lunes, 7 de octubre de 2019

¿Podremos ver el cometa que viene de otro mundo?


Este es el cometa 2I/Borisov que viene de otro sistema solar. Foto Obs. Gemini


A toda velocidad se acerca hacia el Sol un cometa proveniente de otro sistema solar. Un ‘intruso’ en el nuestro que el 7 de diciembre tendrá su máximo acercamiento a nuestra estrella y luego comenzará a alejarse hacia su casa, que hoy es desconocida.
Pero ¿será visible para nosotros los mortales?
Se trata del cometa descubierto en agosto por el astrónomo Gennady Borisov en Crimea, bautizado como C/2019 Q4 luego de su confirmación por otros astrónomos y el Centro de Planetas Menores.
Cuando se descubrió, por la alta velocidad, que provenía de otro sistema solar, cambió de denominación a 2I/Borisov: el I significa Interestelar y el número que es el segundo confirmado que viene de otro sistema, porque el primero fue el cometa Oumuamua que se observó en 2017 cuando se alejaba ya de nuestra cercanía.
En diciembre pasará a unos 390 millones de kilómetros del Sol y dará vuelta para alejarse hacia su origen. Hoy se desplaa a unos 150 000 kilómetros por hora.
Michele Bannister, de Queen’s University Belfast, en The New York Times, dice que tal vez pueda ser visible a ojo desnudo en los cielos del Hemisferio Sur, lo cual sería la primera ocasión en la que un ciudadano común pudiera ver un cuerpo venido desde otra estrella.
Eso solo se sabrá cuando se vaya acercando y gane luminosidad.
Por ahora los astrónomos han detectado algo más en 2I/Borisov: gas cianógeno, un gas venenoso que es común en los cometas, lo que sugiere que en todos los sistemas estelares se deben formar de la misma manera y con el mismo material.
Los cometas son objetos compuestos de hielo, rocas, polvo y gas que al acercarse al Sol y calentarse muestran una gran cola del material que expulsa. 
¿Cómo es posible que llegue hasta acá un cometa de otro sol si los conocidos en nuestro sistema giran alrededor de su estrella, nuestro Sol?
La teoría dice que en sus recorridos pueden pasar cerca de grandes planetas (como sería Júpiter en nuestro caso), con lo que se afectaría su órbita y saldrían disparados hacia otros sistemas.
También se cree que al nuestro deben haber llegado muchos visitantes de otros sistemas solares, solo que apenas hemos detectado dos.
¿Qué sorpresas deparará 2I/Borisov? Falta poco para saberlo.

jueves, 3 de octubre de 2019

Escuche cómo suena un temblor en Marte


InSight despliega uno de sus equipos para estudiar el suelo. foto Nasa/JPL


Un lugar despoblado, silencioso. Un paisaje desértico, rojizo, enorme. Es Marte.
Y en un lugar del planeta rojo, el explorador InSight de la Nasa se mueve en completa soledad, haciendo su trabajo para que en la Tierra sus creadores conozcan más del ambiente marciano.
Está equipado con una gran oreja. No es enorme, sí muy sensible. Es el Experimento Sísmico de la Estructura Interior. Puede escuchar vibraciones tan tenues como el de una suave brisa.
Su función es detectar ondas sísmicas, por leves que sean, en el subsuelo. Ondas que suenan y capta este potente instrumento.
Un sismo de magnitud 3,7 ocurrió el 22 de mayo (día marciano 173). Otro, magnitud 3,3, el 25 de julio (día marciano 235). El sonido de ambos fue registrado por InSight.
Escuche cómo suenan los sismos en Marte, situado hoy a 394 000 kilómetros de nosotros.



En este otro video se recogen esos sonidos, también los ruidos que nace el robot con su brazo robótico y un poco del viento marciano:

Compilación de varios sonidos

Hallan diminuto animal con tres sexos


Mono Lake, donde las condiciones para la vida son extremas. Foto Pixabay


Qué criatura tan extraña. Miren lo que encontraron en el lago Mono, en California, científicos de Caltech.
Es una nueva especie de gusano, denominado Auanema sp., que tiene estas increíbles características: tiene tres sexos distintos, puede soportar 500 veces más dosis de arsénico que un humano y lleva sus descendientes centro de su cuerpo, como un canguro.
Fue en ese lago, en las Sierras Orientales de aquel estado, lago tres veces más salado que el océano y un pH alcalino de 10. Antes de este estudio. Solo se conocían otras dos especies vivas en el lago, aparte de bacterias y algas: un camarón y unas moscas zambullidoras.
En este nuevo trabajo, el grupo descubrió ocho especies más, todas de una clase de gusanos microscópicos, los nematodos, que prosperan en ese ambiente tan hostil.
Los hallazgos y la investigación apareció en el journal Current Biology.
El trabajo se hizo en el laboratorio de Paul Sternberg, profesor de Biología, quien hace tiempo estudia nematodos, en particular el Caenorhabditis elegans, que usa solo 300 neuronas para comportamientos complejos como dormir, aprender, oler y moverse, una simplicidad que lo convierte en un organismo fundamental para estudiar neurociencia, con la ventaja de que se desarrolla con facilidad en laboratorio.
Los nematodos son el tipo de animales más abundantes del planeta, por lo que los estudiantes graduados del laboratorio, Pei-Yin Shih (PhD '19) y James Siho Lee (PhD '19) pensaron si podían hallarse en el duro ambiente del lago Mono.
Las ocho especies que hallaron son diversas, desde microbios benignos a parásitos y depredadores. Todas resilientes al arsénico, siendo así considerados extremófilos (organismos que viven en condiciones inapropiadas para la mayoría de las formas vivas).
Auanema sp. Es capaz de vivir en laboratorio, aunque solo muy pocos extremófilos logran prosperar fuera de su ambiente.
Son por eso ejemplos útiles para la ciencia por lo que pueden enseñar sobre la predisposición genética de adaptarse a ambientes tan hostiles.

martes, 1 de octubre de 2019

Ojo con este estudio que causa revuelo por el consumo de carne


Carnes rojas, de nuevo en el debate por un controvertido estudio. Foto Flickr Ben Domínguez


El consejo del médico: no coma mucha carne roja para mantener un corazón sano y evitar otras enfermedades como la diabetes tipo 2. Incluso, un informe de un instituto de la Organización Mundial de la Salud publicó hace tres años un informe en el cual sugería que la carne y la carne procesada también eran posiblemente carcinógenas: podían producir cáncer.
Qué sorpresa ahora, cuando un estudio de investigadores de las universidades McMaster y Dalhousie junto a un panel internacional dice que no hay evidencias firmes para evitar el consumo de carnes rojas. Es decir, que su consumo tiene poco impacto en la salud.
El hallazgo indica que las procesadas no son problema tampoco.
¿Entonces en qué creer? Al estudio han salido voces de otros científicos diciendo que está errado y que no se debe eliminar la restricción al consumo de este alimento. Tiene, además, consecuencias frente al cambio climático pues la ganadería es responsable de la emisión de una alta cantidad de gases de invernadero y los científicos ambientales han sugerido que es necesario dejar de consumir tanta carne.
Pero vamos por partes. Veamos qué fue lo que dice la nueva investigación.
El grupo internacional de científicos revisó las evidencias científicas y dice que el consumo no afecta la salud.
Realizaron cuatro revisiones sistemáticas de ensayos controlados y de estudios observacionales sobre el consume de la carne roja y la procesada en la aparición de problemas cardiometabólicos y el cáncer.
En una revisión de 12 pruebas con 54 000 personas, no encontraron relación estadística significativa entre el consumo y el riesgo de enfermedad coronaria, diabetes o cáncer.
En las otras tres revisiones de estudios siguiendo a millones de personas, no hubo asociación firme entre el consumo de tres porciones diarias de carne y el deterioro de la salud.
También hicieron una revisión de las actitudes de las personas frente a la carne y hallaron que la gente no ha dejado de comerla, la creen saludable, sabrosa y no desean cambiar su dieta.
Todas las revisiones, junto a un editorial sobre el tema, aparecieron en Annals of Internal Medicine, un journal científico muy reconocido en el ámbito médico.
El profesor de McMaster, Gordon Guyatt, director del comité, dijo que el grupo de investigadores con un panel de 14 miembros de siete países usaron una metodología rigurosa de revisión.
La gente, dijo, debe decidir sobre su dieta con base en la mejor información disponible.
Bradley Johnston, otro autor, reconoció que el estudio es contrario a las guías nutricionales actuales.
Y agregó: “nos enfocamos exclusivamente en los resultados en salud, no consideramos el bienestar animal ni las preocupaciones ambientales cuando hicimos las recomendaciones”, reconociendo que miembros del panel tienen posiciones personales frente al tema u comen poca o ninguna carne.
El editorial, de la Escuela de Medicina de Indiana University reconoció que el estudio generará controversia, pero que se basó en análisis científico de las evidencias a la fecha.

Réplica
La Escuela de Salud Pública de Harvard emitió un comunicado con respecto a este estudio indicando que contradice un robusto cuerpo de evidencias que indica que el consumo de carnes rojas, en especial las procesadas, sí aumenta el riesgo de diabetes tipo 2, enfermedad cardiovascular y de ciertos tipos de cáncer, así como de muerte prematura.
Para la Escuela, tres de los análisis publicados en Annals of Internal Medicine lo que hacen es corroborar los efectos nocivos de la carne en la salud.
“La publicación de estos estudios y las guías para la carne en un importante journal médico es desafortunada porque seguir las nuevas guías puede dañar potencialmente la salud de las personas, la salud pública y la salud del planeta”.
Y agrega: ”También puede afectar la credibilidad de la ciencia nutricional y erosionar la confianza pública en la investigación científica. Además, puede alentar el uso inadecuado de revisiones sistemáticas y meta análisis que en últimas podrían resultar en mayor confusión entre el público general y los profesionales.

Ambiental
Hay que recordar que un reciente informe del Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático, sugirió cambiar la dieta que siguen millones de personas por el daño que los alimentos consumidos están generando a la Tierra por la destrucción de hábitats, la tala de la selva y la emisión de gases de invernadero: entre ellos sugería reducir o eliminar el consumo de carne.


Historia del oso hormiguero aferrado al cadáver de su madre


El oso hormiguero hallado junto al cadáver de su madre estuvo cautivo dos años. Foto Corpocesar


Un oso hormiguero (Myrmecophaga tridactyla) que estuvo dos años en cautiverio luego de que una persona lo encontrara aferrado al cadáver de su madre, muerta por razones desconocidas, fue entregado al Centro de Atención y Valoración de Fauna y Flora Silvestre – CAVFFS, de Corpocesar.
Fue en el corregimiento Nueva Flores, municipio de San Diego, Cesar.
“El ciudadano manifestó que durante su jornada de pastoreo en la finca encontró al neonato aferrado al cadáver de su madre, procedió a rescatarlo y a mantenerlo en su casa para alimentarlo y cuidarlo; así lo sostuvo durante dos años. Luego previendo que por su tamaño alcanzado podía representar un peligro para sus hijos, decide entregarlo al Centro de Fauna Silvestres de Corpocesar”, dijo el médico veterinario de la Red de Fauna Silvestre de Corpocesar, Julian García.
Todos los animales silvestres cumplen una función relevante en la naturaleza en donde todos los elementos se mantienen en equilibrio, cuando se extrae un animal de su hábitat natural, este equilibrio se rompe reiteró un comunicado de Corpocesar.
 “Al estar un animal en cautiverio en una casa como mascota, deja de ser funcional para el ecosistema, y aunque se alimente, respire y se le dé un buen trato, su ocupación principal se pierde. Por ejemplo: un ave enjaulada no podrá dispersar semillas para que nazcan árboles, ni podrá reproducirse para mantener la trazabilidad genética. Esto acarrea enormes consecuencias como la extinción y la pérdida de los bosques por eliminación de la capacidad dispersora y polinizadora de la fauna silvestre”, explicó el director de la Red de Fauna y flora Silvestres de esa Corporación, Edgar Patiño Flórez.
Por eso “es importante que la ciudadanía tome conciencia y entregue todos los animales de fauna silvestre como osos, guacamayas, micos, e iguanas que se encuentren en cautiverio como mascotas. Por tal motivo resulta vital que la comunidad dé aviso oportuno a las autoridades competentes ya que la tenencia de animales silvestres como mascotas, está prohibida por las leyes nacionales”, manifestó, el Director de Corpocesar, Julio Suárez Luna.


lunes, 30 de septiembre de 2019

Una bacteria lo puede emborrachar sin haber bebido alcohol


Imagen de la K. pneumoniae común en el intestino humano. Foto NIAID 


Pensar que usted puede ir conduciendo su auto, lo detiene un policía de tráfico y le toma una muestra de alcoholemia y usted tranquilo, pues no se ha tomado una sola copa en varios días.
Pero… ¡da positiva!
Hace 3 años a una mujer en New York le sucedió eso. Pero tenía una excusa válida.
Fue exonerada cuando probó que el alto nivel de alcohol en su sangre se debía a una condición rara en la cual su cuerpo… produce alcohol. Sí, como lo lee.
¿Qué es lo que ella sufre? Es el síndrome de auto destilación.
Ahora científicos, en un nuevo estudio, descubrieron que ciertas cepas de una bacteria intestinal muy común puede producir grandes cantidades de alcohol en el cuerpo, cepas que pueden ser la conexión entre el síndrome y una condición del hígado conocida como la enfermedad del hígado grasoso no alcohólico.
El hallazgo fue publicado en el journal Cell Metabolism y sugiere que esa bacteria puede ser una causa de esa condición común del hígado y podría ser de gran ayuda para su tratamiento, según la autora líder, Jing Yuan, del Capital Institute of Pediatrics en Beijing, China.
Aquella enfermedad es la acumulación de grasa en el hígado de alguien que ingiere poco o nada de alcohol. Si el mal progresa, puede derivar en daño del órgano, tal como le sucede a alguien que bebe mucho licor.
No se sabe qué provoca esa condición, pero se cree que cerca de ¼ de la población adulta del mundo la padece y está relacionada con obesidad, azúcar elevado en la sangre, resistencia a la insulina, niveles altos de grasa en la sangre.
Quienes padecen el síndrome de la auto destilación pueden emborracharse con solo haber ingerido muchos carbohidratos.
Un exceso de hongos gastrointestinales convertirá esos azúcares y almidones en etanol. Es decir, sin haber ingerido una sola gota de alcohol resultarán embriagados.
El estudio de Yan y sus colegas encontró que ciertas cepas de la bacteria Klebsiella pneumoniae están relacionadas con la producción alta de alcohol en el cuerpo, una bacteria intestinal muy común en las personas, aunque se requiere tener ciertas cepas para desencadenar el síndrome.
Esa bacteria estaría relacionada con la enfermedad citada del hígado graso, pero la confirmación no se tiene todavía.
No es entre copa y copa. Es entre cepa y cepa que usted puede... emborracharse.

sábado, 28 de septiembre de 2019

Este es el árbol más alto de la Amazonia (ojalá no lo quemen)



Uno de los árboles de D. excelsa que mide más de 70 metros. Foto T. Jackson


Desde su copa se otea sin dificultad la gran selva amazónica y no es para menos.
Para satisfacer su curiosidad, Eric Bastos Gorgens y su equipo se dieron a la tarea de encontrar el árbol más alto de la Amazonia y… lo hallaron.
Mide 88,5 metros y según dicen supera por 30 metros al que ostentaba la marca.
Es un árbol, de la especie Dinizia excelsa.
¿Cómo se logró el hallazgo? El profesor Bastos, de la Universidad Federal de los Valles Jequitinhonha y Mucuri con otros investigadores de Brasil y el Reino Unido examinaban información del Instituto Nacional para la Investigación Espacial (Inpe) cuando notaron algo extraño.
Aparecían números en la pantalla que permitían ver árboles gigantes en la selva de Parú en el estado de Pará. Analizar esa información tomó tiempo y dedicación.
Podría tratarse de algún error según Gorgens, pero un análisis minucioso descartó esa posibilidad.
La información de los satélites cubría área de unos 12,3 kilómetros. Al detallar los datos encontraron que había árboles muy altos en aquella región, todos de la especie Dinizia excelsa. Lógico, debía haber uno más alto que los demás.
La mayoría de esos enormes árboles estaban alrededor del río Jari, tributario norteño del río Amazonas que fluye a lo largo de la frontera entre Pará y el estado de Amapá, Amazonia oriental, parte del Escudo Guyanés.
El equipo quería ir al sitio para verificar la altura de los árboles. Determinaron la exacta ubicación en las imágenes de satélite. Para ello hicieron un viaje de 5 días y 240 kilómetros por selva, ríos con rápidos rocosos y a pie, hasta que llegaron al lugar donde se encontraban.
La mayoría medía más de 70 metros de altura. En dos días tomaron muestras y midieron varios, pero las imágenes mostraban que había otro más alto a unos cuatro kilómetros, en punto de difícil acceso. Para ir a verlo y medirlo, piensan volver el próximo año. ¿Cuánto medirá?
El estudio reportando el hallazgo fue publicado en el journal Frontiers in Ecology and the Environment.

(Contribución del Smtihsonian).