Una porción diaria y amplia de alimentos integrales tiene efectos positivos sobre la salud cardiovascular. Foto Wikipedia
Consumir entre cuatro y seis porciones de granos integrales al día podría mejorar varios factores de riesgo importantes de enfermedades cardiovasculares, según una nueva investigación publicada el 15 de septiembre en el European Heart Journal.
Los hallazgos provienen de una revisión sistemática y un metaanálisis que combinaron la evidencia de 87 ensayos clínicos en los que se examinó cómo el consumo de granos integrales afecta a los factores de riesgo cardiovascular.
En el conjunto de los estudios, las dietas con mayor contenido de granos integrales se asociaron con mejoras en el peso corporal, la presión arterial, el colesterol y la glucosa en sangre. En conjunto, estos cambios podrían ayudar a reducir el riesgo a largo plazo de padecer enfermedades cardíacas.
La investigación fue dirigida por la Doctora Helda Tutunchi, de la Universidad de Ciencias Médicas de Tabriz (Irán). La Doctora señaló que "Aunque desde hace tiempo se ha vinculado una mayor ingesta de granos integrales con una mejor salud cardíaca en estudios poblacionales, los ensayos clínicos han arrojado resultados contradictorios. Esto dejaba sin respuesta una cuestión práctica importante: ¿qué cantidad de granos integrales deberían consumir las personas para mejorar significativamente su salud cardiovascular? Para abordar esta cuestión, combinamos y analizamos sistemáticamente todos los ensayos controlados aleatorizados disponibles con el fin de identificar la cantidad de granos integrales asociada a los mayores beneficios".
El análisis incluyó a más de 6.500 participantes de ensayos realizados en Asia, Europa, Estados Unidos, Canadá, Australia y Brasil. Las personas que consumían más granos integrales tendían a presentar un menor peso corporal, una circunferencia de cintura más reducida y una presión arterial más baja.
Una mayor ingesta de granos integrales también se asoció con niveles más bajos de colesterol total y de colesterol de lipoproteínas de baja densidad (LDL o colesterol "malo"), así como con niveles inferiores de triglicéridos, glucosa e interleucina-6 (un marcador de inflamación) en la sangre.
Los beneficios se observaron ya en personas que consumían entre 30 y 40 gramos de granos integrales al día (peso en seco). Sin embargo, los efectos más pronunciados se apreciaron, por lo general, con un consumo de entre 60 y 100 gramos diarios.
Esa cantidad equivale a unas cuatro o seis porciones de granos integrales al día. En términos prácticos, esto podría incluir un tazón de avena, un sándwich preparado con pan integral y una porción de arroz integral.

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