martes, 17 de febrero de 2026

Aeróbicos rejuvenecen el cerebro

La continuidad en el ejercicio es fundamental para obtener diferentes beneficios para la salud física y mental. Foto Wikipedia Commons


Cada vez más y más estudios demuestran la importancia y las ventajas que para la salud tiene el ejercicio. Ahora, una nueva investigación del Instituto AdventHealth sugiere que el ejercicio regular tiene un gran aporte. 

El estudio sugiere que mantener una rutina constante de ejercicios aeróbicos puede ayudar a que el cerebro se mantenga biológicamente más joven. Esto podría traducirse en un pensamiento más agudo, una memoria más fuerte y un mayor bienestar general.

Los adultos que completaron un programa estructurado de ejercicio aeróbico de un año de duración mostraron cerebros que parecían casi un año más jóvenes que los de participantes que no aumentaron su actividad física.

Los hallazgos, publicados en el Journal of Sport and Health Science, se centraron en si el ejercicio aeróbico podría ralentizar o posiblemente revertir la edad cerebral. Esta se estima mediante imágenes por resonancia magnética, que compara la edad aparente del cerebro con la edad real de una persona. Una mayor diferencia de edad cerebral predicha indica que el cerebro parece más viejo de lo esperado. Investigaciones previas habían relacionado las puntuaciones más altas de edad cerebral predicha con un menor rendimiento físico y cognitivo y un mayor riesgo de mortalidad.

Lu Wan, autor principal, dijo que "Descubrimos que un programa de ejercicios sencillo y basado en pautas puede hacer que el cerebro se vea considerablemente más joven en tan solo 12 meses". Agregó el investigador que "Muchas personas se preocupan por cómo proteger su salud cerebral a medida que envejecen. Estudios como este ofrecen una guía esperanzadora basada en hábitos cotidianos. Estos cambios absolutos fueron modestos, pero incluso un cambio de un año en la edad cerebral podría ser significativo a lo largo de décadas".

No hay comentarios:

Aeróbicos rejuvenecen el cerebro