miércoles, 1 de julio de 2026

Ahora, la creatina para la depresión

La creatina ayuda a fortalecer la musculatura y ahora se investiga si beneficia a personas con depresión. Foto Public Domain


Millones de personas en el mundo toman creatina, un suplemento apetecido por los deportistas, usado para fortalecerse y generar musculatura. Pero esta sustancia -que también produce el cuerpo de manera natural- podría ayudar a tratar la depresión.

Así, científicos revisaron de manera sistemática estudios publicados sobre el tema. ¿Qué hallaron? Al parecer, puede servir, pero los resultados fueron mixtos. Ayuda a tratar la depresión soportando necesidades energéticas del cerebro.

Algunos de los estudios revisados sobre estudios clínicos revelaron importantes mejoría en personas con depresión. Otros no encontraron esos beneficios.

Los investigadores analizaron seis estudios publicados con ensayos controlados, en los cuales los participantes recibieron creatina o un placebo. Eran estudios de distintos países, que incluían236 participantes.

Cuatro ensayos se enfocaron en personas con desórdenes depresivos serios, uno incluyó personas con el trastorno bipolar que experimentaban depresión.

Dos de los cinco ensayos, ambos con mujeres, mostraron beneficios de la creatina para mejorar su condición. En ellos, las participantes tomaban cinco gramos diarios y alas ocho semanas presentaron mejoría. Los restantes tres estudios no hallaron beneficios de tomar creatina contra la depresión.

El interés por encontrar cómo la creatina puede influir en el cerebro se debe a las altas demandas de energía de este órgano, que la creatina ayuda a suplir.

Los investigadores que hicieron el análisis sugieren más estudios que vayan más allá de las ocho semanas, además con dosis diferentes y a la par con la actividad física.

Estudios con animales han mostrado que la creatina puede afectar una conducta como depresión diferente en machos y hembras.

Todo esto sugiere que la creatina es de interés para tratar esa condición, tan común.

Este análisis fue publicado en Brain Medicine.

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