viernes, 7 de junio de 2019

Encuentran el límite de la resistencia humana


En el Tour de Francia la resistencia llega al límite. Foto Pixabay

Cuando se observa en competencia a deportistas de alto rendimiento, sean ciclistas, tenistas, u otros, la pregunta que surge con frecuencia es: ¿cuál es el límite de la resistencia humana?
Científicos obtuvieron ese límite analizando ciclistas del Tour de Francia, una competencia de más de 4500 kilómetros y otros eventos de élite.
Así establecieron que el tope es 2,5 veces la tasa metabólica del cuerpo en descanso o 4000 calorías al día para una persona promedio.
Sobrepasar ese límite no es sostenible en el largo plazo.
El estudio, de investigadores de Duke University, también demostró que las mujeres embarazadas son especialistas en resistencia al vivir casi al límite de lo que el cuerpo puede tolerar.
El estudio comenzó con atletas que participan en la carrera a través de Estados Unidos, unos 5.000 kilómetros de California a Washington en 140 días.
Los competidores corren seis maratones a la semana por meses y los científicos estudiaron los efectos sobre sus cuerpos.
La tasa metabólica en descanso, las calorías que el cuerpo quema cuando está en descanso, se registró antes y durante la carrera. También las calorías quemadas en el evento de resistencia extrema fueron medidas.
El estudio, publicado en Science Advances, encontró un patrón entre la longitud de un evento deportivo y el gasto de energía: mientras más largo el evento, más difícil usar todas las calorías.
Por eso sobrepasar el límite no es sostenible.
Los maratonistas usaron 15,6 veces su tasa metabólica de descanso, mientras los ciclistas del Tour de Francia 4,9 veces. Actividades que claramente no son para todos dadas sus exigencias.
En otra parte del estudio encontraron que las mujeres preñadas usan hasta 2,2 veces la tasa metabólica de descanso, mostrando la exigencia de la gravidez.
Para sorpresa, no son el corazón ni los pulmones los que imponen el límite, sino… el sistema digestivo. El cuerpo bajo ese estado de exigencia el cuerpo no puede digerir, absorber ni procesar suficientes calorías y nutrientes para sostener el alto consumo energético.
Nota: con material de la BBC

jueves, 6 de junio de 2019

En mayo la atmósfera recibió dosis extra de CO2, ¿por qué?


Hoy se emite más dióxido de carbono.Foto PxHere

Las cosas no marchan bien, no en cuanto a reducir las emisiones de gases de invernadero.
La concentración de dióxido de carbono (CO2) en la atmósfera tuvo el segundo aumento más alto de las ´timas seis décadas, revelan los datos del observatorio de Mauna Loa en Hawái, donde se monitorea ese gas desde 1958.
En mayo la concentración fue de 414,8 partes por millón, 3,5 más altas que en el mismo mes de 2018.
Desde hace tiempo, científicos advierten que llegar a las 450 ppm será nefasto para el planeta y la vida en él. Aumentaría la temperatura más de lo deseado y el calor global sería catastrófico e irreversible.
En mayo los niveles de CO2 son más altos que en otra época, porque la vegetación que crece en el Hemisferio Norte comienza a absorber el gas del aire.
Este es el séptimo año consecutivo con incrementos constantes en la concentración de carbono y el quinto año desde que la marca de 400 ppm se alcanzó en 2014.
En 2015 subió a 404,1 y en 2016 a 407,6, otro gran aumento.
Hasta los años 90 el promedio de crecimiento anual era de 1,5 ppm, disparándose a 2,2 ppm la década pasada. Hoy es mayor.
¿Por qué subió tanto este mayo? El Niño podría haber incidido algo, pero se sabe que las emisiones de CO2 vienen también en constante incremento.
A mayor dióxido de carbono en la atmósfera, más calor queda atrapado en la atmósfera y aumenta el calentamiento global.

Prevén fin de la civilización humana en 2050 y así será


No es un señor barbado, de pelo largo y de túnica amplia quien va gritando por las calles “el fin del mundo está cerca”.
Ahora son científicos los que han dicho que existe una probabilidad de que el colapso se la humanidad esté demasiado cerca: 2050.
El culpable: el cambio climático.

Los incendios serán frecuentes y fuertes. Foto Cameron Strandberg/Wikipedia

Lo sostiene, con datos, un artículo australiano de un Think Tank que encontró que los riesgos son en realidad mucho más serios.
Si no se toman acciones drásticas, a mediados de siglo podría llegar la hecatombe.
El artículo fue publicado por el Breakthrough National Centre for Climate Restoration en Melbourne (un think tank independiente enfocado en políticas climáticas) y sus autores son un científico del clima y un exejecutivo de una empresa de combustibles fósiles.
La actual crisis climática (nombre con el que ya diversas instituciones, investigadores y medios se refieren al cambio climático) es más grande y compleja que cualquiera otra que hayan tenido que enfrentar los humanos.
Explican que los modelos del Panel Intergubernamental del Cambio Climático para predecir que un aumento de la temperatura de 2° Celsius con respecto a la era preindustrial pondría millones de personas en riesgo, no considera la complejidad de los muy relacionados procesos geológicos de la Tierra para poder predecir adecuadamente la escala de las potenciales consecuencias.
Para los autores, la verdad es mucho más dura.
Pero entonces ¿cómo terminará el mundo para los humanos?
El escenario comienza con políticos ignorando las advertencias de los científicos y la voluntad de la gente de descarbonizar la economía, lo que derivará en un aumento de temperatura de 3° C hacia 2050.
Entonces las grandes masas de hielo se derretirán, habrá sequías brutales que matarán árboles de la Amazonia liberando enormes cantidades de carbono, generándose una bola de nieve con un mundo cada vez más caliente.
“Treinta y cinco por ciento del área global de tierra y 55 % de la población global está sujeta a más de 20 días al año de condiciones de calor letal, más allá del límite de supervivencia humana”, escribieron los autores.
Al tiempo, sequías, inundaciones e incendios afectarán regularmente la tierra. Cerca de 1/3 de la superficie terrestre será desierto. Colapsarán ecosistemas enteros, comenzando por los arrecifes de coral, las selvas húmedas y las capas de hielo del Ártico.
La región tropical sufrirá más estos efectos, la agricultura desaparecerá y más de 1.000 millones de personas se convertirán en refugiadas.

El nivel del mar se comerá enormes pedazos de tierra. Foto Pational Park Service

Este movimiento de personas, más unas costas retraídas por el nivel del mar, estresarán al máximo las naciones ricas y vendrán conflictos armados en pos de los cada vez más escasos recursos. Tal vez todo termine en una guerra nuclear.
Reinará el caos y para los autores, tal vez sea el fin de la civilización global humana como la conocemos hoy.
Y solo hay una manera de prevenir este escenario catastrófico: aceptar que el cambio climático es una gran emergencia y actuando en consecuencia.
El artículo fue respaldado por Chris Barrie, jefe de Defensa de Australia, retirado ya y comandante senior de la Armada real, quien ha testimoniado ante el Senado sobre las devastadoras posibilidades del cambio climático.

miércoles, 5 de junio de 2019

Las 15 ciudades que más combaten el calentamiento global


Las mayores emisiones de gases de invernadero, dos tercios, se originan en las ciudades. Y es en muchas de ellas donde se están tomando acciones concretas y atrevidas paras revertir ese panorama.
De acuerdo con el grupo CDP, organización sin ánimo de lucro, las 15 ciudades más ambiciosas en la lucha contra el calentamiento global que persiguen ser carbono neutro de acá a 2050, algunas de ellas tan pronto como en 2020 o 2030, son:

Melbourne, segunda ciudad de Australia. Foto B. Spragg

Melbourne, Australia;
Canberra, Australia;
La Haya, Países Bajos;
Reikiavik, Islandia;
Sidney, Australia;
Seattle, Estados Unidos;
Boston, Estados Unidos;
Distrito de Columbia, Estados Unidos;
Barcelona, España;
West Palm Beach, Estados Unidos;
Ciudad del Cabo, Sudáfrica;
Indianápolis, Estados Unidos;
Londres, Reino Unido;
Nueva York City;
París, Francia.

Hay otras que apuntan a cortar el 80 % de las emisiones a 2050:
Calgary, Canadá; Cleveland, Estados Unidos; Toronto, Canadá; Baerum, Noruega; San Francisco, Estados Unidos; Minneapolis, Estados Unidos; Denver, Estados Unidos; Arlington, Estados Unidos.

“Las ciudades están haciendo mucho trabajo, pero no pueden solas”, dijo Kyra Appleby, directora global de ciudades, estados y regiones de CDP. “Las empresas tienen que actuar, los gobiernos nacionales también, la gente debe cambiar su conducta para limitar las emisiones de carbono”.
Un grupo de 5 ciudades, incluidas París y San Francisco se han opuesto metas de 100 % de energías renovables, algo que logró Reikiavik, ciudad de 123 000 habitantes.
Hoy París obtiene 35 % de su energía de fuentes limpias y San Francisco el 60 %.
Casi 7 % de 625 ciudades incluidas en el reporte tuvieron el puntaje más alto. Entre las de mayor calificación, solo 28 han puesto metas de carbono neutro (equilibrio de emisiones de gases) y neutralidad climática (diseño de políticas amplias para reducir el impacto de las actividades humanas en el ambiente), cortar a la mitad las emisiones o más.

El hambre mató estas 70 ballenas


Ballena gris en costa mexicana. Foto NOAA

Flacas y cansadas… hasta que murieron.
Científicos del gobierno de Estados Unidos estudiarán porqué han fallecido cerca de 70 ballenas grises en las playas de la región occidental, la mayor mortandad desde el año 2000.
“Un evento inusual de mortalidad”, según científicos de la oficina de la atmósfera y los océanos (NOAA).
“Varias estaban desnutridas y eso sugiere que no tuvieron suficiente alimento durante la última temporada de alimentación en el Ártico”, dijo Michael Milstein, vocero de aquella agencia, citado por AP.
En promedio cada año unas 35 ballenas mueren en las playas de Estados Unidos, aunque en 2000 fueron más de 100. “El hielo ha estado cambiando rápido en la última década más o menos”, dijo el oceanógrafo biológico Sue Moore, de la Universidad de Washington.
“Puede que las ballenas tengan que variar de presas, tales como krill u otras cosas para comer”.
Estos cetáceos pueden desplazarse a sitios donde normalmente no se encuentran en busca de comida. “Estamos viendo muchas ballenas grises en áreas inusuales, algunas de ellas claramente demacradas” dijo el biólogo y experto en ballenas John Calambokidis, del Cascadia Research Collective citado por Reuters.
Las ballenas grises son una especie de cetáceo de la familia Eschrichtiidae, que solo se encuentra en el Pacífico norte. Hace una de las migraciones más largas, del norte de México al norte del mar de Bering, donde se alimentan en el verano.
Existen dos poblaciones de estas ballenas en aquel océano.
Ahora las miradas se centran en la causa de muerte de estos enormes animales, pues muchos más podrían estar amenazados.


martes, 4 de junio de 2019

Ríos de todo el mundo, llenos de antibióticos


La resistencia a los antibióticos es un problema mundial. Es un asunto que preocupa a la Organización Mundial de la Salud. Pero hay otro asunto no menos preocupante: un estudio en 72 grandes ríos de todos los continentes, salvo Antártida, encontró restos de al menos un antibiótico en las aguas.

Río Tigris por Bagdad, Irak. También arrastra antibióticos. Foto Wikipedia Commons

Sabido que el abuso en el uso de estas medicinas vitales contra las infecciones, en particular cuando se utilizan para lo que no es o no se completan las dosis, viene generando resistencia en muchas bacterias peligrosas.
Y si ahora están en el agua que se consume o en los animales en los ríos, el problema se agrava.
En 2/3 de toso los sitios examinados en esos ríos se encontraron antibióticos, Desde el Támesis en Inglaterra al Mekong y el Tigris.
Es un asunto grande, afirma Alistair Boxoll, coautor de la investigación y químico ambiental en la University of York en Reino Unido. “Son moléculas biológicamente activas y como sociedad estamos excretando toneladas de ellas en el ambiente”.
Previenen infecciones, pero las bacterias a las que van dirigidos evolucionan para no sucumbir evadiendo los efectos de los medicamentos. Cada día resisten más.
Se estima que unas 700 000 personas en todo el mundo murieron en 2016 por infecciones resistentes a los antibióticos. Una cifra en continuo crecimiento.
Con la contaminación por antibióticos, se acelera la resistencia de distintas cepas de esos microorganismos a la vez que se afecta el equilibrio ecológico en arroyos y ríos alterando las comunidades bacterianas.
Los resultados de este sorprendente hallazgo fueron presentados en un encuentro de expertos de la Sociedad de Taxicología Ambiental y Química en Helsinki.
Todas las muestras recogidas con ayuda de investigadores en los países cuyos ríos fueron examinados, se analizaron en el Reino Unido.
Se estudiaron 14 tipos distintos de antibióticos de uso común y se encontró al menos una de esas drogas en 65 % de las muestras.
Pero ¿cómo llegan a los ríos? El cuerpo humano no logra descomponer todas las dosis, así que el exceso sale en la orina y las heces y va a las aguas. Se mantienen incluso tras pasar las aguas por plantas de tratamiento.
En zonas sin esos sistemas, fluyen mucho más directamente a las corrientes.
En un río de Bangladesh, por ejemplo, la concentración de metronidazole, prescrito para tratar infecciones en boca y piel, era 300 veces más alta que el límite considerado seguro para el ambiente.
Nota: con datos de National Geographic

lunes, 3 de junio de 2019

2019 anda recalentado


Agua derretida corre en Groenlandia.Foto Nasa


¿Mucho invierno? Sí, pero no para alcanzar a tapar una cruda realidad: el planeta se sigue recalentando. Abril pasado fue el segundo abril más caliente desde que se llevan datos, el año 1880.
Marzo de 2019 ya había ostentado el mismo récord.
Ha habido frío en Norteamérica y en Colombia no ha parado de llover, pero el clima en general sigue con temperaturas al alza.
Eso dice nuevo reporte de la NOAA, oficina de los océanos y la atmósfera de Estados Unidos.
El Reporte del Clima Global revela, por ejemplo, que el Ártico sigue recalentado: el hielo en abril tuvo la menor cobertura histórica.
La temperatura promedio del planeta en abril fue .9 Celsius encima del promedio del siglo 20, el segundo más caliente tras abril de 2016.
Así, fue el abril 43 y el mes 412 consecutivos por encima del promedio global de la temperatura.
También el periodo de enero a abril tuvo una temperatura global 0.9° C sobre el promedio de 12,7° C, es decir el tercer año más caliente de los registros.
Ese cuatrimestre fue el más cálido registrado en partes de Australia, sudeste de Brasil, Asica central, el sur del océano Atlántico y el suroccidente del Índico, así como para los mares de Barents, China Oriental y Tasmania.
El hielo del Ártico estuvo 8,4 % debajo del promedio 1981-2010, el más bajo de los registros.
El de la Antártida estuvo 1,6 % debajo del promedio, la tercera menor extensión para un abril.
A este paso 2019 podría ser el año más caliente de la historia, o bajar al segundo a cuarto lugar según siga comportándose el resto.Hasta ahora esl tercer comienzo de año más cálido.
Este año ha estado bajo la influencia de un El Niño débil, que incide en una mayor temperatura.
Se considera que el calentamiento global, que trae consigo el cambio de los patrones climáticos de la Tierra, se debe a la mayor concentración de gases de invernadero en la atmósfera.
Estos no han dejado de subir y en 2018 aumentaron 1,7 % en comparación con 2017.
El deshielo de las grandes masas de hielo ha hecho que el nivel del mar haya subido 8,5 centímetros solo desde 1970.

El Tiranosaurio rex no era nada frío