 millones de personas y requerirán adaptarse a las nuevas condiciones.

La aridez es considerada una de las cinco causas más importantes de degradación de la tierra (junto a la erosión, salinización, pérdida de carbono orgánico y degradación de la vegetación).


domingo, 10 de noviembre de 2024

Nada qué hacer: cocinar con gas es malo para la salud

Más y más estudios demuestran los efectos nocivos, para la salud y el ambiente, de las estufas a gas. Foto PxHere


El dato es concreto: quienes cocinan con estufan a gas tienen el doble de probabilidades de morir de modo tempranero que por un accidente de tráfico.

Eso concluye una investigación de investigadores de la Universidad Jaime I de Castellón (España) con población del Reino Unido y la Unión Europea.

Les cuento: de acuerdo con los investigadores, se calcula que las estufas a gas responden por 40 000 muertes prematuras en aquellas dos regiones. Esto recorta en 2 años la vida de una persona pr0omedio.

Pero no es lo único: esas estufas a gas responden por más de un millón de casos de asma cada año, que solo en niños cuestan unos US$4300 millones en atención de salud.

La investigación aumenta el número de estudios que han venido demostrando que esos círculos azules en las parrillas emiten óxidos de nitrógeno nocivos para la salud y es uno de los gases que calientan el planeta.

El gas natural que usan esas cocinas producen dióxido de carbono cuando arden y vapor de agua. Y junto a estas emisiones de gases de invernadero producen contaminantes que pueden afectar la salud, como el óxido de nitrógeno y el benceno, que es un carcinógeno humano. El primero es un irritante pulmonar y puede generar asma o exacerbar condiciones pulmonares existentes.

Cuando se cocina en ambientes cerrados, esas estufas son fuente de contaminación de espacios de interior.

Para los expertos hay una manera de eliminar todos estos problemas: des hacerse de las estufas a gas y cocinar con una eléctrica.

Nota: con datos del propio reporte y de New York Times.

martes, 28 de mayo de 2024

Colombia, uno de los países más calientes en últimos 12 meses

Todos los continentes sufrieron olas de calor en los últimos doce meses. Foto U.Padova


La realidad es dura: desde mayor de 2023 cada habitante de la Tierra ha tenido que soportar 26 días adicionales de temperaturas muy elevadas que no se hubieran presentado si no existiera el cambio climático inducido por las actividades humanas.

Y ese calor adicional enferma y mata.

Los últimos 12 meses han sido los más calientes que ha vivido la humanidad en varias decenas de miles de año, siendo culpables las emisiones de gases de invernadero que no dejan de crecer. La nueva investigación sobre el tema reveló que casi el 80 %de la población mundial experimentó al menos 31 días de calor por fuera de lo normal desde mayo del año pasado.

No en todos los países fueron los mismos días. En algunos, dos o tres semanas de días anormalmente calientes, pero en otros el precio pagado por sus ciudadanos fue muy alto: más de 120 días en Colombia, Indonesia y Ruanda.

"Es un precio muy alto que le hemos impuesto a la gente", según  Andrew Pershing, uno de los investigadores, vicepresidente de ciencia de Climate Central. "Es un precio muy alto que le hemos impuesto a la naturaleza", agregó, citado por The New York Times.

Los duros 120 días o más que soportaron países en Sudamérica y África simplemente no se hubieran sado si el cambio climático acelerado no existiera.

El nuevo análisis fue realizado por Climate Central, el Centro del Clima de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja y World Weather Attribution, iniciativa que examina casos de clima extremo.

También se analizó cuántas olas de calor ha habido en los doce meses citados, definidos como episodios de calor por fuera de la temporada en un área grande. Se contaron 76 olas de calor que afectaron a 90 países de todos los continentes, salvo Antártida. Lo vivieron desde India hasta Europa, Norteamérica y el este de Asia.



martes, 25 de julio de 2023

Veganos tienen la dieta de menos impacto ambiental: estudio


Es más sano para el ambiente producir vegetales que carne. Foto Needpix


En términos ambientales no hay nada como una dieta vegana, según un estudio publicado en Nature Food, en el que los investigadores estudiaron datos de dietas de 55 000 personas, relacionados con lo que bebían y comían y los midieron con cinco variantes: emisiones de gases de invernadero, uso de la tierra, uso de agua, contaminación del agua y pérdida de biodiversidad.

Lo que encontraron fue sorprendente: los veganos tienen apenas 30 % del impacto ambiental dietario que los grandes consumidores de carne.

Los datos provenían de un amplio estudio en el Reino Unido sobre cáncer y nutrición que cobijó a casi 57 000 personas durante más de dos décadas.  Los que participaron en este estudio informaron sobre lo que comían y bebían durante 12 meses y fueron clasificados en seis grupos: veganos, vegetarianos, consumidores de pescado y consumidores bajos, medios y altos de carne.

Luego vincularon esos reportes con bases de datos con información sobre el impacto ambiental de 55 000 alimentos, y consideraron cómo era producida esa comida (es diferente el cultivo de zanahorias en invernadero en un país, que en campo en otro, y así con otros productos).

Al incorporar toda la información adicional establecieron con mayor exactitud el impacto ambiental de las diferentes dietas.

No fue una sorpresa hallar quelas dietas con más productos animales tenían mayor impacto. Por unidad de alimento consumida, la carne y los lácteos tenían de 3 a 100 veces el impacto ambiental de las comidas basadas en vegetales.

Eran enormes las diferencias entre los dos extremos, veganos y altos consumidores de carne. Los veganos en el estudio tenían solo el 25 % de impacto de los grandes comedores de carne en términos de emisiones de gases de invernadero: para producir carne se necesita más tierra, con frecuencia se deforesta y se almacena por tanto menos carbono en los árboles.

Pero no es solo en la generación de gases. Los veganos también tenían apenas el 25 % del impacto en el uso de la tierra, 46 % en el uso del agua, 27 % en contaminación del agua y 34 % en pérdida de biodiversidad 

Incluso las dietas bajas en carne tenían solo el 70 %del impacto en la mayoría de las medidas con respecto a las dietas con alto consumo de carne. Eso es importante: no se requiere ser vegano ni vegetariano para tener un impacto.

Sí, porque las cifras son dicientes: el sistema de alimentos responde en el mundo por cerca del 30 % de las emisiones, 70 % del uso de agua dulce  y 78 % de la contaminación del agua.

jueves, 18 de mayo de 2023

La Tierra vivirá 5 años dramáticos

En estos cinco años se esperan sequías severas en varias regiones del planeta. Foto Global Water Partnership


Como si no fuera suficiente con lo que ha venido sucediendo, mayor número de eventos climáticos extremos con pérdidas cada vez peores, los humanos podemos vivir a partir de ahora cinco años críticos, los más calientes desde que se llevan registros.

Eso sugiere un informe de la Organización Meteorológica Mundial, que recordó que 2016 ha sido el año más caliente de todos y ahora existe un 98 % de que uno de los próximos lo sobrepase. Y no solo eso: el quinquenio 2023-2027 será el más caliente de todos.

Hay que recordar que existe más del 50 % de probabilidades de que el fenómeno de El Niño, que calienta extensas regiones del mundo, en los dos próximos meses y un 80 % de que sea moderado hacia finales de 2023.

"Esto tendrá grandes repercusiones para la salud, la seguridad alimentaria, el manejo del aguay el medio ambiente", dijo Petteri Taalas, secretario general de la OMM. "Necesitamos estar preparados".

Científicos han dicho que incluso pequeños incrementos en el calentamiento pueden exacerbar peligros por olas de calor, incendios forestales, sequías y otras situaciones.

La Organización dijo que se esperan aumentos en las lluvias durante el verano en el norte de Europa durante los próximos cinco años, en el Sahel y mucha menos agua en la Amazonia y partes de Australia.

Para ajustar, la OMM afirmó que existen dos de tres chances de que la temperatura en los próximos cinco años alcance los 1.5° Celsius sobre la era preindustrial (hoy ya ha subido 1.1°). Y la meta del Acuerdo de París es evitar que se llegue a ese límite o que no se sobrepase, lo cual parecería improbable hoy porque en vez de disminuir emisiones los países emiten más gases de invernadero hoy y se vive una bonanza en la exploración y uso de los combustibles fósiles.

En 2016, el más caliente de los registros, hubo fenómeno de El Niño. Los pasados tres años (terminó este) estuvieron bajo el influjo de La Niña, que enfría el planeta mas sin embargo fueron tres años muy cálidos para estar bajo ese fenómeno.

Cambio climático severo.



martes, 17 de mayo de 2022

Una bomba de petróleo amenaza la vida en la Tierra

Los proyectos actuales de explotación petrolera equivalen a 18 años de emisiones. La temperatura subirá más de lo deseado. Foto Pixabay


Dinero es dinero y al carajo todo lo demás. Esa es hoy la actitud de las grandes petroleras y los gobiernos de los países productores de gas y petróleo.

Un completo informe en The Guardian reveló un boom petrolero que causará serios problemas a la vida en la Tierra, incluidos los humanos.

Los planes en marcha de esa industria incluyen lo que el medio denominó bombas, 195 bombas, cada una de las cuales derivará en la emisión de al menos 1000 millones de toneladas de CO2 durante su vida, una cifra equivalente a 18años de las actuales emisiones de ese gas de invernadero. De esos proyecto, 60 % comenzaron a trabajar.

Vale recordar que la guerra de Rusia contra Ucrania ha hecho escasear el combustible en Europa, lo que es aprovechado por las petroleras para hacer su agosto pese a toda las advertencias de los científicos, en particular de aquellos que elaboran los informes del Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático.

Esa expansión petrolera equivale a 10 años de emisiones de China, el país que más emite hoy.

Y el asunto no es nada bueno. El IPCC ha reportado que para preservar las oportunidades de tener un futuro mejor para la vida, las emisiones deben caer a la mitad a 2030 y eso no está sucediendo.

Otro análisis había mostrado ya que para mantener la temperatura del planeta a menos de 2 ° C sobre la era preindustrial, la mitad de las reservas de petróleo y un tercio de las de gas deberían permanecer bajo tierra, así como 80 % del carbón.

Hace pocas semanas, el IPCC había sugerido en otro e sus contundentes informes con lo mejor de la ciencia climática, que 'es ahora o nunca' el momento de reducir las emisiones. Y no está sucediendo.

De acá a 2030, según la organización Carbon Tracker, cada día se gastarán 387 millones de dólares en la explotación de los campos de petróleo y de gas.

Lo que importa es el dinero. A la British Petroleum, por citar una empresa, le está yendo tan bien en el negocio que su jefe la llamó una máquina de hacer efectivo.

Un contrasentido pese a todas las evidencias. Y una grave amenaza para cientos de millones de humanos.

lunes, 4 de abril de 2022

Los océanos están más ruidosos

Un océano más ruidoso puede afectar la intensa vida submarina. Foto pxfuel


No solo se están calentando los océanos, alterando la vida en ellos, afectando toda clase de animales y estructuras vivas como los arrecifes de coral. No. Hay algo más allá, un efecto inesperado que acaban de medir científicos.

En aguas más calientes, el sonido se propaga más rápido. O sea, los océanos se están tornando más ruidosos, hecho que puede afectar diversas especies y alterar sus patrones de comunicación.

Esa bulla es más sentida en algunas regiones. El estudio publicado en Earth's Future destacó dos hotspots o puntos de más ruido. Uno es Groenlandia, el otro un parche al noroeste del Atlántico y al este de Terranova y Labrador.

En ellos se puede esperar un cambio entre los 50 y 500 metros de profundidad. La velocidad promedio del sonido puede incrementarse allí en 1,5 %o 25 metros por segundo, situación que puede vivirse a finales de siglo de mantenerse las emisiones de gases de invernadero.

"El mayor impacto es esperado en el Ártico, donde sabemos que hay ahora una amplificación de los efectos del cambio climático. No todo, sino unas áreas específicas donde todos los factores se conjugan", explicó Stefano Salon, uno de los autores, de Trieste, Italia.

El paisaje de los sonidos oceánicos es una cacofonía de vibraciones producidas por los organismos vivos, fenómenos naturales como las olas y el hielo que se resquebraja, el tráfico de barcos y la extracción de recursos. La velocidad del sonido a 50 metros de profundidad va de los 1450 metros por segundo en las regiones polares a 1520 en aguas ecuatoriales.

Muchos animales usan sonidos para comunicarse con otros y navegar en su mundo submarino. El cambio en la velocidad del sonido puede impactar su capacidad de alimentarse, encontrar pareja, evitar depredadores y migrar, dijeron los autores.

También se encontró un aumento de 1 %, más de 50 metros por segundo en el mar de Barents, el Pacífico noroccidental y el océano del Sur, así como a 500 metros de profundidad en el océano Ártico, el Golfo de México y el sur del mar Caribe.

Todos esos hotspots son sitios de alta biodiversidad.


jueves, 28 de octubre de 2021

La Tierra va camino a calentarse 2,7° C más

Bajo la actual trayectoria de emisiones, varias regiones del mundo sufrirán sequías extremas con mayor frecuencia. Imagen Pixabay


Si hay un escenario en el que se habla y promete más de la cuenta, es en el relacionado con el calentamiento global y el cambio climático. Y las noticias no son buenas.

El informe del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA-UNEP) reveló que hay un gran bache entre las promesas de los países para reducir las emisiones de gases invernadero y lo que se necesita para mantener la temperatura del planeta por debajo de los 2°C de más con respecto a la era preindustrial (finales de siglo 18).

Las promesas apuntan a reducir 7,5 % las emisiones a 2030, pero se requiere que bajen 30 % si se quiere alcanzar la meta. El faltante es solo un poco menor que el del año pasado.

Sobrepasar esa meta significa empeoramiento del cambio climático con más olas de calor y más frecuentes, escasez de agua, pérdida de cosechas y colapso de ecosistemas, entre otras consecuencias.

Desde aquella era, el mundo se ha calentado 1,1° C, de modo que queda poco margen de acción para contener el desastre para cientos de millones de personas y las demás especies vivas del planeta.

Con las promesas y acciones actuales, el mundo será al menos 2,7° C más caliente en el año 2100, afectando la caldiad de vida de los humanos de entonces.

A mayor temperatura, mayores posibilidades de sufrir lo descrito, así como intensificación del clima extremo, aumento del nivel del mar, inundaciones incendios por todo el globo.

El informe del Programa se da unos días antes de la Conferencia de las Partes de la Plataforma de Naciones Unidas para el Cambio Climático, que se reunirá en Glasgow (Escocia) y en la que los líderes de los países miembros deberán acordar nuevas y reales metas para reducir las emisiones.

Mientras algunos países como Estados Unidos y el bloque de la Unión Europea anunciaron reducir emisiones 50 % a 2030 con base en lo que generaban en 2005, otros países altamente contaminantes no se han pronunciado, entre ellos India, Arabia Saudita y Turquía, mientras que las promesas de otros como Australia y Rusia no parecen suficientes.

La cumbre va del 31 de octubre al 12 de noviembre, siendo los últimos días los cruciales para obtener nuevos compromisos de los países.


lunes, 30 de agosto de 2021

¿Podrá 'desmetanizarse' el mundo?


El ganado es la principal fuente emisora del nocivo metano. Foto pxfuel


El malo del paseo siempre ha sido el dióxido de carbono (CO2), pero hay otro miembro de la banda que si se controlara generaría un gran beneficio inmediato: metano (CH4).

No es sencillo, pero se puede. Este gas ha contribuido con 0,5° C con el aumento de la temperatura de la tierra desde época preindustrial, segundo en el listado tras el CO2, pero reducir sus emisiones es crucial. Por lo siguiente.

Este gas es solo una pequeñísima parte de nuestra atmósfera (el dióxido de carbono tiene una presencia 200 veces mayor), mas en los primeros 20 años tras su emisión es unas 80 veces más potente que el CO2 como gas de invernadero. A la vez se descompone más fácil, en unos 10 años en comparación con siglos de aquel dióxido.

Es decir que cortar la curva ascendente del metano se traduciría en un alivio pronto para reducir la velocidad del calentamiento y permitir a gobiernos y organizaciones negocian la transición a una energía limpia, sin combustibles fósiles.

La fuente más grande emisora de metano es el ganado, con 31 % del total global; segundo, la extracción de gas y petróleo libera 26 % del total. Otras fuentes son los rellenos sanitarios, minas de carbón, cultivos de arroz y las plantas de tratamiento de agua.

Reducir lo que produce el metano se podría si se consume menos carne, mas no es sencillo: su consumo va en aumento, en particular en países de ingresos medios y bajos. Por eso hay quienes consideran que es mejor reducir desde otros sectores.

Con tecnologías existentes se podrían cortar las emisiones un 57 %. Y casi un cuarto del metano global se podría eliminar sin costo. A las empresas extractoras de gas y petróleo reducir pérdidas sería un incentivo porque tendrían más rendimientos. Y los operadores de rellenos, plantas y minas podrían capturar el gas que emiten. Y con un manejo de los campos de arroz también se podría contribuir más.

Con esas reducciones se podría reducir 0,25° C a 2050 el proyectado aumento en la temperatura del planeta y 0,5 a 2100.

Hoy se intensifica el monitoreo desde satélites para conocer con precisión dónde están las grandes fuentes de metano. Pero como todo lo relacionado con las emisiones de gases de invernadero, el calentamiento global y el cambio climático, no es fácil lograr acuerdos ni sumar voluntades para frenar las emisiones.

Contener el metano sería muy útil. ¿Se logará? O, al menos, ¿se intentará?

Nota: con información de Nature.

martes, 3 de agosto de 2021

Se agravan las señales vitales del planeta

Aumentaron indicadores que presionan el calentamiento de la Tierra. Foto Max Pixel


Muchos pueden estar hartos de que el tema se ventile tanto, para otros no hay un asunto más importante que este en el mundo actual. Un nuevo estudio que rastreó loa signos vitales de la Tierra encontró que 16 de 31 impondrán nuevos récords este año. Por ejemplo la concentración de gases de invernadero, el contenido de calor en los océanos y la pérdida de masa glaciar. 

"Hay evidencia creciente que de estamos muy cerca o que acabamos de traspasar el punto de inflexión relacionado con importantes partes del sistema Tierra", expresó en un comunicado William Ripple, ecólogo de Oregon State University, coautor del estudio.

Se advierte una señal contundente: a pesar de la gran reducción en el transporte y el consumo por la pandemia de Covid-19, no es suficiente y se requieren grandes cambios en el sistema.

Con la pandemia cambiaron las formas de trabajar, viajar y estudiar, pero no fue suficiente para reducir las emisiones globales de carbono.

En el estudio en BioScience los autores mostraron que el uso de combustibles fósiles bajó un poco en 2020, pero el carbono, el metano y el óxido nítrico establecieron marca en 2020-2021: en abril la concentración en la atmósfera alcanzó 416 partes por millón, el promedio mensual global más alto registrado hasta ahora..

Además los cinco años más calientes se dieron desde 2015.

La investigación encontró que el ganado rumiante, gran fuente de emisión de gases, superó los 4000 millones de individuos y su masa total es ahora más de la de los humanos y todos los animales silvestres combinados.

En 2020 se perdieron además 1,11 millones de hectáreas en la Amazonia brasileña, la más elevada en 12 años.

El estudio encontró, como puntos favorables, que los subsidios a los combustibles fósiles han bajado y las energías alternativas alcanzaron el punto más alto.

Para alcanzar la meta que busca contener el aumento de temperatura del planeta a no más de 1,5, máximo 2° C con respecto a la era preindustrial se necesitan grandes transformaciones, entre ellas la drástica reducción en el uso de energías fósiles.

lunes, 19 de julio de 2021

Gracias a la Luna aumentarán inundaciones


Por movimientos cíclicos en su órbita, la Luna contribuirá con más inundaciones en la Tierra. Foto Nasa


Aunque el nivel del mar no aumenta de manera uniforme en todo el globo, desde 1880 ha subido al menos 21 centímetros, un tercio en los últimos 25 años y para 2100 se espera (según distintas proyecciones)  que suba de 30 centímetros hasta 2,5 metros.

Todo depende de cuánto se incrementarán las emisiones de gases de invernadero que calientan la atmósfera y producen el cambio climático que viene derritiendo las regiones polares y los glaciares del planeta.

Claro, a veces hay una ayuda extra, así sea temporal, como el bamboleo de la Luna. Análisis de la Nasa sugieren que en los años 2030 la influencia lunar hará que las mareas sean más altas, y esto sumado al aumento del nivel de los océanos producirá inundaciones en distintas zonas costeras del mundo.

El aporte de la Luna es bien interesante. Tiene un bamboleo en su órbita, alterando ligeramente su posición con respecto a la Tierra en un ciclo de 18,6 años. En la mitad de ese ciclo suprime las mareas, que se reducen y en la otra mitad las amplifica ´presentándose mareas altas más altas y mareas bajas más bajas.

En estos momentos estamos en la parte del ciclo que amplifica y la próxima parte amplificadora se dará en los años 30, cuando ya el nivel del mar será más alto por el deshielo. Esto solo generará más inundaciones en distintas zonas costeras del planeta.

El estudio de Nasa se centró en lo que podría suceder en Estados Unidos, donde las inundaciones pasarían de tener carácter regional a uno nacional.

Al fenómeno se le podrá sumar el fenómeno de El Niño, que agrupa los días de inundaciones en ciertas partes del año en las zonas donde ese evento genera condiciones para inundaciones.

Problemas por venir.

Nota: la investigación sobre las inundaciones apareció en Nature Climate Change.


viernes, 2 de abril de 2021

Nasa confirma que humanos desequilibramos el planeta

Más calor queda atrapado en la Tierra por la emisión de gases. Foto Hippopx


La Tierra está desequilibrada. Sí, mucha población que demanda recursos y cada año se consumen con mayor rapidez. Pero hay un equilibrio que es también fundamental para que la vida en el planeta no sufra las consecuencias del calentamiento: el equilibrio de energía.

Sí. Anda desbarajustado y un informe de la Nasa muestra quiénes son los culpables: los humanos y sus actividades.

Les cuento el cuento:

La energía radiativa (así) entre a la Tierra por la luz solar. Una parte de esa energía es reflejada por la superficie y la atmósfera de vuelta al espacio. La otra queda acá, calienta el planeta, y luego es emitida como energía termal radiativa, así como el asfalto negro se calienta e irradia calor en un día soleado, ejmplo que da la Nasa.

Pero...: adicionar más componentes que absorban la radiación (como los gases de invernadero) o removiendo aquellos que la reflejan (como los aerosoles) generan un desequilibrio. Es lo que se denomina forzamiento radiativo y es la forma como las actividades humanas están afectando el clima.

Los modelos predicen que las actividades humanas provocan la liberación de gases y aerosoles que afectan el presupuesto de energía de la Tierra. Ahora la Nasa por primera vez ha confirmado esos modelos con base en observaciones directas de lo que está sucediendo. El hallazgo fue publicado en un artículo en Geophysical Research Letters.

Mediante una técnica para determinar cuánto del cambio de energía es provocado por los humanos, se estableció ese aumento que produce el calentamiento global y deriva en situaciones como el cambio climático.

¿Qué se encontró? Que las actividades humanas han provocado un aumento del forzamiento radiativo de cerca de 0,5 vatios por metro cuadrado, entre 2003 y 2018. El incremento se debe principalmente a la emisión de gases de actividades como la generación de electricidad, el transporte y la industria manufacturera. Y la reducción de aerosoles reflectivos han contribuido también al desequilibrio.

 Ese es el panorama.

viernes, 6 de noviembre de 2020

Como vamos hoy, el mundo no dejará de calentarse

Las promesas de emisiones no alcanzan para contener el calentamiento. Foto Pixabay


Se fue Estados Unidos, se retiró del Acuerdo de París que busca contener las emisiones de gases de invernadero para que la temperatura del planeta no aumente más de 1,5° C o a lo sumo 2° C con respecto a la era preindustrial. ¿Se logrará sin el concurso de este gran contaminador?

La Unión Europea, Japón y Corea del Sur, aunque todavía sin conocerse cómo, se comprometieron a ser carbono neutros a 2050. China a 2060. Pero ¿es suficiente?

En 2018 el Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC) definió que las promesas de los países del Acuerdo de París  para reducir emisiones eran insuficientes para alcanzar las metas.

Los países han acordado por lo pronto actualizar sus metas para 2030 con base en  los niveles actuales de carbono. Deberán hacerlo antes de la próxima cumbre del clima en Glasgow en 2021.

Más interesante, un consorcio de científicos y especialistas en política, lanzó su Climate Action Tracker (CAT) para rastrear los compromisos y hacia qué apuntan. Y se encuentra un panorama desolador.

La situación de Estados Unidos apunta a un punto  más de 4° más caliente, igual a Rusia, Vietnam, Turquía y Arabia Saudita.

Los compromisos de China van hacia un calentamiento de 3 a 4° C. Y los de la Unión europea a un calentamiento de 2 a 3° C.

Todos estos aumentos son nocivos para el planeta que tenemos hoy y muchas formas de vida. A otras, como a los humanos, se les dificultará más vivir en un mundo tan caliente: hambre, desplazamientos y muerte amenazan en distintas regiones. El calentamiento global y el cambio climático derivado serán cada vez más contundentes.

Entonces los países deben elevar sus metas de reducción de gases, con el agravante de que si Estados Unidos no reingresa al Acuerdo, algunos pueden sentirse desestimulados o con vía libre para mantener sus niveles o subirlos.

Un panorama muy complicado.


Nota: con apoyo en Nature

martes, 16 de junio de 2020

Hacía 800 000 años la Tierra no vivía esta situación

El Sol desde el observatorio de Mauna Loa donde se mide la concentración de gases de invernadero. Foto NOAA

Hacía más de 800 000 años que la Tierra no estaba así. Muchísimo más, quizás. Y aunque es un cambio imperceptible para todos, traerá consecuencias en el mediano y largo plazo.
La concentración de dióxido de carbono en la atmósfera alcanzó 417,1 partes por millón en mayo, de acuerdo con las mediciones del laboratorio de Mauna Loa en Hawái. En mayo de 2019 había llegado a 414,7 y fue tan solo en 2014 cuando se pasó la barrera de las 400 ppm.
Así es como se mide el CO2 que queda en la atmósfera y actúa como gas de invernadero impidiendo que parte del calor que llega del Sol escape al espacio.
Este aumento continuo se da pese a los acuerdos internacionales para reducir las emisiones y evitar que la temperatura de la Tierra suma más de 2 ° Celsius con respecto a la era preindutrial (finales siglo XVIII).
"El progreso en la reducción de emisiones no es visible en el registro de CO2", dijo Pieter Tans, científico del Global Monitoring Laboratory de la oficina estadounidense del océano y la atmósfera (NOAA).
"Continuamos sometiendo nuestro planeta -durante siglos o más- a más calentamiento global, aumento del nivel del mar y eventos climáticos extremos cada año".
Es que si hoy se dejaran de emitir gases de invernadero (el CO2 es solo uno aunque el más incidente hoy) tomaría miles de años para que ese CO2 fuera absorbido por los océanos y la atmósfera para regresar a los niveles preindustriales.
Con motivo de la pandemia por el coronavirus SARS-CoV-2, las emisiones se redujeron al paralizarse la producción industrial, pero no se refleja en la concentración atmosférica.
¿Por qué? Porque la disminución tendría que ser tan grande para que se destacaran dentro de la variabilidad natural del CO2 provocado por la forma como las plantas y el suelo responden a las variaciones estacionales y anuales de temperatura, humedad ambiente y del suelo. Estas variaciones son grandes y hasta ahora las reducciones por Covid-19 no se notan.
Si las reducciones se mantuvieran de 6 a 12 meses, debería disminuir la concentración medida en Mauna Loa.
Aunque las plantas y los océanos absorben una cantidad de CO2 equivalente a cerca de la mitad de las 40 000 millones de toneladas que se emiten cada año por actividades humanas, la tasa del dióxido de carbono en la atmósfera se ha acelerado. En los años 1960 el crecimiento anual promedio era de 0,8 ppm. Se dobló a 1,6 ppm en los años 80 y permaneció fija en 1,5 en los 90. La tasa creció desde 2000 a 2 ppm anual en promedio y a 2,4 en la década pasada. "Hay evidencias abundantes y concluyentes de que la aceleración es causada por mayores emisiones", dijo Tans.
Un problema al que no se le está prestando suficiente atención. 
Algún día será tarde.

domingo, 14 de junio de 2020

El calor se apoderó de 2020

2020 se encamina a estar entre los dos años más calientes de los registros. Foto Pinterest

Ni el coronavirus ni la pandemia detienen el calentamiento del planeta. Y aunque mediciones en todo el mundo han mostrado que las emisiones de gases de invernadero se redujeron en el primer cuatrimestre, su incidencia en el calentamiento global no se siente. ¿Por qué? Es un proceso acumulativo.
Por eso mayo se situó como el mayo más caliente en 140 años de registros, igualando al de 2016.
No solo mayo, sino que el periodo enero.-mayo se sitúa como el segundo más caliente tras 2016, de acuerdo con los datos de los Centros de Información Ambiental de Estados Unidos.
El reporte no es nada tranquilizador. La temperatura en mayo estuvo 0,95° Celsius encima del promedio del siglo 20.
El periodo marzo-mayo registró una temperatura global 1,06° C encima del promedio, el segundo más caliente tras 2016. Fue la segunda primavera más caliente en el hemisferio norte y el tercer otoño más cálido en el sur.
(2016 ha sido el año más caliente de los registros). 
Pero de enero a mayo no fue mejor. El promedio global estuvo 1,10° C encima del promedio del siglo pasado de 13,1° Celsius.
Fue el periodo más caliente para Sudamérica, Europa, Asia y la región del Golfo de México. 
En lo regional, Asia tuvo el mayo más caliente de la historia, fue el segundo en el Caribe y el quinto en África y el sexto en Sudamérica, mientras Europa vivió inesperadas y fuertes olas de calor.
La cobertura de hielo del Ártico estuvo 7 % debajo del promedio 1981-2010, la cuarta más reducida en 42 años de registros.

martes, 2 de junio de 2020

Vías arrasarán la Amazonia... y Colombia participa

Con más vías se facilitará la apertura de tierras hoy selváticas. Foto Wikipedia Commons

La destrucción de la Amazonia, el más grande respiradero del planeta, no solo es enorme sino que aumentará en el futuro: hay 75 proyectos de carreteras que suman 12 000 kilómetros, muchos de ellos sin sustento técnico ni ambiental, algunos en Colombia.
Es el hallazgo de un estudio publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences -PNAS, de Thais Videla y otros nueve investigadores, que analizaron los principales países de la región: Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador y Perú.
Todas las vías impactarán de manera diferente la región, el 45 % generará pérdidas económicas, sin contar las externalidades sociales y ambientales.
 Los científicos escribieron que cancelar los proyectos injustificados evitaría la deforestación de 1,1 millones de hectáreas y el desperdicio de US$7600 millones.
"Encontramos que un pequeño conjunto de proyectos aportarían 77 % de beneficio económico al 10 % del daño ambiental y social, mostrando que es posible tomar decisiones informadas según prioridades nacionales".
La Amazonia alberga del 10 al 15 % de la biodiversidad terrestre y la más grande fuente de agua dulce del mundo. Es además hogar de 30 millones de personas, regula los ciclos hidrológicos locales y los patrones climáticos y almacena de 150 000 a 200 000 toneladas de carbono. Beneficios todos que dependen de su conservación.
Pese a ello su deterioro continúa a pasos grandes: se calcula que a 2050 se habrá deforestado 40 % del territorio y la expansión de la red vial, oficial y particular, en áreas remotas es el primer mecanismo de esta enorme transformación.
La deforestación para hacer carreteras genera pérdida de biodiversidad, desplazamiento de comunidades indígenas, aumento de emisiones de gases de invernadero y reducción del almacenamiento de carbono.
Las vías valorizan las tierras adyacentes, que deriva en especulación y deforestación para establecer pasturas.

Deforestación estimada alrededor de varios de los proyectos. Foto PNAS

La investigacion encontró que pese a este panorama, gobiernos y la banca de desarrollo continúan priorizando la expansión de esta red para generar empleo y reducir costos de transporte.
Un ejemplo es la Infraestructura Regional de Integración de Sudamérica, un plan a 2026 que demandará inversiones por 9400 millones de dólares. Un plan en el que se ha puesto poco interés en evaluar los impactos.
El total de las carreteras proyectadas, 12 000 kilómetros, demandará inversiones de 27 000 millones de dólares.
En Brasil se proyectan 2234 kilómetros de vías que provocarán la pérdida de 561 000 hectáreas a 2030, 23 % de lo estimado para la región a ese año.
Uno de los proyectos más dañinos los aportará Colombia con la Troncal Piedemonte (Los Pozos-La Macarena-La Leona.
Además los proyectos viales Mitú-Monforth y Puerto Leguízamo-La Tagua, ambos en Colombia, cruzarán por territorios indígenas que viven en aislamiento voluntario.

domingo, 19 de abril de 2020

Este gas también amarga la vida en la Tierra

Plataformas de gas offshore, bahía de Merecambe, Inglaterra. Foto Geograph

Mientras el mundo vive pendiente de la pandemia por el coronavirus SARS-CoV-2, la vida sigue: la concentración de metano en la atmósfera es la más alta desde que se hacen mediciones.
Eso según un análisis preliminar de la oficina del clima y la atmósfera de Estados Unidos, NOAA.
El metano es un gas de invernadero 80 veces más potente que el mismo dióxido de carbono CO2, aunque dura menos tiempo en la atmósfera: 10 años frente a más de 100.
Si sigue aumentando, peligran más las metas del Acuerdo de París de evitar que la temperatura del planeta suba más de 1,5 a 2° C frente a la era preindustrial.
Y no solo no se están reduciendo esas emisiones, sino que tampoco se han nivelado.
Para analizar este gas, los científicos reúnen muestras de docenas de sitios alrededor del mundo y los analizan en el Global Monitoring Laboratory en Boulder, Colorado.
En 2019 la concentración alcanzó casi 1875 partes por billón, la más elevada desde 1983, cuando comenzó a medirse el nivel.
Las principales fuentes del metano son naturales, como los humedales, y las generadas por los humanos. En los primeros, los microbios excretan metano, sobre lo que poco se puede hacer.
En las segundas, las granjas ganaderas y la extracción de gas natural.
El ganado vacuno es fuente grande de ese gas.
¿La opción? Reducir el consumo de carne de estos animales sería de ayuda, pero la mejor manera de frenar estas emisiones sería limitar su liberación de los pozos donde se extraen petróleo y gas y se podría hacer de dos maneras: quemando el gas que sale, convirtiéndolo en CO2, o sellando los pozos.
 Algunas grandes empresas están instalando equipo recolector para evitar que el metano salga y vender luego ese gas, en parte para limpiar su imagen. Pero las firmas más pequeñas no lo hacen por costos.
La concentración de metano estuvo nivelada desde 1990 a 2006, cuando comenzó a subir por la mayor perforación de pozos. El aumento del año pasado fue más notorio y preocupa de caras a reducir las emisiones de gases de invernadero que producen el calentamiento del planeta y en consecuencia aparece el cambio climático.
Otro asunto pendiente.

El Tiranosaurio rex no era nada frío