martes, 15 de octubre de 2019

Acusan a nuestra Vía Láctea de robarse 4 galaxias


Vista de la simulación usada en el estudio. Foto UCR/Than Jahn


No solo las lunas orbitan sus planetas y estos al Sol. También las galaxias orbitan otras.
En nuestra Vía Láctea se han descubierto más de 50 galaxias satélites que giran a su alrededor, siendo la más grande la Gran Nube de Magallanes, que se observa desde los cielos del sur.
Pero astrónomos acaban de descubrir un caso de robo galáctico y la culpable es nuestra galaxia.
Los investigadores de University of California, Riverside, descubrieron que varias galaxias pequeñas o enanas, algunas de ellas ultradébiles (difíciles de ver) le fueron sustraídas a la Gran Nube por nuestra galaxia. Se incluyen algunas más brillantes y bien conocidas, como Carina y Fronax.
El descubrimiento lo hicieron con datos del telescopio espacial Gaia sobre el movimiento de varias galaxias cercanas, contrastando con simulaciones cosmológicas hidrodinámicas.
Eso, más las posiciones en el cielo y las velocidades estimadas de material como la materia oscura en la Gran Nube de Magallanes, permitieron determinar que al menos cuatro enanas ultradébiles y dos clásicas, las citadas, fueron satélites de la GNM. Mediante el proceso de fusión, la Vía Láctea, más masiva, usó su poderoso campo gravitacional para separar la Gran Nube y ‘robarse’ esas galaxias, dijeron los astrónomos.
“Estos resultados confirman nuestros modelos cosmológicos, que predicen que pequeñas galaxias enanas en el universo deberían estar también rodeadas por una población de galaxias acompañantes más tenues”, explicó Laura Sales, quien dirigió al grupo.
“Esta es la primera vez que logramos mapear la jerarquía de la estructura de formación de las enanas débiles y ultradébiles”.
El hallazgo tiene implicaciones no solo en cuanto a la masa total de la GNM sino sobre la formación de nuestra galaxia.
Este estudio aparecerá en noviembre en Monthly Notices of the Royal Astronomical Society.

domingo, 13 de octubre de 2019

Cifras del preocupante comercio ilegal de especies silvestres


Elefante africano de sabana. Muchos son objeto de comercio ilegal de sus partes. Foto Wikipedia


El dato es diciente y preocupa: de 31 745 especies de aves, mamíferos, reptiles y anfibios estudiados, un 18 % son objeto de comercio ilegal.
Uno de cada cinco vertebrados que viven en tierra son comercializados en los mercados de vida silvestre, una proporción más alta de lo que se creía.
El comercio de todos aquellos grupos de animales es 40 % más alto de lo que sugerían estimativos previos. El nuevo estudio apareció publicado en Science.
De seguir la tendencia, pronto será objeto de tráfico ilegal uno de cada cuatro de esos animales.
Esta investigación será ayuda, según los autores, para conocer cuáles especies están en riesgo de ser borradas del planeta por el tráfico ilegal, de modo que puedan ser protegidas.
Ese comercio es global. Incluye animales vivos o sus pieles, huesos o carne. Un negocio de miles de millones de dólares que puede llevar a la extinción a no pocas especies, de acuerdo con el coautor Brett Scheffers, biólogo conservacionista de University of Florida en Gainesville. Muchos de esos animales terminan como mascotas o en partes para productos de medicina tradicional en algunos países, medicina sin sustento alguno.
Los científicos hicieron su trabajo con las bases de datos de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES) y de la Unión para la Conservación de la Naturaleza (IUCN), cuyas listas rojas muestran el estado de conservación de la mayoría de especies.
Se encontró que 5579 de 31745 especies vertebradas analizadas, cerca del 18 %, son vendidas y compradas alrededor del mundo. Esto incluye más de 2000 de aves y 1500 mamíferos, muchos capturados ilegalmente en su medio, aunque también hay comercio legal.
De las analizadas, se encuentra en este tráfico 23 % de las especies de aves, 27 % de mamíferos, 12,4 de reptiles y 9,4 % de anfibios.
Se determinó que es más probable que las especies comercializadas queden amenazadas o sean vulnerables a la extinción que aquellas que no son objeto de ese tráfico de vida.
En ese comercio figuran especies que se encuentran al borde de la extinción.
Y no solo eso: se identificaron 3196 especies que están riesgo porque poseen características similares a las que ya están en ese mercado, como algunas aves coloridas.
Identificar estas es importante para poder tomar medidas de control antes de que sean amenazadas.
Un tráfico aterrador.

viernes, 11 de octubre de 2019

7 sorprendentes noticias de ciencia


Imprimiendo nuestro cuerpo

La válvula impresa en 3D

Científicos de Carnegie Mellon University imprimieron una válvula de corazón en 3D con una novedosa versión de una máquina impresora. Y con imágenes MRI de un corazón humano adulto, crearon una estructura completa del órgano incluidas las válvulas internas.
El grupo se encamina ahora a crear mediante impresión tráqueas para niños y moldes para reparar músculos heridos.
Los avances aún tienen grandes retos, como incorporar miles de millones de células humanas para que los dispositivos sean trasplantables.
Pero hacia allá va esta clase de medicina regenerativa.

Así hablan las ballenas a sus crías

Una ballena franca del norte con su cría. Foto Goodfreephotos

Las ballenas francas del Atlántico norte, de más de 17 metros de longitud son tan grandes que pocos animales marinos se les miden, pero sus crías a menudo son atacadas por tiburones y orcas. ¿Cómo prevenirlo?
Científicos lo descifraron y lo publicaron en Biology Letters. Las ballenas emiten vocalizaciones para comunicarse con sus congéneres que pueden ser escuchadas a grandes distancias y ser escuchadas por depredadores, pero en el caso de sus crías les susurran para que no se alejen mucho y puedan protegerlas, sonidos que no se escuchan sino a corta distancia y así evitan llamar la atención.
De las ballenas francas del norte no quedan más que unos 420 individuos, por lo que conocerlas mejor puede ayudar a su recuperación.

Prisioneros del hielo
Cerca de 300 científicos de 17 países se turnan desde el 20 de septiembre a bordo del barco de investigaciones alemán Polarstern, para pasar todo un año metidos físicamente en el hielo del mar Ártico estudiando el clima, el aumento de la temperatura y el cambio en los frágiles ecosistemas.
Anclados este mes en un sitio hacia los 85 grados de latitud norte, los científicos instalarán puestos en los hielos alrededor del barco.
Las estaciones cercanas de la región estarán disponibles todo el tiempo, mientras aquellas a unos 50 kilómetros serán servidas con helicópteros que transportarán equipos y tripulación.

Unos seres atractivos

La cara de una denisovana joven. Foto : Hare

Descubiertos hace una década larga, el análisis de ADN de los denisovanos permitió saber cómo eran físicamente. Este es un grupo de homíninos hallados en Siberia, que se reprodujo con neandertales y también con humanos.
En la caverna de Denisova, de donde proviene el nombre, se han hallado algunos fósiles pequeños como un hueso de dedo, dientes y una mandíbula. Ninguno capaz de mostrar cómo eran, por lo que biólogos computacionales se basaron en los cambios epigenéticos, esas modificaciones químicas del ADN que pueden alterar la actividad de los genes.
Los denisovanos se parecían a los neandertales, con algunas diferencias como una mandíbula más amplia.
Vivieron desde hace 1 millón de años hasta hace unos 40 000 se cree.

Calientes, calientes
No quedan dudas de que nos recalentamos. El periodo junio-septiembre ha sido el más caliente en 140 años de registros, según la agencia del clima de Estados Unidos, NOAA. No solo el verano del hemisferio Norte fue más caliente, sino que el invierno del Sur fue el segundo menos frío de la historia conocida.
Los últimos cinco periodos junio-agosto han sido además los cinco más calientes.
Desde la era preindustrial, años 1750, la temperatura del planeta ha subido 1,1°C y entre 2011 y 2015 subió 0,2° C.

Increíble rapidez
Google dijo haber logrado la supremacía cuántica, nombre dado cuando un computador cuántico supera a uno clásico en un cálculo. Hizo un cálculo en 3 minutos y 30 segundos, que al más avanzado de los computadores clásicos actuales le hubiera tomado unos 10 000 años, de acuerdo con un informe aparecido en el Financial Times. Un avance significativo.

Volvieron a moverse

Nuevas neuronas (rojo) a partir de células gliales.

Cuando alguien sufre un derrame cerebral, el tiempo transcurrido entre este y la atención con medicinas indica los daños que sufrirá la persona: un gran número de neuronas muere, conduciendo a parálisis u otras discapacidades.
Científicvos presentaron en Molecular Therapy una terapia genética usada en ratones con derrame isquémico que logra el remplazo de las neuronas afectadas por otras nuevas completamente funcionales. Se enfocaron en las células gliales, que fueron reprogramadas. Los roedores mejoraron sus capacidades motrices y de memoria.

Ancestros inequitativos
Mediante análisis de ADNcientíficos pudieron reconstruir  los árboles familiares de docenas de individuos que vivieron  en un pequeño valle alemán hace unos 4000 años, estableciendo que era una sociedad inequitativa, con familias de alto estatus y otras más bajas, posiblemente sirvientes o esclavos. 
Una mirada genética que incluyó 104 individuos de 13 cementerios con lo cual se estableció la relación entre ellos o si no la tenían y se publicó en Science.
Encontraron mujeres enterradas con ornamentos, similares a las mujeres de una familia, algo que sugería alto estatus social pero no eran oriundas de esa zona sino del sur, situación que no se explica.


jueves, 10 de octubre de 2019

Así era el oasis hallado en Marte



Como este paisaje de Quisquiro,  altiplano de Sudamérica, debió ser el cráter Galle de Marte. Foto M. Bocharov

Hace 3500 millones de años el agua corría por Marte. El robot Curiosity de la Nasa acaba de detectar lo que fue un oasis en el cráter Gale, donde se halla explorando.
Por las paredes del cráter, de 150 kilómetros de diámetro, rodaba el líquido hacia las profundidades.
Ese paisaje cambió y hoy es seco y desértico debido a la transición ambiental del planeta rojo.
Cómo se dio ese cambio intriga todavía a los científicos, que esperan que n una región cercana a donde está hoy, el explorador aporte indicios. Es una zona formada en condiciones aún más secas.
El Gale es un cráter de impacto. El sedimento arrastrado por el agua y el viento llenó el piso, capa por capa. Cuando se endureció, el viento cavó la roca en el monte Sharp, al que hoy está subiendo Curiosity, de acuerdo con un reporte de la Nasa.
Expuestas en la ladera, cada capa revela una era diferente de la historia marciana y revelan pistas sobre el ambiente que había en esa época.
“Fuimos al cráter Gale porque preserva este registro único del cambiante Marte”, dijo William Rapin, de Caltech, quien encabezó el estudio publicado en Nature Geoscience.
Él y sus coautores describieron sales en una sección de 150 metros de altura, rocas sedimentarias bautizadas como la isla Sutton, que Curiosity visitó en 2017. Y con base en datos de otra localidad,  se sabía que el área tenía periodos secos intermitentes.
La isla Sutton enriquecida en sales  es una de las piezas que el explorador ha estado aportando para ver cómo cambió el paisaje marciano.
En el cráter Gale no todo era seco. Había oasis, no como los conocidos en nuestros desiertos, sí zonas con agua que hablan del pasado líquido del planeta.
Si además de esto floreció la vida, todavía no se confirma. Ni se descarta.


miércoles, 9 de octubre de 2019

Destronado Júpiter



Sistema de lunas de Saturno. Imagen Nasa-JPL/Caltech/Space Science Institute


Esa canción que dice “pero sigo siendo el rey”, ya no le cabe a Júpiter. Ha sido destronado. Sí, lo vence, hasta ahora, otro gran planeta: Saturno.
Astrónomos liderados por Scott S. Sheppard, de Carnegie, encontraron 20 nuevas lunas orbitando al señor de los anillos, Saturno, con lo que ahora se conocen 82 alrededor de ese gran planeta. Júpiter está ahora en segundo lugar con 79.
El descubrimiento fue anunciado por el Centro de Planetas Menores de la Unión Astronómica Internacional.
Cada una de las nuevas lunas tiene alrededor de 5 kilómetros de diámetro. Y 17 de ellas orbitan hacia atrás, en dirección retrograda, movimiento opuesto a la rotación del planeta alrededor de su eje.
Las otras 3 orbitan en la misma dirección de Saturno, movimiento progrado. Y 2 de estas están tan cerca del planeta que tardan cerca de 2 años en darle una vuelta. Las más alegadas, en movimiento retrógrado, demoran más de 3 años.
“Al estudiar las órbitas de estas lunas se puede conocer su origen, así como tener información de las condiciones en Saturno cuando se formaron”, dijo Sheppard.
Los satélites naturales más externos parecen estar agrupados en tres grupos diferentes en términos de la inclinación de los ángulos de órbita. Dos de las lunas progrado están en el grupo exterior con inclinaciones de 46°, grupo bautizado como Inuit (mitología Inuit). Se cree que pudieron ser parte de una sola luna más grande que fue despedazada por algún impacto en el pasado.
Las nuevas lunas retrógradas tienen una inclinación similar a las de otras retrógradas ya conocidas, sugiriendo que también son fragmentos de una gran luna destruida en una posible colisión. Estas pertenecen al grupo Norse (mitología Norse).
Una de las nuevas retrógradas es la luna más lejana conocida en Saturno.
“Esta clase de agrupación de las lunas externas también se encuentra en Júpiter, indicando colisiones violentas en el sistema saturnino o con objetos externo como cometas o asteroides en tránsito”, explicó Sheppard.
Ya hay nuevo rey entre los planetas.

martes, 8 de octubre de 2019

¿Nos metieron gol con el estudio de la carne?



Posible conflicto de intereses en estudio que dice que la carne roja no es nociva. Foto Needpix


¿Nos metieron el dedo en la boca? Puede ser.
La semana pasada los mundos de la ciencia y la salud, como millones de ciudadanos, se sorprendieron con un estudio que contradecía décadas de conceptos médicos: que las carnes roja y procesadas no son dañinas decía el informe científico en Annals of Internal Medicine.
Hubo revuelo, porque decenas de estudios han demostrado cómo el consumo excesivo de estas incide en enfermedad coronaria, diabetes tipo2 y distintos tipos de cáncer.
Lo llamativo es que el nuevo estudio se basó en una revisión de investigaciones sobre el tema. Fue liderado por  Bradley C. Johnson, epidemiólogo de Dalhousie University en Canadá con el concurso de una docena de investigadores de otros países.
Johnson declaró, como se hace en todo artículo científico, que no tenía conflicto de intereses en el tema (es decir, no era patrocinado ni había trabajado en el sector objeto del estudio, la carne en este caso, en los últimos tres años).
Pero se descubrió que en diciembre de 2016 participó en otro estudio que trató de desacreditar las guías internacionales que aconsejan a las personas consumir menos azúcar. También apareció en Annals of Internal Medicine y fue pagado por una institución vinculada con el sector azucarero.
Este grupo, International Life Sciences Institute, fue fundado por un ejecutivo de Coca Cola, dijo The New York Times. Y ha sido acusado por la Organización Mundial de la Salud de contrarrestar las recomendaciones públicas en salud. Del grupo también participan McDonalds, Pepsico y Cargill.
El Instituto ha reclutado científicos alrededor del mundo y cultivado alianzas con la academia para presentar pautas que contradigan lo que consideran guías anti industria de alimentos por las organizaciones de salud.
Para los editores de Annals of Internal Medicine, el artículo de la carne cumplió con los estándares exigidos para las investigaciones científica.
Y Frank Hu, director de nutrición en la Escuela de Salud Pública de Harvard, anotó al diario estadounidense que la herramienta usada por Johnson y colegas se usa para evaluar medicinas en ensayo, no estudios dietéticos.
La discusión persiste, pero en todo esto sí parece algo extraño.
Como siempre, la sugerencia es: consumir con moderación alimentos, incluidas las carnes rojas y procesadas.




lunes, 7 de octubre de 2019

Tortuga murió al tragar 104 piezas de plástico


Tortuga muerta por ingerir 104 piezas de plástico. Foto Gumbo Limbo Nature Center

Una pequeña tortuga se convirtió en Nuevo símbolo del daño que hacen los plásticos a nuestros mares: falleció y en su interior loe encontraron 104 pedazos de plástico.
Sucedió en Boca Ratón, Florida, Estados Unidos, cuando Emily Mirowski la encontró casi sin vida. Era tan pequeña que cabía en la palma de su mano.
Quería saber cuál fue la causa de la muerte y los análisis mostraron la gran cantidad de plástico ingerido. Cada que cortaba para ver sus órganos, aparecía más y más de ese material.
Lamentando lo sucedido, puso la foto en Facebook.
La situación, dice un informe de The Guardian, es común en esa zona. Es la temporada de estas tortugas. Los neonatos buscan afanosamente adentrarse en el mar. El 100 % de las que no lo logran… tienen plástico en su interior, según Whitney Crowder, que tiene un centro de rehabilitación para estos animales.
Tan grave es el problema, que la gente deja tortugas enfermas en sus puertas y por eso ha solicitado que no lo hagan más. No dan abasto y la causa es la misma: plástico.
Son las tortugas washback, que viven los dos primeros años cerca a la costa, donde se acumula más la basura y terminan ingiriéndola.
Una muestra más de cómo se destruye la vida marina por la contaminación generada por los humanos.