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jueves, 3 de septiembre de 2026

Comenzamos a perder la memoria muy jóvenes

La desconexión cerebral comienza mucho antes de lo que se ha creído, en la etapa media dela persona. Foto Pixabay

La pérdida de memoria suele considerarse un problema que se aborda con la edad. Los lapsus como olvidar el nombre de alguien o reconocer una cara conocida pero no recordar de dónde se la conoce se suelen ver como problemas que surgen más adelante en la vida.
Una nueva investigación realizada por un equipo de la Universidad de Binghamton revela por qué la memoria cambia con la edad, y este cambio ocurre antes de lo que la mayoría de la gente piensa, posiblemente en la mediana edad.
"Este es uno de los muchos estudios que destacan la importancia de la mediana edad para el funcionamiento de la memoria y que no debe ignorarse. Durante mucho tiempo, la mayoría de los estudios se han centrado en adultos jóvenes en lugar de adultos mayores", afirmó Ian McDonough, profesor asociado de Psicología de Binghamton y coautor de un nuevo estudio publicado en Cerebral Cortex.
McDonough y el investigador postdoctoral Destaw Mekbib realizaron pruebas con un grupo de aproximadamente 60 adultos de entre 18 y 74 años, mostrándoles rostros asociados a diversos objetos y escenas. Tras un descanso de cinco minutos, los participantes realizaron una prueba de memoria en la que debían identificar el objeto o la escena correctos para cada rostro, mientras una máquina de resonancia magnética registraba la actividad de su hipocampo.
McDonough explicó que la prueba reproduce el proceso de formación de recuerdos. Primero, el cerebro registra el nuevo recuerdo. Luego, durante un breve periodo, el hipocampo lo reproduce para estabilizarlo. Posteriormente, el cerebro recupera el recuerdo cuando es necesario.
Sin embargo, la pregunta que se plantearon los investigadores fue cómo afecta el envejecimiento a la continuidad de la información que se transmite entre estas etapas.

"Estamos observando un gran descenso en la precisión de la memoria desde el grupo de edad de 20 a 30 años hasta las personas de 50 años. Algunos de estos procesos hipocampales comienzan a deteriorarse ya en la mediana edad", afirmó McDonough. "Esto sugiere que la mediana edad es realmente un punto de transición".

En el contexto de esta investigación, los participantes de mediana edad a menudo asociaban un rostro con el objeto o la escena incorrectos. Recordaban haberlo visto antes, pero no qué combinación era la correcta, casi como un fenómeno de «he visto algo así antes».
"Se complica porque ahora todas estas imágenes en la pantalla durante la prueba parecen familiares", dijo McDonough. "Saben que las han visto antes, pero ahora lo que tienen que recordar es esa conexión específica. Y ahí es donde, con la edad, empiezan a mostrar estos errores".
Al comparar cómo acceden a los recuerdos las personas jóvenes y mayores, los investigadores asumieron que los adultos mayores mostrarían una actividad hipocampal más débil, pero no fue exactamente así. Lo que descubrieron fue más interesante. Cuando los adultos jóvenes cometían errores en las pruebas de memoria, era porque sus cerebros no activaban los patrones de memoria originales, lo cual era de esperar.
Sin embargo, cuando los adultos mayores cometían errores, sus cerebros mostraban una fuerte reactivación de esos patrones de memoria.

sábado, 26 de julio de 2025

Así se forman las arrugas en la piel

La piel siempre está sometida al estrés y con los continuos estiramientos en la vida se forman las arrugas. Foto PxHere


A medida que la persona crece, incluso a una edad joven, aparece esa señal que muchos detestan y hacen lo imposible por ocultar: las arrugas en la piel. Una de las grandes preguntas alrededor es 'por qué se forman? Y claro, hay varias hipótesis.

Hay un nuevo estudio al respecto, de un equipo de investigación de la Universidad Estatal de Nueva York y con el profesor de Ingeniería Biomédica de la Universidad de Binghamton, Guy German, descubrió que la piel envejecida es más propensa a las arrugas, pero ¿por qué? 

Determinaron que se forman cuando la piel se estira en una dirección y se contrae en otra, provocando que se deforme y esto se acentúa con la edad. Es parecido a lo que sucede con la ropa, con una sudadera por ejemplo, que del uso se estira en diferentes partes.

German comentó que "Esto ya no es solo una teoría". Precisó que "Ahora tenemos evidencia experimental sólida que muestra el mecanismo físico del envejecimiento". 

Vale decir que las explicaciones para las arrugas han ido desde factores genéticos a afecciones patológicas y fotodaño solar. Modelos computacionales sugerían cambios en las propiedades mecánicas y la estructura de la capa dérmica (esa capa que contiene colágeno y elastina y proporciona soporte estructural) que acompañan el envejecimiento, mas nunca se había validado en experimentos con muestras de piel reales. Bueno, hasta ahora.

Los investigadores utilizaron un tensiómetro de baja fuerza para estirar pequeñas tiras de piel de personas entre 16 y 91 años, simulando las fuerzas que la píel experimenta naturalmente. Descubrieron que cuando la piel se estira en una dirección se contrae en la otra, contracción que se acentúa con la edad y eso provoca la formación de las arrugas.

Dijo German que "Si estiras plastilina, por ejemplo, se estira horizontalmente, pero también se encoge en la dirección opuesta: se adelgaza. Esto también es lo que hace la piel".

La piel tiene unas propiedades mecánicas cuando se es joven, pero con el envejecimiento cambia y se desequilibra un poco. "Se degrada un poco y resulta que la piel se estira más lateralmente, lo que provoca las arrugas que se forman", y agregó que "Y la razón de esto es que la piel no está en un estado libre de estrés. De hecho, se estira un poco. Por lo tanto, existen fuerzas inherentes dentro de la propia piel que son las que impulsan la aparición de arrugas".

El estudio fue publicado en el Journal of the Mecanical Behavior of Biomedical Materials.