jueves, 5 de septiembre de 2019

Por primera vez en 360 años se juntan los dos polos norte



Desde Greenwich, los polos norte estarán alineados. Foto Flickr

Si usted toma su brújula y decida ir al norte hacia el polo y todo el camino mira la aguja que marca la N, al final del camino usted no llegará al Polo Norte sino a la isla Ellesmere, de Canadá, a más de 800 kilómetros. Sí. Así es.
¿La razón? Es que hay dos Polos Norte. Uno, el magnético (el que sigue la brújula magnetizada), que se origina en el campo magnético de la Tierra.
El otro, el real, es el geográfico: el punto norte extremo del eje sobre el que gira el planeta y que está en el centro del mar Ártico.
El margen de error entre los dos Nortes se denomina declinación. Y durante 360 años siempre ha habido una diferencia.
Pero… En las próximas semanas se alinearán, estando uno en Greenwich, Londres, donde los Hemisferios Oeste y Este se juntan.
La última vez en ese meridiano que la línea de cero declinación, que se denomina agónica, se encontró con el Polo Norte Magnético, fue hace más de tres siglos y medio, en 1660.
Desde esa época, las agujas de las brújulas han señalado al oeste del norte verdadero, hacia Ellesmere. Pero este mes, las brújulas de The Royal Observatory en Greenwich apuntarán al norte real.
Será la primera vez desde que se creó el Observatorio que los sistemas de coordenadas geográfico y magnético coincidan en esa localidad.
La agónica cruzará entonces sobre el Reino Unido en los próximos 15 a 20 años.
El alineamiento será cosa de un momento. Luego las brújulas seguirán erradas, señalando al este del norte real.
Esta alineación no tiene implicaciones para las personas.
El hecho es que en los últimos años el Polo Norte magnético ha sido una guía poco confiable y se está moviendo hoy más rápido que nunca en la historia humana y podría estar marcando una inversión de polo.
Cuando se dé, de acá a 10 000 años, significará problemas para, por ejemplo, los animales que dependen del Norte magnético para su migración, desde pájaros a tortugas y murciélagos.
Cosas del planeta.
Nota: con contribución de The Guardian, ScienceAlert, Mother Nature Network

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