jueves, 30 de septiembre de 2021

Estudio mide cómo árboles maduros refrescan la ciudad


La cantidad de árboles refresca las ciudades y ese efecto fue medido. Foto T.Eytan


En una parte de una ciudad donde la temperatura sea de 34° Celsius, árboles recién sembrados en el lugar podrían reducirla en 1,8° si ya hubieran crecido. Si se agregaran 20 más maduros bajaría 0.9° adicionales a 31.3.

Se trata del resultado de una investigación que sugiere que la sombra de los árboles más edificios bien ubicados podrían ayudar a mitigar el efecto isla de calor de las ciudades, esa tendencia a ser varios grados más calientes que la áreas alrededor por el efecto absorbente de calor por el pavimento y los materiales de construcción.

El estudio tiene la virtud de medir el efecto del arbolado en la mitigación del calor urbano, pues es lógico que su sombra reduzca la temperatura, pero ¿cuánto?

Para su estudio crearon un modelo 3D de computador para un área de 36 kilómetros cuadrados en Columbus, Ohio (Estados Unidos) y combinaron con información de superficie cubierta por hierba, pavimento, agua y otros aspectos.

Calcularon las sombras de edificios y árboles de 11 de la mañana hasta el atardecer e integraron todo con 39 715 datos de temperatura proporcionados por un satélite de la Nasa al pasar sobre la ciudad.

El análisis estadístico demuestra y mide los efectos diferenciales de sombra en distintas estructuras y cobertura de la tierra. El sol sobre las calles aumenta la temperatura, pero cualquier sombra que le dé la disminuye.

La investigación fue publicada en el journal Computers, Environment & Urban Systems.

Los árboles refrescan la ciudad por la sombra y por la transpiración, la evaporación del agua del dosel.

Y los edificios aumentan el calor, más mientras más grandes, mas brindan sombra a los alrededores.

Todo eso lo tuvo en cuenta el modelo para modelar los efectos de los árboles.



miércoles, 29 de septiembre de 2021

Otras 23 especies se extinguieron

La humanidad ha fracasado en la protección de las demás especies vivas. Foto pxfuel


La crisis de la vida es real. No la humana, que prospera en todas las regiones, si no la de las demás especies. La Convención sobre Biopdiveersidad habla de 1 millón de especies amenazadas. Pues bien, funcionarios de Estados Unidos anunciaron que 22 especies de animales y una planta, que estaban en la lista de amenazadas, deben ser declaradas extintas ahora.

No se ha vuelto a saber de ellas. Y eso es grave. Y lamentable.

Hace año y medio, autoridades australianas también declararon extinguidas más de una docena de especies.

"Cada una de estas 23 especies representa una pérdida permanente para nuestra herencia natural y la biodiversidad global", en palabras de BridgetFahey, quien supervisa la clasificación de especies en el Servicio de Pesca y Vida Silvestre (Fish and Wildlife Service).

¿Qué especies se extinguieron? 11 aves, 8 mejillones de agua dulce, dos peces, un murciélago y una planta. 

Algunas podían estar ya desaparecidas o casi cuando se promulgó en ese país el acta de especies amenazadas en 1973. No había manera de salvarlas.

La declaratoria de extinción no es un proceso que se hace en poco tiempo. Deben pasar muchos años sin saber de una especie para declararla extinguida.

En Estados Unidos, desde 1973, 54 especies e han removido de la lista de amenazadas porque se recuperaron y 48 pasaron de la categoría de en peligro a amenazadas, hechos que dan cierta esperanza.

"La biodiversidad es la base de los sistemas sociales y económicos, y aún no hemos logrado resolver la crisis de extinciones", dijo Leah Gerber, ecólogo director del Center for Biodiversity Outcomes en Arizona State University, citado por New York Times.

Vale indicar que en un mes comenzarán conversaciones para un nuevo acuerdo global de la biodiversidad y una propuesta que ha ido ganando terreno es el plan 30 x 30, es decir proteger 30 por ciento de la superficie terrestre y de los océanos a 2030.

¿Se logrará? Mientras, no hay quién llore por las especies desaparecidas.


martes, 28 de septiembre de 2021

Ahora las vacas también usan el sanitario

Las vacas fueron entrenadas mediante recompensas y castigos suaves. Foto Pixabay


No se trata de que las vacas hagan fila ordenadamente en la granja para orinar, pero sí que lo hagan en el sanitario. Bueno, entendiendo un sitio de la granja como sanitario.

Científicos entrenaron vacas para que orinaran en un sitio determinado. Todo porque uno de los serios problemas de la ganadería son los gases de efecto invernadero que produce, que aumenta el calentamiento y activa el cambio climático.

En un artículo científico en Current Biology, los investigadores explicaron cómo logaron que las vacas orinaran en un lugar destinado a ello.

Las vacas son muy listas, dijo Jan Langbein, psicólogo de animales en el Research Institute for Farm Animal Biology en Alemania. Entonces, "¿por qué no serían capaces de usar el toilet?"

El grupo fue entrenado mediante un programa de estímulos y castigos leves. Cuando orinaban en el sitio asignado, se les daba una bebida dulce y cebada a algunas. Si no lo habían, recibían un pequeño baldado con agua.

Luego de 15 sesiones de entrenamiento en unas pocas semanas, 11 de las 16 del experimento estaban bien entrenadas. Las 5 que no tal vez requerían más tiempo, escribieron los investigadores.

La idea ahora es entrenar vacas con un un sistema automatizado sin necesidad de los granjeros. Para Langbein, la idea es que en pocos años todas las vacas vayan al toilet.

El amoniaco en la orina de las vacas no incide de manera directa en la crisis climática, pero al contacto con el suelo los microbios lo convierten en óxido nitroso, el tercer gas de invernadero más significativo, luego del metano y el dióxido de carbono.

Los científicos estimaron que si 80 % de la orina del ganado se recogiera en un granero, las emisiones de amoniaco se reducirían en más de la mitad.

Una iniciativa novedosa, que de todas formas se antoja difícil de aplicar en muchas regiones y circunstancias.


domingo, 26 de septiembre de 2021

Abejas matan 64 pingüinos

Pingüinos S. denersus, como los muertos por el enjambre de abejas en Sudáfrica. Foto Hippo px


De todo se ve en la vida silvestre, en donde la lucha por la supervivencia es dura y angustiosa. Pero en Sudáfrica se reporta un sorprendente caso.

Los pingüinos africanos (Spheniscus denersus) sin una especie amenazada según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN) y goza de protección.

Aunque algunos no lo sabían: las abejas. En una colonia cerca de Ciudad del Cabo en el Parque Nacional Table Mountain, los guardas encontraron 63 cuerpos de aves muertas, con picaduras de abejas en los ojos. No se encontraron lesiones diferentes.

Los pingüinos fueron llevados a una fundación para la conservación y las autopsias revelaron que había picaduras en los ojos. En la escena de los hechos se encontraron abejas muertas.

Muiy difícil determinar qué ocurrió. Es un evento de rara ocurrencia, pero en este caso infortunado para las protegidas aves.

Aparte de los 63, al día siguiente se halló un pingüino más muerto por la misma causa.

Este pingüino es la única especie que vive en el continente africano y una de las cuatro del género Spheniscus. Es conocida porque emite sonidos parecidos a los de los burros.

Tiene tamaño mediano y apariencia robusta, midiendo de 45 a 70 centímetros, llegando a pesar hasta 5 kilos.

Fuentes: Live Science, Wikipedia


viernes, 24 de septiembre de 2021

¿Fue un asteroide el que destruyó a Sodoma?

Ilustración de la gran explosión, más potente que 1000 bopmbas de Hiroshima. Nadie sobrevivió. Cortesía Allen West y Jennifer Rice.


Cuenta el relato bíblico que piedras del fuego cayeron del cielo y destruyeron la pecaminosa ciudad de Sodoma. ¿La ira de Dios?

Hace unos 3600 años una enorme roca caía desde el cielo sobre la ciudad de Tall el-Hammam a una velocidad de 61 000 kilómetros por hora. No lo podían sospechar sus habitantes. A esa velocidad, la roca explotó a unos 4 kilómetros de altura sobre la ciudad, con una detonación 1000 veces más potente que la bomba de Hiroshima. Los habitantes quedaron ciegos de inmediato, pero no fue lo peor: la temepratura dle aire subió a 2000 grados Celsius, se quemó todo lo de mader, y las ropas. La espadas, ladrillos y artefactos se derritieron.

Casi de inmediato, toda la ciudad estaba bajo el fuego. Unos segundos después la gran ola de choque golpeó la ciudad, a unos 1200 kilómetros por hora, más potente que el tornado más potente registrado.

Los vientos se expandieron, destruyeron las construcciones incluyendo el palacio de cuatro pisos y los pedazos cayeron al cercano valle.

¿Sobrevivientes? Imposible. Los cerca de 8000 habitantes y los animales fallecieron todos, desmembrados, quemados.

Un minuto después, los vientos golpearon la bíblica ciudad de Jericó, a unos 22 kilómetros, donde los muros temblaron y el suelo ardió.

No hay otra explicación posible que una roca, un asteroide llegado del espacio. No fueron ni un volcán ni un terremoto ni una guerra.

Las evidencias halladas en la zona fueron usadas en el Online Impact Calculator, para modelar escenarios que cuadren con esas muestras recogidas.

Parece que se trató de un pequeño asteroide, como el que impactó Tunguska, en la Siberia de Rusia en 1908, mucho más pequeño que el que provocó la extinción de los dinosaurios hace 65 millones de años.

Dentro de la evidencia hallada figuran cuarzos de choque que solo se forman a una presión de725 000 libras por pulgada cuadrada (una pulgada 2,54 centímetros). También diamantoides, duros como el diamante pero más pequeños que un virus, provenientes de las plantas y madera que sufrieron el gran golpe.

Y pequeñas bolas de material derretido, más pequeñas que el material particulado en el aire. Además las superficies de las cerámicas y vidrio derretido contienen pequeños granos metálicos derretidos, incluyendo iridio, cuyo punto de derretimiento es de 2466 grados Celsius, y platino que se derrite a 1768.

Los investigadores especulan que el desastre quedó en la tradición oral de generación en generación hasta que se convirtió en la Sodoma de la Biblia, un evento en el que varias ciudades fueron destruidas y sus habitantes muertos.

La segunda más antigua destrucción de un asentamiento humano por un impacto cósmico, después de Abu Hureyra, Siria, hace 12 800 años.

Seguramente no será la última.

Fuentes: Live Science, The Conversation


jueves, 23 de septiembre de 2021

Temblor en Marte por cerca de 90 minutos

Sismómetro del InSight sobre la superficie marciana. Foto Nasa


Tras los sismos, la tierra sigue moviéndose en las conocidas réplicas, casi siempre de menor intensidad. Cuando hay un movimiento fuerte, de unos segundos, parecen minutos. Bueno, en Marte el explorador InSight, de la Nasa, acaba de sentir un temblor que se prolongó durante casi 90 minutos.

Fue este 18 de septiembre, cuando celebraba el sol 1000 (día marciano). Tuvo una magnitud 4,2. Acá en la Tierra hubiera sido la física locura.

Fue el tercer gran sismo registrado por el robot en un mes. El 25 de agosto los sismómetros detectaron dos de 4,2 y 4,1 de magnitud. El de 4,2tuvo 5 veces más energía que el previo récord de 3,7 detectado en 2019.

Uno de los objetivos de la misión es estudiar las ondas símicas para aprender más sobre el interior de Marte. Estas cambian a medida que se desplazan a través de la corteza, el manto y el núcleo, entregando a los científicos información sobre ese interior. Así, por ejemplo, pueden descifrar la formación de mundos rocosos como este y como nuestro planeta.

Fue una fortuna que los terremotos ocurrieran en esta época del año, cuando operan en plenitud los instrumentos, pues a comienzos del año, por ejemplo, Marteestá más lejos del Sol y el robot debe apagar varios equipos para dedicar energía a calentarse.

Mediante una estrategia cuidadosa que funcionó, los científicos lograron, además, que el brazo robótico tirara arena cerca a uno de los paneles solares, para que el viento los moviera y se quitara el polvo, permitiendo que el suministro de energía fuera constante.

La agencia espacial no aclaró si el prolongado sismo ha sido el más largo sentido hasta ahora en el planeta rojo. Pero sí determinó que el de 4,2 del 25 de agosto ocurrió a unos 8500 kilómetros del robot, el más lejano que ha detectado. Y trabajan identificado en qué dirección se movieron las ondas. De todos modos se originó más lejos de donde se han sentido la mayoría, en Cerberus Fossae, a unos 1600 kilómetros de InSight, una región donde pudo fluir lava hace pocos millones de años.

El de magnitud 4,1 ocurrió a solo 925 kilómetros de distancia.

Ambos se presentaron en el día, aunque la mayoría de sismos los ha registrado en la noche, cuando el planeta se enfría y el viento ha disminuido.


miércoles, 22 de septiembre de 2021

38 horas de trabajo semanal sería lo ideal

El equilibrio entre vida personal y laboral no ha sido fácil de alcanzar. Foto Wikipedia


El trabajo es uno de los males de la sociedad actual. Exceso, o falta. Y quienes trabajan se sienten cada vez más atosigados, faltos de tiempo, estresados. Surge la pregunta, ¿cuántas horas de trabajo son ideales?

Un estudio de Laura Vanderkam, experta en manejo del tiempo, dice un artículo en Fast Company, en el que se incluyó a 900 personas reveló que en promedio trabajaban 8,3 horas día. Estas personas se sentían sin tiempo. Para sorpresa, quienes decían que tenían más tiempo trabajaban en promedio 7,6 horas al día.

Estas serían ideales, para una semana de solo 38 horas de trabajo. Por casualidad es lo que se trabaja en Dinamarca, considerado entre los tres países más felices según algunos estudios. Alí no se trabaja más de 37 horas. Sucede algo similar en otros países escandinavos, también en posición privilegiada en cuanto al escalafón de felicidad.

Una revisión del Gallup Sharecare Well Being Index, realizada por Dan Buettner, experto en felicidad, que incluye 20 millones de personas en todo el mundo, encontró que de 30 a 35 horas es lo óptimo para el bienestar. Y él recomienda otro factor de importancia: tome 6 semanas de vacaciones al año.

No son medidas de fácil aceptación empresarial en un mundo en el que se confunde trabajo con productividad, habiéndose demostrado ya a la saciedad que más trabajo no necesariamente aumenta la productividad.

Los estudios sugieren que, de todas maneras, una o dos horas menos de trabajo semanal traen beneficios en lo laboral y en la vida personal.

Sí, 38 horas de trabajo a la semana, un lujo que muy pocos ciudadanos del mundo se pueden dar.  


El Tiranosaurio rex no era nada frío