Niño enfermo de paludismo en Etiopía, en 2014. Foto Rod Waddington En 2019, dice la Organización Mundial de la Salud, hubo 229 millones de casos (*) y al menos 409 000 muertes por malaria o paludismo (67 % niños), esa enfermedad transmitida por hembras infectadas de los mosquitos Anopheles. Un mal de países o regiones pobres y hasta ahora la ciencia no ha atinado a producir una vacuna efectiva. Hasta ahora, porque en el servidor SSRN se acaba de presentar un inmunológico que tuvo una efectividad de 77 %en una prueba con 470 niños de 5 a 17 meses, un poco por encima del mínimo establecido por la OMS, 75 %. La vacuna, denominada R21, es una forma modificada de una vacuna que ha sido ensayada en miles de niños en Malawi, Kenya y Ghana y que solo logró una efectividad del 56 % al primer año y 36 % a los cuatro años. R21 es más barata y fácil de producir, pero falta un estudio mucho más amplio para confirmar la efectividad. Aquel primer ensayo se hizo en Nanoro, Burkina Faso. En los próximo...
La actualidad científica y medioambiental: para informarse y pensar