martes, 7 de mayo de 2019

Es demencia pero no es alzheimer, ¿qué es?


Tenía demencia y me late que no era Alzheimer. No, es Late lo que padeció. Sí, en pasado, porque solo se puede identificar mediante… autopsia.
Científicos están definiendo en qué consiste ese nuevo trastorno que parece alzheimer pero no lo es.

(Foto Pixabay)

Es Late, del inglés limbic-predominant age-related TDP-43 encephalopathy y solo hace poco comenzó a ser reconocido como otra clase de demencia. Ahora los científicos se pusieron de acuerdo sobre cómo llamar la enfermedad y cómo distinguirla de otras afecciones del cerebro.
El reporte sobre esta enfermedad fue publicado en el journal Brain y fue elaborado por investigadores de más de 20 instituciones en 6 países.
Y como Late y alzheimer tienen síntomas similares, no es de dudar que muchos casos de aquella fueron confundidos con esta.
Para los autores, reconocer que son dos condiciones distintas ayudará a investigar más sobre ellas.
“La meta es prevenir o al menos ser capaces de tratar las causas y los síntomas de ambas enfermedades”, dijo Nina Silverberg, directora del Programa de Centros de Alzheimer  en el Instituto Nacional del Envejecimiento en Estados Unidos, codirectora del estudio.
Pero bueno, ¿qué es Late?
Hay que entender primero que la demencia no es una enfermedad específica, sino que ese término se refiere a la pérdida de funcionamiento cognitivo, como declive en la memoria y la capacidad de pensamiento que interfiere con las actividades diarias de la persona. Alzheimer es el tipo más común de demencia, pero diferentes variedades del trastorno.
Aunque los síntomas del alzheimer y otras demencias pueden ser similares, son diferentes en el cerebro. El alzheimer es la acumulación de placas, hechas de proteínas beta-amiloides y ovillos neurofibrilares consistentes en una proteína, tau, en el cerebro.
Pero se ha hallado que no todos aquellos de los que se sospechaba el alzheimer muestran esas señales en el cerebro, indicando que su condición es diferente.
En Late, las personas tienen una acumulación de otra proteína, TDP-43, que se desdobla mal en el cerebro.
Late tiende a afectar los más viejos entre los viejos: más del 320 % de personas de 85 o más años presentan signos de esa condición.
Y el impacto en la salud pública es tal vez similar al del alzheimer.
Late afecta diversas áreas del conocimiento, incluyendo la memoria y afecta las actividades diarias. Tal parece, además, que progresa más gradualmente que el alzheimer, aunque estos dos desórdenes pueden coincidir causando un declive más rápido que si solo hubiera uno.

Cambio climático modifica la fertilidad en Colombia: estudio




(Foto Pixabay)

Sí, el cambio climático está afectando la fertilidad, el número de descendientes. Lo sugiere un estudio en el que se analizaron dos países: Colombia y Suiza. Aquel de ingresos bajos a medianos, situado en región tropical, este de ingresos altos en clima temperado.
La investigación, publicada en Environmental Research Letters, dice que la adaptación humana al cambio climático puede incluir cambios en la fertilidad.
Eso encontraron los autores, encabezados por Gregory Casey.
¿Cómo puede ser posible esto? Bien, encontraron que, a través de los efectos económicos, la nueva situación climática podía tener un impacto sustancial en esta materia, pues las personas deciden cuánto tiempo y dinero dedican a levantar los hijos y si usar esos recursos en tener más niños o invertir más en el futuro de cada uno de ellos.
El estudio examinó los medios económicos a través de los cuales el cambio climático podría afectar la fertilidad, incluyendo la reubicación sectorial, la brecha de ingresos por género, la longevidad y la mortalidad infantil.
Para eso emplearon un modelo cuantitativo que combinó la teoría estándar económico-demográfica con el estimado actual de las consecuencias económicas del fenómeno climático.
El modelo sigue a los individuos a través de dos etapas de la vida, la infancia y la edad adulta. En el modelo, los padres deben decidir cómo dividir unos recursos limitados entre soportar el consumo familiar actual, tener hijos y pagar por la educación de estos. El futuro ingreso de los niños depende de las decisiones de los papás.
Casey, del Williams College, Massachusetts, Estados Unidos, explicó que “aumentos en la temperatura global afecta los sectores agrícola y no agrícola de manera distinta. Cerca del ecuador, donde hay muchos países de bajos ingresos, el cambio climático tiene un mayor efecto negativo sobre la actividad agrícola. Esto conduce a escasez de productos agrícolas, precios más altos e ingresos y finalmente a la reubicación laboral. Como la agricultura usa menos mano de obra capacitada, nuestro modelo mostró que el cambio climático disminuye el retorno en la adquisición de capacidades, llevando a los padres a invertir menos recursos en la educación de cada hijo y a una mayor fertilidad”.
Esos patrones, sin embargo son al revés en latitudes altas.
Para Soheil Shayegh, coautor, de Bocconi University, Milán, Italia, “nuestro modelo sugiere que el cambio climático puede empeorar las inequidades reduciendo la fertilidad e incrementando la educación en países ricos del norte, a la vez que incrementa la fertilidad y reduce la educación en países tropicales”.
“Esto es particularmente conmovedor, porque aquellos países más ricos se han beneficiado desproporcionadamente del uso del recurso natural que ha originado e cambio climático”.
Casey, advirtió sin embargo que “el modelo considera un solo camino económico, por lo que la intención no es dar un panorama cuantitativo completo del impacto del cambio climático en los resultados demográficos. Se requiere más trabajo en otros canales económicos, especialmente los relacionados con la salud”.

lunes, 6 de mayo de 2019

Tenemos 1 millón de especies al borde de la extinción


-Se extinguieron ya 680 especies de vertebrados
- 20 % se ha reducido abundancia de especies
- 75 % de los ambientes terrestres y 66 % de los marinos alterados por los humanos
-Revelador informe del IPBES sobre el estado de la biodiversidad mundial


(Imagen: basuras en Bali. Foto Shutterstock)

Estamos acabando con la naturaleza: más de 1 millón de especies de animales y de plantas tienen hoy amenaza de extinción. A no pocas les quedan pocas décadas de existencia. Un declive más fuerte que antes de que existieran los humanos.
No es un invento. Es el reporte más grande de evaluación de la biodiversidad global hecho hasta hoy, entregado por la Plataforma de Ciencia y Política sobre Biodiversidad y Servicios de Ecosistemas (Ipbes), informe aprobado en la plenaria de la sesión 7 que se cumplió hasta e sábado en París.
La situación es en realidad dramática. La abundancia promedio de las especies nativas en la mayor parte de los hábitats terrestres ha caído 20 %, sobre todo desde 1900. Más del 40 % de las especies de anfibios, casi 33 % de los corales de arrecifes y más de 1/3 de todos los mamíferos marinos están amenazados.
No son tan claros los datos en cuanto a insectos, pero se cree que al menos 10 % está bajo amenaza.
Desde el siglo 16, al menos 680 especies de vertebrados se han extinguido y más del 9 % de las razas de mamíferos domésticos usados para alimentación y agricultura estaban extintas a 2016, con al menos 1.000 razas más amenazadas de extinción.
“La contundente evidencia de la Evaluación Global del Ipbes, desde un amplio rango de diferentes campos de conocimiento, presenta un cuadro ominoso” opinó Sir Robert Watson, director del Ipbes. “La salud de los ecosistemas de los cuales nosotros y otras especies dependemos se está deteriorando más rápido que nunca. Estamos erosionando los cimientos de nuestras economías, modo de vida, seguridad alimentaria, salud y calidad de vida globalmente”.
“El reporte también nos dice que no es demasiado tarde para hacer diferencia, pero solo si comenzamos ahora en cada nivel, de lo local a lo global”, dijo. “A través de un cambio transformador, la naturaleza se puede conservar aún, restaurar y usar sosteniblemente, esto es clave para obtener toda las metas globales”. (80 % de los objetivos de desarrollo sostenible están camino a no ser cumplidos por el deterioro de la naturaleza).
El reporte no es un informe más, es lo más serio que se ha hecho. Fue compilado por 145 autores expertos de 50 países en los últimos tres años, con colaboraciones de otros 310 autores, y evalúa cambios observados en las últimas 5 décadas, suministrando una imagen integral de la relación entre los caminos del desarrollo económico y sus impactos en la naturaleza. También ofrece un rango de posibles escenarios para las próximas décadas.
Este informe, basado en la revisión sistemática de unas 15.000 fuentes científicas y gubernamentales, también ilustra sobre el conocimiento indígena y local, en particular en asuntos relevantes a los indígenas y comunidades locales.
“Las contribuciones de la biodiversidad y la naturaleza a la gente es nuestra herencia común y la red de soporte de la vida más importante para la humanidad. Pero nuestra malla de seguridad se ha estirado casi al punto de rotura”, expresó la profesora Sandra Díaz de Argentina, quien codirigió el reporte con el profesor Josef Settele de Alemania y Eduardo S. Brondizío de Brasil y Estados Unidos.
“La diversidad entre dentro de las especies, entre ellas y  los ecosistemas, así como las contribuciones fundamentales que obtenemos de la naturaleza, se están reduciendo rápido, aunque todavía tenemos medios para asegurar un futuro sostenible para la gente y el planeta”.


(Imagen: mina de cobre en España, transformando el paisaje. Foto Shutterstock)


“Los ecosistemas, las especies y poblaciones silvestres, las variedades locales de plantas domesticadas y de animales se están encogiendo, deteriorando o esfumándose. La esencial e interconectada red de vida en la Tierra se está haciendo más pequeña y cada vez más deshecha”, según el profesor Settele. “Esta pérdida es un resultado director de la actividad humana y constituye una amenaza directa al bienestar humano en toda las regiones del mundo”.
El informe estableció los culpables de este gran desastre, en orden descendente:
1.    Cambios en el uso de la tierra y el mar;
2.    Explotación directa de organismos;
3.    Cambio climático;
4.    Contaminación y;
5.    Especies invasoras.

Se advirtió que desde 1980 las emisiones de gases de invernadero se duplicaron, la temperatura global subió al menos 0,7° Celsius –con el cambio climático impactando la naturaleza a nivel de ecosistemas y en su genética, impactos que se cree aumentarán en las próximas décadas.
Entre los factores indirectos que han incidido en este declive de nuestros recursos, figuran el aumento de la población, el mayor consumo per cápita, y la innovación tecnológica que en algunos casos ha disminuido el daño a la naturaleza pero en otros lo ha aumentado, resumió el profesor Brondízio.

Más datos negativos
Otros hallazgos notables del reporte son:

• ¾ de todo el ambiente terrestre y 66 % del marino han sido alterados por acción humana. En promedio esas tendencias han sido menos severa so no se han dado en áreas manejadas por pueblos indígenas y comunidades locales.


(Imagen: tortugas Hawksbill, en Maldivas. Foto Shutterstock)

• Más de un tercio de la superficie de tierra y casi 75 % de los recursos de agua dulce están ahora destinados a producción de cultivos y ganado.
• El valor de la producción de la cosecha agrícola ha aumentado por 300 % desde 1970, la obtención de madera ha subido 45 % y cerca de 60.000 millones de toneladas de recursos naturales renovables y no renovables son extraídos cada año globalmente, habiéndose duplicado desde 1980.
• La degradación de la tierra ha reducido 23 % la productividad de la superficie terrestre, más de US$ 577.000 millones en cosechas anuales están en riesgo por la pérdida de polinizadores y de 100 a 300 millones de personas están en riesgo mayor de inundaciones y huracanes por la pérdida de hábitats y protección costeros.
• En 2015, 33 % de los stocks de peces marinos estaban siendo recogidos en niveles insostenibles, con solo 7 % pescado a niveles más bajos de los que pueden ser sostenibles.
• Las áreas urbanas se han más que duplicado desde 1992.
• La contaminación por plástico ha aumentado por 10 veces desde 1980, 300 a 400 millones de toneladas de metales pesados, solventes, residuos tóxicos y otros desperdicios de las industrias son vaciadas a los océanos, mientras que los fertilizantes que llegan a los ecosistemas costeros han producido más de 400 zonas muertas marinas, sumando más de 245 000 kilómetros cuadrados, un área combinada más grande que el Reino Unido.
• Las tendencias negativas en la naturaleza continuarán a 2050 y más allá en todos los escenarios explorados por el informe, excepto aquellos que incluyen cambios transformadores, debido a los impactos proyectados en cambios de usos del suelo, explotación de organismos y cambio climático, con diferencias significativas entre regiones.


domingo, 5 de mayo de 2019

Este pájaro resurgió de la muerte






Estaba desaparecida, o se creía extinta, pero resurgió. El gorrión paisa se pasea otra vez por las montañas del norte de Antioquia.
Es un ave endémica del país y solo se ve en esa zona.
Fue Rodolfo Correa Peña, un estudiante de Ingeniería Agronómica en la Universidad Nacional en Medellín quien lo encontró cuando estaba en una finca en San Pedro de Los Milagros, sector del Alto de Medina.
No sabía de cuál pájaro se trataba, aunque tenía la sospecha. Se  contactó con Juan Luis Parra, del Grupo de Investigación en Ecología y Evolución de Vertebrados de la Universidad de Antioquia, cuenta un informe de esa institución.
Como el ave se quedó en la zona se pudo fotografiar bien y luego unos investigadores acudieron al lugar.
Con redes capturaron cuatro individuos, les realizaron pruebas, hasta de sangre, y los soltaron.
Vino la confirmación: se trataba del gorrión montés-paisa (Atlapetes blancae), endémico de Colombia y, específicamente, de San Pedro de Los Milagros.
Se consideraba una especie extinta, pues aunque se tenía referencia de ella, no había ningún registro de su avistamiento.
“Reencontrar una especie que está perdida es casi más importante y generador de orgullo que encontrar una nueva para la ciencia. Esto da cuenta de que los hábitats, de cierta manera, son resilientes”, explicó el ornitólogo Diego Calderón Franco.
La información de este gorrión se remontaba a 2007, con el descubrimiento por el inglés Thomas Donegan, quien lo había reportado como especie nueva para la ciencia.
Las descripciones de Donegan se ajustan a lo que encontraron: es de coloración gris; vientre y cuello grises claros, esa última parte casi blanca. En la parte superior es de un gris muy oscuro y sus alas son negras. Tiene en la cabeza una especie de capota de color entre rojo y naranja, rufo.
Además tiene una bigotera, una línea delgada muy tenue que a veces ni siquiera está.
Los investigadores pudieron escuchar el canto del ave, del que no se tenía registro, pues Donegan hizo la  descripción a partir de pájaros disecados.

sábado, 4 de mayo de 2019

Este pie enreda nuestro origen




¿Quiénes fueron los primeros humanos en América?¿Tal vez aquellos que entraron por el estrecho de Bering que une Asia con Norteamérica? ¿O quizás…?
Un humano que pisó un terreno pantanoso dejando su huella en lo que hoy es Pilauco en el sur chileno, enredó el panorama.
Sí, la huella de 26 centímetros parece ser una evidencia de gente pre-Clovis en Sudamérica, un grupo que vino antes que la cultura Clovis, de la cual se han encontrado artefactos de hace 14.500 años de antigüedad en el sitio Monte Verde.
La pisada de aquel humano data de hace 15.600 años. En comparación, la más antigua encontrada en Norteamérica data de hace 13.000 años.
¿Cómo fue entonces el poblamiento de nuestro continente? Hoy hay más dudas que antes.
Pudo ser sí que hubieran ingresado por aquel estrecho antes de lo pensado, en medio de la última edad de hielo. Pero no hay seguridad. El hallazgo sugiere que personas pre-Clovis estuvieron algún tiempo al norte de la Patagonia
El sorprendente encuentro lo hizo la paleontóloga Leonora Salvadores en diciembre de 2010 -graduada dos años antes de la Universidad Austral de Chile- cuando era Asistente de Campo e Investigación en el sitio arqueológico Pilauco, a unos 820 kilómetros al sur de Santiago de Chile.
Les tomó mucho tiempo a la también paleontóloga Karen Moreno y al geólogo Mario Pino, ambos de aquella universidad, verificar que la huella era humana, datarla (dataron seis restos orgánicos distintos en el estrato donde estaba para estar seguros y determinar además cómo fue hecha por el pie descalzo de un adulto.
Los análisis sugieren que ese antiguo humano pesaba alrededor de 70 kilogramos y el suelo por el que caminó estaba muy húmedo y pegajoso. Parece que un pedazo de este pantano pegajoso se adhirió a los dedos del caminante y luego cayó en la huella cuando levantó el pie.
Esa huella es clasificada como un tipo denominado Hominipes modernus, usualmente hecha por el Homo sapiens, dijeron los investigadores.
Excavaciones anteriores en el sitio revelaron otros fósiles del Pleistoceno (comenzó hace unos 2,5 millones de años y terminó hace cerca de 10 000), incluyendo huesos de parientes del elefante, de la llama y de caballos, así como rocas que los humanos utilizaron como herramientas.
La investigación fue publicada en Plos One, y tiene varias implicaciones:
¿Qué ruta siguieron los primeros pobladores de América?
¿Entraron por el estrecho de Bering, fueron al sur y se devolvieron?
¿Fueron personas llegadas por otros medios y de otras regiones, como han sugerido algunos estudios?
Lo cierto es que faltan más datos, fósiles que acaben de contar la historia completa.
(La foto es del Laboratorio Sitio Pilauco, Universidad Austral de Chile))

viernes, 3 de mayo de 2019

Groenlandia se derrite como un helado




Groenlandia, en las rocas pero sin hielo. Ese podría ser el resumen de lo que está sucediendo en esta otrora gélida región que poco a poco se calienta y… deshiela.
Glaciólogos y otros científicos calcularon con base en los datos de los satélites Landsat cuánto hielo ha perdido esa región desde 1972 y la cantidad es como para asustarse un poco: seis veces más rápido de lo que se creía.
“Cuando usted mira varias décadas, es mejor sentarse en su silla antes de mirar los resultados, porque es un poco asustador ver cuán rápido está cambiando”, dijo Eric Rignot, de la University of California en Irvine.
Es el coautor de un estudio publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), con colegas de California, Grenoble, Utrecht y Copenhague.
“Es algo que afecta los cuatro rincones de Groenlandia, no solo las zonas más calientes del sur”,
Los glaciólogos usan tres métodos para medir el derretimiento: el satélite mide la menor altura de los glaciares al derretirse; con mediciones en la gravedad, pues la pérdida de hielo se puede detectar con una reducción del jalón gravitacional, método disponible desde 2002; y con modelos de balance que analzian la masa ganada y perdida.
Los resultados indican que durante los años 1970 Groenlandia acumuló 47 gigatoneladas de hielo por año en promedio. Y en los 80 perdió un volumen equivalente.
El derretimiento continuó a esa tasa en los 90, antes de una aceleración profunda en los 2000 (187 gigatoneladas/año) e incluso más desde 2010: 286 gigatoneladas/año.
Esto es 6 veces más rápido que en los 80, y con base en eso se estima que solo Groenlandia ha contribuido con 13,7 milímetros al aumento del nivel del mar desde 1972.
Cambios dramáticos que por ahora, y tal vez jamás, no tienen reversa: son producto del calentamiento global.
En la foto satelital se aprecian las figuras del descongelamiento.

jueves, 2 de mayo de 2019

La más espectacular foto del universo





¿El universo en una imagen? Sí. 13.300 millones de años al menos resumidos en una imagen lograda por el telescopio espacial Hubble.
No es una imagen de esas como dispare y listo. No.
El legado de campo del Hubble, como denominan esta impresionante fotografía, contiene cerca de 265.000 galaxias que van casi hasta los orígenes del universo: 500 millones de años tras el Big Bang.
Una imagen que va de la luz ultravioleta al infrarrojo cercano, registrando todos los datos del ensamblaje de galaxias a lo largo del tiempo.
Las galaxias más tenues y más lejanas de la imagen tienen solo diez billonésimas del brillo de lo que puede ver el ojo humano.
“Esta vez hemos ido más extendidos que en rastreos previos, estamos recogiendo muchas más galaxias distantes en la mayor conjunto de datos jamás producido”, dijo Garth Illingworth, de la Universidad de California en Santa Cruz, líder del equipo que ensambló la imagen.
Este legado combina observaciones tomadas en varios rastreos de campo profundo del Hubble. En 1995, ese campo profundo capturó miles de galaxias no vistas antes. El siguiente rastreo de 2004 reveló casi 10.000 galaxias en una sola fotografía. El campo profundo extremo de 2012 se ensambló combinando 10 años de observaciones de un pedazo del ciuelo dentro del campo amplio original del Hubble.
El nuevo conjunto de imágenes, creado con casi 7.500 exposiciones individuales, es el primero de una serie de imágenes del legado del Hubble. Esta foto comprende el trabajo colectivo de 31 programas del telescopio con diferentes grupos de astrónomos.
El Hubble ha pasado más tiempo en esta pequeña área que en otra región del cielo,  más de 250 días. El equipo trabaja en un segundo conjunto de imágenes con más de 5.200 exposiciones del telescopio.
“Un aspecto emocionante de estas nuevas fotografías es el gran número de canales sensibles al color disponible para ver galaxias distantes, especialmente en la región ultravioleta del espectro”, explicó Rychard   Bouwens, de Leiden University en Países Bajos. “Con imágenes en tantas frecuencias, podemos diseccionar la luz de las galaxias en las contribuciones de estrellas viejas y jóvenes, así como en los núcleos galácticos activos”.
Antes del lanzamiento del Hubble en 1990, los astrónomos lograban ver solo galaxias hasta 7.000 millones de años de distancia, la mitad desde el Big Bang.
Con observaciones desde tierra no se podía establecer cómo se formaban las galaxias y su evolución en el universo temprano. Los rastreos del Hubble revelan la aparición de estructuras en el universo inicial y las etapas subsecuentes de dinámica evolución galáctica.
Las fotos fueorn divulgadas por la Agencia Espacial Europea -ESA, que con la Nasa manejan el Hubble.