viernes, 22 de octubre de 2021

Parece que descubrieron el origen de los perros

Ilustración del lobo japonés, del siglo 19. Foto Wikipedia Commons


Es el animal de compañía favorito en muchos países, pero siempre ha sido un misterio saber de dónde provino e, perro, cuándo surgió como tal.

Un estudio publicado preprint en bioRxiv viene con la respuesta. La mejor que se conoce. 

Resulta que en Japón hay historias de un lobo que según la tradición, acompañaba a las personas que se adentraban en el bosque, escoltándolas seguras a su destino. Era un animal, del tamaño de un collie, con patas cortas que vivió en ese país por milenios hasta que los humanos lo borraron de la superficie a comienzos del siglo20.

Al analizar ADN antiguo de huesos de uno de esos lobos se encontró que provenía de una población desaparecida de lobos grises de Asia oriental, que también fue el origen de los perros modernos.

El hallazgo refuerza la idea de que el perro apareció en esa región de Asia y no en Europa ni en el Medio Oriente. Así, todos los perros descienden de una sola población de lobos grises, pero siempre ha existido duda sobre dónde y cuándo vivieron esos lobos.

Los científicos, para resolver las inquietudes, analizaron los genomas de nueve lobos japoneses, incluyendo especímenes de museo. También secuenciaron los genomas de 11 perros japoneses, incluyendo los populares shiba inus.

Compararon los genomas con los de otros cánidos, como zorros, coyotes, dingos, varios tipos de lobos y perros modernos alrededor del mundo.

Los lobos japoneses surgieron entonces como una población única, separados de las demás especies, sea lobo o perro.

Construyeron luego árboles evolutivos y hallaron que la rama con el linaje del lobo japonés estaba más cerca de los perros que cualquier otro animal.

Una relación de hermandad, en palabras de Yohey Terai, biólogo evolutivo, uno de los investigadores.

Se detectó además que los perros y los lobos japoneses comparten un mismo ancestro, una población de lobos grises que en algún momento vivió en Asia oriental.

¿Cómo llegaron los perros al oeste, por ejemplo los pastores alemanes. Sugieren los científicos que se mezclaron con otros que se movían al occidente y por eso hoy tienen poca relación genética.

¿Resuelto el caso? Para algunos sí, pero el tema requerirá más hallazgos para confirmar o no el estudio japonés.

miércoles, 20 de octubre de 2021

Luz artificial está acabando con los insectos

Una de las trampas instaladas en zona agrícola en Bavaria. Foto LandKlif


Los insecticidas, los monocultivos y el cambio climático atentan contra los insectos y están disminuyendo sus poblaciones. Pero además hay otro factor: la iluminación nocturna en ciudades y campos.

Eso encontró un estudio de la Universidad Würzburg Julius Maximilians en Bavaria, Alemania. Un equipo de investigadores colocó 179 trampas en áreas seminaturales, agrícolas y urbanas de sitios bajos y altos para atrapar insectos de toda clase. Tras vaciarlas periódicamente cada 14 días y analizar las especies y la biomasa se estudió el entorno de cada una.

Se encontró que la biomasa de los insectos capturados en ambientes urbanos era 42 % menor frente a áreas seminaturales y así mismo la diversidad en áreas agrícolas era 29 % menor que en ambientes seminaturales.

En las zonas agrícolas la situación es preocupante: hallaron 56 % menos de las especies en peligro de extinción.

Para los investigadores lo hallado es una señal de alerta, pues se puede concluir que una disminución en la biomasa también significa un declive en la diversidad de especies, según expresó Johannes Uhler, primer autor del estudio.

Ya este mismo año, un estudio de la misma universidad encontró que la luz artificial de las ciudades estaba afectando la visión de muchísimas especies de insectos que navegan usando la Vía Láctea, nuestra galaxia.

Esa investigación se centró en los escarabajos. Se detectó que especies que dependen de la oscuridad se han ido adaptando a la luz artificial continua, alterando su ritmo circadiano.

Estos estudios se hicieron en Alemania, pero los resultados se pueden extrapolar a situaciones similares en otras regiones.

La disminución de insectos es real y ha sido documentada en varios estudios en los últimos 10 años.

Una alternativa planteada por Uhler y colegas es aumentar los espacios verdes en las ciudades para incrementar el número de insectos.

El estudio fue publicado en Nature Communications.


martes, 19 de octubre de 2021

Estudio confirma: trabajar mucho enferma y... mata

Las nuevas tecnologías inciden hoy en aumento del tiempo laboral. Foto Wikipedia


Trabajar mucho no es bueno para la salud. Y de ello dan cuenta 745 194 personas que murieron por hacerlo durante 55 o más horas a la semana, mientras que se perdieron 23,3 millones de años por discapacidad debido a enfermedad cardiaca isquémica y a derrame cerebral, entre los años 2000 a 2016.

Sí, trabajar mucho enferma y mata. Es la conclusión del estudio publicado en Environment International, que analizó la información de 194 países y que fue promovido por la Organización Mundial de la Salud y la Organización Internacional del Trabajo.

El riesgo de mortalidad y discapacidad es mucho mayor entre quienes trabajan esas horas frente a quienes laboran de 35 a 40 horas a la semana.

La investigación mostró que no es un problema menor. Se estima que en 2016, 488 millones de personas en todo el mundo estuvieron sometidas a esas extensas jornadas de 55 o más horas de trabajo a la semana.

Es peor la situación en los países del Pacífico occidental y el sudeste de Asia. Además, los hombres y las personas de mayor edad tienen la mayor carga de muerte y enfermedad.

Para la OMS, se debe promover la seguridad ocupacional y la salud de los trabajadores, e intervenciones para reducir las peligrosas extensas jornadas laborales.

La Convención de Horas de Trabajo establece que las horas de trabajo no deben exceder 8 días y 48 a la semana. Pese a ellos, varios países mantienen jornadas más cortas, de 35 a 40 horas.

Los investigadores recordaron que los epidemiólogos ocupacionales a menudo caracterizan las largas jornada de trabajo en tres categorías analíticas: 41-48, 49-54 y más de 55.

En la mayoría de los países, durante la segunda mitad del siglo 20 disminuyó el tiempo de trabajo, pero esa tendencia comenzó a revertirse en algunos países este siglo y se estima que aumentará en algunas industrias por las nuevas tecnologías que han revolucionado el trabajo.

sábado, 16 de octubre de 2021

¿Cómo nos afecta lo que está pasando en Siberia?

De café, áreas quemadas. Arriba a la izquierda, fuegos activos. Foto satelital Nasa


Almacena tanto carbono que cualquier incendio es un desastre que puede sentir el planeta. Este año en la República de Saja (Rusia, Siberia) han ardido más de 84 000 kilómetros cuadrados de los bosques de alerces, un tipo de coníferas que son capaces de tolerar los -70° Celsius del invierno y vivir sobre el permafrost. Un territorio como el de Antioquia y Córdoba juntos.

Pero ¿qué tiene de especial estos bosques poblados con Larix gmelinii? Estos bosques no son parecidos a ninguno otro de la Tierra. Cada invierno pierde sus agujas y el clima es tan frío que hay pocas bacterias, hongos o invertebrados para descomponerlas, una muestra de la enorme cantidad de carbono almacenada en la región.

"Es una enorme cantidad, casi cuatro veces el promedio" (de lo que arde cada año) dijo Amber Soja, investigador asociado del Instituto Nacional del Aeroespacio y la Nasa, quien ha conducido estudios en la región.

Saja es dos veces más grande que Alaska (el estado más grande de Estados Unidos) y cinco veces más que Madagascar. "Lo que suceda allí, y en los bosques boreales, importa tremendamente", dijo Soja. "Estos bosques almacenan más carbono que cualquier otro tipo de bosque en el mundo, aún más que las selvas húmedas tropicales".

Hay fuegos que duran semanas, otros meses,. Hay algunos ardiendo todavía. No solo arden los alerces, se derrite el permafrost liberando carbono y metano que han permanecido en el suelo durante milenios.

En otras ocasiones, los fuegos se han presentado más al norte del Círculo Ártico, en esta ocasión más al sur.

Pero la causa detrás de estos fuegos es la misma, independiente de la región: las sequías y el calor amplificado por el cambio climático. 

Más leña para el calentamiento global.  


jueves, 14 de octubre de 2021

Hallazgo confirma que la Tierra no sobrevivirá

Concepción artística del planeta tipo Júpiter que sobrevivió la muerte de su estrella. Imagen Observatorio Kech


El escenario es este: el Sol acaba su combustible, se convierte en una estrella gigante roja, poco a poco se infla hasta estallar y expeler material, para luego convertirse en una enana blanca. Los planetas cercanos como la Tierra no sobrevivirán, serán engullidos por la poderosa explosión. Pero ¿y los más distantes?

Este escenario es real, no parece que haya lugar hoy para desestimarlo, pues hay un hallazgo que lo reafirma.

Astrónomos hallaron un sistema a unos 6500 años luz, un planeta del tamaño parecido a Júpiter que gira alrededor de su estrella a una distancia parecida a la que este planeta orbita alrededor del Sol.

La estrella no fue posible verla, es tan débil. Pero el planeta sí. Eso sugiere que sobrevivió a la explosión de su estrella madre, que terminó convertida en enana blanca, tal como le pasará al Sol. No se hallaron planetas más cercanos, lo que sugiere que de haber existido fueron destruidos por la gigantesca explosión.

El caso es que el planeta tipo Júpiter sobrevivió y presenta el escenario más real a lo que nos sucederá en algo más de 4000 millones de años, tal vez 5000 millones.

"Esta evidencia confirma que los planetas orbitando a una gran y suficiente distancia pueden continuar existiendo tras la muerte de su estrella", explicó Joshua Blackman, astrónomo de la Universidad de Tasmania en Australia, cabeza de la investigación, publicada en Nature.

"El futuro de la Tierra puede no ser tan rosa porque está mucho más cerca del Sol", dijo David Bennett, coautor, de la Universidad de Maryland en Estados Unidos y del Centro Espacial Goddard de la Nasa.

"Si la humanidad quisiera moverse a una luna de Júpiter o de Saturno antes de que el Sol frite la Tierra durante su fase de supergigante roja, aún permaneceríamos en órbita alrededor del Sol, aunque no podríamos depender del calor del Sol como estrella blanca por mucho tiempo".

Una enana blanca es en lo que se convierte una estrella de la secuencia principal como nuestro 
Sol cuando muere. En las últimas fases de su ciclo de vida estelar, la estrella consume todo el hidrógeno de su núcleo qy se infla como una estrella gigante roja. Cuando colapse en sí, se encogerá como una enana blanca, quedando solo un núcleo caliente denso, como del tamaño de la Tierra y con la mitad de la masa del Sol. Como estos cuerpos compactos son tan pequeños y no generan ya reacción nuclear, son muy tenues para ser detectados.

El hallazgo de este sistema se logró con el Observatorio Keck, que reveló que la enana blanca tiene 60 % de la masa del Sol y su planeta sobreviviente es un gigante gaseoso un 40 % más masivo que Júpiter.

Se encontró por el método de microlente gravitacional, que se da, en este caso, cuando una estrella cercana a la Tierra se alinea con otra más lejana, creando un fenómeno en el cual la gravedad de la estrella cercana actúa como un lente y magnifica la luz de la estrella de fondo. Si hay un planeta orbitando la más cercana, temporalmente curva la luz magnificada cuando este pasa por ahí.

Vale anotar que la enana blanca no se pudo detectar por ser tan tenue su luz, pero todo indica que el planeta tipo Júpiter la orbita, habiéndose descartado otras posibilidades.

 

miércoles, 13 de octubre de 2021

Hay animales que están cambiando de forma

El junco de ojos oscuros tiene hoy un pico más largo que hace 100 años. Foto Pixabay


Si se tomara una fotografía de un animal, una ave por ejemplo, y se comparara con otro individuo de la especie 100 años después, tal vez habría sorpresas.

Un estudio publicado en Trends in Ecology and Evolution mostró que el cambio climático no es solo un problema para los humanos. También lo es para los animales, que deben adaptarse para sobrevivir.

Hay animales que están cambiando su forma, teniendo picos y patas más largos, así como orejas. ¿Para qué? Para regular mejor la temperatura corporal.

Sara Ryding, de Deakin University en Australia, documentó varios casos.

El único factor común a los cambios en animales en distintas regiones y ecosistemas es el cambio climático, que posiblemente es el gran activador de esas modificaciones.

Varias especies de loras australianas han tenido un aumento del pico del 4 al 10 % desde el año 1871, algo correlacionado positivamente con la temperatura del verano cada año.

Se ha documentado que el junco de ojos oscuros de Norteamérica, una pequeña ave, tiene un vínculo entre el mayor tamaño del pico y los extremos de temperatura de corta duración  en ambientes fríos.

Son cambios que también se han reportado en mamíferos. Dos ejemplos: en los ratones de la madera ha aumentado la longitud de la cola, y patas más largas en la musaraña enmascarada.

"Los aumentos en el tamaño de apéndices que vemos hasta ahora son muy pequeños, menos del 10 %, así que es improbable que los cambios sean advertidos de inmediato", dijo Ryding. "Sin embargo, se predice que apéndices sobresalientes como las orejas, así que podríamos terminar con un Dumbo en acción en un futuro no muy distante".

Ese cambio en las formas no significa que los animales    están lidiando bien con el cambio climático, sino que están evolucionando para sobrevivir. ¿Lo lograrán?


martes, 12 de octubre de 2021

Hallan relación entre alzheimer y Covid-19

La inflamación del cerebro se presenta en las dos condiciones. Foto Public Domain Pictures


Difícil pensar en una relación entre el alzheimer y la Covid-19, pero existe. Eso estableció una investigación publicada en la conocida publicación científica Brain.

Se trata de un gen antiviral que impacta el riesgo de desarrollar alzheimer y Covid severo.

Los investigadores establecieron que una variante genética del gen OAS1 aumenta de 3 al 6 % el riesgo de esa enfermedad mental, mientras que otras variantes relacionadas con el mismo gen aumenta la probabilidad de desarrollar Covid severo.

El hallazgo podría servir para que en un futuro se desarrollaran medicamentos que incidan en la progresión de ambas condiciones. También podría servir para otras demencias y condiciones infecciosas.

En pacientes con alzheimer se producen nocivos entramados de proteína amiloide en el cerebro, con inflamación. Y en pacientes con Covid severo también puede haber cambios inflamatorios en el cerebro, explicó Dervis Salih, cabeza de la investigación, de University College London. "Hemos identificado un gen que puede contribuir a una respuesta inmunitaria exagerada para aumentar los riesgos tanto de alzheimer como de Covid".

El estudio consideró trabajo previo, que halló evidencias, en una gran base de datos de genomas humanos, de un link entre el gen OAS1 y la enfermedad de Alzheimer. Este está expresado en la microglia, un tipo de célula inmunitaria que constituye alrededor del 10 % de las células en el cerebro. Se encontró una variante del gen que hacía que quien la portara tuviera más probabilidad de alzheimer.

También investigaron otras cuatro variantes que aumentan el riesgo de esa enfermedad y que están relacionadas con otras del mismo gen que aumentan 20 % la probabilidad de terminar en unidades de cuidado intensivo para enfermos de Covid.

Los investigadores encontraron que el gen controla la cantidad de proteínas pro inflamatorias que libera el sistema inmunitario.

El mayor riesgo se da independiente de la edad de la persona.